¿Por qué escribo en este espacio
‘Observador Electoral’ sobre el reciente ‘operativo Cuscatlán’ de la
PNC? Porque es por primera vez (por lo menos por primera vez de forma
tan evidente), que se ejecuta un mega operativo de seguridad que es
diseñado con criterios de campaña electoral – y coordinado, en gran
medida, no por fiscales o policías, con criterios de investigación, sino
por expertos de comunicación, con criterios propagandísticos y
electorales. Veamos…
Casa Presidencial y la cúpula del FMLN
llegaron a la conclusión (acertada) que corren peligro de perder las
elecciones de marzo 2018 y marzo 2019. Identificaron (también
correctamente) que la gente está desesperada de los cosas: el mal
desarrollo de la economía
que no produce empleos, y la situación de inseguridad. La tercera
conclusión (igual acertada) fue que poco o nada pueden hacer para
cambiar la percepción negativa de la gente sobre la economía y el
empleo. La conclusión final: Hay que focalizar todos los recursos
necesarios para ganar puntos en el campo de seguridad. Y como saben que
no pueden cambiar la realidad, deciden cambiar la percepción – que es lo
único relevante en tiempos electorales.
Surge el ‘proyecto Bunker’

Puede ser que oficialmente tenga otro
nombre, pero este es desconocido, porque se trata de una oficina
clandestina. En las comunicaciones internas de la PNC tiene la clave
‘bunker’. Instalan en el
pabellón 6 del CIFCO una oficina,
donde concentran buena parte del personal de comunicaciones de la PNC,
de Centros Penales y del Ministerio de Seguridad, más varios refuerzos.
Todas las jefaturas de la PNC reciben instrucciones, no solo de
colaborar con ‘el Bunker’, sino de seguir sus instrucciones a la hora de
diseñar y ejecutar cualquier operativo de Seguridad Pública,
antipandillas o incluso de tránsito. Esto es lo nuevo: Diseñar
operativos policiales con criterio de su impacto mediático y electoral.
El jefe de comunicaciones de Casa
Presidencial, Eugenio Chicas, recibe la orden de crear una estructura
especial que se encargue de contrarrestar, con vista a las elecciones,
la percepción de la ciudadanía, manifestada en todas las encuestas, que
las políticas de seguridad del gobierno han fracasado. Chicas encarga
esta misión a Carlos Argueta, quien tiene años de apoyar al Ministerio
de Seguridad y la PNC con producciones audiovisuales. Carlos Argueta,
conocido durante la guerra como ‘comandante Chiquito’, es un exdirigente
del ERP, quien fue uno de los coordinadores de la exitosa labor de
comunicación y propaganda del Sistema Radio Venceremos. Argueta, luego
del fracaso del ERP de establecer un partido que compita contra el FMLN,
se acercó a los gobiernos del FMLN para ofrecerles los servicios de su
empresa de producción audiovisual – y su experticia en campañas de
propaganda.
El ‘Bunker’, dirigido por Carlos Argueta,
ha tomado control de todo el trabajo de comunicación de las
instituciones encargadas de Seguridad. Y paulatinamente ha tomado
control de la manera como la PNC define sus prioridades y diseña sus
operativos, para que tengan impacto positivo en la percepción de la
gente de las políticas de Seguridad del gobierno.
El ‘operativo Cuscatlán’
Luego de meses de ensayos para afianzar
los mecanismos entre la oficina en CIFCO, las jefaturas policiales y los
medios y periodistas (de los que colaboran siempre cuando consiguen
primicias), lanzaron la primera mega-producción del ‘Bunker’: el
‘operativo Cuscatlán’, ejecutado en la noche del 14 al 15 de febrero. Si
ustedes han visto los noticieros, se dieron cuenta que por donde
llegaban las unidades policiales, estaban instaladas cámaras y hasta
sets de Canal 10 – sobre todo donde llegaba al director de la PNC.
Aterrizaba el helicóptero de Howard Cotto, y estaban las cámaras listas.
Cuando Cotto personalmente arresta a uno de los presuntos cabecillas,
las cámaras ya corrían. Los periodistas (no todos, solo las redes
establecidas por el ‘Bunker’) tenían un insólito acceso a todo el
desarrollo del operativo. Y donde no tuvieron acceso, como en el show en
Zacatraz, donde sacaran al patio a los cabecillas de la MS presos para
leerles las nuevas imputaciones, el ‘Bunker’ tuvo sus propias cámaras y
proporcionó a los medios las grabaciones.
El timing electoral
El timing es perfecto. La invisible mano
del ‘Bunker’ nos mostró, a dos semanas de las elecciones, el show de un
contundente golpe contra la MS13. Pero toda la información que
necesitaban la fiscalía y la PNC para ejecutar los múltiples
allanamientos y capturas, proviene de testigos criteriados que tienen
más de dos años de colaborar con las autoridades y de proporcionarles
información. Estos pandilleros fueron arrestados en la ‘operación
Jaque’, en julio del 2016. El personaje central del caso ‘Jaque’, el
famoso Piwa, quien según la fiscalía coordinaba las operaciones
financiaras y logísticas de la MS13, colabora con las autoridades desde
entonces, si no incluso antes de ‘Jaque’. Muy poco han podido
judicializar del caso ‘Jaque’ y del siguiente operativo contra la MS13
de septiembre 2017, llamado ‘Tecana’. Y probablemente muy poco podrán
judicializar de esta nueva versión, llamada ‘Cuscatlán’. Pero desde el
punto de vista de la propaganda eso es irrelevante. El golpe de
propaganda se da hoy, poco entes de la fecha electoral, y los problemas
de judicialización vendrán meses después. Para el golpe mediático no se
necesita pruebas, solo imágenes impactantes. Las pone en escena
“Bunker’. Que después no habrá pruebas suficientes para sostener las
acusaciones y decomisos, no importa, porque la función del operativo es
mediática, no judicial.
Vuelven a meter a Mijango
Meter a la fuerza a Raul Mijango, el
mediador de la tregua, en este caso espectacular, acusándolo ahora de
cómplice de homicidio, es otro golpe mediático. Luego nos vamos a
enterar que la acusación contra Mijango no tiene nada que ver con los
presuntos pandilleros arrestados en el ‘operativo Cuscatlán’, y que
además esta basada, de nuevo, exclusivamente en el testimonio de un
criminal criteriado. Pero entonces, las elecciones ya habrán pasado a la
historia.
Lo triste es que están jugando con la
seguridad, ejecutando operativos con criterios propagandísticos. Esto va
a profundizar la crisis de inseguridad. Pero sobre todo, y esto indigna
aun más, están jugando con la desesperanza de la gente. Especulan,
ojala sin éxito, que pueden venderle a la gente un show mediático,
cuando lo que esperan son soluciones verdaderas.
(EDH-Observadores)