martes, 1 de septiembre de 2009

Carta a Salvador Sánchez Cerén, vicepresidente de la República


Estimado Salvador:

¿Y quién le ha dicho que usted, sólo porque lleva el título de vicepresidente, puede aprovechar la ausencia del presidente y tomar decisiones?

¿Acaso no le han dicho que le dieron Educación para que esté ocupado y no se meta en asuntos de gobierno?

Nada de darle instrucciones al ministro de Agricultura. Nada de negociar, por su cuenta, la repartición de semillas. Nada de arreglos debajo de la mesa con Orlando Arévalo.

Además, a la gente del Frente ya le dieron sus semillas, ¿y qué más quiere? ¿Qué le den también un lote a Orlando, para que pueda distribuir a su gente y jalarlos al lado del Frente?

Si usted sólo fuera ministro, podría renunciar, como debería hacerlo el ministro de agricultura. Pero como lo eligieron vicepresidente, tiene que tomar una de dos opciones: o le acuerda a Funes que usted es vicepresidente y que en el ramo de educación es ministro, no un alumno que puede regañar en público - o se traga el sapo y se calla por siempre.

Esperando su respuesta en los hechos, Paolo Lüers

(Más!)

lunes, 31 de agosto de 2009

Las cosas por su nomre

Eso me gritó un lector, en mayúsculas y con signos de admiración, a través de un correo electrónico. Estaba molesto porque hace dos domingos, en esta misma página, escribí que no vivíamos bajo una dictadura. Fueron varios los mensajes que llegaron cuestionando esa misma frase. También hubo lectores que escribieron correspondencias menos amables. Uno me acusó de ser un infiltrado del Gobierno, otro se preguntó si las ideas de izquierda habían fermentado mi cabeza, alguno más se acordó de mi madre. Desde entonces, he gastado bastante tiempo con la dichosa palabra debajo de la lengua. Por más que lo intento, no me convenzo. Sigo pensando y escribiendo lo mismo: no estamos en una dictadura.

La simplicidad ayuda a la causa del Gobierno. Viven distribuyendo estereotipos, confunden la ideología con los eslóganes, creen que la frase "patria, socialismo o muerte" es un salto de conciencia. Por suerte para todos, lo que ocurre en Venezuela es mucho más complejo.

Tiene diferencias evidentes con aquellas realidades que, dentro de la tradición suramericana, conocemos como dictaduras.

Cuba es un ejemplo demasiado cercano.

Pienso incluso que es un error de estrategia apelar al referente de las dictaduras típicas del continente para denunciar lo que ocurre hoy en el país. Para cualquier venezolano, favorecido genuninamente por algún plan del Gobierno, escuchar hablar de "dictadura" es absurdo. Tal vez tan sólo refuerza la simpleza que vende el Gobierno a cada rato: que cualquiera que se le oponga es un golpista desquiciado, un loco incapaz de ver la realidad.

Las cosas por su nombre: porque así como esto no es una dictadura, tampoco es una democracia. Por lo menos, no lo es en los parámetros clásicos del término. Basta con ver cómo el Gobierno, tras su derrota en el referéndum constitucional de 2007, se ha dedicado a imponerle a la sociedad, a través de diversos mecanismos legales, sin piedad y sin pudor, la misma reforma que fue rechazada en las urnas. Hasta ahí llegó la voluntad popular. Las elecciones fueron un festival glamoroso... mientras duró el rating. Después, el país se llenó de afiches que decían "Por ahora". En estos años, en Venezuela, hemos vivido un golpe disimulado, una nueva realidad que también necesita pronunciarse de otra forma.

Porque tampoco estamos en una "nueva" democracia, regida por paradigmas distintos, revolucionarios. Después de las feroces críticas a la democracia burguesa y representativa, resulta desconcertante observar cómo el poder censura y reprime la participación, igual o peor que en los tiempos de la Cuarta República. Ante las agresiones a los periodistas de la Cadena Capriles, la Fiscal General pide que las víctimas renuncien a sus derechos, los acusa de haberse convertido en ciudadanos políticos, los conmina a prohibirse ¿Es esta la tan pregonada democracia participativa y bolivariana? Las cosas por su nombre: tampoco creo que sea posible definir que el proceso que vivimos sea realmente de izquierda, socialista, revolucionario. Lo que el Presidente llama socialismo se parece demasiado al viejo sueño que cultiva la sociedad petrolera venezolana.

Chávez ­más allá incluso de lo que diga y repita­ siempre está invocando la utopía del consumo capitalista.

Su vínculo de conexión con la gente gira alrededor del dinero, de lo que él puede dar, donar, otorgar, comerciar... igual publicita teléfonos, ofrece carros para todos o promete que cada pupitre escolar tendrá una minicomputadora. Es un hechicero que todo el día nos recuerda que somos millonarios. Y cualquiera que lo vea, entiende entonces que es cierto, que es posible, que todos podemos vivir tan rico y sabroso como él. El socialismo del siglo XXI es, en el fondo, una circunstancia. No un sistema.

Tenemos el idioma volteado. Me niego a aceptar que, ahora, reprimir militarmente una manifestación civil sea algo loable, progresista y bolivariano. Eso debería ser inadmisible aquí, en Estados Unidos, en Rusia o en Nigeria. Todo es tan absurdo y paradójico. La Asamblea Nacional legisla, intentando controlar la violencia que contagian los videos juegos, con la misma facilidad con la que manifiesta su apoyo oficial, golpeando en alto sus puños y celebrando cada vez que el Presidente habla de "pulverizar" al adversario.

Todas nuestras palabras están revueltas. Cuando el domingo pasado vi al Presidente a caballo, en una suerte de show heroico, en plan de emular a Ezequiel Zamora, pensé que, tal vez, si Zamora viviera sería un furibundo opositor a un gobierno que acapara y centraliza el poder. Las cosas por su nombre. Desde el fondo de la historia, de pronto vi y escuché al General de Hombres Libres, cantando: "¡Boligarcas temblad! ¡Viva la libertad!"

(El Nacional, Caracas)

Venezuela en transicion - 6 entregas


UNA SERIE DE REPORTAJES Y ENTREVISTAS DE PAOLO LUERS
Obligados a unir fuerzas

La oposición venezolana está generando un nuevo liderazgo y preparando un cambio generacional, cultural y político.

"Chávez es del pasado"

Conversación con Henrique Capriles Radonski, gobernador de Miranda, la nueva estrella de la oposición venezolana.


No dejan hacer, pero tampoco hacen

La izquierda venezolana siempre había luchado por descentralizar el poder, hasta que llegó Chávez

El alcalde cruza la calle

La radio tiene un enorme arraigo popular. Chávez decidió sacar las radios independientes y sustituirlas por "comunitarias"


El garrote guardado

Una ley de Delitos Mediáticos, que apareció una madrugada y desapareció en la siguiente, penalizaba el ejercicio periodístico

La Lay Especial contra Delitos Mediáticos

La conflictiva ley sirvió para asustar a los dueños de los medios y los periodistas independientes
"Los medios somos el único poder independiente del gobierno"

El Diario de Hoy entrevistó a Miguel Henríquez Otero, quien dirige el periódico El Nacional.


“¡No nos callarán!”,
la batalla por las frecuencias radiales


De la noche a la mañana sacaron del aire a 34 emisoras, dejando muchas regiones del país sin radios independientes.

La radio es mía

La radio tiene en Venezuela un enorme arraigo popular.
”Se metieron con un poder popular”

Marisel Parraga se hizo famosa en el programa Aló Ciudadano. Ahora es vocera de la lucha de las radios por la pluralidad


“Vamos a luchar por el pluralismo”

Entrevista con Ibeyise Pacheco, locutora y reportera de Radio Venezuela, e integrante del grupo fundador de la Fundación La Radio es Mía.
Globovisión en la mira

La guerra mediática entre un gobierno que quiere control y medios que insisten en su independencia y su derecho a la crítica está escalando.
"El líder de la oposición no puede salir de los medios"

Muchos piensan que Alberto Federico Ravell, el director de Globovisión, es el verdadero líder de la oposición.
Lobo herido, más peligroso

Una segunda mirada a Venezuela. Luego de la serie "Venezuela Adentro", publicada en marzo del 2008, los conflictos políticos se han profundizado.
“No basta ser mayoría, hay que saber imponerse”

Entrevista a Leopoldo López, el político que organiza “redes populares” en los sectores donde el chavismo pierde apoyo.

domingo, 30 de agosto de 2009

Marina Silva oficializa su entrada en el Partido Verde

Ovacionada en pie por más de mil militantes de su nuevo partido y de todos sus dirigentes nacionales, Marina Silva, sonriente y serena como de costumbre, se afilió oficialmente hoy por la tarde en São Paulo al Partido Verde (PV). La ex ministra de Medio Ambiente brasileña abandonó hace dos semanas su partido de origen, el Partido de los Trabajadores (PT), en el que había militado durante 30 años.

Su acta de entrada en el PV fue firmada, entre otros, por Elemira Mendes, hija del sindicalista Chico Mendes, asesinado por terratenientes. Marina fue su gran colaboradora, y en el acto de presentación su hija ha recordado que, cuando fue asesinado, su padre estaba preparando la salida del PT para ingresar en las filas del PV, como hoy ha hecho Marina, que recoge simbólicamente su bandera de ecologista.

A la pregunta hecha a Marina de si no tiene miedo de que alguien pueda ahora también atentar contra su vida, Silva respondió relajada que ya ha sido tantas veces amenazada de muerte que ha perdido el miedo al miedo.

En el acto del ingreso de Silva en el PV estuvo presente Katherina Greeza, representante de los partidos verdes en el Parlamento Europeo, portadora de una carta de apoyo a la candidatura de Marina Silva a la Presidencia de la República, así como de numerosos artistas, entre ellos, Paulo Jobim, hijo del famoso músico Tom Jobim.

Aunque no lo ha confirmado oficialmente, Silva, ecologista de fama internacional, fue recibida hoy como candidata a disputar las elecciones presidenciales del año próximo a los gritos de "Brasil, urgente, Marina presidente".

Si se presenta, tendrá que enfrentarse a la poderosa precandidata del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, la ministra de la Casa Civil, la ex guerrillera Dilma Rousseff. Ambas compiten con dos programas claramente diferenciados: Rousseff es llamada la madre del PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), que pone el acento sobre todo en el desarrollo económico, aunque para ello haya que sacrificar a veces exigencias ambientalistas. Marina Silva, al contrario, coloca el acento en un nuevo tipo de desarrollo económico sostenido basado en las energías limpias y respetuosas del medio ambiente, del que, según ella, Brasil podría ser modelo en el mundo.

Estas dos concepciones diferentes del modelo económico son la razón de que Lula pensara en Dilma Rousseff como su candidata en vez de en Marina Silva, que tambien era ministra y de su partido, pero que precisamente dejó el Gobierno por discrepancias sobre las ideas de Dilma en temas ecológicos.

La presencia de Marina en las presidenciales de 2010 de la mano del Partido Verde, con un programa bien concreto y específico de preservación de las riquezas naturales en clave ecologista va a obligar, según los analistas políticos, a los grandes partidos, del Gobierno y de la oposición, a revisar sus programas para "colorearlos de verde".

En los discursos de hoy de los líderes del PV fue subrayada la correlación de la candidatura de Marina, considerada una política incorruptible y firme en sus principios éticos, con la necesidad que este país tiene de una limpiaza ética, al haberse incrustado la corrupción en los poderes del Estado. También pusierpm de relieve la novedad que supone la probable candidatura de la ambientalista Silva al ser no sólo mujer, sino también negra, queriendo ver en ella un eco de lo acaecido en Estados Unidos con la candidatura de Obama.

Muchos militantes, sobre todo jóvenes, del Partido de los Trabajadores van a tener dificultades en escoger entre Rousseff y su ex colega de partido, Silva. Dicha dificultad se va a hacer aún más evidente entre las Comunidades Cristianas de Base (CEB), apoyadas por el Episcopado brasileño y que hasta hoy, durante 20 años, han militado dentro del PT, y han constituido su ala social más progresista. El teólogo de la liberación Leonardo Boff manifestó hoy su apoyo a la candidatura de Marina Silva, que fue católica y hoy pertenece a la Iglesia evangélica Asamblea de Dios, pero que está considerada una persona ecuménica y dialogante con todas las religiones.

Según el sacerdote Benedito Ferraro, asesor de las Comunidades Cristianas de Base por parte del Episcopado, "Marina es una persona de fe, de las que, como dice la Biblia, es el testimonio de una sobreviviente de la tragedia contra los pobres en Brasil".

Según la alcaldesa de Natal, Micarla de Souza "el PV es un partido con alma femenina". Según ella, su partido, ahora con Marina, "está preparado para cambiar la política educacional, de sanidad y de seguridad de este país".


(El País, Madrid)

sábado, 29 de agosto de 2009

Venezuela en transició - ENTREGAS 1-4


Una serie de reportajes y entrevistas de Paolo Luers
El garrote guardado

Una ley de Delitos Mediáticos, que apareció una madrugada y desapareció en la siguiente, penalizaba el ejercicio periodístico

La Lay Especial contra Delitos Mediáticos

La conflictiva ley sirvió para asustar a los dueños de los medios y los periodistas independientes
"Los medios somos el único poder independiente del gobierno"

El Diario de Hoy entrevistó a Miguel Henríquez Otero, quien dirige el periódico El Nacional.


“¡No nos callarán!”,
la batalla por las frecuencias radiales


De la noche a la mañana sacaron del aire a 34 emisoras, dejando muchas regiones del país sin radios independientes.

La radio es mía

La radio tiene en Venezuela un enorme arraigo popular.
”Se metieron con un poder popular”

Marisel Parraga se hizo famosa en el programa Aló Ciudadano. Ahora es vocera de la lucha de las radios por la pluralidad


“Vamos a luchar por el pluralismo”

Entrevista con Ibeyise Pacheco, locutora y reportera de Radio Venezuela, e integrante del grupo fundador de la Fundación La Radio es Mía.
Globovisión en la mira

La guerra mediática entre un gobierno que quiere control y medios que insisten en su independencia y su derecho a la crítica está escalando.
"El líder de la oposición no puede salir de los medios"

Muchos piensan que Alberto Federico Ravell, el director de Globovisión, es el verdadero líder de la oposición.
Lobo herido, más peligroso

Una segunda mirada a Venezuela. Luego de la serie "Venezuela Adentro", publicada en marzo del 2008, los conflictos políticos se han profundizado.
“No basta ser mayoría, hay que saber imponerse”

Entrevista a Leopoldo López, el político que organiza “redes populares” en los sectores donde el chavismo pierde apoyo.
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