domingo, 11 de septiembre de 2011

WikiLeaks, errores y despropósitos

Widney Brown es una luchadora por los derechos humanos con una larga trayectoria a sus espaldas. Trabajó durante nueve años en Human Rights Watch antes de unirse a Amnistía Internacional, donde ahora es una de sus más altas ejecutivas, la directora de Política y Leyes Internacionales. Está profundamente preocupada por la publicación en bruto del Cablegate. La decisión de WikiLeaks de liberar la semana pasada todos los cables del Departamento de Estado sin proteger la identidad de determinadas personas supone que, por ejemplo, regímenes dictatoriales conozcan en estos momentos la identidad de activistas de derechos humanos que ofrecieron información sobre esos regímenes para ayudar a combatirlos. "No poner vidas en peligro es un principio fundamental", dice Brown por teléfono desde su oficina en Nueva York. "Los periodistas lo tienen claro, los investigadores de derechos humanos lo tienen claro y WikiLeaks necesita tenerlo claro".
La historia de cómo el gran portal de las filtraciones llegó hasta el punto de publicar los cables en bruto es un culebrón en toda regla repleto de claroscuros y versiones contradictorias. Fuera cual fuera el motivo por el que Assange decidió publicarlos, el hecho es que decidió publicarlos. "Necesitan comprender que la libertad de información es importante", dice Brown, "pero no causar daños también".
La noticia saltaba en los últimos días de agosto: WikiLeaks empezaba a liberar los Papeles del Departamento de Estado en bruto. Las agencias informaban el 30 de agosto de la publicación de los primeros 130.000 cables. Señalaban que periodistas, activistas y académicos de todo el planeta podían ser víctimas de represalias a partir de ese momento. Entre las fuentes que quedaban al descubierto, se citaba el caso de un funcionario de Naciones Unidas en África Occidental y el de un activista de los derechos humanos en Camboya. ¿Cómo es posible que una organización que lucha por los derechos humanos hiciera semejante cosa? Es la pregunta que recorrió todos los foros. Y en la prensa han aparecido todo tipo de respuestas a esa pregunta, en un maremagno de informaciones contradictorias. Lo mejor, preguntar al que lo hizo. ¿Por qué?
Jueves 8 de septiembre, seis de la tarde. Assange descuelga el teléfono desde la mansión de Ellingham Hall, Norfolk, Reino Unido, donde pasa sus días de arresto domiciliario. Está satisfecho por el impacto que está teniendo la publicación de los cables a escala global. "Cada dos minutos hay una nueva revelación", cuenta. "Está habiendo grandes resultados gracias a liberación del material. En todos los países, la corrupción ha salido a la luz".
-Ese es el efecto positivo de la liberación. ¿Pero qué ocurre si se pierde una vida humana por revelar la identidad de un informante?
-El balance final es complejo. Durante una revolución hay agitación pero también posibilidades de salvar el destino de muchos.
Hay dos versiones radicalmente opuestas sobre lo que ha ocurrido. La de Julian Assange y la de David Leigh, jefe de periodismo de investigación de The Guardian y autor del libro WikiLeaks y Assange. No coinciden en casi nada, salvo en sembrar claroscuros sobre la actuación de Daniel Domschei-Berg, el ex socio de Assange que abandonó la organización hace un año.
Julian Assange sostiene que se ha visto obligado a publicar los cables. Confirma que desde hace tiempo, su organización ha colgado en el ciberespacio copias del material sensible en su posesión para que, en caso de ataque a la organización, la liberación de una contraseña sirviera para que cientos de miles de personas pudieran acceder a los datos. Según su versión, el jefe de investigación de The Guardian es el malo de esta película porque desveló una contraseña que daba acceso a los papeles del Cablegate en el libro que publicó el pasado mes de febrero. "Nuestro sistema habría sido seguro si The Guardian no hubiese desvelado la contraseña", explica. "David Leigh, que es el cuñado del director del periódico, lo hizo como resultado de su estupidez y malicia". Según su versión, el otro malo es el alemán Daniel Domscheit-Berg, su antiguo socio, que abandonó WikiLeaks llevándose el sistema de recepción de filtraciones de la plataforma y la información que había en ese momento en el sistema. El disidente alemán, sostiene Assange, sabía cómo llegar a la base de datos y cómo destriparla con la contraseña. Para demostrar que WikiLeaks es una plataforma poco segura, pasó información a un periodista del semanario Der Freitag. A mediados de agosto WikiLeaks detectó que esa información empezaba a circular con fuerza en Internet.
-¿Pero por qué decidió publicarlos sin editar?
-Nuestra obligación es maximizar el impacto beneficioso de la liberación de la información que se nos facilita. Las reformas estaban en peligro. La información ya estaba en la red. Las agencias de inteligencia y los gobiernos que necesitan ser reformados ya podían acceder al material. Era importante que la prensa pudiera tener la versión original. Nuestra obligación es maximizar las reformas y minimizar daños.
-¿No es más importante minimizar daños que maximizar reformas?
-Los dos son importantes.
La versión del jefe de investigación de The Guardian es bien distinta. En conversación telefónica desde la redacción del rotativo británico en Londres, zanja la cuestión de un plumazo: "Assange nos aseguró que la contraseña estaría muerta una vez nos descargáramos los papeles". Explica que Assange le dijo que los archivos serían eliminados del servidor una vez se descargara el material. "Nosotros no publicamos claves que puedan resultar peligrosas", argumenta Leigh. Relata que el editor australiano no eliminó los archivos del servidor, como se suele hacer en estos casos. Que, en un descuido imperdonable, volvió a usar la misma contraseña para encriptar los mismos archivos. "Cuando escribimos el libro pensamos que esa contraseña había quedado completamente obsoleta", dice Leigh. El periodista británico considera que Assange ha sido negligente en la protección de información delicada que le fue transferida.
Técnicos consultados por este periódico confirman que lo normal, en el manejo de unos archivos delicados que uno aloja temporalmente en un servidor para que alguien acceda a ellos mediante una clave, es eliminar rápidamente esos documentos del servidor para evitar problemas.
A David Leigh le sorprende sobremanera que Assange no mencionara el tema de la contraseña el pasado 4 de agosto, cuando se reunió con el director de The Guardian, Alan Rusbridger, para recomponer relaciones. Que no dijera nada en los siete meses que han transcurrido desde la publicación del libro y que ahora cargue contra el rotativo británico de manera tan feroz.
Según el veterano periodista británico, todo este embrollo tiene su origen este verano, a mediados de agosto, cuando Daniel Domscheit-Berg es expulsado del foro Chaos Computer Club, conocida organización de hackers. Algunos miembros de esta comunidad acusaban al alemán de no devolver el material que se llevó de WikiLeaks cuando abandonó la organización hace un año. "Entonces, Domscheit-Berg decide vengarse", explica Leigh. Como sabe cómo se puede acceder a los cables y quiere demostrar que WikiLeaks es una organización que no maneja bien las filtraciones, da algunas claves a un periodista del semanario alemán Der Freitag para que pueda comprobar que lo que dice es cierto.
Según Leigh, al menos otros dos exvoluntarios de WikiLeaks, Smári McCarthy y Herbert Snorrason, sabían desde hace tiempo donde estaban alojados los archivos y la clave para desencriptarlos. "Cuando Julian se entera de lo de Der Freitag, entra en pánico", relata Leigh. A partir de ese momento, disemina pistas por la Red para que la gente pueda relacionar los archivos encriptados y la clave, para así provocar el verse obligado a publicar los cables sin editar.
James Ball, ex miembro de WikiLeaks que ahora trabaja en The Guardian, sostiene que Assange tenía el plan de publicar los cables sin editar desde el principio. Assange lo niega. "Nunca he defendido la transparencia total", dice airado por teléfono el australiano. "Eso es mentira", replica Leigh. Y recuerda que en los primeros días de la relación con The Guardian, Assange defendía la publicación de los cables sin editar. "Es un mentiroso psicopatológico", dice Leigh. "Nos ha mentido ya tantas veces sobre tantas cosas..."
Desde Berlín, Daniel Domscheit-Berg se defiende vía correo electrónico. Niega que su manera de proceder obedeciera a un deseo de venganza. Coincide con Leigh en que probablemente fue Assange el que diseminó pistas por la Red. "Sí, esa es mi impresión", nos cuenta. "El periodista de Der Freitag no dio suficiente información para que alguien encontrara el archivo. Y yo no he dicho a ningún otro reportero donde estaba el archivo". Domscheit-Berg insiste en que pasó información al periodista alemán para que pudiera comprobar que WikiLeaks no es un sitio seguro. "Durante meses he sido criticado y me han llamado mentiroso por decir que estaba gravemente preocupado con la seguridad de WikiLeaks y su capacidad para controlar los datos". Ese es el motivo, dice, por el cual aún no ha devuelto parte de la información que se llevó.
Son varias las voces que acusan a la plataforma de Assange de no haber conseguido manejar bien la situación, de no haber sabido cumplir con una de sus prioridades: la protección de las fuentes. Bradley Manning, el soldado americano que, presuntamente, pasó los documentos a la plataforma de Assange, sigue en la cárcel. Y los nombres de informantes y fuentes a lo largo y ancho del planeta han acabado siendo desvelados.
"En última instancia, WikiLeaks tiene una responsabilidad por lo que ha ocurrido", dice Widney Brown, de Amnistía Internacional. "Nosotros creemos en la libertad de información pero también creemos que se debe divulgar información de manera responsable". Brown recuerda que ya se produjeron desencuentros entre miembros de Amnistía Internacional y de WikiLeaks cuando se publicaron los Papeles de Afganistán. "No querían tomarse el tiempo de editar los cables. Ahora los temores que teníamos desde un principio se han confirmado. No se han tomado el tiempo de editarlos y han puesto en riesgo la vida de personas con esta publicación".
Assange dice que ha aprendido algunas cosas de este último lanzamiento. Que los medios tradicionales son importantes como gran amplificador, pero que luego es vital que la información llegue a la gente. Eso es lo que sostiene.
-¿Considera necesaria la edición de los cables?
-Al principio, en diciembre, cuando no todo el mundo estaba avisado, la edición era necesaria. Ahora que el Departamento de Estado norteamericano tiene un programa de notificación a los informantes, no tenemos claro que la edición sea ya necesaria, pero preferiríamos hacer lo que podamos.

(El País/Madrid)

sábado, 10 de septiembre de 2011

Carta a los diputados

Estimados amigos:
 
Gracias por quitarme lo de la cárcel por estar jodiendo a funcionarios públicos en mis cartas. Ya que cambiaron el Código Penal y sustituyen cárcel por multa, mis cartas en Más! pueden llevar aún más picantillo. O más bien, para quedarme con la imagen que usa nuestro señor presidente, ahora este servidor de tragos las servirá aún más amargos.

De cualquier manera nunca le hice caso al peligro que alguien a quien criticaba me demandara para mandarme al bote. Confío que en este país creemos firmemente en el dicho “quien se enoja, pierde”, y que además hasta los políticos y los jueces tienen un sano sentido de humor…

De todos modos, vengo del periodismo de guerra, donde todos los días arriesgábamos nuestro pellejo. Siempre es bueno que hayan quitado esta amenaza a la libertad de expresión, y para todos parejos: periodistas, políticos, editores y ciudadanos. Cada milímetro más de libertad es ganancia.

Lo que no entiendo es cómo en la nueva versión del Código Penal que ustedes aprobaron se metió una sanción tan aberrante como la “inhabilitación de ejercer el periodismo”. El Estado no puede inhabilitar el ejercicio de una profesión como la nuestra, que gracias a Dios no es sujeto a licencias, permisos o regulación del Estado. El Estado puede retirar el permiso a un médico por mal praxis, a un motorista por temerario, a un auditor por estafa… Pero jamás a un periodista o escritor.

Por suerte no vivimos en un país donde los periodistas necesitan una licencia del Estado para escribir. Si no hay licencia, tampoco la pueden condicionar ni retirar. 

¿De dónde viene este concepto de “inhabilitación” de un derecho fundamental de la Constitución?
En muchos países (y aquí hace no tanto tiempo) los periodistas prefieren morirse o ir a la cárcel antes de desistir de su derecho de expresarse. Así lo prefiero yo. Todo menos ahuevarse y callarse. Está bien cambiar cárcel por multa. Pero no me vengan con cárcel por silencio.

Ya lo aprobaron. Como tantas leyes mal hechas. Tal vez el presidente vete esta parte. Por Dios, ¿en manos de quién pusieron la libertad de expresión?

Saludos enojados de Paolo Lüers
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jueves, 8 de septiembre de 2011

Carta a los guerreros guanacos

Queridos jóvenes de nuestra selección de fútbol de playa:

El Salvador ha sido famoso en el mundo por sus guerrilleros con causa y luego por sus pandilleros tatuados que siembran violencia sin causa.

Hoy nuestro país es famoso por ustedes, que demuestran que aquí hay guerreros que desafían la pobreza y muestran al mundo la cara salvadoreña detrás de tanta noticia de violencia. Hoy ustedes, los guerreros de la playa, le robaron cámara y titulares a los pandilleros. Mientras ‘la Selecta’ del fútbol profesional, con todos los recursos a su disposición, sigue escribiendo capítulos tristes de mediocridad, corrupción y falta de audacia, ustedes fueron a Italia al mundial de fútbol de playa, con escasos recursos, pero con ánimo de guerreros – y derrotaron a Argentina. Están entre los 8 mejores del mundo.

¡Qué lección están dando ustedes al país!, y a un gobierno que gasta millones en campañas de publicidad, pero se pone tacaño a la hora de apoyar a los pocos que pueden cambiar esta fatal percepción que aquí todo es violencia, que aquí los pobres no tienen otra opción que delinquir… Y sobre todo la más fatal de todas las percepciones que nos paralizan: que aquí no vale la pena guerrear, que aquí no hay jóvenes con iniciativa, que aquí todo termina en mediocridad y corrupción.

Mientras el gobierno y todos nosotros permitimos que una de las más bellas playas del país –el Tamarindo- se haya convertido en tierra de nadie o más bien tierra de pandilleros, unos pescadores de otras playas demuestran al mundo y al país lo contrario. ¡Gracias por esta lección!

No importa que ganen o pierdan los siguientes partidos, ustedes ya vencieron. Ya cumplieron su misión de guerreros guanacos.

Algunos aquí estamos jodiendo que el subsidio que ahora están quitando a los buseros que no cumplen su obligación de servicio lo den a ustedes - y al deporte en las escuelas y las comunidades. Esto hay que convertirlo de broma en realidad. Se lo han ganado.

Saludos y abrazos, Paolo Lüers
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Columna transversal: Un periódico que sorprende

Aprovecho el lanzamiento del nuevo diseño de El Diario de Hoy para hacer algunas reflexiones sobre este periódico. 

Durante la guerra, visto desde las montañas de Morazán, El Diario de Hoy me parecía como el adversario a vencer. Más que el siempre mediocre aparato de propaganda oficial del Gobierno y de la Fuerza Armada, para nosotros en Radio Venceremos la contraparte a contradecir y a derrotar en la batalla por la opinión pública era El Diario de Hoy. Incluso desde este punto de vista de la confrontación, reconocimos en El Diario de Hoy una cualidad que no tenía ningún otro medio: no era oficialista, no era gobiernista, no era propagandista, sino era la auténtica expresión del sentir de un sector de la población salvadoreña opuesto a nuestro proyecto político, pero también opuesto a la corrupción de la administración Duarte y su total sumisión a los Estados Unidos.

El Diario de Hoy defendía principios --para mi criterio equivocados-- y no políticas oficialistas. Por esto, en esta batalla por los corazones y mentes de la población (como se describe el componente ideológico y mediático es tan importante en este tipo de guerras), el adversario a confrontar era El Diario de Hoy.

Nunca me imaginaba que un día iba a escribir en este periódico. Mucho menos que iba a formar parte de un Consejo Editorial convocado por la siguiente generación de la familia Altamirano, para acompañarlos en el proceso de modernización del periódico que heredaron y que quieren convertir en un medio abierto que refleje la pluralidad, los debates, los sueños de los salvadoreños. Tengo que decir que no fue la amplitud mía que produjo la sorpresa de verme en el Diario, sino la audacia y la amplitud de los que hoy dirigen El Diario de Hoy. Fue idea e insistencia de Fabricio Altamirano que yo tenía que desarrollar mi potencial como voz crítica y polémica dentro del Diario.

Lo que me motivó a aceptar, a pesar de muchas dudas, esta invitación --a escribir con independencia y luego a aportar a la transformación del periódico dentro de su Consejo Editorial-- fue la vocación histórica de independencia e incluso irreverencia ante los gobiernos de turno, que este medio ha mantenido en los 75 años de su labor. Mi decisión de aceptar el reto no la tomé en base de coincidencias ideológicas, sino porque precisamente nadie me pidió coincidencia ideológica. Lo que nos une en el Consejo Editorial no es coincidencia ideológica, sino coincidencia en principios básicos: la independencia del periódico, la apertura a un debate plural, la defensa de la libertad de expresión. Contra quien sea que gobierne.

¿Qué tiene todo esto que ver con el rediseño del periódico? Mucho. Detrás de esta nueva vestimenta hay una concepción editorial: Acercar al periódico a la sociedad, hacerlo más accesible no sólo al lector, sino al ciudadano que busca expresarse. Esto tal vez no se refleje en las primeras ediciones. No puede reflejarse inmediatamente. Porque no será resultado sólo de la aplicación de un nuevo concepto visual. Será resultado de la aplicación consecuente de un redefinido concepto periodístico. 

Los diseñadores ya cumplieron. Ahora los que escribimos, redactamos, editamos, definimos temas, desarrollamos métodos periodísticos tenemos el reto de cumplir. ¿Cumplir qué? Para mi criterio --y por esto apuesto a este proyecto editorial-- se trata del compromiso de convertir El Diario de Hoy en un medio capaz de defender principios. No --¡nunca!-- los principios de un partido o de un sector poderoso de la sociedad, sino defender los principios de la libertad de expresión, de la democracia con reglas claras y confiables, de la pluralidad y de la tolerancia.

Sólo cuando los que llenamos este periódico con ideas, información, debates, críticas y propuestas cumpliremos este compromiso de manera consecuente, incómoda y creativa, este nuevo diseño cumplirá su ambición de ser la cara de un periódico moderno y abierto que jamás se calla ante el poder.

(El Diario de Hoy)

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Áreas naturales desprotegidas


La realidad es clara, estamos en el proceso más grande de desprotección de la historia de El Salvador. No podemos seguir dejando pasar esto. Vamos por partes. El sistema de áreas protegidas de El Salvador siempre ha sido deficiente, si no fuera por ONG como SalvaNATURA, el trabajo que antes hacía FIAES y la dedicación de algunas organizaciones como PRODETUR-Perquín, no existiría ni rastros de nuestro sistema. El trabajo del MARN en cuanto a las áreas protegidas ha tenido sus días de gloría y sus grandes retrocesos. Pero nunca había estado como está ahora.
El franco desinterés de las autoridades del MARN refleja una miopía y conceptos arcaicos de la conservación del territorio, el ministro y viceministra de Medio ambiente han llegado a calificar como un "estorbo" la gerencia de áreas naturales protegidas. Tienen la idea que las áreas protegidas excluyen a las personas, esto es un pensamiento de 30 años atrás. Tienen la idea que no hay que proteger a las "joyas de la conservación" sino que a todo el territorio, tienen la idea que si no se protege el todo no se protege una parte.
Este tipo de pensamiento se disfraza bajo el concepto de una "aproximación ecosistémica", la cual en teoría es muy buena, pero en la práctica se necesitan acciones de la biología de la conservación. Esto es como el ejemplo de un grupo de personas en un cuarto escuro, tocando distintas partes de un elefante, ninguno podrá comprender que se trata de un elefante, tenemos que ver la película completa. Esta película es la "aproximación ecosistémica", la visión completa (holística).
Años de desarrollar y aplicar este concepto han hecho concluir a las principales mentes conservacionistas del mundo, como el Dr. Miguel Delibes, que si no van acompañadas de acciones directas sobre las partes del elefante y este está enfermo, pues no se cura. Si a nuestro elefante no le cuidamos los dientes le darán caries, por más que podamos comprender el sistema completo y el hábitat del elefante, si no le curamos las caries, perderá los dientes. Si no tenemos acciones puntuales sobre problemas puntuales, la gran película no nos sirve para solucionar los problemas de la conservación de la biodiversidad.
Aunque el concepto de nuestras autoridades sobre una aproximación completa al paisaje suena interesante y moderna, es un concepto arcaico y totalmente superado. Hay que tener esta visión, pero no podemos dejar de tener acciones sobre las joyas de la corona, sobre las áreas protegidas. Estas estrategias tienen que ir de la mano. Si no, podemos quedarnos sin el plato y sin la sopa.
Y es que no sólo es una visión arcaica, sino que con sus hechos los sustentan. El financiamiento que otrora FIAES daba a un grupo de ONG para manejar áreas protegidas, lo han reorientado, esto ha dejado sin empleo a decenas de guardaparques. La gerencia de áreas protegidas y su personal lo siguen paseando de edificio en edificio, de dirección en dirección, un día es parte de Patrimonio Natural, el otro día es Observatorio Ambiental y ahora es Gobernanza y Participación Ciudadana, mañana quién sabe.
Proyectos como PACAP financiado por el GEF y Banco Mundial, han estado en el olvido y no han podido cumplir con sus metas, USAID ha invertido una fuerte cantidad de dinero en la zona de Ahuachapán y Sonsonate, los mismos donantes luego lo intentaron con Montecristo sólo para toparse con el desinterés de las autoridades ministeriales. Brillantes esfuerzos técnicos no pueden solucionar los problemas si no hay una dirección adecuada.
Nuestras autoridades se equivocan cuando no hacen caso a las súplicas de gente como el Dr. Francisco Serrano, que nos insiste en las grandes dificultades que está pasando el Parque Nacional El Imposible. Se equivocan cuando no dan apoyo a gente íntegra como PRODETUR-Perquín, quienes con su esfuerzo e interés han construido el área natural protegida de Río Sapo. Se equivocan si creen que los esfuerzos en la reserva de la biosfera Jiquilisco o Apaneca-Ilapatepec no importan. Son precisamente territorios como las reservas de la biosfera las que nos tienen que demostrar cómo la convivencia entre hombre y naturaleza es posible. Pero estas reservas de la biosfera no son nada sin sus áreas núcleo, estas áreas deberían de ser nuestras áreas protegidas.
El desinterés en las áreas protegidas es tanto que desde principios de agosto no hay gerente de áreas protegidas, y si no fuera porque existe la Ley de áreas naturales protegidas, apuesto a que ya no tendríamos ni siguiera esta gerencia. Es una vergüenza que el Gobierno del cambio sea el que vino a desmantelar el pobre y penoso sistema de áreas protegidas. Con lágrimas en los ojos de frustración veo cómo destruyen el trabajo de generaciones de conservacionistas. Y es que no me lo puedo creer, que la primera vez que tenemos un ministro que es un experto en medio ambiente, sea la creación del sistema de áreas naturales desprotegidas.
Publicado en El Diario de Hoy Martes 6 de Septiembre

martes, 6 de septiembre de 2011

Carta a los lectores que me han mandado cartas a los pandilleros

Estimados amigos:
 
En este espacio publiqué varias cartas que ustedes me han mandado, haciendo eco a mi llamado de expresar su propia experiencia en las comunidades afectadas por el cáncer de la violencia. Estas cartas expresan la frustración de vivir bajo el miedo, y aprovechan la oportunidad de decirles a los pandilleros lo que no les pueden decir en la calle: ustedes no son machos, sino cobardes. No defienden al barrio, sino lo destruyen…

Me parece importante que se exprese el rechazo de la mayoría contra la minoría violenta y su régimen de terror. Es necesario que no nos olvidemos que incluso en los barrios más violentos es una minoría que está delinquiendo, asesinando, extorsionando. El problema es que el miedo y la falta de respaldo efectivo por parte del Estado no permiten que la mayoría se exprese, se movilice y se organice para defender sus barrios.

Esto causa un enorme frustración – y nueva violencia. He recibido docenas de cartas que expresan el odio que nace de la impotencia. Cartas que no voy a publicar, llenas de fantasías de violencia como respuesta a la delincuencia desbordada. Cartas de ciudadanos que no ven otra salida que el exterminio, la limpieza social, la revancha. Gente que extraña la Guardia Nacional, la pena de muerte, los escuadrones de la muerte… Cartas tristes.

A todos que me hicieron llegar estas cartas llenas de odio y fantasías de violencia justiciera, les tengo que decir que su medicina es peor que la enfermedad que quieren combatir. La única cura posible es la ley, el estado de derecho – y la organización ciudadana para exigir que el Estado, el gobierno, la policía, las fiscalía y los jueces hagan valer la ley.

Cualquier otra medicina nos terminará matando, como sociedad. 

Voy a seguir publicando cartas de ciudadanos que quieren expresar su indignación sobre las pandillas que les roban sus barrios, sus calles, sus parques, y sus escuelas, su tranquilidad, su calidad de vida. Pero no las cartas que incitan a más violencia.

Gracias a todos que me han confiado para expresarme sus frustraciones y propuestas respecto a la violencia que viven diariamente. Este periódico está a su disposición.

Saludos, Paolo Lüers

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sábado, 3 de septiembre de 2011

Carta a los dirigentes de la oposición

Estimados tíos:
 
¡Ya dejen de joder! Olvídense de la idea de que la democracia es un juego entre gobierno y oposición. Ya dejen de buscarle cinco patas al gato tratando de hacerle contrapeso al gobierno. ¿Quién necesita contrapeso, oposición, ideas alternativas? Necesitamos unidad. Ya descarten esta idea de representar los intereses de la mitad de la ciudadanía que no votó por ‘el cambio’. Acepten la verdad: ganó las elecciones el programa del cambio del FMLN y Mauricio Funes. 

En vez de resistirse, mejor súbanse al tren de ‘el cambio’. O en palabras de nuestro presidente en la reciente inauguración del mes cívico: “Pido a los institutos políticos que se sumen, por encima de sus propios intereses y deseos, a este proceso de cambio impulsado por el pueblo en 2009.”

Hasta ahora la regla era que quien ganaba las elecciones gobernaba, y quien las perdía, se constituía en oposición y trataba de representar los intereses y deseos de la minoría. Entiendan de una vez por todo que esto ya cambió. Y que este cambio no es de una elección a la otra, sino de una vez por todas. El tal ‘cambio irreversible’ que menciona el FMLN.

Ya tenemos otro Estado. Como dijo el presidente en El Triunfo: “Lamentablemente en nuestro país nuestros hijos más débiles son la inmensa mayoría de la población, sumida en la pobreza y en la exclusión. A esos la madre gobierno, el padre Estado los va a apoyar más que al resto.”
En este Estado el gobierno es el papá, los pobres son los hijos, y ustedes, en vez de jugar a oposición y tratar a seducir a los menores con ideas extrañas y opciones diferentes, mejor acepten la invitación generosa de ser los tíos, compadres, consuegros que ayudan al papá en su tarea de cuidar de sus hijos…

¡Qué revelación! Hasta que me iluminó este discurso del presidente en el Puerto El Triunfo (a la par del abuelo Lula) yo también tenía esta idea de un Estado de ciudadanos libres que delegan la administración de la cosa pública por 5 años a un ciudadano presidente.

Algunos dirán que este cambio a un Estado paternalista, donde los ciudadanos (sobre todo los humildes) otra vez somos hijos de un Estado mamá y un gobierno papá, es un cambio para atrás. No hagan caso a estas voces que sólo buscan confundir a los buenos hijos. Mejor asumen su papel de buenos tíos.

Saludos, Paolo

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viernes, 2 de septiembre de 2011

Jóvenes a votar


El 19 de septiembre vence el plazo para que los jóvenes que cumplen 18 años antes del 10 marzo de 2012 obtengan su DUI. 58,411 según RNPN, a la fecha no hay más de 3,000 inscritos. Conclusión, los más jóvenes que pueden participar no les interesa participar en las próximas elecciones.

La pregunta es ¿por qué?, pudiera ser que sea por falta de información, que no estén enterados. Difícil después de la excelente campaña que ha realizado Vota Joven. Más bien es un reflejo del interés actual por la política. La gran alternativa del cambio, la añoranza por tener una política distinta, El FMLN con Funes, es un total fracaso y una fuente de frustración que se expresa de muchas maneras, por ejemplo el desinterés.

En la derecha tampoco hay mayor interés por lo que hace ARENA, todo quedó muy debilitado después de una frustrante administración Saca. Y luego la desbandada de GANA y estos trabajando fielmente al presidente Funes, hace que el entorno de la derecha sea también confuso y poco interesante para los más jóvenes.

La otra alternativa y la más sencilla, la política no resuelve los problemas del día a día, por tanto porque voy a dedicar tiempo a la política si lo que me importa es que no me maten o me asalten camino al bus. Porque voy a interesarme en la política si lo que me importa es que llueva y pueda sacar bien mi cosecha de maíz. Porque voy a perder mi tiempo con ellos si nunca han hecho nada por mí.

Vota Joven hace un maravilloso trabajo, que pasa de los clásicos medios de jóvenes (Facebook y Twitter) las acciones territoriales, a estar en las comunidades a platicar con los jóvenes de sus intereses y a que ellos sientan el respaldo de una organización que no tiene interés en un partido o en otro, sino que tiene interés en la democracia, en la participación ciudadana y en  la opinión de los jóvenes.

Los jóvenes tienen que ser escuchados. Yo siempre reto a que los jóvenes se tomen los partidos, a la rebelión y hasta la irreverencia. El primer paso para esto es que alguien (como Voto Joven) les explique que tienen derecho a participar y ser escuchados, por eso que aplaudo tanto la labor, sobre todo territorial que hace esta organización.

Es importante la participación de los jóvenes, ojalá que logremos que más saquen sus DUI y participen, aunque los partidos no sean atractivos, en los procesos electorales, tenemos que transformar la apatía por el trabajo y los deseos de cambiar las viejas estructuras que nos ahogan.

Para las organizaciones que trabajan promoviendo estos cambios también es importante que entiendan que el trabajo en el territorio es el que genera realmente los cambios, es importante la participación en medios virtuales, en grandes grupos de discusión, pero más importante es  estar en la frente de combate, caminando las calles inseguras, los cantones aislados y conociendo al salvadoreños de verdad, solo ese entusiasmo y empuje será el que transformará nuestro país. Solo cuando las organizaciones estén en la calle y la calle decida participar, entonces podemos esperar revertir la apatía y que estos 50,000 jóvenes que faltan por inscribirse lo hagan. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

Carta a los directores de nuestras escuelas

Estimados amigos:
 
Dejen de hablar de estudiantes asesinados. Dejen de hablar de la inseguridad en sus escuelas y sus entornos. No se distraigan con estos temas triviales. Dejen esto al gabinete de seguridad…
Entramos a septiembre, el mes patriótico, y el tema es cuántos centímetros de piernas desnudas pueden exhibir las cachiporristas en los desfiles. 

Ya recibieron la circular del ministerio de Educación, que pone en manos de ustedes, los directores, la decisión de permitir o no desfiles de cachiporristas y cómo saldrán vestidas. Lo que sí exige el ministerio es que los trajes de las señoritas sean ‘conservadores’ y ‘moderados’…

Para no meter la pata, pongan mucha atención a las palabras del ministro y vicepresidente de la República: “Cuando hablamos de cambio, hablamos de formar ese hombre integral, esa salvadoreña integral con una sensibilidad espiritual para estar situado como factor de cambio dentro de la sociedad.”

No se equivoquen, señores educadores: Aunque pasen el mayor tiempo en cuestiones de uniformes y zapatos y ahora además de policía de moda, midiendo la distancia entre donde las botas terminan y la falda empieza (esta distancia desnuda que tanto molesta a la primera dama) - su verdadera misión es crear el ‘hombre nuevo’.

Nada menos el miércoles 31 de agosto los periódicos citan al máximo educador y forjador del salvadoreño y de la salvadoreña integral, explicando porque han abandonado la postura radical del año pasado, cuando decretaron prohibir las cachiporristas: “ No podemos romper con las tradiciones de la noche a la mañana, sino que vamos imponiendo una nueva cultura…”

Tómenlo en cuenta cuando tomen sus decisiones y agarren la regla para medir las faldas: el hombre nuevo, en su versión femenina, se viste de manera ‘moderada’ y ‘conservador’…

¡Qué avance! Hasta ahora nadie podía adivinar que diablos será esta ‘mujer nueva’, de la cual hablan tanto los jerarcas de Educación, parecía una paja ideológica. Ahora por lo menos sabemos cómo va vestida.
Así que, estimados educadores, ármense de reglas, midan bien las piernas, para que en ninguna pirueta salgan a la vista las nalguitas tan típicas de esta mujer vieja y desintegral que ya no cabe en la ‘nueva cultura’ a la cual nos está guiando el gran educador…

Ojala que entre lidiar con telas, faldas, pantalones y zapatos les quede algún tiempo para dedicarse a la educación.

Saludos, Paolo

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miércoles, 31 de agosto de 2011

Reflexiones de un columnista: Triste vida sexual

En aquellos tiempos, difíciles de visualizar, preInternet, escribías artículos en los diarios y no tenías ni idea si la gente los leía, mucho menos si gustaban. Hoy puedes contabilizar cuántas visitas has tenido, cómo te han valorado -de uno a cinco- y ver la opinión que la gente tiene de tus artículos y de ti. Tiende a oscilar entre los halagos más exagerados y los insultos más bestias.

A mí me divierte. Y me instruye. He constatado, por ejemplo, que lo que más interesa, con diferencia, es el fútbol. He escrito este último mes y medio sobre el islam, el Papa, los indignados, el feminismo según Muamar el Gadafi, los iPhone y las Blackberry (¿quién decidió y cómo, por cierto, que la Blackberry era hembra y el iPhone, macho?), y sobre José Mourinho. Con muchísima diferencia, la columna más leída, valorada, enviada y comentada fue la que hice sobre el Stalin (o el Cantinflas, no lo tengo muy claro) del Real Madrid.

Nada que ver conmigo. Repasando las listas de los best sellers en elpais.com veo que los primeros puestos - no importa que Trípoli caiga o que un fenómeno de la naturaleza amenace con acabar con la Costa Este de Estados Unidos- los ocupan casi infaliblemente historias escritas por mis admirables compañeros de la sección de deportes.

A veces me pregunto por qué me molesto en escribir sobre otros temas. ¿Qué valor agregado aporto a la gente que me paga? Este domingo me publican en El País Semanal una historia que me costó sangre, sudor y un importante desgaste cerebral sobre el décimo aniversario del 11-S. Pero sé que solo le va a interesar a una pequeña fracción del número de lectores que se detuvieron a leer mi columnilla, escrita a la carrera, sobre Mourinho.

Pero bueno, esto de la interactividad me ha dado lecciones más allá del terreno profesional. Me ha hecho más fuerte como persona. Antes repartía hostias y no las recibía. Ahora las recibo también. Me parece justo. Y me ha obligado a endurecer la piel. Por ejemplo, un tipo llamado Andrés Calamaro (creo que es un cantante pero yo -siendo más de Pitbull, Jay-Z y Notorious B.I.G.- no conozco su obra) aseveró en la web tras una historia que hice sobre Maradona que yo tenía "una triste vida sexual". No me dolió. Acepté el comentario con resignación cristiana. Lo que me enfurece es que sigo, casi un año después, sin saber quién fue la cretina que me delató.

(El autor es columnista de El País/Madrid)

Derecho de respuesta


Paolo Lüers

Derecho de respuesta suena muy bien, muy democrático. Me gusta el concepto que el ciudadano que se sienta ofendido por la manera como un medio de comunicación informe o opine sobre él, tenga el derecho a responder.
Pero cuidado: este derecho, mal concebido, puede ser paralizante para los medios de comunicación. No puede ser que el medio, al publicar cualquier información u opinión que puede chocar con los intereses de otros, tenga que correr el riesgo de prestar su espacio a cualquiera que quiere contestar los hechos o contrarrestar la opinión publicada. Por ejemplo, si yo como reportero revelo información sobre alguna persona, empresa o institución que afecta su buena imagen, el afectado tendría que probar que esta información no es verídica antes de obtener el derecho a que el periódico publique su versión de los hechos. O si yo como columnista emito una opinión desfavorable sobre un ministro, el afectado tendría que comprobar que mi juicio no tiene sustento, antes de invocar el derecho de responder.
El derechote respuesta no puede entenderse como el derecho de emitir su propia versión de los hechos y su propia opinión. Por ejemplo, si un periodista publica la lista de promesas o deberes no cumplidos de un funcionario, este no puede usar el derecho a la respuesta para publicar la lista de promesas que sí cumplió, o dice haber cumplido. Tener otra opinión u otra versión de los hechos no puede ser suficiente para invocar el derecho de respuesta. De otra manera, cualquier artículo informativo y de opinión es contestable. Tampoco puede haber derecho a publicidad gratis o lavado de cara para quienes, por su propia actuación, generan cobertura crítica. Llama la atención que son los diputados de Gana que más insisten en el derecho de respuesta, y sin mayor regulación…
El derecho de respuesta sólo tiene sentido, si está regulada por una ley que establezca con claridad los requisitos para que el medio sea obligado a publicar respuestas. Ya establecimos uno: debe haber un criterio objetivo si la publicación merece respuesta. Esto nos lleva al segundo requisito: debe haber una instancia que decida si procede o no la obligación de publicar una respuesta. Esta instancia, para ser objetiva, no puede ser ni el que se siente agraviado, ni tampoco el medio. La ley tendría que crear una instancia competente: o lo decide un juez, con el peligro de sobrecargar el sistema judicial; o se crea un tribunal ético que podría estar conformado por representantes de los gremios de periodistas, de los medios y por representantes de la academia.
Además, la ley debe establecer con claridad cómo los medios tienen que publicar la respuesta, una vez la instancia competente haya fallado que existe derecho de respuesta. En las legislaciones de otros países se establece que la respuesta no puede exceder el espacio que ocupó la publicación objetada. O sea, si alguien adquiere el derecho de respuesta a una de mis cartas en el periódico Más!, la respuesta no podría exceder las 300 palabras que ocupó mi carta-columna. Pero esto es un caso fácil. Más complicado sería si dentro de una entrevista o un reportaje de 3 páginas del periódico se hace una afirmación que resulta objetable. El afectado no tendrá derecho a publicar una respuesta que también ocupa 3 páginas del periódico.
Hay dos salidas de este dilema: o el legislador define de manera general que la respuesta puede tener un determinado formato, digamos un máximo de 500 palabras; o se deja que esta decisión (en cada caso concreto) en manos de la instancia que por ley estaría facultada a decidir sobre el derecho de respuesta.
Regulado de esta manera, el derecho de respuesta puede ser un elemento enriquecedor del debate público. Sin una regulación racional, puede paralizar a los medios y pervertir el debate público.
La mejor manera de responder a la cobertura crítica o a opiniones desfavorables en los medios sigue siendo -para los funcionarios, políticos y otras figuras públicas- el máximo grado de transparencia. Por otra parte, los medios, independientemente de una posible obligación por ley, deberían abrirse al máximo al debate y al pluralismo, abriendo sus espacios informativos y de opinión a todos los actores políticos. De esta manera, el derecho de respuesta se reduciría a cosas extremos, y no tendría que invocarse para complementar la pluralidad de opiniones.

(El Diario de Hoy)


Certifica.com

martes, 30 de agosto de 2011

Carta al ministro de Turismo

Estimado José Napoleón Duarte:

Los ministros también necesitan descansar y relajar. Le recomiendo que pase un fin de semana en El Tamarindo, pero no en Costa Rica sino en el nuestro, en el bello Golfo de Fonseca.

Debería invitar a Manuel Melgar, para que se lleve a su escolta y de paso le dé seguridad. Tal vez la necesite, porque está un poco solo…

La ventaja es que estarían solos. Tendrían todo la playa para ustedes. Nada de turistas y curiosos, tampoco la chusma de vendedores. Tal vez les moleste uno que otro pandillero, por esto le digo que se lleve a alguien como Manuelito que sabe como enfrentarlos…

Lo más que le puede pasar es que le cobren 60 bolas, pero esto incluye el parqueo. Y tal vez a ministros les dan descuento los pandilleros…

Pueden aprovechar incluso de comprar casas, porque la última vez que fui, todas las casonas tenían rótulo de ‘se vende’.

El problema es adónde quedarse, porque el bello hotel Tropi Tamarindo tiene un año de estar cerrado. Estos cobardes tienen miedo a las pandillas, ¿va a creer?, y por esto cierran hoteles, restaurantes, ventas de coco, mariscerías…

Hay un hotelito cerca en Playas Negras, donde se pueden alojar. Sólo que al final de la tarde todo el personal se va y lo dejan solo con el vigilante. Bueno, si almuerza bien, no necesita cena, y por lo menos no habrá bulla. Tampoco se les ocurra ir a pasear en la playa de noche.

Estoy seguro que luego de un relajado fin de semana en El Tamarindo, se va a inspirar a hacer, al fin, la campaña idónea: ‘Sólo en El Salvador: turismo de relax total combinado con aventura extrema!’

Así que por favor, póngase de acuerdo con Manuelito, y de paso inviten a Gerson Martínez del MOP. Lo mejor sería que él ponga el transporte, algún camión con buenas llantas, para que ustedes no se jodan sus camionetas ministeriales para llegar hasta El Tamarindo.

Si quiere que les ayude a armar una conferencia de prensa en El Tamarindo para anunciar de un solo su nuevo programa ‘Pueblos Muertos’, sólo me avisa.

Que disfruten la paz extrema en la playa, les desea Paolo Lüers

(Más!)

lunes, 29 de agosto de 2011

Pablo Milanés versus Edmundo García

 
 
(Miami, 25 de Agosto de 2011) El pasado 13 de agosto, casualmente día del cumpleaños de Fidel, el periódico EL NUEVO HERALD publicó una entrevista de Sarah Moreno a Pablo Milanés con el título “Milanés critica falta de libertades y discriminación en Cuba”.  
En la extensa conversación Pablo mostraba un adelanto de lo que serían sus declaraciones para Miami. Daría un paso adelante, e inmediatamente tres para atrás. Pablo hace tiempo que tiene reservadas todas las críticas para la Revolución cubana y sus dirigentes; pero para Miami, desde donde tantos actos de terror se han fraguado y dirigido contra su patria y su pueblo, contra ese Miami, ni una crítica chiquita. No lo toca ni con el pétalo de una rosa.
Hace algún tiempo que llegué a la conclusión de que Pablo, con este tipo de opiniones, contribuyó (y no poco) a la confusión y al distanciamiento de Cuba de nombres como los de Ana Belén, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y otros que habían estado cerca y con Cuba por décadas. Y esto, durante la más intensa de las campañas mediáticas de difamación que haya existido contra la isla. Y es que Pablo, el revolucionario, siempre fue un referente para muchos en el mundo.
Sin esa Revolución a la que tantas manchas le ve y a la que tanto critica; sin esos dirigentes que la hicieron y hoy la reforman y perfeccionan junto al pueblo cubano; sin las dinámicas que generaron la estética cultural en la cual el querido Pablo se insertó para beneficio de su crecimiento como artista, no hubiera pasado (pienso yo) de ser un bolerista con una guitarra en un bar de Bayamo, o en el mejor de los casos de La Habana.
Pablo lleva tiempo bajándonos el eufemismo de que no cree en dirigentes que hayan cumplido 75 años o más; ayer lo dijo al fin claramente al canal Univisión de Miami. Pablo no cree entonces ni en Fidel ni en Raúl. Confesó a la periodista Gloria Ordaz que había sido fidelista, pero que ya no lo era; y que no le dedicaría un concierto a Fidel, pero que sí lo haría para las llamadas Damas de Blanco y los llamados presos políticos en Cuba. ¿Será por esto que Carlos Alberto Montaner ha salido a apoyar su presencia en Miami? Quien sabe si hasta Posada Carriles esté contento también con estas declaraciones.
Como adelanté la semana pasada, Pablo me dio la razón: se autocensurará su repertorio, dejando claro que no incluirá en su concierto en el American Airlines Arena del Downtown de Miami canciones como “Para vivir”, “Canción por la unidad Latinoamericana” y “Si el poeta eres tú”. Ni siquiera incluirá “Amo esta isla”, que bien pudiera cantarse en el restaurante Versailles de la Calle 8. Y todo esto, nuevamente, para no herir a Miami. Para colmo, después de todo, tengo que escucharle su insistencia en declararse revolucionario de izquierdas.
Le pudiera pasar como a Obama, que tratando de complacer a una derecha que nunca lo aceptará, ha enajenado su base. Que al Presidente le dio el poder, y a Pablo, le dio la fama.
Sinceramente le deseo una buena noche. Con gran asistencia de público y otros dividendos. Aunque bien sé que tras el descafeinado concierto, muchos se quedarán con ganas lamentando tanta prudencia.
(Edmundo García, periodista cubano independiente residente en EE.UU., conductor del programa “La Tarde se Mueve”.)

 
La respuesta:
Carta abierta de Pablo Milanés a Edmundo García

Edmundo,

Hace años estás intentando hacerme una entrevista sin éxito, hasta el punto de resultar insoportablemente insistente porque además, para colmo, en tu petición posteriormente iban tus entrevistas adjuntas, esas entrevistas que no tuve más remedio que clasificar como “correo no deseado”, para al fin librarme de ellas.



En esa primera ocasión en que nos encontramos, ibas oportunamente mal acompañado y no tuve más remedio que pensar para mis adentros “Dios los cría…”. No obstante te explicaré por qué nunca hubiera hecho una entrevista contigo: vi en ti, con mi intuición natural para esas cosas, las nueve señales del hijo de puta que son, no sé si sabes, clasificaciones que hizo Don Camilo José Cela, en su novela “Mazurca para dos muertos” y que ha llegado a ser, en la historia, famosa por su visión extraordinaria de lo que es un ser execrable a primera vista. Voy a mostrarte esas nueve señales que son:
1. Pelo ralo
2. Baja estatura y canijo
3. Cara pálida
4. Barba por parroquia
5. Manos blandas, húmedas y frías
6. Mirar huido
7. Voz atiplada
8. Pijo flácido y doméstico
9. Avaricia

Con esta referencia sobra decirte por qué nunca he confiado en ti.

Edmundo, tienes una forma de hacer periodismo que no es tal; coges a tus víctimas (a tus entrevistados), no los indagas, los cuestionas, los destrozas con una autoridad que no sé cuál ser poderoso te ha otorgado y terminas triunfante ante una persona apabullada por el terror de tus palabras que recuerdan un viejo estilo autoritario, ridículo y obsoleto. Esa es a mi juicio la esencia de tu programa.
Cuando leí tu panfleto mi primera reacción fue ver a una niña en la pubertad, asombrada y ruborizada ante su primera menstruación, miedosa de cometer pecado ante una manifestación natural de su desconocido organismo. Esa fue la primera impresión, pero la segunda, fue más solemne y peligrosa: me di cuenta de que no solamente eras todo lo que yo había pensado, sino más aún, estabas ingresando en ese grupo selecto de la ultraderecha miamense que no admite reconciliaciones, críticas y que cuyo único neolítico gesto es romper discos con aplanadoras. Tú, al igual que ellos, no quieres amor, quieres odio, tú al igual que ellos, no quieres reconciliación, quieres rencores y desunión, tú en suma, no quieres al pueblo cubano, ni de allá ni de acá. Edmundo, tú no quieres a nadie y no me hubiera extrañado verte en esa “enorme” turba gritando “Abajo, abajo”, donde sin duda alguna hubieras sido bien recibido.
Has insinuado que la prensa de Miami y España se aprovecha y utiliza mis palabras en vez de beneficiarme de ese espacio para arremeter contra el imperialismo. Edmundo, estás equivocado, soy yo el que me sirvo de esos periódicos para que difundan las entrevistas que en Cuba me están negadas y que sueño con que aparezcan en el Granma y las lea todo el pueblo y que un sólo periodista, uno sólo de los tantos miles que hay en la isla, tenga lo que hay que tener para dar a conocer lo que tantos años llevo expresando; es más, como un punto de partida planteo que tu panfleto y esta carta se publiquen en el Granma y que el pueblo las lea, piense, sepa discernir por si mismo, y de una vez, dónde está la verdad y vayamos por el camino de las libertades individuales que tenemos que rescatar y que tú con tu actitud estás negando.
A mi regreso a La Habana y en concordancia con el párrafo anterior, le digo por este medio a la intelectualidad cubana, a los artistas, a los músicos y a los altos cargos del Estado, que no me susurren más al oído: “estoy de acuerdo contigo pero… imagínate!”. Yo no estoy arrepentido de incinerarme sólo en mi actitud, pero es triste y vergonzoso que haya un silencio cómplice tan funesto como tu manifestación, Edmundo. Estas dos conductas, una en Miami y otra en La Habana, increíblemente al final convergen en su propia contradicción.
Sobre la intelectualidad miamense que comentas que me ha apoyado en sus artículos, te diré que no tengo absolutamente ningún miedo ni prejuicio en recibir una frase amable y receptiva. No soy su compañero de viaje, pero Edmundo, me gusta sumar mientras que a ti te gusta dividir porque de eso vives, para eso estás en esta ciudad.
También te has atrevido a decir que he mal influenciado a artistas del talento y el prestigio de Serrat, Sabina, Víctor Manuel y Ana Belén. No hay duda de que en este terreno también eres un ignorante, debías de saber que Juan Manuel Serrat es uno de los hombres más admirados por su entereza, caballerosidad y su limpieza durante toda su vida, y su posición ante el franquismo arriesgando su carrera y su vida, lo llevó hasta la cima de la dignidad. Que Joaquín Sabina, que a los 23 años se exilió a Inglaterra en su oposición a Franco y a su propio padre, es uno de los artistas más sinceros y honestos que conozco (esto lo sabe bien Fidel) independientemente de su talento. Que Víctor Manuel y Ana, antes de nacer tú, y andar por esos rumbos inciertos, que todos conocemos, para llegar a ser el extremista que eres hoy, pertenecían al Partido Comunista de España, en la época de Franco, y eso, Edmundo, les pudo costar la vida. Esas personas que tú no has respetado, tienen talento propio, criterios propios y no se dejan influenciar por nadie, al contrario porque son ciertamente su talento y sus principios los que han influenciado a medio mundo.
Edmundo, mis 53 años de militancia revolucionaria me otorgan el derecho, que muy pocos ejercen en Cuba, de manifestarme con la libertad que requieran mis principios y esa libertad implica que no tengo ningún compromiso a muerte con los dirigentes cubanos, a los que he admirado y respetado, pero no son Dioses, ni yo soy fanático, y cuando siento que puedo hacer un reproche y decir no, lo digo, sin miedo y sin reservas. Cuando veo que unas señoras vestidas de blanco protestan en la calle y son maltratadas por hombres y mujeres, no puedo por menos que avergonzarme e indignarme y, de algún modo, aunque no estemos de acuerdo  absolutamente, solidarizarme con ellas en su dolor; porque lo más vil y lo más cobarde puede ser que una horda de supuestos revolucionarios ataque despiadadamente a estas mujeres. No hay ningún código que defienda eso en el mundo, es más, la violencia de género se queda corta al ver esas salvajes manifestaciones. Estos dos conceptos que te he expresado, pero tú no has entendido – no hay duda de que estás en tu época de infantilismo revolucionario -, no implica que esté en desacuerdo con Fidel y tampoco implica que esté de acuerdo con las Damas de blanco. Pero tú vas al blanco o al negro, (más al negro que al blanco) y no tienes matices y los años irremediablemente te van a hacer aprender lo que es un verdadero revolucionario o inexorablemente vas a ingresar en ese mundo en el que he visto a tantos como tú, vagando, perdido en la nada.
Edmundo, ayer creo que sufriste un revés que no te apliqué yo precisamente, sino los varios miles de personas que asistieron a un recital, carísimo para su bolsillo en crisis, demostrando que es posible el amor, que si anteayer decían “No” y ayer decían “Tal vez”, hoy dijeron “Sí”, un sí contundente, más fuerte que tus sucias y ofensivas palabras.
Edmundo, te invito a que cojas tus maletas y regreses a tu país y allí tengas el valor de denunciar todo lo malo que veas, porque Edmundo, te advierto, esa lucha sí es dura y no te calles como esos miles periodistas de allá, cómplices lamentables del silencio.
En muchas ocasiones he dicho que me sentaré en el portal de mi casa para ver pasar el “cadáver” de mis enemigos, ahí te espero.
Solamente te exijo una cosa: saca mi nombre definitivamente de tu boca irrespetuosa y falsa, son demasiados los méritos que me ha otorgado el pueblo para que un desalmado como tú los manche con sus sucias palabras.

Pablo Milanés

sábado, 27 de agosto de 2011

Carta a mis clientes

Estimados amigos:
Les comunico que con mucho orgullo he recibido, de la máxima autoridad del país en asuntos de tragos, la mención honorífica de “servidor de tragos”. Tomo muy en serio esta distinción y prometo al presidente de la República que por lo menos en esta de mis varias profesiones, no le voy a fallar.
No importa que no le gusten mis cartas, sobre todo las que expresan crítica a su gestión. No importa que en la misma declaración El Noticiero, en la cual me otorgó la alta distinción presidencial de “servidor de tragos”, haya instruido a los empresarios que no hagan caso a mi última carta donde les rogué a mandar al carajo la orden presidencial de ponerse claro y decirle por dónde quieren que los c… con los impuestos…
No importa. El hecho que al presidente le gustan los tragos no lo obliga que le guste la crítica. No voy a esperar que el presidente de la República me eche flores por las críticas que le hago. Lo importante es que su desprecio a mi desempeño como periodista y crítico no le impide reconocer mis logros profesionales en otras áreas igualmente de su competencia. 
Esta es la ventaja de tener varias profesiones. 
A ustedes, mis clientes, les aseguro que esta alta distinción presidencial me motiva a asumir mi función de servidor de tragos con más ganas y profesionalismo. No puedo, encima de molestar al presidente con mis cartas, fallarle con los tragos. Sería ingrato de mi parte.
Entiendo que en las palabras del presidente hay un mensaje implícito, el viejo dicho “Zapatero, a tus zapatos…” Habría que considerarlo, tal vez tenga razón. ¿Y si le ofrezco a Mauricio Funes un deal: Usted regresa a sus zapatos y deja de jugar a presidente, y yo regreso a mis tragos y dejo de escribir? Me dolería muchísimo, pero tal vez vale la pena este sacrificio para salvar al país…
De todos modos, ustedes tranquilos, siempre voy a servirles tragos. Orgullosamente.
Paolo Lüers
(Más!)

jueves, 25 de agosto de 2011

Columna transversal: Despenalización de la crítica, pero de fondo

La sociedad está debatiendo la necesidad de despenalizar los casos que se dan cuando alguien, haciendo uso de la libertad de expresión e información, atente contra el derecho del honor de otra persona.

Ahora este debate ha llegado a la Asamblea Legislativa. Hay varias propuestas de reforma al Código Penal. Todas se parecen en un punto esencial: No son consecuentes, porque no contemplan la despenalización. Nuevamente existe el peligro de que nuestros legisladores se queden cortos por no atreverse a hacer reformas de fondo.

Despenalizar no significa hacer estos "delitos" excarcelables, sustituyendo la pena de cárcel por "días multa". Despenalizar significa dejar de concebir como "delitos" los supuestos abusos de la libertad de expresión, la cual incluye el derecho de emitir críticas duras, desfavorables o incluso lesivas al honor de personas, empresas o instituciones.

Despenalizar (si esto es lo que realmente queremos para garantizar la plena vigencia de la libertad de expresión y para evitar que los ciudadanos y los profesionales del periodismo nos sintamos amenazados de consecuencias penales) es sacar toda la temática de la protección del honor del Código Penal y pasarlo a la justicia civil.

Pero nadie está proponiendo esto en el actual debate en la Asamblea Legislativa. Nadie tiene el valor.
Este debate se origina en la sentencia de la Sala de lo Constitucional del año pasado, que declaró inconstitucional partes del artículo 191 del Código Penal, que excluía a periodistas y ejecutivos de medios de la responsabilidad penal en caso que su ejercicio de la libertad de expresión e información vulneraba el honor de otros.

Básicamente eran dos objeciones que llevaron a la Sala a declarar inconstitucional esta legislación. Primero, que la Constitución, en su artículo 6, define como "delito" cuando alguien, haciendo uso de la libertad de expresión, "lesione la moral, el honor o la vida privada de los demás" y demanda que en este caso "responderá por el delito que cometa".

La otra inconstitucionalidad era que el antiguo artículo 191 del Código Penal violaba el principio de la igualdad ante la ley, porque concedió exclusión de la responsabilidad penal a un grupo especial: periodistas, editores y directores de medios, mientras cualquier otro ciudadano tenía que responder penalmente.

Eran dos razones inobjetables, que no dejaron a la Sala otra opción que declarar la inconstitucionalidad de esta ley y dejar sin protección de responsabilidades penales a los periodistas. Su sentencia no era expresión de su voluntad de restringir la libertad de expresión, como algunos lo han querido interpretar, sino consecuencia de un mal endémico en nuestro país: tratar de resolver problemas de fondo con legislación oportunista, en vez de hacer las reformas necesarias. Esto hizo la Asamblea Legislativa --con consentimiento de la presidencia de la República-- en el 2004, a raíz de una demanda penal frívola de un empresario salvadoreño contra los editores y los dueños de El Diario de Hoy. El resultado: una ley oportuna, pero también oportunista, para salir de un conflicto coyuntural, que no podía resistir un examen de constitucionalidad.

No hagamos lo mismo hoy. No pongamos nuevamente un parche para evitar peligros para el ejercicio de la libertad de expresión. Aprovechemos la oportunidad para hacer las reformas de fondo necesarias para armonizar los dos derechos constitucionales que tienen potencial de entrar en conflicto: la libertad de expresión y la protección de las personas contra sus abusos.

La sentencia de la Sala da la pauta para esta vez hacerlo bien. Hay que atender a las dos objeciones que formuló en su fallo de inconstitucionalidad.

Para que la despenalización de la crítica sea consecuente, hay que reformar el artículo 6 de la Constitución. Hay que eliminar el término "delito" y remitir cualquier lesión al honor, la moral o la intimidad de otros a la justicia civil. Y al mismo tiempo hacer las reformas pertinentes al Código Penal, eliminando los delitos correspondientes, y al Código Civil, incorporando legislación que regule la responsabilidad civil en casos de que alguien, haciendo uso de emitir críticas y juicios desfavorables, lesione el honor de otro. Punto. Problema resuelto.

Y obviamente todo esto tiene que ser válido igualmente para cualquier ciudadano, sin ninguna protección especial para periodistas o ejecutivos de medios de comunicación.

Ya escucho el argumento de que para una reforma constitucional no hay mayoría en la Asamblea. Bueno, hay que tratar de construirla, involucrando a la sociedad civil y la opinión pública. De todos modos, en la actual Asamblea la reforma constitucional se puede hacer con mayoría simple, que sí hay, y la mayoría calificada se necesita hasta en la segunda que resulta de las elecciones de marzo 2012. ¿Quiere el FMLN realmente, en medio de una campaña electoral, defender las restricciones a la libertad de expresión y negarse a una solución que la armoniza, por la vía civil y sin persecuciones penales, con el derecho al honor?

(El Diario de Hoy)

Carta a los empresarios

Estimados señores:
El señor presidente les ha tirado un ultimátum poco común: o ustedes le dicen hasta finales de Agosto cómo quieren que les cobre lo que su gobierno necesita para su nuevo plan de seguridad – o él va a solicitar a la Asamblea que aprueba el impuesto al patrimonio que desde hace rato amenaza imponer. Y para que no se equivoquen, les dice que gracias a GANA, ya tiene los votos necesarios…
¿Y ustedes, qué van a hacer?
Olvídense por un momento del hecho que hasta los emisarios de Washington le han dicho al presidente que por favor ya no mencione este impuesto, porque jode al ‘Asocio para el Crecimiento’ que quieren armar con El Salvador…
Olvídense también del pequeño detalle que del plan de seguridad sólo le han explicado las necesidades financiera, pero no cómo van a cambiar las políticas de seguridad…
Olvídense incluso que no han visto ningún recorte en los gastos del gobierno, ninguna revisión de sus políticas de subsidios generalizados.
Olvídense de todas estas incongruencias, aunque son suficientes para mandarlo al carajo. Esta vez les ruego que tomen una posición de principios: mándenlo al carajo por principio. Y háganlo, por favorcito, en público, no de manera diplomática luego de fumarse juntos unos habanos y tomarse unos whiskies. El hombre tiene que aprender a asumir los costos de sus actos.
Hace falta que los empresarios del país se le paren a un presidente que no entiende otro lenguaje, y que digan al país: No aceptamos chantaje ni amenazas. Los impuestos los tiene que definir quien las quiere cobrar, no quien las tendrá que pagar. Y si usted tiene las finanzas del país en un estado tan fatal que necesita echar mano a un nuevo impuesto, aunque sea dañino para el crecimiento de la economía, entonces ¡hágalo y asuma los costos!
Hace falta que ustedes, los empresarios, no traten de zafarse de este pleito, sino que lo asumen de manera franca y pública. Si no, se hacen cómplices de este nuevo atentado contra la economía del país. Y esto, como todos lo sabemos, es exactamente lo que el presidente quiere conseguir con este ultimátum y chantaje.
Así que mándenlo al carajo. La gente lo va a entender y agradecer.
Saludos, Paolo Lüers
(Más!)

martes, 23 de agosto de 2011

Carta de madre a madre

(Recibí vía correo electrónico esta carta de una madre a otra, las dos encerradas en el ciclo de la violencia que viven muchos barrios. Una reacción más a mi carta en la cual exhorté a los vecinos de los pandilleros a romper su silencio.)

Vi tu enérgica protesta delante de las cámaras de TV, en la reciente manifestación en favor de la reagrupación de presos y su transferencia a cárceles cercanas a sus familiares, y con mejores prestaciones.
Vi cómo te quejabas de la distancia que te separa de tu hijo, y de lo que supone económicamente para tí, ir a visitarlo como consecuencia de esa distancia
Vi también toda la cobertura mediática que dedicaron a dicha manifestación, así como el soporte que tuviste de otras madres en la misma situación y de otras personas que querían ser solidarias contigo, y que contabas con el apoyo de algunas organizaciones y sindicatos populistas, comisiones pastorales, órganos y entidades en defensa de los derechos humanos, ONGs etc. etc.
Yo también soy madre y puedo comprender tu protesta e indignación.
Enorme es la distancia que me separa de mi hijo.
Trabajando mucho y ganando poco, idénticas son las dificultades y los gastos que tengo para visitarlo. Con mucho sacrificio sólo puedo visitarlo los domingos, porque trabajo incluso los sábados para el sustento y educación del resto de la familia.
Felizmente, también cuento con el apoyo de amigos, familia, etc.
Si aún no me reconoces, yo soy la madre de aquel joven que se dirigía al trabajo, con cuyo salario me ayudaba a criar y mandar a la escuela a sus hermanos menores, y que fue asaltado y herido mortalmente a balazos disparados por tu hijo.
En la próxima visita, cuando tú estés abrazando y besando a tu hijo en la cárcel yo estaré visitando al mío y depositándole unas flores en su tumba, en el cementerio.
¡Ah! Se me olvidaba: ganando poco y sosteniendo la economía de mi casa, a través de los impuestos que pago, tu hijo seguirá durmiendo en un colchón y comiendo todos los días. O dicho de otro modo: seguiré sosteniendo a tu hijo malhechor.
Ni a mi casa, ni en el cementerio, vino nunca ningún representante de esas entidades (ONGs), que tan solidarias son contigo, para darme apoyo ni dedicarme unas palabras de aliento.

Una madre

(Más!)

Medio vacío


Paolo Lüers
Un grupo de jóvenes se organiza para articular la voz de su generación, exigiendo que las generaciones de sus padres y abuelos los escuchen, los tomen en cuenta y eventualmente les ceden el poder.
Se dan el nombre 'Medio Lleno', porque quieren "fomentar ese pensamiento positivo, esa actitud para ver el vaso medio lleno, y dejar de estar enfocados en la porción medio vacía." Así se presentan en su página WEB (mediolleno.com.sv). Uno de los esfuerzos políticos más prometedores en el país: "Un grupo de jóvenes que está abriendo espacios para contribuir…"
Lo abrieron, con gran agilidad. Pero no lo aprovecharon.
Convocaron, por segunda vez, a un evento llamado "Mediollénate" para elaborar, entre los líderes jóvenes participantes, las propuestas que esta nueva generación hace al país. Y convocaron, además, a los protagonistas de la generación en el poder, a recibir estas propuestas.
Doble éxito: lograron convocar y componer mesas temáticas de trabajo a 150 profesionales y estudiantes entre 20 y 30 años que representan diferentes pensamientos, experiencias, calificaciones y liderazgos. Y lograron que presidentes de partidos, diputados, directores de medios, columnistas, académicos de renombre llegaran para escucharlos.
¿Cuándo un grupo de jóvenes que quieren irrumpir e influir en el debate sobre el rumbo de la nación tienen a un expresidente de la República, a los máximos dirigentes de dos partidos, a varios presidenciables, a los más influyentes creadores de opinión pública, al dueño de uno de los principales medios de comunicación sentados durante dos horas para escucharlos? Un gran logro, resultado de un trabajo inteligente y persistente de estos jóvenes de 'Medio Lleno'. Una oportunidad de oro para una generación que no se siente escuchada.
Lastimosamente, una oportunidad mal aprovechada. Tanta expectativa, tanto de los jóvenes como de los viejos, y la montaña parió un ratón. Cuando una por una las seis mesas de trabajo presentaron sus propuestas, los políticos convocados comenzaron a guardar sus bloques de apuntes, donde iban a registrar el catálogo de reclamos, críticas, propuestas, retos que estaban preparados de recibir de una generación inquieta que desafía la manera como conducen al país.
No había nada importante que apuntar. No había reto. No había crítica. No había una nueva visión desafiando al establishment. Se habló de incentivos estatales para la empresa privada para que invierta en educación, deporte y cultura. Se hablaba de canchas, becas, emprendurismo, acceso a créditos… Todas propuestas racionales, bien argumentadas. Pero nada nuevo. ¿Estamos viendo la siguiente generación de lo mismo?
Nadie habló de la corrupción, de la falta de rendición de cuentas y de transparencia y de otros factores que hacen tan poco atractiva -o más bien intragable- la política partidaria para esta generación. Nadie habló del hecho que ni los gobiernos anteriores ni el actual han construido una política de juventud que enfoque los problemas estructurales que enfrenta esta generación: un sistema educativo que no siente las bases para desarrollo tecnológico; políticas de seguridad que oscilan entre mano dura y mano blanda…
Hubo una mesa de municipalismo, pero nadie habló de la necesidad de tener concejos plurales, candidaturas independientes a las alcaldías, participación de organizaciones juveniles, una descentralización real que dé a los gobiernos municipales el control de las escuelas, hospitales, redes viales - y los recursos…
Hubo una mesa de temas económicas, pero ningún joven dijo que su generación ya no se traga los términos estériles sobre privatización versus nacionalización que durante 20 años han estancado reformas indispensables como del Seguro Social (donde no se puede hablar de privatización sin desatar una guerra ideológica); o del transporte público (donde no se puede hablar de nacionalización sin que se desmaye la derecha). Ni siquiera el puerto de La Unión se ha podido poner a cumplir su potencial de dinamizar toda una región y toda una línea de desarrollo, porque la generación en el poder no sabe romper este debate ideológico sobre mercado y estado…
¿Qué pasó con 'Medio Lleno', qué pasó con el enorme empuje con que sus organizadores arrancaron? Obviamente hay un problema con esta filosofía de la 'crítica constructiva', de querer ver el vaso medio lleno, cuando en verdad está casi vacío. O medio lleno de conceptos desfasados…
¿Qué pasó con la energía de los 'indignados', que hace pocas semanas obligara, primero ARENA y luego el FMLN, a rupturas con sus políticas tradicionales de manoseo a la institucionalidad democrática, en el caso del famoso decreto 743 contra la independencia de la Sala de lo Constitucional? Parece que esta muestra de rebeldía y desafío contra la clase política no ha dejado huellas ni siquiera en la generación que la protagonizó. En el evento de 'Medio Lleno', por lo menos, no ha dejado huellas. Este evento, proclamado como el reto de una generación a las anteriores, hubiera podido desarrollarse exactamente igual antes de toda la conmoción e indignación contra el 743… Pareciera que esta generación no tiene conciencia de su poder, de su capacidad de veto, ni siquiera de sus propias victorias.
Escribo esto, en términos que parecen duros, no para detener o descalificar esfuerzos como 'Medio Lleno', sino para reforzarlos. Lo que menos necesitan estos jóvenes es una actitud condescendiente. Este evento no logró captar y expresar la fuerza ni la capacidad renovadora de esta primera generación de posguerra. Pero la fuerza existe. El reto existe. El desgaste de la generación que actualmente maneja al país es evidente. El espacio ya está abierto. Hay que ocuparlo, sin pedir permiso, y sin temer el conflicto que es implícito en cualquier proceso de relevo generacional.
(El Diario de Hoy)


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