jueves, 26 de agosto de 2010

Columna transversal: Basura divina

Berlin, los años 60. Me había conseguido una de estas chambas que definen la felicidad de la vida estudiantil: escribir críticas gastronómicas para un diario. La regla era identificarse como crítico hasta el final de la visita. Fui a un restaurante francés en el barrio Wilmersdorf. El dueño, un francés, atendió personalmente en las mesas, obligando a sus clientes a escuchar sus deliberaciones sobre el buen y el mal comer. Durante una hora el tipo me estuvo explicando que yo, en los 25 años de mi vida, sólo había consumido basura. Comida alemana - basura, por supuesto. Pizza y spaghetti, la principal dieta de los estudiantes – aberraciones culinarias. Hamburguesas - incomibles. Mis platos favoritos de aquel entonces -tzatziki, mousakka, gyros, todos de Grecia; ćevapčići de Yugoslavia, goulash de Hungría...) - todo ‘cochonnerie’, cochinada...

Resulta que ninguna comida, que uno como estudiante podía costearse, escapaba de la condena de este hombre, conocido en el Berlin de entonces como el gurú de la alta gastronomía.

Fue mi última recensión gastronómica. Me echaron, porque mi crítica fue tan demoledora que el tipo amenazó con demandar al periódico por difamación y daños a su negocio. También echaron a la editora que dejó pasar mi artículo. Ojala que hubiera tenido la capacidad literaria de llevar a la bancarrota a este farsante culpable de confundir caro con exquisito y barato con basura...

Sigo odiando a aquellos restaurantes sofisticados, donde uno sale con hambre buscando adónde le venden una hamburguesa. Gozo comiendo tacos en los mercados de México, salchichas en los quioscos de las ciudades alemanas, döner kebab en barrios turcos de Berlin, pupusas en la Calle Bernal, sopa de goulash en La Ventana.

Aquí en San Salvador hay un personaje conocido como genio musical. Compositor, director de orquesta, maestro... Una vez este gurú estuvo bebiendo en la barra de La Ventana, y el bartender le dijo: “Maestro, ¿qué música ponemos?” Se había acabado un disco de Emerson, Lake and Palmer - para mi, el mejor rock de la historia. El maestro respondió: “¿Música? Aquí nunca he escuchado música, sólo basura comercial...” El bartender le dijo: “Amárrese los pantalones, maestro, porque ahora va basura divina...” Y le puso “Out of Time” de REM. El tipo se fue sin terminar su cerveza y dejó de venir durante varios meses. Problema de él. El bartender, por supuesto, fui yo.

Mucha gente piensa que arte y éxito comercial son excluyentes. Ven el jazz o el rock como música de segunda clase, para las masas no educadas. A mi nadie me va a convencer que composiciones como “Losing my Religion" de Micheal Stipe, “Jerusalem” de Emerson Lake and Palmer, “Living in the Past” de Jethro Tull no son obras tan válidas como cualquier ‘música seria’ que dirige el maestro en cuestión.

Y ahora leo en El Faro una entrevista larga a Hernán Rivera Letelier, un escritor chileno que recibió el Premio Alfaguara 2010. Dice el tipo: “Hasta los 18 años leí pura basura: novelas de cowboys, novelas de ciencia ficción, novelas policiales...” Y agrega: “Cuando empiezo a escribir, a los 18 años, es cuando empiezo a leer en serio. Es cuando descubro que hay un Juan Rulfo, un Gabriel García Márquez, un Mario Vargas Llosa y un Julio Cortázar.”

Con razón es algo ilegible lo que escribe. Está bien que haya leído Rulfo, García Márquez y Cortázar. Pero tal vez sus libros serían mas digeribles si con 18 años no hubiera dejado de leer las novelas de ciencia ficción de Stanislav Lem y Isaac Asimov; las novelas policíacas de Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Stieg Larsson, Söwall y Wahlöö; o las novelas de espías de Graham Greene, John le Carré, Len Deighton...

Tal vez, entonces yo no hubiera cerrado su novela “La Reina Isabel cantaba rancheras” en página 25 para mejor releer “In the name of honor” de Richard North Patterson.

Yo no tengo perjuicios contra la alta literatura (música, cocina...), siempre cuando no aburre. Y siempre cuando no se eleva sobre lo que nos gusta y alimenta a los mortales.

(El Diario de Hoy)

Carta a un veterano de guerra

¡Querido amigo!

No te quiero causar más problemas de los que ya tenés con tus patrones y jefes, que a la vez son tus “compañeros” de partido. Ni me quiero imaginar lo yuca que es trabajar en el CAM de una alcaldía del Frente cuando uno “no es de confianza”...

Te sacaron del padrón del partido, luego de... ¿Cuántos años tenés de estar en el Frente? Cuando yo llegué en el 1981, vos ya fuiste jefe de pelotón. Así que vos ya eras jefe guerrillero cuando el FMLN nació en el 1980.

Hoy ya no sos bueno para ser militante y para participar en las elecciones internas.

Me dijiste que no entendés lo que está pasando con tu partido. Pues, papito, hay que enfrentar la triste realidad: El Frente, en el cual peleaste durante más de 12 años, ya no existe. Existe otro partido con el mismo nombre y con la misma bandera. Pero igual que vos, la mayoría de los excombatientes ya no están en el padrón de este partido...

Un montón, como yo, se fueron voluntariamente, porque no estábamos de acuerdo con el tipo de partido en que convirtieron al FMLN. Otros, como vos, se quedaron, y fueron apartados. ¿Por qué? Porque los veteranos de guerra son la memoria de los principios, son la conciencia histórica y moral. A los dirigentes de ahora la pura presencia de los veteranos como vos les causa molestia y pavor. Les cuesta mirarlos en los ojos. Les cuesta contestar la pregunta que ustedes hacen: ¿Qué pasó con los valores por los cuales luchamos?

Yo entiendo porqué te quedaste. No tenías adónde ir. No querías estar solo. No querías que te dijeran traidor o derechista. Yo te entiendo. Lo que nunca voy a entender es porqué luchadores como ustedes dejaron de pelear por sus derechos como militantes.

Saludos a los compas, Paolo Lüers

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miércoles, 25 de agosto de 2010

Una controversia: El New York Times y el embajador venezolano en Washington sobre la violencia en Venezuela

CARACAS, Venezuela — Some here joke that they might be safer if they lived in Baghdad. The numbers bear them out.

In Iraq, a country with about the same population as Venezuela, there were 4,644 civilian deaths from violence in 2009, according to Iraq Body Count; in Venezuela that year, the number of murders climbed above 16,000.

Even Mexico’s infamous drug war has claimed fewer lives.

Venezuelans have absorbed such grim statistics for years. Those with means have hidden their homes behind walls and hired foreign security experts to advise them on how to avoid kidnappings and killings. And rich and poor alike have resigned themselves to living with a murder rate that the opposition says remains low on the list of the government’s priorities.

Then a front-page photograph in a leading independent newspaper — and the government’s reaction — shocked the nation, and rekindled public debate over violent crime.

Lea el artículo completo en THE NEW YORK TIMES


Carta abierta a The New York Times


El artículo de Simón Romero del 23 de agosto sobre la criminalidad en Venezuela (Venezuela es más letal que Irak; se buscan respuestas) subestima ampliamente los esfuerzos realizados por el Gobierno venezolano para encarar la criminalidad, la violencia y la delincuencia en el país. Asimismo, el texto juega directamente en un tema que se ha venido politizando para beneficio de la oposición venezolana en las elecciones parlamentarias pautadas para el 26 de septiembre.

Tal como en muchos otros países de América Latina, la criminalidad es una difícil realidad que ha afectado por mucho tiempo a los venezolanos y venezolanas de todas las clases sociales, tiene muchos orígenes y que no puede ser atacada aisladamente o de la noche a la mañana. En años recientes, el Gobierno venezolano ha dado una serie de pasos para abordar la criminalidad, la violencia y la delincuencia, lo que incluye la creación de una nueva fuerza policial, así como también ha tomado acciones agresivas para combatir la pobreza y la desigualdad.

En una municipalidad de Caracas, el trabajo conjunto de la recientemente desplegada Policía Nacional Bolivariana con la comunidad produjo un descenso en 52% de los homicidios de enero a agosto de 2010. En el mismo período, la violencia basada en género disminuyó a 64%. Asimismo, la drástica expansión de los servicios sociales por parte del Gobierno venezolano también ha jugado un importante rol para contribuir a atacar las causas fundamentales de la criminalidad. De acuerdo a la ONU, Venezuela es el primer país entre 12 naciones latinoamericanas que ha reducido la desigualdad. En la última década, la pobreza ha sido reducida drásticamente, mientras que el acceso a la educación y a la salud se ha incrementado.

Lamentablemente, la más reciente controversia sobre la criminalidad en Venezuela fue ampliamente creada con fines políticos. Uno de los periódicos más grandes del país, El Nacional, publicó una foto de hace ocho meses de una morgue de Caracas con la clara intención de influir en las venideras elecciones parlamentarias de septiembre. Es ampliamente sabido que las informaciones alarmistas sobre crímenes publicadas en los medios siembran miedo en las comunidades, y eso fue precisamente lo que buscó hacer El Nacional al publicar una imagen espantosa solo a pocas semanas antes de una importante ronda electoral.

La criminalidad es un difícil reto con orígenes que se remontan mucho más atrás de la gestión del presidente Hugo Chávez, pero el Gobierno está trabajando arduamente para encararlo. Con la nueva policía nacional y una campaña continua para reducir la pobreza y la desigualdad en Venezuela, los problemas de criminalidad, violencia y delincuencia seguirán estando entre las prioridades más inmediatas del Gobierno. Lamentablemente, están siendo usadas para fines políticos por la oposición venezolana, y el sesgado artículo de Romero sobre el tema calló directamente en esa trampa.


BERNARDO ÁLVAREZ HERRERA
Embajador
Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en EEUU
Washington, DC.


Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en Estados Unidos / 23 de agosto de 2010

martes, 24 de agosto de 2010

"Bastardeando la bandera de los derechos humanos"

Ante la ofensiva del Gobierno contra Papel Prensa, que tras una escalada de meses alcanza hoy su punto más alto con un anuncio oficial, los diarios accionistas de la empresa, Clarín y La Nación, decidieron difundir el siguiente comunicado, a fin de informar la verdad a la opinión pública.

Los accionistas privados de Papel Prensa venimos denunciando desde hace casi un año un plan del gobierno nacional para apoderarse de la compañía y controlar el papel para diarios, insumo esencial de la prensa libre. Controlar el papel es controlar la información, y esto es lo que el Gobierno viene buscando a través de varias herramientas: la propaganda oficial, la ley de medios, el control del acceso a la información, el manejo militante de los medios públicos y la multiplicación de los medios paraoficiales. En los últimos días, esta intención de avasallar el derecho de la sociedad a la libre elección y expresión se reveló de manera muy clara con la cancelación de la licencia de un proveedor de Internet.

Esta misma matriz autoritaria y de control mediático es la que se viene revelando en Papel Prensa. El Gobierno ha elegido varios mecanismos para cumplir su cometido, y también ha elegido un personero para todos esos frentes, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien ha sido denunciado penalmente por La Nación y Clarín por llevar adelante un plan ilegal para hacerse de la compañía. Tras su incursión con guantes de boxeo en una asamblea, y luego de amedrentar al personal con alocuciones bélicas, el último capítulo de Moreno al frente de su cruzada ha sido pretender arrogarse facultades judiciales y liderar una falaz investigación sobre la historia de la compañía, buscando convertirla en un caso de derechos humanos y de delitos de lesa humanidad, algo que le fue ordenado desde lo alto del poder y que resulta inconcebible hasta en las especulaciones más maquiavélicas. Para esto viene distorsionando con alevosía hechos históricos, manipulando dolosamente personas y situaciones, reclutando aliados de sugestiva plasticidad y reescribiendo la historia, bastardeando así la bandera de los derechos humanos, en lo que constituye una de las prácticas más deleznables del kirchnerismo. Nunca, en 27 años de democracia, Papel Prensa recibió ningún cuestionamiento administrativo o judicial por su origen. La empresa nació en 1972 de la mano de la Editorial Abril, de César Civita, luego fue adquirida por el grupo Graiver y en 1976, cuando este último atravesaba graves problemas financieros con la quiebra de dos de sus bancos en el exterior, fue ofrecida por sus dueños a Fapel, sociedad constituida por los diarios La Nación, Clarín y La Razón. Fapel había nacido dos años antes para construir otra fábrica de papel, pero decidió abandonar su proyecto para asegurar la continuidad del de Papel Prensa, empresa que en ese momento se encontraba endeudada y paralizada. La compraventa se llevó a cabo el 2 de noviembre de 1976. Fue una operación absolutamente legal y pública, anunciada en todos los diarios de la época. La Opinión, de Jacobo Timerman, padre del actual canciller, afirmó que se trataba de una “ventajosa operación” para los Graiver. En ese momento no había salido a la luz la conexión del grupo Graiver con la organización armada Montoneros, vínculo que en marzo y abril de 1977 desencadenó el repudiable secuestro de varios miembros de ese grupo por la dictadura militar. Los integrantes del grupo Graiver, vendedores de la empresa, fueron ilegalmente detenidos 5 meses después de la venta de Papel Prensa y por imputaciones ajenas a este tema. Al momento de esa operación, los Graiver estaban libres: no habían sido secuestrados ni torturados ni amenazados por la dictadura gobernante. Así surge de las causas en las que declararon en democracia, tanto ante el juez federal Miguel Pons como ante la Cámara Federal, en este caso luego de la condena a las Juntas Militares.

La Justicia no encontró vínculo alguno entre la detención de los Graiver y Papel Prensa. La compra también fue investigada, ya en democracia, por el entonces fiscal nacional de Investigaciones Administrativas, Ricardo Molinas, que no encontró irregularidades. En todos esos procesos declararon los hermanos Lidia y Osvaldo Papaleo y nunca mencionaron presión alguna de los diarios.

Lidia Papaleo también declaró en sede judicial que no participó de las negociaciones, que fueron llevadas a cabo por Juan e Isidoro Graiver, padre y hermano, respectivamente, de David Graiver. Ella sólo firmó en representación de su hija menor y por una parte minoritaria de las acciones que pertenecían a la sucesión de David Graiver. Pero la venta de esas acciones no se concretó porque el juez que debía aprobarla nunca se expidió. Así, pasaron al Estado Nacional junto con otros bienes de los Graiver.

Desde que se reveló el plan del Gobierno para apropiarse de la compañía, los voceros oficiales y sus aliados circunstanciales vienen cambiando su discurso cuantas veces fuera necesario para intentar instalar una mentira que resulte incomprobable o al menos deje sembrada una duda. Siguiendo la máxima de Joseph Goebbels, el padre de la propaganda nazi, “miente, miente, que algo quedará”. Primero dijeron que la empresa se vendió con los Graiver secuestrados; después, que se hizo en un intervalo de su secuestro, y finalmente, bajo presión de los diarios.

Lidia y Osvaldo Papaleo y Rafael Ianover declararon en democracia respecto de los vejámenes que sufrieron durante su secuestro. Jamás denunciaron estos hechos que hoy, sugestivamente, aparecen de la mano de Guillermo Moreno y tras reunirse con el matrimonio Kirchner. El objetivo para la cúpula del poder es obvio: una nueva manera de ir contra la prensa independiente, n este caso a través del control de su insumo básico y del intento de criminalizar a los principales diarios del país.

Papel Prensa fue una empresa perseguida por el entonces almirante Emilio Massera –quien logró intervenirla– y ahora lo es por los Kirchner y por Moreno. La frase de este último “aquí no se vota”, proferida a los gritos en la última asamblea, es una buena metáfora para comprender las semejanzas de quienes buscan o han buscado controlar la información en la Argentina. Es de esperar que la manipulación de los derechos humanos, la mentira lisa y llana y la persecución de raigambre autoritaria encuentren rápidamente un freno decidido en las instituciones de la democracia.

(Clarín/Argentina)

Carta al presidente de la Defensoría del Consumidor

Estimado Armando Flores:

La semana pasada dio a conocer la ‘Política Nacional de Defensa del Consumidor’. Proponen una legislación con más dientes, con más garantías para los consumidores. Les felicito. La creación de la Defensoría del Consumidor ha sido uno de los mayores aciertos de los gobiernos anteriores. Evelyn Jacir hizo una excelente labor construyendo esta institución, y me alegra que ustedes le den continuidad...

Lástima que el presidente de la República no pudo resistir la tentación de aprovechar la ocasión para meter cizaña ideológica en un asunto donde más bien hay continuidad y consenso. “El principal problema de esta ley (de Defensa al Consumidor) no ha sido su diseño, sino su incumplimiento sistemático”, dijo el presidente. Hasta que llegó Robin Hood Funes a Casa Presidencial...

Lástima que en uno de los pocos asuntos políticos donde hay amplio consenso, el discurso populista del presidente mete ruidos innecesarios: “Muchas de las acciones que se establecen en la política que hoy presentamos son exigencias que están incluidas en la ley vigente, pero que nunca se pusieron en marcha.” Pregunte a los bancos, las emisores de tarjetas de crédito y las telefónicas, y le van a decir lo contrario sobre lo que hizo doña Evelyn. Hasta “la comandante roja” le trabaron a la pobre por aplicar la ley contra los abusos empresariales...

Pero hay otra cosa que quiero resaltar del discurso presidencial: “Con esta reforma, el usuario podrá reclamar que le devuelvan su dinero por un producto o servicio que no cumple con los requisitos debidos.”

Una pregunta, señor defensor del consumidor: ¿Y esto de devolvernos el dinero también aplica cuando el servicio deficiente es del Estado? ¿Podremos pedir que ANDA nos devuelva el dinero cuando no provee agua? ¿Nos devolverán el impuesto del FOVIAL, cuando este no repara los baches? ¿O el impuesto que pagamos sobre alcohol y tabaco (que por ley es para Salud), cuando en los hospitales no hay medicinas?

Si me hace el favor de consultar esto con el señor presidente, le agradecerá mucho,

Paolo Lüers

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lunes, 23 de agosto de 2010

Otro amigo más

Cuando me toco por primera vez decir que habían matado a un amigo, que uno de las víctimas de la violencia no era un número, no era solo un nombre, sino que era una persona, muchos nos indignamos y tratamos de expresar nuestra frustración por vivir en donde nos ha tocado. Hoy por segunda vez llama a mí la noticia que han matado a otro amigo, hoy no por un asalto sino por un parqueo, por un espacio para estacionar el carro, por algo trivial, por una estupidez, perdimos a uno más.

Esto seguro que es la historia de todos los días para muchos grupos de amigos, para muchas familias, esta sensación de sinsentido y desesperanza, la pasan a diario decenas de personas. Esta vez, nos toda otra vez a nosotros, esta vez, nos unimos al coro de voces que ya no sabe qué hacer para vivir en paz. Hoy de nuevo levantamos la cara y decimos, ¿hasta cuándo?

Será hoy el día en que esto comience a cambiar, hoy tenemos que pensar que vamos sin lugar a dudas a vencer la violencia, que espacio a espacio vamos a recuperar nuestro país. No es posible, la responsabilidad es tuya, así como mía de parar el sinsentido. No podemos ya confiar en gobiernos, no vamos a hundirnos y volver a ver el cielo pidiendo que ¡Que Dios nos ampare! Vamos a ser nosotros los que transformemos nuestros barrios y nuestras calles, vamos a vencer la zozobra con una sonrisa, vamos a vencer a la muerte con el arte, porque queremos ver a nuestros hijos jugando en la calle sin miedo.

Esto es un rato, la muerte de Ricardo y todos los Ricardos de El Salvador, no pueden seguir ocurriendo. Tenemos que poner un alto. Un ¡Basta ya! Constante y sin parar desde la trinchera de nuestro trabajo y nuestra calle, tenemos que exigir la convivencia en paz. Tenemos que pedir que el gobierno imponga orden, que desde la claridad y la transparencia construyan El Salvador. No podemos seguir dejando pasar estas muertes, no podemos una vez más escandalizarnos y dejarlos morir, tenemos que exigir que nos dejen vivir.

En este día de tanta tristeza no me queda más que recordar que podemos tener mejores barrios, que podemos tener de regreso nuestras calles, nuestros buses, nuestras ciudades y nuestro país. Solo con el valor y la solidaridad nuestra. Solo con el empeño, dedicación, transparencia, orden, justicia y voluntad del gobierno vamos a lograr ganar. Es un reto grande al que nos enfrentamos. Pero no hemos perdido El Salvador. Aunque la violencia parezca superarnos, aunque no sintamos abandonado de este gobierno, aun así no quebrantaran nuestra férrea voluntad por tener el país que queremos.

Despedida de un amigo

Este día enterré a otro de mis amigos .... uno mas a la lista de los fallecidos por hechos de violencia. Todavía no puedo creer lo sucedido, si el viernes estuvimos hablando ... llegó a la Cantata a pedir su americano con splenda y cremora, y yo lo volví a molestar (como siempre lo hice) porque sus amigos de la UCA decía que los machos se toman el café negro, y a él nunca le importo que lo molestaran. El tenía que estar pendiente de su peso para estar dentro de las exigencias físicas de la Fuerza Armada para los pilotos. Casí preparamos nuestra reunión de 15 años de graduados del colegio ese día, pensamos en el menú de cena, cuanto costaría la tarjeta. Hablamos de las cachiporristas q al fin sí van a desfilar (decía él con esa sonrisa q lo caracterizaba). Me contó otra de sus experiencias de soltero ... otra de esas historias que contaba con las que me mataba de la risa.Se fue casi a las 7 de la noche ... "la otra semana te traigo las cotizaciones" ... fue lo último que me dijo.Quince horas despúes ... una llamada ... "Arce dice que les avise q se murió Ricardo Alfaro, el Teniente -como le decías sus amigos de la UCA-.
Que???????????????????? no puede ser si ayer en la noche estuve con él. Quise localizar a Arce y no, nunca lo encontré. Pensé que era una broma. Pasé desde las 12 del mediodía en negación ... esto es una broma ... hasta que como a las 6 p.m. llamé a la funeraria de la Fuerza Armada (porq por ser militar si eso era cierto ahí iba a ser la vela). Y la persona que me contestó me dijo: "Ahhh usted me está preguntando por el Capitán Alfaro. Todavía no lo han traído de medicina legal, y por lo que se tardan en prepararlo de seguro hasta mañana va a ser la vela. Llame mas tarde para preguntar si ya lo trajeron".
Noooooooooooooo, no puede ser, si yo estuve ayer con él. Si hablamos de nuestra reunión, de las cachiporristas, me conto una de sus historias de soltero, y la otra semana quedó de llevarme las cotizaciones del Círculo Militar .... no, no puede ser.Luego las noticias ..."vecino mata a militar por un conflicto de parqueo." Y no entiendo, un civil armado mata a un militar que no portaba armas. pues Ricardo estaba en la Fuerza Armada por ser piloto no porlas armas.
Ricardo era un joven con metas cumplidas y muchas otras ya progamadas, aplicado, con sueños, proyecciones de vida, con capacidad de darse a querer, y me lo demostró viendo a militares llorando en su entierro.Era una persona con un gran potencial, que tenia mucho que aportar, ademas de poseer un gran talento como pintor. Legado q dejo en muchas paredes de casas de personas que apreciaban su arte y en el mismo Auditorium de la Fuerza Aérea.Y entonces, que sentimos? a quien culpamos? Al vecino loco que lo mató? no creo ...Hoy no fueron las maras, no fue la delincuencia juvenil, no fue delincuencia común. HOY FUE EL VECINO. El vecino armado.
Una amiga escribió en un medio social "¿Y todavía piensan que es necesario que los ciudadanos honestos estén armados para protegerse de los delincuentes? Las armas solo sirven para matar."Y creo que tiene toda la razón, pero también creo que esto va mucho mas profundo, al interior de cada uno de nosotros, a nuestra tolerancia -o intolerancia- hacia nuestro vecino (amigo, hermano, compañero de trabajo)
Hoy no podemos hacer marchas para exigirle al gobierno políticas contra la violencia ... hoy fue el vecino ....... y entonces? que podemos aprender de este suceso, porque siempre debemos aprender algo de los sucesos, aunq sean tristes. Eso lo debemos analizar cada uno de nosotros, yo lo estoy analizando. Porq para mi vida espero que mi amigo Ricardo no haya muerto en vano. Espero q esta experiencia me sirva para cambiar mi trato al prójimo, y ya que fue un hecho que se divulgó hasta en los medios de comunicación, espero que el análisis sea para todos los que vivimos en este país. No puedo decir si para cambiar esa realidad necesitamos clases de moral y cívica en los colegios, o asistir mas a la iglesia (sea cual fuere porque al final Dios es el mismo), o los padres ser menos permisivos y tener mas comunicación y diciplina con sus hijos.
Talvez todas ayuden. Pero no importa el camino que cada uno tome, el punto es que hay que hacer algo .... pero YA!!! No el gobierno, no los diputados, no la policía, no los jueces ... nosotros en nuestro interior, en nuestra casa. La mayoria de mis amigos y amigas si tienen hijos, están pequeños y en edad de educarlos y los demás somos potenciales padres y madres.Pues es en nosotros y en ellos donde debemos actuar pero YA!!!!!!!!!!!!Yo no le quiero tener miedo a mi vecino o vecina. Yo me siento segura cuando entro a mi colonia porque creo que estoy en mi zona segura. Espero que la muerte Ricardo Alfaro (un amigo, militar, hijo, piltoto, estudiante de economía, hermano, artista, ex externadista, crítico, soñador), nos ayude a hacernos mejores personas.
Me despido de ti con el ruido de esos aviones que no puedo quitar de mi cabeza.

domingo, 22 de agosto de 2010

Prohibido reírse de candidatos brasileños

Comediantes y caricaturistas a los que les gusta ridiculizar a los candidatos planean realizar manifestaciones en todo el país

Río de Janeiro.-En Brasil, las elecciones presidenciales son un tema tan serio que, por ley, no se permite hacer bromas sobre los candidatos.

Ayer comenzó el periodo de las campañas políticas por televisión, con miras a los comicios del 3 de octubre, y comediantes y caricaturistas a los que les gusta ridiculizar a los candidatos planean realizar manifestaciones en todo el país el domingo para defender su derecho a reírse de ellos.

La ley prohibe ridiculizar a los candidatos en los tres meses previos a las elecciones en lo que los inconformes afirman se trata de una herencia de la dictadura, que compromete la libertad de expresión y empaña la reputación del país.

"¿Sabe de otra democracia en el mundo con normas como éstas?'', pregunta Marcelo Tas, punzante conductor de un programa cómico semanal televisivo en el que se hace mofa de políticos y celebridades.

Los defensores de la medida dicen que evita que se tergiverse la imagen de los candidatos, se asegura que compitan en igualdad de condiciones y se estimula a que los aspirantes sean francos, sin temor de ser ridiculizados.

La ley es también un tema candente entre los usuarios de Twitter y objeto de numerosas columnas en diarios y revistas.

Tas es un cómico que se dedicó al periodismo y comenzó a ridiculizar a los políticos hacia el final de la dictadura de 1964-1985, tildando de corruptos a muchos líderes cuando nadie se animaba a hacerlo.

Pero 25 años después del retorno de la democracia, su programa CQC no puede hacer bromas sobre los candidatos que pujan por suceder a Luiz Inácio Lula da Silva. El conductor de 50 años dice que se trata de un tipo de locura muy particular de los brasileños.

Reírse de los candidatos se castiga con multas de hasta 112 mil dólares y la suspensión de licencias de transmisión.

Ha habido pocos casos de multas. Pero Tas y otros dicen que esos episodios bastaron para que la radio y la televisión se autocensuren.

La ley establece que los programas en medios masivos no pueden apelar a trucos, montajes y otros recursos de video o sonido para degradar o ridiculizar a un candidato, partido o coalición.

Dado que internet no necesita licencias del Gobierno, no es afectada por la norma.

Fernando Neves, ex director del tribunal electoral, sostuvo que la ley es justa.

"Un medio no puede hacer bromas que hagan quedar mal a un candidato'', declaró hace poco al diario O Globo.

"Así son las cosas. La ley no lo permite y considero que hay buenas razones para ello''.

"No creo que (las bromas) sean una amenaza a la libertad de prensa, sino más bien una amenaza a la inteligencia del pueblo brasileño'', manifestó por su parte el columnista Clovis Rossi.

(Toluca Noticias)

Alemania año cero

Aviñón. Desde 1947, año de su fundación por el actor y director de escena Jean Vilar, esta ciudad provenzal celebra un festival cuyo signo parece ser el de la renovación o la muerte. Este verano, hay música de rock ejecutada con instrumentos primitivos, orquestas en las que todos los músicos tocan al mismo tiempo, desarmonías conducentes a una nocacofonía. Hay improvisaciones y actuaciones espontáneas en las calles; disfraces y muñecos.

También, reposiciones de la obra juvenil de Bertold Brecht, Baal, que invierte la vieja tradición (Shakespeare, los teatros No y Kabuki) de que sean hombres quienes toman los papeles femeninos. Ahora, una actriz, Clotilde Hesme, es quien interpreta al joven héroe como si fuese un hombre fatal. Una adaptación teatral de la gran novela de Robert Musil El hombre sin cualidades, usa teatro y cine para confrontar al intelectual vienés de fin de época, Ulrich, con su Némesis, el criminal Moos-burger, la cara del futuro.

Protegerse del futuro: tal es la intención fallida y terrible de Christoph Marthaler en una obra situada en una estación de trenes, donde el régimen nazi practica la eugénesis contra niños, exterminados en silencio por la locura totalitaria. El director pretende que sean los espectadores quienes den palabras al texto. La obra es en silencio.

La protección del futuro. También es tema de la extraordinaria puesta en escena del director Falk Richter y la coreógrafa Anouk van Dijk, Trust, una palabra que significa "confianza" pero también unión de empresas monopólicas. ¿Darle "confianza" a un mundo dominado por sociedades anónimas? La respuesta de Richter y Van Dijk se plantea primero como acción teatral visible.

Los actores no pueden mantenerse en pie. Caen, se levantan, chocan unos contra otros. Vuelven a caer, mientras un coro de un solo joven (nadie en la compañía tiene más de 30 años) propone un texto que no puede "encerrarse" sino que como texto participa, por más constante que sea, de la fragilidad de los cuerpos que quisieran apoyarse los unos a los otros y no pueden: los actores se apoyan, se separan, se arropan, caen, se levantan, se van a otra parte, a donde sea...

Lo terrible es que ya no hay "otra parte". Ya no hay Samoa para Robert Louis Stevenson ni México para Artaud ni Tahití para Gauguin. El mundo moderno, globalizado, ha exterminado los refugios de antaño. Moribundo, André Breton le dijo a Luis Buñuel, "¿Se da cuenta? Ya no hay la-bas, otra parte". Los actores de Trust, sin embargo, buscan esta "otra parte", fuera de la fatalidad social del movimiento sin fin, en la pareja. No pueden. Lasparejas también están fatigadas de ser ellas mismas.

Lo más fatigante, parece decirnos la obra, es tratar de cambiar el sistema actual. Parejas, finanzas, sociedad: todo está atrapado en el movimiento sin sentido, sin fin. No es cierto que el sistema pueda cambiar (Trust extrema el significado de la China Popular). A veces, parece que cae. Es un engaño. Vivimos en un sistema en crisis perpetua, porque esa es su razón de ser. Sólo cambian las mentiras. La confianza en este mundo es pura des-confianza, ausencia de Trust. No se confía en la economía, ni en el dinero, ni en el poder ni, al cabo, en la persona misma: la que somos o la que queremos ser.

Esta obra nos habla a todos en todas partes. Pero es una pieza alemana, y como tal nos obliga a remontarnos a la revolución cultural de las vanguardias alemanas posteriores a la Primera Guerra Mundial y anteriores al ascenso de Hitler. Solo que el arte crítico de George Grosz, Brecht y Weil, Kokoschka y Fritz Lang, Elsa Lasker-Shüler y Karl Kraus y los expresionistas, era un desesperado intento de cambiar la historia gracias al arte y estaba situado entre dos catástrofes: la Primera Guerra Mundial y el arribo de Hitler al poder. Venía de la caída del imperio del Kaiser, contra el creciente antisemitismo que nutrió a Hitler, de los fracasos del comunismo alemán, del terror de las "clases altas" a la social democracia, de la primacía de la clase militar prusiana (los Junkers), de las ambiciones coloniales del Kaiser.

Pero hoy, ¿se compara el Gobierno de Ángela Merkel a las catástrofes del pasado? La respuesta ha de ser negativa, la señora Merkel parece una ama de casa (Hausfrau) inteligente y modesta, parte de un sistema democrático que ha convertido a Alemania en la principal potencia exportadora de Europa.

No hay, así, en Trust una rebelión explícita contra el sistema. Hay un cansancio del sistema. Hay la fatiga de ser como somos, y lo más fatigante sería cambiar el sistema actual. Quizás esto es lo que nos dice la obra. Tenemos un sistema castrante, fatigado, indeseable, pero no tenemos con qué sustituirlo. El fin de la Guerra Fría dio fin a la rivalidad ideológica Este-Oeste. En su lugar, aparecieron las pugnas religiosas y raciales ocultas por la Guerra Fría. Pero el sistema lo absorbe todo: la riqueza del Occidente, el trabajo migratorio desprotegido, la pobreza del sur, incluso, al cabo, el fanatismo religioso. Fatiga: más y más trabajo, para no perecer. Más y más trabajo, para no pensar.

Se acabaron las utopías. Todo es virtual, el dinero como el amor. La nueva solidaridad significa el abandono de la cólera, no tener cólera hacia los demás, y no saber dirigir la cólera más allá de nuestro propio aislamiento. Chocamos con otros. Caemos. Nos levantamos. Volvemos a caer. La libertad es una ilusión: somos libres sólo para escoger uno entre varios productos. Somos libres para votar a fin de no perder lo que ya poseemos. Somos libres para publicitarnos a nosotros mismos vía el Facebook y adquirir ahí amigos, no reales, sino virtuales.

La cólera de Falk Richter y Anouk van Dijk parece dirigida al hecho de que nada cambia, por más esfuerzos que se hagan. Todo, hoy, sigue igual, a menos que estalle la Bomba H. El egoísmo, el individualismo y el narcisismo gobernarán nuestras vidas, nuestros amores y amistades, nuestro trabajo. ¿Qué hay, entonces? La respuesta es la puesta en escena que estamos viendo en el patio del Liceo Saint-Joseph de Aviñón. El trabajo visible, abierto, de un grupo de actores y danzantes, que no repiten exactamente la obra llamada Trust, sino que la improvisan, se niegan a encerrarla en un texto previo, rehúsan el texto sagrado, recogen el trabajo de los ensayos...

¿Es bastante? Es decir: ¿crear la obra es, aunque inútil, la única respuesta?

Salgo con mi mujer a las calles de Aviñón. Entramos a Gardenia, una obra sobre la soledad del cabaret. Vemos Cabra, en la que una sola actriz, mitad niña, mitad animal, vive la noche del lobo y prefiere ser devorada que regresar al establo. Vemos un espectáculo que mezcla sin discriminación al fútbol, a Madonna, al barroco, a un travesti humillado.

Y desembocamos en México, en La casa de la fuerza, en la que tres mujeres viajan a Ciudad Juárez para ser asesinadas. Es Chejov para el siglo XXI: "Pornografía del Alma", dice la actriz española y directora de la obra, Angélica Liddell.

Alemania, año cero. ¿México, año cero?

(El País/Madrid)

Los muertos de Caracas y la risa del presidente de Telesur



¿De qué habla Briceño León?

El patético ensayo general desplegado por el funcionario Izarra ante las cámaras de CNN para representar el personaje de Chávez ha competido en interés con lo dicho en ese espacio por el sociólogo Roberto Briceño León. La atención prestada a la caracterización del llanero sancochero, expresada en carcajadas de alcaraván y la reiteración de apelativos confianzudos como "compadre" y "hermano", ha superado lo relevante, que son las graves declaraciones del académico.

Anotemos, pues, de qué habla Roberto Briceño León.

El entrevistador recordó que Briceño había escrito en este diario que no tenía dudas de que Caracas es la ciudad más violenta del mundo. Y que la tasa de homicidios de Venezuela, una de las más altas de la región, es de 70 por cada 100.000 habitantes. El ancla de CNN quiso saber de dónde había obtenido Briceño esos datos; y éste explicó que tanto la tasa mencionada como la que recoge que Caracas tiene una tasa de homicidios de 200 por cada 100.000 habitantes, provienen de la Encuesta de Victimización, realizada este año por el Observatorio Venezolano de Violencia, cuyo informe definitivo todavía no ha concluido. "Puede resultar una exageración --admitió-- pero los datos que tiene el Gobierno son todavía peores".

Un cuadro del Cicpc indica que en 1999 hubo en Caracas 1.905 homicidios; y 6.583, en todo el país. Mientras que en 2009, se registraron 2.897 homicidios en la capital; y 16.094 en la totalidad del territorio.

Según esa misma fuente, en 2005, año de notable bonanza económica y reducción de la pobreza en los hogares, debido a los excepcionales recursos provenientes del petróleo, hubo en Caracas 1.975 homicidios, y 11.313 en todo el país.

Y en 2006, 2.301 homicidios en este valle; y, en la suma nacional, 13.382. Queda con esto abatida la tesis del funcionario Izarra, quien, en una pausa de la rochelita, culpó a la pobreza de la violencia.

En febrero de 2010 se divulgó el informe del OVV correspondiente al pasado. Roberto Briceño León dirigió este estudio, que daba cuenta de 16.047 homicidios en Venezuela en 2009. Obsérvese que, efectivamente, es un poquito menor a la del Cicpc. Pero registraba un alza espantosa frente a los 14.589 de 2008. El documento, titulado Una Década de Impunidad en Venezuela (19982009), señalaba la impunidad y la corrupción como principales causas de esta tragedia: entre 1998 y 2009 se perpetraron 123.091 homicidios. Y 91% de esos crímenes no derivó en ninguna detención. "Con Chávez se triplicaron los homicidios", de eso habla Roberto Briceño León.

Que "Caracas es, con creces, la capital más violenta de América Latina", ya lo había establecido el mismo catedrático, como parte del equipo que integra el Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso), autor en conjunto del libro Inseguridad y violencia en Venezuela - Informe 2008 (Editorial Alfa, Caracas, 2009). "Cuando se alcanzan las tasas de homicidios, como las de Venezuela, estamos hablando no de enfermos aislados, sino de una epidemia. Hace unos años, Venezuela no aparecía en los anales de violencia y hoy en día es, junto con El Salvador, uno de los dos países más violentos de América Latina".

"En Venezuela --dice Briceño León-, el período 2007--2008 estuvo marcado por un notable incremento de ingresos petroleros y de homicidios. En este corto tiempo, el país tuvo riqueza y asesinatos como nunca antes. Entre 1998 y 2008 los precios del petróleo se multiplicaron por 12 y el número de homicidios, por 3".

La tasa de homicidios a escala mundial --explica el informe Lacso 2008-- es de 8,8 muertes por cada 100.00 habitantes, muy inferior a los suicidios (14,5). Algunos países duplican la tasa mundial; en este grupo se encuentran Brasil y México (pues Venezuela, que hasta comienzos del nuevo siglo formaba parte de ese grupo, ahora está en el siguiente, el de los que triplican la tasa mundial). En el grupo de los que triplican la tasa de homicidios, además de Venezuela, está Colombia, que tiene una guerra interna; y El Salvador, que la tuvo.

En Venezuela, el homicidio es la primera causa de muerte en jóvenes de entre 15 y 24 años de edad. Y, si bien no hay estadística disponible sobre la condición social de las víctimas de homicidios, los estudios muestran que la mayoría de los muertos los aportan los pobres. De eso habla Briceño León.

(El Nacional/Venezuela)

El silencio

A mí tampoco me gusta esa primera página. La foto me resultó feroz, desagradable. Su tamaño, ocupando casi todo el territorio del papel, era una experiencia demasiado agresiva para abrir la mañana de cualquier viernes.

Pensar que fue una reacción exasperada ante la risa de Andrés Izarra puede ser una posible interpretación del hecho. Ciertamente, la actitud del presidente de Telesur fue indignante. Pero también él mismo se puso en ridículo. Su intervención fue un artificio patético, una actuación fallida, que lo dejó bastante mal parado ante los ojos de la audiencia. Ofrecer una risa burlona en vez de un argumento no te presenta como alguien astuto sino como un imbécil.

Al día siguiente, ese mismo público que escuchó a Izarra diciendo ja-ja-ja, observó desconcertado cómo una bala perdida sacó del Mundial de Beisbol Femenino al equipo de Hong Kong. La inseguridad social no tiene casualidades sino estadísticas.

Tiendo a pensar, más bien, que esa perturbadora fotografía es un síntoma. Evidencia por un lado nuestro asfixiante clima de polarización y, por otro, la terrible falta de transparencia a que estamos sometidos. Quizás, la foto de la morgue, colgada en la primera página de un periódico, sólo puede ser ponderada con su complemento, con la otra versión de la realidad: el silencio. Con lo que el poder minimiza o, simplemente, no muestra. Con lo que elude, evade o distrae. Con el relato en el que nunca aparecen nuestros muertos.

Repiten que la violencia en Venezuela es un invento mediático pero, al mismo tiempo, afirman que esa violencia ­que por cierto no existe­ no es una responsabilidad de ellos sino del gobierno anterior, de la república anterior.

Repiten que la inseguridad es una fantasía magnificada, un plan del imperialismo para tumbar al Gobierno; pero al mismo tiempo prometen que esa inseguridad, que por cierto sólo es puro saboteo de la oposición, desaparecerá dentro de veinte años. Este es el único gobierno del planeta cuyos errores suceden siempre hace dos décadas y cuyas promesas se cumplirán siempre dentro de dos décadas.

Cualquier cuestionamiento no tiene, ni siquiera, tiempo.

Lo más insólito, sin embargo, son los señalamientos que desde el oficialismo se les hace a los medios y a los periodistas que se atreven a disentir: se les acusa, ni más ni menos, de hacer política. Es incomprensible que un proceso que ha defendido y promovido la politización de los ciudadanos y de las instituciones, aparezca ahora espantado, como una sifrina histérica, en plan de ¡Ay! ¡Fo! Están haciendo política! El poder pretende que quienes piensan distinto sean asépticos, educativos; mientras, el gran monopolio de medios que controla dispara sus mensajes. Basta ver un micro llamado Quinta Columna, que se transmite por el principal canal del Estado. Es un mensaje belicista, lleno de imágenes de guerra, que contagia rechazo y odio hacia los venezolanos que pensamos de manera diferente. Para el Gobierno, la diversidad es un problema militar.

Todo es parte del mismo proceso. Vivimos en un país donde cada vez hay más propaganda y menos información. Es cierto. Pero también es verdad que, cada vez más, somos una sociedad supeditada al control oficial sobre lo que se puede o no se puede decir, sobre lo que se debe o no se debe saber.

El silencio también es una forma de dominación, de exclusión. ¿Existe algún dato oficial, reciente y estadísticamente probado, sobre la inseguridad en Venezuela? No. Al parecer, las últimas cifras son de 2005. Desde hace ocho años está cerrada la sala de prensa que ofrecía informaciones sobre el tema.

Del resto, sólo queda una declaración de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional reconociendo que en el país existen entre 8 y 10 millones de armas ilegales.

Nada más. De ahí en adelante, el Estado venezolano no tiene nada qué informar.

Contesta las preguntas, satanizándolas. El Gobierno actúa como si la transparencia también fuera un enemigo.

Por eso se da la rápida decisión judicial que prohíbe a todos los medios publicar imágenes de tipo violento durante las próximas semanas. Más allá, incluso, de crear una nueva ventaja electoral, nos encontramos ante un poder que no tolera lo que no controla; que se empeña en imponernos una única versión de lo real.

Un único cuento, una única fotografía.

Ahí está la diferencia. Desde las páginas de este mismo periódico, yo puedo escribir mi desacuerdo con la portada del retrato de la morgue.

Y aun así, me gusta mucho menos la censura, promovida o impuesta. Más violento y pornográfico es el silencio.

(El Nacional/Venezuela; el autor es escritor y guionista venezolano))

"¡No pasarán!" - Hugo Chávez en campaña electoral

Estamos enrumbados en marcha hacia el socialismo y nada ni nadie podrán apartar a nuestro pueblo del camino que ha elegido. Así lo demuestran los hechos y resultados positivos de todos estos días.

La podrida burguesía venezolana hizo todo lo posible para que llegáramos al mes de agosto en medio del caos. Desde el año pasado vienen montados en ese plan, pero ya transcurrida más de la mitad del mes de agosto, sus pretensiones están más que lejanas: la férrea voluntad de un gobierno y un pueblo, como un solo hombre y una sola mujer, han hecho trizas todos los planes que, siguiendo los dictados del imperio, la quinta columna venezolana ha pretendido ejecutar.

(...)

el sábado 21 estuvimos en la bella Barinas, epicentro de mis recuerdos, juramentando 4.273 Patrullas Bolívar 200, 854 Unidades de Batalla Bolívar 200, para un total de 213.650 patrulleros y patrulleras de todo ese inmenso llano de Juan Parao.

Es la gran maquinaria roja, ya en plena fase de despliegue, entrando a la batalla, que será memorable.

Todo aquel, toda aquella que ame de verdad a la Patria, tiene la obligación suprema de sumar todos sus esfuerzos en aras del objetivo patriota del 26 de septiembre: ¡Demoler a esa oprobiosa quinta columna que pretende adueñarse de la Asamblea Nacional para desestabilizar el país y acabar con la Revolución!

¡No pasarán!
¡Patria socialista o muerte!
¡Venceremos!

(Fragmentos de
"Las líneas de Chávez # 86")

Quien no cosecha a tiempo pierde todo

A Rodolfo Parker lo considero mi amigo. Es por eso que me atrevo pedirle que no vuelva a postularse como secretario general del PDC.

Rodolfo Parker se ganó mi respeto por la forma cómo rescató y reconstruyó el PDC, hecho pedazos por toda una sucesión de oportunistas, desde los ‘históricos’ y ‘herederos’ de Duarte hasta sinvergüenzas como Ronald Umaña y René Aguiluz.

Se ganó mi respeto por la forma cómo abrió la Democracia Cristiana hacía personajes de la izquierda democrática como Ana Guadalupe Martínez, Carlos Molina (el alcalde del puerto La Libertad), el dirigente santaneco Orlando Mena, Sebastián Alejo y otros...

Se ganó mi respeto por la manera cómo abrió espacio para la juventud, con el resultado que hoy el PDC cuenta con el contingente de profesionales jóvenes más consolidado y prometedor de todos los partidos salvadoreños.

Rodolfo Parker es de la gente excepcional, con los cuales no cuesta mantener amistad a pesar de discrepancias de carácter ideológico y político. Nunca he compartido con Rodolfo Parker su conservadurismo religioso, pero esto nunca nos ha impedido mantener la relación de respeto. Esta relación resulta aún más sólida y valiosa debido al hecho que en tiempos de guerra estuvimos en campos opuestos, él como asesor del alto mando militar, yo como asesor de la dirigencia del ERP. Lo que nos unió –como a muchos otros salvadoreños– fue la experiencia compartida dentro del proceso de paz.

Es por esto que, a pesar de muchos errores que cometió (sobre todo el reclutamiento de figuras de dudosa reputación como Will Salgado, Francis Zablah, “Chicho”), siempre he defendido a Rodolfo Parker, cuando fue sujeto de ataques viscerales de parte de muchos, incluso muchos de amigos míos, tanto en el CD como en el gremio periodístico. Lo seguiré haciendo, porque estoy convencido que es un hombre honesto y decente.

Habiendo dicho todo esto, voy a explicar porqué pienso que Rodolfo Parker debería renunciar a la dirigencia de su partido. Debe apartarse, porque es insostenible e inaceptable su posición frente al fallo de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia que declara inconstitucional la prohibición de candidaturas independientes y las listas cerradas para diputados. Es dañino para su partido y para la democracia. Rodolfo Parker se ha metido en un callejón sin salida, agarrando un berrinche irracional con los magistrados de la Sala, acusándolos a violar la Constitución, y promoviendo la idea que la Asamblea no debería acatar el fallo. Esta es una posición inaceptable para el dirigente de un partido democrático.

No entiendo porque Rodolfo Parker tomó el fallo de la Sala como un ataque personal. Tal vez sea porque ha tenido un papel clave en las complicadas negociaciones que llevaron a romper el empate y elegir a los nuevos magistrados. Tal vez sea porque Parker se sienta defraudado por los magistrados, ya que él ayudó a convencer a ARENA a que pierda el miedo a tener magistrados independientes y de corte progresista.

Tal vez la actitud irracional de Rodolfo Parker se explica porque el fallo explícitamente parte de una profunda crítica a la manera cómo las cúpulas partidarias (incluyendo el PDC) han manejado el control sobre la selección de las candidaturas y, por ende, sobre los diputados.

Pero es una crítica fundamentada y constructiva. No atenta contra la institucionalidad de los partidos políticos, sino contra los abusos que han provocado la erosión de la confianza de los ciudadanos en los partidos. Atenta –esto sí– contra el poder y control absolutos de las cúpulas partidarias. Abre el camino a la democratización de los partidos. Obliga a tomar este camino.

Quien se opone, de esta manera tan irracional como lo hace Rodolfo Parker, al fallo de la Sala y sus consecuencias para los partidos, se vuelve obstáculo para el fortalecimiento de la democracia representativa. La reforma política (incluyendo las reformas electorales que emanan del fallo de la Sala; la ley de partidos políticos; la implementación de primarias para definir candidaturas) es instrumental para la defensa de la democracia contra las tentaciones del populismo y del autoritarismo disfrazado de ‘democracia directa’.

Quien se vuelve obstáculo en el proceso de la reforma política, debe apartarse y dar espacio a nuevos liderazgos aptos y dispuestos a conducir a los partidos en el camino de la transparencia y la democracia interna. Rodolfo Parker ha construido, dentro y alrededor de la Democracia Cristiana, estos nuevos liderazgos. Ha creado las condiciones para un relevo no traumático, sino constructivo. Es la hora de cosechar los frutos de todo este esfuerzo de rescatar a un partido que hace pocos años ya estaba en coma. De esta manera, la Democracia Cristiana podría jugar un papel importante en las batallas políticas que se avecinas: las batallas históricas para defender la democracia por la vía de la reforma.

¿Es muy duro que le pido a Rodolfo Parker que renuncie de su cargo como secretario general del PDC? Bueno, más que la renuncia le estoy pidiendo dar paso al relevo generacional y político en su partido. Relevo que, de paso sea dicho, también es urgente en ARENA y el FMLN. Tal vez aún más.

(El Diario de Hoy)

sábado, 21 de agosto de 2010

Presidente, usted no es ningún Lula

Según un destacado editorialista, el viaje del presidente Funes con un grupo de empresarios a Brasil “dejó varias lecciones para los salvadoreños: la primera es que un gobierno de izquierda puede convivir muy bien con la empresa privada”.

¡Vaya sorpresa! ¡Qué descubrimiento! Que yo sepa, nadie nunca ha puesto en duda que gobiernos de izquierda pueden “convivir muy bien con la empresa privada”. Y no sólo convivir, sino pueden trabajar juntos, unir esfuerzos para sacar al país adelante y a la población de la pobreza, exitosamente, incluso.

No hubo necesidad de volar a Sao Paulo y ver al presidente Lula interactuar con los grandes empresarios de Brasil para llegar a esta conclusión. Hubiera bastado internarse un poco en la historia política. Al hacer esto, se hubieran encontrado con figuras como Willy Brandt y Felipe González, que transformaron sus partidos para crear gobernabilidad antes de asumir el poder. O con los gobiernos socialistas de Chile que mostraron a los empresarios que no necesitan apoyarse en los pinochetistas para defender la libertad económica...

Estudiando la historia de la izquierda, es fácil aprender que una buena parte –o la parte buena– de la izquierda internacional se deshizo, de manera radical, de los dogmas marxistas y logró conciliar la productividad y rentabilidad de la economía con la sed de justicia de la sociedad. Crearon confianza antes de llegar al poder.

Puede ser muy útil viajar a Brasil para fortalecer las relaciones comerciales y para abrir puertas a inversiones y joint-ventures, pero no para convencerse de que puede haber entendimientos constructivos entre un gobierno de izquierda y el sector privado. Precisamente en esta meta absurda se concentró la empresa de Funes de llevar a los empresarios salvadoreños a Sao Paulo: para que vean que Lula no muerde.

Y así fue la cobertura periodística del viaje: “Lula no muerde, los mismos empresarios de Brasil lo confirman; ergo la izquierda o muerde, ergo dejen de tener desconfianza al gobierno Funes-FMLN. Funes no muerde...”

Muy simplista, como toda propaganda. Es cierto, el gobierno del presidente Lula y su partido no tienen mayores conflictos con los empresarios; hay confianza mutua; hay estabilidad. Pero el gobierno de Brasil no está encabezado por un presidente que no controla su partido. Lula, 28 años antes de llegar a presidente, era fundador y líder nacional del poderoso sindicato de la industria metalúrgica. Y 23 años antes de convertirse en presidente, Lula fue fundador y máximo dirigente del ‘Partido dos Trabajadores’ (PT). Lula forjó la izquierda democrática, y la forjó derrotando a los comunistas y otros radicales y ortodoxos de la izquierda brasileña. Esto lo calificó para ser presidente y para ganarse la confianza de los empresarios.

Funes, en cambio, tiene un partido de gobierno anti-imperialista, anti-capitalista, anti-dolarización, anti-globalización, anti-todo; un partido en que él como presidente no tiene cómo influir, mucho menos moderar o controlar.

Lula goza de la confianza de los empresarios de su país, porque en su gabinete no hay ningún ministro comunista. Funes tiene ministros ortodoxos que ya hablan del próximo gobierno “verdaderamente de izquierda”.

Lula no tiene como vicepresidente a un ex comandante que se mantiene ideológicamente fiel a Fidel Castro y Hugo Chávez. Por lo contrario, su vice es un empresario conservador.

Lula (quien según nuestro editorialista ostenta el extraño rango de “el líder latinoamericano más respetado y reconocido en el mundo”) proyecta a los inversionistas estabilidad y predictibilidad, porque cuenta con una bancada parlamentaria que coincide con su ideario y sus políticas.

Funes cuenta con dos bancadas: una que corresponde al lineamiento de la Comisión Política del FMLN (que a su vez responde al lineamiento de La Habana y Caracas) y otra que responde al liderazgo del ex presidente Saca. Está jodido gobernar así...

¿Quieren que sigamos comparando a Funes con Lula? Mejor no. El pelotón de editorialistas y comentaristas que se pusieron en cadena nacional hablando de Lula para que se entienda Funes, no convence.

“Senator, you’re no Jack Kennedy...”. Con esta frase célebre, Lloyd Bentson derrumbó a su contrincante Dan Quayle en el debate entre candidatos a vicepresidente en 1988. Aunque la fórmula Bush-Quayle ganó la Casa Blanca, Quayle nunca se recuperó de este golpe. Siempre le quedó la imagen de alguien a quien le queda grande su rol como dirigente. Salió de la Casa Blanca al olvido.

“Presidente, usted no es ningún Lula”, habría que decir a Mauricio Funes.

(El Diario de Hoy)

Carta a la Orquesta Sinfónica

Queridos músicos:

No muchos jefes tienen la suerte que sus empleados sean artistas y le dediquen una obra. ¡Que dicha la del señor Secretario de Cultura de la Presidencia! Ustedes le dedicaron la obra "Obertura a capella dedicada a Héctor Samour" para protestar contra el despido de dos de sus compañeros.

Lástima que el señor Secretario no tiene ningún sentido de humor, ni tampoco de justicia social. Primero mandó al carajo (perdón, al desempleo) a dos músicos de la orquesta, porque aprovecharon un concierto para demandar que se cumpla la promesa del Presidente de incorporarlos en el escalafón.

Y cuando se dio cuenta el señor Secretario que el jueves pasado toda la orquesta iba a aprovechar un concierto para respaldar a sus compañeros, mandó a cerrar las puertas del Teatro Presidente para que nadie entrara. Ni músicos, ni público.

Igual a ustedes me pregunto: ¿Realmente es aceptable que el Secretario de Cultura de la Presidencia tenga la potestad de despedir músicos y de suspender conciertos? ¿Y la Orquesta Sinfónica ni siquiera tiene la autonomía para que sobre estas cosas decida su director, en vez de un funcionario político?

Por esto yo critiqué la decisión de Mauricio Funes de convertir Concultura en una Secretaría de la Presidencia, en vez de darle más autonomía.

Me encanta que ustedes tuvieran la genial idea de convertir una demanda social en una obra musical. Me indigna la respuesta de los burócratas que deciden sobre cultura. Sigan así, estimados maestros. Les propongo que aprovechen el tiempo que no va a haber conciertos para componer su siguiente obra: “Oda coral con trombos y cachiporras dedicada a la Primera Dama de la República...”

Un abrazo de Paolo Lüers

(Más!)

jueves, 19 de agosto de 2010

La foto prohibida: la morgue de Caracas saturada ante la ola de homicidios

Carta a Pencho & Aída

Hola, chavos:

Salieron de la 102nueve, pero salieron con la cabeza en alto. Se murió una de las mejores radios. La agarro de cachada Toni Saca, quien compra radios y diputados por docena.

Los dueños de la radio quisieron hacer una venta a puerta cerrada, con todo y el personal... Pero ustedes no se dejaron comprar. ¡Qué rara experiencia para el gran líder, quien está acostumbrado a que todo y todos tienen su precio.

Lo que era “la radio que gobierna el territorio del adulto contemporáneo”, con ustedes dos como rey y reina, ahora le ayudará a don Toni a gobernar el espectro radiofónico.

¡Qué lástima! ¡Qué desperdicio! Una radio creativa, innovadora como la que levantaron ustedes dos con “El Chiri” Rivas, se va a convertir en una maquila radial más. De una radio independiente, en otra palanca del poder. Sin independencia, no hay vida para una radio como la que ustedes hicieron. Por esto tienen razón de irse.

¡Qué falta me va a hacer esta jodedera a ‘primera hora’! ¡Qué falta me va a hacer desayunar en la cabina con ustedes, bajo ataque permanente de humor, creatividad e irreverencia...!

Porque lo bueno del programa de ustedes era que nadie se escapaba, a todos por igual le cayeron sus dardos, sus chistes, sus comentarios irreverentes. Ministros, colegas periodistas, empresarios – todos fuimos blancos del humor de Pencho y Aída.

Bueno, olvidémonos de la 102nueve. Vivirá en la memoria de los radioescuchas como otra leyenda, a la par de la Femenina de los 70 y la YSU de Tito Carias.

Les va a tocar de empezar de nuevo, en otro lugar del dial. Los esperamos con ansiedad.

Un abrazo, Paolo Lüers

miércoles, 18 de agosto de 2010

Respuesta de don Neto Rivas a Paolo Luers

Estimado Paolo,

Gracias por tu email con el que me enviaste la carta dirigida a mí, que también publicaste ayer en EDH, “Carta a mi Colega y Columnista Ernesto Rivas Gallont”.

Tu carta, Paolo, es una crítica a mi columna del domingo en LPG que también publique en mi blog Conversaciones con Netorivas y Amig@s, el mismo día.

Comienzas admitiendo que aunque otros lo hagan, tú no le das el beneficio de la duda a nadie, mucho menos al Presidente Funes.

Tu carta se vuelve innecesariamente ofensiva, cuando escribes: Pero hay un límite que no hay que sobrepasar entre cortesía e ingenuidad; entre esto del beneficio de la duda y lameculo

Eso, Paolo, aunque característico de tu personalidad, no es aceptable cuando te diriges a mí, con quien has guardado una cautelosa amistad provocada por nuestros respectivos blogs, que nos han llevado a participar en varios programas de entrevistas.

Pero eso, Paolo, no te da el derecho de referirte a mí como “lameculo”. Si hubieras seguido mis frecuentes referencias al gobierno de Mauricio Funes estoy seguro que me pedirías disculpas por tu atrevido desmán.

Pero vamos al tema del que trata tu carta y es a lo que yo escribí con respecto al viaje de Funes a Brasil, acompañado, entre otros, por un distinguido grupo de empresarios.

Dos de ellos, primero, Carlos Enrique Araujo, presidente de ANEP y el lunes Roberto Kriete, CEO de TACA, me dan la razón. Araujo, en una entrevista que le concedió en Sao Pablo, Brasil a Álvaro Cruz Rojas, editor jefe de DEM dijo textualmente, “La crisis empresarios-gobierno está superada”.

LPG en su edición de ayer cita a Roberto Kriete, diciendo “Funes se ha ganado la credibilidad”.

Estimado Paolo, ¿Tú sinceramente crees que esas dos claras manifestaciones de entendimiento entre el representante de la cúpula empresarial y el jefe ejecutivo de TACA, no son, en buena parte, una consecuencia de las pláticas en el viaje a Brasil?

Si lo niegas, Paolo, es porque estás ciego. Cegado por tu obstinación y tu aversión al gobierno de Funes que solo tú puedes explicar.

Perdona, Paolo que me refiera a mi experiencia personal, pero, en mi época, cuando serví de embajador de mi país en Washington, tuve la oportunidad de ser testigo de la magia que resulta de una conversación informal, entre un mandatario e interlocutores de distinto origen, en una suite, en el restaurante, en el bar de un hotel o a bordo de un avión, a pesar de antagonismos profundos que existían, por ejemplo entre el Presidente Duarte y el sector privado.

Debo admitir, Paolo, que la armonía que se logra en estos viajes, puede echarse al trasto por la actitud de una o ambas partes, una vez de regreso al país. Pero cuando tú escuchas o lees frases tan categóricas como las expresadas por Araujo y Krite, no puedes menos que admitir que algo positivo y duradero ocurrió en el viaje a Brasil.

Gracias por tomarte la molestia de escribirme, Paolo. Creo que perdiste lastimosamente tu tiempo.

Te reitero sentimientos de amistad.

Ernesto Rivas Gallont

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Estimado don Neto:
gracias por su respuesta, como siempre caballerosa. Déjeme decirle que no quise ofenderlo. Quise señalar que existe el peligro que conceder el beneficio de la duda frente al poder presidencial se puede convertir en actitud de “lameculo”.

Este peligro existe, y lo he observado recientemente, cuando varios medios cubrieron la visita a Brasil de una manera que me cuesta calificar de otra manera.

Su columna cayó en este contexto. Pero nunca quise decirle a usted esta palabra fea. Que por cierto la puse en sustitución de otra menos ofensiva (“sobaleva”), porque en una pequeña encuesta me di cuanta que nadie la entiende.

Expreso públicamente que nunca quise ofenderlo, no puse esta palabra fea para caracterizar a su persona. Lo que sí quise es polemizar contra sus argumentos expresados en su columna sobre el viaje a Brasil. Si es cierto que el contacto humano puede cambiar las relaciones, en este caso no tiene nada que ver, porque ni siquiera hubo tal contacto humano de los empresarios con el presidente. El presidente, en vez de reunirse con los empresarios invitados, celebró el día del padre con su suegro. Y la gran mayoría de sus invitados nunca cruzó palabra con él.

El viaje fue un gran éxito mediático, esto sí. Gracias a muchos periodistas de alto nivel, y un poco también, gracias a usted. Pero esto, yo coincido con usted, no da a nadie derecho de insultarlo. Si lo he hecho, le pido disculpas. Retiro la alabra fea, pero sostengo todo lo demás.

Con cariño, Paolo Lüers

Hombre nuevo, tiempo nuevo

El pasado martes 10 de agosto, la quinta de San Pedro Alejandrino, en la antiquísima ciudad de Santa Marta, tesoro de la costa colombiana, fue escenario, sobre el mediodía, de una reunión de paz y reconciliación entre los presidentes de Venezuela y Colombia. Desde una ventana de esa quinta el Libertador Simón Bolivar vio por última vez la Sierra Nevada y olió el perfume de melaza que emanaban los trapiches. Allí, moribundo pero dictando cartas y proclamas, estampó su sentencia final: "Carajo, cómo voy a salir de este laberinto", la frase con que García Márquez titulara su alucinante relato de esos días dramáticos de diciembre de 1830.

Todo en Colombia y Venezuela ha de tener algo de realidad y mucho de magia y la escena de ese martes no escapó a la historia. Hace pocas semanas Chávez insultaba a Juan Manuel Santos como personero de la oligarquía colombiana y este último, ministro de Defensa de Álvaro Uribe -estratega del triunfal combate a la guerrilla de las FARC-, acusaba al otro de ser cómplice de esta siniestra organización.

Para mejor entender, ante todo despejemos las claves ideológicas. Ni Chávez es la izquierda ni Uribe y Santos son la derecha.

¿Que Chávez es la izquierda por decir discursos contra Estados Unidos y nacionalizar empresas? Sería pensar muy mal de la izquierda si es que entendemos por ella una aspiración de justicia social dentro de la democracia liberal. Su régimen asfixia la libertad de prensa, ha derrumbado la economía venezolana y, lejos de bajar la pobreza, la ha elevado. Como es un populista, lo que sí hace es mantener subordinados a los pobres con una mezcla de amenazas y prebendas, que están en el manual de las herramientas que inventó Mussolini.

A la inversa, ¿son Uribe y Santos la derecha, como suele repetirse? ¿Lo son porque firmaron con Estados Unidos un acuerdo estratégico de ayuda para enfrentar a la guerrilla, cuando los demás vacilaban o apenas enviaban algún mensaje de solidaridad retórica? Combatir a esa narcoguerrilla ha sido el gran crédito de esta dupla de gobernantes que con su política de seguridad democrática le devolvieron a su gente la posibilidad de vivir en paz, lo que agradecen -más que nadie- los pobres de los barrios de las grandes ciudades o de esos pueblos que estaban tiranizados por caciques de la droga inmunes a la mano del Estado. De ahí la popularidad sin precedentes de Uribe, quien -pese a lo que gastó en combate- puede mostrar hoy que bajó la pobreza del 58,7% al 45,5%, la indigencia del 19,7% al 16,4% y el desempleo del 14,3% al 11,8%. ¿Esto es derecha?

Si observamos las relaciones con los Estados vecinos, es evidente que han estado envenenadas por la verborrea del presidente venezolano, maquillaje para sus complicidades con las FARC.

No igual, pero de consecuencias parecidas, ha sido la relación con Ecuador, cuyo presidente nunca ha agudizado sus conflictos, pero que en su momento quedó jurídica y políticamente obligado a asumir una actitud de dureza cuando las Fuerzas Armadas colombianas se introdujeron en la selva ecuatoriana y capturaron los ordenadores de Raúl Reyes, el conductor intelectual de la guerrilla, muerto en la operación. Los hechos mostraron luego que Reyes estaba violando la propia soberanía ecuatoriana, pues ejecutaba desde allí actos militares contra Colombia. Las famosas computadoras, que ahora vuelven a Ecuador, arrojaron una información cuya autenticidad ya nadie discute.

En pocos días el clima ha cambiado, en Colombia y en la región. Santos se ha ganado a la oposición, ha tendido puentes con los jueces que estaban enfrentados a Uribe y ha recompuesto la relación con Venezuela. Está, como dicen los franceses, en "estado de gracia".Pero no nos engañemos. La guerrilla sigue allí y la bomba en el distrito financiero de Bogotá, estallada pocas horas después de la reunión de Santa Marta, es un claro recordatorio.

Tampoco olvidemos que si Álvaro Uribe mantiene su enorme popularidad es por los éxitos de su lucha contra la guerrilla. En ella Juan Manuel Santos va a seguir, porque lo cree, porque es el mismo que dirigió esa notable ofensiva y porque los hechos no le van a dejar margen. Su desafío es lograr que esas necesidades militares no lo lleven a los rompimientos del periodo pasado y que en el plano político encuentre una mayor comprensión.

Tiene una ventaja y es que ha quedado claro que los que viven inventando diálogos con una guerrilla que solo dialoga cuando tácticamente lo precisa, no han cosechado apoyo por esa vía de presunto humanismo que es solo un entreguismo a lo Múnich.

El presidente Juan Manuel Santos, por cierto, viene de la élite colombiana, pero lejos de descalificarlo lo ubica como heredero de una tradición liberal que lucha desde los tiempos coloniales por un republicanismo democrático.

Su tíoabuelo, Enrique Santos Montejo, fue un presidente liberal y su familia -y él mismo- han estado desde 1911 en El Tiempo batallando con la pluma por los mismos ideales. No ha sido la fortuna la fuerza de los Santos, que incluso ya no poseen la mayoría de su diario, sino su compromiso con Colombia. Del cual Juan Manuel es un nuevo testimonio, como ministro de tres Gobiernos de distinto signo, hoy rodeado, además, de un excelente Gabinete .

Los hombres siempre ponen su sello aunque las circunstancias son las que les elijen la tarea. A Uribe le tocó rescatar el Estado, recuperar el territorio, poner a los enemigos en retirada. Lo logró. Habrá tenido aciertos y errores, pero no se apartó de la legalidad y acató en silencio el fallo judicial cuando todo conducía a tentarlo en otro intento reeleccionista que hubiera sido nefasto.

A Juan Manuel le toca conducir una etapa distinta. Al enemigo en retirada deberá seguirlo acotando, ojalá que hasta su rendición final. Pero su desafío hoy mayor es que esta Colombia más segura pueda enfrentar mejor esos desafíos sociales que siguen pidiendo con urgencia atención.

Para la tarea anterior se precisaba de ese compromiso vital temerario, casi mesiánico, que mostró Álvaro Uribe desde su primer día.

Para este momento, se requiere de la flexibilidad del político y de la madurez del estadista. Ojalá que la frontera no se lo impida y que, adentro, entiendan los que tienen que entender.

(El País/Madrid)

martes, 17 de agosto de 2010

Carta a mi colega y columnista Ernesto Rivas Gallont

Estimado don Neto:

Yo no lo hago, pero puedo respetar que otros lo hagan: dar el beneficio de la duda al presidente de la República.

Pero hay un límite que no hay que sobrepasar entre cortesía e ingenuidad; entre esto del beneficio de la duda y lameculo...

Usted escribió en su columna dominical sobre el viaje del presidente con algunos empresarios: “Ha concluido lo que fue, sin duda, un exitoso viaje a Brasil.... No se conocen detalle de los logros, pero algo habrá resultado...”

Y aquí el gran logro: “El presidente habrá tenido la oportunidad de convivir y compartir con los representantes del sector privado y ellos con el presidente...”

Según usted, esta experiencia humana, “a bordo de un avión, en la suite presidencial o alrededor de mesas en el bar del hotel”, es “de gran relevancia para la buena gobernabilidad del país.”

Bueno, don Neto, talvez usted tenga conocimientos más íntimos de lo que pasó en la suite presidencial de Mauricio Funes en Sao Paulo. Si ahí se rescató la gobernabilidad del país, tal vez deberíamos mandar al gabinete de gobierno en pleno, junto con el COENA y los directores de ANEP, a pasar una semana en un campamento. Que pasen los días practicando deportes... y las noches alrededor de una fogata, contándose sus vidas...

Ya que usted se sabe los secretos de Sao Paulo, sáqueme de una duda: Y los prominentes representantes de nuestros medios que acompañaron a Funes a Sao Paulo, ¿también participaron en las sesiones de terapia de grupo en la suite presidencial?

Por lo que han publicado de su viaje, parece que sí...

Lástima que no me invitaron. Tal vez hubiera sido la oportunidad de superar mis desconfianzas y dejar de criticar tanto...

Saludos, Paolo Lüers

(Si alguien piensa que yo me inventé los argumentos de don Neto, puede encontrarlos completos en La Prensa Gráfica)

(Más!)