viernes, 12 de febrero de 2021

En vez de carta, una narración: El Coronel. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 13 febrero 2021

1987. Estamos filmando el documental ‘Doble Cara’, con equipos ‘clandestinos’ y otros ‘legales’. Regreso del campamento de Las Pavas a San Salvador, sólo para enterarme que cayó en combate en Masahuat nuestra camarógrafa Victoria)

* * *

“¿Siempre vamos al cuartel de Santa Ana? Tal vez mejor no.” – “Al revés, con más razón vamos a Santa Ana, para ver qué pasó”.

En la comandancia de la 2da. Brigada en Santa Ana, nos recibe una mujer que porta su uniforme con gran elegancia. Nos sirve café mientras esperamos al coronel. Cuando este entra, nos saluda con gran cordialidad y poca formalidad. En la entrevista que grabo con él, no dice nada de relevancia, pero fuera de cámara sí. Dice que la guerrilla no es una amenaza militar en la zona occidental, pero que desde la llegada de la fuerza del ERP desde Morazán, al mando de un tal ‘Cirilo’, hay un intenso trabajo político. El Ejército sabe que en el volcán hay un campamento donde “desfilan los sindicalistas y estudiantes de Santa Ana”, y que en la zona del Rio Lempa conspiran con organizaciones campesinas y cooperativistas. “Mientras no se pongan ofensivos, no voy a lanzar grandes operativos contra ellos. No quiero convertir Occidente en zona de combates”. – “¿Y el Estado Mayor está de acuerdo con esto?” – “No sé. No lo he discutido”. ¿Y me lo cuenta a mí?

Antes de que me atreva a preguntarle por la muerte de nuestra camarógrafa Victoria, el coronel me saca el tema. Me cuenta de la emboscada a una columna guerrillera, que dejó atrás a una mujer muerta que andaba una cámara y material grabado en su mochila. “Es material bien interesante, como si quieren hacer una película sobre su trabajo en Occidente”. Hmmm…

“Si está interesado en tener unas copias, mañana se las podría tener, si pasa luego del almuerzo”.  “Como no. Gracias”.

En el viaje a San Salvador, mis colegas me tratan de convencer de que no regrese al cuartel, que es una trampa, que “el tipo algo sabe”. Pero no puedo resistir. Me intriga ver el material de Victoria y también la personalidad del coronel.

El día siguiente voy nuevamente a Santa Ana, pero solo.

Cuando me llevan al despacho del comandante, ya está montado el equipo para revisar los tapes. “Los vi en la mañana. El más interesante es este que tenía en su cámara”.

Se me congelan el cuerpo y el cerebro. ¿Victoria habrá grabado su propia muerte? Pero resulta que es peor. Se ven unas tomas de una asamblea de los compas con unos campesinos, mucho discurso repetitivo, nada nuevo. Corte. Luego se enciende nuevamente la cámara, con unos movimientos locos, y con las voces de los soldados. “¿No sabés manejar esta babosada? ¡Tomale foto a la terenga!” Al rato el tipo logra medio controlar la imagen. Se ve el cuerpo y luego la cara de Victoria. La cámara se acerca a la herida en el pecho. Se distingue la sangre derramada que hizo negra la tierra. Los soldados jodiendo…

No sé si es cierto que el coronel me está observando. Me siento como en una prueba. ¿Estoy mostrando emociones? ¿Es normal no mostrar emociones? ¿Cuál es la cara que me toca poner para que el hombre no pueda leer mi mente, o mi corazón dolido?

“Qué terrible”, digo. “Demasiados muertos en este país, coronel”. – “Tiene razón. Me duele verla a esta chava”.

Me dice que en dos horas puedo retirar las copias, incluyendo las escenas que acabo de ver. “Tal vez le sirva para su película. Cuídese”.¿Cuándo le dije que estábamos haciendo una película? Que yo sepa hablamos de reportajes para la ABC…

Me acompaña al parqueo. Cuando estamos solos, sin nadie que nos pueda escuchar, me dice: “Saludos a Mena Sandoval.” Me hago el tonto: “¿A quién?” – “Estoy seguro que como periodista lo conoce, el excapitán de esta Brigada, Francisco Mena Sandoval, hoy comandante del ERP en Morazán. Fuimos compañeros de graduación…”

El tipo me tiene confundido. ¿Debería tenerle cuidado? Tal vez, pero quiero creer en su palabra. Regreso al cuartel, y la ayudante me entrega las copias. “Cuídese mucho, señor.” 

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El siguiente sábado, otro fragmento sobre ‘Doble Cara’: Filmar la guerra desde ambos lados.

Saludos, 

Vea la primera parte de esta narración: Como unos perfectos extraños me protegieron

Vea el documental Doble Cara