viernes, 19 de abril de 2024

Carta a los maestros: No se dejen convertir en orejas. De Paolo Luers


"Un profesor, para poder educar y transmitir valores a sus alumnos, debe ser para ellos una persona de confianza y autoridad. Autoridad moral, no policial. Si el gobierno quiere obligarlo a informar a las autoridades sobre sus alumnos, es absolutamente contrario a la ética pedagógica."

EL AUDIO: 

Publicado en MAS! y EL DIAARIO DE HOY, sábado 20 abril 2024

Estimados maestros:

Los quieren convertir en orejas. Quieren que ustedes les pongan el dedo a sus alumnos. Quieren, con su ayuda, hacer un registro nacional de sospechosos de rebeldía y actitudes antisociales. Esto, en tiempos del régimen de excepción permanente, es un atentado más a los derechos civiles, específicamente a los derechos de menores de edad. Un paso más hacía un Estado autoritario.


¿Un Registro Nacional de Rebeldes? Para el Ministerio de Educación, cuyos directores departamentales mandaron un instructivo a todos los directores de centros escolares, actitudes de rebeldía son idénticas con actitudes antisociales y convierten al alumno en sospechoso de actividades criminales. Rebeldía, que no hace mucho tiempo en nuestro país era un sinónimo de patriotismo y  consciencia social, ahora es sinónimo de sospechoso de delincuencia.


Esto ya lo conocimos en los tiempos de la Guardia Nacional, disuelta por los Acuerdos de Paz, que suscribieron el gobierno y la guerrilla en enero 1992 para eliminar la represión. Las patrullas de la odiada Benemérita podían llevar preso y apalear a cualquier joven que según su criterio tuviera aspecto de antisocial.


El formato de ficha, que el ministerio ordena llenar a los directores, podría haberse copiado de los manuales de la Guardia Nacional. En el Registro Nacional de Rebeldes serán acumulados, procesados y luego entregados a la fiscalía y la PNC, los datos de cualquier estudiante a quien sus maestros le hayan detectado muestras de “conducta de rebeldía, desobediencia o apariencia típica de antisociales” o que tuviera familiares que tengan estos defectos.

 

Bueno, en los tiempo de la dictadura militar y de la Guardia Nacional, se llevaron a los bichos de pelo largo, y cuando además cometieron el pecado de la desobediencia ante la autoridades uniformadas fueron sujetos de una buena apaliada. Hoy sería diferentes el corte de pelo clasificado de antisocial y el pecado de la desobediencia ahora se llama “resistencia a la captura”, pero la apaliada es la misma y hoy no saldrán libres en unos días sino con suerte en unos años.

 

En cualquier régimen totalitario o policial de la historia, rebeldía y desobediencia han sido vistos y sancionados como indicios de actitudes antisociales, y actitudes antisociales como tendencias criminales o incluso terroristas. Los campos de concentración de Hitler se llenaron de jóvenes, mujeres y hombres catalogados de antisociales. Y adivinan en base de qué elementos, en el caso de estudiantes: fichas llenadas por uno de sus maestros o por el “Blockwart”, el vigilante-oreja de su vecindad. En esto termina lo que aquí y hoy comienza con el Registro Nacional de Rebeldes y con maestros convertidos en ponededos.



Un profesor, para poder educar y transmitir valores a sus alumnos, debe ser para ellos una persona de confianza y autoridad. Autoridad moral, no policial. Si el gobierno quiere obligarlo a informar a las autoridades sobre sus alumnos hasta sobre si cumplen o no con sus tareas o si llegan a sus clases cansados, o si tienen espíritu de rebeldía es absolutamente contrario a la ética pedagógica. Es un atentado a la educación. Ustedes son el gremio con la más destacada historia de lucha por una educación digna. No pueden aceptar a espiar a los jóvenes por cuyo desarrollo son los responsables.

 

El espíritu de rebeldía -contra las injusticias y las represiones- es uno de los valores que un verdadero maestro quiere reforzar en sus alumnos. No quiere inculcar a los jóvenes obediencia ciega, sino responsabilidad cívica.

 

Espero que ustedes y sus gremiales sepan resistir a las presiones y amenazas y no se dejen instrumentalizar por un régimen represivo.

Saludos, 




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lunes, 15 de abril de 2024

Carta sobre el conflicto entre Iran e Israel. De Paolo Luers

 

"Quienes por su crítica a Israel llegan a tomar partido con el régimen religioso de los Ayatolas, a pesar de la feroz represión ejercen contra las mujeres, contra cualquier oposición, contra la minoría kurda y contra cualquiera que no comparta el sectarismo religioso, tendrán que explicarnos cómo consideran que esta posición sea compatible con sus idearios democráticos, de izquierda, feministas."

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 16 abril 2024

Muchos actúan y hablan como si la tercera guerra mundial ya hubiera estallado, luego de los masivos ataques aéreos iraníes contra Israel del sábado pasado. Cientos de drones con explosivos y de cohetes de largo alcance fueron lanzados a Israel desde suelo iraní. Los Estados Unidos y Gran Bretaña tuvieron que intervenir para ayudar a Israel a interceptar los misiles. Suena como una ampliación peligrosa del conflicto.


Pero calma: Una guerra abierta entre Irán e Israel es sólo una de varias posibilidades, ni siquiera la más probable. Y que se provoque una guerra mundial es otra vez sólo una posibilidad entre varias y no la más probable.


Deberíamos todos coincidir que el mundo no puede tolerar que Irán tome control de la región y ampliar su tiranía religiosa a todo Medio Oriente, incluyendo Irak, Siria, Yemen y  Lebanon. No sólo sería un peligro mortal para Israel, sino también para Jordania, Egipto y los países de la península árabe. Y en consecuencia para Europa. 


El eje iraní contra Israel

El peligro de una guerra entre Israel e Irán y de una conflagración más amplia se desarma, si los Irán se comprometa a cesar los ataques aéreos contra Israel – no sólo desde su propio suelo, sino también desde las bases de las milicias que Los Ayatolas están armando, entrenando y comandando en Siria, Irak y Lebanon. 

 

En caso que Irán detiene estos ataques, Israel no tendrá ningún motivo de atacar a Irán. En última instancia significa que Irán tendría que reconocer el derecho de Israel a existir. Pero los fanáticos que gobiernan Irán siguen promoviendo la destrucción de Israel como Estado. 

 

Igual como en el caso de la guerra de Rusia contra Ucrania, también en el conflicto entre Irán e Israel los gobiernos del mundo concentran su presión sobre el agredido y no sobre el agresor. Asumen que tanto Ucrania como Israel son estados razonables, mientras que tanto Putin como los Ayatolas son inmunes a presión política e diplomática - así que para restablecer la paz presionan a Ucrania a aceptar un cese al fuego, sin que Rusia se retire de los territorios ocupados – y a los israelís presionan que desistan de responder militarmente a los ataques aéreos de Irán.

 

Igual en el conflicto en Gaza. Mientras Hamas, otra milicia terrorista que depende de Irán, no libere a los rehenes israelíes que secuestró en octubre pasado; mientras no se comprometa a cesar los ataques a poblaciones de Israel, y mientras no permita una verdadera autodeterminación de los palestinos en Gaza, no tiene sentido exigir a Israel que suspenda su operación militar en Gaza. Hay que exigir, como todos los países aliados de Israel lo hacen, que Israel garantice el respeto a la vida y los derechos de la población civil palestina en Gaza. Pero no se puede exigir a Israel que abandone su intención de desarticular Hamas. Es una milicia pagada y armada por Irán, que  le declaró la guerra a Israel - y ella, no la población civil de Gaza, tiene que asumir las consecuencias.     

 

Quienes por su solidaridad con los palestinos y su crítica a Israel llegan a tomar partido con el régimen religioso de los Ayatolas, a pesar de la feroz represión que en Irán existe contra las mujeres, contra cualquier oposición, contra la minoría kurda y contra cualquiera que no comparta el sectarismo religioso, tendrán que explicarnos cómo consideran que esta posición sea compatible con sus idearios democráticos, liberales, progresistas, de izquierda, feministas o anticolonialistas. 

 

Si para ellos Israel es un Estado antidemocrático, ¿qué diablos es la República Islámica de Irán?

Espero con ansiedad estas explicaciones. 

Saludos, 




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