sábado, 26 de enero de 2019

Carta a los votantes indecisos: Hagan las preguntas correctas

En la discusión sobre las propuestas de los cuatro candidatos presidenciales, el reclamo más frecuente es: Proponen cualquier cosa, pero nunca dicen cómo financiarlo. Exigimos saber con qué dinero van a pagar las escuelas nuevas. ¿De qué fondo salen los hospitales que van a construir? ¿De qué ingresos, las medidas de seguridad y prevención?

Por supuesto, nadie tiene respuestas. Es que no puede haber respuestas. El sistema de los fondos públicos no funciona así. No hay una fuente específica para escuelas, otra fuente financiera para hospitales y una tercera para la policía. Todos estos fondos provienen de la caja central del gobierno, y todos los impuestos y otros ingresos van a esta caja. Así lo dicta la Constitución. Hay algunas excepciones, como los impuestos especiales para gastos específicos, pero los constitucionalistas nos dicen que esto no puede ser la norma, sino la excepción, y de forma temporal. No podemos crear financiamientos específicos para cada rubro del gasto estatal.
Cuando dicen que van a recortar gastos de viajes para poder comprar más medicina, o que van a suspender los seguros o vales de gasolina para diputados y funcionarios para que la PNC pueda reparar sus vehículos, son afirmaciones simbólicas, para no decir puro populismo. Los fondos ahorrados no van a Salud ni a la PNC, sino van al fondo central del gobierno y cualquier asignación nueva tiene que aprobarse en la Asamblea como modificación a la ley de presupuesto.

Estamos haciendo las preguntas equivocadas a los candidatos. No hay que preguntarles de dónde van a sacar el pisto para medicinas, uniformes o bonos para policías y soldados, sino cómo proponen ellos sanear las finanzas públicas. ¿Con qué medidas piensan aumentar los ingresos y reducir los gastos del Estado? ¿Cómo van a hacer para que el presupuesto general de la nación realmente sea reflejo de un plan de gobierno, en el cual se priorizan correctamente los problemas a resolver?

Todo lo demás es paja. Paja de los políticos que no entienden la problemática, o que nos quieren engañar con trucos como: Voy a aumentar la recaudación tributaria y un día esto va a Educación; otro día va a Salud; el tercer día, en otro discurso ante otro sector, va dedicado a Seguridad.

O el truco del impuesto predial, que varios quieren implementar: un candidato dice que el nuevo impuesto será para financiar proyectos de infraestructura; y el otro afirma que será para financiar las municipalidades. Sigue siendo paja. Lo que el futuro presidente necesita hacer es revisar de fondo el gasto estatal con dos criterios: Primero, ¿qué realmente es necesario y qué es superfluo?, y segundo, ¿qué es realmente prioritario, de acuerdo a un plan de desarrollo nacional?

Necesitamos líderes con la capacidad y la voluntad de priorizar y focalizar los gastos estatales adecuadamente, en vez de seguir distribuyéndolos con la regadera para que a todos les caiga un poquito y nadie se sienta abandonado por el gobierno.

Así que, en los pocos días que faltan para las elecciones, fíjense en quiénes son los candidatos dispuestos a priorizar y focalizar los gastos estatales según nuestras verdaderas necesidades, y quiénes son los que prometen un poquito a cada región y a cada sector social. Los primeros son los visionarios y audaces, porque no temen tomar medidas impopulares; los segundos son los populistas, quienes nunca van a resolver ningún problema del país.

Saludos,


jueves, 24 de enero de 2019

Carta a los candidatos presidenciales: ¿Con quiénes gobernarán?

Faltan 10 días para las elecciones. Los programas de gobierno están colgados en Internet. Muy pocos los habrán leído, pero todos escucharon las propuestas emblemáticas de cada uno de ustedes. Casi todos tenemos una idea del carácter de cada candidato, y todos sin excepción tenemos una noción clara de por lo menos 3 de los 4 partidos que compiten: el FMLN, GANA y ARENA.

Casi todo está dicho. Casi. Quedan muchas dudas, pero la duda más inquietante es: ¿Con quiénes van a gobernar?

Comparto esta duda y además creo que es la razón por la cual muchos aun no han tomado una última decisión por quién votar.

Los que están entre votar por Bukele o quedarse fiel al FMLN se estarán preguntando: Si Hugo está hablando que va a corregir los errores de los dos gobiernos del Frente, ¿quiénes van a ser sus hombres fuertes en Casa Presidencial y los ministerios? Porque si viene con los mismos comandantes y a misma gente de ALBA, ¿cómo va a gobernar diferente? Y si quiere poner gente más joven, más abierta, más capaz, ¿de dónde los va a sacar? ¿Va a llamar a personajes fuera del partido? ¿El partido le van a dejar hacer esto? ¿Y quienes le van a aceptar la invitación?

Estas son las dudas frente al FMLN y Hugo. Pero los mismos sectores tendrán dificultades similares para imaginarse un gabinete de Bukele. ¿Cuántos ministerios va a dar a GANA y otros corruptos? ¿Cuántos funcionarios del actual gobierno se van a pasar con Bukele? Y si quiere poner gente nueva, honesta, capaz, ¿quiénes serán, si solo pícaros lo rodean y hasta la fecha nadie decente se ha dejado ver a la par de Bukele? ¿Va a encontrar a profesionales competentes y confiables para Salud, Hacienda, Seguridad? Porque si son los mismos de siempre, como Walter Araujo y Guillermo Gallegos, este gobierno será un desastre…

¿Y Carlos Calleja? Él y Carmen Aída Lazo hablan de un ‘gobierno de meritocracia’, incluso del ‘mejor gabinete de la historia’. Pero tampoco nos han presentado nombres. Entonces, la gente se queda con la duda si van a ver las caras viejas de ARENA en el gabinete. Mientras no digan lo contrario, la gente se va a imaginar a Rodrigo Ávila en Seguridad, haciendo lo mismo de siempre, pero esperando mejores resultados. ¿Vamos a ver en el gabinete de Calleja a los que le fueron fieles en la primaria? ¿O va a llamar a alguien como Juan Valiente, el ex diputado que criticó al COENA? ¿Vamos a ver ministros con el mismo perfil de Carmen Aída: jóvenes profesionales o académicos, competentes pero críticos e independientes? ¿Hay empresarios jóvenes de la generación de Carlos Calleja que estarían dispuestos a apartarse de sus negocios para servir en el gobierno (y sin sobresueldos)?

Ya Calleja se atrevió a presentar a Carmen Aída Lazo como su Secretaria Técnica, o sea darle el poder de coordinar el gabinete. Es un buen inicio, pero no es suficiente para despejar las dudas.

En el caso de VAMOS la incógnita es total – con excepción de Luis Membreño quien de repente apareció a la par de Josué Alvarado. El problema es que Membreño ya tuvo ambiciones de entrar en el gabinete, tanto de Funes como de ARENA…

Lo mejor sería que los candidatos nos revelaran algunas de sus cartas. No necesitamos que nos presenten la lista del gabinete. Incluso, sería sospechoso si sacarían de la manga esta lista, sin los procedimientos transparentes de selección de funcionarios idóneos. ¿Pero qué impide a los candidatos a decir: Aquí hay 6 nombres de personas que me gustaría tener en mi gabinete, por su capacidad, su trayectoria, por a confianza que darían a la ciudadanía y los inversionistas.

Si nadie nos da elementos para imaginarnos de sus posibles gabinetes, vamos a tender a imaginarnos lo peor. Para cada presidente nos podemos imaginar un gabinete de horror: Gallegos ministro de Seguridad de Bukele; José Luis Merino ministro en el gabinete de Hugo (o de Bukele, quien sabe?); alguien muy cercano a la familia Regalado y los azucareros en Agricultura.

Si no nos sacan de estas dudas, los optimistas vamos a votar por el candidato de nuestra preferencia, a pesar de todo. Pero los pesimistas, los escépticos y los más resentidos van a votar por nadie – o por el que más grita.


Repito: Quien se atreva de despejar estas dudas, gana las elecciones.

Saludos,






martes, 22 de enero de 2019

Carta a Carmen Aída Lazo: El #DebateChallenge

 Estimada Carmen:
Los ‘guerreros celestes’ de mil batallas en redes sociales te pusieron ‘Betty la fea’. Pero no voy a hablar de sus gustos, sino de su falta de decencia – y de inteligencia. Cometen un tremendo error de cálculo: No saben que los salvadoreños, si algo detestan, es la prepotencia. Se solidarizan con el ‘underdog’, el ‘outsider’, el ofendido – siempre cuando tenga agallas. No suelen simpatizar con la arrogancia de los ‘ricos y famosos’..

La única manera que un ‘underdog’ puede perder esta simpatía es cuando se hace la víctima y pasa quejándose, en vez de pelear. Quien pone la cara, gana simpatía, y no importa que tan bonita o fea sea.

Hay ciertas cualidades típicas de los políticos exitosos que no tenés. Por ejemplo: No sos de teflón. Los ataques e insultos no te resbalan, como a los políticos experimentados. No fingís que no te duelen. A vos te duelen, sos vulnerable, y no lo escondés. Los estrategas de campañas dirían que es una muy peligrosa debilidad. Pero de hecho es una ventaja: Te hace humana. Mientras no te comportás como una víctima llorona, tu vulnerabilidad es tu fuerza. Y si además lográs que tus respuestas a los ataques e insultos, aunque las expresás esforzándose a retener las lágrimas, sean de altura, ya ganaste…

Otra cualidad típica del político exitoso es: Tener respuesta para todo. A vos no te cuesta decir: Habría que analizar el problema y ver las soluciones. Porque vos sos analítica. Como académica sabes que no se trata de saber todo, sino de saber cómo investigar para llegar a respuestas.

Tampoco sos carismática. Vos no te parás frente a una multitud y la hacés hervir de emociones. La hacés reflexionar. La retás a pensar, no a gritar. Y a veces las multitudes no quieren pensar. Por esto, nunca llegarás a presidente. Asumís, sin complejos, el papel de técnica. Por muy importante que sea el liderazgo transmisor de visiones y rumbos, alguien tendrá que garantizar que estas visiones se implementen de manera eficiente, transparente, técnicamente correcta. Muchos suelen tener menosprecio a los ‘tecnócratas’, pero sin ellos las mejores ideas o visiones producirán desastres.

Viendo todas estas tus deficiencias, de repente uno llega a la conclusión que vos sos la verdadera ‘outsider’, ajena. Por esto te atacan con tanta saña: Les estás disputando el rol de renovadores, de gente ajena a las formas tradicionales de hacer política.

Tu mera existencia en la carrera es un desafío complicado para los populistas. Mientras venden discursos que llenan a política con emociones, vienes vos con un discurso que introduce racionalidad a la política. De repente, ante el desgaste de la política tradicional, se vislumbran dos opciones opuestas: la anti-política que apela a reacciones irracionales, como el resentimiento y la venganza – versus el reto de dignificar la política, haciéndola eficiente, transparente y centrada en los resultados para los ciudadanos.




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Este debate, entre estas dos alternativas, estás planteando vos a Nayib Bukele. Por supuesto no puede aceptarlo, sería demasiado arriesgado. Pero al no aceptarlo, paga un costo posiblemente más alto. Parece irónico que la piedra donde al final se topa su campaña es una mujer que en nada no corresponde al molde de una candidata exitosa: carismática, cínica, fotogénica. Se topó con una pinche técnica que e hace e #DebateChallenge…

Saludos,