sábado, 18 de abril de 2015

Carta a la derecha "unida"

Estimados dirigentes de los partidos de derecha:
Cuando hay que hacer algo necesario, ustedes son incapaces de ponerse de acuerdo. Y de repente, para hacer algo irrelevante, resurge la vieja alianza conservadora, para no decir reaccionaria. Ayer una coalición sospechosa de ARENA, GANA, PCN y PDC unió 47 votos en la Asamblea para otro intento de reformar la Magna Carta y elevar a rango constitucional la prohibición de matrimonios que no sean entre "hombre y mujer así nacidos".


Lo raro es que esta alianza conservadora, con urgencia, quiere arreglar un problema que en el país no existe. No hay legislación que permite el matrimonio entre homosexuales o de transexuales. Ni existe ninguna iniciativa seria para legalizar este tipo de matrimonios. ¿Por qué? Porque en El Salvador, a diferencia de otros países, no existe presión social para legalizar matrimonios entre homosexuales. Y tampoco existe una mayoría legislativa para este tipo de reforma.

¿Entonces, por qué encaminar una reforma constitucional para arreglar un problema que no existe en el país? "La derecha" no se pudo unir para evitar, luego de los fracasos del primero, y el segundo gobierno del FMLN; no se puede unir para la urgente reforma electoral o para garantizar la independencia de organismos como la Corte Suprema, el Tribunal Electoral, la Corte de Cuentas; no se puede unir para evitar el endeudamiento del país; tampoco dan señales de disposición para ponerse de acuerdo sobre una presidencia de la Asamblea en manos de la oposición, para construir una gobernabilidad con base en el equilibrio en vez de la gobernabilidad que quiere el FMLN: con base en el control de todos los poderes.

Pero de repente esta derecha incapaz de unirse para resolver los problemas urgentes del país se une para una causa con tan poca urgencia y tan alta carga de ideología reaccionaria y discriminatoria. No me cuesta decirlo: Por suerte existe una fuerza que en la próxima Asamblea puede vetar esta locura. Así como es saludable que ARENA tendrá la fuerza para vetar reformas constitucionales peligrosas (introducción del referéndum como instrumento populista de legislación) e innecesarias e ideológicas (como el derecho constitucional al agua y la alimentación), igual es sano que el FMLN tendrá la fuerza para vetar esta reforma discriminatoria e innecesaria.

La Constitución no es un manifiesto ideológico, en la cual la izquierda o la derecha, siempre cuando tengan una mayoría coyuntural, introduzcan sus postulados filosóficos. La Constitución es expresión de los consensos de toda la sociedad para definir las reglas para la convivencia de todos, para la pluralidad, y para administrar las diferencias políticas e ideológicas.

La derecha, si quiere ser opción de poder (y mientras tanto, para el resto del mandato presidencial del FMLN, garante del equilibrio y defensora del sistema republicano), tiene que construir una nueva mayoría alrededor de los problemas y aspiraciones que la izquierda gobernante no puede (o no quiere) atender: seguridad, responsabilidad fiscal, crecimiento, empleo. Esta unión no se construye en batallas artificiales, mucho menos de contenidos reaccionarios y atentatorios contra la inclusión social.

Si tanto quieren defender la institución de la familia, construyan propuestas para asegurar empleos para las madres jefas del hogar y para los jóvenes, obliguen al gobierno a priorizar su inversión social en la creación de guarderías, escuelas de calidad y de tiempo completo. Así se reconstruye el tejido social, en el cual las familias sean protegidas, no con iniciativas ideológicas como la reforma constitucional contra matrimonios gay.

Saludos, 


(Mas!/El Diario de Hoy)

jueves, 16 de abril de 2015

Columna transversal: Recontar los votos, pero todos

La Sala habló: Hay que abrir las urnas y volver a contar los votos – y esta vez todos. No podía sentenciar otra cosa, demasiado evidente fue que el escrutinio final del Tribunal Supremo Electoral no refleja todos los votos. Demasiado evidente fue que en el caos generado por la incapacidad y la arrogancia del TSE fueron violados derechos constitucionales, tanto de ciudadanos/votantes como de candidatos.
Lo más importante de esta sentencia es que sienta jurisprudencia. El Tribunal Supremo Electoral argumentó que no se puede abrir las urnas y recontar los votos, porque el Código Electoral no lo ordena. La Sala de lo Constitucional sentenció que en estos casos no hay que remitirse al Código Electoral (y sus vacíos), sino a la Constitución: la Carta Magna ordena que todos los votos de todos los ciudadanos tienen la misma validez y tienen que tomarse en cuenta.

Aunque los magistrados del TSE todavía se resistan, van a tener que cumplir esta sentencia. El hecho que los magistrados, en vez de inmediatamente organizar el reconteo de los votos, pierdan tiempo discutiendo si van a cumplir o incumplir la sentencia de la Sala, es otra prueba más que estos señores, al salir de este caos que ellos mismos crearon, tienen que ser sustituidos inmediatamente, si no tienen la decencia de renunciar.

Al fin, los magistrados van a cumplir la sentencia, aunque a regañadientes, porque de otra manera, terminarán en la cárcel. Entonces, las urnas se van a abrir, los votos se van a contar, esta vez bien. Lastimosamente, por el momento, sólo en el departamento de San Salvador. Esto no puede ser, porque las mismas irregularidades en las actas que se observan en San Salvador, se cometieron en todo el país. En todos los departamentos hubo actas donde sobran o faltan votos, donde los números no cuadran, donde se contaron mal las marcas de preferencia para los candidatos, donde faltan firmas de integrantes de las Juntas Receptoras de Votos.

Los derechos de los votantes y de los candidatos son iguales en San Salvador y en los 13 departamentos al interior del país – y de igual manera han sido violados. La Sala sentenció para el departamento de San Salvador, porque a esta circunscripción electoral se refirió la demanda que recibieron.

Si los ciudadanos que votaron en los otros departamentos y cuyos votos no se ven reflejados en los escrutinios finales, presentan demandas para reclamar sus derechos ante la Sala, los guardianes de la Constitución tendrán que ordenar lo mismo que ordenaron para el departamento de San Salvador. En varios departamentos hay diputaciones asignados a diferentes partidos y escaños asignados a candidatos específicos que podrían sufrir cambios si se revisan bien las urnas y se toman en cuenta correctamente todos los votos y todas las marcas para candidatos específicos.

Espero que en todos los departamentos existan candidatos y votantes que demanden sus derechos violados en estas elecciones. Espero que la Sala aplique el derecho constitucional parejo para todos. Sólo de esta manera lograríamos reparar el daño a la credibilidad del sistema electoral que la actuación incompetente e irespetuoso a la ley del Tribunal Suprema Electoral ha causado. No se trata de que un partido consiga un diputado más o menos. Se trata de la credibilidad y transparencia de nuestro sistema electoral. No importa que el reconteo de los votos, en todo el país, cause otros retrasos. No importa que ya estamos cerca de la instalación de la nueva Asamblea. No importa que este nuevo escrutinio cueste dinero adicional. Hay que proteger el voto de cada ciudadano y con esto la legitimidad del proceso electoral.

Todos estamos cansados del desmadre que han sido estas elecciones. Todos quisiéramos que el país se concentre en los problemas de desempleo e inseguridad que hay que resolver. Pero más aun estamos cansados que se juegue con la democracia y con la institucionalidad. Si dejamos pasar los chanchullos en esta elección, las siguientes nos van a salir peores. En este sentido, hago un llamado a los candidatos y los votantes en cada departamento del país que sienten violados su derechos: presenten demandas ante la Sala. Si no saben cómo hacerlo, busquen asesoría de las instituciones de la sociedad civil que se dedican a la protección de los derechos ciudadanos y constitucionales.

O hablen ahora, o los callarán para siempre. 
(El Diario de Hoy)






miércoles, 15 de abril de 2015

Carta a Salvador Sánchez Cerén

Estimado señor presidente:
Mi última carta a usted fue medio en broma, sugiriéndole rescatar el espíritu libertario de la izquierda. Sólo pensar que usted iba a dar un discurso criticando a los Gobiernos de Cuba y Venezuela, ya provoca risa…

Pero esta carta va muy en serio.

Cito del sitio oficial de Casa Presidencial: "El presidente Salvador Sánchez Cerén manifestó hoy que el trabajo comunicacional de su Gobierno está orientado a garantizar la libertad de información y expresión, ya que la misma constituye un derecho fundamental para la democracia del país. 'Tenemos que trabajar por hacer valer este derecho, sin él no puede haber democracia, este país debe de estar informado y debe ser la población la que con la información que genere el Gobierno tome sus propias decisiones', dijo el mandatario."


Un momento, señor presidente: Es loable que usted se propone "hacer valer" la libertad de expresión, pero sólo hay que escuchar sus propias declaraciones para ver que usted tiene una gran confusión sobre el concepto de la libertad de expresión y de prensa.

Usted dice: "Este país debe de estar informado y debe ser la población la que con la información que genere el Gobierno tome sus propias decisiones." Esto es una aberración que nos deja dudar si usted entiende el principios de la libertad de prensa. Sería terrible si la población tuviera que tomar sus propias decisiones basándose en "la información que genere el Gobierno". Los ciudadanos tomamos decisiones basándonos en toda la gama de información y opinión que generan los diferentes actores de la sociedad: medios, académicos, partidos, ONG, centro de pensamientos, Iglesias, columnistas - y por supuesto, también el Gobierno.

En Cuba la gente ha pasado décadas dependiendo de la información que genera el Gobierno. Y esto ha sido el mayor obstáculo para la democracia y el desarrollo de este país.

Si usted no entiende esto, su presidencia es un peligro para la democracia.

Voy a citar otras frases de su conferencia de prensa, para ilustrar su concepto de libertad de prensa:
"Lo que yo percibo en algunos medios de comunicación es una campaña de intimidación sobre el tema de la violencia."
"No se vale inducir el pánico con guerra psicológica informativa."
"Ahora se está tratando de generar una guerra sicológica en la población para atemorizarla alrededor del tema de la criminalidad."

Claro, señor presidente: los medios independientes del Gobierno generan información y opiniones que pueden ser incómodas para el Gobierno. Esta es nuestra función. Todos entendemos que en el tema de Seguridad es muy incómodo para ustedes que todos los días se informe sobre el incremento de la violencia y se critiquen las medidas (o la falta de medidas) del Gobierno - y que esta labor los medios la ejercen sin supeditarse a los planes políticos y comunicacionales del Gobierno.

Usted tiene a su plena disposición a todo el aparato comunicacional del Gobierno -y lamentablemente incluso los medios públicos, que no debería ser supeditado a líneas editoriales del Ejecutivo- para difundir su versión de la verdad. El hecho que usted reclama que los medios independientes no se sujetan voluntariamente a las políticas comunicacionales de su Gobierno, es preocupante.

Sobre todo cuando usted, en este mismo contexto, saca las uñas y expresa amenazas, hablando de revisar y otorgar las frecuencias de radio y TV con el propósito de contrarrestar la labor de los medios privados, cuya línea informativa le molesta.

Lo más preocupante es que usted dio todas estas declaraciones en la juramentación de Eugenio Chicas como nuevo secretario de Comunicaciones de su presidencia. Yo pienso que Eugenio es un funcionario capaz y, a diferencia de usted, entiende el concepto de la libertad de prensa. Pero si lo que usted dijo hoy es el mandato para su trabajo, Chicas va fracasar en su nueva tarea.

Saludos, 
(Mas!/El Diario de Hoy)

lunes, 13 de abril de 2015

Correspondencia al presidente: Su discurso no pronunciado en Panamá

Lastimosamente, el verdadero discurso que tuvo que haber pronunciado el presidente Salvador Sánchez Cerén en la Cumbre de las Américas en Panamá, se traspapeló en los maletines de su comitiva, y al fin le dieron otro discurso confuso, mediocre, oportunista, sin audacia. Por tanto, la presencia de El Salvador en esta cumbre pasó desapercibido entre las palabras polémicas y antiimperialistas de Daniel Ortega, Cristina Kirchner, Rafael Correa, Nicolás Maduro y Evo Morales, y las ponencias diplomáticas de Obama y Castro. Reconstruimos aquí el discurso original, que hubiera puesto a El Salvador en el centro del debate continental. Qué lástima que lo único que recordarán de nuestra presencia en Panamá es el presidente que se durmió a la par de Obama…


Estimados presidentes de las Américas:
Vengo de un país pequeño, pero que ha escrito historia en el continente: El Salvador es el país que logró resolver una cruenta guerra civil de 12 años, negociando una reforma política que nos trajo la desmilitarización, la vigencia de los Derechos Humanos, el pluralismo político, la división de poderes y la libertad de expresión.

Como signatario de estos Acuerdos de Paz, me tomo la libertad de decirles a ustedes un par de verdades y darles un par de consejos incómodos, pero necesarios.

SSC en panamaA mis queridos colegas y correligionarios de izquierda, los presidentes de Cuba, Venezuela, Ecuador, Nicaragua y Bolivia les digo: El socialismo que juntos anhelamos, solo tendrá vigencia si nos comprometemos, sin condicionamiento alguno, con los principios de la libertad de expresión y prensa; con el irrestricto respeto al principio republicano de la división de poderes; y con los plenos derechos de disentir, ejercer la oposición, y buscar la alternancia por la vía de elecciones libres.
Personalmente me llena de felicidad ver aquí al fin al presidente de Cuba. Lo felicito por los pasos que Estados Unidos y Cuba han dado para normalizar sus relaciones. Pero le tengo que decir al compañero Raúl Castro, con el cual me unen décadas de amistad: Los próximos pasos los tienen que dar ustedes en Cuba. No solamente el gobierno de Estados Unidos, no solamente los gobiernos y partidos de derecha del continente esperan que en Cuba sea admitido el derecho de publicar periódicos independientes y críticos, y que se abra espacio para partidos de oposición – es una necesidad imperante de la izquierda latinoamericana que Cuba implemente estas reformas, libere a los presos políticos y deje de fomentar movimientos clandestinos y armados, ya anacónicos en pleno siglo 21. Si vemos estos cambios en Cuba, todos juntos vamos a exigir a Estados Unidos que levante el embargo y quite a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo.

De la misma manera tengo que decir a mi amigo Nicolás Maduro que mientras su gobierno no cese la persecución de los líderes de la oposición y el asedio a la libertad de prensa, la izquierda latinoamericana no tiene autoridad moral para exigir a Estados Unidos que derogue las sanciones contra Venezuela. Y nuevamente, estoy hablando en representación de un país donde hemos logrado superar una guerra civil conquistando precisamente estos derechos. Es más, nosotros fuimos a la guerra para conquistar las libertades de expresión y de organización sistemáticamente negadas por los gobiernos militares.

Por más que estimo la revolución ciudadana liderada por Rafael Correa, en nombre de la izquierda latinoamericana y de un pueblo que ha sufrido en carne propia las consecuencias de la represión con la libre expresión y la disidencia, tengo que rechazar las declaraciones que en esta cumbre ha dado sobre la libertad de prensa. No pueden ser los gobiernos los que deciden cual es la prensa buena y la prensa mala. No podemos los gobernantes decidir qué es la verdad.

He escuchado con atención el discurso del amigo Daniel Ortega. Tengo que decirle: Hemos luchado juntos contra el imperialismo, cuando intervino en Centroamérica para sostener dictaduras. Pero estas dictaduras han sido derrotadas, en toda América Latina hemos vencido el militarismo y la exclusión política de las izquierdas. Ahora estamos gobernando en muchos países, y es nuestra responsabilidad convertir a los Estados Unidos en socio del desarrollo.

Seguiremos exigiendo a Estados Unidos respeto a la soberanía de nuestros países, pero no podemos seguir con el discurso antiimperialista, solo porque desde Estados Unidos se sigue reclamando lo que nosotros deberíamos ser los primeros de exigirnos mutuamente: el respeto a las libertades, elecciones libres y una institucionalidad democrática basada en la división de poderes y en los derechos de la oposición política.

Disculpen que he hablado de esta manera franca, rompiendo moldes de falsa solidaridad. Pero esto es el aporte que El Salvador puede dar a los pueblos hermanos de las Américas, aplicando las lecciones de nuestra historia. Si lo que aquí les he expuesto se convierte en el consenso del continente, nuestra solidaridad será incondicional, siempre cuando estos principios se violen en nuestra América. Por donde sea y por quien sea.

Gracias, presidentes.

Estimado presidente: P.f. guarde este discurso. Habrá otra oportunidad para pronunciarlo. Atentamente, Paolo Luers
 

Postdata: En enero del 2007, Paolo Luers publicó “la página perdida” del discurso que el entonces presidente de la República, Elías Antonio Saca, dio en el aniversario de los Acuerdos de Paz.

viernes, 10 de abril de 2015

Carta a Lilian Tintori

Lilian y Leopoldo, el día de su captura
Querida Lilian:
La persona más importante, la estrella de la cumbre de Panamá, no es Obama, no es Raúl Castro, y ciertamente no es Nicolás Maduro. La estrella eres tú, Lilian. Te has convertido en la imagen de la Venezuela libre, rebelde, orgullosa.


Maduro, el heredero de Hugo Chávez, ha cometido un gravísimo error, cuando hace ya más de un año echó preso a Leopoldo López, tu esposo. Leopoldo ya era uno de los líderes de la oposición capaz de hacer temblar el régimen chavista. Como preso político, se convirtió en un símbolo que une a una nueva mayoría en Venezuela.

Lo que no supo prever Maduro es que con Leopoldo en régimen de aislamiento en la cárcel militar de Ramo Verde, su voz desafiante no se iba a callar, porque a la par de este hombre hay una mujer que no se rinde, que tomó el micrófono que habían arrebatado a su esposo, y que hace llegar su mensaje a todos los rincones de Venezuela y el mundo.
  
Con tu belleza, tu amor y tu combatividad, tú estás enamorando a los venezolanos de la idea de la libertad. Y ahora, en la cumbre de las Américas de Panamá, nos damos cuenta que no solamente a los venezolanos. Tú los retaste, y 29 ex-presidentes se unieron para exigir la libertad de Leopoldo – y de Venezuela. Incluso Dilma Rousseff, la gobernante de Brasil y amiga de Hugo Chávez, pidió a Maduro que libere a los presos políticos y que garantice elecciones libres en Venezuela.

Lilian en frente de la cárcel militar Ramo Verde
En la primera de muchas entrevistas con Leopoldo, en febrero del 2008, me habló de la belleza de la mujer con la cual recién se había casado - y del futuro de una Venezuela democrática, moderna, productiva y justa. Cada vez que lo vi en los siguientes años, me dijo algo como: “Tienes que conocer a Lilian, ella es la verdadera imagen de Venezuela libre.” Nunca nos conocimos, pero cuando saltaste a la tribuna pública, retomando la bandera de Leopoldo, y cuando vi las fotos tuyas, encabezando manifestaciones o frente a la cárcel de Ramo Verde, tirándole besos desde el otro lado del cerco, porque no te dejaron entrar, entendí que Leopoldo tenía razón. Y entendí que Maduro, al encarcelar a él y dejarte libre a ti, había cometido un error irreversible.

Hoy, te veo en la cumbre de Panamá, robándoles el show a Maduro y a la manada de presidentes oportunistas, incluyendo el nuestro, que no se atreven a defender la democracia venezolana. De repente parece que los verdaderos héroes venezolanos son mujeres como tú, como María Corina Machado, la diputada que no aguantaron; como Bony, la esposa de Iván Simonovis, quien estuvo 9 años en Ramo Verde y aun guarda arresto domiciliario; como las hijas del general Raúl Baduel, preso en Ramo Verde; como Patricia, que conquistó con 73,62% de los votos la alcaldía de San Cristóbal, luego de que Maduro encarceló al alcalde Daniel Ceballos, su esposo; como Laura, que conquistó con 87.68% la alcaldía de San Diego, vacante por el encarcelamiento de sus esposo, Enzo Scarano; como Mitzy, que te acompaña en Panamá, la esposa de Antonio Ledezma, alcalde de Caracas encarcelado en Ramo Verde…

No hay forma que un régimen como el de Maduro resista un movimiento opositor con mujeres líderes como ustedes. Te mando un gran abrazo desde El Salvador, y te pido que se lo des a mi amigo Leopoldo. Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Mi primera entrevistaa con Leopoldo López (2008):


Otras entrevistas con Leopoldo:



Otros artículos sobre Leopoldo López:

 

miércoles, 8 de abril de 2015

Carta de emergencia al presidente

El hombre que iba a asumir el liderazgo en Seguridad
Señor Presidente:
La ola de violencia se hizo insoportable. Hay que pararla. Pandilleros asesinando a policías; (presuntos) policías ejecutando a pandilleros; grupos de exterminio matando a quienes consideran lacra social; la gente aplaudiéndoles y pidiendo el regreso de la Guardia Nacional; masacres casi a diario; nuevamente desplazados buscando refugio… Y usted ausente.

Aunque es cierto que usted como presidente no puede parar esta locura por decreto, también es cierto que sin las medidas adecuadas del Presidente de la República nadie podrá resolver esta crisis.

El Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, que se formó por iniciativa suya, ya fracasó. ¿Sabe cuándo dejó de ser una opción de solución y una esperanza? El 26 de marzo, día de su marcha blanca. Para ser más preciso: en la madrugada de este día, cuando comandos especiales de la PNC rodearon una finca en Zaragoza -con un claro propósito: aniquilar a un grupo de pandilleros. La orden que llevaba el comando no era capturar, sino ejecutar. El hecho que el mismo día que usted iba a encabezar su marcha blanca los jefes de la PNC decidieran mandar un mensaje tan contundente de guerra, significa que usted no tiene control de su aparato de seguridad. 

El ministro y el secretario de Seguridad del presidente
Usted tiene un discurso, y los que controlan la policía no tienen discurso, están callados, pero hablan el lenguaje de mano dura, pero sin estrategia. Usted habla de paz, y ellos traspasan la línea que separa la acción policial de la acción militar de aniquilamiento. Usted nombra a su comisionado presidencial de Seguridad, pero los que toman las decisiones estratégicas son los jefes de comandos especiales, los jefes de inteligencia, algunos de ellos con trayectorias impresentables de violencia política.

Esto no puede seguir así, presidente. Algunos ilusos ya piden su renuncia. Pero usted no puede renunciar, usted tiene que asumir su responsabilidad. Usted tiene que trazar una política de Seguridad y ponerla en manos de personas que saben ejecutarla.

Ministro de Seguridad de Funes, secretario privado de Sanchez Cerén
Usted tiene la responsabilidad de la seguridad de los ciudadanos, lo que obviamente incluye los policías. Lo primero que tiene que hacer es parar esta locura de "ojo por ojo", porque si seguimos así, nos lleva a la ceguera, como señaló mi colega Álvaro Cruz en El Mundo. Defender la vida de los
policías requiere eficiencia policial, no acciones de venganza. Hay que parar la espiral de venganza. Hay que garantizar que todos los asesinatos a policías sean investigados y castigados ante la ley; pero al mismo tiempo hay que garantizar que ningún policía tome la justicia en sus manos, porque esto solo profundiza el conflicto. Ya la historia ya demostró: a pura sangre y fuego no desaparece la violencia de las pandillas, sino se recrudece.

Edgar Lizama, el hombre del presidente en la OIE
Usted prometió en su campaña que bajo su mando saliéramos del dilema entre "mano dura" y "mano blanda", ejecutando una política de "mano inteligente". Nada de lo que su policía ha hecho hasta la fecha es inteligente. Y nada de lo que su gobierno ha hecho hasta la fecha es inteligente. Inteligente es ser firme en la aplicación de la ley y audaz en el ataque a las causas de la violencia.

Usted habla del diálogo, pero permite que su Consejo sirva para encubrir el vacío de planes y estrategias de seguridad. En este terrible vacío, y detrás de la cortina de humo de marchas blancas y diálogos, se reproducen en la práctica y en el terreno las recetas fracasadas de una policía sin rumbo, un ministerio de Seguridad sin cabeza, de oscuras estructuras de inteligencia sin inteligencia. Los mismos comisionados desgastados aplicando las mismas recetas de mano dura; los mismos políticos (sus secretarios Manuel Melgar y Hato Hasbún), sin capacidad de integrar, en un solo plan, la aplicación firme de la ley con las intervenciones sociales en los barrios y cantones que se desangran.

Reitero: Presidente, primero tiene que cortar en seco y con mano firme la corrupción y las acciones fuera de la ley en la policía y el sistema carcelario. Para esto tiene que sustituir la cúpula policial, empezando con el director, y reformar de raíz los organismos de inteligencia.

Mauricio Landaverde, el hombre del presidente en la PNC
Con esto usted puede parar la espiral de revancha y violencia. Segundo paso: diseñar planes policiales eficientes, basados en inteligencia certera e intervenciones focalizadas, en vez de las fatales "redadas". Tercer paso paralelo: reformar de raíz el sistema carcelario, siguiendo las recomendaciones de la Cruz Roja Internacional, de la OEA y otros organismos. Cuarto paso: apostar por la labor de prevención y transformación social de las alcaldías, dejando a ellas espacio de emplear el diálogo sincero con las comunidades, sin exclusión de las pandillas y sus bases sociales. Pero apostar no significa discurso, como pensó Funes, sino movilización y focalización de recursos.

Los docenas de alcaldes, hombres de iglesia, empresarios e intelectuales, que desde 2012 hemos sostenido el diálogo y la mediación con las pandillas (con e incluso sin facilitación del gobierno), nos comprometemos que pondremos nuestros buenos oficios para que las pandillas hagan lo suyo para desescalar el conflicto con la policía, y para que retomen su compromiso de reducir la violencia que sufre la población. Aun en estos días de locura, hay señales que están dispuestos a esto y a permitir que los programas de inversión social comiencen a atacar de fondo a los problemas de marginación y las condiciones de gueto que reproducen la violencia.

Tome liderazgo, Presidente. Tome las medidas necesarias. Limpie su equipo de trabajo. Se sorprenderá de la energía que podrá movilizar para construir la paz. Saludos, 

(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 7 de abril de 2015

Carta a Mercedes de la Paz

Estimada suegra:
Hacer chistes de la suegra es un deporte universal. Y yo no soy la excepción. Cuántas veces no he hablado con malicia de vos, Mercedes. De la terquedad con la cual vos siempre insistías en principios como sinceridad, humildad, autocrítica, ir al fondo en discusiones sobre cómo actuar frente a problemas de la familia y del país…

No siempre es fácil convivir con mujeres tan fuertes, tan exigentes, tan independientes, tan poco conformistas.

Vos naciste en una familia que a raíz de la represión del 1932 tuvo que dispersarse. Conoció la dureza del exilio desde chiquita. Hay quienes en estas situaciones deciden adaptarse, esconderse en la normalidad y el conformismo. Hay otras, como vos, que desarrollan un sentido de rebeldía. Cuando en los años 70 nació la insurgencia, vos sacrificaste radicalmente todo -la tranquilidad de tu familia, tu carrera de publicista que tanto te había costado impulsar como mujer en esos tiempos- para luchar contra la represión, que años antes había expulsado del país a tu padre y gran parte de tu familia.
Pero también en la noble insurgencia, en la cual muchos se incorporaron como vos, hubo conformismo y represión. Todos aprendimos esto en algún momento. Y nuevamente, muchos se adaptaron. Vos no. Cuando te conocí, a mediados de la década de la guerra, encontré a una mujer que nuevamente se estaba rebelando, esta vez contra el conformismo de los militantes revolucionarios. Vos, miembro de la generación fundadora de las FPL, no pudiste aceptar tan fácilmente regresar a la "normalidad" y a la disciplina partidaria luego del asesinato de Ana María, con la cual habías trabajado durante años de clandestinidad. Y observando que la dirigencia insurgente se negó a ir al fondo del problema y que mejor se dio por satisfecha con el hecho que su máximo líder Marcial asumió la culpa suicidándose, te apartaste.

Así que la "compañera Silvia", nuevamente se convirtió en Mercedes de la Paz - y se entregó a la tarea de volver a unir su familia - tanto la de su generación dispersada por la represión del 32, como la generación de sus hijas e hijos, dispersada por la guerra. Y esto ha sido el trauma que nunca te iba a abandonar, esta pregunta que te torturó: ¿Tuve el derecho de incorporarme a la lucha por mi país al costo de dejar solas a mis dos hijas adolescentes?

La vida respondió esta pregunta de manera contundente: tus dos hijas, Daniela y Paula, se convirtieron en mujeres fuertes, independientes, creativas y exitosas, una como bailarina, la otra como cineasta. Y no a pesar de la rebeldía de su madre, sino precisamente porque vos actuaste frente a la vida y sus problemas como actuaste: consecuente y rebelde, y nunca conformista. De ahí nació la independencia, desde chiquitas, de estas dos mujeres. Y de ahí, durante toda su vida, se alimentó su fuerza y su talante artístico.

Tengo la impresión que al final de tu vida vos has encontrado la paz contigo misma y tu accidentada y rica vida: en la cercanía con tus hijas, y con Andrés y Juan, los dos hijos de la guerra que adoptaste para convertirlos, a ellos también, en hombres de verdad. Y yo, quien en tantas cosas he disentido con vos, soy testigo de esta historia de una gran mujer que nunca se rindió, nunca se conformó, y que se verá reflejada en las obras de sus hijos.

Podés descansar en paz, Mercedes. Tu yerno Paolo Lüers




(Mas!/El Diario de Hoy)

miércoles, 1 de abril de 2015

Columna transversal: Obituario para Cambio Democrático

El Diario de Hoy, jueves 2 abril 2015 


El "photo finish" entre Douglas Avilés y Mauricio Vargas por la diputación #24 de San Salvador no sólo dejó fuera de la próxima Asamblea al secretario general de Cambio Democrático, sino fuera del juego político a su partido. Muchos han expresado que esto es una pérdida para el país: Desaparece la izquierda democrática des espectro partidario.

Pero de nada le hubiera servido al CD, ni a la izquierda democrática, si con la ayuda del FMLN, de GANA y del TSE el diputado Avilés hubiera logrado su reelección en las mesas de escrutinio en la Feria. La salida del CD de la Asamblea, y por tanto su muerte institucional, es sólo la partida de defunción. Cambio Democrático había muerto mucho antes como expresión de la izquierda democrática y como alternativa al monopolio del FMLN de representar la izquierda salvadoreña, en un largo proceso de letargia.

La decisión del CD, en los últimos meses del año 2008, de hacerse parte de la campaña presidencial de Mauricio Funes y su posterior entrada al gobierno Funes-FMLN, ha sido un punto crítico en este proceso de auto-destrucción del CD, tal vez el decisivo, pero el proceso viene incluso de antes. La entrada al gobierno del FMLN, pensando que junto con Funes el CD podía consolidarse como fuerza de izquierda independiente, fue solamente el punto sin retorno. El CD asumió su cuota en el gobierno, pero nunca en el poder, y el proyecto de consolidar, desde el gobierno, una fuerza socialdemócrata, nunca cuajó. Lo que se consolidó fue el FMLN, y se consolidó como fuerza autoritaria, cerrada al debate y la renovación. Resultado: La presidencia de Salvador Sánchez Cerén, con Sigfrido Reyes dirigiendo la Asamblea, Medardo González al partido, y José Luis Merino a los negocios de ALBA. La cuadriga de la ortodoxia, 2 del PC + 2 de las FPL.

El proyecto de consolidar al CD como fuerza que nueva la izquierda no pudo cuajar, porque le faltó el ingrediente más importante: la independencia. En un país, donde un partido autoritario como el FMLN ejerce el monopolio de representar a la izquierda, no hay manera de construir una fuerza de izquierda alternativa haciéndose su socio minoritario.

Pero el fracaso del CD comenzó mucho antes: en el 2002, cuando el Movimiento Renovador se desprendió del FMLN, y en el 2006, cuando otro grupo disidente de corte socialdemócrata salió del FMLN para refundar el Frente Democrático Revolucionario. En estos años decisivos para la izquierda democrática, hubo un sinfín de intentos de unificar esta tendencia, representada por el CDU (antecesor del CD), los Renovadores de Facundo Guardado, los protagonistas del FDR, otros grupos de corte socialdemócrata dentro del FMLN (encabezados por Oscar Ortiz), el Partido Socialdemócrata - y una gran cantidad de personajes e intelectuales independientes de la izquierda. Con Héctor Dada, Rubén Zamora, Facundo Guardado, Salvador Samayoa, Roberto Rubio, Celina Monterrosa, Ileana Rogel, Francisco Jovel, Raúl Mijango, Héctor Silva y Oscar Ortiz, este conglomerado, al unirse, hubiera tenido un liderazgo suficientemente fuerte y representativo para consolidar una tercera fuerza de corte socialdemócrata.

Todas estas negociaciones fracasaron, entre otras razones porque el partido más consolidado, el CDU, bajo el liderazgo de Rubén Zamora, Héctor Silva y Héctor Dada, nunca estuvo dispuesto a disolverse en un movimiento de izquierda más amplio y plural, y para enfrentarse al FMLN. Pasó el momento histórico: Héctor Silva y el CDU entraron en una alianza infeliz con el PDC para disputar la presidencia en el 2004; los disidentes en el FMLN fundaron su propio partidito FDR, el cual fracasó, y la mayoría de sus militantes regresó al FMLN; los Renovadores de Facundo se dispersaron, y los intelectuales se quedaron sin opción partidaria.

El CDU de Héctor Silva fue cancelado como partido político, por su desastroso resultado en las elecciones presidenciales, y en vez de aprovechar su refundación para abrirse y para unir la dispersa izquierda democrática del país, decidió quedarse solo: nació el CD, sin capacidad, fuerza y voluntad de desmarcarse del FMLN.

Todos los intentos de revitalizar al raquítico CD fracasaron: incorporaron a ex dirigentes del PDC de Duarte; a oportunistas como Tomás Chévez, ex candidato del PCN; a corruptos como Juan Pablo Durán y Oscar Kattán, pero nunca abrieron su partido al resto de la izquierda democrática, sabiendo que esto hubiera marcado la ruptura con el FMLN.

En el 2008, cuando el FMLN postuló a Mauricio Funes como candidato a la presidencia, el CD tuvo su última oportunidad de establecer su independencia del FMLN, y decidió no aprovecharla. En vez de establecerse como oposición crítica a cualquiera de los dos polos que ganara en el 2009 (ARENA o FMLN), recogiendo todo el potencial disperso de la centroizquierda en el país, apostó a la ilusión ofrecida por Mauricio Funes de transformar la izquierda desde el poder.

El desgaste que esta decisión ha traído a Cambio Democrático, con el Dr. Dada aguantando años en el gabinete de Funes sin la mínima influencia sobre el rumbo del país, cobra su factura final hoy con la desaparición de Douglas Avilés de la Asamblea y de su partido del mapa político. Con ellos desaparece la ilusión falsa que en El Salvador existe una fuerza de izquierda independiente.

(El Diario de Hoy)

Carta a monseñor Fabio Colindres

Muy estimado Fabio:
Nuevamente, el país celebra Semana Santa. Desde que vivo en un país tan católico como El Salvador, he percibido la Semana Santa por sus procesiones, por las palmas, las alfombras… O sea, más bien como evento folclórico. Nunca logré conectar con el contenido humano y ético de estas fiestas.

Hasta la Semana Santa de 2013, cuando usted me invitó a acompañarle a Mariona, donde iba a celebrar la misa del Jueves Santo y el rito del "lavatorio de pies". Uno de los inmensos patios cercados lleno de cientos de reos, no solo de Mariona, sino de delegaciones de todas las cárceles del país. En medio un toldo con un altar improvisado y 12 sillas. En ellas tomaron asiento 12 convictos, uno de cada prisión, varios de ellos pandilleros de la MS y de la 18. A todos ellos usted les lavaría y besaría los pies, así como, según la Biblia, Jesús lo hizo con sus 12 apóstoles. Y así como, según usted me contó, el Papa Francisco lo haría, ese mismo día, en una cárcel de Roma.

Entendí el sentido humano de este rito católico, cuando usted comenzó a hablar a los reos, y muy en particular a los pandilleros y sus líderes. Cada palabra suya fue un reto -un reto muy fuerte y exigente- a reflexionar, a recapacitar, a dejar de hacer daño a la sociedad, y a reparar este daño apostando a la paz. Pero cada palabra suya también fue una oferta: Si ustedes abandonan la violencia y apuestan a la reinserción, las puertas de la Iglesia y de la sociedad estarán abiertas.

Este mensaje suyo que los más odiados de nuestra sociedad, los que más daño le han causado, siguen siendo hijos de Dios para la Iglesia y ciudadanos para la sociedad, si así lo deciden y lo muestren con sus hechos, hizo que el rito litúrgico de un obispo lavando y besando los pies de los condenados se convirtiera en el acto que simbolizaba, mejor que cualquier análisis o discurso político, la disyuntiva en que se encontraba el país en este momento del 2013: apostar audazmente a la construcción de la paz, aprovechando el insólito hecho que en esta Semana Santa del año 2013 completamos ya un año entero con tasas de homicidio reducidas a un histórico mínimo de 6 al día, o guiarnos por los miedos, rencores, y resentimientos y resistencias en la opinión pública, que rechazaba cualquier entendimiento con los pandilleros.

Ya sabemos qué pasó. En junio del mismo año 2013, el gobierno de Mauricio Funes optó por lo oportunista: no asumir el costo político-electoral que significaba apostar consecuentemente al proceso de diálogo como método de reducción de la violencia. Inmediatamente, el país comenzó a regresar a la conflictividad y a las tasas de homicidio crecientes.

En la Semana Santa del año siguiente, el 2014, ya no había condiciones para celebrar una misa parecida en una prisión salvadoreña. Pero usted no se rindió: invitó a una misa todavía más inusual, esta vez en una de las comunidades más conflictivas del país, la "13 de febrero" en Ilopango. Esta vez, las 12 sillas estaban ocupadas por 6 familiares víctimas de la violencia y 6 victimarios, pandilleros de esta comunidad.

Su discurso, Fabio, fue el mismo; pero aún más insistente. Los 150 pandilleros presentes tuvieron que aguantar palabras muy desafiantes: Ustedes se comprometieron, ante este obispo, ante la Iglesia y ante la sociedad, a buscar el camino de la paz. Aunque el gobierno les ha fallado, no está invirtiendo en la transformación de sus barrios, y aunque está regresando a políticas de mano dura, ustedes no pueden abandonar el proceso de reducción de violencia.

En este momento, abril 2014, el país ya había recaído en un número de 10 homicidios diarios. Usted, Fabio, ya me parecía un profeta solitario, abandonado incluso por su misma Iglesia. Las comunidades, e incluso los pandilleros, todavía lo escucharon, pero el gobierno ya no le prestó ninguna atención. El gobierno, tanto el saliente de Funes, como el nuevo de Sánchez Cerén, ya tenía otros planes, y en ellos no había lugar para usted.

Poco después la Conferencia Episcopal le pidió apartarse del tema. La Iglesia siguió hablando del "diálogo", pero un diálogo tibio, estéril, excluyente, bajo tutela directa del gobierno. La Iglesia nombró otros obispos para integrarse al Consejo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana del gobierno. Los resultados: una marcha blanca encabezada por el presidente y un obispo, y una nueva escalada de violencia, que ahora incluye enfrentamientos armados entre policía y pandilleros, ejecuciones extrajudiciales, operaciones policiales de aniquilamiento y atentados de pandilleros contra policías.

Sus palabras, don Fabio, llenas de retos para gobernantes y poderosos, para los pandilleros y para la sociedad, hacen una terrible falta. Hago un llamado a los obispos de la Iglesia Católica: Pidan a Fabio Colindres que vuelva a tomar la iniciativa y la mediación. El país lo necesita. Hasta el gobierno, aunque no lo quiere reconocer, lo necesita. No se trata de treguas, ni de pactos, ni de negociaciones con delincuentes. Se trata de volver a construir un diálogo que nos encamine nuevamente en la ruta de la paz. Así como vamos, nos encaminamos a una guerra.

Espero que mis palabras no le causen más inconvenientes, Fabio. Pero hay que hablar con claridad. Saludos, 

(Mas!/El Diario de Hoy)

lunes, 30 de marzo de 2015

Carta a los amantes de este país

Amigos:
 Luis Vicente León es un destacado economista, encuestador y columnista venezolano. Un tipo muy influyente en la opinión pública de su país – y en la opinión internacional sobre su país. Recomiendo seguirle en Twitter: su indicativo es @luisvicenteleon. Sus columnas desnudan los errores políticos y económicos del gobierno chavista, pero también las deficiencias de la oposición.

Este "vende patria" (como lo llaman Maduro y sus lugartenientes), el otro día hizo algo espectacular para su patria. Puso el primer día de las vacaciones de Semana Santa en su Twitter una bella foto del cerro Ávila y un texto: "Si ya estás en algún lugar mágico de Venezuela y quieres compartir un pedazo con nosotros, envíanos una foto y nos iluminas el día."

Inmediatamente, la cuenta @luisvicenteleon, normalmente saturada de secos datos estadísticos, de desolados análisis económico y de angustiantes pronósticos políticos, se comenzó a llenar de cientos de fotos de los más maravillosos lugares de toda Venezuela. Todo el mundo, desde sus lugares de veraneo (o desde sus archivos) le mandaba sus mejores fotos - y Luis Vicente los retuiteó, cada una. Y los venezolanos, hastiados de desastres políticos y económicos sin precedentes (y sin esperanza de solucionarse) comenzaron a recordarse de la belleza de su país: sus playas, sus pueblos, sus fiestas, su gente, sus lagos y ríos, sus montañas, sus costumbres.

Que me perdone mi amigo Luis Vicente, pero esta idea se la voy a piratear. Nosotros también estamos saturados de angustias, incertidumbre y frustraciones. Pero igual que los venezolanos tenemos un país maravilloso, lleno de rincones mágicos. E igual que los venezolanos, en Semana Santa todos salimos a la playa, a los lagos, a las montañas…

Hago el mismo llamado a todos ustedes: Si están en algún lugar mágico de El Salvador, compartan un pedazo con nosotros, envíen una foto – para que todos nos acordemos que este país vale la pena defender y levantarlo…

Aquí pongo la foto mía. De Suchitoto, donde voy a pasar la Semana Santa.



Por donde estén en estos días, desde cualquier rincón, desde cualquier procesión, desde cualquier lago, playa o volcán, manden su foto. Pueden mandarla a mi Twitter (@paololuers) o Facebook (Paolo Luers). Vamos a reproducir todas las fotos - y vamos a llenar las redes sociales de la belleza de nuestro país. Y de nuestro amor por él. Y de la esperanza.

Feliz Semana Santa, Paolo Lüers

(Mas!/El Diario de Hoy)




viernes, 27 de marzo de 2015

Carta a Will Salgado: te fregaron, compadre

Estimado Will:
Te quitaron la alcaldía. Vi las denuncias tuyas y la documentación que me mandaste. Como en todo el país, estas elecciones han tenido demasiadas irregularidades. En el caso tuyo, viendo tu documentación, te fregaron haciendo un máximo uso del movimiento de vigilantes de otros municipios para que voten en San Miguel.

Mientras esto, lamentablemente, es legal en el caso de los vigilantes, sí es un abuso inaceptable cuando lo hacen de manera tan sistemática y masiva, y cuando compran las credenciales de otros partidos. Según tu documentación, en San Miguel votaron 464 vigilantes inscritos en el padrón electoral de otros municipios, incluyendo de San Salvador, Morazán, La Unión, Usulután, La Libertad, San Vicente y Cuscatlán.

Esto ya es preocupante. Más aun, cuando veo que también hicieron lo mismo con miembros de las Juntas Receptoras de Voto, y esto ya es delito y fraude. Yo detecté en tu documentación 18 ciudadanos que cometieron este fraude: Miembros de JRV en San Miguel traídos de otros municipios. La mayoría fueron inscritos en las mesas por el FMLN y el CD. Votaron por el alcalde de San Miguel sin tener derecho.

Además conté 9 miembros de JRV en San Miguel, cuyo DUI no aparece en el padrón electoral: pueden ser DUI falsos, pueden ser ciudadanos sin derecho de votar. Pero fungieron como presidente, secretario o vocal en las mesas. Otro delito que debería investigar la fiscalía.

Pero esto no es todo: en San Miguel hay 42 casos documentados de miembros de JRV que no estaban facultados a votar, porque su DUI fue emitido después del cierre del padrón electoral. Toda esta gente votó en las mesas donde fungieron como presidente, secretario o vocal. 42 votos fraudulentos.
Solo estos casos documentados suman 535 votos fraudulentos, solo en la ciudad de San Miguel, donde usted perdió con una distancia de 607 votos. Tienes razón de armar pleito sobre esto. Porque estos no son delitos individuales, cada caso es parte de un delito organizado, cometido por los partidos que inscribieron fraudulentamente estos 535 miembros de JRV y vigilantes y los pusieron a votar en San Miguel.

Estoy hablando sólo de las operaciones fraudulentas documentadas. Ni me quiero imaginar las otras cometidas en el escrutinio por JRV dominadas por el FMLN y sus aliados: anulación de votos, votos faltantes, como ha pasado en todo el país.

Tengo entendido que el Tribunal Supremo Electoral fue informado de estas irregularidades documentadas, y no hizo nada.

Te tocaron la cara, Will. Y para más joder, tu propio partido GANA no te apoyó en nada. Es más leal a su aliado FMLN que a su alcalde de San Miguel, que aportó buena parte de sus voto nacional para diputados.

Es tiempo que vos pensés bien adónde estás parado. Contra este contubernio del FMLN, GANA y el Tribunal ningún recurso tuyo va a prosperar. Van a encubrir el fraude. Pero vos tenés un arma más poderosa que los recursos legales: el apoyo popular en todo Oriente. Miles de gentes que te siguieren cuando apostaste a GANA, no para apoyar al FMLN, sino para crear una fuerza de derecha nueva, auténtica e independiente.

Vos puedes movilizar estas bases para rectificar el rumbo de este partido. Confían en vos, no en Gallegos, y mucho menos en el Frente. Tal vez no tengas capacidad de cambiar el rumbo de GANA, porque todo está amarrado con pisto. Pero sí puedes evitar que, además de quitarte la alcaldía, se queden con tus bases en Oriente. A GANA le haría bien una voz que les recuerde los principios con el cual venden este partido: independencia y servicio a la gente.

Si levantás esta bandera, tendrás futuro político. Saludos Paolo Lüers
(Mas!/El Diario de Hoy)

Muestra del listado de miembros de JRV en la ciudada de San Miguel, que no tienen derecho al voto, porque sus DUIs fueron emitidos luego del cierre del padrón electoral. Todos votaron en San Miguel.


Listado de ciudadanos que ejercieron como miembros de JRV en la ciudada de San Miguel, a pesar de queinscritos en el padrón electoral de otros municipios o departamentos. Violación del Códico Electoral.

Muestra del listado de ciudadanos que ejercieron como miembros de JRv en la ciudada de San Miguel, cuyos DUIs no aparecen en el padrón electoral por algún impedimiento de ejercer el voto.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Carta a la comandante en jefe del Consejo Nacional de la Niñez y la Adolescencia

Estimada Zaira Navas:
Recibí una carta suya. Bueno, no estaba dirigida a mí, sino a sus empleados en la institución estatal que dirige -y por suerte no soy subalterno suyo. Si lo fuera, según su carta del 17 de marzo, ahora mismo tuviera que inventarme alguna excusa para no asistir a la marcha del 26. Porque en su carta a sus subalternos usted dice con admirable claridad: "En caso que por razones de salud o fuerza mayor no sea posible asistir, se solicita presentar una excusa correspondiente a sus respectivas jefaturas".
¡Vaya! Usted por lo menos no anda con estas pajas del presidente y de los ministros, que dicen que asistir a la marcha es, por supuesto, voluntario. Usted habla claro y pelado: "Las personas que laboramos en los departamentos de San Salvador y La Libertad nos reuniremos en el redondel Árbol de Paz".

Usted sí maneja disciplina en su institución, licenciada. Sus empleados Ni siquiera pueden escoger en qué punto de concentración quieren presentarse a la marcha voluntaria. No, es al Árbol de Paz, para que cada jefe puede pasar lista y controlar quién asiste y quién no. Y quien no asiste, mejor que tenga un certificado médico o el acta de defunción de su abuelo -porque simplemente no asistir por no tener ganas, no es excusa admisible. Mucho menos que no esté de acuerdo…

Para mayor control, usted decreta en su carta: "En cada una de las subdirecciones, unidades, departamentos y sedes departamentales se colocarán formatos de listados en los que deberían inscribirse y proporcionar otra información requerida para la logística del evento". Entonces, no hay pierde, y los jefes ya tendrán la lista contra la cual comprobar la asistencia…

¿Cuál es la "otra información" que usted pide a sus empleados? Por suerte, me llegó también, con su carta, la tal lista. Y viendo la lista está claro lo que quiere saber la comandante Zaira: el número de familiares, vecinos o amigos que cada uno de sus empleados se compromete acarrear. En la carta dice claramente: "Les convoco a que durante la mañana de este día (26 de marzo) participemos con fervor cívico en la marcha, invitando a nuestras vecinas y vecinos y haciéndonos acompañar de nuestras familias…"

Leyendo su carta y así conociendo la manera como usted maneja su autoridad, pobre el empleado (perdón: la empleada o el empleado) que, teniendo familia, se atreva a llegar solo (perdón: sola o solo) a la cita, sin su esposa y sus hijos. Menos mal que la institución que usted comanda protege la niñez…

Repito: Doy las gracias a la suerte de no ser empleado público, porque mañana estaría en un gran huevo. Porque, como ya se lo podrá imaginar: Yo no marcho para el Gobierno. Saludos, Paolo Lüers
(Más!/El Diario de Hoy)




martes, 24 de marzo de 2015

No marcho con el gobierno

Hay muchas razones de no participar en la mache del 26 de marzo. Muchos no van a ir, porque no creen que una marcha blanca, una manifestación pacífica, puede aportar a reducir la violencia. Dicen que a los delincuentes hay que aplicarles mano dura, echarlos presos, incluso matarlos, en vez de apelar a su conciencia.
 
Pero la falta de eficiencia de una manifestación no es razón para no unirse a ella. He marchado contra los bombardeos de los Estados Unidos en Vietnam, contra los despliegues de cohetes nucleares en Alemania, contra la invasión soviética en Checoslovaquia, a pesar de que sabía perfectamente que las potencias mundiales no nos iban a hacer caso. Hay un sentido de rebeldía que nos hace protestar, manifestarnos, marchar, por más que se trate de causas perdidas. Hay un sentido de lucha que nos hace unirnos en la calle, aunque seamos minoría, y tratar de contagiar a los pasivos.

Mañana mi sentido de rebeldía me hará darle la espalda a esta marcha. No marcharé con este gobierno que me miente: Dice que tiene una estrategia contra la violencia, pero sólo tiene una estrategia publicitaria. Dice que promueve el diálogo para unir la sociedad en un esfuerzo común por construir la paz social, pero detrás de la cortina de humo del diálogo está regresando a la fracasadas políticas de mano dura.

Si esta marcha del 26 de marzo hubiera salido de la frustración de las comunidades que viven en miedo y marginación, yo marcharía en primera fila, exigiendo al gobierno que al fin redefina sus prioridades y asuma su responsabilidad por la seguridad de sus ciudadanos. Si esta marcha fuera de verdad una movilización de los ciudadanos para demandar al gobierno que concentre todos sus recursos en la transformación de los barrios, donde diariamente se genera la marginación y la violencia, yo fuera su incansable activista.

Las pandillas, su control territorial, su poder, su base social, y la violencia que expresan, nacen en el vacío que el Estado ha dejado en los territorios abandonados por los servicios básicos que el Estado. Barrios, cantones, comunidades que no tienen acceso a educación de calidad, a atención médica digna, a oportunidades de empleo, a protección de la vulnerabilidad ante desastres naturales y epidemias… se convierten en guetos. Y en los guetos nace y se reproduce la violencia.

El día que se movilicen los afectados y otros que tomen conciencia de este peligroso vacío, valdrá la pena marchar. Si un movimiento de este tipo es auténtico y logra convocar a toda la sociedad, iglesias, empresa privada, profesionales, para unir esfuerzos por atacar el problema de la violencia desde sus raíces, tal vez incluso el gobierno, si es responsable, se suma.
Pero mañana la cosa es al revés: Nos convocan, por todos los medios posibles, a sumarnos al gobierno. Se montan con todo el peso del poder y los recursos gubernamentales encima de un Consejo Ciudadano, convirtiéndolo en Consejo Presidencial, y encima de la idea, al inicio buena, aunque tal vez ingenua, de una movilización ciudadana – y la convierten en marcha oficialista. Decretan un día de asueto, presionan a empleados públicos y alumnos a marchar. Movilizan la maquinaria de publicidad con cancioncitas y anuncios promocionales.

Esto no se vale. Por esto, #NoMarchoConElGobierno.
(Observador Político, El Diario de Hoy) 









Carta a Hato Hasbún

Estimado Hato:
Realmente no sé si felicitarte o darte el pésame por el nuevo nombramiento como Comisionado Presidencial de Seguridad. Tendrás que cargar el bulto más grande, incómodo y difícil de este gobierno. Aunque te da mucho poder, nadie te va a envidiar este cargo…

Te deseo, de todo corazón, éxito en esta misión de enfrentar y revertir la espiral de violencia en la que todos estamos atrapados. Aunque la primera vez, cuando el presidente Funes te puso al frente del gabinete de Seguridad, entre el 2009 y el 2011, resultara una “misión imposible”, déjeme decirte que no estás condenado a repetir el fracaso, si estás dispuesto a aprender de las experiencias de los últimos años.

En el pasado no tan lejano de la postguerra, nosotros dos fuimos buenos amigos – pero no supimos preservar y desarrollar esta relación, cuando vos te fuiste al centro del poder y yo asumí un papel de crítico del gobierno. Como en los últimos años ningún otro medio me ha funcionado para comunicarte contigo, aprovecho esta carta para darte algunos consejos.

I. Para enfrentar bien este nuevo reto, esta vez no puedes cometer el error de dispersión. No puedes seguir siendo el hombre “multiusos” y “apagafuegos” de los presidentes. Sobre todo, no puedes ser secretario de comunicación de Casa Presidencial y al mismo tiempo Comisionado de Seguridad. El secretario de comunicación tiene que cuidar y promover la imagen del presidente y su gobierno. Esto lo mete en una lógica que es incompatible con el esfuerzo serio de construir una política del Estado para enfrentar la violencia y la inseguridad. Urge separar estas funciones. De todos modos, muchos tienen la sospecha que los esfuerzos de Seguridad de este gobierno, de su Consejo de Seguridad Ciudadana, y por ejemplo la marcha del 26 corresponden más a una estrategia de comunicación publicitaria que a una estrategia de enfrentar la violencia – y los factores que la generan.

II. Como Comisionado Presidencial de Seguridad tienes que construir un gabinete de seguridad que asuma la tarea indelegable de construir una estrategia de Seguridad Pública. Con planes medibles. No pueden seguir delegando esto a un Consejo plural que representa la sociedad civil.

III. Una vez que ustedes, como gobierno, definan su Estrategia y Plan de Seguridad Pública, queda espacio para convertir el Consejo de Seguridad Ciudadana en lo que realmente necesitamos como complemento: una instancia autónoma de la sociedad civil, que se encarga de construir un Plan de Paz. La seguridad es tarea del Estado, en cambio, la paz es tarea de toda la sociedad. El Consejo, para que sea ciudadano, tiene que dejar de servir como instrumento para llenar los vacíos del gobierno. Tampoco puede servir para generar financiamiento, mediante la cooperación internacional y la empresa privada, para la PNC, las cárceles y otras funciones del gobierno.

El Consejo sólo tiene sentido si se encarga, no de la seguridad pública, sino de crear condiciones para la paz: prevención y reinserción, creación de empleo para sectores marginados, transformación de los barrios. Y sobre todo, el Consejo tiene que ser un espacio de diálogo y concertación, sin ninguna exclusión.

Si asumís tu cargo con esta concepción, con audacia, y sobre todo con este sentido de inclusión, tendrás apoyos donde ahora ni te lo puedes imaginar. Los que hemos acompañado, desde el 2012, el proceso de la tregua con el fin de crear condiciones favorables para que el Estado, la sociedad y la empresa privada puedan comenzar a atacar las raíces de los problemas de marginación y violencia, podremos movilizar energías en las comunidades, los barrios, e incluso entre los pandilleros para construir un proyecto de paz.

Te hago el reto: Hablemos de esto, en serio, sin pajas, sin temores, sin exclusiones, para identificar puntos de coincidencia para un proyecto común: parar la escalada de violencia  y movilizar toda la energía, de todos, hacia un esfuerzo compartido de condiciones para la paz.

Saludos, Paolo Lüers 
(Mas!/El Diario de Hoy)