sábado, 15 de septiembre de 2012

Carta a los próceres de la independencia

Caballeros:
Hoy los tataranietos de ustedes (o los nietos de ellos, no estoy seguro cuántas generaciones han pasado...) desfilan en las calles, celebrando la independencia que ustedes gestaron. En los discursos oficiales de presidentes, obispos, directores de colegio y otras autoridades, ustedes son los héroes, los padres de la patria. Aunque ya les metieron el cuchillo por la espalda.

Para mi, lo más importante de su gesta no es la independencia como tal, en el sentido de romper con el colonialismo y como país hacerse independiente del imperio, sino el paso que ustedes dieron de constituirse como república. Lo revolucionario de la independencia no es la conquista de la libertad como país, sino la conquista de a libertad como ciudadanos.

Docenas de países se han hecho independientes de los imperios coloniales, sólo para constituirse en monarquías o dictaduras independientes, a veces aún más represivos que los regímenes coloniales. Los ciudadanos pasaron de una esclavitud a otra. El país quedó “libre”, pero no los ciudadanos...

Las celebraciones, que cada año se hacen durante el mes de septiembre poco enfocan en la verdadera conquista del 1821, la revolución democrática y los principios republicanos: división e independencia de poderes; control ciudadano sobre el gobierno; el imperio de la ley y de Constitución; igualdad ante la ley; libertad de voto y de expresión...

Hablar de estos principios no es solamente alabar la historia (la gesta histórica de ustedes), sino exige pronunciarse sobre el presente y el futuro. Es hablar de lo frágil que todavía es nuestro sistema republicano. Ustedes declararon estos principios, pero nosotros todavía estamos peleando para darles plena vida y garantizarles estricta vigencia. Sobre todo por parte del gobierno y sus instituciones...

El reciente pleito sobre la Corte Suprema tuvo como origen un ataque de una parte de nuestra clase política y gobernante (incluyendo el presidente, algunos magistrados de la Corte, una mayoría de diputados y los partidos oficiales) a los principios republicanos de la división de poderes y la independencia de los jueces. Fue un vil ataque al legado de ustedes, los fundadores de República. Un cuchillo a la espalda de los héroes nacionales. La buena noticia: Este ataque fue derrotado, porque en el país y su ciudadanía se mantiene viva y combativa la idea de la república de hombres libres que ustedes sembraron.

Los herederos de ustedes no son los actuales “padres de la patria”, sino los jóvenes que se movilizaron para defender la Constitución; los académicos que se pronunciaron mayoritariamente contra el intento de suspender el balance de poderes; y los 4 magistrados de la Sala de lo Constitucional.

En este aniversario de la independencia y de la república, las ideas revolucionarias de ustedes son más vivos en El Salvador que nunca. A pesar de los discursos huecos que los presidentes de los órganos del Estado les van a dedicar en laza pública...

Descansen en paz, padres de la patria, su legado está en buenas manos rebeldes. Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 13 de septiembre de 2012

Carta a los que se lamentan que en el país sólo hay noticias malas

Estimados amigos:
Calma: No me voy a unir a la campaña “Hablemos bien de El Salvador” del presidente de un grupo radial, que tiene como único propósito elevarlo a otra presidencia. Pero sí quiero romper con el mitos que todo está perdido en El Salvador.

Muchos dicen que nuestra economía está mal, que ya no producimos otra cosa que emigrantes. ¡Paja! Producimos y exportamos al mundo en grandes cantidades y de alta calidad: atún, elementos electrónicos, zapatos, café, plantas, ropa... Damos servicio de mantenimiento a los jets de varias líneas aéreas internacionales. Los call centers salvadoreños dan servicio a clientes de multinacionales en todo el mundo y publican cada semana anuncios buscando más empleados.

No estoy diciendo que está bien nuestra economía, porque sería mentira, igual que decir que está mal. Lo que está mal es el gobierno y sus políticas públicas. Y no sólo a partir de la llegada de Funes y el FMLN al gobierno. Ejemplo: Dos gobiernos sucesivos no han logrado poner a trabajar al puerto de La Unión. Pero 8 años de políticas populistas y mal manejo de las finanzas públicas tampoco han logrado quebrar nuestra economía. La han debilitado. Han impedido que crezca. Pero no la han vencido.

Un día de estos fui al recién inaugurado “Centro Internacional de Cáncer” del Hospital Diagnóstico. Odio ir a estos lugares. Me invitaron y no quise ir, porque no me quería deprimir. Al fin me venció la curiosidad. Por suerte no tuve que ir como paciente, sino como periodista...

La sorpresa: No salí deprimido, sino todo lo contrario. Fíjense ustedes: De repente tenemos en El Salvador el centro de tratamiento al cáncer equipado con la tecnología más avanzada de toda América Latina. Con médicos especialistas, científicos y técnicos (salvadoreños) formados en las mejores universidades del mundo. Tan buenos los equipos técnicos y humanos que ya llegan pacientes de muchos países a curarse...

Hice a los médicos la misma pregunta que ustedes se van a hacer: ¿Y qué sirve esto a los que no pueden pagar, que somos la mayoría? La respuesta: “Podemos atender a muchos pacientes que jamás podrán pagar tratamientos en otros países, porque nuestros precios, aunque son altos, son menos de la mitad que en Estados Unidos, pero de la misma calidad. Es cierto, como empresa privada no podemos resolver el problema del retraso tecnológico en el sistema público de salud. Podemos atender a algunos pacientes gratis o a tarifas reducidas, para esto creamos una fundación.” En esta línea humanitaria han analizado el caso del periodista Santiago Leiva y pueden tratar su cáncer a un costo de 20 mil dólares. En Estados Unidos sería impagable. Pero 20 mil puede asumir la comunidad de periodistas y medios...

Además ofrecen un novedoso servicio gratis: el “Centro de Cáncer Virtual”. Cada paciente de cáncer y cada médico del país puede solicitarles un análisis de sus diagnósticos y recibir una segunda opinión, hecha por una junta de especialistas.

Existen buenas noticias en El Salvador. Son la excepción en un mar de malas noticias. Pero muestran que el país, por maltrecho que esté, sigue vivo y coleando.

No hay porqué tirar la toalla, dice Paolo Lüers
(Más!/EDH)

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La resurrección del caudillo

La historia de la degradación de la democracia venezolana en un régimen autoritario por obra y gracia de Hugo Chávez se analiza aquí con dos voces complementarias: Guillermo Sucre enumera sus principales acciones políticas, mientras que Alberto Barrera Tyszka estudia los rasgos de una personalidad al límite.

Septiembre 2012, Ilustración: Mauricio Gómez Morín

“Me designaron para decir unas palabras a través de un microfonito.” Con esa frase Hugo Chávez recuerda su primera experiencia mediática. Era un niño, no tendría ni siquiera diez años. Vivía todavía en Sabaneta de Barinas, un pequeño pueblo rural de los llanos de Venezuela. El primer obispo nombrado para la región pasaba por el lugar y, en un breve acto, el niño Hugo fue elegido para hablar. La otra cara de esa experiencia podría ocurrir cincuenta años después, en cualquier día del mes de julio de 2012. Acaba de comenzar una nueva campaña electoral en el país. Chávez, convertido en un dios mediático que se multiplica en casi todos los espacios públicos del país, ha gobernado ya durante casi catorce años y aspira a ser reelecto por un nuevo período de seis años. Tiene delante muchos micrófonos. Habla frente a una multitud vestida de rojo. Grita: “Ya yo siento, a estas alturas, que Chávez no soy yo, que Chávez es un pueblo [...] Yo ya no soy yo, en verdad. Yo soy un pueblo, así lo siento, yo me siento encarnado en ustedes. Todos ustedes son Chávez [...] Todos somos Chávez.”
Entre estos dos momentos hay un tránsito que, cada vez más, resulta difícil de precisar, de conocer. Hay una vocación militar contundente, un afán de celebridad, un talento comunicacional prodigioso, un gran olfato político, un ansia de poder sin límites... Hay, además, un Estado a su servicio, convertido ya en una inmensa industria mediática dedicada a construir y a promocionar un mito que también se llama Hugo Chávez.

La naturaleza militar
La memoria sobre su propia vida que, ya desde el poder, el propio Chávez ha ido enriqueciendo da cada vez menos chance de saber quién es él realmente, cómo ha sido su historia. Su discurso siempre es autorreferencial. Para hablar de todo, habla de sí mismo. Día a día, edifica de manera oral una autobiografía que jamás se detiene. Su vida, a veces, parece una infinita posibilidad de ficciones.
Dentro de todo ese inmenso relato, existe sin embargo una seña de identidad contundente: Chávez se ve a sí mismo como un soldado. Su naturaleza es militar. Lo repite y lo demuestra cada vez que puede. Al evocar su entrada a la Academia Militar afirma: “Me sentí como pez en el agua. Como si hubiera descubierto la esencia o parte de la esencia de la vida, mi vocación verdadera.”
Desde esos mismos años, fraguado en la misma institución, nace su deseo de llegar al poder. Siendo cadete, asistió a un desfile en un acto oficial y pudo ver, más o menos de cerca, a Carlos Andrés Pérez, quien acababa de iniciar su primer período presidencial. El joven Chávez, que aún no cumplía veinte años, escribió entonces en su diario: “Después de esperar bastante tiempo llegó el nuevo Presidente. Cuando le veo, quisiera que algún día me tocara llevar la responsabilidad de toda una patria, la Patria del Gran Bolívar.”
La historia tiene también coincidencias caprichosas. Más de veinte años después, junto a otro grupo de oficiales, el teniente coronel Hugo Chávez intentó dar un golpe de Estado a Carlos Andrés Pérez, quien por segunda vez había logrado ganar la presidencia. La intentona nunca tuvo gran sustancia ideológica. Por más que el gobierno actual se empeñe en resemantizar esa fecha, celebrándola hoy como “El Día de la Dignidad” y el inicio de la “revolución”, quien se asome a los documentos del grupo golpista, encontrará invocaciones al nacionalismo bolivariano y mucha crítica moral a las élites políticas y económicas que dominaban el país. Más que una propuesta de país, tenían un proyecto de poder.
De hecho, tras ganar las elecciones en 1998, Chávez llega al gobierno con la certeza de que ha sido elegido no para ser presidente sino para cambiar la historia. Chávez sustituye rápidamente el término “gobierno” por el término “revolución”. La alternancia comienza a ser en el país un contenido cada vez más frágil. El sentido que empieza a otorgarle a la palabra “revolución” tiene una carga profundamente militar. En su equipo de gobierno abundan los oficiales o exoficiales de su generación. Distribuye en la sociedad un lenguaje y una nueva simbología que pertenecen al mundo castrense. Decreta que el país ha entrado en un proceso “cívico-militar” que no tiene retorno. Bajo el signo de la confrontación permanente –“quien no está conmigo, está contra mí”– Chávez desplaza cualquier posibilidad de debate y de negociación de la democracia venezolana. Le da a la fuerza armada una beligerancia que antes no tenía y crea una nueva “milicia bolivariana”, que le responde directamente a él y no a la jerarquía del ejército. Quien llegó con la promesa de acabar con la infame estructura que había creado la exclusión económica, terminó sustituyéndola por un nuevo sistema de exclusión política.
Chávez ha reordenado lentamente el poder alrededor de su persona. El mapa del Estado y de las instituciones se ha trabucado en una organización militar, casi religiosa, donde él es el único centro. Incluso la Asamblea Nacional, dominada totalmente por el oficialismo, le otorgó un poder habilitante, renunciando así a sus propias funciones y delegando en la figura del presidente la prioridad de crear una nueva legislación. De esta manera, muchos de los cambios constitucionales que fueron rechazados en el referendo del 2007 se han terminado imponiendo por la vía del decreto presidencial. La legalidad se ha trabucado en un trámite. Se trata, en el fondo, de la misma violencia que se propuso en 1992. Solo que ahora se ejerce de otra manera, por otros caminos, con procedimientos más sutiles y supuestamente legítimos. Chávez ha dado finalmente un golpe de Estado, esta vez desde el interior del Estado.
Aparece vestido con traje de campaña y boina roja. Levanta el puño y saluda. Cada vez más, de manera oficial, se hace llamar “Comandante”. Desde su esencia militar, entiende que el poder no es un cargo sino un rango. Dura para siempre. Vuelve a levantar el puño y la masa, al unísono, siguiendo el ritmo de una consigna, le grita: “¡Ordene, Comandante, ordene!”

El talante mediático
La otra definición sustantiva a la hora de retratar a Hugo Chávez tiene que ver con su relación con el espectáculo. Desde sus tiempos en el ejército, siempre fue un animador de actividades recreativas. Organizaba actos, bailes, concursos, celebraciones, festejos... Hay una anécdota especial que retrata muy bien esta pulsión en el joven militar. El propio Chávez la contó, durante la campaña electoral de 1998, a un conocido presentador en un programa de televisión. La escena transcurre en la ciudad de Maracaibo, mientras se transmite en vivo un clásico programa de variedades y concursos llamado Súper Sábado Sensacional. En el momento crucial de la elección de una miss  en una competencia de belleza, desde el cielo descienden, en paracaídas, dos o tres soldados trayendo un presente para la nueva reina. Uno de ellos era Hugo Chávez.
La anécdota ilustra la complejidad del personaje. Es algo que su memoria actual ya no registra. El relato que se promueve, desde el presente, propone a un joven militar lleno de inquietudes, en luchas conspirativas, escuchando clandestinamente los discursos de Fidel Castro.
Al parecer, incluso los recuerdos pueden ser un espectáculo.
Pero, aparte de su vocación personal, Hugo Chávez está obligado a tener una hiperconciencia de la importancia de los medios. Sin duda alguna, su carrera se debe, en gran medida, a la televisión. Sin los pocos segundos que tuvo frente a las cámaras, al momento de rendirse tras el fracaso del intento de golpe de Estado en 1992, probablemente su historia habría sido otra. Su ingreso a la vida política y pública del país tiene ese importante componente mediático. Chávez fracasó militarmente pero triunfó en la televisión. Quizás ahí entendió que ese era el verdadero campo de batalla.
Para 1999, cuando comenzó su gobierno, el Estado venezolano solo poseía dos canales de televisión abierta, dos emisoras radiales públicas y una agencia oficial de noticias. Casi catorce años después, Chávez cuenta con lo que se conoce como el “Estado comunicador”. El proceso ha sido profundo y tiene muchas aristas: desde la ampliación de todos los medios públicos, logrando controlar la mayoría del espectro radioeléctrico, hasta la creación de un nuevo instrumento legal que regula los contenidos que se transmiten en los medios; desde el lanzamiento de la cadena transnacional Telesur hasta la no renovación de la concesión al canal de televisión privada RCTV; desde la compra y la instalación de un satélite propio hasta la regulación que obliga a todos los medios a transmitir de manera gratuita la publicidad oficial; desde la promoción de una amplia red digital de páginas web dedicadas a apoyar al gobierno hasta la inmensa cantidad de “cadenas” en las que el presidente hablaba durante varias horas seguidas... En mayo de 2012, el gobierno anunció que la seguidora número tres millones de la cuenta de Twitter de Chávez recibiría como premio una casa. El Estado y las instituciones públicas son agencias permanentes de publicidad. Su único producto se llama Hugo Chávez, convertido ya en mercancía-fetiche, en una presencia que se multiplica en todas las pantallas del país.

La épica petrolera
Detrás de todo el complejo proceso político y cultural, respira una vieja tradición latinoamericana. Chávez ha refundado el caudillismo. Ha resucitado el viejo fantasma del militarismo y le ha otorgado una nueva retórica, una contemporaneidad simbólica distinta, que combina la solemnidad del poder y la versión melodramática de la historia con la que el continente se entiende a sí mismo, se conmueve y se expresa. “Amor con amor se paga” es una de sus consignas favoritas. Chávez es, a su manera, una telenovela, un bolero, una canción ranchera... y también un reality show. Ha convertido la política en una experiencia afectiva. Lo que mejor administra es la esperanza de los pobres.
Nada de esto, probablemente, se podría dar sin la condición petrolera que define de manera crucial a Venezuela. Ese rasgo crea una diferencia enorme con el resto de los países de la región. Se trata de un país donde llenar un tanque de combustible resulta más barato que comprar una pequeña botella de agua envasada. Este simple hecho debería ser un valor sociológico, un indicador cultural. Establece relaciones totalmente diferentes con nociones como “riqueza”, “trabajo”, “Estado”, “política”... Chávez también representa una versión exitosa de la identidad venezolana. El hombre que no necesita cambiar para tener éxito. El hombre que por fin recupera la riqueza lejana, que le pertenecía pero que desde siempre le había sido negada.
José Sarney, con puntual exactitud, señaló esta característica al comparar a Chávez con Fidel Castro: “Le falta historia y le sobra petróleo.” Frente a sus pretensiones y a su aguerrida temperatura verbal, el presidente venezolano se encuentra con un vacío inmenso: la ausencia de épica. Un hombre que, en la actual campaña electoral, declara que él es “la buena nueva de Cristo”, necesita más que dinero y una eficaz industria mediática para entrar en el firmamento de las leyendas de la izquierda latinoamericana.
Hasta ahora, sin embargo, su mayor épica ha sido la batalla contra el cáncer. No podía ser de otra manera: Chávez también ha incorporado su enfermedad a la industria publicitaria que se empeña en convertirlo en mito. Entre el misterio, el secreto y la burda manipulación, la salud de Chávez es –al mismo tiempo– un show  mediático y un secreto de Estado. Incluso en la adversidad más íntima, no se ha olvidado del rating. El jueves santo de 2012, en una misa privada, transmitida por el canal del Estado, Chávez toma el micrófono y habla. Les habla a los presentes, al país, al mundo. Incluso le habla a Dios: “Dame tu corona, Cristo, dámela que yo sangro, dame tu cruz, cien cruces, pero dame vida porque todavía me quedan cosas por hacer por este pueblo y por esta patria. No me lleves todavía, dame tu cruz, dame tus espinas, dame tu sangre, que yo estoy dispuesto a llevarlas pero con vida.”
La muerte consagra a los mitos. La televisión resucita a los caudillos. ~

Vea el original en Letras Libres: http://www.letraslibres.com/revista/dossier/la-resurreccion-del-caudillo?page=full

Otras partes del Dossier "Venezuela-Hora del Cambio" de Letras Libres:

http://letraslibres.com/revista/reportaje/venezuela-6-estampas-6  

http://letraslibres.com/revista/dossier/henrique-capriles-cronica-de-una-travesia

http://letraslibres.com/revista/dossier/la-vida-sin-chavez de Ibsen Martínez

httphttp://letraslibres.com/revista/dossier/democratura

Entrevista a Moises Naim:
http://letraslibres.com/revista/dossier/la-disfuncional-venezuela

Carlos Montaner:http://letraslibres.com/revista/dossier/la-ansiosa-espera-de-dos-velorios

martes, 11 de septiembre de 2012

Carta a los candidatos a presidente

Estimado Salvador, estimado Norman:
Les voy a dar un consejo que a lo mejor no les va a gustar. Lo hago de todas formas, porque así como otros dicen que lo último que se pierde es la esperanza, no quiere perder la confianza en la racionalidad.

Abro los periódicos y están llenas de fotos de ustedes dos vestidos de rojo uno, de tricolor el otro. Ustedes y todos a su alrededor. Dos partidos que se presentan al público como si fueran columnas de pinta y pega. Dos hombres como si no fueran candidatos a presidente sino a jefe paramilitar.

¿No se dan cuenta que viajando así de pueblo en pueblo están creando distancia a los ciudadanos? Más de la que ya existe, que es abismal...

Mi consejo: Quemen estos ridículos disfraces y enfrenten al pueblo dándole la cara como ciudadanos. Háganse acompañar de gente que se presenten como lo que son: mecánicos, ingenieros, profesores, amas de casa, estudiantes, empresarios, campesinos... ¡y dejen de uniformarlos! Una vez uniformada, una multitud pierde lo más rico: su pluralidad, la unión de individuos autónomas que se juntan para un fin común, no para formar una masa uniformada gritando consignas huecas.

Uniformar a los candidatos, dirigentes y a todo el partido es una estrategia tan absurda como pintar todos los postes del país.

Seguimos esperando que los partidos dejen de ser círculos cerrados, que se desmarcan de los ciudadanos uniformándose, dejando afuera a los que nunca nos vamos a poner sus cachuchas, chalecos y camisetas. Seguimos esperando que un partido se transforme de partido de activistas, militantes y cuadros en partido de ciudadanos. En partido que en vez de apostar a uniformidad apueste a pluralidad, en vez de apostarle a militantes, apueste a ciudadanos. Este partido ganará las elecciones.

¿No me lo creen? Bueno, Funes ganó las elecciones no por el mar de banderas y camisas rojas que desplegó el FMLN en 2009, sino por su camisa blanca. Y el hecho que Funes todavía, a pesar de su mal gobierno, es bien visto por la ciudadanía, algo tendrá que ver con su negación de disfrazarse y con su insistencia de presentarse como civil...

Pero la de Funes fue la decisión de un hombre solitario y su actitud confrontativa y arrogante en nada corresponde a su imagen civil. ¡Imagínense el impacto cuando todo un partido asuma vestimenta, discurso y actitud de ciudadanos! Los que se desviven por sus colores y canciones de todas formas votarán por su candidato. Todos los demás sentimos el excesivo uso de los colores como frontera que nos sigue separando de los partidos.

¿Necesitan otro argumento más? Si ustedes no se presentan como ciudadanos, tengan por seguro que Toni Saca lo hará. No porque le guste, sino porque no le conviene presentarse con la bandera tan manchada de GANA.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

sábado, 8 de septiembre de 2012

Carta a los analfabetas políticos

¡Semejantes ignorantes!
El presidente de la República aprovechó su discurso ante las autoridades de Educación en ocasión del Día Internacional de la Alfabetización para anunciar un nuevo programa presidencial, que promete revolucionar la nuestra cultura. Como su gobierno ya está al punto de erradicar el analfabetismo, da el siguiente paso: la campaña “Alfabetización de Valores y Comprensión” para los retrasados líderes de la oposición.

Por suerte nuestra, el presidente tiene a la par a un vicepresidente experto en educación (y muy en especial en la educación del “hombre nuevo”). Así que asesorado por el profesor Salvador Sánchez Cerén nos comunicó: “¿De qué les sirvió a estos señores que nos gobernaron durante 20 años aprender a leer y escribir, si nunca aprendieron a interpretar la realidad y a identificar cuáles fueron sus principales problemas? ¿De qué les sirvió aprender a leer y escribir, si junto con ese aprendizaje no adquirieron los valores de la solidaridad para saber que eso que aprendieron tendría que haberles servido para combatir la injusticia y la desigualdad?”

Así que el ministerio de Educación desarrollará un programa revolucionario, que ni siquiera se ha llevado a cabo en Cuba (donde los opositores, que no entienden los cambios, fueron forzados a emigrar a Miami, o terminaron presos o en un triste “exilio interior”), sino solamente en la revolución cultural de Mao en China: la reeducación de los opositores.

El gobierno del cambio no puede simplemente tolerar que sigan existiendo (y jodiendo) lideres empresariales, políticos y de opinión que siguen oponiéndose a los cambios o incluso se proponen a revertirlos. Por suerte tenemos un presidente mucho más inteligente que Castro y Mao. Funes sabe que a los opositores no hay que reprimirlos, sino ofrecerles oportunidades de reeducación para que entiendan los cambios y dejen de joder. Dos o tres regañadas presidenciales a la semana, esto sí, pero nada de represión.

A ustedes, los analfabetas modernos en las dirigencias opositoras, se les abre una oportunidad única y generosa: Sométanse voluntariamente al programa de Alfabetización de Valores – y tal vez con esto se termina la polarización. Si ustedes sólo lograran entender los cambios que nuestro presidente está impulsando y nuestro vicepresidente promete profundizar, seguramente dejarían de oponerse al curso de la historia.

Solamente pediría al presidente que nombre, luego de tres años de no hacerlo, a un ministro de Educación de tiempo completo, para llevar adelante este proyecto estratégico. Alguien con las visiones del profesor Sánchez Cerén...

No hagan berrinche, señores Cristiani, Daboub y Quijano, aprovechen la oportunidad que les ofrece el presidente. Yo, por mi parte, me suscribo al nuevo programa presidencial, para liberarme de mi ignorancia. Quiero entender el cambio.

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 6 de septiembre de 2012

Carta a Toni Saca

Estimado Toni:
Los líderes que se comportan como la virgencita (“Quiero, pero a lo mejor no... Por ahora no, pero tal vez más tarde...”) nunca llegan a nada. Mucho menos cuando estas actitudes de virgen tentada pero vacilante la exhibe alguien que todo el mundo sabe que de virgen no tiene nada...


Algunos piensan que esta tu táctica de mantenerse en la jugada, pero sin entrar y correr los riesgos de competir es estrategia. Déjeme decirte que la gente no lo percibe así. Te percibe como un macho que perdió las garras, perdió el partido (¡en los dos sentidos de la palabra!) y se ha vuelto nostálgico del poder, pero vacilante. Perdiste el poder, perdiste el control de tu partido. Y perdiste el respeto que muchos te tenían, cuando te escondiste detrás de un partido de perdedores como Gana.

¿Cuántas veces tú crees que puedes decir “no soy candidato... ¡por ahora!” cuando todo el mundo sabe que tu candidatura “de tercera vía” es pieza angular de la estrategia del FMLN y del hombre que está en Casa Presidencial gracias a ti? 

Tienes varios elementos poderosos en contra de tu candidatura. Las voy a poner en forma de preguntas. ¿Quién va a querer regresar en la historia, cuando la gente empieza a entender que la desgracia del país empezó precisamente con tu presidencia? ¿Quién va a apostar a políticas, cuyo fracaso ya está a plena vista: populismo, compra de voluntades, corrupción, subsidios son focalización, erosión de las instituciones que deberían controlar al Estado? Y una última pregunta: ¿Realmente los salvadoreños, angustiados por la polarización imperante, van a apostar a alguien que combina en sí los peores vicios de derecha e izquierda y las vende como “tercera vía”?


Es hora de definirse. Porque los salvadoreños, los votantes del 2014, ya se están definiendo. Lea las encuestas. Es hora de terminar el juego de escondelero y decir de qué lado estás. Si estás con el FMLN en su camino al Sistema Ortega, bienvenido sea el anuncio. Le puedes sumar votos al profesor Salvador Sánchez Cerén. Obviamente los necesita. O estás con el sistema de libertades e instituciones democráticas independientes, y entonces tendrías que apartare y dejar que la oposición lo defienda. Pero no nos siga tomando del pelo con “tal vez sí, tal vez no” y con el cuento de fantasía de la “tercera vía” y de la “despolarización”...

De paso sea dicho: Yo sí creo en la necesidad de una tercera vía, pero la va a construir la siguiente generación y no los políticos fracasados del pasado. La van a construir mujeres y hombres cansados de las virginadas de políticos que en vez de superar la polarización hacen juegos cínicos con ella. Y que además nunca se definen porque no tienen principios que los guíen.

Reflexione, Toni. Aún no es tarde. Saludos de Paolo
(Más!/EDH)

Columna transversal: La batalla por el control total de la CEL

A veces se arman grandes batallas que no tienen sentido. O parecen no tener sentido. O cuyo verdadero sentido y propósito no logramos decifrar. Esto pasa en lo militar y también en lo político. En estos casos hay que asumir que se arman para distraer la atención y para encubrir la verdadera batalla, donde a lo mejor los propósitos son inconfesables.

El caso más reciente: el asalto del presidente Funes a las autónomas. A aquellas instituciones del Estado que supuestamente gozan de autonomía del Ejecutivo, porque sirven a intereses y necesidades del Estado, no del Gobierno de turno. Por esto están gobernadas por juntas directivas plurales, donde tiene presencia el Gobierno, para coordinar sus actividades con las otras agencias del Estado; pero también la empresa privada y los sindicatos, para asegurar que estas instituciones correspondan a los intereses de la sociedad y no del Gobierno.

El presidente Funes presentó a la Asamblea un paquete de 19 reformas a las leyes que regulan el funcionamiento de 19 autónomas, todas en la misma dirección: que los representantes de la sociedad en las respectivas juntas directivas sean nombrados por el presidente de la República. Él personalmente los escogería de ternas que además en el futuro serán presentadas a Casa Presidencial no sólo por las gremiales empresariales, sino por otros grupos de la sociedad civil, abriendo la puerta a "amigos" del presidente.

La Asamblea aprobó estas reformas con dispensa de trámite, sin consultas con los sectores sociales involucrados, sin discusión ni siquiera dentro de una comisión legislativa y tampoco en el pleno. El bloque de partidos forjado por la batalla por la Corte Suprema funcionó como maquinaria.

Como era de esperar, este asalto general a todas las autónomas causó un amplio y polémico debate, sobre todo por parte de las gremiales empresariales. Nadie entendió por qué el presidente, a la hora de medio salir de una profunda crisis de institucionalidad, provocara otra confrontación, esta vez con la empresa privada. ANEP, por su parte, denunció que de esta manera el presidente estaba erradicando su presencia en las juntas de gobierno de las autónomas, acusaron a Funes de dictador, y anunciaron su retiro de todas las instancias de concertación y diálogo con el Gobierno.

Se armó una discusión sobre la "contraloría social" dentro de las autónomas, con el presidente metiéndoles goles a las gremiales, diciendo que sus representantes en las autónomas nunca habían ejercido una efectiva contraloría capaz de evitar la corrupción. Lo que en gran medida es cierto. Por su parte, el presidente y sus operadores en la Asamblea tuvieron que asumir un serio costo político, no sólo por la forma inconsulta de las reformas, sino porque era obvio que querían sustituir a los delegados de ANEP por otros más cómodos para el Gobierno o incluso con "amigos" interesados en participar del sistema de corrupción dentro de algunas autónomas.

Sin embargo, ¿cómo explicar que el Gobierno esté dispuesto a asumir los costos y riesgos de una nueva crisis de confianza, por puestos de todos modos no muy influyentes en instituciones no muy importantes como por ejemplo la Corporación Salvadoreña de Turismo, CORSATUR, o el ISTA, donde obviamente la presencia empresarial es imprescindible para cumplir sus funciones? ¿O cómo explicar que a los problemas generalizados del Seguro Social les agregan otra crisis más, excluyendo de sus junta directiva a los sectores que lo financian mes a mes?

No tiene sentido. Lo que sí tiene sentido e importancia es controlar la CEL, que siempre ha sido la caja chica (pero tampoco tan chica) de los gobiernos y presidentes de turno. En esta autónoma, en los últimos años, sí hubo cuestionamientos serios dentro de la junta directiva. Ahí sí el representante de la empresa privada ha logrado unir esfuerzos de fiscalización y contraloría con los representantes de algunos ministerios, y sólo así se explica que el presidente ya ha tenido que sustituir a dos presidentes de la CEL. En INSAFORP, si se logra desarticular la contraloría social, está en juego una reserva de unos pobres 25 millones (aportados por la empresa privada, por cierto), pero en CEL son cientos de millones cada año. En la CEL dentro de la junta directiva se cuestionaba el manejo escandaloso del megaproyecto de la presa hidroeléctrica El Chaparral, así como el endoso que la CEL hizo de sus acciones en la profitable Geotérmica a una Sociedad Anónima llamada INE, fuera del alcance de la Corte de Cuentas y otras entidades que supuestamente controlan las entidades estatales.

Para asumir el control total de la CEL y protegerse de cualquier contraloría independiente sí vale la pena pagar cualquier costo político. Ahí el divorcio con la empresa privada sí tiene sentido, porque estorba. Así que todo este paquete de reformas a 19 autónomas sólo tiene sentido como maniobra para encubrir el verdadero objetivo: control total de la CEL, de INE y de la GEO. Si sólo hubieran presentado una reforma para la CEL, todos hubieran brincado.

Por esto la respuesta de la oposición y de ANEP no fue la adecuada. En vez de llorar por cargos perdidos en autónomas con poca importancia, y donde de todos modos los directores independientes no pueden hacer mucho contra sus colegas estatales, la respuesta correcta sería: Montemos un operativo permanente y eficiente de fiscalización al pez gordo que se llama CEL. ¿Nos sacan de la junta de la CEL? Ok, vamos a movilizar los recursos financieros, humanos e investigativos que sean necesarios para vigilar, desde afuera, la CEL, haciendo uso creativo y eficiente de la Ley de Transparencia y de todos los recursos de investigación y legales.
(El Diario de Hoy)


martes, 4 de septiembre de 2012

Nace la Fundación Humanitaria

La tregua de las pandillas y el debate que ha despertado en la sociedad sobre los conceptos de seguridad pública, prevención y rehabilitación ya han dejado claro una cosa: ninguno de estos conceptos llevaría al país a construir la paz social si la sociedad civil, la empresa privada y todos los actores de la vida nacional no asumen responsabilidad y protagonismo. Se trata de problemas demasiado complejos para esperar las soluciones solamente del gobierno.

Con este planteamiento nace la Fundación Humanitaria. Como uno de sus promotores. don Antonio Cabrales dijera en la primera aparición pública de esta idea: “Esta iniciativa ciudadana hubiera tenido que surgir hace 50 años.” Tiene toda la razón don Toni: Si la sociedad civil hubiera asumido su responsabilidad a tiempo, a lo mejor ahora el país no enfrentaría una crisis de seguridad pública, una crisis carcelaria y el terrible problema de las pandillas.

De lo anterior se deriva que el esfuerzo de la Fundación Humanitaria, aunque en esta coyuntura tenga que jugar un rol decisivo para darle sostenibilidad a la tregua y al esfuerzo todavía frágil de reducir los niveles de violencia y delincuencia en el país, va mucho más allá: La Fundación Humanitaria, que en pocos días se presentará formalmente a la nación, será un esfuerzo permanente, apolítico, independiente, abierto apersonas e instituciones de todas las ideologías y religiones con un propósito compartido: humanizar los conflictos sociales relacionados con la marginación, la pobreza, con y los fenómenos de violencia y las pandillas. Esto incluye -por lógica, por decencia y por necesidad urgente- la humanización del sistema carcelario del país.

El debate sobre la tregua de los pandilleros, sus limitaciones y alcances, ha vuelto a enfocar la atención de la nación sobre algo que por décadas como sociedad hemos obviado con una negligencia irresponsable: nuestras cárceles y su población reclusa, que se han convertido en fábricas de odio y violencia y en universidades de delincuencia. La Fundación Humanista va a retomar los principios de nuestra Constitución, del sistema internacional de Derechos Humanos y de las convicciones religiosas, que dictan que las cárceles tienen que ser instituciones que cuidan y restablecen la dignidad de las personas, con el fin de reintegrarlas a la sociedad y a la economía.

Veamos este problema desde una perspectiva más coyuntural: Parece increíble que la iniciativa de construir y consolidar la tregua, y con ella un proceso de reinserción y de paz, se haya gestionado en las cárceles de nuestro país, a pesar del hacinamiento, a pesar de que el Estado y la sociedad no están cumpliendo su deber de garantizar a los reclusos el derecho a salud, educación, inclusión productiva y dignidad humana. A pesar de todo esto y de la incapacidad del Estado (y sus sucesivos gobiernos) de cumplir con su obligación de desarrollar un sistema carcelario como nuestras leyes y la decencia humana demandan, se ha manifestado la voluntad de los pandilleros reclusos de dar pasos concretos para disminuir la violencia y para iniciar un proceso tendiente a su reinserción productiva a la sociedad.

Dada esta situación, la Fundación Humanitaria se propone convertirse en el ente que canalice y coordine los aportes de la sociedad civil y de la empresa privada para humanizar nuestro sistema carcelario y así crear condiciones para que este proceso de la tregua pueda ser sostenible y encaminarse hacia la reinserción productiva de los pandilleros, sus familias y sus entornos sociales.

En este sentido la Fundación Humanitaria va a promover proyectos de mejoramiento de la infraestructura carcelaria existente; proyectos de salud, educación, capacitación vocacional e inserción productiva dentro de las cárceles, agregados a las cárceles y en las comunidades afectados por la delincuencia y la violencia, incluyendo obviamente las víctimas y sus familiares y toda la juventud en riesgo.

Estamos hablando de una iniciativa ciudadana que obviamente va a tener que coordinar la ejecución de sus proyectos con las instancias competentes del gobierno, pero que nace y se desarrollará autónomamente del Estado. La Fundación nace con y raíces dentro del empresariado salvadoreño y de las instituciones nacionales e internacionales que trabajan o quieren trabajar en este campo.


Entre sus fundadores se encuentran personajes de gran prestigio y larga trayectoria de independencia y servicio como Antonio Cabrales, María Elena Alfaro, Francisco de Sola, Roberto Rubio, William Pleitez, Alejandro Bellegarrigue. Tengo el honor que estos representantes de la sociedad civil me hayan invitado a formar parte de la iniciativa.

Hay un malentendido que vale la pena aclarar: Como la existencia de la Fundación Humanitaria fue anunciada en la conferencia de prensa del embajador Adam Blackwell, subsecretario de Seguridad de la OEA, muchos la confundieron con otra Comisión que en esta ocasión se propuso crear: una Comisión Técnica de Coordinación entre el Ejecutivo, representado por el ministro de Justicia y Seguridad David Munguía Payés; el equipo de mediadores (monseñor Fabio Colindres y Raúl Mijango); la sociedad civil representada por nuestra Fundación (y otras que se quieran incorporar) y las agencias internacionales que quieren intervenir en el mejoramiento del sistema carcelario y en el proceso de reinserción productiva de los pandilleros y sus familias. Los promotores de la Fundación Humanitaria vemos con buenos ojos la creación de una comisión de este tipo y desde el principio de integraría en ella, siempre sosteniendo el carácter independiente, apolítico y plural de nuestra iniciativa.

Para prevenir otro posible malentendido: Lo aquí escrito no es un comunicado de la Fundación Humanitaria, sino mi razonamiento muy personal que me lleva a apostar a esta iniciativa ciudadana y a invitar a más empresarios, académicos y profesionales a incorporarse.
(El Diario de Hoy)

Carta a los dueños de los medios de comunicación

Estimados señores:

Sus empleados, los periodistas, están haciendo lo posible (y también lo imposible) para juntar la plata para que nuestro colega Santiago Leiva puede salvar su vida amenazada por un agresivo cáncer.

El Seguro Social ya tiró la toalla: No pueden hacer más por Santiago. Tiene que ir a Estados Unidos, donde tal vez le pueden curar.

Los periodistas de todos los medios se han bolseado a ellos mismos y a sus amigos; han hecho colectas en la calle; han organizado partidos de fútbol para ayudar a su colega. Pero por sus propias pistolas van conseguir el pisto necesario cuando ya sea tarde y lo único que habrá que cubrir son los gastos funerales...

Es hora que asuma su responsabilidad la otra parte de la comunidad periodística: los medios. Es hora que las empresas mediáticas digan: Mandemos a Santiago a Estados Unidos, a ver si la medicina avanzada le puede salvar la vida - y luego veamos cuánto costó y cómo entre todos nos repartamos la carga y paguemos el tratamiento.

La comunidad que supuestamente somos los comunicadores -periodistas, editores, periódicos, radios y canales de televisión- tiene que asumir la responsabilidad sobre la vida y la salud de uno de sus miembros.

Voy a dejar esta carta tan corta como está, porque los asuntos de decencia no necesitan más explicación.

Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

sábado, 1 de septiembre de 2012

Carta a los operadores clandestinos

El otro día estaba viendo el partido Real Madrid contra Barcelona, cuando alguien tocó la puerta de mi casa. Un señor que nunca antes había visto. Me dijo que me buscaba en la casa, porque en mi negocio no me había encontrado. Cuando le pregunté cómo conocía la dirección de mi casa, se rió y me dijo: Sé muchas cosas de usted, porque durante año y medio me tocó darle seguimiento. También a varios de sus amigos... y me dio tres nombres de personas que de hecho son amigos cercanos.

-¿Seguimiento?, le pregunté, ¿qué clase de seguimiento?
-Seguimiento del Estado...
-??
-Yo trabajé en el Organismo de Inteligencia del Estado y en el 2010-2011 nos encargaron investigar a usted y sus amigos.
-¿Y por qué me viene a contar esto?
-Es que luego los hijos de puta me echaron. Me dejaron en la calle sin nada. Estoy hecho mierda.

Bueno, pensé, este hombre pisto quiere. Una nueva forma de extorsión... Pero no me pidió nada. Me dijo que pensaba que yo debería saber que me habían investigado. Aunque, según él, nunca llegaron a nada. Me enseñó unas hojas de papel con apuntes: nuestros nombres, un montón de fechas, que correspondían a diferentes viajes míos y de mis amigos; direcciones. Todos datos correctos.

El hombre se fue, no sin dejarme su tarjeta de presentación: “investigaciones matrimoniales y más... 25 años de experiencia.” Sus últimas palabras: Cuídese, don Paolo. Cosa que se dice todos los días a diferentes personas. ¿Pero de la boca de un hombre de la seguridad del estado?

Luego hablé con alguien que conoce bien este sub-mundo de inteligencia. Me dijo: Paja, ningún ex-miembro de inteligencia va a contactar a alguien que ha sido sujeto de investigación. Nunca. En este mundo esto es un pecado que puede ser fatal. Simplemente no pasa.

-¿Y entonces?
-A este hombre te lo mandaron. Alguien te está mandando una advertencia: Mire, papito, te tenemos en la mira...
-¿Alguien? ¿Quién?
-Alguien que te quiere impresionar o intimidar. Alguien que no le gusta lo que estás haciendo. Alguien que se siente amenazado, ¿qué sé yo?
-¿Me decís que es paja que lo echaron de la OIE? ¿Que la misma OIE me lo mandó para asustarme? No creo.
-Yo tampoco. Pero hay grupos paralelos de inteligencia vinculado a ciertos partidos que se han llevado ex-miembros de la OIE a operar para ellos, clandestinamente.
-¿Quiénes me van a mandar este tipo de recados?
-Vaya, vos sabrás a quién estás molestando. Saca tu conclusión...
-¿Y porqué harían esto?
-Porque saben que a vos no te impresionan con insultos en internet. Que vos, cuando te tiran mierdas, las agarras y se las tirás de vuelta...

¿Este hombrecillo que me hizo perder el gol de Messi sólo fue un loco? ¿Fue realmente un ex-agente resentido que me quería hacer un favor, o es un agente activo que me quería asustar? Nunca lo voy a saber. Pero ténganlo por seguro: No estoy asustado. ¿Que me estaban siguiendo o que todavía me siguen? Adelante, si no tienen otra cosa que hacer... Sólo que la próxima vez por favor no lleguen cuando estoy viendo un partido...

Paolo Lüers  
(Más!/EDH)

jueves, 30 de agosto de 2012

Carta a Astor Escalante, candidato a fiscal general

Estimado Astor:
La Asamblea, aunque algunos no quieren reconocerlo, tiene que elegir en septiembre al fiscal general de la República. Sigfrido Reyes y sus 50 diputados del Bloque Populista (¡no confundir con el histórico Bloque Popular de los años 70, que puso cientos de muertos en su lucha contra un régimen que no conocía fiscales ni jueces independientes!) están desafiando nuevamente la Constitución insistiendo que la elección del fiscal ya estuvo, que vos sos ya juramentado, y que sólo tenés que asumir el cargo - desconociendo la sentencia de la Sala de lo Constitucional que declaró nula tu elección por parte de la Asamblea saliente en abril de este año. 
Vos no puedes ser parte de esta conspiración contra la Constitución. Te conocemos como un hombre de la ley, te hiciste respetar por tu papel en la lucha contra la impunidad de los secuestradores. Si querés ser fiscal, tenés que mostrar que no vas a ser el próximo Ovidio Bonilla. Si quieres servir a tu país y la justicia, tenés que dar un paso de hombre y decir: “No puedo ni quiero ser fiscal general de la República desconociendo la Constitución y desacatando las sentencias de la Sala. No quiero ser parte de esta manobra. No voy a asumir un cargo sin una elección válida por parte de la Asamblea electa por voluntad popular en marzo del 2012.”

Esta es la única manera que vos podés mantener vigente tu candidatura y limpia tú reputación como profesional. No hay otra. Si no, te va a pasar como a don Ovidio: Te van a proclamar fiscal los sindicalistas; Sigfrido Reyes y Cia. te van a exhibir en plaza pública como otro Ovidio. Y de todos modos no vas a ser fiscal general. No puede haber fiscal general que no cumpla y haga cumplir las sentencias de la Corte.


Tampoco podés ser cómplice de otra vergonzoso viaje a Managua para pedir a la Corte Centroamericana de Justicia otra sentencia que de todos modos nadie tomará en serio...

Así que vos, Astor, tenés que tomar la decisión. Podés ser protagonista y chompipe  de la siguiente crisis de institucionalidad, o podés ser parte de la solución – y tal vez incluso el próximo fiscal general de la República. Con tal que mostrés cojones e independencia.

Saludos, Paolo Lüers

martes, 28 de agosto de 2012

Carta a Norman Quijano

Estimado Norman:
Te felicito por su nominación como candidato a la presidencia. Pero más que esto, me obliga a recordarte el tamaño del huevo en que estás metido. Porque estas elecciones del 2014 no son cualquier contienda: De estas elecciones el país exige una ruptura constructiva – no sólo con dos presidencias populistas (la de Saca y la de Funes), sino también con la forma como ARENA ha gobernado durante 15 años que han preparado el terreno para la plaga del populismo, primero de derecha y luego de izquierda.

¡Sorprendénos, por favor! Muchos que no estaban convencidos que vos eras el candidato idóneo y que el proceso de nominación era limpio, necesitan que vos los agarrés por sorpresa haciendo lo contrario de lo que ellos temen que vas a hacer.

Para resumir, te tocan tres retos difíciles: primero, profundizar la renovación de tu partido, o sea su transformación de un partido conservador en uno liberal, incluyente y 100% comprometido con la consolidación de instituciones eficientes, transparentes e independientes de intereses partidarios y particulares.

Segundo, acercar a tu partido al centro político, a la clase media, a la sociedad civil crítica, a la juventud. Y tercero: construir una nueva mayoría, pero no hipotecando la gobernabilidad democrática con más polarización, sino con más apertura, más pluralismo, más inclusión.

La sociedad civil, que se ha vuelto escéptica, crítica y exigente (y de la cual me siento parte) te exige muestras claras que estás dispuesto a aceptar estos tres retos. ¿Qué es lo que esperamos que hagás para sorprendernos y abandonar el escepticismo?

1) Que des el ejemplo histórico de no hacer campaña adelantada, menospreciando la ley. Ya que fuiste nombrado adelantadamente, debes concentrarte en construir, junto con tu partido y la sociedad civil, tu plataforma, tus propuestas, tus equipos de gobierno. Puedes hacer campaña interna para convencer a las bases de tu partido de un programa de reformas, de realismo y de eficiencia. Pero nada de campaña adelantada, hagan lo que hagan tus adversarios. Confrontar el juego sucio con juego limpio.
2) Esperamos que no hagas ningún intento de tomarte el control de partido. Dejá que el partido sea más plural, más crítico y más independiente del futuro gobierno.
3) Cero aprovechamiento de recursos de la alcaldía para tu campaña. Y para que te crean, abrir canales de transparencia para que los ciudadanos pueden verificarlo. ¿Esto te pone en desventaja frente al candidato del FMLN? Sí, pero sólo en materia de recursos. En materia de credibilidad, te dará ventaja.
4) Incluir desde ya en tu equipo a los renovadores dentro y fuera de tu partido – y en tu programa las propuestas que ellos aportan. Pero no de adorno, sino de verdad. Si no, pocos te van a creer que tu gobierno será diferente a los tradicionales de ARENA.

Te repito, Norman: Si nos sorprendés, haciendo lo contrario que muchos temen, puedes crear la nueva mayoría - y de una vez basada en pluralidad, consenso, y gobernabilidad democrática. Si apostás a repetir el desgastado guión de la confrontación derecha-izquierda, pierdes tú, pierde tu partido y pierde el país.

Saludos, Paolo
(Más!/EDH)

sábado, 25 de agosto de 2012

Carta al presidente de la Asamblea Legislativa

Estimado Sigfrido:
Yo sé que no es fácil, para nadie, reconocer una derrota. Es entendible que ustedes traten de enfocar no en el fracaso de su intento de destruir la incómoda Sala de lo Constitucional, sino más bien en el dulcito que les dieron: Consiguieron como premio de consolación una cuota de dos militantes del Frente en la Corte. Y como extra la presidencia. Entiendo que esto lo necesitaban para poder salir del berrinche sin perder del todo la cara frente sus bases. 


Pero otra cosa es cómo usted, como presidente de la Asamblea, actuó en la plenaria, cuando les tocó al fin cumplir la sentencia de la Sala de lo Constitucional y elegir a los magistrados. Para no reconocer su derrota, por poco echó al traste el acuerdo que tanto ha costado construir en interminables reuniones en Casa Presidencial.

Cuando usted sometió a votación los nombres de los candidatos a magistrados acordados en CAPRES, metió de contrabando la frase “en cumplimiento de la sentencia de la Corte Centroamericana de Justicia”, cuando todo el mundo sabía que a ustedes les tocó lo contrario: cumplir la sentencia de la Sala de lo Constitucional. La misma que por encargo suyo fue declarada nula por la tal Corte Centroamericana que no tenía velas en este entierro.

Llegó al máximo el abuso de su cargo como presidente que incluso alteró la fórmula de juramentación: “Quedáis debidamente ratificados como magistrados de la Corte Suprema...” Pero ustedes tenían la obligación de ELEGIRLOS en la nueva Asamblea actual, por más que intentaron imponer en la negociación que solamente se iba a RATIFICAR lo actuado ilegalmente en la Asamblea anterior.

Las palabras cuentan, sobre todo en lo jurídico, y no se vale aprovecharse de la presidencia de la Asamblea para meter de contrabando palabras que no reflejan ni lo constitucionalmente correcto ni los acordado con los demás partidos. Es más, usted insistió en aprobar un decreto (aunque ya sólo con los votos del bloque rojito-anaranjado) para que el magistrado Belarmino Jaime fuera “trasladado” a la Sala de lo Constitucional. Pero la sentencia que tuvieron que cumplir decía claramente que nunca había salido de esta Sala, porque la Constitución no permitía trasladarlo. Incluso usted exigía la bayuncada que el Dr. Jaime tenía que presentarse para su juramentación como miembro de la Sala de la cual nunca salió. Por suerte el magistrado Jaime lo mandó al carajo.

Pero no se deprime, don Sigfrido: No está sólo en este intento de tapar el sol con un dedo: Hasta el presidente de la República y varios periódicos del país se bajaron al mismo nivel suyo y también hablaron de “ratificación” y del “traslado” del Dr. Jaime. ¡Cómo les cuesta reconocer errores, derrotas – y el imperio de la ley!

Le recomiendo: No sea mal perdedor. Quédese con su premio de consolación que se llama Salomón&Ovidio, y manténgase callado. Saludos, Paolo Lüers 
(Más!/EDH)

jueves, 23 de agosto de 2012

Columna transversal: Presidente en permanente crisis

Los ataques del Presidente de la República contra la empresa privada han alcanzado niveles grotescos. Parece que este ciudadano no puede vivir sin crisis. Apenas ha salido de una (la de la Corte y de la negativa del bloque de partidos oficiales de cumplir las sentencias de la Sala de lo Constitucional), y con la otra ya asomándose (la elección pendiente del fiscal general y nuevamente la negativa del bloque de partidos oficiales de cumplir la sentencia correspondiente), y Mauricio Funes arma una nueva, provocando la ruptura entre Gobierno y sector privado.

Todos pensábamos: Qué buena que medio salimos de una crisis totalmente improductiva, para volver a atacar el problema real del país: ¿Cómo entre todos (Estado y sector privado, Gobierno y oposición) remover los obstáculos al crecimiento económico? En este sentido, se esperaba que el Presidente les estrechara la mano a los empresarios e hiciera las gestiones privadas necesarias para que los cinco representantes del sector privado regresen a la mesa del Asocio por el Crecimiento, que habían suspendido para presionar al Presidente a que aporte a la solución de la crisis constitucional en vez de formar parte beligerante en ella.

Sin la participación del sector privado, Estados Unidos no puede impulsar el Asocio para el Crecimiento. Pero en vez de remover este obstáculo, el Presidente --al sólo salir del cónclave de tres semanas en Casa Presidencial-- inmediatamente va al ataque a la empresa privada y sus organizaciones representativas. En la misma noche fatal que los partidos oficiales imponen una resolución de la Asamblea Legislativa para dar validez jurídica a la sentencia de la Corte de Managua, Funes pone a sus partidos a aprobar, en un madrugón, un combo de decretos que significan una declaración de guerra a la Asociación Nacional de la Empresa Privada.


Sin análisis y sin debate cambian las reglas del juego entre Gobierno y empresa privada, limitando la influencia del sector privado en las juntas directivas de las autónomas. Es una reforma, aparte de sumamente ofensiva por inconsulta, que va en sentido contrario: En vez de hacer las autónomas realmente autónomas, las vuelve aún más dependientes. Cosa que es grave sobre todo en las instituciones (como Seguro Social e Insaforp) que son enteramente financiadas por el sector productivo y no tendrían que tener presidentes nombrados por el Gobierno de turno. Bueno, ahora también los representantes de la empresa privada en sus juntas serán nombrados por el Presidente...

Y el día siguiente sigue la ofensiva presidencial contra la empresa privada con un show en TCS: atacando con nombre y apellido a tres dirigentes gremiales ("Koquito" Daboub, como Funes llama al presidente de ANEP; a Luis Cardenal y Federico Hernández, de la Cámara de Comercio); cuestionando la representatividad de estos gremios y sus dirigentes; acusándolos de complicidad con la corrupción de gobiernos anteriores. Aunque lo hace en su acostumbrado tono agitado (que provocó a otro prominente empresario a recomendarle el aumento de su dosis de valium), es difícil creer que sólo son exabruptos de un mandatario estresado y que no sabe cómo responder a lo que su cargo le exige.
Por la consistencia de sus ataques a la empresa privada, tienen que corresponder a una estrategia. La interrogante del millón: ¿Estrategia con qué fin? Para resolver los problemas del país no puede ser, porque genera lo contrario: más obstáculos a la superación de nuestra crisis de crecimiento económico. Los cinco empresarios no pueden volver a incorporarse al Asocio por el Crecimiento con un Presidente que produce ruptura con el sector privado. Y la administración Obama no puede impulsar este plan de fomento al crecimiento, si los sectores productivos no tienen cabida en la estrategia de su socio Funes.
La única manera de explicarse la campaña de Funes contra la empresa privada es esta: Al Presidente ya no le interesa poner sus políticas públicas en función de una estrategia integral e incluyente de desarrollo basado en crecimiento, sino en función de la meta electoral acordada entre FMLN y el contingente liderado por Saca y Funes: evitar, a cualquier costo, que ARENA regrese al poder. Ya que el FMLN ha definido a Salvador Sánchez Cerén como su candidato, necesita dar vida a una polarización que corresponde a esta candidatura. Y esta estrategia se resume así: Activar nuevamente la lucha de clases, el pueblo contra los ricos representados por ANEP y ARENA. En función de crear y mantener viva esta polarización va a actuar el FMLN, y el Presidente Funes al fin se ha dejado de pajas y pone el resto de su presidencia al servicio de esta estrategia.

Resulta que la característica del Presidente de no poder vivir sin crisis, coincide con la necesidad del FMLN de mantener viva la lucha de clases. La psicología de Funes calza con la ideología del FMLN.

Carta al futuro fiscal general

Estimado amigo:
Todavía no lo conozco – y tengo la sospecha que no será tan pronto que usted se nos presente. Ahora ni siquiera me puedo imaginar cómo lo van a encontrar nuestros diputados. A lo mejor ni lo logren y haga falta otro cónclave en Casa Presidencial y nuevas amenazas desde Washington...


Sin embargo, tengo una visión bastante clara de su perfil. Hay quienes sueñan con tener a un fiscal general que proceda a echar preso a un presidente, sólo que cada uno está hablando de otro: Muchos piensan en Tony Saca. Otros esperan que enchuchen al actual presidente una vez que termine su mandato. Y hay quienes quieren saldar cuentas pendientes más antiguas. Yo nada de esto. Tengo claro que esto no va pasar. Usted no va a enjuiciar a ningún presidente, quizás algún primo o uno que otro personaje prestanombre que resulte dispensable o sirva de chivo expiatorio o para mandarle un mensaje a algún presidente - pero de ahí no va a pasar. No hay manera que los partidos se pongan de acuerdo sobre un fiscal que llegue más lejos. Así que no nos hagamos ilusiones.
Lo que sí espero es que usted sea un profesional serio que tampoco se presta a extorsionar a nadie con sus investigaciones. Alguien que no se deje presionar por ningún partido a joder a los demás. Pero que al mismo tiempo pinte la raya y deja claro, con sus acciones, que el hecho que aquí no se investiga a presidentes no significa que cualquier ministro, presidente de autónoma o funcionario esté debajo del radar de la fiscalía.

Me imagino a un fiscal que se concentre en elevar la capacidad de investigación científica; un fiscal que haga eficiente la fiscalía organizando fuerzas de tarea que no se dispersan en el mar de delitos cometidos, sino focalizan en las estructuras criminales a desmantelar; un fiscal que construya paso por paso la profesionalidad de la institución; un fiscal que se enfrenta a las presiones políticas – y que de esta manera sienta las bases para que un día, cuando todo esto redunde en una fiscalía verdaderamente independiente, usted o su sucesor pueda investigar a un presidente - y tal vez enjuiciarlo.

Entonces, buscamos a un fiscal que no tenga ilusiones, pero que tampoco abandona el sueño del fin de la impunidad. Es decir, a un hombre o una mujer con paciencia y principios.

Espero conocerlo pronto. Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

martes, 21 de agosto de 2012

El reto de Norman: trascender a su partido

El anuncio que a nadie lo toma por sorpresa: Norman Quijano es el candidato presidencial de ARENA. Muchos analistas hemos advertido durante meses que el proceso que el partido de oposición escogió para nombrar a su candidato no era el más adecuado. Ahora ARENA tiene un candidato, pero no tiene definido un proyecto político claro, ni un equipo de gobierno para implementarlo. Con el peligro que será el candidato y sus amigos, y no el partido en debate con la sociedad, que construya el proyecto político y el equipo de gobierno.

Ahora le tocará a Norman Quijano mostrar que el defecto del proceso de su nombramiento no automáticamente es defecto del candidato. Lo tocará a Norman Quijano a producir la apertura que su partido en este proceso no ha mostrado. ¿Cómo? Entrando de inmediata con la sociedad entera en un proceso profundo y serio de debate y construcción de propuestas, que el partido no ha logrado abrir con su mecanismo interno tan poco transparente.

Frente a las candidaturas probables de Sánchez Cerén y de Tony Saca (por separado o aliados), la única manera de Quijano de asegurar que puede ganar y que su gobierno puede enfrentar la crisis económica y la crisis política (=crisis de credibilidad y representatividad del sistema político) es construyendo una nueva mayoría. Y tiene que ser basada por una parte en la pluralidad ideológica que incluye derecha, centroderecha y centroizquierda, y por otra parte en la construcción de un consenso sobre las reformas políticas, sociales y económicas necesarias.

Norman Quijano tiene que mostrar que es capaz y dispuesto a construir esta mayoría nueva; que sabe acompañarse de otros que pueden ser garantes del compromiso reformador de esta nueva mayoría; que está dispuesto a superar el populismo y el clientelismo, y que tiene el coraje y la voluntad de decir al pueblo la verdad sobre las necesidades de reforma y también de sacrificios...

Los que tienen dudas en la voluntad y capacidad de Norman Quijano de construir esta mayoría para reformar al país, las tienen porque el mecanismo que ARENA ha adoptado para seleccionar su candidato, explícitamente ha prohibido que los precandidatos expongan sus visiones, propongan un proyecto político y expliquen qué tipo de mayoría quieren construir, con quiénes y con qué propósitos. ARENA y su candidato deben, de inmediato, llenar este vacío.

Si en este nuevo proceso, a partir de su nominación oficial, Norman Quijano demuestra que sabe reunir en su esquina a los precandidatos que no prevalecieron (no como adorno, sino con sus propuestas, sus ideas, su espíritu renovador), él puede superar y corregir rápido el  error de su partido. Nadie está condenado de asumir como suyo el pecado de su origen. Los políticos, una vez instalados en una candidatura, tienen la oportunidad de mostrar que trascienden las limitaciones de sus partidos. Poner en escena un guión escrito por un partido que no tuvo el valor de hacer apuestas audaces, es una cosa. El candidato que se limita a esto, queda condenado a lo mediocre. Pero también puede convertirse en líder y liberar en su partido energías y visiones de innovación que no lograron expresarse mediante los canales tradicionales del juego interno de intereses. No se trata de convertirse en caudillo y arrastrar a su partido, ¡dios guarde, de estos nos han sobrado! Se trata de asumir liderazgo, liberando el verdadero potencial de reforma que existe en una ARENA liberada de Tony Saca y Cia., y sobre todo en la sociedad civil. Este enorme y múltiple potencial no ha encontrado canales partidarios para expresarse, articularse y hacer mayoría.

Gran reto para un candidato. Ningún candidato que ARENA hubiera nombrado con ueste su mecanismo interno tan deficiente, lo hubiera tenido fácil enfrentarlo. Mucho menos con el nivel de escepticismo y frustración que la falta de transparencia y debate han generado en los sectores independientes, sin los cuales ARENA nunca logrará construir la nueva mayoría anti-populista que necesita impulsar para ganar las elecciones y, sobre todo, para recomponer el país.

Usted tiene la palabra, Norman Quijano. A mostrarnos qué tipo de candidato y líder es.
(El Diario de Hoy)

Carta a quien será electo presidente de la Corte Suprema de Justicia

Estimado lic. José Salomón Padilla:
¿Qué tal de goma de la gran celebración de todos ustedes? El Frente celebrando, porque les logró canjear el cumplimiento de la constitución contra una lujosa cuota partidaria en la nueva Corte Suprema; usted celebrando porque de chiripazo le cayó el premio mayor: la presidencia de la Corte; don Ovidio, porque al fin obtiene una magistratura, pero sin tener que sufrir durante 6 años en la Sala de lo Constitucional.


¡Celebren! - pero la goma será horrible. El Frente va a pagar cara este acto de extorsión. Queda marcado como el partido que cínicamente negoció cuota partidaria, mientras todo el mundo estaba discutiendo de la independencia de la Corte.

Usted pensará que le fue bien: de apoderado legal de un negocio oscuro que amarra los intereses financieros del FMLN con los petrodólares de Hugo Chávez a presidente de la Corte Suprema de Justicia – ¡qué salto! Probablemente demasiado grande, porque todo el mundo sabe que usted no llega a este cargo como resultado de una trayectoria limpia como profesional de derecho, sino por un vil acto de extorsión de su partido FMLN. “Vamos a respetar la Constitución y cumplir las sentencias de la Sala, siempre y cuando nos concedan nuestra cuota partidaria en la nueva Corte. Y la cuota se llama Padilla & Bonilla.

Su partido va a pagar un costo político altísimo por esta maniobra. No sólo electoral, sino sobre todo interno. Así como pasó a ARENA en el 2009: primero se cae la credibilidad interna, luego se pierden las elecciones, y al final la crisis interna se profundiza al punto de la división...

Las basas del FMLN no quieren que se preserve el viejo sistema de las cuotas partidarias en la Corte, la fiscalía, la Corte de Cuentas, etc. Si por algo querían cambio, era por esto. Y cuando por primera vez hay un debate nacional sobre la independencia de los poderes, viene el FMLN y lo convierte en una vil negociación de su cuota. Esta sinvergüenzada de condicionar el cumplimiento de la Constitución a un beneficio partidario directo, se llama extorsión.

Usted como fiel militante está acostumbrado de sacrificarse por el partido. Esto le toca a ahora: El partido lo hizo presidente de la Corte, ¿pero a qué costo personal? Usted perdió por siempre su honor, su dignidad como profesional, su ética como servidor público. Igual que don Ovidio.

Probablemente usted va a recibir el voto unánime de los 84 diputados. No lo tome como un reconocimiento personal, por favor, tómelo como sello para ratificar la extorsión. Usted será magistrado por una sola razón: era la única forma como el sistema democrático podía “comprar” al FMLN el cumplimiento de la Constitución y de las sentencias de inconstitucionalidad emitidas por la Sala.

Aprenda a vivir (y ejercer su cargo) con esta hipoteca. Paolo Lüers

Nota aclaratoria: Aún a este costo valió la pena defender la integridad e independencia de la Sala. 
(Más!/EDH)

lunes, 20 de agosto de 2012

El nuevo enfoque… con dos vacíos

Yo he sido uno de los críticos más grandes del Ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, lo he criticado públicamente y he expuesto mis desacuerdos con esta gestión. Y cuando he tenido la oportunidad les he expresado a las autoridades, mis dudas sobre la manera de conducir el MARN; desde un enfoque político y sobre todo desde una perspectiva técnica.


De la nueva política de medio ambiente tengo que decir francamente que me agrada. Es un buen plan de trabajo, que desarrolla muchos de los aspectos importantes que el país tiene pendientes. Considero que  el enfoque del PREP (Programa Nacional de Restauración de Ecosistemas y Paisajes) es un excelente enfoque de la política de agro-ecosistemas; lo que no se entiende es porqué es el MARN quien lo tiene que desarrollar, parecería más una propuesta para el Ministerio de Agricultura y Ganadería; pero parece que será el MARN el encargado de ejecutarlo. Es lamentable, entonces, que los pocos fondos con que cuenta el gobierno de El Salvador para medio ambiente, los fondos FIAES, se destinen para el PREP dejando otras posibles prácticas conservacionistas desatendidas.

La adaptación al cambio climático y la gestión del riesgo juegan un papel central en la nueva política de medio ambiente; lo cual, una vez más, parece ser el enfoque adecuado. Además que probablemente es el asunto de sustentabilidad más importante de país. Ahora dejando el enfoque y pasando a la ejecución, ya algunos expertos en el tema han comenzado a poner el grito en el cielo respeto a la aplicación de REDD plus y el posible ingreso de El Salvador en el Fondo Cooperativo para el Carbono Forestal. A pesar de esto y de la también cuestionada Mitigación basada en la Adaptación, parece que el fondo filosófico detrás de la política es adecuado y un incuestionable avance. La puesta en práctica comienza a tener tropiezos.

Aunque está nueva política de medio ambiente parece adecuada nos deja dos grandes vacios, que según el MARN son especiales y merecen un capítulo aparte. ¿ Cómo una política integral deja una parte del cuerpo fuera? aun así es grato saber que no se les olvido las Áreas Naturales Protegidas y las Minas.

De las minas sabemos que están presentando un proyecto de ley para las “suspensión” de la actividad minera; es un poco extraño porque según tengo entendido la única actividad minera en el país es San Sebastián y está en proceso de cierre. Al parece se refieren a la suspensión de los permisos de exploración concedidos por el Dirección de Hidrocarburos y Minas del Ministerio de Economía. Lo sorprendente de este asunto es que otra vez aunque la filosofía detrás de este proyecto de ley parece adecuada, deja la puerta abierta para que con una serie de condiciones se pueda realizar minería metálica en El Salvador.

Resulta todavía más extraño que después de un periodo tan largo de desarrollar una Evaluación Ambiental Estratégica del Sector Minero en El Salvador, no se divulguen plenamente sus resultados, da la impresión que la Evaluación fue favorable para el sector minero. Por tanto en el proyecto de ley no cierran la puerta para que se pueda dar esta actividad. A pesar de esto la decisión en este caso debió ser política, ya que creo es claro el conveniente para el país de la actividad de minería metálica, aunque sea técnicamente posible. En cambio ahora tenemos una puerta mal cerrada que seguramente en el futuro se volverá ha abrir.

El otro vacio son las áreas naturales protegidas, una constante a lo largo de la gestión del Ministro Rosa Chávez.  Aunque debió ser incluido en la nueva política de medio ambiente, se está creando una nueva política de áreas protegidas, la cual espero que superen las taras que hemos ido acarreando en ya largo periodo, entre los extremos de no tocar y las áreas al servicio de la comunidad local. Las áreas protegidas son un abanico de opciones con distintos objetivos de conservación desde la protección estricta, hasta la conservación de paisajes, áreas de utilización de recursos o parques meramente recreativos. Es importante el ser humano en todas estas opciones, pero no se nos puede olvidar que el objetivo uno de estos territorios especiales es la conservación de la biodiversidad para todo él país y el planeta; solo para la comunidad que vive en los alrededores. Es un trabajo que se está realizando en estos momentos, ojalá cuente con el apoyo y participación de todos los profesionales y técnicos del país para que pueda ser realmente incluyente y se pueda tener un sano debate sobre el futuro del Sistema de Áreas Naturales Protegidas de El Salvador.

El nuevo enfoque de la política de medio ambiente promete cosas nuevas, al fin hemos aterrizado en un plan, ojala no llegue muy tarde y ojalá los dos vacios sean realmente solventados, de momento le decimos ¡Enhorabuena! Ministro Rosa Chávez y MARN. Esperemos que la aplicación sea igual de efectiva y que los vacios sean solventados inclusivamente.

sábado, 18 de agosto de 2012

Carta al candidato a magistrado Ovidio Bonilla

Estimado don Ovidio:
Tal vez le llegue tarde esta carta con este buen consejo: O renuncia hoy mismo a su candidatura a la Corte Suprema, o corre riesgo que le condenen.

No estoy hablando de las acusaciones que tiene en la fiscalía por usurpación de funciones, daños, y prevaricato (emitir fallos contrarios a la ley) y otros que tienen nombres feos, pero normalmente no llevan para nada... De estas no se preocupe.

No, estoy hablando del peligro grave que lo condenen a pasar 9 años en la Corte Suprema de Justicia, con colegas que le han perdido el respeto y la confianza. Lo más grave: puede ser que sus amigos del ‘FMLN anaranjado’ le condenen a algo aún peor: pasar 6 años en la Sala de lo Constitucional, como un inútil a la par de 4 profesionales que sí saben de derecho constitucional. Así va a terminar pagando usted sus pecados: 9 años obligado a hacerse el ridículo, 6 en régimen especial. Nuevo años que nadie le va a aceptar jamás un argumento jurídico, mucho menos uno ético...

Tal vez como premio de consolación le den la presidencia de la Corte. Con todos los privilegios que este cargo conlleva. Y con el poder administrativo que le permitirá pagar favores a los rojos-anaranjados: puestos, viajes, viáticos. Pero sin ningún poder sobre las decisiones jurídicas, que quedarían en manos de los magistrados que usted ofendió con sus maniobras y conspiraciones con sindicatos y partidos.

Si ARENA fuera vengativo, dejaría en la recta final de las negociaciones en Casa Presidencial y en la Asamblea de oponerse a su candidatura, y la apoyaría: esto es la condena que usted merece por el pésimo papel que jugó en todo este intento de instalar una Corte paralela. Usted no se merece regresar tranquilamente a su casa en San Miguel. Usted se merece una magistratura – y la humillación permanente que va incluida para alguien que no tiene la altura ni académica ni ética para ejercerla con dignidad.

Así, don Ovidio, la única manera de evitarse esta humillación es que presente su renuncia y regrese a San Miguel para nunca más volver a acercarse a la Corte Suprema de Justicia.

Adios, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

viernes, 17 de agosto de 2012

Observador político: Misión cumplida

Hay que darse cuenta cuando una gana una batalla. Hoy se ganó una batalla y nadie lo celebra. Como resultado de meses de debate público, de múltiples manifestaciones y pronunciamientos de la sociedad civil, de constante presión internacional y, al final, de la defensa de la constitución que dentro de las negociaciones en Casa Presidencial asumieron Cambio Democrático y ARENA, ya se logró lo esencial: preservar la composición, y con esto la independencia de la Sala de lo Constitucional. Esto es lo único que realmente cuenta. Es lo único donde no se podía ceder, ni en la calle, ni en las aulas universitarias, ni en la sala del cónclave en Capres. Es más, era lo único, en función de lo cual valía la pena hacer concesiones en los demás puntos en discusión. Frente al reto de preservar la integridad e independencia de la Sala de lo Constitucional, es poco relevante si entran o no a la Corte Suprema algunos personajes cuestionados, como el abogado Ovidio Bonilla. Arena hizo bien en luchar para que no entraran, pero ahora le toca no convertir este en punto de honor (o de ruptura) que ponga en peligro un acuerdo interpartidario para preservar la Sala de lo Constitucional.

La otra parte (FMLN, GANA, CN, PES) hizo todo lo posible para evitar que la Sala de lo Constitucional continuara intacta y mantuviera su independencia: trataron de trasladar al magistrado Jaime Belarmino a otra sala; trataron de eliminar de la Corte al magistrado González; trataron de declarar “inexistente” la elección de los magistrados del 2009; trataron de meter a la Sala a dos magistrados nuevos, incluyendo a don Ovidio Bonilla, militante del FMLN. Al fin tuvieron que abandonar a cada una de estas maniobras y aceptar que Belarmino Jaime, Florentín Meléndez, Sidney Blanco y Rodolfo González quedaran en la Sala de lo Constitucional cumpliendo los restantes 6 años de su mandato constitucional. Fueron a la Corte Centroamericana de Justicia, la cual no tiene competencia en asuntos constitucionales de El Salvador, obtuvieron una sentencia favorable que declara inaplicables las sentencias de la Sala de Constitucional. Pero de todos modos el bloque de partidos liderado por el FMLN tuvo que acceder a dar cumplimiento a estas sentencias de la Sala de lo Constitucional...

En todo este conflicto había dos puntos no negociables – y en ambos al fin se impuso la posición constitucionalista dentro y fuera de las salas de negociación: primero, que la Asamblea cumpla las sentencias de la Sala que mandaban elegir de nuevo a los magistrados correspondientes a las generaciones de 2006 y 2012. Estas sentencias, aunque cuestionadas por el bloque de los 4 partidos, por el presidente y por la Corte de Managua, al final se cumplieron: Por más que el FMLN quiso que limitarse a “ratificar” a los magistrados, ahora se comprometieron a hacer votaciones formales para cada magistrado del 2006 y del 2012. Y el otro punto esencial -la Sala- también se comprometieron a dejar intacta la Sala.

Obviamente, para lograr la defensa exitosa de la constitución en estos dos puntos centrales, hay que hacer concesiones en puntos menos esenciales. A ARENA le tocará la ingrata tarea de conceder sus votos a personajes que teóricamente no deberían estar en la Corte Suprema. Esto incluye al abogado Ovidio Bonilla. Sin embargo, sería injusto criticar a los negociadores por esto. Lo importante es preservar la independencia de la Sala de lo Constitucional, y esto se está logrando, a pesar del presidente, a pesar del FMLN, a pesar de la Corte de Managua - gracias al esfuerzo de todos: sociedad civil, opinión pública, la generación de nuevos movimientos y alianzas, el esfuerzo de negociación de los partidos CD y ARENA. La Corte y la democracia podrán sobrevivir la existencia de magistrados poco idóneos y capaces, incluso de algunos magistrados corruptos. Pero no hubieran sobrevivido la destrucción de la Sala de lo Constitucional.

El artífice de esta solución (de este triunfo, diría yo) no es el presidente de la República, aunque obviamente tratará tomar crédito. Se logró defender la Constitución y avanzar a hacer realidad de los principios de la independencia y de la separación de los poderes debido a la presión ciudadana que a su vez obligó a ARENA a cambiar su posición y asumir estos principios y compromisos de una vez por todas: o sea, sin posibilidad de recaer en actitudes anticonstitucionales cuando regrese al poder.

Así que, no echen a perder el triunfo con necedades en puntos secundarios. Asuman y amarren el triunfo ya logrado.
(El Diario de Hoy)