viernes, 27 de enero de 2023

Carta al presidente: Le hago responsable de la vida de Neto. De Paolo Luers

 "No le estamos exigiendo que usted intervenga en la justicia. Por lo contrario, le exigimos que deje de intervenir en la justicia para seguir con su cruzada de venganza personal contra un adversario."

La carta en la voz del autor: Neto.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 28 enero 2023


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 28 enero 2023

Ciudadano Nayib Bukele:

¿Realmente quiere matar a Neto Muyshondt? Lo he escrito hace poco y lo vuelvo a repetir las veces que sea necesario: Hay que sacar a Neto de la cárcel.

El jueves pasado ustedes lo sacaron de Mariona y lo llevaron de emergencia a un hospital. Luego de 4 semanas en huelga de hambre, Muyshondt estaba en un estado que requería urgente atención especializada. En el hospital le comenzaron a hacer los exámenes pertinentes para luego decidir qué tratamientos necesitaba. Pero no lo hospitalizaron, como erróneamente se difundió. Internarlo era lo más lógico, una vez que lo trasladaran de Mariona al hospital. Sin embargo, estas lógicas humanitarias y científicas no tienen validez para ustedes. Centros Penales no permitió que el paciente se quedara ni siquiera una noche en el hospital para por lo menos concluir los exámenes. Por órdenes superiores, los custodios se lo llevaron de vuelta a Mariona, así de jodido como había llegado.

Por razones que solo usted conoce, odia a Neto. Ha convertido un procedimiento judicial de investigación contra Muyshondt en una cruzada de venganza y destrucción. No olvidemos que este hombre aún no ha tenido su día en la corte para defenderse, no ha sido condenado por ningún juez. Como detenido en investigación, ni siquiera debería estar en una prisión de cumplimiento de pena, mucho menos en las condiciones inhumanas en las que lo tiene Osiris Luna en Mariona.

Neto debería estar en arresto domiciliario, con atención médica adecuada, en condiciones de poder preparar su defensa.

¿Por qué lo quiere matar, presidente? Nadie entiende por qué usted no permite que le apliquen la justicia, la cual para casos como el de Neto provee medidas alternativas a la cárcel y ciertamente provee el derecho a la salud. Los jueces ya hace meses decidieron sacarlo de Mariona y concederle arresto domiciliario. Pero no, usted intervino, removieron jueces, revocaron decisiones judiciales y Neto fue sometido a condiciones de detención inhumanas, hasta que se viera obligado a entrar en huelga de hambre.

Si no saca a Neto de la cárcel -y de facto, solo usted puede hacerlo- será responsable de su muerte. Usted personalmente.

No le estamos exigiendo que usted intervenga en la justicia. Por lo contrario, le exigimos que deje de intervenir en la justicia para seguir con su cruzada de venganza personal contra un adversario. Si el caso realmente estuviera en manos de jueces independientes, Neto Muyshondt no estaría en Mariona y no hubiera llegado al punto crítico de salud en que está ahora. Por lo menos una de las acusaciones contra él ya estaría sobreseída, porque la alcaldía de San Salvador canceló las obligaciones y ya no existe caso.

Neto Muyshondt no es el único que pierde su salud -y tal vez su vida- en sus cárceles, presidente. Entre los detenidos bajo el régimen de excepción hay centenares que requieren atención médica, decenas de ellos ya murieron.

Y está el caso de Raúl Mijango. Ya cumplió la mitad de su condena. Está mal de salud desde el día que lo arrestaron, que por cierto fue en una cama del Seguro Social, donde se encontraba de emergencia. Todas sus enfermedades se han agravado en Mariona – y ahora comenzó un tratamiento de diálisis. Por el resto de su vida tiene que someterse a diálisis una vez por semana. Para este tipo de casos, la justicia tiene soluciones humanitarias de libertad condicional o arresto domiciliario si es que ustedes dejan que la justicia proceda sin intervenciones…

Lo único decente que podría hacer usted es sacar a Raúl y a Neto de Mariona e instalar una comisión de médicos y jueces que examinen los miles de casos de detenidos que merecen medidas alternativas por razones de salud y humanitarias.

Pero, lastimosamente, lo decente y humano no es su onda, presidente.

Sin más que agregar,






miércoles, 25 de enero de 2023

Carta a los contribuyentes: Pagamos los 800 millones de dólares. De Paolo Luers

 "Con tal de evitar el impago en los mercados internacionales de finanzas, estamos cayendo en otro impago, igualmente peligroso: el impago de las obligaciones internas."

El audio: LAS HOYAS RASPADAS.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 26 enero 2023

Nayib Bukele hace un gran alboroto, celebrando que ha pagado los bonos que se vencieron este 24 de enero. Qué bien. No pagarlos hubiera tenido consecuencias gravísimas para el país –el famoso impago, al estilo de los argentinos. Qué bueno que al fin se pudo evitar. Caminamos al borde del abismo, pero no caímos.

Solo habernos llevado al borde del abismo fue una irresponsabilidad del presidente, resultado de sus improvisaciones y su manera de usar el dinero público para sus obsesiones y para evitar que se erosione el apoyo popular, con el cual quiere cabalgar al poder permanente.

El hecho que al final el país no cayó al abismo del impago no es ninguna razón para darle gracias al presidente. Es su deber –y no fue él que pagó, lo pagaron los contribuyentes, y lo seguirán pagando sus hijos.

Para pagar hizo dos cosas: rascar todas las hoyas y usar dinero prestado para cancelar deuda. Raspó la olla de las pensiones para los viejitos y veteranos; rascó la hoya del fondo para pagar a los proveedores del Estado; raspó la olla para la renovación de las escuelas; rascó la hoya de los fondos que por ley corresponden a las alcaldías; raspó la olla de los fondos para la reconstrucción del Hospital Rosales –e incluso para su presupuesto de operaciones; raspó las ollas de los presupuestos para la vivienda... Las únicas ollas que, en vez de rasparlas, las llenaron aún más son las de la Fuerza Armada y de Casa Presidencial con su monstruoso aparato de propaganda...

Cuando digo que rasparon las ollas, esto incluye sobre todo las futuras, las ollas de los cuales vamos a comer los próximos años. Para evitar el impago, hipotecó todos los presupuestos para los servicios e inversiones sociales. El año 2023 va a ser triste, porque lo que hizo el gobierno fue hacerse préstamos de los fondos asignados para satisfacer las necesidades básicas del pueblo. Y los años siguientes serán hasta peores –una vez que Bukele haya logrado su permanencia en el poder.

Para seguir flotando, Bukele va a raspar, en algún momento, las otras grandes ollas que le quedan: las reservas bancarias y los fondos de pensiones.

La otra fuente de los 800 millones, que pagaron para impedir el impago, son nuevos préstamos. Por lo menos un 50% se sacó de ahí. Estos préstamos tendrían que haber servido para otras cosas: inversiones, mejoramiento de los sistemas de salud y educación. Aunque estos proyectos no se harán, habrá que pagar esta nueva deuda y sus intereses.

Esa es otra hipoteca que va a agravar el desarrollo social del país. Con tal de evitar el impago en los mercados internacionales de finanzas, estamos cayendo en otro impago, igualmente peligroso: el impago de las obligaciones internas: los proveedores, los pensionados, los adultos mayores, los veteranos de guerra, los maestros, el personal médico, las alcaldías –todos van a quedar colgados de la brocha, porque el gobierno se apropia lo que a ellos por ley corresponde. Aunque sea ilegal, el gobierno lo confisca de hecho para mantener a flote su danza loca de los millones.

Pero siguen diciendo que no hay impago, y reclaman el aplauso.

No se dejen vender esto como responsabilidad fiscal. Es lo contrario.

Sigan trabajando -incluso un poco más- para poder pagar más impuestos y que siga la fiesta.

Con saludos sarcásticos, pero fraternos, 





lunes, 23 de enero de 2023

Carta a quienes quieren escuchar: Están de vuelta los escuadrones. De Paolo Luers

"El joven sentía que en el comportamiento del capitán Rodríguez había algo muy personal. 'Este hijueputa tiene algún pedo personal con mi papá. Lo conoce, lo odia, lo quiere joder', pensó, aunque no tenía idea de dónde y cómo pudo haber surgido este odio." 

El audio: Escuadron.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 24 enero 2023 

Estimados amigos:

En esta historia tuve que obviar o cambiar los nombres y todas las referencias concretas a lugares, profesiones y fechas. Por razones que ustedes entenderán cuando lean la historia.

 

Se trata de un joven, que con su familia vivió en una colonia vecina a dos comunidades comúnmente llamadas ‘zonas de pandillas’ o ‘zonas conflictivas’. Estaba recién salido del bachillerato, con tan buenas notas que logró conseguir una beca de uno de aquellos programas de responsabilidad empresarial, que apoyan a jóvenes talentosos y ambiciosos de bajos recursos. Faltaban dos meses para iniciar sus estudios...

 

También era futbolista. Un día, cuando su equipo jugaba un torneo en la cancha que compartía su colonia con las dos comunidades ‘conflictivas’, irrumpieron a la cancha unos soldados, lo sacaron del partido y se lo llevaron. Anduvieron una foto de él. Pero no lo llevaron a ninguna delegación policial, sino a una casa vacía y apartada. Lo amarraron en una silla y lo dejaron solo todo el resto del día. Sin hablarle, sin darle agua. En la noche entraron tres soldados, uno de ellos un oficial, y comenzaron a interrogarlo. Cuando el muchacho dijo que no tenía nada que ver con pandillas, el oficial le dijo: “Yo sé, sos limpio como una virgencita. Es por otra cosa que te agarramos. Nos vas a contar todo sobre tu tata...”

 

El interrogatorio duró toda la noche, el día siguiente y otra noche, sólo interrumpido por golpes, insultos, amenazas y otros golpes. Nunca le dieron de comer, solo un poco de agua. El oficial, quien personalmente le hizo las preguntas y le dio los golpes más salvajes, quería  que les confirmara que su padre, quien era funcionario público, recibió dinero de una de las pandillas a cambio de información y otros tipos de colaboraciones. El joven insistió que su padre era un hombre honesto. Cada vez que decía esto, recibió otros golpes.

 

Escuchó a los soldados decirle ‘mi capitán’ al oficial. Y cuando una vez lo llamaron por teléfono, contestó con su nombre: Rodríguez.

 

El joven sentía que en el comportamiento del capitán Rodríguez había algo muy personal. “Este hijueputa tiene algún pedo personal con mi papá. Lo conoce, lo odia, lo quiere joder”, pensó, aunque no tenía idea de dónde y cómo pudo haber surgido este odio.

 

Al joven le salvó el pellejo el hecho que en su equipo de fútbol había un bicho que es hijo de un oficial de la PNC. Este bicho, cuando se llevaron a su amigo, agarró su motocicleta y siguió la camioneta de los militares. Informó a su padre y le dio las placas del vehículo y la  dirección de la casa clandestina. El policía, quien conocía bien al detenido y su familia, movió todos sus contactos en la PNC para que intercedieran por el bicho. Qué pasó, no sabe el protagonista de esta historia, sólo que al final del segundo día lo sacaron de la casa, lo metieron en la misma camioneta y lo dejaron libre al otro extremo de la ciudad. Con la amenaza de que si contaba la historia, iban a ‘quebrarse’ a su padre.

 

A mi todo esto me lo contaron el muchacho y el padre, ya escondidos en otra ciudad con toda la familia, listos para salir del país. El padre, un hombre cincuentón, combatiente de la Fuerza Armada en los últimos años de la guerra, piensa saber quién es el tal Rodríguez. “Como aun no lo puedo comprobar, no puedo denunciarlo, pero te juro que no saldrá impune. Nadie se mete con mi familia.” 

 

“¿Crees que la PNC o la Fiscalía van a investigar este secuestro?” 

 

“Bien sabes que esto no va a pasar. En este país ya no hay justicia. La tenemos que aplicar nosotros, algún día. Somos combatientes...” 

 

Mi respeto. 

 

Saludos,