viernes, 29 de diciembre de 2023

La última carta del 2023: Preguntas abiertas. De Paolo Luers

 

"Si las elecciones del 2024 no producen una sorpresa y cambian la correlación de fuerzas, por ejemplo con una oposición más fuerte y contundente en la nueva Asamblea, la oscuridad se volverá permanente. Y en la oscuridad prospera la corrupción."

EL AUDIO: PREGUNTAS ABIERTAS.mp3


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 30 diciembre 2023


Hay muchas respuestas que el gobierno nos debe. Termina el año y las preguntas quedan abiertas.

Comencemos con lo más actual: ¿Quién es Ayrton Ricardo Villalta Vargas, el hombre que según la PNC asesinó a tiros a 4 personas en Santa Anita? La PNC difundió que dos de las víctimas son pandilleros de la 18-Revolucionarios, pero no dio ninguna información sobre el hombre que detuvo. ¿Está también relacionado con una pandilla? ¿O es policía? ¿Es vendedor o consumidor de droga, como insinúa el ministro de Seguridad? ¿O es todo a la vez?

Según la información de la PNC, dos de las víctimas son familiares del asesino, una tía y un sobrino. La policía ha estado en contacto con otros familiares del asesino y de sus víctimas. ¿Qué dijeron ellos sobre la trayectoria de Ayrton Ricardo Villalta Vargas? ¿Acaso no es importante saber si se trató de una pleito entre criminales o si un miembro de la PNC estuve involucrado?

¿Por qué la PNC, en la noche del 29 de diciembre, primero desmintió que el asesino era un policía destacado en Apopa, pero poco después borró el desmentido?

¿Por qué tanta información relacionada a seguridad es declarada por el gobierno reservada por un plazo de siete años, aunque por ley debería ser pública?

Siendo esta la práctica del gobierno, hay un montón de preguntas abiertas:
¿Cuál es el número de asesinatos y de desapariciones forzadas? 
¿Cuál es la cifra de desplazamientos forzados? ¿Cuántas fosas clandestinas con cuántos cuerpos se han detectado?
¿Cuál es el total de cuerpos encontrados en el cementerio que el asesino de Chalchuapa tenía en su casa? 
¿Cuáles son los números de extorsiones, de robos de vehículos y secuestros?
¿Cuántas personas están recluidas en bartolinas policiales?

¿Por qué luego de tres años todavía no podemos conocer la información oficial relacionada a la atención de la pandemia de Covid-19, incluidos los datos sobre el manejo hospitalario, compras de alimentos, máscaras y medicinas y sobre los centros de cuarentena?

Hasta la fecha no hay datos confiables sobre las altas hospitalarias y los fallecimientos entre los hospitalizados por el Covid 19. ¿Podrían los números reales poner en cuestión la narrativa sobre la manera exitosa en la cual Nayib Bukele venció al virus?

Podríamos alargar esta lista de información oculta, en los campos de seguridad, salud, educación, agricultura - en fin, en casi todas las áreas del gobierno central, de las alcaldías, de las autónomas.

Si las elecciones del 2024 no producen una sorpresa y cambian la correlación de fuerzas, por ejemplo con una oposición más fuerte y contundente en la nueva Asamblea, la oscuridad se volverá permanente. Y en la oscuridad prospera la corrupción.

Dentro de lo posible, les deseo a todos un feliz año nuevo.

Saludos,





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de Paolo Luers:
de Catalina Murillo  




miércoles, 27 de diciembre de 2023

Carta a quienes rechazan la orden de captura contra Rubén Zamora. De Paolo Luers

  

"No quiero ver detenido a Rubén Zamora, pero tampoco a Roberto Angulo. Si una acción judicial es injusta, todos los afectados son víctimas y merecen que los defendamos. No podemos ser selectivos, cada uno de acuerdo con sus preferencias ideológicas."

El audio: RUBEN ZAMORA.mp3

Alfredo Cristiani, Roberto Angulo, Rubén Zamora

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 28 diciembre 2023

Estimados amigos:

En este Diario salió publicado una carta titulada “Llamado a la conciencia mundial”, firmada por destacadas personalidades de la diáspora salvadoreña, con el propósito de “abogar por la libertad y la vida del Dr. Rubén Zamora”.

Comparto plenamente la preocupación por mi amigo Rubén Zamora. No hay que permitir que lo capturen y lo sometan a un juicio político.

  • ¿Y la libertad y vida de Roberto Angulo, otro octogenario, amenazado con captura igual que Zamora?
  •  ¿Y la libertad y vida de los otros miembros de la Asamblea 1991-1994, que enfrentan órdenes de captura?
  • ¿Y el caso de Alfredo Cristiani, la figura principal entre los acusados por la jueza de Gotera? No están en juego su libertad y su vida, porque se encuentra fuera del país, pero sí su legado histórico como presidente que decidió y logró terminar la guerra.

Si denunciamos el uso arbitrario de la justicia en el caso de Rubén Zamora, sólo porque fue opositor de la Ley de Amnistía, estamos condenando a los demás perseguidos, solo porque apoyaron esta ley. ¿Están seguros de que esto es lo que quieren expresar?

La acusación absurda que se inventaron no tiene como blanco principal a Rubén Zamora. Tiene como blanco la clase política entera que ejecutó la transición de la guerra a la paz y de la dictadura a la democracia –y por lógica tenían que incluir a Zamora. La acusación contra todos ellos tiene un propósito claro, que nada tiene que ver con justicia: sustanciar la narrativa de Bukele, que descalifica la guerra civil como una farsa y los Acuerdos de Paz como un pacto de mafiosos, igual que la transición democrática.

A través de la jueza Mirtala Portillo de Cruz, que han colocado en Gotera para convertir en parodia el juicio de la masacre de El Mozote, el pervertido sistema de justicia le hizo un valioso regalo de Navidad a Bukele, presentando a Rubén Zamora y Alfredo Cristiani juntos como coconspiradores para “encubrir”, mediante la amnistía del 1993, los crímenes de guerra cometidos.

Este es el fondo del asunto que hay que explicar a la opinión pública nacional e internacional. El artículo 125 de la Constitución, que prohíbe que alguien sea enjuiciado por sus opiniones y votos emitidos en su función como legislador, protege a todos los diputados, sean de derecha o izquierda, hayan votado en pro o en contra una ley. El hecho de que Rubén esté acusado por una amnistía que él nunca apoyó agrega un toque especial de absurdo a esta maniobra jurídica, pero no cambia nada en el fondo del asunto.

Tampoco es relevante si estamos de acuerdo o no con la ley de amnistía en cuestión o con la sentencia de la Sala de lo Constitucional del 2013 de declararla inconstitucional. Indistintamente de nuestras posiciones al respecto, tenemos que rechazar el intento de criminalizar la aprobación de la ley de amnistía. Una cosa era que muchos de ustedes pidieron que se suspendiera esta amnistía, otro cosa totalmente distinta es querer meter a la cárcel a quienes la aprobaron, firmaron el decreto o -en el caso de Cristiani- lo mandaron a publicar.

Yo sé que a muchos les sale más difícil defender a figuras de la derecha como Roberto Angulo o Freddy Cristiani que a Rubén Zamora. Yo no quiero ver detenido a Rubén Zamora, pero tampoco a Roberto Angulo. Si una acción judicial es injusta, todos los afectados son víctimas y merecen que los defendamos. No podemos ser selectivos, cada uno de acuerdo con sus preferencias ideológicas.

Unámonos para exigir que la orden de captura de la jueza Mirtala Teresa Portillo de Cruz se suspenda - en defensa de la libertad, la vida y el honor de todos los acusados.

Saludos,





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de Paolo Luers:
de Catalina Murillo  


viernes, 22 de diciembre de 2023

Observador Político: Adiós a un enemigo. De Paolo Lüers

 

"Como jefe de la Guardia Nacional y luego como Ministro de Defensa formaba parte de un régimen que cometió sistemáticamente violaciones a los Derechos Humanos. No me consta que haya usado su poder para oponerse a la guerra sucia, para erradicar las prácticas de tortura o para desmantelar los escuadrones de la muerte. Pero tengo que agregar: Tampoco me consta que usó su poder para organizar o dirigir estos crímenes."

Publicado en EL DIARIO DE HOY, viernes 22 diciembre 2023

La muerte del general Carlos Eugenio Vides Casanova me provoca sentimientos encontrados. Sin duda, el general fue parte de una dirigencia militar responsable de sistemáticas violaciones a los Derechos Humanos. Por esto, durante la guerra, lo atacamos. En la Radio Venceremos, nos referimos a él sólo como “general tutti-frutti Vides Casanova”, tratando de popularizar este apodo machista entre las tropas del ejército. Fue parte de la campaña de guerra psicológica que mantuvimos contra todos los principales jefes militares, incluyendo el anterior ministro de defensa José Guillermo García, a quien lamamos ”la chancha loca”. Fue parte de la guerra. Enemigo era enemigo y había que atacarlo y tratar de restarle autoridad. Pero la guerra terminó.

Incluso durante la guerra me di cuenta de que el general Vides Casanova fue considerado por muchos en la Fuerzas Armada como uno de los jefes moderados. Será por esto que cuando Álvaro Magaña asumió como presidente interino, lo escogió para sustituir al general García, quien hasta para Washington pareció insostenible por su record de guerra sucia. Igual seguimos atacando a Vides Casanova, como a cualquier miembro del Alto Mando militar. Había que hacer la guerra hasta el día que terminara.

Magaña y Washington querían como ministro de defensa a alguien que había apoyado al enfoque reformista que ellos habían promovido. Este alguien fue Vides Casanova, quien era amigo de Napoleón Duarte y había apoyado sus intentos de establecer el diálogo con el FMLN.

Luego de la guerra conocí personas que contaron que por lo menos en ciertos casos, Eugenio Vides Casanova había tratado de evitar violaciones a los Derechos Humanos. A un dirigente opositor detenido, a quien estaban al punto de asesinar, le salvó la vida facilitando su salida del país. Esto ciertamente no lo absuelve de la otra verdad: Como jefe de la Guardia Nacional y luego como Ministro de Defensa formaba parte de un régimen que cometió sistemáticamente violaciones a los Derechos Humanos. No me consta que haya usado su poder para oponerse a la guerra sucia, para erradicar las prácticas de tortura o para desmantelar los escuadrones de la muerte. Pero tengo que agregar: Tampoco me consta que usó su poder para organizar o dirigir estos crímenes.

Hay personas honorables que hablan bien del general Vides Casanova, incluyendo oficiales jóvenes que formaron parte del golpe militar del 1979. Lo vieron como aliado y fueron ellos que lo hicieron jefe de la Guarda Nacional. Y hay otros, igualmente honorables, que lo acusan de crímenes de guerra, aplicando la doctrina de la cadena de mando, que dice que un jefe militar, aunque no haya directamente ordenado crímenes de guerra, es responsable por cualquier crimen que unidades bajo su mando hayan cometido.

Yo no soy partidario de esta doctrina. Si la aplicamos a nuestra historia, habrá que tratar a todas las dirigencias, tanto de la guerrilla como del ejército, como criminales de guerra. Y esto ciertamente sería injusto e incompatible con el intento de reconciliación..

A treinta años de haber terminado la guerra, negociando la paz entre enemigos, yo le doy a Eugenio Vides Casanova el beneficio de la duda. Como nadie ha comprobado que él haya participado en crímenes de guerra, no puedo verlo como criminal, sino como uno de tantos ex enemigos, con el cuales hemos hecho la paz.

En este sentido, expreso a su esposa Lourdes y toda su familia mis condolencias por la muerte de un soldado. En esta ocasión tiene un sentido especial decir: Descanse en paz, porque entre todo hicimos esta paz.




lunes, 18 de diciembre de 2023

Carta a quienes quieren jugar con nuestra Constitución. De Paolo Luers

 

"La tentación de crear una Constitución que refleje la visión y los intereses de sólo una parte del país, es una muestra de vocación autoritaria."

El audio: Carta-a-quienes-quieren-jugar-con-nuestra-Constitución.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 19 diciembre 2022

En caso que no pusieron atención (o que no querían entender): Los chilenos, en su plebiscito de domingo pasado, mandaron un mensaje claro: Las constituciones tienen que ser de consenso nacional, resultado de una concertación entre todos; no deben reflejar la visión y los intereses particulares de una tendencia política, sea de izquierda, de derecha, progresista, conservadora o populista.

Por esto, los chilenos rechazaron en el plebiscito de septiembre 2022 el proyecto constitucional redactado por la Convención creada para este propósito, dominada por la izquierda – y ahora, en el nuevo plebiscito, dijeron NO a la Constitución propuesta por un Consejo Constitucional elegido por votación popular y dominado esta vez por los partidos de la derecha.

La derecha chilena entendió mal el mensaje del primer plebiscito. Pensaban que el rechazo a la Constitución elaborada por la izquierda les daba a ellos un mandato de elaborar la Constitución. No entendieron que el NO del plebiscito era un mandato a la clase política de concertar una Constitución que refleje la voluntad de toda la nación. Entonces, la derecha elaboró un texto que no tomó en cuenta los criterios del resto del espectro político – y se consiguió el mismo NO. Bien por los chilenos…

Resultado: Chile se queda con la Constitución elaborada al fin del gobierno de Pinochet, pero que abrió el camino de la transición de la dictadura a la democracia. Esta Constitución del 1980 sufrió después cambios sustanciales y concertados entre todos los partidos y así garantizó a Chile elecciones limpias y un sistema pluralista con alternabilidad en el poder entre izquierda, centro y derecha.

Pensándolo bien, la historia de la Constitución chilena del 1980 no es tan diferente que la de la nuestra del 1983. Ambas fueran promulgadas en tiempos de regímenes autoritarios en países con graves conflictos entre derecha e izquierda. Ambas constituciones fueron reformadas durante los procesos de transición de la dictadura a la democracia. Y ambas permitieron durante décadas la alternabilidad mediante elecciones libres.

Un récord no tan malo para constituciones en países latinoamericanos. Hay que tener buenas razones para cambiarlas. Y la sed de control de un solo sector siempre es una muy mala razón.

La lección de Chile, expresada en dos plebiscitos, es clara: Tengan cuidado antes de jugar con la Constitución. Cuidado con tratar de aprovechar una mayoría coyuntural para imponer una constitución a la medida de una ideología. Una mayoría electoral da el derecho de formar gobierno, pero no a trastocar la Constitución. Cuidado con tratar de hacer reformas a la Constitución -o promulgar una nueva- sin tener la voluntad, la capacidad, la paciencia y la vocación democrática de concertar con todas las fuerzas vivas del país. Esta concertación es lo que nuestra Constitución vigente pone como condición para poder tocarla. Es por esto que exige que cualquier reforma constitucional sea aprobada por una Asamblea y ratificada con mayoría de dos tercios por la siguiente. Con esto se evita que una mayoría coyuntural en una Asamblea pueda modificar la Constitución y se da al pueblo la oportunidad de cambiar la correlación de fuerzas en la siguiente Asamblea, si no está de acuerdo con la reforma propuesta.

La tentación de crear una Constitución que refleje la visión y los intereses de sólo una parte del país, es una muestra de vocación autoritaria. Tanto la izquierda radical como la derecha en Chile cayeron en esta tentación – y fracasaron, porque el pueblo les dijo NO. Es una lección no sólo a los partidos chilenos, sino a la clase política en toda América Latina.

Los pueblos son más sabios que los dirigentes sedientos de control y poder. Aprendan.

Saludos,

Posdata: Nos vemos en estas páginas hasta el martes 26 de diciembre.Disfruten de las fiestas navideñas.



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LA MIRADA DEL ALIENde Catalina Murillo  

viernes, 15 de diciembre de 2023

Carta a la jueza: No trate de lavarle la cara a Christian Guevara. De Paolo Luers


"Desechar la demanda contra Silva es la única manera decente de terminar este juicio, que nunca hubiera tenido que llegar tan lejos. La justicia no puede servir para lavarle la cara a funcionarios corruptos."



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 16 diciembre 2023

Estimada letrada:

La demanda del jefe de la bancada de Nuevas Ideas, Christian Guevara, contra Héctor Silva es un ataque a la libertad de expresión. La justicia no debe colaborar con el interés oscuro de callar a un político opositor.

Desde el principio, el juicio ha sido plagado de irregularidades. Decretarle reserva a este caso, a petición de Guevara, tuvo un solo propósito: proteger al demandante Guevara, quien no quería que la verdad sobre su vinculación a negocios oscuros saliera a la luz pública. El diputado Cristian Guevara presentó la demanda por difamación y calumnia, porque se sintió afectado en su honor, cuando Héctor Silva lo acusó en una entrevista televisiva de estar vinculado con empresas que recibieron contratos de la alcaldía de San Salvador.

Cuando se acercó la hora que Silva tenía que presentar las respectivas pruebas al tribunal, Guevara solicitó que se decretara estricta reserva sobre el caso. Un bozal para el acusado, un salvavidas para el demandante. Mucho después, cuando Guevara se dio cuenta de que había cometido un error, ya que su insistencia de que nadie conociera las pruebas contra él fue interpretada por la opinión pública como una confesión de culpa, el diputado mismo solicitó que la reserva se quitara.

Usted recibió las pruebas presentadas por Silva y las admitió. Hasta ahí, todo más o menos bien. Teóricamente era el momento de declarar que Silva había comprobado lo que había dicho en su entrevista y que, por lo tanto, no existía ni calumnia ni difamación. Siendo así las cosas, ya no tenía caso de llevar el caso a vista pública.

Pero en vez de dar este paso, usted solicitó a Silva que presentara pruebas de que Christian Guevara se había enriquecido personalmente con los negocios en cuestión. O sea, usted obliga al acusado a presentar pruebas sobre algo que él nunca había afirmado. Prácticamente usted como jueza amplió la acusación presentada por Guevara. Con todo derecho, Silva y su defensor denunciaron esto como grave irregularidad.

Cuando la defensa se vio en la situación absurda de tener que entrar a la vista pública sin que se les haya entregado el acta de la audiencia probatoria, o sea sin conocimiento de los razonamientos del tribunal sobre las pruebas ofertadas, con todo derecho denunciaron que hubo “graves faltas al debido proceso”. El acusado y su defensa iban a aterrizar en la vista pública a ciegas.

En este momento se complicó la cosa con la renuncia el abogado defensor, que declaró que ya no había posibilidades de garantizar a su representado una defensa efectiva. Es un paso muy inusual. Es difícil entender cómo un defensor, para protestar contra la manera como el tribunal afecta al acusado con “graves faltas al debido proceso”, toma la decisión de abandonar a su cliente días antes de entrar en la vista pública. Tuvo usted razón de recalcar al abogado que el único afectado por su actitud era su propio cliente y que por lo tanto no aceptaba su renuncia y le hizo saber que al abandonar el caso enfrentaría consecuencias jurídicas.


Usted decidió que, a pesar de esta situación complicada para el acusado, se mantendrá la fecha de la vista pública, el 19 de diciembre. Tiene el derecho de no dar prórroga, pero esto la obliga aun más a proceder en la vista pública con estricto apego al debido proceso. Héctor Silva ya ha probado ante su tribunal que eran verídicas las afirmaciones que Guevara interpretó como difamatorias. Por tanto, no existe difamación ni calumnia. Si el diputado Guevara se siente afectado en su honor por el hecho que se conozca públicamente la verdad sobre sus negocios, es exclusivamente culpa de él mismo, no de Héctor Silva.

Desechar la demanda contra Silva es la única manera decente de terminar este juicio, que nunca hubiera tenido que llegar tan lejos. La justicia no puede servir para lavarle la cara a funcionarios oscuros.

Con un pequeño remanente de confianza en la justicia, le saludo,





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de Paolo Luers:
LA MIRADA DEL ALIENde Catalina Murillo