sábado, 8 de octubre de 2016

Carta a Gerson Martínez: Clase gratis de refuerzo en historia

Estimado compañero:
Hace unos días apareció un tuit que no lo podía creer. Lo publicó la KL, y decía: “Gerson Martínez llama nietos de Joseph Goebbels a detractores de ARENA que cuestionan obras del FOVIAL.”
Mi reacción: Esto no lo puede haber dicho Gerson. Medardo tal vez puede decir semejante barbaridad, por ignorante. O Sigfrido, por sinvergüenza. ¿Pero el intelectual del Frente, el más culto de sus dirigentes, el poeta, el lector de libros? Imposible.

Pero de repente me fijé que, en vez de desmentir este tuit y corregir su contenido, lo retuiteaste. Quiere decir: confirmaste lo dicho.

Siempre pensaba que vos, igual que yo, te habías convertido en hombre de izquierda desde una comprensión de la profunda inmoralidad y el contenido anti humano del fascismo, esta peste totalitaria que había llevado al mundo al borde de la destrucción en la Segunda Guerra Mundial. Pero para ser antifascista, primero hay que entender el fenómeno.

Quien toma el nombre de Göbbels simplemente como sinónimo de propaganda política, no ha entendido nada. Göbbels no fue simplemente un propagandista, como el brasileño Joao Santana, a quien ustedes trajeron para la campaña del FMLN que convirtió en presidente a Mauricio Funes; o como JJ Rendón, a quien trajo ARENA de Miami para la campaña de Norman Quijano. Estos sí son propagandistas, en el sentido bueno y malo de este oficio. Saben convertir resentimientos en capital político. Saben convertir mentiras en verdades que movilizan masas. Tú sabes de qué estoy hablando, porque has estado al frente de campañas propagandísticas de tu partido…

Pero Göbbels fue otra cosa, otra dimensión del mal. A la par de Hitler y Mussolini, ha sido hombre símbolo del fascismo. Ha sido arquitecto del estado totalitario.


screen-shot-2016-10-07-at-2-31-28-pm

Es cierto que Göbbels fue ministro de Propaganda de Hitler. Pero a lo contrario de lo que pensás, él fue un mal propagandista. Exitoso propagandista es quien sabe convencer a las masas con el poder de la palabra, del discurso, la imagen – y por supuesto usando la mentira, la manipulación, y activando los peores instintos en los frustrados, resentidos e ignorantes. Joseph Göbbels nunca dominó este arte. Nunca logró convertir al partido de Hitler en mayoría electoral – no, mientras sólo era propagandista del nazismo. El poder de Göbbels sobre a mente de los alemanes surgió, cuando Hitler llegó al poder (sin ganar elecciones, por cierto), y dio a su lugarteniente Göbbels todos los instrumentos del terror.

Göbbels se convirtió en el master absoluto de la opinión pública alemana sólo cuando pudo mandar a asesinar a periodistas, encarcelar a disidentes, quemar periódicos. Su control absoluto no residía en el poder de su propaganda, sino en los bates y fusiles de las hordas de la SA y SS.

Cuando Alemania comenzó a perder la guerra, con los aliados desembarcando en la Bretaña y avanzando desde el Sur de Italia, Hitler nombró a Göbbels el ‘Plenipotenciario del Reich para la Guerra Total’, movilizando a todos los instrumentos de la dictadura, mucho más allá de la propaganda, para convertir a niños en milicianos, a mujeres y en esclavas en las industrias de armamento. Cuando esto no fue suficiente, trajo a los prisioneros de guerra y comenzó a importar millones de esclavos adicionales de los países ocupados.

Es un eufemismo decir que el pecado de Göbbels fue haber mentido y manipulado a las masas, mediante la propaganda. Este hombre fue responsable directo de la muerte de cientos de miles de personas, y de la erradicación, a sangre y fuego, de cualquier forma de libre expresión o crítica.

Con esto, Gerson, estás comparando a los que se toman la libertad de criticar la manera cómo ustedes manejan el FOVIAL. Esto sí es propaganda, pero de la más torpe.

Si requieres de otra clase de refuerzo en historia política, sólo me avisás. Con gusto. Saludos,

44298-firma-paolo

(MAS!/El Diario de Hoy)

 





viernes, 7 de octubre de 2016

Columna transversal: Víctimas y víctimas, en El Salvador y Colombia

En el debate sobre la amnistía y su derogación por la Sala de lo Constitucional, muchos hablan de ‘las víctimas’, como si fueran un solo sector determinado de la sociedad, cohesionado, fácil de contraponer a los victimarios. Este es el discurso permanente de las organizaciones de derechos humanos, muchas de ellas ahora trabajando a todo vapor para presentar o reabrir, a nombre de ‘las víctimas’, demandas penales.

No es así. Así como durante la guerra hubo múltiples generadores de violaciones a los derechos humanos, en todo el espectro social y político, existe un universo muy diverso de víctimas.

Víctimas de crímenes de guerra son los mil campesinos masacrados por la Fuerza Armada en El Mozote, pero también los mil campesinos ejecutados como ‘traidores’ por las FPL en San Vicente.

Víctimas son los maestros, estudiantes, sindicalistas y religiosos asesinados o torturados por Escuadrones de la Muerte, igual que los políticos, fiscales, intelectuales, empresarios asesinados por comandos urbanos.

Víctimas son los desaparecidos por los Cuerpos de Seguridad, pero también los secuestrados por la guerrilla – y sus respectivas familias destrozadas.

Víctimas son los que murieron en el atentado a FENASTRAS, pero también los que murieron en el atentado en la Zona Rosa.

Víctima es el padre Ellacuría, pero también el doctor Rodríguez Porth. Caso de una fatal simetría: ambos eliminados por el sector más intransigente del campo opuesto, por el pecado de favorecer una solución negociada al conflicto.

No existen ‘las víctimas’ por otra razón: Tanto entre los víctimas de la Fuerza Armada, como entre los de la guerrilla, y también entre las internas de la izquierda hay quienes piden juicios, quienes piden venganza, y quienes no buscan ninguna de las dos.
No existen ‘las víctimas’. Y nadie que puede arrogarse hablar por todas.

4880853246_104b43ae21_b

Cuando en los años 90 se discutió el proyecto de erigir un monumento a las víctimas, algunos propusimos que fuera dedicado a la memoria de todas, no solo las de un lado. Esta idea fue rechazada por las organizaciones de derechos humanos que se arrogaban (y siguen arrogándose) la representación de ‘las víctimas’. Por esto, en el bello muro negro en el Parque Cuscatlán están todos los nombres de los que murieron a manos de la Fuerza Armada, los cuerpos de seguridad y los escuadrones, pero de ninguna de las víctimas a manos de la guerrilla. Y ni un solo nombre de los muertos por pleitos y ‘limpiezas’ internas de la izquierda. Que son las que pocos mencionan.

252999203_e0ff53db69_z

Suelo visitar este muro, porque lleva los nombres de muchos amigos. Pero siempre siento algo de vergüenza por los nombres que faltan, por la mezquindad que se expresa en su ausencia. Como si hubiera víctimas buenas y víctimas malas – y por tanto victimarios malos y buenos.

Si en este muro estarían escritos, junto a los nombres de monseñor Romero y los masacrados por el ejército, también los de Roque Dalton, de José Antonio Rodríguez Porth, de Peccorini, de Roberto Poma y de los colaboradores y combatientes de las FPL fusilados por su propios compañeros – me atrevo pensar que tuviéramos un mejor país.

Tal vez nos diéramos cuenta que víctimas y victimarios son mucho más entrelazados que muchos quisieran reconocer – partes de un rompecabezas de miedos, odios, resentimientos, que abarcó a toda la sociedad, transversal a sus divisiones ideológicas.

Ahora, cuando todos nos preguntamos: ¿y hoy qué hacemos con la amnistía derogada y los cientos de casos pendientes?, abandonemos primero el uso arbitrario e ideológico del termino ‘víctimas’. Abandonemos la idea errónea que este es una sociedad dividida entre víctimas y victimarios, entre buenos y malos.

Es interesante observar que en Colombia pasa lo mismo, pero al revés. Toda la discusión sobre justicia y paz, que hizo tan complicada la aceptación de los Acuerdos de Paz con las FARC, se concentró en los crímenes de las FARC. En Colombia todo el debate se concentra en las victimas de las FARC. Pero igual que en El Salvador, los actores de violencia y violaciones a los derechos humanos son múltiples y transversal al espectro político. Nadie en su sano juicio puede decir que las FARC son responsables de los 200 mil muertos y los millones de desplazados. El ejército y los paramilitares tienen que asumir su parte en la cuota de sangre. Muchos colombianos aceptan la impunidad de los militares y de los financistas de los paramilitares, pero se niegan a aceptar una amnistía para los guerrilleros.

Y aquí en El Salvador, muchos aceptan que los dirigentes de la ex guerrilla gozan de amnistía, pero no la quieren conceder a los jefes militares. En mi pueblo, esto se llama hipocresía. Deberíamos cerrar este capítulo y preocuparnos de las víctimas actuales.

(El Diario de Hoy)


martes, 4 de octubre de 2016

Carta a la nueva procuradora de defensa de los Derechos Humanos: Arrancó mal

Estimada licenciada Raquel Caballero:
Dicen que a los nuevos funcionarios públicos hay que observarlos en los primeros días en su cargo, y que sus primeros pasos determinan cómo va a ser su gestión. Bueno, la he observado durante su primera semana, y tengo que decirle: Arrancó mal.

Llaman la atención dos decisiones que tomó al sólo llegar: Primero, despidió a varios de los procuradores adjuntos, sin el debido proceso, y sin ni siquiera pedirles informes y rendición de cuentas y planes de trabajo. Esto es lo que en El Salvador es mala tradición de los alcaldes y ministros que asumen sus cargos; y cada vez que pasó, fue la PDDH que tuvo que intervenir para mediar y para proteger los derechos de los empleados públicos despedidos. Con mucha razón, porque la misión central de la PDDH es proteger a los ciudadanos contra abusos del Estado. ¿Y adónde van a acudir los despedidos en la procudaruría? ¿A usted?

Raquel Caballero de Guevara, nueva titular de la PDDH
Segunda acción suya: Su propuesta de una reforma constitucional para cambiarle el nombre de su institución: Quiere que se convierta en la ‘Defensoría del Pueblo’. Bueno, los nombres de las instituciones quizás no parecen tan importantes, pero cuando una titular, al asumir su cargo, pone en el centro de su primera semana el cambio del nombre de su institución, lo que quiere es cambiar su rumbo. Esto se hizo evidente cuando usted dio un par de entrevistas para explicar esta ocurrencia. Dijo que la PDDH nació en contexto de la transición de guerra a paz, resultado de los Acuerdos de Paz y de la triste historia de sistemáticas violaciones a los derechos humanos por parte del Estado y sus aparatos de seguridad nacional y seguridad pública. La PDDH nació como garante que esto ya no iba a pasar en la postguerra. Hasta ahí, muy bien, procuradora. Pero después usted argumenta: Esta misión ya está cumplida, ya no es el Estado que atenta contra los derechos humanos de sus ciudadanos, por tanto la defensa de los derechos humanos, que siempre es frente al Estado, ya no puede ser el enfoque de la institución.

Es una afirmación atrevida y peligrosa. Y falsa, además. Que esto digan los funcionarios del Ejecutivo, en especial de la rama de seguridad pública, no extraña. ¿Pero la Procuradora de Defensa de los Derechos Humanos? ¿Acaso usted no se ha dado cuenta que la PNC, la dirección de Centro Penales y, en menor escala, la Fuerza Armada todos los días están cometiendo abusos, algunos tan serios como ejecuciones extrajudiciales? ¿Acaso usted no se ha dado cuenta que la Sala de lo Constitucional ha declarado inconstitucional las condiciones de detención en las bartolinas de la PNC y en los penales, ordenando a todas las instituciones del Estado a vigilar y resolver esta situación violatoria a los Derechos Humanos? ¿Acaso usted no se enteró que a partir de las medidas extraordinarias esta situación se ha empeorado aún más? ¿Acaso no sabe que las autoridades de Seguridad, en contra de la orden explícita de la Sala, no han permito al ministerio de Salud ni a la Cruz Roja Internacional que entren a los penales para verificar la situación y proponer soluciones?

Y en esta situación, que muchos no quieren tematizar por la presión de una opinión pública distorsionada, sale usted para decir que está a favor de las medidas extraordinarias; que usted va a trabajar por las víctimas y no por los victimarios; y que aquí superamos la situación histórica donde se necesitan instituciones que velen por los derechos de los ciudadanos frente al Estado.

Usted no ha sido electa funcionaria de seguridad pública, sino de derechos humanos. Para la PDDH, víctimas son todos los que están sujetos a abusos del Estado. Usted quiere presidir una ‘Defensoría del Pueblo’, con un mandato difuso, cuando la Constitución le demanda específicamente intervenir siempre cuando el derecho de un individuo o un grupo está siendo violado por el Estado.

Usted dirige la institución que tiene que velar por todos, y esto incluye a los victimarios, una vez que están en manos de la Policía, de la Fiscalía, de los juzgados o del sistema penitenciario. ¿Acaso no sabe usted que de los 35 mil privados de libertad en bartolinas y penales una tercera parte no ha sido condenada sino que está esperando sus juicios? Sin embargo, igual son sujetos a las condiciones que dictan las medidas extraordinarias…

Mejor no pierda tiempo queriendo cambiar el nombre, y de contrabando la misión constitucional de la PDDH, y comience a trabajar, con independencia, no solo del gobierno y de la FGR, sino también de la opinión pública. La PDDH no es para hacerse popular, sino para hacer su trabajo de correctivo, aunque sea impopular.

Hoy es cuando más necesitamos una defensora de Derechos Humanos. Saludos,


                                                                                        44298-firma-paolo

(MAS/El Diario de Hoy)

lunes, 3 de octubre de 2016

Luego del ‘no’ en Colombia: Primero negociar con la oposición y luego con las FARC

Los colombianos dijeron ‘no’ al acuerdo que Santos firmó con las FARC. Un resultado reñido, pero no es no. Que nadie diga que los colombianos votaron en contra de la paz y en pro de la guerra. Ya expliqué en mi carta a los colombianos del sábado pasado que fue una locura convocar un referéndum y poner a la gente escoger entre guerra y paz: “Ambos campos reducen la discusión a una caricatura. Unos quieren convencer a ustedes que el sí es un voto por la paz, y otros que el no es un voto por la guerra. No es así la realidad: El Acuerdo de Paz no garantiza por si mismo la paz – y el rechazo de los Acuerdos, así como los negociaron en Cuba, no significa por si la continuación de la guerra.”

Ahora Santos tiene que hacer lo que hubiera tenido que hacer desde un principio: negociar primero con la oposición democrática y luego con la oposición armada fuera de la ley. Un acuerdo para poner fin a una guerra de 52 años con cientos de miles de muertos y millones de desplazados no puede ser sólido si no surge del consenso de todo el espectro político democrático. ¿Cómo va un presidente negociar con un grupo armado y vinculado al narcotráfico si no es capaz de negociar un acuerdo con la oposición democráticamente legitimada?

En El Salvador, el presidente Freddy Cristiani no dio ningún paso decisivo en las negociaciones de paz con el FMLN sin involucrar a los demás partidos y el sector privado. Santos lo quiso hacer sólo, y aunque es injusto, es entendible que surgiera la sospecha que se trababa de un pacto entre su sector político y las FARC, no de un acuerdo de nación. Santos avanzó al mismo tiempo en el entendimiento con las FARC y en la polarización con la oposición dirigida por el ex presidente Uribe. No es sólo su culpa, Uribe gustosamente contribuyó a esta polarización, pero Santos es el presidente y es él que tiene la responsabilidad de construir acuerdos apoyados por todos.

Ahora no le queda otra que hacer lo que no fue capaz (o no quiso) hacer antes: negociar con la oposición para conformar una nueva comisión negociadora que, en base de un concepto concertado, abra la renegociación con las FARC. No hablo de una negociación tripartita entre Santos, Uribe y las FARC. Hablo de la necesidad de crear una posición conjunta entre las fuerzas democráticas del país para negociar con las FARC. Sólo así puede salir un acuerdo sólido asumido por toda la nación. Sólo así, viéndose enfrentado a toda la Colombia democrática, las FARC se van a ver obligadas a dejar de insistir en las concesiones que Santos les hizo – y que llevaron al fracaso de su referéndum.

Ni Uribe ni las FARC se pueden negar a una renegociación en estos términos. Es un error asumir que el gane del ‘no’ sea una victoria de Uribe y que ahora puede sabotear la búsqueda de la paz. Es una victoria de la mayoría de los colombianos que quieren la paz, pero una paz sólida y que no genere nuevas divisiones.

La comunidad internacional también tiene que hacer un análisis autocrítico de su papel en la construcción de la paz en Colombia. Hubieran tenido que mediar entre Santos y Uribe, entre gobierno y oposición, en vez de crearle a Santos la ilusión que podría construir la paz negociando con una minoría dejando afuera las inquietudes del 50 % de la población y del espectro político democrático. Otro fracaso de la política internacional de Estados Unidos, otra muestra de confusión de Naciones Unidas…

El ‘no’ del referéndum no es ninguna razón de regresar a la guerra, es un llamado para regresar a la política racional. A lo mejor es lo mejor que podía pasar a Colombia. Cuesta imaginarse que la paz hubieran sido sostenible, si hoy el sí hubiera ganado con 50.23% de los votos, con el 49.77% de los colombianos objetando los términos de los acuerdos. El referéndum fue mala idea desde un principio.

(El Diario de Hoy)

sábado, 1 de octubre de 2016

Carta a los colombianos: Guerra y paz no deben decidirse vía referéndum

Estimados amigos:
Es una locura lo que están haciendo en Colombia. Hay docenas de discusiones paralelas sobre los Acuerdos de Paz – pero al final obligan a ustedes a votar por dos alternativas: Sí o no. Hay millones que están de acuerdo que al fin hay una salida negociada al conflicto armado, pero que tienen objeciones a ciertos arreglos en los Acuerdos presentados. Hay quienes están de acuerdo con la justicia transicional que equivale a una amnistía, pero tienen pánico de la reforma agraria que en ningún país (incluyendo El Salvador) ha sido un desastre. Y viceversa. Hay quienes están dispuestos a aceptar todo lo demás, pero no creen que las FARC van a entregar los miles de millones de dólares que ganaron con el narcotráfico. Hay quienes con todo corazón anhelan la paz, pero no están de acuerdo que los dirigentes de las FARC, en vez de ir a la cárcel, irán al Senado.

Sin embargo, tienen que decidir entre un rotundo sí o un rotundo no. Es una farsa.
Más aun es una farsa que Santos celebró, en una acto oficial y con presencia de jefes de Estado invitados, la firma oficial de los Acuerdos una semana antes del referéndum.
Guerra y paz no deben ser sujetos a un referéndum. Acuerdos tan complejos, que involucran reformas a la Constitución, no deben ser decididos en un plebiscito. Claro que ambas campañas, por el sí y por el no, tienen que recurrir a argumentos demagógicos. Lo mismo pasó en Gran Bretaña con el referéndum sobre la salida de la Unión Europea. No hay otra forma que la demagógica, cuando un asunto tan serio se expone a una votación popular y un problema tan complejo se reduce a dos opciones: Sí o no.

Precisamente esto está pasando en Colombia: ambos campos reducen la discusión a una caricatura. Unos quieren convencer a ustedes que el sí es un voto por la paz, y otros que el no es un voto por la guerra. No es así la realidad: El Acuerdo de Paz no garantiza por si mismo la paz – y el rechazo de los Acuerdos, así como los negociaron en Cuba, no significa por si la continuación de la guerra.
Ustedes, con enormes sacrificios, han logrado construir en las últimas décadas una democracia consolidada, con instituciones fuertes e independientes. En una democracia consolidada, los que tienen que decidir sobre guerra y paz, reformas constitucionales y el concepto de reinserción y justicia luego de un conflicto armado son las instituciones constitucionalmente legitimadas, no el pueblo en una votación reducida a sí o no.

Si Santos tiene una mayoría sólida en el Congreso, él y sus aliados deberían asumir la responsabilidad de convertir en leyes lo negociado con las FARC – y asumir los costos políticos. Sometiendo los acuerdos negociados al examen del Congreso, no reduce la complejidad a un simple sí o no, sino da espacio para modificar los contendidos, crear consensos, y luego ir a renegociar con las FARC. Si el acuerdo gobierno-FARC es tan sólido y la voluntad de alcanzar las paz tan sincera, resisten los exámenes institucionales por parte del Congreso y la Corte Suprema y la eventual renegociación. Si no resisten, no sirven.

El camino democrático, transparente e institucional hubiera sido debatir, consensuar y aprobar los Acuerdos y las reformas en el Congreso, y luego convocar elecciones nuevas, para formar un parlamento que los ratifique. Este procedimiento institucional hubiera hecho que la paz sea sólida, mucho más que por vía de un referéndum.

Los referéndums, lejos de fortalecer la democracia, más bien debilitan las instituciones constitucionales y abren espacio para que demagogia y populismo sustituyan el debate racional y la construcción de consensos. Por más complejos los asuntos a decidir, más peligroso es un referéndum…

Bueno, pero su gobierno tomó el camino más cómodo de una referéndum. Ni modo, no les queda otra que votar por el sí, y luego cobrar a Santos y sus aliados sus errores.

Les deseo, con toda corazón, que alcancen la paz. Saludos,


44298-firma-paolo



                                                   




 (MAS!/El Diario de Hoy) 

 

jueves, 29 de septiembre de 2016

Carta al albañil del pueblo: ¿Quieres ser candidato?


Estimado Gerson:
Ya todo el mundo te menciona como candidato del FMLN para una tercera presidencia. No tan mala idea, tomando en cuenta a los otros pretendientes…

Pero cuidado con lo del FOVIAL. Si a vos te ven como culpable del aumento de la ‘contribución’ (que es un impuesto, no nos demos paja) que pagamos para el FOVIAL cada vez que echamos gasolina, te tocará cuesta arriba. Ya suficiente cargás con el SITRAMSS. Ambas cosas encachimban a miles de gentes todo los días. Una porque nos hace perder pisto, la otra porque nos hace perder tiempo y nervios… De paso te pregunto: ¿De veras querés, en medio de dos campañas electorales, echarte encima esta locura de llevar al SITRAMSS hasta Santa Tecla?

Pero hablemos del FOVIAL. William Pleitez del Fomilenio hizo una presentación impactante sobre el lamentable estado de nuestras carreteras. Es cierto, si no invertimos en el mantenimiento de nuestras carreteras, vamos a otros desastre.

Panamericana, Ahuachapán, agosto 2016
Panamericana, Ahuachapán, agosto 2016

Pero para esto está el FOVIAL. Cito artículo 46 de la Ley FOVIAL: “El FOVIAL, sin menoscabo de la Conservación Vial podrá asignar recursos de inversión a proyectos de reconstrucción, rehabilitación o mejoramiento dentro de la Red Vial.”

La palabra clave: “sin menoscabo”. Pero en los últimos años, bajo tu mando, el FOVIAL no sólo ejecuta y financia “proyectos de reconstrucción, rehabilitación o mejoramiento”, sino se encarga de las obras nuevas. Los mejores ejemplos: los túneles de Multiplaza y Masferrer. Pero estos son proyectos que por ley debería asumir el MOP, con fondos debidamente incluidos en el Presupuesto General. Pero como ustedes tienen la maña de presentar presupuestos que no incluyen todos los gastos y las inversiones reales, mejor sacan el dinero del FOVIAL.

Claro que no les queda pisto para la verdadera tarea del FOVIAL: la conservación permanente de la red vial. Por esto, nuestras carreteras son un desastre. Y por esto, ahora nos quieren cobrar más por cada galón de gasolina. No se vale.
La ley es clara:
“Art. 1.- La presente Ley tiene como objeto establecer el marco legal para el financiamiento y gestión de la conservación de la Red Vial Nacional Prioritaria Mantenible y de la Red Vial Urbana Prioritaria Mantenible (…)

Art. 3.- Para los efectos de esta Ley, se definen los siguientes conceptos: Conservación Vial: Amplio conjunto de actividades destinadas a preservar en forma continua y sostenida el buen estado de las vías terrestres de comunicación, de modo que se garantice un servicio óptimo al usuario.
La conservación NO comprende la construcción de vías nuevas, tampoco la reconstrucción o la rehabilitación total o el mejoramiento de la vía para elevar su nivel de servicio; dichas actividades serán atribuciones del Ministerio de Obras Públicas, Transporte y de Vivienda.”
Hay que reconocer: A diferencia de muchas leyes enredadas y ambiguas que nadie entiende, esta ley la dictaron con absoluta claridad. No hay pierde.

Y luego viene el artículo 46, que ya citamos, y que solo permite al FOVIAL financiar otros proyectos SIN MENOSCABO DE LA CONSERVACION VIAL. Pero aun así la ley no permite usar fondos del FOVIAL para construcciones nuevas de túneles, pasos a desnivel, bypasses, etc.

Ministro, no hay vuelta de hoja: Ustedes están de manera consiente y sistemática violando la ley FOVIAL – y además la Constitución, al presentar presupuestos nacionales, que no reflejan las inversiones reales, que por ley tocan a tu ministerio. Es grave.

No te preocupés, no sos el único ministro que incurre en estas irregularidades, para no decir delitos. Pero hay una complicación: Los otros ministros no aspiran a ser presidente de la República y no estarán sujeto a un año de escrutinio minucioso durante la campaña electoral.

Así que, ministro, antes de aumentarnos el impuesto para poder seguir violándola ley, pensálo dos veces. Saludos,

44298-firma-paolofovial

fovial2


(MAS/El Diario de Hoy)

 

martes, 27 de septiembre de 2016

Carta al FMLN: Están quedando solos, camaradas

Estimados amigos militantes del Frente:
No sé hasta cuándo lo pueden negar sus dirigentes, pero ustedes se están quedando solos en el mundo. Sus principales aliados, ídolos ideológicos y financistas están en serios problemas o agarran otros caminos. Están demasiado ocupados para sobrevivir (algunos para no ir a la cárcel o para tener que buscar ‘asilo político, como lo hizo su primer presidente, Mauricio Funes de ingrata recordación), para poderles ayudar con dinero, apoyo político y fuerza ideológica.

En Brasil, Dilma Rousseff y el PT están fuera del poder, por manejar mal la misma crisis fiscal que ustedes también están enfrontando sin saber cómo solucionarla. Y Lula está enfrentando juicios de corrupción que lo pueden llevar a la cárcel, pero seguramente liquidarán su capital político como líder creíble de la izquierda. Lo ismo está pasando a su gran amiga Cristina Kirchner en Argentina, quien luego de haber perdido las elecciones está siendo abandonada por su propio partido en la lucha que le tocará ante la justicia.

En Nicaragua, Daniel Ortega dio un paso falso hacía el desmontaje de la democracia, y ahora enfrenta un boicot financiera por parte de Estados Unidos y los organismos internacionales, precisamente cuando el presidente Sánchez Cerén está pidiendo ayuda en Washington para salvar su gobierno.
En Cuba, el papa emérito de la izquierda latinoamericano Fidel sigue hablando de revolución y solidaridad, mientras su hermano Raul está haciendo las paces con Estados Unidos y abre el camino para una transición al capitalismo.

En Venezuela, el chavismo (el ‘faro’, que durante años ha iluminado y financiado al FMLN) enfrenta ahora ya no un movimiento opositor, sino a una movilización popular contra la miseria, la corrupción y la ruptura de la Constitución. El régimen fundado por Hugo Chávez, quien siempre supo movilizar a los pobres resentidos de su país para dar sostén a su ‘revolución bolivariana’, hoy se topa con la ira de los barrios, que siempre han sido baluartes chavistas impenetrables para la oposición.

Y la situación económica, que los chavistas han provocado en Venezuela, es tan dramática que incluso el actual gobierno de Maduro tuvo que cerrar el chorro de dólares y petróleo barato, que Chávez abrió para apoyar a los partidos alienados al ALBA y así convertir a Venezuela en una potencia regional. Siguen sosteniendo (transitoriamente y de manera reducida) la economía de Cuba, pero para poder hacerlo han tenido que sacrificar a sus ‘amigos’ en Bolivia, Ecuador, Nicaragua… y El Salvador.

Les quedan a ustedes sus fieles ‘aliados’ Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador, ¿pero qué apoyos pueden esperar de ellos, a parte de sermones del ‘buen vivir’? Nada, porque con los cambios en Argentina, Brasil, Venezuela y Cuba ellos han quedado igual de abandonados y huérfanos que ustedes mismos.

Triste panorama para un partido que a la mitad de su segundo gobierno está agotado de soluciones, incluso de discursos, condenado a administrar por dos años y medio la crisis de seguridad y el descalabro fiscal, teniendo que pedir cacao a la oposición, a la empresa privada, al Fondo Monetario Internacional (el símbolo de imperialismo y neoliberalismo en su discurso ideológico de décadas) y a Washington…

Sus dirigentes ni siquiera siguen siendo dueños del imperio ALBA, que José Luis ‘Ramiro’ Merino ha construido con los petrodólares venezolanos. De este imperio quedará una cadena de gasolineras adornadas por la estrella del Frente, pero propiedad de los venezolanos, quienes necesitan recuperar algo de sus inversiones en El Salvador. Y el comandante ‘Ramiro’, durante años el paymaster y hombre fuerte del FMLN, ha desaparecido de la escena pública, seguramente para planear su defensa (o su asilo) para el momento que al fin le alcancen los casos de corrupción que ventila la fiscalía.

Se acabó la fiesta, camaradas. O regresan a la realidad y negocien con la oposición una transición que les puede asegurar un futuro como oposición consolidada, o se hunden como sus falsos a amigos del Sur.

Piénsenlo, amigos en el Frente, comiencen a movilizar energía renovadora, antes de que sea tarde. Tal vez haya futuro para una izquierda salvadoreña que se libere del autoritarismo. Muchos estaríamos dispuestos a ayudarles. Saludos,

  

                                                                44298-firma-paolo  
(MAS!/El Diario de Hoy) 

 



domingo, 25 de septiembre de 2016

Carta a Mauricio Interiano: Puedes hacer historia

Estimado Mauricio:
Primero de todo, felicidades por el cargo que hoy estás asumiendo como nuevo líder de la oposición. Es un gran reto, y una gran oportunidad.

Segundo, espero que no me tomés mal que haya expresado, en una de mis cartas, mi apoyo a Edwin Zamora y no a vos. Como bien sabés, me hubiera encantado poder apoyar a una fórmula integrada de renovación Mauricio/Edwin o Edwin/Mauricio…

¿Cuáles son las enormes expectativas que te esperan?: continuar empujando el proceso de renovación de tu partido, para que cuando un nuevo gobierno asuma en el 2019, lo haga con el mejor equipo ejecutivo del país – y con una visión aterrizada de cómo salir de todas las crisis heredadas por tres gobiernos incompetentes. Porque si no avanza en su renovación programática y en la apertura hacía la sociedad civil crítica, ARENA posiblemente podrá ganar las elecciones del 2018 y del 2019, pero solo administrará las mismas crisis. Es decir, ganar es la parte más chiche, ya que ‘el cambio’ de Funes y el FMLN ya fracasó.

Lo peor que nos podría pasar es un nuevo gobierno de ARENA con las viejas recetas recicladas. ARENA no puede echar al FMLN toda la culpa de las múltiples crisis que sufre el país y que bloquea su desarrollo. Sus dos gobiernos tienen mucha responsabilidad, pero ARENA también ha sido parte del esquema que hundió al país en institucionalidad débil, corrupción, marginación de territorios y sectores, y la consiguiente crisis de violencia. Reciclar viejas políticas deficientes significaría nunca romper los círculos viciosos. ARENA no puede cometer este error: El próximo gobierno tiene que reinventar el país.

Para asegurar que ARENA adquiera esta capacidad, vos enfrentás un reto que comparo con la de un nuevo coach que llaman a revitalizar a un club de fútbol agotado. ¿Qué hace este coach? Rediseñar la estrategia futbolística, y en el camino hacer una obra de arte: encontrar para cada uno de los jugadores el lugar donde se siente cómodo, donde desarrolla a plenitud sus capacidades, y donde deja de pelear con sus compañeros. Y si en esta reestructuración se da cuenta que le faltan jugadores claves, tiene que saber cómo reclutarlos e integrarlos al equipo. Igual, algunos tendrán que salir…

Así más o menos han descrito su misión los grandes entrenadores, como Klopp, Guardiola, o Tuchel. Para lograrlo, siempre se ofrecen dos métodos: Uno es el autoritario, convirtiéndose en dictador, que ordena a cada uno lo que tiene que hacer y cómo; pero esto puede funcionar a corto plazo, pero luego siempre fracasa. El otro método es el difícil, pero exitoso: liberar el potencial de cada uno de los jugadores, y componer de todos los egos un equipo, donde cada uno detecta como brillar, pero en función de un propósito común: ganar, jugar bien.

Y ojo, Mauricio: En esta tarea, el exceso de democracia es igual de dañino que el exceso de autoritarismo. En ningún club, la asamblea general de jugadores ha construido victorias.

Estoy convencido que vos has sido electo exactamente para ser este tipo de coach. Hoy te toca asumir este papel, y rápido; dejar de ser un jugador más y convertirte en un líder, libre de los amarres hasta de los que te han llevado al cargo; trascender las divisiones y tendencias. Siempre van a existir, pero habrá un coach encima de ellas.

Una de tus tareas principales será generar y garantizar los espacios para que entren los jugadores que se necesitará para componer el equipo para ganar y gobernar. El partido necesitará un candidato presidencial que (a mi criterio) no surgirá entre los actuales jugadores. Surgirá en algún punto de intersección entre política y sociedad civil. La oposición que se prepara para gobernar necesita con urgencia un ‘gabinete de sombra’, que integre a las mejores mentes del país, estén o no afiliados al partido, para sostener el debate con la sociedad, construir soluciones y darles caras visibles. El partido necesita seguir con la revitalización de su fracción legislativa, en vez de seguir reciclando liderazgos tradicionales. La próxima fracción tiene que ser de lujo – y representativa de las expectativas que la sociedad civil tiene de la nueva ARENA que va a gobernar a partir del 2019.

Si vos conducís al partido en esta dirección, vas a generar no solo simpatía, sino apoyos decididos en sectores que ahora más bien expresan frustración con el sistema partidario, incluyendo ARENA.

En este sentido, te deseo el mejor de los éxitos,

44298-firma-paolo


(MAS!/El Diario de Hoy)

viernes, 23 de septiembre de 2016

Columna transversal: Habló Pino y se acabó la locura

El FMLN ha desatado una campaña, pidiendo la renuncia del magistrado Belarmino Jaime de la Sala de lo Constitucional, por presunta evasión de impuestos. En un comunicado, el abogado José Eduardo “Pino” Cáceres, rechaza estas acusaciones contra una empresa, en la cual él forma parte de la Junta Directiva, pero no el magistrado Belarmino Jaime.

Irónicamente, Pino es hermano del ministro de Hacienda, Carlos Cáceres. Pero esto no es lo que lo define. Lo define su lucha contra la corrupción. Pino Cáceres es el exjefe de la Sección Probidad de la Corte Suprema de Justicia quien en 2005, para investigar las declaraciones patrimoniales de Francisco Flores, pidió a los bancos información sobre cuentas y transacciones de los ex-funcionarios. La Corte Suprema de Justicia, presidida por el magistrado Agustín García Calderón, tomó la decisión de quitar a la Sección Probidad el derecho de pedir información bancaria. Con esto quedó sin dientes la Sección Probidad – hasta que el año pasado la actual Corte Suprema le volvió a dar a su Sección Probidad las facultades necesarias para investigar las declaraciones patrimoniales de los funcionarios y ex funcionarios, para buscar indicios de enriquecimiento ilícito. En consecuencia, ahora la justicia está viendo los casos de Mauricio Funes, Vanda Pignato, Toni Saca, Leonel Flores y otros.

Pino Cáceres renunció a su cargo, en mayo del año 2006. El Centro de Estudios Jurídicos CEJ escribió entonces:
“En el país no hay intención de combatir la corrupción. La semana pasada nos enteramos cómo la petición hecha por el Dr. René Fortín Magaña a la Fiscalía General de la República para que solicitara la nulidad de la increíble resolución de la Corte Suprema de Justicia que nulificó las funciones de la Sección de Probidad fue declarada sin lugar por el nuevo fiscal general en uno de sus primeros actos. ¿Cómo podemos creer en la voluntad del Gobierno si vemos que la corrupción realmente no se persigue?

Aún hay signos de esperanza en este país. La semana pasada también vimos un dignísimo acto protagonizado por un funcionario público de este país, con la pública renuncia del Dr. José Eduardo Cáceres, jefe de la Sección de Probidad, ante la resolución del fiscal que, con la resolución de la Corte, destruye toda posibilidad de combatir la corrupción a través de la oficina que presidía. Nuestras felicitaciones y nuestro agradecimiento a un funcionario salvadoreño bueno y patriota. ¡Pino Cáceres ha hecho patria!”
Cito todo esto para que quede claro quien es el hombre que ante la campaña del FMLN contra el magistrado Belarmino Jaime decidió tomar la palabra para defenderlo y expresar su disgusto con el FMLN.

El comunicado de Pino Cáceres ya es ampliamente conocido, no tengo que citarlo aquí. Rechaza las acusaciones falsas contra el magistrado Jaime; acusa al ministerio de Hacienda de fuga y manipulación de datos confidenciales; y acusa al presidente de la República de complicidad. Pero hay una frase en el comunicado de Pino que tal vez muchos no lo entendieron: “Todavía existen jueces en Berlin”. Para explicarlo, cito una columna de Antonio García-Pablos publicada en EL PAIS:
Cuenta la leyenda Federico II de Prusia, molesto porque un molino cercano a su palacio Sans Souci afeaba el paisaje, envió a un edecán a que lo comprara por el doble de su valor, para luego demolerlo.

Al regresar el emisario real con la oferta rechazada, el rey Federico II de Prusia se dirigió al molinero, duplicando la oferta anterior. Y como este volviera a declinar la oferta de su majestad, Federico II de Prusia se retiró advirtiéndole solemnemente que si al finalizar el día no aceptaba, por fin, lo prometido, perdería todo, pues a la mañana siguiente firmaría un decreto expropiando el molino sin compensación alguna. Al anochecer el molinero se presentó en el palacio y entregó a Federico II una orden judicial que prohibía a la Corona expropiar y demoler un molino solo por capricho personal. Concluida la lectura de la resolución judicial, y ante el asombro de todos, Federico el Grande levantó la mirada y declaró: “Me alegra comprobar que todavía hay jueces en Berlín”. El “juez de Berlín” representa, en el mundo del Derecho, la independencia judicial frente a la arbitrariedad y el despotismo; la primacía absoluta de la ley, expresión de la soberanía popular, y la garantía de igualdad de todos los ciudadanos ante ella, exigencias ambas inseparables del Estado de derecho.
¿Será que el gobierno de El Salvador ni siquiera cumple con los estándares de derecho ya aceptados por un monarca absolutista como Federico el Grande de Prusia?
(El Diario de Hoy) 



jueves, 22 de septiembre de 2016

Carta al gobierno: ¿Quieren resolver su crisis? Negocien, pero de verdad

Señores gobernantes del FMLN:
La crisis fiscal en que ustedes han metido al país no la pueden resolver a pura extorsión. Están hablando permanentemente de diálogo y de concertación, pero olvídense: no se llega a un acuerdo de país extorsionando a la oposición y la sociedad.

Como gobierno tienen la responsabilidad de diseñar las políticas públicas, lo que incluye la política fiscal y el presupuesto. Y la Constitución (pero también la lógica y la decencia) les demanda que diseñen estas políticas de manera que el presupuesto de la nación salga equilibrado. También la Constitución les demanda que tienen que ir a la Asamblea para aprobar el presupuesto y conseguir mayoría calificada para cualquier préstamo, en caso que sus políticas requieran financiamiento adicional. Estas son las reglas.

Si las políticas que ustedes han puesto en marcha no les permiten equilibrar las finanzas públicas (para que los ingresos cubran los egresos) y si para evitar que su gobierno caiga en impago (como ustedes mismos dicen que están al punto de caer) ustedes necesitan préstamos, entonces tienen que negociar. Pero negociar de verdad. No pueden simplemente decir a la oposición: Si no nos aprueban el presupuesto y los préstamos así como los presentamos, ustedes serán culpables del grave daño que esto hace al país entero, a la economía y al bolsillo de los más necesitados. Esto no es negociación, sino extorsión y ARENA tendría que ser estúpido, irresponsable y políticamente suicida para ceder ante esta extorsión.

Si ustedes solos, como gobierno a cargo de la elaboración y ejecución de las políticas públicas, no pueden resolver la crisis y evitar la situación del impago (a empleados, pensionados, servicio de deuda, proveedores de medicinas, uniformes, etc.), entonces tienen que sentarse con la oposición, pero con la disposición de cambiar sus prioridades y modificar sus políticas públicas, hasta que puedan llegar a un acuerdo. Esto se llama negociación.

Mientras exijan que la oposición les firme cheques para que ustedes sigan ejecutando sus políticas, con sus prioridades, nunca van a llegar a un acuerdo. La oposición no puede a aceptar este chantaje, y mucho menos el Fondo Monetario Internacional…

Un gobierno tiene que diseñar sus políticas públicas y sus prioridades, no con el criterio único que correspondan a sus propios postulados ideológicos e intereses electorales, esto solo funciona en dictaduras. Tienen que corresponder a lo políticamente factible en un régimen republicano, donde no es el Ejecutivo quien decreta presupuestos y endeudamiento, sino el parlamento. Es decir, con el aval de la oposición. Ya sabemos que a ustedes no les gustan estas reglas de la democracia, que ustedes llaman ‘burguesa’ pero esto es lo que dicta la Constitución. Y por suerte en El Salvador no la podrán cambiar, como lo hicieron sus amigos en Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador.

Así que, camaradas, a dejarse de actitudes de chantaje y sentarse a negociar de verdad. Una vez que ustedes tengan esta disposición, la oposición no se puede negar a trabajar con ustedes para buscar soluciones a la crisis. Primero, porque como próximo gobierno necesitan que el país no se hunda. Y segundo, porque la sociedad civil se encargaría de corregirles la plana. Así como la vamos a corregir a ustedes, mientras siguen buscando acuerdos de país por la vía de la extorsión.

Lo que realmente está en la agenda es el inicio de la negociación de transición entre el gobierno actual y el siguiente. Solo asumiéndolo así dará resultados.

Saludos,

44298-firma-paolo

(MAS/El Diario de Hoy)

 

    martes, 20 de septiembre de 2016

    Carta a los Estados Unidos: No boten con una mano lo que construyen con la otra

    Estimada señora embajadora, que representa el gobierno y pueblo de Estados Unidos:
    Hasta el 7 de agosto de este año, la administración Obama había deportado 11,520 ciudadanos salvadoreños. Si esta tendencia se mantiene igual, al final del año serán unos 17,280 salvadoreños deportados por el gobierno de Estados Unidos.

    El monto, que en el marco de Fomilenio II el gobierno de Estados Unidos pone a disposición de El Salvador, es de $277 millones. El objetivo central de Estados Unidos para esta donación es que en El Salvador se crean condiciones para que los salvadoreños no se vean obligados a emigrar ilegalmente a Estados Unidos.

    O sea, Estados Unidos nos paga $16,030 por cada deportado, para que nosotros podamos combatir las causas socioeconómicas y de inseguridad que provocan la migración. Falso: los fondos de Fomilenio II corresponden a 5 años, y en cinco años, si las políticas migratorias de Estados Unidos no cambian, este país deportará unos 86,400 salvadoreños. Habría que dividir los $277 millones del Fomilenio II entre 86,400 para saber cuánto Estados Unidos nos paga por cada deportado: resulta que son unos miserables $3206. Este es el monto que vía Fomilenio II, en el transcurso de 5 años, Estados Unidos está dispuesto a aportar para que resolvamos los problemas del país. Para no decir: la cuota por cabeza que nos dan por cada deportado, porque esto suena muy feo.

    Estoy claro que esta matemática no es realista. Estados Unidos hace, aparte del Fomilenio II, otras importantes contribuciones a nuestro desarrollo: mediante el Asocio por el Crecimiento, el Plan de Prosperidad para el Triángulo Norte, CARSI (Central American Regional Security Initiative- Iniciativa Regional de Seguridad para Centroamérica) y la AID. Es muy difícil estipular en cuánto aporte financiero para El Salvador se traducen todas estas loables iniciativas. Pero incluso si duplicamos el monto de Fomilenio II, llegaríamos a unos $554 millones en el transcurso de 5 años. Esto correspondería a $6,412 por cada ciudadano salvadoreño que Estados Unidos deporta.

    ¿Alguien cree que con $6,412 por cabeza de deportado El Salvador podrá resolver los problemas de desempleo, falta de crecimiento económico, inseguridad y debilidad institucional que supuestamente están provocando las olas de emigración? Sobre todo cuando restemos de estos ingresos las remesas que estos 17 mil salvadoreños mandarían a El Salvador si no fueran deportados, y los costos sociales que nos causa su reintegración en el país, y nuestra incapacidad de reinsertarlos adecuadamente.

    No estoy haciendo esta matemática para argumentar contra los proyectos de apoyo que nos brindan los Estados Unidos de América. Bien ejecutados, podrían hacer un valioso aporte y provocar un mejor clima de inversión, seguridad pública y seguridad jurídica que a la vez se puede traducir en lo que todos deseamos y necesitamos: más y sostenido crecimiento económico.

    Mi argumento es otro: Estos programas de desarrollo no van a tener el éxito deseado, mientras no estén acompañados por una profunda reforma migratoria en Estados Unidos. Mientras entre Estados Unidos y Centroamérica tengamos libre movimiento de capitales y productos, pero al mismo tiempo (literalmente) muros de contención y leyes represivas contra el libre movimiento de personas y de la mano de obra, el desarrollo deseado no se va a dar. La mano de obra de inmigrantes, incluyendo los 3 millones de salvadoreños, no causa daños o costos a Estados Unidos, sino por lo contrario aporta al desarrollo de ambos, Estados Unidos y los países de origen.

    Los países centroamericanos necesitan de Estados Unidos políticas de apoyo a su desarrollo, pero al mismo tiempo políticas que faciliten y regulen el componente olvidado de la globalización: integrar también el mercado laboral, no solo el mercado de capitales y del comercio.

    No es casualidad que este tema esté en el centro del debate político y electoral de Estados Unidos. El nuevo aislacionismo que predica Donald Trump no sólo va contra la migración, sino al mismo tiempo contra el libre comercio. Tal vez Trump sea el único que realmente ha entendido que los dos están relacionados y no deben verse separados. Solo que saca la conclusión equivocada: cortar ambos, migración y libre comercio.

    Espero que estas reflexiones necesarias abonen al debate entre dos países amigos. Con todo respeto,

    44298-firma-paolo

    (MAS!/El Diario de Hoy)

     

    domingo, 18 de septiembre de 2016

    Parar a Trump

    Un triunfo electoral de Trump -posible según las recientes encuestas- sería fatal para Estados Unidos. Pero más fatal aún para el Partido Republicano. Si Trump llegara a ganar, tomaría control del partido, no dejando espacio para los conservadores moderados y comprometidos con los ideales históricos de este partido. “Winner takes all” – el ganador se queda con todo. Un presidente Trump cambiaría el ADN del partido, por lo menos por una década – si no es que el daño ya esté hecho en el transcurso de la destructiva campaña interna. Esto puede ser, pero todavía el daño no es irreversible. Con Trump en la Casa Blanca, esta transformación del GOP en una fuerza antidemocrática, anti-inmigración, aislacionista , anti-libre comercio, y racista se volverá irreversible a mediano plazo, o indefinidamente…
    Muchos republicanos saben esto, como los Bush y la gran cantidad de personas que gobernaron con ellos; los ex candidatos Mitt Romney y John McCain; casi todo los ex precandidatos como Marco Rubio y John Kasich; el speaker Paul Ryan y todo el liderazgo del partido en el Congreso… Algunos han criticado a Trump, otros se han quedado callados a partir de la coronación de Trump como candidato. Pero no se han puesto de acuerdo para agresiva y conjuntamente parar a Trump, para salvar su partido. Varios republicanos, viendo el peligro, han decidido a concentrarse en las elecciones para el Congreso. No se meten en la campaña presidencial, para no contaminarse, y esperan que muchos votantes conservadores, que tal vez no votan por Trump, apostarán a crearle al próximo presidente -sea Clinton o Trump- un poderoso contrapeso republicano en el Congreso. Pero es una estrategia muy peligrosa, que tiene sentido en caso que gane Clinton, pero es ilusoria en caso que gane Trump. Este, desde el poder de la Casa Blanca, rápidamente tomaría control de las bancadas republicanas en el Senado y la Cámara de Representantes. “Winner takes all”.

    Si los republicanos quieren salvar su partido, tienen que mostrar bandera y salir a bloquear la avalancha demagógica que ha impulsado Trump y que va a destruir la identidad y el futuro de su partido. Claro que esto también tiene riesgos y costos, pero estos riesgos son más calculables y los costos menos irreversibles que los que se producirían si se quedan callados y dejan ganar a Trump.

    Para parar a Trump, no necesariamente tienen que apoyar a Clinton. Tienen dos alternativas: La primera sería no apoyar a nadie, pero enfrentar públicamente a Trump, dejando a sus bases la libertad de escoger entre abstención, votar por Clinton o votar por unos de los dos candidatos minoritarios; la otra sería hacer campaña contra Trump y Clinton y llamar al votante a manifestar su frustración con ambos candidatos votando por el libertario Gary Johnson. Este no tiene oportunidad de ganar, pero sí de parar a Trump. Ya tiene unos 10% de apoyo en las encuestas, que ya son expresión del voto anti Trump. Si este voto por Johnson se eleva a 15%, Trump pierde.

    Ahora la alarmante noticia es que Trump está superando a Clinton en dos de los estados claves para ganar la presidencia: Florida y Ohio. Si Marco Rubio, senador republicano por Florida, y John Kasich, gobernador republicano de Ohio, rompen su silencio y en la recta final articulan públicamente su oposición a Trump, este no puede ganar a estos dos estados.

    El otro que no se puede dar el lujo de quedar inactivo es Bernie Sanders. Trump está incursionando en el vacío que dejó Sanders entre los sectores demócratas que se sienten amenazados por la globalización y las consecuencias de las políticas de libre comercio. Hillary Clinton tiene serios problemas de llenar este vacío, por que está siendo percibida como representante del continuismo. Otra vez está haciendo estragos este concepto malditamente vacía y ambigua del ‘change’ (‘el cambio’, aquí en El Salvador de ingrata recordación de la campaña de Funes): pero esta vez no a favor de los demócratas, como en la campaña de Obama, sino a favor de Trump: “Usted no está contento – yo (y solo yo) soy el cambio.”

    El antídoto a esto se llama Bernie Sanders, el otro dueño de la palabra ‘change’. Solo que ya no es candidato, y no le gusta la señora Clinton. Bueno, si Sanders no quiere un presidente Trump, que se ponga a la par de Clinton, mucho más activo que ahora, para no dejar un vacío que Clinton no puede llenar, pero que Trump ya está capitalizando.

    Esta elección ya no es entre republicanos y demócratas. Es entre demagogia y racionalidad; entre sociedad cerrada y sociedad abierta; entre resentimientos y unidad-pluralidad. Si los Sanders, Rubio, Kasich y Ryan no entienden esto, Estados Unidos y el mundo corre peligro.

    (El Diario de Hoy-Observador)

     

    sábado, 17 de septiembre de 2016

    Carta a los magistrados de la Sala: No se dejen ahuevar por las turbas

    Estimados amigos:
    Hemos visto que el FMLN está movilizando a sus turbas para interferir en su trabajo en el interior del país. ‘Turbas divinas’ las llaman en Nicaragua, donde el FSLN las usa para intimidar a opositores y movimientos ciudadanos que se atreven a protestar contra la sabias decisiones de sus majestades Daniel&Chayo.

    Como en Nicaragua la pareja presidencial ya ejerce el control total de la Corte Suprema (y de todas las demás instituciones), allá las turbas no tienen que molestarse a fregar a los magistrados. Sin protección de una justicia independiente, los ciudadanos son los blancos. Aquí, no han logrado eliminar la independencia de la justicia – y la culpa la echan a ustedes. Con razón.

    También hemos visto los videos y las fotos de la PNC tranquilamente observando los retenes que las turbas les ponen a ustedes, sin intervenir. O sea, sin aplicar la ley, sin garantizar que ustedes puedan cumplir su mandato constitucional.

    Entonces, ¿qué hacer? Entiendo que ustedes no quieren confrontación, y por esto no quieren obligar a la PNC a abrirles el paso. Respeto esto. Pero algo hay que hacer.

    Entiendo también que los honorables embajadores de los países amigos están muy ocupados haciéndole barra al fiscal general, para no permitir que el FMLN lo intimide y deje de joder a Mauricio Funes. Entiendo. Sin embargo, si su compromiso es con la institucionalidad y la justicia en nuestro país, tal vez los embajadores deberían ampliar y profundizar su noble misión. Por ejemplo, vigilar que la fiscalía, en su labor de investigación y persecución del delito no se deslice hacía campañas populistas y la búsqueda de pre condenas; vigilar que la PNC no se politice; y no permitir que el FMLN movilice sus turbas contra la institución que hasta ahora es la única que consecuentemente ha actuado contra la corrupción, la impunidad y el manoseo a la Constitución: la Corte Suprema, con su Sala de lo Constitucional y su Sección Probidad.

    Me encantaría ver a los amigos embajadores, así como posaron para la foto con Douglas Meléndez, acompañar a ustedes la próxima vez que tienen programado una actividad en algún lugar del interior que el FMLN considera “zona controlada”, donde según ellos no impera la ley sino el partido. Nada impide a los embajadores, así como algunos de ellos han acompañado al presidente en su ‘reality show’ sabatino del ‘Buen Vivir’, acompañar a los honorables magistrados de la Sala de lo Constitucional a Chalatenango o San Vicente a realizar sus jornadas de acercar la Constitución a la gente.

    Bueno, y si esto no funcionara, o si no fuera suficiente para poner en su lugar a las turbas, siempre los ciudadanos los podemos acompañar. Basta que ustedes avisen adónde van a ir y a qué hora – y muchos ciudadanos con gusto los acompañaremos. Basta un aviso en las redes sociales, los hacemos virales y armemos una caravana que ninguna turba va a poder parar.

    Esto no es un llamado a la violencia. Por lo contrario, sería un llamado a la acción cívica y pacífica. No puede ser que una minoría radicalizada y acarreada se siga imponiendo al Estado de Derecho. La gran mayoría de la ciudadanía de este país quiere que ustedes sigan haciendo su trabajo, sin intimidaciones, sin amenazas, sin bloqueos de ninguna índole. Igual que la gran mayoría quiere una fiscalía independiente e imparcial, y que los jueces en todo el país trabajen sin interferencia.

    Interferencias hay de todo tipo: mediante sobornos y otras formas de corromper, pero también mediante amenazas o descalificaciones sumarias, hablando de “clicas” en el sistema judicial, siempre cuando una resolución no responde a la presión de los fiscales o al clamor popular…

    Así que, ustedes decidan cómo defenderse de las turbas, pero lo que no pueden hacer es ahuevarse y dejar de cumplir sus misiones.


    No están solos. Saludos,

    44298-firma-paolo

    Vea un comunicado de FUSADES y otras organizaciones civiles sobre el tema:
    Alto a la ofensiva política contra la Sala de lo Constitucional


    (MAS!/EL DIARIO DE HOY)


    viernes, 16 de septiembre de 2016

    La diferencia entre asilo político y santuario para maleantes

    Daniel Ortega y Mauricio Funes se están paseando en una institución muy noble: el asilo político que países democráticos conceden a los perseguidos por regímenes autoritarios y represivos.

    El asilo político tiene una honrosa tradición en América Latina. Costa Rica acogió a los nicaragüenses perseguidos por Somoza, a los chilenos expatriados por Pinochet, a los argentinos reprimidos por la junta militar – y a nuestros hermanos salvadoreños que huían de escuadrones de la muerte: Rubén Zamora, don Fabio Castillo, Manuel Ungo entre ellos. Lo mejor de la historia de México y Venezuela está relacionado con los republicanos españoles que llegaron a estos países luego del triunfo de Franco; y con los miles de intelectuales del Cono Sur que acogieron en los años de las dictaduras militares.

    Francia y Checoslovaquia dieron generosamente asilo político a intelectuales, artistas y científicos antifascistas que tuvieron que salir de Alemania y Austria – y cuando Hitler ocupó estos países, fueron acogidos por Gran Bretaña, Estados Unidos y Canadá, donde hicieron extraordinarios aportes a la cultura y academia. El cine de Hollywood tuvo un extraordinario auge con la llegada de profesionales y artistas que huían de la barbarie nazi. Igual la ciencia, la literatura, el teatro, la medicina…

    La historia del asilo político es a la vez historia del intercambio cultural, de la globalización del pensamiento, de la libertad de expresión y de las universalidad de las artes.

    La figura del asilo político de Mauricio Funes bajo las faldas del clan Ortega es un insulto para los perseguidos políticos que tuvieron que salir al exilio, pero igualmente para los gobiernos y sociedades que los acogieron. Es un insulto para los esfuerzos extraordinarios que líderes como Angela Merkel, pagando un gran costo político, están haciendo hoy en día, abriendo las fronteras de Alemania para los refugiados de países destruidos por guerras y terrorismo, como Siria o Afganistán.

    Lo que Funes consiguió en Nicaragua no es asilo político, de ninguna manera. Es otra cosa: es santuario o ‘safe heaven’, que repúblicas bananeras y dictaduras siempre han otorgado a maleantes, mafiosos, ex dictadores, y terroristas.

    La Cuba de Batista acogió a capos de la mafia y de otras organizaciones del crimen organizado perseguidos por la justicia en Estados Unidos: Mayer Lanski y Lucky Luciano solo son los más prominentes.

    La Cuba de Castro echó a la mafia, pero dio santuario a la ETA y narcos latinoamericanos. En la Libia de Gadafi encontraron protección y apoyo asesinos como Carlos “El Chacal” y Idi Amin, ex dictador de Uganda.

    Los jefes de los carteles colombianos encontraron santuario en la Panamá de Noriega y en la Nicaragua sandinista.

    Es en esta macabra tradición que Mauricio Funes se enmarcó cuando decidió ‘asilarse’ en Nicaragua – no en la noble tradición de los luchadores por la democracia que tuvieron que salir de sus patrias y encontraron asilo político en las sociedades abiertas de la Venezuela pre chavista, en Costa Rica, en México y en España.

    A diferencia de los asilados que dieron aportes intelectuales, profesionales y creativos a los países que los acogieron, Mauricio Funes no va a aportar nada a Nicaragua. ¿Qué bueno va a contribuir Funes a Nicaragua con la tal ‘consultoría profesional’ que dice ejercer en Managua? ¿Qué conocimientos y cualidades tiene Mauricio Funes, aparte de retórica izquierdosa combinada con dotes de vividor? La única cosa donde puede contribuir es en el mafioso y mentiroso imperio mediático de la familia Ortega. Se merecen mutuamente.

    (El Diario de Hoy)

     

    jueves, 15 de septiembre de 2016

    Carta al director de la PNC: Parte de guerra. ¿Misión cumplida?

    Estimado Howard:
    El 22 de agosto 2016, diste a conocer números muy interesantes – según vos sobre la eficiencia policial. Según yo, sobre el dilema de la PNC.
    En lo que va del año han ocurrido 391 tiroteos entre policías y pandilleros en todo el país, según los registros de la Policía Nacional Civil (PNC). Durante estos tiroteos, la policía mató a 373 pandilleros y detuvo a 199. Tras los intercambios de disparos, 268 armas de distinto calibre fueron incautadas, según informó ayer el director de la PNC, Howard Cotto.” (LPG, 23 agosto 2016).
    Analicemos tus cifras:
    Tiroteos entre PNC y pandillas: 391
    Pandilleros muertos: 373
    Pandilleros detenidos: 199
    Armas incautadas: 268
    Cada tiroteo produjo un promedio de 0.95 pandillero muerto, pero en cada segundo caso no hubo ninguna detención. Quiere decir: Para matar, tu tropa es dos veces más efectiva que para arrestar. Es obvio: El objetivo prioritario de los operativos de la PNC ya no es, como dicta la doctrina de cualquier cuerpo policial, la detención del delincuente, sino su eliminación. Vos sos ex guerrillero igual que yo, y ambos sabemos que enfrentamientos que producen 2 veces más muertos que detenidos corresponden a operativos militares, no policiales.

    Veamos las armas: La PNC mató a 373 pandilleros y detuvo a 199, lo que da una suma de 572 que en los 391 enfrentamientos cayeron en manos de la policía, muertos o vivos. Pero en los mismos incidentes, la PNC solamente incautó 268 armas. Es una relación sospechosa: ¿Con qué estaban atacando, peleando y defendiéndose los restantes 304 pandilleros que no andaban armados?
    Esto nos lleva a otra interrogante: ¿Cómo sabemos que todos los 373 muertos y todos los 199 detenidos realmente eran pandilleros, aunque 304 de ellos no andaban armados?

    Sería interesante poder profundizar este análisis. ¿A cuántas de los 199 detenidos luego los tuvieron que liberar por falta de pruebas contra ellos? ¿Y a cuántos del los 373 muertos definitivamente han podido vincular con una pandilla? Ambos sabemos que no existe guerra en la cual solamente mueren combatientes. Una gran parte siempre, en cualquier conflicto armado, son civiles. Es poco probable que en 391 enfrentamientos, ninguno de los 373 muertos hay sido un pobre cristiano que estuvo en el momento equivocado en el lugar equivocado.

    Entonces habrá que preguntarte (y a Medicina Legal y FGR): Cada uno de estos 391 intercambios de disparos está siendo debidamente investigado, ejerciendo pruebas a todas las armas involucradas; haciendo obducciones a los fallecidos; recogiendo todos los elementos para poder reconstruir lo que pasó en este enfrentamiento? ¿Y si existen estas investigaciones rigurosas, por qué no se hacen públicas?

    Lo que más me asusta no son las declaraciones y matemáticas tuyas. Mal o bien, como jefe tenés que mostrar la eficiencia de tu policía – aunque hay que dudar de qué eficiencia estamos hablando: ¿Eficiencia para proteger? ¿Eficiencia para detener? ¿O eficiencia para matar?

    Lo que más me asusta es la actitud cínica de los hombres que dirigen esta guerra (luego de haber dirigido otra hace unas décadas). El presidente Salvador Sánchez Cerén declaró, en una conferencia de prensa, que el 33% de los homicidios registrados en marzo (481) fueron pandilleros que murieron en enfrentamientos con la PNC. Parece que no le perturba saber que ahora el Estado es el autor de 33% de las muertes violentas. Sólo le faltaba levantar el puño y gritar: ¡Misión cumplida! ¡Patria o muerte, venceremos!

    Sé que todas estas preguntas que hago no son muy populares. Pero por lo menos en teoría periodistas y policías tenemos una cosa en común: no nos debería importar la popularidad.

    Saludos,





    (MAS!/El Diario de HOY)


    martes, 13 de septiembre de 2016

    Las acusaciones de evasión contra Berlarmino Jaime son calumnia

    Varios personajes dentro del FMLN o afines a este partido han desatado una campaña, pidiendo la renuncia del magistrado Belarmino Jaime de la Sala de lo Constitucional, por presunta evasión de impuestos. La presidente de la Asamblea Legislativa, la diputada por el FMLN Lorena Peña, ha sido la más prominente vocera de estas acusaciones – y desde Managua, el luchador contra la corrupción Mauricio Funes…

    Hoy salió publicado un comunicado, donde el hermano del ministro de Hacienda Carlos Cáceres, el abogado José Eduardo “Pino” Cáceres, rechaza estas acusaciones contra una empresa en la cual él forma parte de la Junta Directiva, pero no su amigo Belarmino Jaime.

     

     

    José Eduardo Cáceres, conocido como Pino Cáceres, es hermano de Carlos Cáceres, el ministro de Hacienda de Funes y de Sánchez Cerén; así como de Gerardo Cáceres, quien durante años fue el principal operador político del presidente Funes y sigue asesorando a Hato Hasbún en la Casa Presidencial actual.
    Pero esto no es lo que define a Pino Cáceres. Lo define su lucha contra la corrupción. Pino Cáceres es el exjefe de la Sección Probidad de la Corte Suprema de Justicia quien en 2005, para investigar las declaraciones patrimoniales de Francisco Flores pidió a los bancos información sobre cuentas y transacciones de los ex-funcionarios. Entonces, la Corte Suprema de Justicia, presidida por el magistrado Agustín García Calderón, tomó la decisión de quitar a la Sección Probidad el derecho de pedir información bancaria. Con esto quedó sin dientes la Sección Probidad – hasta que el año pasado la actual Corte Suprema le volvió a dar a su Sección Probidad las facultades necesarias para investigar las declaraciones patrimoniales de los funcionarios y ex funcionarios, para buscar indicios de enriquecimiento ilícito. En consecuencia, ahora la justicia está viendo los casos de Mauricio Funes, Vanda Pignato, Toni Saca, Leonel Flores y otros.
    En consecuencia de la decisión de la Corte Suprema de Justicia de bloquear el trabajo de la Sección Probidad, y de la negativa del fiscal general de turno de ordenar investigaciones, Pino Cáceres renunció a su cargo, en mayo del año 2006..
    Reproducimos aquí partes de un artículo que el prestigioso Centro de Estudios Jurídicos CEJ publicó en mayo del 2006.
    “Se crea una nueva oficina pública, el Tribunal de Ética Gubernamental, para la aplicación de la ley. Esto no es más que un aumento de burocracia. Cinco funcionarios que devengarán altos sueldos y la burocracia que los acompañará. Ya existen numerosas instituciones destinadas a vigilar el comportamiento ético y la probidad de los funcionarios públicos; aparte de que esta es una obligación de todos los titulares de cargos públicos, que tienen deberes específicos al respecto, existe la Corte de Cuentas de la República, la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia, la Fiscalía General de la República, la Policía Nacional Civil, el Tribunal del Servicio Civil y todos los demás tribunales con competencia sobre la materia. ¿Para qué sirve esta nueva oficina?
    Es duro decirlo, pero tienen mucho fundamento los que señalan que la nueva ley no es más que un engaño, un acto de propaganda gubernamental, que pretende hacer creer que el Estado se está preocupando por combatir la corrupción. ¿Por qué vamos a creer que esta ley y las oficinas que crea funcionarán si las restantes no han funcionado durante décadas? ¿Por qué no se aplican las leyes existentes en vez de crear nuevas?
    Lo peor de todo es que los hechos demuestran que en el país no hay intención de combatir la corrupción. La semana pasada nos enteramos cómo la petición hecha por el Dr. René Fortín Magaña a la Fiscalía General de la República para que solicitara la nulidad de la increíble resolución de la Corte Suprema de Justicia que nulificó las funciones de la Sección de Probidad de la misma fue declarada sin lugar por el nuevo fiscal general en uno de sus primeros actos, después de que el anterior la mantuvo sin resolver durante meses. Las razones que se alegaron para tal negativa, según lo manifestado en las noticias de prensa, son totalmente antijurídicas. ¿Cómo podemos creer en la voluntad del Gobierno si vemos que la corrupción realmente no se persigue?
    Aún hay signos de esperanza en este país. La semana pasada también vimos un dignísimo acto protagonizado por un funcionario público de este país, con la pública renuncia del Dr. José Eduardo Cáceres, jefe de la Sección de Probidad, ante la resolución del fiscal que, con la resolución de la Corte, destruye toda posibilidad de combatir la corrupción a través de la oficina que presidía. Nuestras felicitaciones y nuestro agradecimiento a un funcionario salvadoreño bueno y patriota. ¡Pino Cáceres ha hecho patria!”
    Citamos toda esta historia y el artículo del CEJ, para que quede claro quien es el hombre que ante la campaña del FMLN contra el magistrado Belarmino Jaime decidió tomar la palabra para defenderlo contra la acusación de evasión millonaria de impuestos.

    Isaías 41:10

    No temas, porque yo estoy contigo;
    no te desalientes, porque yo soy tu Dios.
    Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré,
    sí, te sostendré con la diestra de mi justicia.


    La calumnia. De Rubén Darío

    Puede una gota de lodo
    sobre un diamante caer;
    puede también de este modo
    su fulgor oscurecer;
    pero aunque el diamante todo
    se encuentre de fango lleno,
    el valor que lo hace bueno
    no perderá ni un instante,
    y ha de ser siempre diamante
    por más que lo manche el cieno.

    Carta a Wendy Morales, otra joven presa por el pecado de… ser joven

    Wendy Morales

    Estimada Wendy:
    No te conozco. Si tanta gente te defiende con tanto entusiasmo, vos debés ser una persona que vale la pena conocer. Aunque todo indica que nos movemos en mundos e ideas muy diferentes…

    Tus amigos te defienden contra la acusación de extorsión que te hace la fiscalía. Te defienden contra la decisión de juez de paz de Jocoaitique de no concederte libertad mientras se termine de investigar las alegaciones de la fiscalía– a pesar de abrumadoras muestras de ‘arraigo social’ que presentaron tu familia, tus amigos, y tus colegas en el mundo de las artes y los derechos humanos.

    A todos ellos, como también a mi, les parece altamente improbable que una mujer que se graduó de ‘servicio social’ y que se dedica como actriz al teatro y como activista a la promoción del idioma y la cultura Náhuatl, haya cometido el pinche delito de extorsión. Por este delito te quieren tener presa en bartolinas policiales por 4 meses – lo que es el plazo que el juzgado de paz dio a la fiscalía para presentar su caso. Algo ilógico, cuando la fiscalía ya tuvo dos años tratando de armar este caso…

    Dice la fiscalía que la extorsión se hizo desde tu teléfono, aunque vos tenés testigos que confirman que este celular te fue robado. Tu gran ‘pecado’: No fuiste a perder tu tiempo con la PNC para hacer una denuncia inútil por un pinche teléfono prepago. Hay miles que cometimos este ‘pecado’.

    Por todas estas razones, y porque tanta gente valiosa y valiente obviamente te quiere tanto, existe la campaña ‘Justicia y Libertad para Wendy’. Muy bien. Pero permítame darte un consejo, Wendy: Decíle a tu gente que no distorsionen tu caso. Que no traten de pintar la persecución penal que estás sufriendo como represión contra una defensora de los derechos de la comunidad indígena. No tengo duda que sea cierto lo que cuentan tus amigos: tus logros artísticos, tu dedicación a los derechos humanos, a la causa de los pueblos indígenas, de su cultura y su lengua. Pero ojo: A vos no te están persiguiendo por esto, tampoco por tu calidad de artista. El tuyo es un caso más de miles que sufren abusos policiales y persecución penal simplemente por su calidad de jóvenes – y su condición social. En las bartolinas de la PNC y en los pasillos de los juzgados te vas a encontrar a muchos jóvenes que pasan meses detenidos, en miserables y humillantes condiciones, porque como jóvenes son lo que llaman ‘sospechosos usuales’.

    Alvin
    Alexander Carreño Méndez acaba de recuperar su libertad por una sola razón: en los 2 años que pasó en bartolinas y centros penales, la fiscalía no fue capaz de presentar al juez ningún caso contra él y otros 3 jóvenes de Las Palmas. Así que por ley tuvieron que soltarlos, aunque la ‘investigación’ sigue. En última instancia estaban presos por dos razones que se juntaron: su calidad de jóvenes, y porque viven en Las Palmas…

    Miguel Ángel Deras Martínez, un joven de Quezaltepeque, pasó 59 días detenido, acusado de haber participado en la masacre de Opico. Tuvo la suerte que un periodista de El Faro se convenció de su inocencia y armó un gran relajo. Aun así y con clara evidencia de su inocencia, la fiscalía y el juzgado se tardaron 59 día para liberarlo. Otra caso de “sospechoso’ por ser joven. Hay miles de jóvenes presos por acusaciones que al final no pueden comprobarse. Pero no salen libres antes de pasar meses, a veces años, en bartolinas o centros penales. (Y ojo: el de Miguel Ángel no fue un caso del ex fiscal Luis Martínez, acusado de ‘fraude procesal’, sino del fiscal general nuevo. El problema parece de sistema, no de fiscales).

    Espero que nada de esto te pase a vos, Wendy. Tenés que explicar a tus defensores y amigos que tu calidad de artista y de defensora de derechos humanos no es la razón de tu actual desgracia. No te están jodiendo por esto. Que no hagan una campaña política fuera de foco. Sin embargo, tu calidad de artista y defensora de derechos humanos, sí es parte de tu defensa: Nadie va a creer que una persona con tu record académico, artístico, humano y político esté metida en una bando de extorsionistas en Soyapango.

    Así sin necesidad de conocerte personalmente, me uno a los que exigen tu libertad. Un abrazo,



    44298-firma-paolo

    Lea también:
    Jorge Ávalos: “Justicia para Wendy”
    La página facebook “Justicia para Wendy Morales”

    (MAS!/El Diario de Hoy)