lunes, 18 de septiembre de 2023

La crisis de las democracias. Columna Transversal de Paolo Luers

 

"Es un grave error suponer que la democracia puede ser inmune al populismo. Ahora vemos que tendencias autoritarias y demagógicas están ganando poder también en los países, que se sienten baluartes de la democracia, en Europa – y por cierto en Estados Unidos."

Publicado en EL DIARIO DE HOY, lunes 18 septiembre 2023

Lo sabíamos por años: Existe en América Latina el fenómeno de la frustración con el sistema partidario. Surgen movimientos, que surfean las olas de la antipolítica, de las frustraciones y de los resentimientos, para terminar estableciendo regímenes autoritarios. Antes eran de tinte de izquierda populista tipo Hugo Chávez - hoy tienden a ser de ultraderecha. Muchos pensamos que esto es un fenómeno sólo de América Latina. También yo lo creí. Salí de Europa en el 1980 y me quedé con la convicción de que las democracias europeas de la postguerra eran inmunes contra los fantasmas del pasado. Grave error.

Es un grave error suponer que la democracia puede ser inmune al populismo. Ahora vemos que tendencias autoritarias y demagógicas están ganando poder también en los países, que se sienten baluartes de la democracia, en Europa – y por cierto en Estados Unidos.

  • Estamos viendo el fenómeno Trump, en verdad el fenómeno de los Republicanos, o sea de uno de los dos partidos que sostienen el sistema político norteamericano, deslizándose a la irracionalidad y al fanatismo.
  • En Italia ya llegó al poder el movimiento neofascista.
  • En Hungría y Turquía, caudillos autoritarios y ultraconservadores gobiernan desde hace años y han consolidado su poder.
  • En Francia y en Austria, partidos de la ultraderecha están logrando desplazar a los liberales y conservadores democráticos y son favoritos para las siguientes elecciones.
  • En España, el Partido Popular, una amalgama de liberalismo y conservadurismo, hasta ahora de vocación democrática, ha roto sus promesas de nunca llevar al gobierno a Vox, la ultraderecha anti europea, anti migrantes y anti derechos sociales. Pero ahora el PP necesita a Vox para formar gobierno. Los socialistas hacen alianzas indecorosas con la izquierda antisistema y con los movimientos separatistas. Si nadie logra formar gobierno, que es muy probable que pase, la frustración de la gente dará en unas nuevas elecciones aun más peso a Vox.
  • Me duele, pero en contra de todos mis pronósticos también Alemania, mi país de origen, está en la misma cuerda floja. Las últimas encuestas me asustaron profundamente, igual que a toda la intelectualidad democrática. Pensábamos que en Alemania estábamos curados por la experiencia del Tercer Reich nazi. La extrema derecha organizada en la Alianza por Alemania AFD, que siempre he visto como un minúsculo grupo de insensatos, ha crecido en las encuestas. De repente es la segunda fuerza política, sobrepasando la socialdemocracia y los verdes, y está acortando la distancia a los demócratas-cristianos de la otrora estadista Angela Merkel. Y sin Merkel, que lo supo anclar firmemente en el centro, su partido está moviéndose hacia la derecha, retomando posiciones extremas de la AFD, con la ilusión de así podrá detener el avance de la ultraderecha. Hacerse de ultraderecha para detener la competencia, ¡qué tragicómica ironía! Nadie sabe hasta cuando se mantendrá sólido el compromiso de la Democracia Cristiana de jamás pactar con la ultraderecha. Muchos ya están soñando con un gobierno de derecha, y esto solo será posible si incluyen a sus vecinos en la equina ultraderechista.

Este último es un fenómeno en varios países. Las derechas tradicionales, enfrentadas con agresivos movimientos de ultraderecha, cometen dos errores fatales: de adoptar los discursos ultraderechistas para evitar que les quiten votantes; y de tratar de incorporar a la ultraderecha al sistema, pensando que se van a moderar.

En países con largas trayectorias progresistas como Finlandia y Suecia esta tendencia ya ha llevado a la inclusión de movimientos autoritarios con tendencias xenofóbicas en los gobiernos. Tal vez la democracia liberal sea suficiente fuerte en estos países. En Italia pasó lo mismo, pero de un solo los neofascistas tomaron el control de la derecha entera y pusieron a la primer ministra: Giorgia Meloni, quien lidera el partido ‘Hermanos de Italia’, surgido directamente del Neofascismo. Meloni ha sido sorprendentemente pragmática y flexible. Ha moderado sus discursos radicales contra la integración europea y la inclusión de migrantes. Pero no ha abandonado su filosofía, está esperando las próximas elecciones para consolidar su poder.

Regresemos a Alemania. La coalición gobernante llamado “Semáforo”, entre socialdemócratas (rojos), liberales (amarillos) y ecologistas (verdes) ha logrado cumplir solo una parte de lo prometido. Los liberales, que controlan el ministerio de Hacienda, frenan todas las iniciativas de reforma social y ecológica que promueven los verdes y los socialdemócratas. Y todos ellos parecen paralizados por el susto de haber sido sobrepasados en todas las encuestas por la ultraderecha. Nadie sabe cómo frenarla: ¿Incorporarla al sistema para moderarla? ¿Aislarla y combatirla? ¿O incluso prohibirla?

El modelo de la gobernabilidad democrática, basado en la concertación entre todos los partidos democráticos, está en crisis mucho más allá de América Latina. Avanzan quienes saben cómo explotar esta crisis. Los ganadores de esta crisis: la derecha irracional, los populistas, los autoritarios, los Trump, las señoras Meloni en Italia y Le Pen en Francia. El hecho que Nayib Bukele sea una versión tan exótica de este fenómeno no significa que no sea de la misma familia.

Existe el peligro real que en Austria y Francia logren llegar al gobierno los partidos de ultraderecha. Juntos con Italia y Hungría y con movimientos fuertes en Alemania, Escandinavia, Holanda y España podrán cumplir el sueño que los mueve y une: dinamitar la integración europea, que después de la Segunda Guerra Mundial fue promovida por los demócratas de derecha e izquierda para evitar nuevos regímenes autoritarios o dictaduras en el viejo continente. Una Europa así desunida y debilitada no continuar integrándose para defender la democracia.

Por el momento, no tengo respuesta a las preguntas obligatorias: ¿Qué hacer para evitar que esto pase? ¿Cómo parar esta deriva hacía el autoritarismo? ¿Cómo volver a legitimar la política como ejercicio de racionalidad y ética?

Sólo puedo decir que hay que recuperar y reconstruir el espacio en el centro de la sociedad, donde pueden dialogar y converger los demócratas de todos los colores. Y hay que rescatar un pluralismo democrático basado en la tolerancia. Suena cursi, pero es la verdad.




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miércoles, 13 de septiembre de 2023

Carta a quienes les cuesta condenar el golpe de Estado en Chile. De Paolo Luers

 

"No es que cada chileno tenga dos sentimientos encontrados en su pecho: uno que justifica el golpe de Estado –y otro que lo condena. La mayoría de los chilenos condena sin ambigüedad el golpe de Estado. Y una minoría lo justifica. Esto es el estado de polarización en Chile: no entre izquierda y derecha, sino entre autoritarios y demócratas."

El audio: CHILE.mp3


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 14 septiembre 2023

Estimados amigos:

Todavía a 50 años de del golpe de Estado chileno, a algunos les cuesta condenarlo sin rodeos. Necesitan primero resaltar el peligro comunista, que supuestamente constituía el gobierno socialista de Salvador Allende, antes de medio condenar el golpe militar de Pinochet, la persecución sangrienta de los seguidores de Allende y el establecimiento de una dictadura de 17 años.

Hablan de que los chilenos recordaron “con sentimientos encontrados el golpe de Augusto Pinochet”.

No es así. No es que cada chileno tenga dos sentimientos encontrados en su pecho: uno que justifica el golpe de Estado –y otro que lo condena. La mayoría de los chilenos condena sin ambigüedad el golpe de Estado. Y una minoría lo justifica. Esto es el estado de polarización en Chile: no entre izquierda y derecha, sino entre autoritarios y demócratas.

Esto se plasmó en este 50 aniversario del golpe en un hecho político de gran trascendencia: los 4 expresidentes vivos de Chile, que representan la izquierda democrática, el centro democrático y la derecha democrática, firmaron junto con el actual presidente de izquierda democrática, Gabriel Boric, un manifiesto de condena al golpe y de compromiso con la democracia:

COMPROMISO POR LA DEMOCRACIA, SIEMPRE

Nuestro país gozó durante más de 140 años, casi sin interrupción, de una democracia en continua evolución, de un orden constitucional estable, y también de respetables y sólidas instituciones republicanas, que eran objeto de admiración y prestigio en el mundo entero.

Al cumplirse 50 años del quiebre violento de la democracia en Chile, que le costó la vida, la dignidad y la libertad a tantas personas chilenas y de otros países, queremos, más allá de nuestras legitimas diferencias, comprometernos en conjunto a:

  1. Cuidar y defender la democracia, respetar la Constitución, las leyes y el Estado de Derecho. Queremos preservar y proteger esos principios civilizatorios de las amenazas autoritarias de la intolerancia y del menosprecio por la opinión del otro.
  2. Enfrentar los desafíos de la democracia con más democracia, nunca con meno;, condenar la violencia y fomentar el diálogo y la solución pacífica de las diferencias, con el bienestar ciudadano en el horizonte.
  3. Hacer de la defensa y promoción de los derechos humanos un valor compartido por toda nuestra comunidad política y social, sin anteponer ideología alguna a su respeto incondicional.
  4. Fortalecer los espacios de colaboración entre Estados a través de un multilateralismo maduro y respetuoso de las diferencias, que establezca y persiga los objetivos comunes necesarios para el desarrollo sustentable de nuestras sociedades.

Cuidemos la memoria, porque es el ancla del futuro democrático que demandan nuestros pueblos.


Adhieren a este compromiso:

 

Expresidente de la República de Chile, su Excelencia Sr. Eduardo Frei Ruiz Tagle

Expresidente de la República de Chile, su Excelencia Sr. Ricardo Lagos Escobar

Expresidente de la República de Chile, su Excelencia Sra. Michelle Bachelet Jeria

Expresidente de la República de Chile, su Excelencia Sr. Sebastián Piñera Echeñique

Presidente de la República de Chile, su Excelencia Sr. Gabriel Boric Font

El otro Chile -la derecha autoritaria, la que aún sueña con el orden y la moral conservadora que sabe imponer una dictadura- obviamente no asume este compromiso con la democracia. El Partido Republicano del líder de la derecha autoritaria José Antonio Karst tomó la posición contraria y en vez de condenar el golpe de Estado, condenó al gobierno derrocado de Allende. La coalición de la derecha tradicional, Chile Vamos, no se atrevió a apoyar el manifiesto Compromiso por la Democracia - por miedo a sus competidores de la extrema derecha. Pero ojo: su líder, el expresidente Sebastián Piñera, firmó la carta junto con Gabriel Boric, a quien la derecha odia casi como odiaba a Allende.

Así que en Chile siguen enfrentándose demócratas y autoritarios. Ninguno de los dos campos tiene una posición ambivalente de “sentimientos encontrados”. Boric ha derrotado a los autoritarios de izquierda, que siguen apoyando a las dictaduras en Nicaragua, Venezuela y Cuba. Falta un liderazgo demócrata de derecha que derrote a los herederos del general Pinochet.

También aquí en El Salvador -más bien: sobre todo aquí en El Salvador- cada uno tiene que decidir si apoya la democracia o la autocracia. Medias tintas no se valen.

Saludos,





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lunes, 11 de septiembre de 2023

Carta a los partidos de oposición: Escojan bien la cancha en la cual quieren jugar. De Paolo Luers

 

"Sería irracional aferrarse a la estrategia original y seguir apostando todo a la tarea de elegir diputados. Este plan ya no tiene validez. Las prioridades tienen que cambiar – y las apuestas también."

El audio: Las 3 canchas.mp3

Publicada en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 12 septiembre 2023

Amigos:

Al fin, discutiéndolo bien, nos pusimos de acuerdo. Ahora le toca llevar esta discusión a sus compañeros – y será difícil e incómodo.

Antes de que Bukele mandara a cambiar las reglas del juego con sus reformas electorales a última hora -la reducción de curules a 60; la reducción de los municipios a 44; la decisión de agregar todos los votos digitales de la diáspora a al departamento de San Salvador; y la adopción del sistema d’Hondt, que castiga a los partidos pequeños- la estrategia de la oposición era clara y coherente: La meta pincipal era cambiar la correlación en la Asamblea y quitar a Nuevas Ideas y sus partidos compinches la mayoría calificada, que les facilitó tomar control de todo el aparato estatal. Se iba a participar en la carrera por la presidencia, pero en función de apoyar las candidaturas legislativas.

Esta estrategia fue tan lógica que también el oficialismo la entendió. Por eso hicieron las reformas, al margen de la ley. Con ellas será imposible para la oposición competir exitosamente en las elecciones de diputados – y de paso también en las elecciones municipales. Le pusieron candado a su mayoría calificada.A veces en política -así como en la vida- hay que tomar decisiones que duelen. Al definir prioridades, a veces es indispensable sacrificar otras cosas importantes.

Hace poco un amigo, que es uno de los dirigentes de un  partido opositor, se enojó conmigo cuando le planteé, en esta mi manera tajante y a veces chocante, que se olviden de las alcaldías y las diputaciones y que apuesten los limitados recursos financieros, organizativos y humanos a la carrera presidencial. Le dije: “Tienen que escoger la cancha en la cual quieren jugar y pelear. Si tratan de jugar al mismo tiempo en las tres canchas -la municipal, la legislativa y la presidencial- no van a lograr nada".

Había una remota posibilidad de competir con algún éxito por algunas diputaciones. Para esto los cuatro partidos de oposición (Arena, Frente, Nuestro Tiempo y Vamos) tendrían que haberse coaligados en una solo lista de candidatos a diputados. El sistema d’Hondt de asignación de diputaciones privilegia el partido con más votos, deja vivo al segundo y mata a los demás. Juntos, los 4 partidos de oposición hubieran sido la segunda fuerza y colocado algunos diputados. Pero esto fue pedir demasiado a las dirigencias partidarias. Ni siquiera lo discutieron en serio. Con esto, quedarán condenados, con suerte, a la irrelevancia, con un máximo de 2 diputaciones – o incluso a la muerte, igual que el PCN, PDC, CD y GANA.

Siendo las cosas así, sería irracional aferrarse a la estrategia original, y seguir apostando todo a la tarea de elegir diputados. Este plan ya no tiene validez. Las prioridades tienen que cambiar – y las apuestas también.

Si la cancha legislativa está totalmente desnivelada, igual que la municipal, solo queda la tercera cancha: la presidencial, en la cual van a jugar tres fórmulas opositoras. Uno podría decir: Pero en esta cancha tampoco se puede ganar, ¡vean las encuestas, vean la popularidad del presidente, vean todos los recursos, que el Estado va a invertir en la reelección de Bukele!

Por supuesto que no se puede ganar, mucho menos con recursos tan limitados, con el clima de miedo que apacigua a los movimientos ciudadanos, y con 3 fórmulas en vez de una sola unitaria. Pero no se trata solo de ganar – se trata de pelear, de levantar la cabeza, de mostrar opciones más racionales y éticas, de poner la oposición en el mapa, de consolidarla. Para todos estos fines políticos la cancha adecuada es la nacional, la presidencial, la que genera debate, controversia, posturas.

En esta cancha, también desnivelada, en estas condiciones, no se puede ganar la presidencia – pero sí se puede ganar el debate. Si de todos modos no se va a ganar la presidencia, ya no es tan grave que no se haya logrado una sola candidatura unitaria. Si las tres fórmulas logran que un 25, 30, 35 ó 40 por ciento vote por ellos, o sea por la oposición y contra la reelección de Bukele, sería una victoria política y moral importante que marcará los siguientes años.




viernes, 8 de septiembre de 2023

Carta a Nayib Bukele: Seremos el campo de experimentación de Google. De Paolo Luers

 

"Google le ofreció otra cosa – y de esto no se habla: la aplicación de la tecnología de la Inteligencia Artificial para convertir el gobierno digitalizado en un sistema de control absoluto, de la misma forma que los chinos ya lo están sufriendo." 

El audio: GOOGLE.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 9 septiembre 2023

Ciudadano presidente:

Usted firmó, sin ninguna licitación, sin ninguna consulta con expertos, un contrato de 500 millones de dólares con Google. No para afianzar una inversión del gigante de Silicon Valley en El Salvador, sino para lo contrario: nosotros vamos a pagar a Google 500 millones de dólares para servicios: realizar la digitalización del gobierno, crear un gobierno digital.

Digitalizar el gobierno es buena idea. Crear bancos de datos con toda la información de salud, educación, economía es buena idea. Pero gastar en esto $500 millones es mala idea.

Antes de tomar un jet privado a San Francisco para tomarse selfies con los ejecutivos de Google y firmarles unos pagares de $500 millones, que no tenemos, hubiera mejor hablado a Kaja Kallas, la jefa del gobierno de Estonia. Este es el país más avanzado del mundo en cuanto a digitalización. Estonia tiene un Ministerio de Economía Digital y ha creado una institución llamada ‘e-Governance Academy’ (teléfono +372 6631500; infor@ega.ee), que se encarga de asesor a países que quieren dar el paso a una sociedad digital. Incluso diseñan y realizan la digitalización del Estado a otros países. A la República de Benin en África le hicieron todo esto para 1.2 millones de dólares, y ahora lo están haciendo en Ucrania.

Entiendo que usted no está interesado que le tomen fotos con la líder de Estonia, Kaja Kallas, porque es la dirigente europea más comprometida con apoyar a Ucrania en su lucha contra la invasión rusa. No le gusta que lo vean con enemigos de Putin. Entiendo su cuidado – y también su aversión contra líderes políticos jóvenes como ella, que son cool sin ser egocéntricos y autoritarios…

Tampoco usted quería que Cybernetica SA, la empresa más calificada -expertos dicen la única calificada- que hubiera podido diseñar y ejecutar de manera segura y confiable el sistema de voto digital en El Salvador, fuera contratada por nuestro Tribunal Electoral. Es la empresa de Estonia, que hizo posible que su país fuera el primero en el mundo con
elecciones totalmente digitales – y con absoluta confiabilidad. No es lo que ustedes buscaban, por esto usted vetó esta empresa…

Pero regresemos a la digitalización del Estado. Tanto Estonia como varias empresas calificadas podrían dar a El Salvador este servicio por una mínima fracción de los 500 millones que cobra Google. No es una tecnología tan complicada. Y no es lo que usted realmente buscó con Google. Google le ofreció otra cosa – y de esto no se habla: la aplicación de la tecnología de la Inteligencia Artificial para convertir el gobierno digitalizado en un sistema de control absoluto, de la misma forma que los chinos ya lo están sufriendo. El Estado que sabe todo. El Estado que controla todo. Esto es lo peligroso de la Inteligencia Artificial: en manos de gobiernos sin límites y sin transparencia se convierte en un instrumento incontrolable y apto para cualquier abuso. Un Estado digital sólo es confiable si se tiene un gobierno democrático y transparente.

Digitalizar el gobierno no es más que la creación de bancos de datos y software que permiten administrar el Estado de manera más efectiva y ágil. Google está creando un sistema que, basado en estos bancos de datos, construye un sistema de control. Para esto Google necesita un campo -un país entero- de experimentación - ¿y cuál mejor que un país con un gobierno autoritario como el suyo? El que además usted les ofreció asumir la cuenta para su experimento tiene que haber sido la grata sorpresa para los ejecutivos de Google.

Sin embargo, todo esto no va a funcionar. Por suerte. Su gobierno no tendrá como pagar los 500 millones, que ofreció a Google, y la sociedad salvadoreña se va a dar cuenta de los peligros de este experimento. Va a quedar en el aire como el centro de distribución de Amazon, que usted prometió traer a El Salvador. O la mega inversión de Lufthansa en el aeropuerto de La Unión.

Pronto sus castillos en el aire ya no van a convencer a nadie.

Sin más que agregar,





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jueves, 7 de septiembre de 2023

México: Habrá elecciones de verdad, no una simple sucesión. Observador Político Paolo Luers

 

Publicado en EL DIARIO DE HOY, viernes 8 septiembre 2023

En México el tablero está listo para el juego de ajedrez, en el cual se ha convertido la contienda por la presidencia. Las figuras están en posición. O así parece...

Dos mujeres se van a enfrentar en el 2024 y una será la primera presidenta en la historia mexicana. El presidente AMLO, Andrés Manuel López Obrador, trató de repetir el viejo ritual de "la sucesión" heredado de la "dictadura perfecta" del PRI: el juego del "candidato tapado", compitiendo contra otros candidatos, cada uno pensando que puede ser él; el dedazo (en la actual versión de la tragicomedia con un dedo bien escondido, pero a la vez omnipresente) -y al final el destape. En el guion original del PRI, con el destape se termina la discusión, y el elegido no solo se convierte en el candidato del partido gobernante, sino de facto en el próximo presidente.

Bueno, resulta que esto último ya no funciona en México. Todo lo demás sí: AMLO tenía su candidata tapada, los demás -por lo menos el ex canciller Marcelo Ebrard- creyeron que era una competencia abierta, pero al fin era la elegida por AMLO: Claudia Sheinbaum, la ex jefa del gobierno de la Ciudad de México. Pero el siguiente acto del guion ya no funcionó: la discusión no terminó, ya que Marcelo Ebrard se negó a avalar lo que él llama una farsa, armó un berrinche, dijo que “no nos vamos a someter a esta señora” – y amenazó con renunciar al partido gobernante MORENA y buscar otras opciones. Con esto, ya se fregó el feliz final de la obra: La señora elegida se convierte en candidata oficialista, pero no automáticamente en presidenta. Habrá en las elecciones del 2024 una competencia real y abierta, no una simple sucesión arreglada.

Hoy los medios mexicanos y sus comentaristas dicen: “Siempre fue Claudia”. Pero en los meses que duró este espectáculo llamado "La Sucesión" todos hicieron caso al jueguito de apariencias. Quiere decir, le hicieron caso a AMLO, incluso los medios críticos y opositores, y también el supuestamente imparcial El País en su edición mexicana. Reportaron y comentaron cada movimiento en este juego, convirtiéndolo en la única narrativa. Hasta que vino otra mujer, la senadora Xóchitl Gálvez, y les botó el tablero a AMLO, a MORENA, y a la prensa. Sin consultar las dirigencias de los tres partidos opositoras coaligados en el Frente Amplio por México, se declaró candidata “de la gente, de los ciudadanos, independiente de los partidos” y les desarmó a estos partidos cualquier guion o plan o arreglo, que pudieron haber tenido – y ganó la competencia por la candidatura opositora.

El surgimiento de la figura de Xóchitl fue tan impactante que de repente perdió vigencia la narrativa de la sucesión de AMLO y el destape de la señora Sheinbaum. De repente México se dio cuenta de que habrá una competencia real y abierta por el poder en el siguiente sexenio. 

¿Por qué es abierta? Porque el tablero no está completo. Hay piezas sueltas. No está decidido qué va a hacer al fin la tercera fuerza, el Movimiento Ciudadano MC, que gobierna en Jalisco y Nuevo León. En este partido hay un debate fuerte y controversial sobre unirse a la colación opositora o postular un tercer candidato a la presidencia. Y es el partido que siempre aparece como la opción de Marcelo Ebrard, en caso que realmente rompa con MORENA. Se podrían abrir posibilidades nuevas que cambiarían todo: Una sería que MC postule a Ebrard. Esto afectaría más a la oposición que a MORENA, ya que quitaría más votos a la oposición que a la señora Sheinbaum. Pero podría ser que la llegada de Ebrard inclinaría la balanza interna en MC hacia una alianza con Xóchitl Gálvez. MC tiene razones válidas de no querer incorporarse en una coalición con los partidos PAN, PRI y PRD, que son muy desgastados o incluso detestados. Pero con la candidatura de Xóchitl Gálvez, que insiste en que ella es la candidata de los ciudadanos, no de los partidos, esto cambia y podría abrir a MC una puerta para entrar en una coalición opositora de carácter ciudadano, sin perder su cara.

Esto es está, por ahora, totalmente en el aire. Un triángulo entre Xóchitl, Ebrard y el carismático alcalde de Monterrey de MC, Luis Donaldo Colosio, hijo de otro Luis Donaldo Colosio, quien fue asesinado para evitar que él reformara y democratizara el PRI, podría ser el game changer, el elemento que cambiaría el juego electoral mexicano. Pero requeriría una enorme madurez y una sólida y creativa capacidad concertadora por parte de estas tres figuras, que hasta la fecha no se ha manifestado.

Puede ser que el conflicto en MORENA se resuelve a la mexicana: con arreglos que lleven a que Ebrard rompa su promesa de “no someterse a la señora”. Pero también esto podría Xóchitl Gálvez explotar a su favor - siempre y cuando no deje de ser irreverente, audaz y rebelde, y se perfile como la candidata que enfrenta la cultura del chanchullo.



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