martes, 21 de abril de 2009

When Slapped, Slap Back


It's hard to argue with the results thus far from President Obama's "no drama" approach to campaigning and governing, but I think he should learn to chew a little scenery when the occasion demands. Theatricality is one of the weapons in any leader's arsenal, and a well-timed glower or growl can have more impact than a sheaf of position papers.

Obama's critics are upset that at the recent Summit of the Americas, held in Trinidad and Tobago, he treated his fellow leaders from around the hemisphere as peers. Obama's collegial attitude was, indeed, a break from tradition -- and was long overdue. Nothing would have been gained by barking orders at our neighbors and reinforcing the old image of insufferable yanqui arrogance.

There were a couple of moments at the summit, however, when Obama would have been right to throw off a little heat.

One was his encounter with Venezuelan President Hugo Chávez, whose public persona is the polar opposite of Obama's. Chávez is all theater, all the time. He made the most of his introduction to the new American leader, enfolding him in an all-smiles handshake and presenting him with a book that harshly indicts the long, painful history of U.S. intervention in Latin America.

Any idea that Chávez is some sort of threat to the United States is absurd. It's hard to see his fiery anti-American rhetoric as anything more than performance art, given that he has been scrupulously careful to avoid even the slightest disruption of the U.S.-Venezuela economic relationship. Venezuela owns Citgo, among other concerns, and is a reliable supplier of oil to the thirsty U.S. market.

It should also be noted that Chávez has acquired his extraordinary executive powers -- he obviously wants to be president-for-life -- through the ballot box. Americans may not like him, but Venezuelans do -- a majority of them, at least. However, it's impossible to overlook his anti-democratic methods of silencing his critics and neutralizing any potential opposition. Even though he uses Venezuela's oil to bolster the Castro regime in Cuba, Chávez is hardly a by-the-book socialist. He's more of an old-style Latin American strongman, a caudillo, and that's no model for the 21st century.

Chávez can be charming. But when Obama shook the man's hand, he should have telegraphed clearly, through posture, expression and language, that he was not amused. Chávez's gift of the book was meant to affront, not to enlighten, and I would have advised Obama to reciprocate in kind.

The other moment for presidential theatrics was Nicaraguan President Daniel Ortega's 50-minute speech excoriating, yes, the long and sordid history of U.S. meddling in Latin America. Asked later about Ortega's peroration, Obama replied curtly that "it was 50 minutes long."

Obama was correct not to walk out on the speech. But as was the case with Chávez's tendentious present, Ortega's speech was intended as a slap. When Obama spoke later, he should have prefaced his promising call for an "equal partnership" with other countries in the hemisphere with some strong pushback against those who would rather relive the insults of the past than move forward.

Granted, the history of U.S. involvement in Latin America is pretty sordid. And granted, Obama made clear that he intends no abdication of American leadership but rather a new atmosphere of mutual respect. Most of the assembled heads of government -- including Presidents Luiz Inácio Lula da Silva of Brazil and Felipe Calderón of Mexico, leaders of Latin America's two biggest economies -- responded to Obama's initiative graciously and with an eye toward the future.

Chávez, Ortega and a few others, however, made a show of being rude. A flash of presidential anger from Obama would have been in order.

My argument isn't that Obama should try to be someone he's not. It's that he's declining to use one of the tools at his disposal. As public anger over the U.S. bank bailouts was rising, a well-timed burst of presidential outrage might have allowed him to get out in front of it.

Obama was right to show respect for the leaders of neighboring countries big and small at the Summit of the Americas. Those who were not gracious enough to show respect for him deserved to be given -- metaphorically, of course, and in the spirit of hemispheric cooperation -- the back of the presidential hand.

(The Washington Post)

lunes, 20 de abril de 2009

Nuevas tiranías

Las tiranías del siglo XXI ­me refiero a gobiernos como los de Fujimori, Ahmadinejad, Lukashenko, Putin o Hugo Chávez­ colocan a los factores democráticos ante el enigma de cómo enfrentar con éxito a un tipo de regímenes que no terminan de actuar con la severidad asesina de las dictaduras militares del XX pero tampoco con el respeto por los derechos y las libertades propias de los sistemas democráticos.

Son híbridos difíciles. Como los partidos políticos no han sido prohibidos y no hay toques de queda, asesinatos y torturas en masas, no es necesario optar ­todavía­ por la organización y la lucha clandestina. Pero, como no hay reglas de juego claras, y la institucionalidad y las libertades personales igual están amenazadas, tampoco se puede actuar con la tranquilidad y transparencia con la que se hace política en las democracias "normales".

Las tiranías del siglo XXI, y Venezuela es un modelo, a pesar de su legitimidad de origen electoral, violan sistemáticamente y sin pudor alguno las constituciones, utilizan el sistema de justicia como aparato de persecución ideológica, ofician descomunales abusos de poder, instauran sistemas de apartheid laboral, desconocen la autonomía de poderes, cercenan el periodismo libre, criminalizan la disidencia, rinden culto a la personalidad de un hombre y, a la manera del nazismo, recurren a violentas bandas de civiles armadas como instrumento de intimidación.

En un contexto como ese no se puede hacer oposición con la "inocencia" con la que se hace por ejemplo en Chile, Brasil, Uruguay o como se hacía en Venezuela antes del arribo de Hugo Chávez. Sería como jugar póker honestamente con alguien que pone en la mesa un mazo de cartas marcadas.

La oposición hay que hacerla, es lo que creo no hemos entendido bien, ineludiblemente de manera tan novedosa como la tiranía. Se requiere por tanto de un gran esfuerzo de imaginación política, sacrificio, preparación anímica y, sobre todo, dotarnos de la serenidad y humildad ­pero también la la fortaleza­ para no caer en las tentaciones de la violencia, de una parte, y del miedo, de la otra, que el gobierno y sus aparatos propagandísticos, judiciales, policiales y parapoliciales, tratan de sembrar.

Si a la gente de tu bando la van encarcelando poco a poco mientras a los oficialistas se les perdona toda canallada, incluyendo el asesinato del opositor; si a los gobiernos locales de oposición legítimamente electos se les sabotea desde el gobierno central; si la Asamblea Nacional por órdenes del tirano aprueba leyes fraudulentas para recuperar el gobierno en los espacios donde han sido derrotados; si el Estado petrolero atiborrado de petrodólares desata una guerra contra toda forma de economía privada; obviamente no se puede hacer política democrática "normal".

Por eso el reto del presente es jugar con ambas manos, encontrar nuevas tácticas para defendernos, sin caer en la desesperación y la violencia, que es el pretexto que el gobierno necesita para decretar el sueño mayor de Hugo Chávez: un estado de excepción.

No es fácil. Pero tampoco es imposible encontrar un nuevo camino que no consista sólo en colocar la otra mejilla ni seguir esperando, sin actuar, como rumian algunos por "el día que haya un nuevo levantamiento militar". Hay fuentes de inspiración. La desobediencia civil según Gandhi o Luther King.

La persistencia en el camino electoral con nuevas reglas de juego a la manera de Mandela. Los movimientos de masas conducidos por Havel y Walesa. O los levantamientos populares que pusieron fin a los gobiernos de Bucaram, Collor de Mello o el propio Fujimori sin disparar un solo tiro.

Cada vez son más grandes las cucharadas del amargo jarabe de autoritarismo que el chavismo nos hace tragar. ¿Dejaremos pasivamente que nos atraganten la botella completa hasta que no seamos otra cosa que guiñapos? ¿O tendremos el talento para impedirlo a tiempo? Nuevas tiranías, nuevas resistencias.

(El Nacional, Caracas/Venezuela)

Hasta aquí

El Presidente quiere convertir el 13 de abril en una histórica Bahía de Cochinos, pero a la hora del té no moja las botas en la playa

Pocos días después del infame golpe militar que derrotó a Salvador Allende, Octavio Paz escribió: "La indignación puede ser una moral pero es una moral a corto plazo. No es ni ha sido nunca el sustituto de una política".

Traigo esa frase hasta esta esquina de la página porque, en estos días, la indignación parece ser una forma de parálisis, un no puede ser congelado sobre el clima, un asombro que se ha vuelto de pronto ceremonia inmóvil.

No es para menos: la llamada revolución bolivariana ha dejado de administrar la esperanza y ha comenzado a administrar el miedo.

La justificación de toda esta "ofensiva", que ha convertido al Estado en el arma privada de un grupo, es una ficción heroica.

Pienso que las palabras del presidente Chávez, esta semana en la concentración del Palacio de Miraflores, pasarán a la historia como uno de los momentos más delirantes de la fabulación oral venezolana.

No sólo comparó el 13 de abril del 2002 con el 19 de abril de 1810 sino que, además, afirmó que lo ocurrido hace 7 años "no tiene precedentes en la historia de este continente".

Inventa una revuelta popular de dimensiones desbordadas y, de paso, minimiza el peso definitivo de la maniobra militar que no permitió que se reprimiera al pueblo, frustró el golpe y lo devolvió a la Presidencia. Un detalle: el líder de esa épica democrática se encuentra hoy en prisión. Tuvo la osadía de cuestionar el proyecto del líder supremo. Es un peligro para el poder.

Porque detrás de toda la hojarasca verbal de los actos públicos, lo que en verdad sorprende es que el valiente y aguerrido comandante en jefe dirija una ofensiva revolucionaria a control remoto, desde la trinchera de un hotel de lujo en el oriente del planeta. Mientras su gobierno cerca a la oposición, acosa a Rosales, encarcela a Baduel, le da un golpe a Ledezma, presiona a la justicia para dictar sentencias o para perseguir a los medios...

Chávez está de viaje, corriendo el terrible riesgo de hablar por teléfono con el canal 8. El programa Dando y Dando es una suerte de medium: siempre te puede comunicar con el más allá.

El Presidente quiere tener su propia Bahía de Cochinos, pero a la hora del té no moja las botas en la playa. Su épica es más digital. Es un héroe de las ondas herzianas. Es un líder que siempre pelea vía microondas.

Ya no sabemos si se trata de una aguda estrategia militar, de una rutina más del espectáculo, de un parpadeo en su ánimo, o de todas las anteriores, juntas y revueltas. Pero lo cierto es que, entre otras cosas, los venezolanos nos encontramos ante un insólito caso de malversación de fondo públicos: el proyecto religioso de Hugo Chávez.

Se trata de una inversión multimillonaria, de un insondable gasto de fe. "Dios utilizó como instrumento al pueblo. Los mártires de puente Llaguno dieron su vida por mí", volvió a gritar.

"Mi vida ya no es mía: ¡es de ustedes!", repitió. "Esta revolución es eterna", exhaló, en la renovación sacramental de todos sus actos públicos.

Él es el nuevo Mesías. Petrolero y todopoderoso. Su naturaleza es mediática: está en todos lados y en ninguna parte. Distribuye los castigos a su antojo, jamás se queda con ninguna culpa. Es inasible e infinito. Sólo con él podremos alcanzar nuestro glorioso destino: "De nosotros depende el futuro de los pueblos de este continente". Así habla el Señor.

Alguien transhistórico, iluminado, con el sagrado designio de completar el firmamento de Bolívar, puede ignorar las formas, los acuerdos, las reglas. Para un Dios, la democracia sólo es un trámite burocrático.

Aquel "Por ahora", pintado en las vallas publicitarias de la ciudad, unos días después del rechazo popular al referéndum constitucional, era tan sólo la profecía, el anuncio de un proyecto que está dispuesto a pasarse por el forro la voluntad de los ciudadanos y las letras de la Constitución. Los planes divinos no se consultan con nadie.

La agenda de Chávez la conocemos desde hace mucho.

Es la misma que se inició el 4 de febrero de 1992. Desde ese día, hasta hoy, ha seguido empeñado en dar un golpe de Estado.

Aun siendo presidente, y teniendo bajo su control la mayoría de los poderes públicos, insiste en lo mismo, trabaja en la sombra, conspira, asalta, invade, ocupa...

El problema, entonces, no es lo que quiere Chávez, lo que él desea.

Eso ya lo sabemos. El problema es lo que queremos los demás venezolanos, lo que estamos dispuestos a permitirle. El problema no es el "Por ahora", el problema es el "Hasta aquí". La indignación también puede transformarse en política.

(El Nacional, Caracas/Venezuela)

domingo, 19 de abril de 2009

La cumbre del calipso

El cambio de la política de Estados Unidos hacia Cuba no es ni lo más sorprendente ni lo más importante de la V Cumbre de las Américas. Esto iba a suceder aunque la cumbre no hubiese tenido lugar. De hecho, tal como lo anticipé en estas páginas hace más de un mes (ver Raúl Castro en la Casa Blanca), la liberalización de la política de EE UU hacia Cuba es un proceso ya en marcha y que poco tiene que ver con la reunión en Trinidad y Tobago. Lo más importante y menos discutido de esta cumbre son las profundas divergencias políticas que hoy separan a los Gobiernos latinoamericanos.

Un dato revelador acerca de la V Cumbre de las Américas es que ningún país quería ser la sede de esta reunión. Una de las pocas decisiones concretas que se toman en estos cónclaves presidenciales es dónde van a reunirse de nuevo. Pero hasta esta decisión resultó ser demasiado exigente para los Gobiernos que en 2005 participaron en la tumultuosa IV Cumbre de las Américas en Mar del Plata (Argentina). Nadie se ofreció a hospedar la siguiente reunión y sólo después de un complicado proceso de consultas y negociaciones, el Gobierno de Trinidad y Tobago accedió a invitar a los 34 mandatarios del continente a reunirse en su capital. Y así llegamos a la cumbre del calipso, el espectáculo de contorsiones retóricas al son de las maravillosas steel bands del Caribe inglés.

La reticencia a hospedar la cumbre americana no se debe ni a la flojera ni a la súbita austeridad de los Gobiernos. Más bien es porque en los tiempos que corren, reunir a los gobernantes de las Américas equivale a organizar una convención de perros y gatos. Muchos de ellos no se llevan bien, y salvo el consenso en pedir a Washington que levante el embargo a Cuba, son pocas las convergencias entre los mandatarios. Muchos están políticamente más cerca de Estados Unidos que de sus países vecinos. El brasileño Lula da Silva se lleva mejor con Barack Obama que con la argentina Cristina Fernández de Kirchner; el mexicano Felipe Calderón, el colombiano Álvaro Uribe y la chilena Michelle Bachelet están mucho más cerca de las posiciones de Estados Unidos que de las de sus colegas de Venezuela, Ecuador o Nicaragua. Las políticas de Perú o Uruguay tienen más afinidades con las estadounidenses que con las de Bolivia o Paraguay. Lo mismo se puede decir de las diferencias entre Costa Rica y Honduras.

Las diferencias surgen por visiones y conductas muy distintas en la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión; en el papel que deben tener el Estado y el mercado; en cómo tratar a los inversionistas nacionales y extranjeros; en cómo relacionarse con Estados Unidos y cuáles son los países de otros continentes con los que hay que aliarse. También hay entre los mandatarios latinoamericanos divergencias acerca de la concepción misma de la democracia, sobre la independencia que deben tener en la práctica el Poder Judicial y el Legislativo, y en la manera de tratar a la oposición política.

A pesar de los discursos enfatizando la integración y los abrazos presidenciales frente a las cámaras, la realidad es que América Latina y el Caribe están divididos en dos grandes bloques, y lo que hemos visto en la cumbre del calipso ha sido la utilización de la denuncia del embargo a Cuba como una excusa para evitar conversaciones que hubiesen puesto en evidencia el choque entre estos dos bloques. Uno de ellos lo forman Brasil, México, Colombia, Chile, Perú y Costa Rica, mientras que los principales miembros del otro son Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Paraguay y Honduras.

A veces pequeñas anécdotas dicen mucho: el mismo día que Barack Obama se reunía en México con Felipe Calderón de camino a Trinidad, Hugo Chávez presidía en Venezuela la reunión de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA) con líderes de Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica y el canciller de Ecuador. "Preparamos la artillería que llevamos a la cumbre", dijo Chávez. En la reunión adoptaron también una nueva moneda, el sucre, para el comercio entre ellos. Chávez, además, anunció la incorporación al ALBA de un nuevo país: San Vicente y las Granadinas (población: 120.000; territorio: 389 kilómetros cuadrados). Mientras todo esto sucedía, Lula y Obama conversaban por teléfono para coordinar sus pasos en el calipso de Trinidad.

(El País, Madrid)

Definir prioridades

La Asamblea Legislativa no discute las cosas importantes y pierde tiempo con las cosas menos importantes. Incluso con pendejadas.

Las únicas iniciativas de ley que debería discutir y aprobar la Asamblea saliente en los pocos días que le queda, son las nuevas reformas constitucionales. Son las únicas que son impostergables. Pasar estas reformas a la siguiente Asamblea significa perder tres años, ya que necesitan la ratificación de la siguiente Asamblea.

Quiere decir: Si esta Asamblea, cuyo mandato vence el 30 de abril 2009, no aprueba las reformas constitucionales necesarias para subsanar las deficiencias institucionales del Tribunal Supremo Electoral y de la Corte de Cuentas, estas reformas no se pueden ratificar y poner en práctica antes del año 2012.

Todas lo demás iniciativas de ley pueden perfectamente esperar hasta que la nueva Asamblea Legislativa asuma en dos semanas.

El tiempo que se pierde si la actual Asamblea no ratifica la reforma constitucional de las escuchas telefónicas o si no elige al nuevo Fiscal General, se mide en semanas, no en años.

El caso más claro de la total perversión de prioridades es la reforma constitucional promovida por el PDC para anclar en la Constitución la prohibición de los matrimonios gay. Esta iniciativa está en la agenda de la Asamblea, y el bloque de derecha está convirtiendo su ratificación en esta Legislatura en punto de honor. A pesar de que no hay ninguna prisa, porque esta ratificación igual la puede dar la Asamblea nueva que asume en mayo.

Los matrimonios gay no están permitidos en este país. No existe ninguna iniciativa legislativa de permitirlos. No existe cola de parejas gay esperando casarse. Simplemente, el problema no existe. Y dan prioridad y urgencia impostergable a la iniciativa de cambiar la Constitución para que en algún futuro ni siquiera visible imposibilitar una hipotética ley de permitir matrimonios gay...

En cambio, las reformas de dos instituciones, cuya democratización y fortalecimiento es clave para nuestra democracia -Corte de Cuentas y Tribunal Electoral-, no está en la agenda. Todo el mundo coincide en la necesidad de estas reformas. Hay coincidencia sobre cómo reformarlos. En el caso de la autoridad electoral, separando las funciones administrativas-logísticas de las funciones jurisdiccionales, y separando ambas nuevas instancias del ámbito partidario. En el caso de la Corte de Cuentas, transformándola en una Controlaría, cuyos funcionarios se elijan con mayoría cualificada en la Asamblea.

Como no hay mucha discrepancia, sería factible discutir y aprobar estas reformas, aun en el corto tiempo que queda. Sin embargo, no hay voluntad. No hay sentido de urgencia. No hay sentido de responsabilidad. Ni por parte de la derecha ni por parte de la izquierda. Tampoco por parte de los predicadores del cambio. Lo que confirma mi sospecha que ‘cambio’ y ‘reforma’ son dos intenciones muy diferentes. Lo que en este país hace falta es reformismo. Y parece que esto no cambia con al cambio de gobierno...

Para salvar la situación, los diputados deberían convocarse a una sesión ininterrumpida que dure de lunes 20 al jueves 30 de abril. Deberían hacer tres cosas solamente: Primero, rechazar la ratificación de la reforma que intenta a hablar en la Constitución de los matrimonios gay. Para que sus promotores aprendan que no es legítimo confundir las prioridades del primer órgano del estado con iniciativas frívolas.

Segundo y tercero: discusión y aprobación de las reformas constitucionales impostergables para reformar hacernos de autoridades confiables en materia electoral y de controlaría.

Los únicos dos puntos adicionales que deberían considerarse debatir y aprobar son dos reformas constitucionales que propone FUSADES: Cambiar los requisitos que dicta la Constitución para los magistrados de la Corte Suprema, para evitar que se elijan candidatos que representen intereses partidarios. Y eliminar de la Constitución el requisito de secretividad de las declaraciones patrimoniales que deben rendir los funcionarios públicos al inicio y al final del desempeño de su cargo.

Todo lo demás, al archivo o a la próxima Asamblea. Es una cuestión de prioridad y de responsabilidad.

(Publicado en El Diario de Hoy/Observadores)

sábado, 18 de abril de 2009

Carta a Roberto Silva, ex-diputado preso en Estados Unidos


Estimado Roberto:


¿Cómo la está pasando allá en la cárcel federal en Arizona? Me imagino que un poco mejor - ahora que te pisaste al Chele Tórrez, al Fiscal General Safie y posiblemente a Tony Saca...

Hiciste esta jugada de campeones para conseguir que los gringos no te entreguen a la justicia salvadoreña. ¿Cómo pueden entregarte a un país donde los políticas piden medio millón de dólares para arreglar juicios?

Pero nada es de choto. En cambio, los gringos agarran la grabación que hiciste con tu cuate Tórrez, y la filtran a la prensa. Un tiro genial: Matan a varios pajaritos de un sólo disparo: cae el Chele Tórrez, cae el fiscal Safie, cae la movida de Saca de mantener a un fiscal que le cubra la espalda, cae el control de Saca sobre ARENA, cae el intento de trueque con el FMLN: fiscalía contra magistrados de la Corte...

Sos un genio, Roberto: Con una jugada de carambola cambiaste el panorama político del país en plena transición. Le diste impulso a la renovación de ARENA y paraste en seco las negociaciones sobre la elección del fiscal y de la corte. Bueno, with a little help from your friends - con una pequeña ayuda de los gringos...

Hasta la vista, Paolo Lüers

(Publicado en Más)

Responsabilidad conjunta


En cafetines, gimnasios, entrevistas matutinas, la plática va sobre si el gobierno entrante será del FMLN o de Mauricio Funes; si en el gobierno mandará la Comisión Política del partido o el presidente; cuántos ministerios tendrá el FMLN y cuántos tendrán los Amigos de Mauricio; etcétera, etcétera.

Ya no aguanto escuchar esta paja.

Independientemente de cómo se reparten los ministerios y las autónomas, tendremos un gobierno del FMLN presidido por el señor Mauricio Funes, ex-periodista, y el señor Salvador Sánchez Cerén, ex-comandante guerrillero. Por esto votó el 52% de los que participaron en las elecciones. Nadie les preguntó si querían que gobernara el FMLN o Funes. Los electores tenían solamente dos opciones: marcar la bandera de tricolor, para que siga gobernando ARENA; o marcar la bandera roja, para que asuma el gobierno el FMLN. Todo lo demás es paja.

La mayoría votó por la bandera del FMLN, por el programa de gobierno elaborado por el FMLN, por la fórmula presidencial presentada por el FMLN. Votaron por el paquete FMLN-Funes.

La contradicciones dentro del partido, entre el partido y su fórmula, dentro de la fórmula, entre el partido y sus aliados – son reales, pero son problemas internos de ellos que tienen que superar o administrar para poder gobernar. La ciudadanía no tiene parte en este forcejeo. La ciudadanía eligió un gobierno. Punto.

El doble discurso, antes estrategia de campaña, hoy se sigue empleando e incluso perfeccionando para generar gobernabilidad y para evitar una oposición unida. Para que el lenguaje ‘moderado’ de Funes sorprenda y tenga impacto, necesariamente hay que mantener el lenguaje radical del partido. Para que Funes sea percibido como la última línea de defensa contra los partidarios de los modelos de Cuba y Venezuela y contra políticas anti-empresariales, hay que mantener vivo el debate sobre quién va a mandar, quién va a definir las políticas del Estado...

Lo que el presidente electo dice a la empresa privada, a los partidos de oposición, a Obama, a los gobiernos de izquierda democrática, a los profesionales, a los medios es básicamente lo siguiente: “En la medida que ustedes me apoyen, o por lo menos me den tregua, voy a tener independencia del partido y de Hugo Chávez.”

Y el eco se escucha en todas partes: Darle agua y tiempo a Funes, ¿no será esa la mejor manera de debilitar al FMLN? Es absurdo, pero se escucha en todas partes. ¿Cómo debilitar al partido de gobierno apoyando al gobierno?

Cuidado: No estoy diciendo que o hay que apoyar las políticas del gobierno del Frente que sean racionales, resultado de consensos, y que sirven para enfrentar la crisis económica o para fortalecer la institucionalidad. Hay que hacerlo de todas formas, pero sin la ilusión de apoyando a Funes se debilita al Frente, o que se aporte a transformar al Frente en un partido moderado, confiable y democrático.

Los apoyos que el gobierno entrante del FMLN necesita de empresarios, medios y partidos opositores hay que negociarlos, consiguiendo garantías y compromisos en materia de institucionalidad, libertad de expresión, reformas políticas. Debilitar al FMLN en su capacidad de imponer políticas anti-democráticas, formas de ‘democracia directa’, etc. no funciona confiando en la buena voluntad y la vocación democrática de Mauricio Funes, sino mediante el ejercicio de oposición constructiva y concertación.

El partido FMLN y el presidente Funes tendrán responsabilidad conjunta sobre todos los aciertos y errores del gobierno y su partido. Ya gobernando no se vale el juego de apariencias. Son un sólo gobierno y partido de gobierno y como tales serán evaluados.

Funes será responsable de todo lo que el partido haga en los próximos años, dentro y fuera del ejecutivo, dentro y fuera de la Asamblea, dentro y fuera de las instituciones, dentro y fuera de sus alcaldías. Incluyendo de lo que haga en la calle. Y el FMLN será responsable de todo lo que el gobierno haga o deje de hacer en los próximos cinco años, no sólo de los ministerios dirigidos por militantes.

(Publicado en El Diario de Hoy/Observadores)

jueves, 16 de abril de 2009

¿Qué hacer con la Basura? Reciclemos Latas y botellas de vidrio.

Pasaron las vacaciones y hay que comenzar a trabajar de nuevo. Pero no solo las de semana santa sino que las de las elecciones, tuvimos año y medio en que poco a poco la actividad de todos se tornó meramente electorera, unos contra otros, polarizados y viviendo en el reino de nunca jamás, o sea de cuentos de hadas. Llegó la hora de despertar de ensueños y promesas de campañas y ponernos a trabajar por le futuro de El Salvador. Ahora el presidente electo Funes tiene mucho trabajo que hacer, tiene un gabinete que crear, esperemos que el cambio prometido también se vea en medio ambiente y tengamos alguien potente y decisorio que guie el país hacia un futuro sustentable.  Esperamos también del presidente Saca que termine con golpe maestro en el tema ambiental, por ejemplo las minas.

Pero ahora que despertamos del letargo electorero es hora de seguir la serie ¿Qué hacer con la basura? Que comenzamos con: ¡Hagamos algo con la basura! Y luego comenzamos a ver que si tenemos soluciones en El Salvador ya planteamos que hay que hacer con las baterías, el papel y el aceite. Ahora queremos ampliar para darle a nuestro lectores alternativas de que hacer con la latas de aluminio y botellas de vidrio. La ideas que no exista la excusa de no conocer.

En primer lugar analizamos el caso de las botellas de vidrio, en El Salvador no hay alternativas muy buenas para el reciclaje, sobre todo fuera de San Salvador. En realidad la alcaldía de San Salvador es la mejor fuente para poder reciclar.

Alcaldía Municipal de San Salvador. Teléfono 2202-6147, 2202-6148 y 2202-6150. Con la Ing. Claudía María Rico de Contreras. Estación de servicios municipales ARAGON, Autopista a Comalapa, Km. 1 ½. Frente a Rancho Navarra. Página Web www.amss.gob.sv email: irico@amss.gob.sv  Solo se recibe en la estación de servicios ARAGON y todo el material debe ir separado, se recibe sin pago por el mismo.

LIZA, S.A. Teléfono 2241-0457. Con Margarita de Borja. 6 C. ote. Y Fnl. Av. San Martin No 4-7, Santa Tecla. Email: mticas@liza.com.sv. Se reciben botellas de vidrio directamente en el lugar.

Para las latas de aluminio existen más alternativas. Hay tres alcaldías que ofrecen el servicio de reciclaje (San Salvador, Ayutuxtepeque y Suchitoto), así como varias empresas privadas. Son actividades fáciles que podemos contribuir a solventar el problema de la basura. Los contactos son los siguientes:

Alcaldía Municipal de Ayutuxtepeque: Teléfonos 2272-6255  2272-0546 22726244. Con Ana Margoth Handal de Arias. 1a calle oriente no. 1, Ayutuxtepeque. Email: alcaldesadeayutuxtepeque@yahoo.com Se recolectan con el Servicio de Aseo Municipal.

Alcaldía Municipal de Suchitoto. Telefonos 2335-1041 y 2335-1120. Con la Sra. Concepción Juárez. Centro de Reciclaje Cantón Milingo, desvío La Manetca, a 1 Km. Del casco urbano de Suchitoto. Email: Conny127@hotmail.com suchitoto@navegante.com.sv. Hay separación de materiales directamente en el tren de aseos. Así que en Suchitoto separe su basura.

Lista de empresas que reciclan latas de aluminio

CAPSA S.A. DE C.V. l_rivas7777@yahoo.com SR. LUIS RIVAS 2278-0867

ECO SISTEMAS INTEGRALES S.A. DE C.V. ecosistemas@integra.com.sv 2264-6384                2264-6385 y 2264-1488 DR. SALVADOR ALFREDO EGUIZABAL

EL COCAL – NEJAPA REYNALDO HURTADO JAIME PORTILLO 7994-7828 Compra de materiales reciclables

FUNDACION RECICLADORA DE RESIDUOS PLASTICOS (RECIPLAST) 2260-6606 y 2260-6605 CLAUDIA SALAZAR  www.swisscontact.org.sv cs@swisscontact.org.sv

INDUSTRIAS DE RECICLAJE SALVADOREÑA S.A. (INDRESA) 2225-5918  2225-6667  22254634(FAX) VICTOR CHIZMAR                      VLADIMIR MARTINEZ gerencia@indresa.com.sv                    trafico@indresa.com.sv

INVEMA LIC. ALONSO BARRERA 2281-1511 y 2281-1514           alfonsobarrera@invemascrap.com

INVERSIONES CRISSAL 2261-2326 2261-2322 2282-1901 SR. EDUARDO VILLALOBOS        

INVERSIONES REPACESA ING. ERICK ANTONIO AMAYA GUILLEN 2261-1079 2261-1072                  2261-1063 2261-1070 irepacesa@navegante.com.sv

IRCA, Agencia MOYSI-RAMIZ irca@mail.com o ruthpriscilagh@hotmail.com   Licda. Ruth Priscila Ramírez 2222-8905 y  2222-9883

PROMA. 2271-5832 y 7967-8296. promaongs@yahoo.com con Nelson Antonio Deras.

PROCOMES 2227-0029 procomes@salnet.net www.procomes.org.sv con Cristina Lovo o Gilma de Calderon

TAMCIS S.A. DE C.V. 2228-4085 y 7886-4891. Lu.tamayo@gmail.com Sr. Luis Tamayo

UNICA 2211-4059 unicaservicio@integra.com.sv Fernando Flores

Carta a Hugo Martínez, diputado del FMLN

Querido amigo Hugo:

Ya que tu jefe te lleva a pasear a todas las cumbres presidenciales donde va con Don Tony, me imagino que vos serás el canciller de la República. ¡Te felicito!

Fijate que vos serás un buen canciller. Ya que tenía que ser alguien del partido, mejor vos que Nidia Díaz o Sigfrido Reyes, quienes se mueren de ganas de viajar en primera clase.

Claro, el peligro es que Sigfrido, para no quedar sin nada, quiere ser el Chele Rank del nuevo gobierno. Eso para nosotros, los periodistas, sería un reto de primera. Pero bueno, mejor que tengamos pesadillas los escribanos y no los presidentes del mundo...

La gran ventaja de ser canciller es que puedes mandar a Nidia de embajadora a Corea del Norte, si es que tu jefe decida abrir relaciones con el museo del marxismo-leninismo. En el partido te lo agradecerían. Y si de un solo despachás al Ayatollah Chamba Arias a Irán y a Lorena Peña a Tailandia, te vuelves tan popular en el Frente que te puedes lanzar a la carrera por la siguiente presidencia...

Bueno, no vayamos tan lejos. Primeras cosas primero. Todavía no hay gabinete y Mauricio nos puede regañar si tomamos decisiones sin consultarle. Mejor mantener un perfil bajo en Trinidad y Tobago - todavía no le caigás con todo a Hilary...

Tu asesor, Paolo Lüers

(Publicado en Más)

lunes, 13 de abril de 2009

Reflexiones del compañero Fidel: DEL BLOQUEO NO SE DIJO UNA PALABRA





El gobierno de Estados Unidos anunció a través de la CNN, que esta semana, Obama visitaría a México, iniciando su viaje rumbo a Puerto España, Trinidad y Tobago, donde estará dentro de cuatro días para participar en la Cumbre de las Américas. Anunció el alivio de algunas odiosas restricciones impuestas por Bush a los cubanos residentes en Estados Unidos para visitar a sus familiares en Cuba. Cuando se indagó si tales prerrogativas reconocían a otros ciudadanos norteamericanos, la respuesta fue que no estaban autorizados.

Del bloqueo, que es la más cruel de las medidas, no se dijo una palabra. Así se le llama piadosamente a lo que constituye una medida genocida. El daño no se mide solo por sus efectos económicos. Constantemente cuesta vidas humanas y ocasiona sufrimientos dolorosos a nuestros ciudadanos.

Numerosos equipos de diagnóstico y medicamentos vitales no son asequibles para nuestros enfermos aunque procedan de Europa o Japón, u otro país, si utilizan algunos componentes o programas de Estados Unidos.

Las restricciones relacionadas con Cuba deben aplicarse por las empresas de Estados Unidos que producen bienes o prestan servicios en cualquier parte del mundo en virtud de la extraterritorialidad.

Un influyente senador republicano, Richard Lugar, varios más de su partido con igual título en el Congreso, y otro número de importantes senadores demócratas son partidarios de eliminar el bloqueo. Están creadas las condiciones para que Obama emplee su talento en una política constructiva que ponga fin a la que ha fracasado durante casi medio siglo.

Por otro lado, nuestro país que ha resistido y está dispuesto a resistir lo que sea necesario, no culpa a Obama de las atrocidades cometidas por otros gobiernos de Estados Unidos. No cuestiona tampoco su sinceridad y sus deseos de cambiar la política y la imagen de Estados Unidos. Comprende que libró una batalla muy difícil para ser electo, a pesar de prejuicios centenarios.

Partiendo de esa realidad, el Presidente del Consejo de Estado de Cuba expresó su disposición a dialogar con Obama y, sobre la base del más estricto respeto a la soberanía, normalizar las relaciones con Estados Unidos.

A las 2 y 30 de la tarde el jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en Washington, Jorge Bolaños, fue citado por el subsecretario de Estado, Tomas Shannon, al Departamento de Estado. Nada de lo que conversó era diferente de lo señalado por la CNN.

A las 3 y 15 p.m. se inició una larga conferencia de prensa. La esencia de lo que allí se dijo está contenida en las palabras textuales del asesor presidencial para América Latina, Dan Restrepo, quien declaró:

“Hoy el presidente Obama ha ordenado que se tomen ciertas medidas, ciertos pasos, para extender la mano al pueblo cubano, para apoyar su deseo de vivir con respeto a los derechos humanos y para poder determinar su destino propio y el destino de su país.

“El presidente ha dado instrucciones a los secretarios de Estado, Comercio y Tesoro, para que pongan en marcha las acciones necesarias para eliminar todas las restricciones a individuos para que puedan visitar a sus familiares en la isla y mandar remesas. Además ha dado instrucciones para que se tomen pasos para permitir el flujo libre de información entre el pueblo cubano y entre quienes están en Cuba y el resto del mundo, y para facilitar la entrega de recursos humanitarios enviados directamente al pueblo cubano.

“Al tomar estas medidas para ayudar a cerrar la brecha entre familias cubanas divididas y promover el flujo libre de información y artículos de ayuda humanitaria para el pueblo cubano, el presidente Obama está esforzándose por cumplir los objetivos que fijó durante la campaña y desde que asumió el cargo.

“Todos aquellos que creen en los valores democráticos básicos anhelan una Cuba que respete los derechos humanos, políticos, económicos, básicos, de todo su pueblo. El presidente Obama considera que estas medidas ayudarán a hacer realidad ese objetivo. El presidente alienta a todos quienes comparten este deseo que sigan comprometidos a su firme apoyo para el pueblo cubano.

“Gracias.”

Al finalizar la conferencia el asesor confesó con franqueza: “Todo se hace por la libertad de Cuba.”

Cuba no aplaude las mal llamadas Cumbres de las Américas, donde nuestros países no discuten en igualdad de condiciones. Si de algo sirvieran, sería para hacer análisis críticos de políticas que dividen nuestros pueblos, saquean nuestros recursos y obstaculizan nuestro desarrollo.

Ahora solo falta que Obama persuada allí a todos los presidentes latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo.

Cuba ha resistido y resistirá. No extenderá jamás sus manos pidiendo limosnas. Seguirá adelante con la frente en alto, cooperando con los pueblos hermanos de América Latina y el Caribe, haya o no Cumbres de las Américas, presida o no Obama los Estados Unidos, un hombre o una mujer, un ciudadano blanco o un ciudadano negro.




Fidel Castro Ruz

Abril 13 de 2009

6 y 12 p.m.

(Publicado en CubaDebate)

In Cuba, Change Means More of the Same, With Control at the Top

HAVANA — When President Raúl Castro of Cuba began one of the biggest government shakeups in decades early last month, he explained the move simply as an attempt to streamline the government.

But the firing of a half-dozen top functionaries — including the surprising firing of two internationally prominent ministers — showed that under Mr. Castro, politics and decision-making are likely to remain as centralized and tightly controlled as they were under his brother, Fidel.

Rather than dismantling Cuba’s socialist framework, Raúl Castro seems to be trying to make it work more efficiently. He has tinkered, for example, with the revolution’s signature successes: universal health care and education, both of which have had problems in recent years. While Fidel put younger, untrained teachers in classrooms, Raúl has been trying to entice retired teachers to return to work. Raúl has also shifted doctors so that those who were sent to Venezuela in exchange for low-cost oil do not leave parts of the island without medical care.

Mr. Castro removed the two noteworthy officials — Felipe Pérez Roque, the foreign minister, and Carlos Lage, the vice president and de facto economics czar — in advance of a party congress in the fall, the first in many years at which a Cuban leader will have to gather support for his plans. In doing so, he appears to want to consolidate control over the economy, which is in shambles, and Cuba’s dialogue with the United States, which is expected to increase under President Obama.

Cuban officials said that Mr. Pérez Roque and Mr. Lage had become too visible and that they had conveyed to foreign politicians false expectations about how the country would change and who would be in control of its direction. The officials declined to be more specific.

The men were also involved socially with a Cuban named Conrado Hernández, who was surreptitiously recording their conversations during regular parties at his ranch in Matanzas. Some of those recorded conversations, which Cuban officials recently discovered, included acerbic criticism and off-color jokes about various government leaders, including Fidel and Raúl Castro.

Mr. Hernández, who served as the liaison on the island between the Cuban government and business interests in the Basque region of Spain, has been detained for over a month, Cuban officials said, because he was supposedly passing the recordings to Spanish intelligence officials, a claim that the Spanish Embassy in Cuba adamantly denies.

The Cuban officials spoke on the condition of anonymity because they were not authorized to speak with reporters.

On the streets of Havana, the capital, people seem to care less about the politics of the shakeup than whether the changes will make any difference in their lives.

“Politics here is a sport whose spectators are all blind,” said a man as he swept up litter along the seaside Malecón and who, like most people interviewed, did not want to be quoted by name. “Everyone knows things are happening. No one is sure what. So you stop trying to watch.”

People say they have seen small improvements in the economy that do not go far enough. Many roads in Havana have been repaired. Microwave ovens, DVD players and cellphones are now in stores, but most Cubans cannot afford them.

The nation still imports more than 80 percent of what it consumes, and Raúl Castro is trying to encourage farming by giving fallow lands to those willing to work it. But the money they can earn selling the food remains below what is needed for the tools and labor needed to start a farm.

Mr. Castro faces a tough road ahead. Three hurricanes last season cost Cuba $10 billion, or 20 percent of the gross domestic product. Salaries remain low, food prices are high and housing is scarce. Bartenders, with access to dollars, earn wages many times that of physicians. Tourism was up last year but the price of Cuba’s top export, nickel, dropped by 41 percent.

Many Cubans are putting their hopes for the economy on Mr. Obama’s easing of longstanding restrictions on family travel and remittances to Cuba, which he is expected to announce in the coming days.

Some people believe Mr. Obama needs to do much more to make a difference.

“Financially, the effect those steps would have for Cuba is tiny,” said Luís René Fernández, a University of Havana foreign policy specialist. “Only opening up travel to all Americans and lifting the blockade will have a measurable impact.”

In the meantime, as the American embargo continues, foreign companies are gradually increasing their presence in Cuba. Brazil, China and Russia have joined the search for oil in Cuban waters in the Gulf of Mexico.

Spanish companies have always had a strong economic presence here, and relations between the countries have grown stronger since Spain passed a law last year that allows anyone with Spanish grandparents to become a Spanish citizen. But the recent accusations against Mr. Hernández have complicated diplomatic matters; Spanish officials sent a delegation to Cuba this weekend to talk with officials about the issue.

Mr. Hernández’s troubles began at his farm in Matanzas, about 60 miles east of Havana, where he, Mr. Pérez Roque and Mr. Lage met regularly for drinks and dominoes.

During at least one of those tape-recorded gatherings in early February, which was attended by Mr. Lage, Mr. Pérez Roque and Fernando Remírez de Estenoz, the head of the Cuban Communist Party’s Foreign Relations Department, the conversation drifted off course and the men began making vulgar jokes about Fidel Castro’s age and health and about the political capabilities of Raúl Castro and José Ramón Machado Ventura, the vice president, according to two Cuban officials.

Though it is not clear why Cuban officials detained Mr. Hernández originally, they raided his office where they found the recordings and an unauthorized diplomatic passport that Cuban officials say was given to him by Mr. Roque. He was arrested Feb. 14 at the airport in Havana.

On March 2, Raúl Castro announced his shakeup. After Mr. Pérez Roque received a standing ovation in the lobby after he left his office for the last time, Raúl Castro called a meeting on March 6 to explain his actions to his top 20 officials. In broad details, he described the evidence against the men and played certain sections of the recordings for those gathered.

This article has been revised to reflect the following correction:

Correction: April 10, 2009
Because of an editing error, an article on Monday about a recent political shakeup in Cuba by President Raúl Castro, brother of Fidel Castro, misidentified the leader cited by René Fernández, a University of Havana foreign policy specialist, as needing “to do much more to make a difference” in helping to ease Cuba’s economic isolation. He was referring to President Obama, not President Castro.

The article also omitted a first reference to the first vice president, one of President Castro’s close friends. He is José Ramón Machado Ventura. The article also misstated the location of Matanzas, site of a social gathering at a farm where two recently purged Cabinet ministers had been secretly taped making disparaging remarks about the Castro brothers and Mr. Machado. It is about 60 miles east of Havana, not west.

(The New York Times, 6 de abril 2009)

Los cambios ministeriales, un proceso sano y necesario. Explicación de las causas.

Documento distribuido entre los miembro del PCC de Cuba para explicar recientes destituciones de Lague y Pérez Roque

Todos los revolucionarios deben conocer las causas de la destitución reciente de varios funcionarios cubanos, de personas que hasta hace unas semanas ocuparon puestos de máxima responsabilidad dentro de la Revolución, pero que traicionaron la confianza depositada en ellos por Fidel y Raúl.

Aunque Fidel, con la generosidad que lo caracteriza, evitó entrar en detalles que afectaran aún más la reputación que esos dirigentes despilfarraron con sus actos indignos, es importante que los cuadros del Partido, los dirigentes del gobierno y los amigos de la Revolución en otras partes del mundo conozcan estas causas.

Hay quien piensa que no deben explicarse, que al hacerlo se le “dan armas al enemigo”. Pero lo que no vamos a hacer los verdaderos revolucionarios es escondernos para defender nuestros principios, ni ocultar los errores que algunos cometieron, ni callar cuando algunos han traicionado la confianza de Fidel y de Raúl, como si aún así merecieran nuestro respeto o nuestra lástima. Los errores deben explicarse para que no se repitan, para que otros dirigentes o cuadros del Partido no bajen la guardia, para que aquellos que no han luchado en la Sierra ni han hecho nada por el triunfo de la Revolución no pequen de exceso de protagonismo y se crean que los puestos que ocupan les pertenecen de manera indefinida. Tienen que saber que los cargos son siempre de la Revolución, para servir al pueblo, y que los mantendrán solamente si se mantienen por el camino de la revolución, marcado por Fidel y Raúl.

José Luis Rodríguez y Carlos Lage:
José Luis Rodríguez es un buen funcionario desde el punto de vista tecnócrata, pero se ha dejado seducir por las ideas importadas de los cambios fracasados en el ya desaparecido campo socialista. Ya en pleno período especial, planteó como posible solución para los problemas de Cuba una reforma económica en la que se permitiría la pequeña empresa privada. Fue requerido por las máximas instancias de nuestro Partido, y el propio Raúl tuvo que intervenir para detener esa corriente que se apartaba del verdadero pensamiento revolucionario y que se estaba incubando por algunos “estudiosos” del ya desaparecido Centro de Estudios de América (CEA). Por su gran capacidad de trabajo, y teniendo en cuanta el momento de confusión que los cambios en la Unión Soviética pudieron provocar en algunos, se le dio una oportunidad y posteriormente una gran responsabilidad como Ministro de Economía. Pero la lección no había sido aprendida.

Aprovechando la enfermedad del Comandante en Jefe, y pensando que el compañero Raúl no sabría llevar la nave con rumbo firme, Carlos Lage Codorniú y José Luis Rodríguez se dedicaron a desempolvar los viejos planes de mercachifles que tantas veces ha denunciado Fidel. Pensaron que con empresas privadas, con eso que ellos llaman “libertad económica” –y que no es más que el enriquecimiento injusto de unos cuantos mediante de la explotación de los otros- iban a salvar el socialismo. Y ya sabemos que no, que el socialismo se salva con más rigor, con más control y más esfuerzo, no con maniobras entreguistas al enemigo. No vamos a construir el socialismo con el trabajo privado, o con empresas privadas, o con chiringuitos de pacotilla, vamos a construir el socialismo con más trabajo, más vigilancia revolucionaria, menos despilfarro y más disciplina.

A todas estas políticas de mercachifles hubo que comenzar a poner coto después de los huracanes que devastaron nuestra patria. Mientras Carlos Lage y José Luis Rodríguez pensaban que dejando a los campesinos vender los productos a cualquier precio o permitiendo el libre mercado se iban a solucionar los problemas, otros revolucionarios responsables denunciaron la ambición desmedida de unos pocos… Se realizaron amplios dispositivos policiales contra el mercado negro, y eso ha permitido que a pesar del golpe tremendo de los huracanes, los precios de los productos no hayan aumentado, porque no hemos permitido que los mecanismos propugnados por Lage y José Luis Rodríguez entregaran el país al capitalismo. Mientras esas fórmulas capitalistas no han funcionado nunca, hay otras fórmulas socialistas que sí han funcionado y que se han aplicado con éxito en las empresas gestionadas actualmente por el MINFAR. Fórmulas y métodos de gestión que implican más socialismo, no menos. Y esas fórmulas, que se basan en el mayor control, en la lucha sin cuartel contra la corrupción y en el esfuerzo revolucionario son las que hay que aplicar al resto de nuestra economía.

Fernando Remírez de Estenoz y Felipe Pérez Roque:

Aunque la persona más públicamente conocida es Felipe Pérez Roque, no se puede minimizar la responsabilidad de Fernando Ramírez Estenoz como jefe del Departamento de Relaciones Internacionales del Partido Comunista (PCC), que durante muchos años encabezó la representación cubana en Naciones Unidas en Washington. A un hombre que vivió en Estados Unidos y que tuvo esas responsabilidades no se le pueden perdonar los errores cometidos. Y entre estos errores, el más grave es darle ilusiones al enemigo, hacer creer a Washington que Cuba estaba “a punto de cambiar”, como si nuestro país no hubiese cambiado ya hace cincuenta años. Esa política de blandenguería ante el enemigo, de mendigar favores, de prometer falsas reformas es una política contraria a nuestros principios, y contraria al pensamiento de Fidel, que siempre ha tenido claro que no hay nada que negociar con el enemigo.

En el caso de Pérez Roque, esa línea entreguista se reveló en unas declaraciones durante su viaje a Rusia, cuando realizó las desafortunadas declaraciones de que “si mañana nos quitamos de encima el bloqueo, seremos el país más justo y libre en la Tierra”. Como si no fuéramos desde hace cincuenta años el país más libre y más justo de América Latina, el país más libre y más justo del mundo. ¿O es que hicimos una Revolución para esperar cincuenta años a que Estados Unidos nos quite el bloqueo para sólo entonces ser libres y justos? ¿Es que le vamos a dar el privilegio a Estados Unidos de decidir nuestro futuro? ¡Jamás! Llevamos cincuenta años siendo libres, y habría que preguntarse en qué clase de libertad estaba pensando Pérez Roque cuando dijo esas palabras. ¿Libertad para renegar de nuestro pasado heroico? ¿Libertad para comenzar la senda del capitalismo de la cual tan sabiamente nos arrancara Fidel? Esa libertad no la queremos. Pues a eso –y a darle entrevistas a Televisa- se dedicaba Pérez Roque cuando viajaba por el mundo. A pedir limosna, a prometer “cambios” en Cuba, aprovechándose de la enorme confianza que Fidel y Raúl habían depositado en él, aprovechándose de la enorme confianza depositada en el por nuestro pueblo, que le eligió diputado.

Pero no sólo se dedicaron a anunciar cambios fuera de Cuba, sino que intentaron imponer dentro de Cuba determinadas prácticas que no estaban consensuadas con los líderes de la revolución. Aprovechando la enfermedad del compañero Fidel, y el proceso de autocrítica revolucionaria emprendido por Raúl, estos funcionarios dedicaron a cambiar por su cuenta cosas que no pueden ser cambiadas tan fácilmente… Bajo sus orientaciones, el Ministerio de Relaciones Exteriores preparó una normativa según las cual los cubanos que viven fuera de Cuba podrían entrar a Cuba sin pedir ningún permiso, y los cubanos que viven dentro de Cuba podrían salir también, eliminándose los permisos de salida, la tarjeta blanca y las habilitaciones de pasaporte. Esos funcionarios engreídos comenzaron a hacer todos esos cambios internos e inconsultos, llegando incluso a pedir la redacción de nuevos reglamentos del MINREX para la tramitación de los permisos de entrada y salida. Y todo esto se estaba haciendo a espaldas de Fidel y Raúl, como si la Revolución ya no tuviera enemigos externos, como si Cuba no tuviese que defenderse de los enemigos y los vende patrias que abandonaron la isla por oscuros y egoístas intereses.

Esos cambios se estaban haciendo, y se llegaron a anunciar en el extranjero, y Pérez Roque y Remírez Estenoz querían realizar los cambios mediante la política de hechos consumados, como si fueran los dueños del país. Como dijo Fidel: “La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno”. Y ¡Qué papel más indigno que bajar la guardia, que poner en riesgo nuestra seguridad, sabiendo como lo saben que somos un país en guerra con la mayor potencia militar de los últimos siglos!

Fernando Remírez Estenoz vivió muchos años en Estados Unidos, y debía conocer perfectamente las políticas agresivas de ese país hacia Cuba. No podía ignorar los graves peligros que para la Revolución podían acarrear todos esos mensajes de debilidad en la política exterior. Desde este grupito, por un lado se intentaban impulsar dentro del gobierno unas medidas capitalistas para solucionar los graves problemas de nuestra economía, mientras que por otro se iban abriendo grietas en nuestras relaciones internacionales, grietas que daban ilusiones al enemigo sobre un posible desmantelamiento del sistema por parte de unos dirigentes a las que se les había subido el poder a la cabeza.

Pérez Roque, Lage y otros funcionarios fueron en su día escogidos para sus puestos por la dirección del Partido, porque sabían interpretar el pensamiento del compañero Fidel. Como depositarios de ese pensamiento, se convirtieron en hombres de confianza, en hombres queridos -hay que decirlo- para el pueblo cubano. Pero justamente por ser merecedores de tal confianza es más grave su traición. Al enfermar Fidel, intentaron proponer unos métodos de dirección basados aparentemente en el “trabajo en equipo” y las decisiones colegiadas. Con el argumento de que la genialidad de Fidel es irrepetible, intentaron proponer una nueva dirección en el proceso revolucionario, como mecanismo para introducir sus ideas peregrinas y minar nuestra ideología. Por suerte, sus maniobras desviacionistas han sido detenidas a tiempo. Es difícil creer que personas tan experimentadas hayan cometidos errores tan graves por simple espíritu naif. El tiempo dirá si no hubo algo más en ese intento de desviar el camino, en esa traición a la confianza.

Esa confianza ha sido traicionada, y sólo la generosidad profunda de Fidel, y el reconocimiento por parte de los implicados de sus graves errores, ha hecho que no se le dé la respuesta que a toda traición a la patria corresponde.


(Publicado en el blog cubano desdecuba.com/generaciony)

El rumbo de Chávez

El régimen venezolano combina la existencia de elecciones con la persecución de opositores

La detención del general Raúl Baduel es sólo el último episodio del progresivo acoso del presidente Hugo Chávez a la oposición política, y también a los miembros del Ejército que se han distanciado de la revolución bolivariana. La actuación del general Baduel fue decisiva para que Chávez recuperase el poder después del golpe de Estado de 2002, que alcanzó a deponerlo durante 48 horas. Pero las relaciones entre ambos se fueron deteriorando cuando el general abandonó el Ejército y, desde su nueva situación civil, criticó la deriva autoritaria del régimen venezolano. Para Chávez dejó de ser el camarada que le había salvado de los golpistas y pasó a convertirse en traidor, en la estela de otros oficiales encarcelados en el Centro Nacional de Procesados Militares.

Baduel se encuentra internado preventivamente en esta prisión, acusado de delitos supuestamente cometidos durante sus dos años como ministro de Defensa de Chávez. Su encarcelamiento parece una artimaña jurídica, en la medida en que la justicia no ha logrado por el momento establecer los cargos concretos que se le imputan y la detención preventiva dictada contra él para evitar un improbable "riesgo de fuga" concede a la acusación 30 días, ampliables por otros 15, para hacerlo. Aunque Baduel no es el primer oficial de alto rango procesado en la Venezuela de Chávez, sí es, sin embargo, uno de los más significativos, puesto que a su trayectoria militar y política dentro del régimen suma la autoridad moral que deriva de haber repuesto a Chávez en el poder tras el golpe de 2002.

Aunque Baduel es percibido por Chávez como un serio rival para el rumbo político que ha emprendido, su detención no puede interpretarse al margen de una estrategia más amplia del presidente venezolano en relación con el Ejército. Entre las diversas instituciones del Estado que Chávez está poniendo poco a poco al servicio de su revolución bolivariana hay que contar las Fuerzas Armadas. En este caso no se trata sólo de someterlas, desactivando su eventual potencial de resistencia. El propósito de Chávez parece ir más lejos, sustituyéndolas por un cuerpo de voluntarios que cumplirían las funciones tradicionales del Ejército, aunque desde una fidelidad absoluta a su persona.

El régimen venezolano no sólo hostiga al general Baduel, sino también a otros opositores: el ex candidato presidencial Manuel Rosales y los gobernadores de Miranda, Táchira o Carabobo. También al periodista Teodoro Petkoff, a quien se acusa de no haber pagado los impuestos de sucesiones en 1974. Para alejar las acusaciones de dictador, Chávez alega sus victorias electorales y el respaldo mayoritario en los referendos que han abierto la puerta a algunas de sus medidas más autoritarias. El chavismo dice estar dispuesto a respetar las urnas, pero sólo después de emplear todos los medios del Estado para impedir que la oposición pueda vencer. Pero el argumento no vale: regímenes perfectamente totalitarios ha habido que han salido de las urnas y han ganado referendos.

jueves, 9 de abril de 2009

Columna transversal: La oposición es demasiado importante

¿Cómo te pudo pasar esto? Toda la vida hemos peleado y ahora que la izquierda llega al poder, vos te quedás afuera?, me preguntan algunos amigos en la izquierda ya subidos al tren de ‘el cambio’.

La oposición es un ejercicio demasiado importante para dejárselo a los partidos, sobre todo de derecha. Esa fue mi posición cuando en 1969, por primera vez en la posguerra, la socialdemocracia alemana llegó al poder con Willy Brandt. Este hombre había sido mi héroe cuando era niño, porque había ido a España a luchar contra el fascismo, cuando nuestros padres se hicieron colaboradores cobardes de la dictadura. Había sido mi mentor, cuando como estudiante de secundaria me afilié a la socialdemocracia.

Pero cuando Willy Brandt llegó al gobierno, acaba de pasar el histórico año 1968. Toda una generación -en Paris, en Berlín, en Praga, en Beijín, en San Francisco- había asumido que ser oposición era igual a estar vivo. Nos opusimos a la influencia continuada de los nazis en la Alemania democrática, nos opusimos a la guerra en Vietnam, nos opusimos a la ocupación soviética en Praga. Nos opusimos al autoritarismo en nuestras familias, en nuestras relaciones amorosas, en nuestras escuelas, en nuestras universidades, en el socialismo ‘real’, en la derecha.

Seguimos siendo oposición, independientemente de quién gobernara. Apoyamos a Willy Brandt cuando buscaba la reconciliación con Polonia y la apertura del diálogo con el bloque soviético - pero nos opusimos a su apoyo a la remilitarización de Alemania y su pasividad frente a la ocupación norteamericana en Vietnam así como frente a la ocupación soviética de Checoslovaquia.

Yo me hice organizador sindical y periodista, después guerrillero en El Salvador, después nuevamente periodista. Las tres profesiones son, por definición, ejercicios de oposición y de crítica.

Nunca sentí ni siquiera tentación de volverme gubernista. En los 15 años de posguerra salvadoreña, para criticar a la estéril polarización y construir democracia, había que oponerse a ambos polos. Para abrir espacio a reformas, había que oponerse al conservadurismo de ARENA y FMLN. Para defender las libertades, a veces el destinatario principal de la crítica era ARENA, a veces el FMLN.

Entonces, ¿qué es tan diferente ahora? Viene otro gobierno, de otro color político, encabezado por otro señor que se siente dueño de la verdad. Viene otro gobierno, sostenido por otro partido autoritario. Seguramente tratará de hacer algunas cosas muy buenas, otras regulares, y otras que habrá que impedir mediante crítica y oposición. De modo que la consigna que yo abracé en 1969, cuando llegó al poder Willy Brandt, en medio de inmensas expectativas de cambio, sigue siendo válida: La oposición es demasiado importante para dejársela a los políticos...

Tengo que confesar que en 1969 la tentación de hacerse del otro lado -del lado del poder- era mucho más grande que hoy. De todos modos hay que salvar las diferencias: Willy Brandt era un dirigente con credenciales éticas incuestionables, y su partido socialdemócata, un partido con credenciales democráticas intachables. Willy Brandt y el SPD se habían perfilado como la fuerza de la reforma, oponiéndose consecuentemente a los intentos de la izquierda comunista de envolverlos en nuevas ediciones del Frente Popular, y oponiéndose de la misma manera contra el conservadurismo de la derecha. Con el partido socialdemócrata de Willy Brandt gobernando, no era fácil distanciarse del poder...

Funes no es ningún Willy Brandt. Y el FMLN, con toda seguridad, en nada se parece al Partido Socialdemócrata Alemán de los setenta. El dilema que se me presentó en 1969 (entrar o no al proyecto Willy Brandt), simplemente no se presenta hoy.

Esté quien esté en el poder, prefiero seguirme comportando como opositor, lo que no hay que confundir con hacerse parte de un partido opositor. Observar, analizar, comentar, escribir desde este distancia crítica me parece lo más adecuado y lo mas fascinante en esta fase de la alternancia.

(El Diario de Hoy, páginas editoriales)

miércoles, 8 de abril de 2009

Barack el Bárbaro

Como un Conan de ébano, Barack el bárbaro se enfrenta a la pérfida Red Sarah y los malvados Bus el Mentecato y Cheiny el Torvo. Por suerte, cuenta con la ayuda de la hechicera Hilaria. Su objetivo: conseguir el tesoro de la reactivación económica. Éste es el argumento de un nuevo cómic sobre el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que satirizará los tejemanejes políticos de Washington e incluirá versiones de la ex candidata republicana Sarah Palin, la secretaria de Estado Hillary Clinton y el ex presidente George W. Bush, entre otros. El cómic llevará "la sátira política a un nuevo nivel", según han anunciado desde la editorial estadounidense Devil's Due, que publicará el tebeo en junio.

La serie arrancará con el episodio Barack the Barbarian: Quest for the Treasure of Stimuli (algo así como Barack el Bárbaro: En busca del tesoro de la reactivación económica). En sus páginas, Obama aparece como una especie de Batista, el gigantón campeón de lucha libre, y luce un taparrabos y una enorme hacha presta al mandoble. Es hijo de campesinos y, según las Crónicas Maddowianas (The Maddowian Chronicles) su misión es "a salvar la gran república de América y destronar los déspotas que reciben sueldos desorbitados".

Junto a Hilaria, esposa del embaucador Biil

Uno de los principales archienemigos de Barack el bárbaro es Red Sarah, trasunto de Sarah Palin; es decir, que luce bikini y se envuelve en una larga capa hecha de pieles de lobo (quizá recién cazados a tiros desde un helicóptero). El moño y las gafas completan el uniforme. Junto a Red Sarah se alinean Boosh the Dim (algo así como Bus el Mentecato) y Cha-nee the Grim (Cheiny el Torvo), grandes señores del Reino Elefante (guiño al animal emblemático del Partido Republicano). Barack, por su parte, contará con la ayuda de la hechicera Hilaria, esposa del semidiós embustero Biil.

El autor de la serie será el historietista Larry Hama, dibujante con cierto renombre en Estados Unidos tras dibujar series como Wolverine (Lobezno) y G. I. Joe. El episodio de lanzamiento tendrá dos portadas, así los lectores podrán elegir entre Barack y Red Sarah.

El segundo episodio se situará en una realidad alternativa. Un Obama menos anabolizado aparece desprovisto de su mayor fuerza, su poder oratorio: está mudo. América está devastada tras un ataque de alienígenas invasores. La primera oleada ha sido rechazada, pero la población se enfrenta a la hambruna, sumada al invierno más frío del siglo. Un ex senador recibe el encargo de "reunir una pequeña unidad de construcción entre los escombros congelados de Chicago. Se trata de un hombre cuyo propio destino ha cambiado debido a la guerra: Barack Hussein Obama...". Titulado Drafted: 100 days (Alistado: 100 días), de Mark Powers, será una aproximación a un hombre que tiene que enfrentarse a "una raza procedente de más allá de las estrellas empuja a nuestro planeta a la guerra intergaláctica".

(El País, Madrid)

Can Iran change?

This winter, President Rafael Correa, of Ecuador, a protégé of Chávez, came to Tehran to sign a number of trade deals. At the ceremony, Correa, a big man, arranged himself on a sofa in an expansive, loose-limbed way. Ahmadinejad looked scrawny beside him; he wore a cardigan and a rumpled gray suit. He smiled at odd moments, and seemed awkward, unsure of what to say. They were like a mismatched bride and groom in an arranged marriage. Correa struck all the right notes for a foreign leader hopeful of obtaining financial credits from Iran. “We consider Iranians a heroic people who knew how to rid themselves of a bloody dictatorship that was backed by the West,” he said. “This example inspires us in Latin America.” Looking pleased, Ahmadinejad turned to Correa, embraced him, and exclaimed, “I’ve found a new friend, and I am not going to lose him now.”

(Artículo completo en www.newyorker.com)

sábado, 4 de abril de 2009

Terrorismo judicial

Que un tribunal haya pasado despectivamente por encima de todos los procedimientos legales, que haya pisoteado hasta el cansancio el derecho a la defensa, que haya desconocido los testimonios de los testigos y que, incluso, la Fiscalía se atreviera a tergiversar la declaración de uno de ellos para así poder condenar a penas crueles e infames a los comisarios de la Policía Metropolitana, sólo nos revela el pantano moral en que está hundida la justicia bolivariana.

De aquella revolución chavista que se atrevió a tratar de limpiar el poder judicial a este mamotreto que tenemos hoy no sólo hay un abismo inmenso, sino una desmoralización total y absoluta.

Ya no es ni Poder ni mucho menos Judicial: es un adefesio integrado por una larga fila de funcionarios arrodillados, como si estuvieran pagando penitencia para que no los alcance algún día la brutalidad militar, con la boina roja en la cabeza para así amordazar las ideas y, de paso, colocarle esposas a la dignidad personal, a la ética y a la práctica jurídica.

Cuando se condena a alguien (como es el caso de los comisarios de la Policía Metropolitana) sin cumplir con los requisitos que manda la ley, en un juicio a todas luces amañado desde sus inicios y tomando ventajas de la indefensión de las víctimas ante lo que públicamente ha deseado el Presidente de la República, entonces podemos hablar de una nueva forma de terrorismo judicial.

Un terrorismo que tiene su base principal en el hecho de que los ciudadanos pueden acudir a los tribunales a dirimir sus conflictos siempre y cuando no afecten la sensible piel del Presidente de la República. En caso contrario, de nada vale tener un buen abogado, cumplir con los requisitos judiciales exigidos o demostrar la inocencia con un alud de pruebas. Está condenado de antemano, a menos que haga una autocrítica pública y, como en la desaparecida Unión Soviética o en la Cuba actual, se reconsidere su caso.

Los venezolanos no somos ni soviéticos ni cubanos: somos, valga la redundancia, demócratas convencidos y militantes persistentes de la vigencia de las libertades. Que se haya condenado "a 17 y 30 años de cárcel a 3 comisarios y 6 policías metropolitanos acusados de asesinato de manifestantes", sólo nos demuestra la capacidad del régimen de engañarse a sí mismo, de manipular los hechos ocurrido el 11 de abril de 2002 y querer darle protección a los verdaderos asesinos. Y eso sí es judicialmente grave.

Lo peor es que el Gobierno y el presidente Chávez ni siquiera tomaron en cuenta los testimonios de los periodistas que estaban en el lugar de los hechos. Mientras los chavistas estaban acurrucados de miedo en Miraflores y sus alrededores, los periodistas se jugaban la vida ante los disparos que se hacían desde el edificio La Nacional, sede alterna de la alcaldía de Libertador. Los muertos cayeron de espaldas (en ángulo norte-sur) en la avenida Baralt, y los disparos no eran precisamente de armas cortas. De eso hay cantidad de fotos para identificar a los asesinos.

(Editorial de El Nacional, Caracas)