viernes, 1 de abril de 2022

Carta a Rosa: El país patas arriba. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 2 abril 2022 

 

Querida Rosa:

Como esta carta es pública, no puedo poner tu verdadero nombre, ni el de tu hijo, ni donde viven. Pero tú vas a entender para quién es. Y muchas otras madres, también.

 

Luego de varios años que no platicamos, me hablaste anteayer, para contarme que en una redada se llevaron a Mario, tu hijo. No lo puedo creer. Todavía lo veo como el bichito que cono hace 5 años, cuando él tenía 12. Todavía tengo fotos de él jugando fútbol en la cancha y andando en patines. Te recuerdas, yo había llegado a la colonia con una periodista alemana, que quería conocer una “colonia peligrosa”. Yo tomé las fotos para su reportaje. Vimos a Mario en la cancha y lo queríamos entrevistar. Me dijo: "Mejor hable antes con mi mamá", y nos llevó a tu casa.

 

Lo recuerdo como si hubiera sido ayer. Nos hiciste café, mandaste al bicho a la tienda para comprar pan dulce, pero realmente querías que no escuchara la plática. Y me contaste que la pandilla estaba queriendo jalarse a tu hijo, que ya lo estaban amenazando. Y que también los policías andaban taloneándolo, porque lo habían visto jugando fútbol en la misma cancha donde juegan los pandilleros.

 

Vos no podías saber que yo tenía forma de hablar con el mero mero de la pandilla en tu colonia, porque lo había entrevistado unos días antes, para el mismo reportaje - y porque él me conocía como amigo de Raúl Mijango, el hombre de la tregua. Como esto era algo delicado, preferí decirte que no podía hacer nada. Tampoco quería despertar expectativas falsas. 

 

Logré contactar al pandillero. Me citó en un McDonald. Le expliqué la situación de tu hijo y le pedí dejarlo en paz. “¿Y vos qué tenés quver?’, me preguntó. “Soy amigo de la familia. Es gente buena, dejen estudiar al bicho.” Me lo prometió.

 

Dejé pasar unas semanas antes de ir otra vez a tu casa para ver qué había pasado con Mario. No te conté nada sobre la plática con el cabecilla, sólo te pregunté si tu hijo había tenido problemas. Me contaste que no, que los pandilleros le habían dicho que “no hay pedo”, que no se preocupe. Me diste tu teléfono, para cualquier cosa... Y con una sonrisa pícara me dijiste: “¿Usted cree que no me iba a dar cuenta que fue usted quien habló con ‘los bichos’? Ellos mismos se lo contaron a Mario.”

 

Luego hablamos de vez en cuando, me diste reportes de Mario: que iba bien en la escuela, que ‘los bichos’ ya no le molestaban, que tenía novia y que ya no iba a la cancha, porque siempre le molestaban los policías. 
 

Luego ya no supe más de ustedes, hasta ayer, cuando me hablaste para contarme que los soldados se habían llevado a Mario y a varios más, que lo habían golpeado, y que ella no sabía dónde estaba. Me preguntaste si yo podía ayudar, siendo periodista, porque no conocía a nadie más a quién recurrir...

 

Vos no pudiste saber que yo soy el menos indicado para interceder ante las autoridades, más estaría hundiendo al bicho. Así de patas arriba está nuestro país, que uno tiene más posibilidades de razonar con un pandillero que con las autoridades encargadas de nuestra seguridad. Lo único que pude hacer fue pasar tu caso a un abogado que les podrá asesorar. El hombre ya se está moviendo, aunque por órdenes superiores no están soltando a nadie. No por órdenes de un juez, sino del presidente de la República. Y me recuerdo que vos me contaste que votaste por él...




 

Me siento igual de impotente que vos ante el viraje a la locura que nuevamente ha dado el país. Otra vez, muertos que no tenían que haber muerto. Otra vez, cientos de jóvenes, que tendrían que estar en sus escuelas, pero por órdenes del presidente están en a la cárcel, sean culpables o no. Otra vez, un paso más a militarizar la policía. Otra vez, el gobierno aprovechando la coyuntura para intimidar a los jueces y para suspender garantías constitucionales. Tal vez, con suerte, el estado de sitio y las redadas masivas van a pasar, pero el gobierno se quedará con los instrumentos para reprimir a cualquiera en el futuro.

 

Así que hoy tu hijo y vos son las víctimas directas, igual que las familias de los 80 homicidios y de no sé cuántos detenidos inocentes y sus madres. Pero pronto todos vamos a sentir las consecuencias.

 

Espero que pronto logres recuperar a tu hijo sano y cuerdo. Saludos, 






miércoles, 30 de marzo de 2022

Carta a Ernesto Castro: LA MAQUILA LEGISLATIVA


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 31 marzo 2022

Presidente:  

Felicitaciones. Usted ha convertido la Asamblea Legislativa en un negocio muy rentable y lucrativo. Políticamente hablando, por supuesto, por que de lucro económico no hablaré, porque no me costa. Lucrativo para el presidente...

 

Sólo tiene que decir en Twitter qué decreto necesita, y usted inmediatamente convoca una sesión extraordinaria, pone a los diputados a aprobar dispensa de trámite, y luego a apretar el botincito verde del “sí, mi presidente”. De todos modos, aunque no tienen la más mínima idea de qué se tratará el asunto, los diputados cian y anexos, al sólo ver el tuit del presidente o la convocatoria suya, responden en unísono en Twitter: “Listos, presidente, cuente con mi voto”. ¿Y usted piensa que se refieren a usted?

¿Para qué analizar y debatir una propuesta de decreto? Con lo que viene de Casa Presidencial, ya está decidida y aprobada. El resto es trámite y de hacerlo expedito se encarga usted.

Así todos felices. El presidente, porque tiene lo que necesita, sea una ley de Bitcoin o un Estado de Excepción. Usted, porque cada vez que tramita una ley, gana puntos con su patrón. Los diputados de Nuevas Ideas y partidos anexos, porque pueden sentirse parte de una revolución, aunque no entienden su contendido y fin. Incluso una buena parte de la ciudadanía está contenta, porque sigue creyendo que al fin tienen un gobierno que actúa sin una Asamblea que le ponga trabas. Y es cierto: el gobierno actúa, ninguna institución hace trabas, como antes, las cosas se deciden rápido, pero nadie se pregunta si con todo esto resuelven los problemas.

Bueno, algunos sí. Algunos, quién sabe cuántos, no están felices con esta maquila de decretos y otros servicios a Casa Presidencial. Es la oposición que ustedes diariamente vilipendian. No sólo la partidaria, que es muy débil, sino también la social, la mediática y la cívica, que son más fuertes y creíbles. Cuestionan, critican, exigen debates, señalan inconstitucionalidades, advierten consecuencias nefastas…

Usted se encarga, fiel y eficiente, de que nada de esto afecte el funcionamiento de la Nueva Asamblea, la cian, de prestar servicios al Presidente, sin hacerle preguntas, sin demandarle rendición de cuentas.

Hay que reconocer que ustedes son audaces e ingeniosos. Decretan un régimen de estado de sitio y logran convencer a la gente sitiada de que les conviene que les suspendan los derechos, que los maltraten, que hagan redadas indiscriminadas de jóvenes en los barrios. Los que no están directamente afectados se aferran a la certeza de que “quien no debe nada, nada tiene que temer”. La gente en los barrios sabe que no es así, porque viven en estado de sitio…

Algo está terriblemente mal en nuestro país.

Los responsables no sólo están en el Ejecutivo. Usted y sus marionetas legislativas tendrán que responder igualmente. Son responsables de los muertos en una ola de violencia innecesaria, que se da porque ustedes avalaron la sustitución de una política de seguridad por pactos para convertir a los pandilleros en socios. Ustedes también son responsables del terrible daño que se está haciendo a la justicia, cuando un presidente llama a policías y soldados a usar violencia abusiva y ordena a los jueces a “no dejar libre a nadie” de los ya 2 mil detenidos.

Por culpa de ustedes, luego de 3 años, no tenemos más seguridad ni más libertad, sino cientos de muertos y un nefasto estado de sitio.

Nada de esto será olvidado.

Sin saludos,









lunes, 28 de marzo de 2022

Telegramas en tiempos de estado de excepción. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 29 marzo 2022

A los pandilleros: Si se sienten defraudados por Bukele, no se lo desquiten con la gente trabajadora.

 

A los soldados y policías: Si se sienten frustrados por la falta de un plan de seguridad, no se lo desquiten con la gente trabajadora.

 

Al director de la Imprenta Nacional: ¿Cómo explica que en las páginas del Diario Oficial, reproducidas en Twitter por el presidente, la página 3 del decreto 333 (Estado de Excepción) lleva la fecha 24 de marzo, aunque la supuesta razón surgió hasta el 26?

 

A Nayib Bukele: ¿Qué día y hora exactamente usted dio la orden de redactar el decreto de Estado de Excepción? ¿Antes o después de la ola de homicidios del 25 y 26 de marzo?

Los ministros de Justicia y de Defensa, junto al director general de la PNC, "patrullando" en un show mediática en un colonia. Les dicen "los 3 chiflados".


 

Al ministro de Justicia: Usted no tiene cargo militar ni policial, sino es un ministro civil de justicia. ¿Entonces, qué estáhaciendo tomándose fotos patrullando fusil en mano y cateando casas y vehículos? Para que usted pudiera posar como Rambo, hubo que desplegar a policías de verdad para cuidarle a usted.

 

Al director de la PNC: Aquí le corrige la plana una constitucionalista: “La cantidad de capturas jamás será un indicador de eficacia de una política de seguridad pública.” 


En dos días del estado de excepción hubo más de 1400 capturas en los barrios pobres


 

Al diputado cian (y antes FMLN) William Soriano: Gracias por confirmarnos que la ola de homicidios se dio porque ustedes decidieron “tocar el bolsillo de las pandillas”, o sea porque el gobierno dejó de pagarles lo pactado.

 

Al diputado cian Carlos H. Bruch: Usted puso “Ja ja ja” en Twitter, burlándose de un abogado que solicitó al procurador de DDHH examinar si el decreto de Estado de Excepción cumple con los estándares de Derechos Humanos. De la misma manera le he escuchado burlarse de quienes acusaron a Pinochet de violar los DDHH.

Posdata: Muy buena tu frase "Ahora aquí se combaten sin tregua las pandillas". Gracias por confirmar que durante 3 años, con tregua, no las combatieron.

 

Al carcelero Osiris Luna: ¿Puede explicar que quiso decir con este tuit que publicó para comentar la solicitud de Estado de Excepción del presidente: “Hoy si, yo creo que ya no van a llegar a un penal”? Tal vez tendrá que ver algo con el siguiente telegrama... 

 

Al procurador de DDHH: ¿Cuál sería su deber, cuando el presidente de la República retuitea este tipo de mensajes: “Nuestro presidente nos acaba de quitar la correa...” o “Órdenes acatados: fuerza letal...” (Comandante Fantasma). 

 

Al fiscal general Delgado: Muy elocuente su tuit que dice: “Cacería”, en respuesta a la solicitud del presidente de decretar el Estado de Excepción. Qué bien que nos deje claro cuál es el papel que le dieron en el gabinete de Seguridad.

 

A los salvadoreños: El régimen de excepción decretado no contiene ninguna medida represiva que las autoridades no hayan aplicado (legal o ilegalmente) a los pandilleros, sin decreto de Excepción. La única diferencia es que ahora las pueden aplicar a todos ustedes. 

 

La pregunta del millón: ¿Para qué Bukele, quien ya controla la Fuerza Armada, la PNC, la fiscalía y las Cortes, necesita suprimir los derechos constitucionales?

 

Al editorialista de El Faro: Publicaste la frase del día: “Nayib Bukele negoció con las pandillas para hacerlas sus socios políticos. Algo falló. Las consecuencias son una terrible ola de asesinatos y un país en Régimen de Excepción.” 

 

A mis lectores: La primera ‘Carta de Paolo’ salió el 13 de enero 2009. La de hoy es el número 2000. Y seguiré jodiendo...


Saludos a todos, Paolo Luers







Rusia no puede ganar. Columna Transversal de Paolo Luers

 


Publicado en EL DIARIO DE HOY, 28 marzo 2022

I.

El desenlace de una guerra se define en la política, la economía, la diplomacia. La única manera de definir una guerra militarmente sería ganar de inmediato. Si no es el caso -y en Ucrania no lo es-, todo depende de la capacidad de mantener la cohesión social interna y forjar alianzas internacionales. Esto comienza a valer mucho más que la cantidad de tropas de tanques, de aviones, de cohetes y otras armas. Incluso más que la cantidad de bajas y pérdidas de material bélico.

Por más tiempo que el país agredido logre resistir en el campo de batalla y el país agresor no logre romper esta resistencia, la balanza se inclina hacía los factores, sociales, mediáticos, políticos, diplomáticos - y sobre todo, los económicos.

Todo esto no es pura teoría, sino que se puede observar en Ucrania. Cuando Rusia inició la guerra, todo el mundo pensaba que su superioridad militar le iba a permitir una victoria muy rápida. Hoy, tres semanas después, todos dudan que Rusia podrá ganar.

 

II.

Putin ha hecho varias malos cálculos. No hablo de los sorprendentes errores militares, que también se han observado. Hablo de cálculos políticos. Es demasiado simplista decir que subestimó la capacidad de resistencia militar de los ucranianos, aunque obviamente es cierto que lo hizo.

Putin, como todos los autócratas obsesionados con el poder, no entiende que en este tipo de conflictos cuenta tener de su lado la razón y la ética. Para él, como antes para Stalin o Hitler, la razón y sobre la ética son conceptos intangibles, irrelevantes, románticos. Para ellos, lo que cuenta es la fuerza y la determinación de hacer uso de ella friamente. Gran error. La razón y la ética son el cemento que está forjando entre los ucranianos una identidad y unidad nacional, que les permite resistir - e incluso ir a la contraofensiva. 

En el ámbito geopolítica, la razón y la moral que personifican Zelensky y sus soldados, milicianos y civiles estáproduciendo otro ‘milagro’: Ningún gobierno de la OTAN pod resistir la inmensa presión popular en favor de un apoyo práctico a Ucrania. Digo milagro, porque este sentimiento popular logró que gobiernos, que no tenían planes de abastecer Ucrania con armas, se vieron obligados a hacer. Naciones tan pacifistas como Suecia y Alemania cambiaron radicalmente sus políticas de seguridad. Naciones con larga trayectoria de neutralidad como Suecia y Finlandia negocian pactos con la OTAN o incluso su entrada a esta alianza. 

Los gobiernos europeos, EEUU, Canadá, Japón, Australia y Corea del Sur, que entre ellos dominan la economía global, se han puesto de acuerdo sobre severas sanciones económicas y financieras contra Rusia, aunque todavía vacilan para aplicar las únicas dos sanciones que realmente afectarían la capacidad de Rusia de mantener esta guerra a mediano plazo: cortar el sistema financiero ruso en un 100% del sistema financiero global; y suspender de manera inmediata y total todas las compras de gas y petróleo que mantienen con liquidez a Rusia.  

 

III.

Los gobiernos, lógicamente, temen que estas sanciones radicales contra Rusia afecten igualmente sus propias economías. Tienen razón: a corto plazo esto sería el caso, y este impacto podría incluso ser severo, una vez que el boicot de Rusia se vuelva completo.

Pero hay dos factores, que van a llevar a los países occidentales a aumentar y completar las sanciones. Uno, que sus mismos ciudadanos lo exigen. En Alemania, cuyo gobierno todavía se está negando a suspender la compra de gas y petróleo de Rusia, el 60% de la población está en favor de esta medida. 

Regresemos nuevamente al factor que Putin no toma en cuenta, porque no corresponde a su lógica perversa del derecho del más fuerte: la razón y la ética acompañan a Ucrania y llevan a los pueblos europeos a asumir los sacrificios necesarios de un boicot  económico total a Rusia.

El otro factor es este: Aunque es cierto que cualquier sanción no solo afecta a Rusia, sino igualmente las economías de los países que deciden el boicot, a un plazo relativamente corto este ecuación cambiará radicalmente. Los países industriales de Occidente tendrán la capacidad de adaptarse a la nueva situación, sobre todo la situación energética, e incluso sacar de ella un impulso de innovación tecnológica. La crisis aceleraría su desarrollo. En cambio, Rusia no tiene esta capacidad. Sin tecnología occidental y sin dólares, y sin una sociedad abierta, Rusia no podrá adaptarse a la nueva situación, no podrá sacar ventaja de la crisis. Y el que a poco tiempo tendrá convulsiones sociales y políticas internas no serán los países occidentales, sino Rusia. Y esto precisamente es el sentido de las sanciones.

 

IV.

Resumen: Rusia no puede ganar. Si Occidente ayuda a Ucrania a resistir lo suficiente, Rusia pierde. Pierde la moral, pierda cohesión social, pierde apoyo hasta de China - y por tanto perderá la guerra.