sábado, 20 de octubre de 2012

Carta a Barack Obama

Dear Mr. President:
He visto con atención sus dos debates con Mitt Romney y tengo que decirle que me siento algo decepcionado de usted. En el primer debate, le fregaron el peor enemigo: la prepotencia; y el peor error de cualquier candidato: subestimar al adversario.
 Su mensaje era claro (y cayó remal): Soy tan superior a este pendejo de Romney que me da hueva discutir con él. A este imbécil lo aplasto con las manos amarradas, no voy a malgastar mi valioso tiempo preparándome para debatir con semejante inútil...

Bueno, resulta que el imbécil le montó riata. No sólo estaba mejor preparado, también era más simpático. Y además, había abandonado las posiciones retrógradas que necesitaba asumir para ganar las primarias contra los estúpidos del Tea Party. Usted atacó al candidato de las primarias y no al candidato que tuvo enfrente. Golpes al aire...

En el segundo debate usted ya dejó atrás la hueva, más no la prepotencia. Estuvo mejor preparado. Pero así como en el primer debate no supo perder con gracia, en el segundo no supo ganar sin caer mal. A Romney le vi la decisión de enfrentar las políticas suyas, pero no a la persona. A usted le sentí más bien el desprecio por la persona de Romney, más allá de las diferencias políticas...

Así que incluso alguien como yo, que detesto todo lo que se parece a republicanos, luego de dos debates tengo más simpatía por Romney que antes y menos respeto por usted que hace poco. No votaría por él, porque es republicano. Votaría demócrata, pero no por usted, sino a pesar de usted.

Tengo la impresión que muchos de los votantes independientes pueden sentir igual. Aunque tal vez coincidan con las posiciones suyas, pueden votar contra usted, si en la tercera cita no cambia radicalmente la manera de debatir. Lo que necesita usted no es un cambio de argumentos, sino de actitud.

Clinton tuvo razón cuando dijo: It’s about economy, stupid. Y así ganó. Su problema, Mr. President, es que economía no es su punto fuerte. En su caso, it’s about attitude, arrogant.

Good luck, Paolo Lüers
(Más!)

jueves, 18 de octubre de 2012

Carta al hombre del maletín negro

Señor:
Me imagino la gran sorpresa para usted al darse cuenta que todavía hay gente que no se dejan comprar. Se quedó colgado de la brocha con su filosofía de que no hay quien no tenga precio. Usted, el que aplicó esta filosofía a la política salvadoreña. No es que usted haya inventado este sistema político de compara-venta de voluntades, pero sí puede tomar crédito de haberlo llevado a la perfección. Gracias a usted la corrupción dejó de ser un complemento de la política, más bien la sustituye.



Y a pesar de todo esto, usted fracasó. Han llegado a mencionar 2 millones por diputado, y aún así, usted no cumple. Su bloque legislativo de aliados ya tiene tres semanas de hacer lo imposible para ganar tiempo y bloquear la elección del fiscal general -- y usted no consigue los 6 votos adicionales... Y con el peligro que en el camino se pierdan algunos de los 50 votos del Bloque, porque ya empiezan a dudar de su poder...


¿Qué pasa? Parece que el mercado libre de voluntados ya no funciona. Ni siquiera con la ayuda de amenazas, extorsiones, etc. ¿Qué ha cambiado? Si esto funcionaba, sin problema ninguno, en el 2009, cuando se formó Gana? ¿Qué ha cambiado del 2009 para acá?

Lo que ha cambiado es que ahora hay vigilancia ciudadana. Todos los berrinches que ustedes han armado contra la institucionalidad del país han despertado algo nuevo: conciencia ciudadana. Esto significa que para el diputado que agarre su maletín y venda su voto, ya no habrá vida política ni social para gozar de sus nuevas riquezas.

La conciencia ciudadana ha creado un mecanismo de sanción moral que usted ya ha sentido en carne propia, una especie de cuarentena social: igual que usted, los diputados que vendan su voto ya no podrán ir a fiestas sin sentirse incómodos. Por donde aparezcan se silenciarán las conversaciones, se apartará la gente. Sus hijos sufrirán del rechazo y aislamiento de sus padres. Se romperán amistades, sociedades y hasta matrimonios. Aunque usted no lo crea: la sociedad ya no tolera que ustedes sigan pervirtiendo la política, y quien se mete en este juego, lo pagará caro...

Mejor guarde su maletín negra y deje que elijan a un fiscal idóneo.

Paolo Lüers
(Más!/EDH)

miércoles, 17 de octubre de 2012

Columna transversal: La tregua, un gran reto para la sociedad civil

Si nuestro Gobierno no fuera tan disfuncional, habría que esperar y presionar que asuma su responsabilidad y un rol activo para consolidar el proceso iniciado con la tregua entre pandillas y para convertirlo en un proceso definitivo de paz y reinserción de los pandilleros y su entorno social. Todas las condiciones están dadas. Existe un mecanismo de mediación, apoyado por la Iglesia Católica, que durante ya seis meses de manera exitosa ha logrado consolidar los compromisos adquiridos públicamente por las pandillas.
La sociedad y la opinión pública comienzan a tomar conciencia de la oportunidad que se ha abierto para resolver el problema de la violencia endémica. Poco por poco empresarios e instancias internacionales llegan a la conclusión que hay que invertir en este proceso y abrir oportunidades de reinserción. Parece que está preparado el terreno para que, en una siguiente fase, también el Gobierno pueda asumir compromisos, sin comprometer la institucionalidad y el principio de la legalidad. Todas las condiciones están dadas, menos una: este Gobierno ya no tiene la capacidad ni la voluntad de reinventarse y hacer una apuesta audaz.
Así que hay que partir del hecho de que el Gobierno salvadoreño va a seguir tomando crédito por un proceso exitoso de reducción de violencia criminal, en el cual no está invirtiendo nada. No está reorientando sus programas sociales para aprovechar la oportunidad histórica de entrar en las colonias y las comunidades más conflictivas con proyectos de mejoramiento de los barrios. El presupuesto para el 2013 no refleja, por nada, que el Gobierno haya alterado sus prioridades. Los presupuestos reflejan la voluntad política de los gobernantes, y el presupuesto 2013 no refleja ni siquiera la existencia de la tregua...
¿Por qué hablo de una oportunidad histórica? Por dos razones: primero, porque en las gavetas gubernamentales tienen una década de dormir planes detallados y bien fundamentados para una intervención focalizada de comunidades, elaborados por la difunta Comisión Nacional de Seguridad Pública, y luego desechados en favor de los planes de mano dura. Sólo hay que desempolvarlos, actualizarlos y ejecutarlos. Segundo (y sobre todo), porque hoy, con la tregua y la mediación exitosa, se ha abierto la oportunidad de ejecutar estos planes de saneamiento de los barrios sin enfrentamiento con las pandillas, sino en base de un consenso con ellas y con su participación activa.
Esto es la verdadera oportunidad que ha abierto la tregua: Por primera vez los planes educativos, de empleo, de inserción productiva, de mejoramiento de infraestructura en los barrios saldrían del contexto y del concepto de contrainsurgencia. Los pandilleros siempre han visto los proyectos de prevención de violencia (independientemente de la buena o mala voluntad de los pastores, alcaldes o ONGs que los promovieron) como complemento de la represión: con la mano dura el Estado los quería destruir, con la mano amiga quería quitarle el agua al pez. Igual que en la guerra contrainsurgente de los 80: Primero entraban los batallones contrainsurgentes, luego los "operativos cívicos" con doctores, maestros, enfermeros y trabajadores sociales, para "ganarse las mentes y los corazones" de la población civil.


Hoy, con la disposición mostrada por las pandillas de extender la tregua a una reducción gradual de hostilidades contra la sociedad, existe la posibilidad de intervenir los barrios conflictivos sin tener que chocar con los pandilleros (con todos los riesgos que esto siempre ha significado para todos los participantes en los programas de prevención), sino en coordinación y con participación de las pandillas.
Y en este sentido, tal vez es una ventaja que el Estado, con este Gobierno actual, tenga tan poca capacidad de aprovechar los espacios abiertos. Tal vez de todos modos sea mejor que lo hagan la sociedad civil, las ONGs, las iglesias, la empresa privada. Tal vez sea mejor que nos encaminemos a un proceso de paz de las pandillas con la sociedad, y no con el Gobierno.
Los organismos internacionales que han decidido apostar a este proceso, porque entienden que es la mejor inversión que pueden hacer en pro del desarrollo de El Salvador, ya están buscando formas creativas de canalizar sus aportes mediante instancias independientes del Gobierno. Tal vez así se logre que todo este proceso se salve del mayor peligro que enfrenta: convertirse en sujeto del pleito electoral que se avecina.
Si es así, lo único que hay que exigir al Gobierno es que siga facilitando el proceso que se está dando entre las pandillas, entre pandillas y la sociedad, y entre sectores de la empresa privada y la cooperación internacional. Y que de manera más decisiva ahora asuma la tarea de remover obstáculos burocráticos y legales, y de desarrollar formas de actuar de sus fuerzas de seguridad que no entorpezcan el proceso de paz.

martes, 16 de octubre de 2012

Carta a un diputado

Estimado diputado:
No puedo publicar todo lo que me contó el otro día. No puedo ni siquiera poner su nombre, porque el que tiene que hacer público todo esto, con nombres y apellidos, es usted. Nadie más lo puede hacer.

Tampoco puedo publicar el nombre del diputado de GANA que primero le trató de convencer y luego de extorsionar. Sólo usted es testigo de estas conversaciones y puede revelar las fechas, los lugares y las palabras usadas.

No puedo revelar los nombres de los personajes que se encargaron de ofrecerle dinero, mucho dinero, por su voto en la Asamblea. Sólo usted puede testificar sobre quienes son los compradores o los intermediarios de los compradores, cuánto dinero ofrecieron, cómo iban a ser la prima y las cuotas.

No puedo revelar el nombre del ex-presidente de la República que de repente le llamó a usted, de manera muy amable, haciéndole ver que en el proyecto político que él está construyendo hacen falta “personas honestas” como usted. Sólo usted es el testigo de esta conversación. Sólo usted puede decir si esta llamada le cayó antes, después o en medio de las amenazas y de las ofertas de dinero...

Usted tal vez piensa que con haber rechazado todas las ofertas, tanto las endulzadas como las acompañadas de amenazas, ha hecho suficiente para hacer caer este tipo de negocios con votos y voluntades. Pues, no. Estos crímenes hay que erradicarlos de raíz, y para esto hay que hacerlos públicas. Así como el vampiro, el gran corruptor no resiste la luz del día. La transparencia lo mata.

La sociedad tiene un derecho de saber cuánto dinero están dispuestos a invertir en la elección del fiscal general. Se está hablando de 2 millones por voto – y necesitan 6 votos adicionales para imponer al fiscal que piensan que les va a proteger...

Así que si usted no denuncia las ofertas obscenas y los chantajes que le han hecho para cambiar su voto en la Asamblea, se hace corresponsable de la impunidad para el gran corruptor de la política y sus aliados y empleados. Y del daño que está sufriendo el sistema político, si se salen con la suya los que piensan que en política todo y todos tienen un precio.

Usted dice que teme represalias, porque está lidiando con gente mala que no tiene escrúpulos. Bueno, más razón para pararlos. Si usted se decide a hacer las denuncias pertinentes, toda la sociedad le va a proteger.

Saludos, Paolo Lüers
(más!/EDH)

lunes, 15 de octubre de 2012

Estimado Oscar Ortiz:

Desde hace varios años has mostrado tú interés de llegar ha convertirte en el candidato presidencial del FMLN. Ciertamente tienes una larga y fuerte trayectoria en el municipio de Santa Tecla que te respalda. Has convertido a Santa Tecla en modelo de prevención social de la violencia, es el segundo municipio en El Salvador con el índice de desarrollo humano más alto del país, le has dado a sus habitantes ofertas de recreación, has mejorado la infraestructura social, a parte de lo básico; un sistema de recolección de basura y de alumbrado público que funciona. 

Ahora bien, por si no te has dado cuenta, todo lo anterior no vale para el partido al cual has estado adscrito toda tu vida política, tu visión y liderazgo para el municipio de Santa Tecla no ha valido en años atrás y recientemente no ha valido para que seas el candidato que busque la presidencia en el 2014 por el FMLN. 

Y en estos días los ciudadanos nos hemos dado cuenta que te han hecho un ofrecimiento para que consideres ser el candidato de la formula sea Sánchez – Ortíz. Te lo voy a decir claramente, te están tratando de utilizar nuevamente, porque digo: nuevamente. Porque el FMLN cuando ha tenido que resaltar un modelo de gestión municipal, ahí sí está Oscar Ortíz en Santa Tecla, pero cuando hay que escuchar las críticas y propuestas de Ortíz, rapidito se dan la vuelta y te silencian. 

También he escuchado algo que no creo, pero dicen por ahí que la realidad supera la fantasía, no vaya a ser que sea cierto lo que he escuchado así que mejor te lo dejo claro. Dicen, que estas con la esperanza que el FMLN se de cuenta de la impopularidad de su candidato, rectifiquen y entonces tú subas a ser el candidato oficial del FMLN. Por si estás pensando eso, lamento decirte que eso NO va a pasar, cuántas veces la cúpula del partido te ha dicho que NO, cuántas veces más quieres que te sigan diciendo que NO. 

Por último, siguiendo con las cosas que se comentan por ahí, dicen que seguirás en el FMLN sin decir nada, sumándote a los esfuerzos que se te pidan, serás el candidato a la vice-presidencia con la idea de estar ahí cuando fracase el proyecto del FMLN para que entonces la cúpula del Frente de cuenta de su error y entonces te den la oportunidad de ser el candidato presidencial. Nuevamente te digo, eso NO va a pasar, cuando has visto que un partido político como el FMLN reconoce un error de esa magnitud, para ellos si la realidad no se ajusta a lo que ellos han diseñado pues que se joda la realidad y que se adapte. 

Por tanto, creo que estas a tiempo de aprender algunas lecciones del proceso electoral venezolano, mira al “flaco” de Capriles, en todos los cargos públicos que ha estado, ha hecho un muy buen trabajo, sentando las bases para lo que hizo en estas elecciones, agrupo a muchos partidos políticos en un movimiento que no tenía colores partidarios que se movía con muchas limitantes y aun así logro sumar a casi la mitad de un país en un nuevo proyecto político que puso a temblar toda la maquinaria chavista. 

Después de lo anterior, yo me pregunto ¿porqué no intentas hacer tu propio movimiento? Deslígate del FMLN, tienes suficiente tiempo para iniciar y fortalecer tu movimiento, además si no está listo para las elecciones presidenciales, no importa, con tú movimiento puedes competir por la Alcaldía de Santa Tecla y seguro que la ganas, porque los ciudadanos van a votar por ti, no por la bandera. El municipio de Santa Tecla ha mejorado por tu liderazgo no por el liderazgo del partido. 

Ya Will Salgado ha probado que él puede competir hasta vestido de rosa y gana, cómo no vas a ganar tú la Alcaldía con el trabajo que has hecho en Santa Tecla. Por tanto, mi consejo, deja al FMLN, no sueñes con ser el candidato presidencial de un partido que sólo te utiliza y que no te escucha. Claro es un reto sumamente grande, que acojona, pero ahí está la grandeza, todos sabemos que da miedo cortar el cordón umbilical pero sí lo logras estoy seguro que muchos ciudadanos que estamos hartos de los partidos políticos actuales sabremos valorar y sumarnos a ese esfuerzo. 

Saludos, 
Aldo Salazar Marxelly

sábado, 13 de octubre de 2012

La reelección y otras consecuencias

Ganó Chávez con mucho menos de los diez millones anunciados y por una diferencia sustancialmente menor que la predicha por las encuestas que predominaron. Pero ganó.

Perdió Capriles con una votación de seis millones y medio, mucho más que lo que las encuestas predominantes.


Siguen en el poder Hugo Chávez y su equipo. Una primera evidencia de la lectura que han hecho de su triunfo electoral es la designación de sus candidatos a las gobernaciones de estado. Y la escogencia del Vicepresidente. Todo sigue igual, parece ser el mensaje de estas decisiones.


Es cierto que la reacción del vencedor ha sido esta vez menos inmodesta que la de 2006. Llamó por teléfono a su contrincante, a quien por primera vez mencionó por su nombre y ha estado mencionando dos nociones ajenas a su lenguaje y más bien pertenecientes al de quienes plantean una alternativa: unidad nacional y diálogo. Y si bien los gestos tienen un valor, el significado que le da a esas palabras está por verse, y la credibilidad que generen depende de cómo se sostengan y practiquen en el tiempo.


Una llamada no es diálogo. El carácter noticioso de lo que debería ser un acto de cortesía democrática, hablando beisboleramente una jugada de rutina, ya nos indica cómo están las cosas en Venezuela.


Después, el Presidente reelecto ha ido aclarando que las instancias para el diálogo son la Asamblea Nacional y el Consejo Federal de Gobierno. La primera implicación es la percepción de normalidad de su parte. No parece creer que tenga algo de particular que hacer para que el diálogo se dé, él que es precisamente el centro del régimen político tal cual es. La otra es bastante obvia: para que la AN y el CFG sean instancias de diálogo tendrían que cambiar radicalmente.


Después de la apurada reforma reglamentaria esterilizadora de finales de 2010, y especialmente desde la escogencia de Diosdado Cabello para presidirla, la Asamblea es una caricatura de parlamento y el reino de la intolerancia y el irrespeto. Y el Consejo Federal, como tal, no ha funcionado. Ya sería un cambio significativo que ambos órganos se “pusieran a derecho” y actuaran en mayor consonancia con el espíritu y la letra constitucionales.


En el ámbito oficialista, dos asuntos marcarán el paso de los acontecimientos políticos.

Uno es la radicalización que en su programa han llamado “consolidación y profundización del socialismo del siglo XXI”. Aunque su campaña fue más negativa que propositiva, HCF ha sido reelecto con la promesa explícita de avanzar en la construcción del socialismo. Si desde el comienzo acelera el paso, amplia los espacios estatales, reduce los de los ciudadanos y el sector privado, será muy diferente, para peor. Claro que antes de hacerlo debe considerar serios nubarrones económicos, y en consecuencia políticos, que le aconsejarán buscar socios.

El otro es la cuestión de la sucesión. El tema de los temas en el ámbito chavista. ¿Quién lo reemplazará si falta? No es poca cosa.


Las ganancias del perdedor


La construcción de una alternativa exitosa al chavismo no está en cero. No ganar la elección en la que tanta esperanza popular se invirtió fue un fracaso, sin duda. Y duele. Negarlo sería cerrarse a la oportunidad de aprender de la experiencia. También sería tonto desconocer la inmensa desigualdad en que la lucha se ha librado, se libra y se librará, lo cual obliga a evitar a toda costa la rutina del politics as usual. No estamos en una democracia liberal con juego limpio, sino en un régimen de nítida vocación hegemónica que no ha podido librarse de las formas democráticas porque está en Venezuela y en este tiempo histórico.


Dos recursos, considerables recursos, tiene la alternativa democrática venezolana. Uno es la Unidad, otro el liderazgo de Henrique Capriles Radonski. Preservarlos y fortalecerlos a ambos es un imperativo de la realidad.


Los reviso en orden inverso, precisamente porque estamos en Venezuela.


En un país de quien y no de qué, disponer de un rostro para una política, de un líder querido y respetado, joven y fuerte, capaz de hablarle a todo el país, doblemente legitimado por su escogencia en primarias y por su consistente votación el 7-O es una enorme ventaja.


Capriles fue un gran candidato. Trabajador, atractivo, disciplinado en el mensaje. Incluyente en la actitud, en el discurso y en el talante. Tiene condiciones para ser un gran Presidente.


Pero el liderazgo no basta. No se trata de sustituir un personalismo por otro, se trata de superar el personalismo, sus carencias y sus vicios. Y allí tenemos a la Unidad. Capaz de dar forma a una alternativa sólida, de procesar diferencias, de simbolizar el encuentro, de proveer reglas consensuadas, escenarios de diálogo y negociación política, estrategias y propuestas.


La Mesa de la Unidad Democrática es el fruto de la experiencia y la madurez de una oposición que no se conforma con oponerse, y se atreve a proponerse como alternativa. Política, estrategia, programa y plataforma electoral comunes.


La robusta votación de Capriles en la tarjeta de la Unidad fortalece este razonamiento. Casi sin propaganda, uno de cada tres votantes de HCR lo hizo en la tarjeta celeste de la manito. Y otro buen número lo hizo en tarjetas de partidos que diseñaron la suya para beneficiarse del valor de la “marca” unidad. Incluso alguna que, con todo e imagen de Capriles dio sus votos a otra opción para servir al reeleccionismo.


Todas las maneras de votar por Capriles eran unitarias, porque apuntaban al mismo fin, pero esa era la tarjeta creada por unanimidad como símbolo y así lo entendió buena parte del electorado. Primero Justicia y Un Nuevo Tiempo, como era de esperarse, obtuvieron votaciones respetables y merecidas, también aunque en menor medida las debutantes Voluntad Popular; Avanzada Progresista y MPV.


Dentro de las reglas unitarias, era su derecho optar por los símbolos propios y lo hicieron.


Claro que a los números de la tarjeta de la Unidad contribuyeron mucho los partidos que se adhirieron a ella renunciando temporalmente a sus colores, un acto que debe ser reconocido, pero sería demasiado corto el análisis creyendo que esos dos millones y pico son la suma de esas simpatías, porque no lo son. Tampoco suma tanto el rechazo a quienes prefirieron ir con tarjeta propia. La MUD no es un partido ni pretende serlo. El caudal principal lo constituye la adhesión a la Unidad como concepto y el deseo de decirle a los líderes que quieren verlos unidos.


Que la Unidad y el liderazgo de Capriles se mantengan, se fortalezcan y crezcan o no, depende de lo que hagan o dejen de hacer, el mismo Capriles, la Mesa de la Unidad, y sus partidos miembros y sus dirigentes.


Es tiempo de hacer política con seso y con valor. Tener la valentía de usar la cabeza, y la inteligencia de usar los pantalones. Tanto los partidos, como quien fue su candidato. Lo que unos y otro han alcanzado no es nada despreciable. Y la MUD, como instancia, debe servir para procesar el manejo de diferencias, el aprovechamiento de coincidencias, y la búsqueda del máximo potencial multiplicador para ambos.


Las Regionales


En nueve semanas elegiremos gobernadores y consejos legislativos. El calendario apostó a privilegiar el resultado del 7-O. Esas son las condiciones en que se da la partida. Como expresó este cronista en su oportunidad, la fecha 16 de diciembre, bien entrado ya el último mes del año, contribuye adicionalmente a la baja comparecencia de votantes.


Para el oficialismo, la elección de gobernadores es una extensión de la presidencial. Por noción política cuyo centro es el liderazgo personal del Presidente, y noción del Estado fuertemente centralista.


Para la Unidad es todo lo contrario. Es descentralizadora por convicción y también por racionalidad política. Debe concebirla como 23 elecciones, con ciertos rasgos comunes y muchas particularidades regionales.


La designación de Antonio Ledezma como coordinador del Equipo Nacional de Apoyo a las Campañas Regionales, apunta en esa clara dirección estratégica, así como en la actuación, desde el principio, en los parámetros de la nota anterior. 


(El autor, catedrático de ciencias políticas y coordinador de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), la alianza de los partidos venezolanos que llevó como candidato a Henrique Capriles, es considerado el arquitecto de la unidad de las fuerzas opositoras)  

Telegramas urgentes. Por favor contestar.

A Sigifredo Ochoa: Retiro todo lo dicho en mi carta del 20 septiembre. Excepto esto: “Los traidores siempre surgen entre los oportunistas.”

A Ciro Granados: Sentido pésame. Luego de larga agonía por envenenamiento a cuentagotas murió el día 11 de octubre tu proyecto La Página. Por sobredosis.

A David Reyes: Si salís a denunciar con nombres, sumas y fechas las amenazas y las ofertas de dinero recibidos para votar por Astor Escalante, no estarás solo.

A ARENA: ¿Cuándo van a aprender a luchar contra la compra-venta de votos sin atentar contra el derecho al voto por conciencia?

A los diputados de ARENA: ¿Cómo es posible que reciben ofertas de soborno y extorsiones y nadie va a la fiscalía?

A Astor Escalante: ¿Con qué cara aceptarás una eventual elección como fiscal general con votos comprados? 


A Alfredo Cristiani: Algo está muy mal en tu fracción. Tal vez tiene que ver que en la Asamblea no dieron espacio a los nuevos liderazgos.

Al COENA: No se les ocurra recomprar a los diputados que se vendieron. No tienen valor.

Y al final tres telegramas no que no tienen nada que ver con corrupción. O quien sabe...:

Al viceministro de transporte Nelson García: ¿Cuál parte de “parada de buses” no entiende?

A Oscar Ortíz: ¿Quieres ser vice de Sánchez Cerén o referente de la izquierda democrática?

A Norman Quijano: Me gustaba tu camioneta vieja en la cual una vez me llevaste al Estadio.

Esperando sus respuestas, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

viernes, 12 de octubre de 2012

Un área natural protegida para Jiquilisco, ¿la solución?


Un estudio reciente publicado en Nature revela que en el 85% de las reservas en zonas tropicales han perdido vegetación. Descubrieron que si bien en la mayoría se han adoptado medidas de protección in situ, no resulta suficiente si no se trabaja también con el entorno inmediato al área de preservación.
En el caso salvadoreño es peor, ya que las áreas protegidas no funcionan, no existe personal adecuado y en muchos casos ni siquiera existe la protección legal. Un ejemplo es la Bahía de Jiquilisco. Existen muchos esfuerzos para tratar de "declararla como área natural protegida", pero ya está muy protegida es un manglar, por tanto un bien nacional que forman parte del patrimonio natural del Estado. Es un sitio RAMSAR y una reserva de la biosfera; además las playas son bienes propiedad del Estado. La declaración de un área natural protegida aunque incrementará la protección legal de la zona y podría poner más restricciones a las prácticas indeseables, no solucionará el hecho principal: No existe una correcta aplicación de la ley. Por esa razón no hay protección.
Por ejemplo la pesca con explosivos, hay una ley de pesca clara, donde se prohíbe expresamente la pesca con bombas y aún así sucede. Esto puede ser debido a tres factores.
1. Las leyes no son claras, no es el caso la ley de ordenamiento y promoción de la pesca y acuicultura, dice textualmente: "Art. 31.- Se prohíbe el ejercicio de la extracción usando venenos, explosivos u otros de similar efecto destructivo..." Más claro no se puede, sin embargo se sigue pescando con explosivos.
2. No existe voluntad política y de las autoridades locales por solucionar el tema. A mi juicio no creo que sea un tema que le interese a la clase política, pasan discutiendo más cuotas de poder y control del aparato electoral, que preocuparse del desarrollo sostenible de la bahía de Jiquilisco.
3. No se puede aplicar la ley. En parte porque las leyes están mal formuladas, seguramente deberían ser más imaginativas y facilitar su aplicación, pero no son malas, el gran problema es lo difícil que se vuelve la supervisión en campo de las actividades planteadas.
Este es el gran dilema, como después de ser declarado RAMSAR, ser Reserva de la Biosfera, tener además un plan de manejo, ser humedal protegido, contar con la ley de áreas naturales protegidas, con la ley de ordenamiento y promoción de la pesca y acuicultura, haber tenido un proyecto del Banco Mundial con 5 millones de dólares, tener muchas ONGs en el lugar, ser un punto estratégico, tener oficinas del Ministerio de Medio Ambiente, tener oficinas de CENDEPESCA; y seguramente muchísimos más esfuerzos gubernamentales, y no se logra detener la pesca con explosivos. No es la ley, la voluntad política o los recursos económicos. Es la mística de trabajo local de los cuerpos de seguridad.
La base para el trabajo en un área natural protegida son guardarecursos, complementado con la división de medio ambiente de la Policía Nacional Civil. Las áreas protegidas más exitosas no han sido las que más recursos se les han invertido, son las que su cuerpo de guardarecurso ha estado mejor capacitado y equipado. La idea no es que sólo con "garrote" entiende la gente, por supuesto que existen otras acciones, pero es imposible ordenarse sin que exista un elemento punitivo aplicable, con sólo buena voluntad no se arreglan los problemas.
Así como la base de la educación son sus profesores, así la base de la conservación de la naturaleza son sus guardarecursos.

Original en El Diario de Hoy http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=50839&idArt=7333727


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jueves, 11 de octubre de 2012

Carta a la Selecta

Estimados selectos:
Mañana les toca el partido decisivo contra los ticos: Si pierden, hasta ahí llegaron; si ganan, queda una pequeña esperanza de llegar hasta Brasil 2014.


Pero no nos demos paja: Todos sabemos que el sueño del Mundial le queda grande al país, que nunca a hecho sus tareas para promover el deporte. Así que ustedes, mañana en el Cuscatlán, libérense de esta gran carga de Brasil 2014, jueguen simplemente para ganar a los ticos. Jueguen sin complejos. Los ticos son de la misma liga, son tercermundistas como nosotros, aunque ellos creen que no...

Cuando entren al estadio, no piensen en la meta de medirse con Brasil, Italia, Argentina, Alemania y España, sueñen con mostrar que en Centroamérica no hay tata a quién temer. Entren al juego para demostrar que nuestros futbolistas, muy a pesar de la corrupción en la federación y la politiquería de La Chelona y su INDES, pueden vencer a cualquier equipo en la región. Incluyendo a los ticos... y en un día bueno, a los mexicanos.

Nosotros no esperamos realmente que ustedes vayan a Brasil al Mundial 2014. Nadie les exige tanto. Nosotros esperamos que ustedes muestren que en El Salvador se puede romper con lo mediocre, con la corrupción, con la arrogancia de los funcionarios políticos y deportivos. Esto es lo que está en sus manos (mejor dicho: sus pies) mañana en el Cuscatlán. Nada más, nada menos. Y esto ustedes lo pueden lograr.

Saludos y suerte les desea Paolo Lüers
(Más!/EDH)


martes, 9 de octubre de 2012

Carta a los nuevos alcaldes

Estimados ediles:
Ustedes fueron la sorpresa de las últimas elecciones, cuando ganaron algunas alcaldías consideradas bastiones del FMLN: Soyapango, Mejicanos, Ilopango, Apopa... y otras.

Hoy leemos en la prensa que algunos de ustedes se recetaron jugosos aumentos de sueldo, de gastos de representación y también de dietas para los concejales. Mala idea. Mal ejemplo. Mala señal.

Entiendo perfectamente que a los funcionarios públicos hay que pagarles salarios dignos, para que no tengan pretexto de caer en tentaciones de corrupción. Probablemente un salario de $1,900 para quien administra una ciudad como Mejicanos no es suficiente. Pero es una señal de arrogancia intolerable recetarse aumentos antes de mostrar obras, antes de mostrar capacidad de mejorar la administración municipal. Y es una estupidez hacerlo en medio de despidos de trabajadores de sus alcaldías...


Fíjense que entiendo perfectamente la necesidad de limpiar las alcaldías de los activistas de partido. Suelen llenarse de empleados que más que trabajar por el municipio, trabajan para su partido. Pero para hacer la limpieza, se necesita cumplir dos condiciones: primera, no caer en lo mismo. De nada sirve si solamente de activistas de un partido se cambia a activistas de otro. Segundo: Aplicar austeridad. Uno no puede despedir trabajadores y al mismo tiempo recetarse aumentos de salario y gastos de representación.

Por esto la noticia del aumento de sus salarios nos cae como balde de agua fría. Están en medio de conflictos laborales, están despidiendo a empleados municipales, no han mostrada obras todavía, pero están agarrando la alcaldía como tienda de autoservicio. No es para esto que los votantes decidieron cambiar de alcaldes, ténganlo por seguro. No es esto lo que la gente espera de ARENA, partido que diariamente critica al gobierno de Funes y del FMLN por el despilfarro de sus funcionarios...

Ustedes sabían que asumir el gobierno en sus municipios iba a exigir sacrificios. Asumen el huevo en que se metieron. Y no traten de convertirlo en huevo dorado.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

Observador político: Chequera gana a galán

Me equivoqué. Estaba convencido que esta vez Hugo Chávez iba a perder. Tan así que preparé para el lunes una columna titulada: “El Flaco Capriles lo hizo”. Por suerte, no la publiqué, porque conocí a tiempo los resultados, que dan a Hugo Chávez la victoria con 54% de los votos sobre el candidato opositor Henrique Capriles con el 45%.

¿Qué pasó? Desde lejos (porque no pude cubrir estas elecciones desde adentro de Venezuela) leí mal los señales.

O más bien: No leí todas las señales. Discutiendo con otros analistas, a pocos días de las elecciones, les expuse mi lectura: Aunque la mayoría de las encuestas no lo reflejaron, en la recta final de la campaña hubo una ruptura anímica, sobre todo en el sector que normalmente se abstiene. Hubo elementos que mostraban que se estaban rompiendo las dos barreras principales responsables de la abstención: el miedo y el escepticismo. Las últimas concentraciones de Capriles en Caracas y otras ciudades lo mostraban: la gente salía al encuentro de este joven candidato en números y con un entusiasmo inesperados. Parecía que el discurso reconciliador, moderado y reformista de Capriles calaba al final de la campaña. Conclusión: si esta ruptura se traduce en porcentaje muy alto de votación, o sea si los escépticos y miedosos realmente salían a votar, Capriles gana.


Cuando el día de las elecciones era visible que la votación estaba muy alta, cuando a mediodía ya habían votado el 70% y aun había colas, todo parecía indicar que el favorecido de la masiva votación iba a ser el candidato opositor.

Y fue así. De hecho, Capriles aumentó el voto opositor a un número record, consiguió 1.7 millones votos más que el candidato opositor del 2006. En cambio, Chávez solo logró sumar 300 mil votos nuevos, siempre en comparación con su última reelección.

Pero lo que no percibí fue otra señal, otro efecto anímico de la recta final de la campaña. Todas las encuestas señalaban que Chávez se había estancado, que estaba en ventaja, pero que ya no crecía, que ni siquiera llegaba a consolidar su voto tradicional. Esto significaba que una parte de los votantes tradicionales del chavismo estaban desertando al abstencionismo o incluso a una oposición que prometía mantener el gasto social de Chávez, pero haciéndolo más efectiva y transparente y convirtiéndolo en inversión social. Pero resulta que en la recta final, cuando parecía que Chávez podía perder, su partido logró movilizar y animar nuevamente a sus bases. Al fin caló el discurso de Chávez que en esta elección estaban en juego todos los logros de su gestión, sobre todo las subvenciones multimillonarias a los sectores populares. Chequera gana a galán.

Entonces, mi lectura que por más baja la abstención, mejor resultado para la oposición, no era correcta. Ambos candidatos se favorecieron con la movilización final de los votantes. El hecho que al final hasta el último venezolano entendió que en esta elección realmente se jugaba la revolución bolivariana como tal, movilizó las reservas tanto de la oposición como del chavismo. Mantuvo su ventaja Chávez.

 ¿Y ahora qué va a pasar en Venezuela? La oposición obviamente se consolidó, pero también el chavismo. Quedan confirmados dos bloques políticos bien definidos, bien organizados, bien enfrentados y casi antagónicos, cada uno representando una mitad de los venezolanos. Hay que reconocer el apoyo popular que Chávez, con todo el desgaste de 13 años de gobierno y múltiples problemas no resueltos del país (violencia, inflación, erosión del aparato productivo) ha logrado consolidar. Pero hay que reconocer igualmente que bajo el liderazgo de El Flaco Capriles y con la línea socialdemócrata, bajo la cual él y otros dirigentes jóvenes unieron los movimientos y partidos de centro y centro-izquierda, nació una oposición consolidada que representa la otra mitad de los venezolanos que rechazan el camino a una economía del estado y una democracia sin división e independencia de poderes.

En la noche de la victoria de unos y la derrota de otros, ambos candidatos mandaron señales positivos, hablando de reconciliación y diálogo nacional. Ahora todo depende si Hugo Chávez, confirmado por el voto popular, hace realidad su anuncio de la campaña de “profundizar el socialismo”, o si entiende que un cambio de sistema económico y político en contra de la voluntad expresa de la mitad de la ciudadanía no es sostenible sin imposiciones y exclusiones. En la noche del domingo, su discurso era ambiguo: al principio en tono conciliador, al final la acostumbrada arenga revolucionaria que siempre culmina en la consigna “¡Socialismo o muerte!” Si Chávez se va por esta via, la polarización se profundizaría, pero ahora con un bloque opositor legitimado y consolidado.

Para la oposición esta derrota es la prueba máxima. Pronto veremos si logra mantener la unidad construida en los últimos 3 años; si Capriles se proyecta como líder de esta unidad; si se mantiene el discurso conciliador y reformista o si sectores de derecha logran introducir nuevamente su veneno golpista y reaccionario. La próxima prueba: las elecciones de gobernadores en diciembre de este año.

La otra incógnita es el estado de salud de Chávez. Sorprendió al mundo mostrando que sí tuvo fuerza suficiente para terminar bien la campaña. ¿Pero tendrá la fuerza para cumplir el nuevo mandato de 6 años? En caso que no, otro dirigente chavista (que nadie ve quién podría ser) tendrá que enfrentar a Capriles en elecciones presidenciales anticipadas.
(El Diario de Hoy)

sábado, 6 de octubre de 2012

Columna transversal: ¿Cómo convertir un monólogo en diálogo?

Ya tenemos seis meses de leer en estas páginas de opinión, semana por semana, un extraño monólogo (ni siquiera en entregas, sino en repeticiones) del señor Carlos Ponce. Su tema invariable: el peligro en que está cayendo el país a raíz de la tregua entre las pandillas y la decisión del Gobierno de facilitar su puesta en marcha y su consolidación.

Me esforcé una vez, también en estas páginas, para contestarle y explicarle que esta tregua está abriendo una oportunidad histórica para el país, que --manejada bien por el Gobierno, los partidos, los empresarios y la sociedad civil-- puede ponernos en el camino de resolver el problema endémico de la violencia pandilleril, y al mismo tiempo sus causas sociales. Pero no puedo contestarle cada semana. Tampoco hay que usar estas páginas para aburrir. Mi experiencia me indica que es inútil e imposible convertir un monólogo como el de Carlos Ponce en un diálogo o en un debate que resulte en aprendizaje o en alternativas de solución. Así que decidí mejor dejarlo hablar solo. Me encanta el debate, pero no el diálogo de sordos.

A pesar de todo lo dicho, la última columna titulada "El candidato de la nueva era de criminalidad", de Carlos Ponce, publicada el miércoles pasado, sí requiere de una respuesta clara. De repetir por décima vez que la tregua es el primer paso de las pandillas en su mutación de organizaciones más sofisticadas del crimen organizado, y de denunciar como negligente al Gobierno de permitir esta mutación, Carlos Ponce ahora pasó a la acusación abierta: Hoy resulta que todos los que están en favor de ir abriendo espacios para que las pandillas y su entorno social puedan efectivamente insertarse a la sociedad (a su marco legal y su aparato productivo, convirtiéndose al final de este proceso en organizaciones no delictivas), son cómplices y socios en la gestación de una nueva forma de crimen organizado, donde conspiran y se combinan intereses políticos-partidarios con intenciones criminales.

La lista de sospechosos es larga: las pandillas, por supuesto; la Iglesia Católica, que promueve el diálogo con los pandilleros; el ministro de Seguridad, que facilita condiciones favorables para el sostenimiento de la tregua; los periodistas y analistas que tratamos de crear una opinión pública que comprenda la oportunidad que se abre para superar la exclusión y reinsertar a los pandilleros; los empresarios, que se atreven a ofrecer oportunidades productivas a los pandilleros y sus familias, y de paso, por supuesto, el sospechoso de siempre, el FMLN, que según Ponce trataría a ganar las elecciones con el apoyo de las maras...

Y a la cabeza de toda esta conspiración nuestro criminalista Ponce detecta "el candidato de la nueva era de la criminalidad", David Munguía Payés.

Bueno, algo de culpa tendrá don David para que alguna mente enferma pudo llegar a semejante teoría de conspiración. En privado y en público le he señalado que, si realmente quiere lograr que el proceso que inició con un acuerdo de tregua entre dos pandillas criminales se convierta en la construcción de la paz, él tendría que renunciar a cualquier aspiración electoral. También he señalado en varias ocasiones que nadie debería tratar de instrumentalizar el tema de la tregua para fines electorales, partidarios y políticos: ni el presidente, ni el ministro, ni el FMLN, ni ARENA. Y hasta la fecha, con excepción de algunos discursos del presidente Funes, nadie lo ha hecho. Pero Munguía Payés, hasta la fecha, no ha cortado en seco todas las especulaciones sobre eventuales candidaturas. Tampoco es así, como confabula Ponce que las está buscando. De todos modos no hay nada que buscar: A la par de Sánchez Cerén (o de Saca) don David se vería igual de fuera de lugar que yo como secretario de prensa de Funes.

Carlos Ponce pinta para el 2014 "un escenario en el que los políticos buscarán a las organizaciones criminales y les prometerán beneficios, protección y concesiones futuras, a cambio de que ayuden a capturar votos y que, mediante su particular forma de operar, se aseguren que los simpatizantes de partidos rivales no emitan el sufragio el día de las elecciones". Lo que no cuenta Ponce, aunque debe saberlo muy bien, es que esto es precisamente lo que pasó, lamentablemente, en el pasado. Los pandilleros tienen amplios testimonios de cómo emisarios prominentes tanto del FMLN como de la ARENA de Tony Saca los buscaron para ofrecerles este tipo de trueques: dinero y beneficios carcelarios por votos y grupos de choque para las campañas. Y el problema de la violencia del país, en estas negociaciones, nunca se tocó.

Aunque Carlos Ponce nunca lo va a reconocer: El actual proceso de diálogo, a diferencia de los acercamientos oportunistas y corruptos en el pasado, es exitoso y sostenible porque esta vez nadie ha ni prometido ni canjeado nada. Y no son serán las confabulaciones de un "criminalista científico" frustrado y resentido que van a hacernos regresar a la escalada de violencia que él necesita para desplegar su "experticia".
(El Diario de Hoy)

Carta a al viceministro de Transporte

Estimado viceministro:
Entiendo que todo este bonche con los buseros es muy complicado. Entiendo también que usted no tiene la culpa, porque son problemas heredadas de otros gobiernos que igual que el actual no tuvieron ni la visión ni los huevos para enfrentarse con los transportistas.

Todo esto del subsidio ha llevado a la absurda situación que los empresarios de transporte mantienen mucho más buses que los necesarios solo para cobrar más subsidios. No es la demanda de transporte que define la cantidad de buses por rutas y horarios, sino los subsidios. Esto es el perfecto ejemplo de una política de subsidios que impide que una rama de nuestra economía se vuelva rentable.

En vez de incentivar a los empresarios de poner buses fantasma (que además son chatarra), deberían incentivarlos a reducir la flota, renovarla en vez de ampliarla, para realmente volverse rentable. Si en este contexto se compruebe que los transportistas, ofreciendo un servicio seguro, puntual y eficiente, necesitan un aumento de la tarifa, hay que autorizarlo. Es bien probable que para 20 centavos nadie podrá dar un servicio de alta calidad y que un pasaje debe costar digamos 50 centavos.

El Estado debe invertir en la creación del sistema, en los incentivos para renovar la flota, y posiblemente en financiar pases gratuitos para estudiantes, pensionados y otros sectores necesitados - pero no en subsidios a los transportistas.

Usted me preguntará a qué me refiero con servicio de calidad. Bueno: buses modernos, motoristas bien capacitados, caja única, paradas de buses hechas por el MOP y las alcaldías, estricto respeto de los motoristas a las paradas y otros reglamentos. Para un servicio de este tipo, todos estarían dispuestos a pagar una tarifa que cubra los costos de operación. Dejando al Estado sólo la tarea de pagar los pasajes de los sectores que realmente lo necesitan.

No me diga que esto es imposible. Lo único que necesita es un buen plan, voluntad política y capacidad ejecutiva. Los únicos que se resistirían los buseros, el resto de la población (usuarios, automovilistas, y ciudadanos que pagan impuestos) estaríamos apoyando una solución radical, aunque nos cueste dinero.

Saludos, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

jueves, 4 de octubre de 2012

Cómo sacar adelante un país sin dinero


Recientemente escuchaba a José Luis Valle [director del documental “el milagro del papa”] comentando sobre un curso de cine que dio en el país titulado: cómo hacer una película sin dinero. Relataba que la gran mayoría de asistentes al curso se imaginaban que daría las claves de cómo hacer películas al estilo Hollywood sin contar con presupuesto, al oír esta historia imaginaba a este joven peludo vestido con una camiseta y pantalones al estilo cargo hablándoles a los distinguidos (por bien vestidos) diputados de El Salvador de cómo sacar adelante al país sin dinero.

Con gran lucidez José Luis desilusiona a sus asistentes con una obviedad que algunos -que no quiero nombrar pero que habitan la Asamblea Legislativa- no dan cuenta. NO HAY RECETA MÁGICA (lo pongo todo en mayúscula con la esperanza que al leerlo así por fin lo entiendan), sin fondos no se puede hacer una película como Avatar (película con un presupuesto de alrededor de US$500 millones de dólares contando los gastos en promoción). Es obvio, NO se puede gastar lo que NO se tiene, pero al parecer en El Salvador ese tema es un poco difuso ya que como país tenemos un grave deterioro de las finanzas, derivado de un mayor gasto frente a los ingresos.

Ahora bien, sí se puede hacer cine con bajo presupuesto, y la pregunta del millón ¿cómo? Cambiando los esquemas mentales, es decir, darse cuenta que cine no es sólo lo que produce Hollywood, que hay un gran abanico de formas de hacer visual una idea. Escuchando esto me preguntaba; será ese el misterio de porqué pese a buenas reformas no se ha dado el crecimiento esperado, pero claro y cómo esperamos crecer si los diputados tienen un esquema mental que no contribuye al país, siguen pensando en gastar millones de dólares en construir un edificio nuevo para la Asamblea Legislativa. ¿Cómo vamos a sacar adelante al país con un nuevo edificio? ¿De qué carajos nos sirve que la Asamblea Legislativa tenga un canal de televisión? De por si los 30 segundos que hablan en los telediarios nacionales son insufribles, no digamos estar escuchando toda una plenaria.

Otro esquema mental que se debe cambiar es el siguiente: se hace cine con los recursos que se tiene, en mi caso por ejemplo sería tonto pensar que voy a filmar una película de guerra, si armas ni de juguete tengo. Esto quiere decir que para emprender un proyecto lo primero a considerar son los recursos que se tienen y en base a los mismos planificar. Pero nuevamente, tenemos diputados que cosas tan obvias se vuelven tan diáfanas que se dan contra ellas, como cuando un niño corre al jardín y no da cuenta de la puerta de vidrio que lo separa, pero con el agravante que estos –los diputados- nos llevan en su barco y no sólo vamos a romper una puerta sino que vamos a quebrar el país.

Cada día entiendo más la novela “Ensayo sobre la ceguera” del escritor portugués José Saramago, pareciera que sentó en la parte alta de la Asamblea a plasmar, criticar y desenmascarar un congreso podrido y desencajado. Pero, en la novela hay un personaje que no pierde la visión y sirve de guía para los ciegos de la obra, así, en El Salvador hay muchos personajes que ven la luz en ese micro mundo de ciegos y que desde hace ratos dan luces de por donde está el camino a seguir, aunque claro hay que recordar que en el mundo de los ciegos el tuerto es el rey, pero eso es para otra columna.

Para concluir, en primer lugar, hay muy poco o nada de dinero en las arcas del Estado, por tanto, no es válido los incrementos en los presupuestos, al menos en carteras tan poco importantes en estos momentos como por ejemplo: Registro Nacional de las Personas Naturales y Asamblea Legislativa. Segundo, revisar los presupuestos de otras carteras de Estado para reducir sus presupuestos a lo estrictamente suficiente y necesario para funcionar, como por ejemplo: Corte Suprema de Justicia, Ministerio de Economía, nuevamente la Asamblea Legislativa. Y por último, ocupar todo ese ahorro para carteras necesarias para el país como: Salud, Educación, Seguridad. Ciertamente, nos hará falta mucho dinero para estas carteras pero este es un mejor camino que el que estamos tomando.

Carta a Hugo Chávez

Teniente coronel:
Estoy claro que a usted, el presidente de Venezuela, le importa un bledo la humilde opinión de un periodista de un diario insignificante en un país tan poco poderoso como El Salvador. O a saber... porque por algo su gobierno se habrá tomado la molestia de negarme la visa para evitar que cubra las elecciones del 7 de octubre, en las cuales se definirá su futuro.

Usted me va a decir lo mismo que le dijo al candidato opositor que le está retando: El león no va a discutir con una mosca. Con este argumento usted se negó a enfrentarse a su contrincante Henrique Capriles en un debate de ideas. Prefirió seguir hablando solo en las innumerables cadenas nacionales. Bueno, teniente coronel: Resulta que la mosca puede ganarle las elecciones. Por lo menos le está legando bien cerca. Tan cerca que usted ya sacó a sus milicias bolivarianas a la calle, para asustar. Tan cerca que usted en todos sus discursos grita que cuando la mosca le ganara al león, habrá guerra civil... No sé cómo piensa a hacer una guerra civil con un solo bando armado, que es el suyo. A menos que usted tema que el día que usted cometa un fraude electoral o no reconozca su derrota electoral, su propia Fuerza Armada se divida y que una parte defienda el voto popular...


Este miedo sí es real. En mis últimos viajes muchos de sus militares me han dicho que son obedientes su presidente, pero no apoyarán ninguna locura como un fraude o un golpe de estado. Aunque es inútil, le doy un consejo: Si gana las elecciones, sea prudente y generoso; reconozca que la oposición existe, y que por lo menos la mitad de los venezolanos no quiere más socialismo, más estado, más confiscaciones de empresas. No cumpla sus amenazas de radicalizar su revolución.

Y si pierde, reconózcalo y entregue el poder. Usted no querrá quedar en la historia como un militar que se robó las elecciones, sino como un revolucionario que respetó la voluntad popular. En ambos casos, si usted actúa con prudencia en la derrota o con generosidad en la victoria, su movimiento bolivariano tendrá futuro. Si no, si actúa prepotente en la victoria o tramposo en la derrota, su proyecto político se hundirá con usted.

El mundo lo está observando...
Saludos desde San Salvador, Paolo Lüers
(Más!/EDH)

miércoles, 3 de octubre de 2012

Habla un preso político desde Venezuela

Policía de carrera y exsecretario de Seguridad Pública del Distrito Metropolitano de Caracas cumple condena de 30 años de cárcel por ser un acérrimo crítico del gobierno chavista en materia de seguridad
Paolo Luers, 2 de Octubre de 2012, El Diario de Hoy / elsalvador.com

Cuando los venezolanos van a las urnas el próximo domingo tendrán múltiples razones para terminar con el gobierno de Hugo Chávez. Una de ellas es la inexistencia de una justicia independiente. Chávez ha sometido a la Fiscalía y al órgano de justicia en instrumentos de su revolución bolivariana.
Testigos de esto son los presos políticos. Según el gobierno, no existen. Sólo existen "políticos presos por delitos comunes".
Esta semana iba a entrevistar, dentro de su celda, en las oficinas centrales de la policía política SEBIN a Iván Simonovis, un policía de carrera y ex-Secretario de Seguridad Pública del Distrito Metropolitano de Caracas. Esta visita se frustró porque el gobierno venezolano decidió no dejarme entrar al país como corresponsal de prensa. Sin embargo, logramos hacer la entrevista por escrito, gracias a Bony Simonovis, su esposa y abogada.
El caso Simonovis (y de los otros comisarios) es uno de los más escandalosos de injusticia en Venezuela. Es un caso de venganza política del presidente y de su intento de reescribir la historia de los dramáticos días de abril 2002.
El 11 de abril murieron 19 manifestantes opositores en el Puente Llaguno, atacados por grupos de choque chavistas. El régimen, para construir su versión de los hechos, necesitaba a culpables que no fueran partidarios chavistas. Los encontraron en un grupo de integrantes de la Policía Metropolitana que aquel día 11 de abril hicieron lo posible para proteger a los manifestantes civiles. Iván Simonovis nos cuenta su historia.

Iván, te declaras preso político. ¿Por qué?
Todos los gobiernos niegan categóricamente la existencia de presos políticos. Este gobierno se separó de los apostolados jurídicos. Es un gobierno con arquitectura democrática, pero en la práctica todo el poder del Estado está en el puño de hierro del presidente Chávez. Prueba de ello son las recientes confesiones de un exmagistrado del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sobre cómo manipuló casos de interés político a favor de los intereses del gobierno.
El juez Eladio Aponte Aponte, expresidente de la Sala Penal del TSJ, no dijo nada que no supiéramos o sospecháramos. Sin embargo, la sangre se hiela al escuchar sus confesiones. Básicamente dijo: 1) Que recibió órdenes del presidente Chávez de cómo se decidirían casos incómodos para el gobierno. 2) Que nuestro juicio, y una veintena más, estuvieron marcados por una sistemática violación de principios y de todo fundamento legal. 3) Que en nuestro caso en particular quedaron perfectamente claras las órdenes explícitas de retardar el juicio, se ordenó hacernos pasar todas las "penurias posibles" —palabras textuales— en los traslados al Tribunal y obviamente condenarnos a la máxima pena.
Tengo 93 meses preso, ahora aparece el jefe de todos los jueces penales del país y confiesa que nos condenó sin pruebas. Con esa confesión, en cualquier país medianamente democrático ya deberían habernos liberado, pero la bizarra justicia venezolana lo interpreta de otra manera.

¿Qué sientes cuando estas cosas se dan y la justicia no se mueve?
Indignación, rabia, frustración y mucho dolor.

Iván, ¿de dónde proviene este grado de odio y agresión de Chávez contra tu persona?
Soy prisionero político de Hugo Chávez. Mi pecado: aún estando aquí encarcelado, siempre fui, soy y seré un crítico de las políticas de este régimen, específicamente en el área de seguridad pública.
En este país, con Chávez, eso es un delito; te conviertes en su enemigo por pensar distinto. Desde esta cárcel sigo ejerciendo mi vocación, elaborando sobre la situación de inseguridad del país.
Cuando Chávez llegó al gobierno había un promedio de 18 asesinatos por cada 1000 habitantes. Hoy día son 67. El año pasado fueron 19,340 homicidios a nivel nacional.
¿Cuál ha sido tu carrera profesional?
Durante más de 23 años laboré en la policía de investigación criminal, antiguamente denominada Policía Técnica Judicial. Cursé estudios en el Instituto Universitario de Policía Científica, de donde me gradué como investigador criminal, y alcancé las más altas jerarquías policiales. Fui jefe de la Unidad de Operaciones Especiales. He sido articulista en distintas revistas y periódicos locales e internacionales y tengo más de 1,500 horas de conferencias dictadas a nivel nacional e internacional sobre la criminalidad en Venezuela y Latinoamérica.
En 2000 fui nombrado Secretario de Seguridad del Distrito Metropolitano de Caracas. Durante mi gestión concentré mis labores a diseñar políticas de seguridad pública. Mis funciones estaban basadas en coordinar las actividades de los diferentes organismos de seguridad y prevención: la policía uniformada, los bomberos, la defensa civil.

¿Cuál es para Chávez y su gente el significado tan importante de los acontecimientos del Puente Llaguno y de tener como culpables a unos comisarios de la Policía Metropolitana que era un cuerpo de seguridad no bajo control del gobierno, sino del alcalde mayor que había roto con Chávez y se negó a reprimir las manifestaciones? ¿Me lo puedes poner en el contexto histórico?
En el año 2002 ya se vivía una sociedad polarizada, como consecuencia del discurso sesgado y cargado de odio de Chávez. Para abril del 2002 se habían contabilizado más de 1,200 manifestaciones de los diferentes sectores del país: estudiantiles, trabajadores y ciudadanos comunes. Todos tenían un denominador común: el repudio a la instauración de un sistema autoritario. La sistemática violación de los Derechos Humanos estaba floreciendo y los venezolanos no estaban de acuerdo con esto.
Es por ello que el 11 de abril del 2002 más de un millón de personas se concentraron para manifestarse abiertamente contra de las políticas chavistas. La euforia de los asistentes los llevó de manera espontánea a tomar la decisión de ir al Palacio Presidencial de Miraflores. Hombres, mujeres, jóvenes y niños marcharon convencidos de que la democracia los protegería. Se trataba de una marcha llena de mucha alegría, y por qué no decirlo, de plena inocencia. Cantos, bailes y optimismo alentaban al pueblo a seguir adelante como un cuerpo unificado.
Sin embargo, esta pacífica concentración nunca llegó al Palacio Presidencial. A medida que se acercaban a su objetivo, los cantos comenzaron a callarse. Había dos planos conviviendo al unísono: el de la energía contagiosa que los había llevado hasta allí y el del entendimiento de que algo no marchaba bien.
A unas cuadras del Palacio, grupos milicianos afectos al gobierno interceptaron a los manifestantes. Era una emboscada. Escondidos y usando armas automáticas disparaban contra la masa de manifestantes opositores. Miembros de mi familia marchaban en ella, mi esposa, suegra, cuñadas. Las imágenes eran aterradoras. Parecía una guerra, salvo que sólo una parte contaba con las armas y la rabia necesarias.
Bony Simonis, esposa y abogada del policia encarcelado, en una entrevista en Caracas 2010

¿Y la policía?
Nosotros como Policía Metropolitana tratamos de proteger a los manifestantes. Logramos controlar la situación antes de que hubiera cientos de manifestantes muertos. Algunos de los pistoleros fueron detenidos. Confesaron que ellos disparaban contra la policía, es decir, contra la legítima y uniformada autoridad, así como contra la manifestación. El resultado fue 19 personas muertas y un centenar de heridos.
La Fiscalía General de la República abrió 79 investigaciones penales. Del total de las averiguaciones iniciadas por las autoridades judiciales del país, el 96.20 % de los casos o no ha pasado de la fase inicial de la investigación penal, o simplemente han sido sobreseídos y archivados.
Yo fui detenido mucho después, el 22 de noviembre del 2004, sin que existiera orden alguna de aprehensión. De hecho, días después apareció una orden a destiempo dictada por el juez Maikel Moreno, quien —casualmente— había sido abogado de varios de los pistoleros adeptos al Gobierno chavista, quienes dispararon contra los manifestantes.
Bony&Iván
Mi juicio fue radicado en la ciudad de Maracay, la capital de otro Estado, en el cual no ocurrieron los hechos. Obviamente la intención era alejarnos de la opinión pública.
Mi juicio se inició el 20 de marzo de 2006 y concluyó el 3 de abril de 2009. Se celebraron 231 audiencias, se analizaron 265 experticias y 72 pruebas documentales, declararon 196 testigos y 45 expertos, se exhibieron más de 5,700 fotos y videos, convirtiéndose así en el juicio oral y público más largo de la historia judicial venezolana. La jueza Marjorie Calderón, responsable del proceso por la parte acusadora, es esposa de un parlamentario regional del partido de gobierno PSUV, mientras que la fiscal del caso, Haiffa El Aissami, es hermana del actual ministro de Justicia, Tarek El Aissami, quien es ministro del Interior del gobierno de Chávez.
El resultado de toda esta componenda que armó el gobierno para liberarse de las responsabilidades del 11 de abril es que consiguieron a quien culpar, mas no a los culpables. Recibí una sentencia que me condena a 30 años de prisión, sin ningún tipo de beneficio.
Paradójicamente todos los pistoleros que ese día dispararon contra los manifestantes y contra la policía que resguardaba al pueblo están en libertad plena. La mayoría de estos asesinos fueron absueltos, los otros beneficiados con una Ley de Amnistía decretado por Chávez en diciembre del 2007.
Esta historia de horror continuó con el inefable Eladio Aponte Aponte, quien simuló leer en siete días continuos las 8,313 páginas del expediente, estudió la sentencia de la Corte de Apelaciones, analizó los alegatos de la defensa contenidos en el recurso; elaboró su ponencia y la sometió a discusión de sus compañeros de Sala. Obviamente ratificaron la posición de los jueces de Maracay.
Esto va más allá de una suposición mía. Eladio Aponte Aponte, quien ejerció desde el Tribunal Supremo de Justicia el cargo más importante del país en materia penal, hace poco confirmó públicamente lo que desde hace años hemos denunciado: que hay presos políticos en Venezuela y yo soy uno de ellos. Basta leer sus palabras textuales: "Sí, hay gente que la orden es no soltarlos, principalmente los comisarios. La orden viene de la Presidencia. La posición de la Sala Penal es convalidar todo lo que venía hecho, en pocas palabras: aceptar que esos señores no podían salir". El máximo representante de la justicia penal en el país admitió haber manipulado la justicia con el propósito de complacer los intereses de Hugo Chávez.
Al igual que en un juicio kafkiano, es una pesadilla que no termina. La violación de derechos humanos en mi contra es una saga: En mayo de 2009 se me solicitó traslado a un centro hospitalario con el objeto de practicarme exámenes relativos a una dolencia de columna que padezco hace años. Pues bien, luego de dos años y medio de espera, en septiembre de 2011, finalmente fui trasladado a un centro asistencial. El estudio de densitometría ósea en mi columna vertebral determinó, además de la localización de un fractura cervical, que tengo riesgo de fractura a nivel de la columna lumbar, así como a nivel del fémur izquierdo, motivado a que mi densidad mineral ósea está por debajo de los valores normales para un paciente de mi edad, esto como consecuencia de las condiciones de reclusión en las que me encuentro y la falta de exposición a la luz solar, ya que en siete años y siete meses preso solo he tenido acceso a 13 días de aire y sol. 
Con este examen en mano, mi esposa y abogada acudió en diciembre del 2011 al Tribunal Primero de Ejecución de Aragua y presentó una solicitud de libertad condicional por razones humanitarias, a objeto de recibir el tratamiento médico adecuado a mis múltiples patologías. La jueza jamás se pronunció al respecto y la solicitud desapareció del expediente.
El 4 de junio pasado, mis abogados acudieron nuevamente al Tribunal Primero de Ejecución del Estado Aragua, ahora a cargo de una flamante boliburguesa, la abogada Valenciana Ada Marina Armas Díaz. Nuevamente se hizo la solicitud de libertad condicional por razones humanitarias, pero además también se solicitó una medida alternativa de cumplimiento de la pena, dado que al haber cumplido un cuarto de la pena me correspondería el Destacamento de Trabajo.
La decisión no sorprendió a nadie: todo fue negado. La medida humanitaria fue negada por cuanto el medico forense, que la jueza envió, no pudo constatar lo que indicaban los informes médicos. Resulta que el medico forense que enviaron era ginecólogo y no trajo ni un estetoscopio. Además la medida alternativa del cumplimiento de la pena fue negada por cuanto el resultado del examen psicosocial no había sido "favorable". Pero el meollo del problema radica que ante la pregunta si me arrepentía de lo que había hecho el 11 de abril respondí: "No, porque sencillamente ese día yo cumplí mi deber de salvar vidas".

¿Todos los jueces actúan así?
Eladio Aponte Aponte dijo textualmente: "La justicia no vale..., la justicia es una plastilina, porque se puede modelar, a favor o en contra…" Más del 70 % de los jueces no goza de estabilidad en el cargo. Así pueden ser removidos con facilidad cuando adopten decisiones que puedan afectar los intereses del régimen. Pero cada una de sus decisiones están siendo documentadas. Tarde o temprano deberán responder ante la Justicia que me han negado.
(El Diario de Hoy)


martes, 2 de octubre de 2012

La boda y su marcha nupcial


Quisiera aclarar desde el principio: me considero un fiel creyente de la importancia del rol de la iniciativa privada y de la libertad de contratación y de la autonomía de la voluntad de las partes en la vida de un país y por lo tanto de toda la actividad económica que se desprenda del sector privado. Por lo tanto quisiera evitar dar la impresión de tener un doble discurso al reflexionar en este artículo sobre un acto que es por excelencia la unión patrimonial más importante y que da vida a la persona jurídica que más empeño se requiere para que perdure; me refiero por supuesto, al matrimonio.
El matrimonio de acuerdo a la RAE es la “unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales”, a este acto concreto de contraer el matrimonio se le conoce como “Boda” o “casamiento”. Muchos de los lectores pensarán antes que nada en la boda religiosa y quizá en uno de sus rituales más comunes: la marcha nupcial. Permitanme comentarles que la marcha nupcial fue escrita por Felix Mendelssonhn en 1826, y que la tradición de tocar esta obra musical en las bodas surge con la boda de la princesa de Alemania Victoria de Sajonia Coburgo Gotha con el príncipe Federico III. Como puede verse, la actual costumbre popular tiene en realidad un origen muy aristocrático.
Pareciese que la mentalidad actual, so pena de parecer machista, en particular en algunos colectivos femeninos,  es sostener que la boda debe ser un momento único y maravilloso, completamente idealizado y sobre todo que debe ser un reflejo patente del estilo de vida que ambos desean, aspiran y al cual tienen o tendrán acceso en su vida futura. Toda esto se debe transmitir mediante el ritual de la celebración y así entre más grande dicho ritual, mejor.
Aunque parezca contrario a nuestra sensibilidad considerar el matrimonio como un bien o servicio que adquieren dos personas por mutuo acuerdo, la boda es en muchos casos el consumo de un bien más, el cual tendrá un vínculo directo con la capacidad adquisitiva y de endeudamiento de la recién pareja de esposos, por lo tanto habrán bodas en las cuales muchas veces no alcanzará, ya sea por lejanía de la tecnología o las tendencias de la moda, ni para la famosa marcha nupcial, así como existirán bodas que además de tener una celebración civil previa, tendrán una boda religiosa  de esas que encienden la imaginación del colectivo con su fastuosa celebración.
En el mismo sentido, quizá valga la pena mencionar lo que nos dice Thorstein Veblen, sociólogo estadounidense del siglo pasado en su famosa obra “Teoría de la clase ociosa”: “La riqueza o el poder deben ser exhibidos, pues la estima sólo se concede a cosas que se ven. La demostración de riqueza, no sólo sirve para que los demás se den cuenta de nuestra importancia y mantengan viva y despierta esta impresión, sino que sirve también para edificar y preservar la propia autocomplacencia”. Considero que este párrafo nos permite comprender la aparente necesidad y a la vez lo superfluo de lo que se define como un lujo: “Demasía en el adorno, en la pompa y en el regalo”.
Como ejemplo de los contrastes, el 9 de septiembre del presente año, 17 parejas contrajeron matrimonio en el despacho de un alcalde de AMSS, 341 en lo que va del año y 1,431 desde el 2009. Esto ha sucedido en tan solo una de las 262 alcaldías del país. Como puede verse, son miles las parejas que no tienen el privilegio de hacer su entrada con la marcha nupcial y debido a sus limitantes económicas no pueden acceder a una boda (producto o bien económico) más…suntuosa, porque evidentemente lo digno no tiene nada que ver directamente con el poder adquisitivo.
Reiterando la advertencia inicial de que mi intención no es juzgar moralmente el uso del dinero de los privados, me gustaría plantear mi propuesta en términos estrictamente prácticos y económicos: 1. El país necesita mas ingresos de cualquier vía legal para invertir en mas obras sociales (acá se asume que cualquier nueva recaudación será administrada de manera eficiente y transparente); 2. Estamos de acuerdo que quien tiene más pague más y las bodas desde nuestro punto de vista no deberían ser la excepción de clasificarlas como un bien más, y dado el caso como bienes lujosos 3. Por lo tanto podría trabajarse en la definición e identificación del momento económico de la boda (pagos a un hotel o cualquier establecimiento por reservaciones para bodas, reservaciones a empresas organización de bodas, etc.) para así aplicar un impuesto similar al mecanismo del impuesto sobre la renta.
Al fin al cabo el deseo y la tradición por casarse seguirá teniendo una demanda bastante inelástica (cambio en el precio no afecta o afecta poco la cantidad demandada), y por ende los que pueden y quieren pagar bastante por una boda  siempre lo seguirán haciendo, aún si pagan un poco más.