miércoles, 10 de enero de 2024

Carta a los que todavía no les han reformateado la memoria. De Paolo Luers

 

"Lo que en el año 2019 no me pude imaginar es que la gente se iba a dejar joder por un demagogo sediento de poder. La verdad es que no defendieron lo conquistado, así que a otro generación le tocará conquistarlo de nuevo."

El audio: 10 ENERO.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 11 enero 2024

Estimados amigos:

Escribo estas líneas el 10 de enero del 2024.

Múltiple aniversario:

El 10 de enero 1981 llegué al país. Para quedarme...

El 10 de enero 1981 estalló la guerra civil. Me hice guerrillero.

El 10 de enero 1981 comenzó sus emisiones la emisora guerrillera Radio Venceremos. Con ella inicié otro capítulo diferente de mi carrera de periodista.

El 10 de enero 2022 es otro aniversario que marcó mi vida.

El jueves 10 de enero 2019, meses antes que se pusiera en retroceso el desarrollo democrático de El Salvador, publiqué el siguiente artículo:

* * *

Un día 10 de enero como hoy, pero del año 1981, llegué a El Salvador. Cumplo 38 años de vivir y trabajar aquí – ya más que los años que pasé viviendo en Alemania.

Este mismo día, el 10 de enero 1981, estalló la guerra que durará 11 años. Se anunció con unos bombazos en el cuartel San Carlos, a dos cuadras de la casa donde con otros periodistas estuvimos esperando el inicio de la ofensiva. En el avión me habían advertido que a las 5 de la tarde iba a comenzar la guerra, cosa que por supuesto no la creí – hasta que utualito a esta hora empezó a temblar la colonia Laico.

Este día cambió la historia del país – y ciertamente la mía. De repente me encontré en medio de una guerra, con balas y muertos de verdad, una guerra que comencé a acompañar como observador, pero que pronto me arrastró como un remolino en corrientes cruzadas de agua. Lo más violento que había visto como reportero y fotógrafo habían sido manifestaciones donde estudiantes y antimotines se agarraron a palos – pero el 11 de enero 1981 ya me tocó tomar fotos de muertos en combate, y de cadáveres que en sus manos tenían naipes, los “calling cards” de un escuadrón de la muerte. Poco después tomé la decisión de unirme a la guerrilla.

Cuando 11 años después pusimos fin a esta guerra, decidí quedarme y ser partícipe de la reconstrucción del país y de su tejido social. ¿Qué sentido tiene aguantar la guerra, si luego uno no disfruta de la paz, de la libertad, de los retos que plantean?

Hoy, 38 años después, todavía me topo (sobre todo en las redes sociales) con algunos que me niegan el derecho de opinar y participar en la política del país en el cual he pasado una vida entera luchando, trabajando, haciendo familia, educando a mis hijos, ejerciendo mi oficio, debatiendo. Callate viejo, ni sos de aquí… Me dan risa. Muchas veces no tienen ni la mitad de años de vivir en El Salvador que yo. Lo que se construyó en la guerra y en la paz les parece un sistema obsoleto, poco cool, nada sexy, deficiente, aburrido, lo mismo de siempre. Te dicen en la cara que todas estas luchas no cambiaron nada, no lograron nada – y que Bukele tiene razón de querer botar este sistema y refundar la Patria. 

Pero esto no va a pasar. Somos demasiados los que sí hemos vivido la guerra y aprendido sus lecciones. Somos demasiados que nos recordamos de los tiempos cuando por una broma o una canción te podían detener o incluso matar. Son demasiados también los jóvenes que, aunque hacen uso de la libertad de criticar y protestar, no se compran el discurso anti político y anti sistema – mucho menos de un hijo de papi, que nunca tuvo que arriesgar nada en su vida. Por esto no me afligen los fanáticos. En 38 años he venido a conocer a mi gente. Joden, pero no se dejan joder. Pueden dejarse engañar, pero no dos veces por los mismos. Defienden lo conquistado. 

* * *
Obviamente, en el último párrafo me equivoqué. A diferencia de muchos otros, yo tuve suficiente visión para identificar al entonces candidato Nayib Bukele como un peligro para la democracia. Lo advertí cuando apenas era candidato a la alcaldía de un pueblito llamado Nuevo Cuscatlán. Lo que en el año 2019 no me pude imaginar es que la gente se iba a dejar joder por un demagogo sediento de poder. La verdad es que no defendieron lo conquistado, así que a otro generación le tocará conquistarlo de nuevo.

Los que no se han dejado lavar el coco: No se olviden del otro aniversario que se avecina: el 16 de enero, día de la firma de la Paz.

Saludos,




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lunes, 8 de enero de 2024

Carta a los calladitos: Es hora de despertarse. De Paolo Luers

 

"En el silencio que reina, las voces de los pocos que siguen jodiendo se escuchan con más fuerza. Quien ahora rompa el silencio generalizado para hablar de manera clara y contundente, será escuchado."

El audio: Carta-a-los-calladitos.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 9 enero 2024

Amigos:

Aparte de los desaparecidos de verdad hay otros que uno se pregunta dónde están escondidos. Los que eran dirigentes políticos, diputados, analistas, que durante años defendieron combativamente la democracia – unos contra las transgresiones de la derecha, otros contra los delirios autoritarios de la izquierda, algunos contra ambos – y que ahora son invisibles. Los calladitos.

Han desaparecido hasta ex candidatos a la presidencia, que en su momento prometieron detener cualquier intento de hacer fraudes electorales y a la Constitución. Hoy, cuando por primera vez en la historia de la posguerra está en serio peligro el orden constitucional, no los escuchamos. De ninguno de los dos contrincantes de Bukele en las elecciones del 2019 se ha escuchado comentario alguno sobre la toma militar de la Asamblea del 2020, ni sobre golpe de Estado contra el poder judicial del 2021, ni tampoco contra la intención del presidente de reelegirse. Uno de ellos -me recuerdo bien, porque estuve ahí, cubriendo el evento- se presentó en la noche electoral a la prensa y a sus alegados para reconocer su derrota en las urnas. Al final dijo: “Perdí. Voy a regresar a mis empresas.” Como era un hombre educado, no dijo: “Ahí vean ustedes cómo se las arreglen.” Pero eso es lo que todo el mundo entendió. Y lo cumplió. Se hizo invisible. 

Tampoco no se ha escuchado ni papa del otro candidato derrotado en 2019. Igual de calladito e invisible. Me recuerdo bien de tantos diputados combativos, tanto de derecha como de izquierda, defendiendo la democracia y la Constitución contra sus respectivos adversarios. Bueno, algunos las dejaron de defender inmediatamente luego de la toma de poder de Bukele en el 2019, otros pelearon hasta el 2021, cuando perdieron sus curules en la Asamblea. A partir de ahí, silencio. Como si estando fuera de la Asamblea ya no se puede hablar.

No estoy hablado de los volteados, los arrimados al poder, de la derecha como de la izquierda. Sobre ellos todo está dicho en la columna titulada El Círculo de mi colega Cristian Villalta. No voy a gastar aliento para hablar de estas criaturas lamentables, que vemos arrastrándose por los programas de opinión, avalando -más bien alabando- el nuevo poder. No, estoy hablando de los que saben a qué derrotero los cianes están llevando al país, pero quedan callados. Unos por miedo, con toda razón, porque este régimen conscientemente siembra el miedo; otros por oportunismo; otros porque ya no creen que tiene sentido oponerse contra lo que no se puede derrotar. Yo los entiendo, amigos, por lo menos a los que están callados por miedo y por depresión política (a los oportunistas, no). Pero no los puedo acompañar. Sin una clase política articulada, sin académicos y periodistas que hablen la verdad, ¿cómo vamos a esperar que la masa de los más golpeados por este régimen, los pobres, los sujetos de capturas arbitrarias, los despedidos, los que no reciben las pensiones que les corresponden, van a movilizarse? Si ellos son los más vulnerables…

Y así vamos a las elecciones, con muy pocos Don Quijotes peleando contra los poderosos molinos del poder. A estos pocos hay que apostarles, a personas como Luis Parada y Héctor Silva Hernández; como las diputadas Claudia Ortiz, Anabel Belloso y Rosy Romero, que no se han rendido ante la maquinaria cian de la Asamblea; como los valientes de Cristosal y otros grupos de derechos humanos; como la gente de Santa Marta y del Bajo Lempa, que se enfrentan a la persecución jurídica de dirigentes comunales. Y como los pocos medios de comunicación y sus periodistas que no aceptan el silencio como opción.

La buena noticia es que en el silencio que reina, las voces de los pocos que siguen jodiendo se escuchan con más fuerza. Quien ahora rompa el silencio generalizado para hablar de manera clara y contundente, será escuchado. Los pocos que quedan tienen que complementarse, reforzando mutuamente sus argumentos, pegar todos juntos a la narrativa oficialista en sus puntos débiles.

Y si algunos de los calladitos se animan a salir de su exilio interno y hablar, haciendo barra a los Don Quijotes, que están llenando el vacío democrático ante el silencio de tantos otros, será pura ganancia. La única lucha mala es la que no se hace. 

Saludos, 





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viernes, 5 de enero de 2024

Carta al ministro de Seguridad: ¿Un Estado de Seguridad Nacional? De Paolo Luers

 

"Hasta ahí vamos: a una dictadura basada en la Doctrina de Seguridad Nacional. Qué conveniente. Gracias por advertirnos."

[La imagen arriba aparece en el perfil de X del "Philosopher King" Nayib Bukele] 

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 6 enero 2024

Ministro Gustavo Villatoro:

Gracias por iluminarnos. De manera muy elocuente, usted usó su primera entrevista con Moisés Urbina del año 2024 para explicarnos que su guerra no solo es contra las pandillas, sino a la vez es una gesta de liberación nacional contra la comunidad internacional y sus organismos. Nos explicó que en todo la posguerra desde afuera han impuesto a El Salvador un Estado fallido. “Desde los eventos del 1992”, o sea los Acuerdos de Paz tuteladas por Naciones Unidas, “desde toda esta preparación perversa que diseñaron sobre el Salvador, generaron un espacio para que estuviéramos siempre sometidos al crimen organizado".

¡Wow, ministro! Reescribiendo nuestra historia y la teoría política según la visión de su presidente... En esta nueva teoría conspirativa de nuestra historia, los organismos  internacionales (la Organización de Naciones Unidas, la ONUSAL, el PNUD, la OEA, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el Congreso de Estados Unidos, el Parlamento Europeo, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, etc.) nos han privado de tener un Estado de Derecho, nos han impuesto un Estado fallido que permitió el surgimiento de un estado criminal paralelo de las pandillas –y todo esto, para mantenernos en el subdesarrollo. Y no sólo a los salvadoreños. Dijo usted: “Todos estos organismos internacionales estaban enamorados del crimen organizado, que anula sueños en América Latina y no permite que estos países puedan salir del subdesarrollo".

Siendo las cosas así, según la visión bukeliana del mundo, usted se siente envalentonado a decir que ustedes son los primeros gobernantes que han mandado al carajo a esta banda de conspiradores en los organismos internacionales: “Plantárseles a los organismos internacionales y mandarlos al carajo requiere mucha soberanía, mucha independencia, pero además valentía, porque ellos te amenazaron con todas las consecuencias habidas y por haber... Nos sale sobrando todo el ruido que ellos generan. Aunque somos pequeños, hemos decodificado toda esta perversidad, y al hacerlo tienen en cualquier país de América Latina la llave para llevar paz, tranquilidad, pero sobre todo, para devolver esperanza a más de 660 millones de latinoamericanos".

Otra vez, ¡Wow! Esto catapulta a El Salvador, con su salvador a la cabeza, en el líder de la emancipación de toda América Latina del poder de los conspiradores en las Naciones Unidas y los organismos internacionales financieros y de Derechos Humanos. Simón Bolívar y Fidel Castro se quedaron cortos... 

Usted explica muy bien cómo desde esta teoría de conspiración internacional contra nuestro país se justifican todas las medidas que ustedes han tomado, incluyendo las que violan la Constitución. El gobierno de un país pequeño, que es sujeto de amenazas de los poderosos organismos internacionales y que además tiene la responsabilidad histórica de impulsar solito la liberación de toda América Latina, no puede dejarse detener por leyes que, como usted nos explicó, nos fueron impuestos por poderes externos. De esta manera usted logró, dentro de la nueva versión de la historia y hasta de la lógica, establecer que todo tiene justificación: la toma inconstitucional de control de la Fiscalía General y de la Sala de lo Constitucional; un régimen de excepción que se volvió permanente; la encarcelación de 75 mil personas sin debido proceso – e incluso la reelección del presidente. Porque ¿quién si no él podrá a encabezar la emancipación de todo un continente?

Denunciando de esta manera “las mentes perversas de las organismos internacionales”, que conspiran contra nuestra soberanía y tranquilidad, hasta los futuros atropellos contra los derechos humanos y las libertades civiles quedan de antemano legitimados. ¿Cómo dijo usted? “Este año vamos a presentar otra serie de reformas no relacionadas específicamente al tema de pandillas, pero sí vamos a reformar como Estado qué tipo de actividades no le vamos a tolerar a ningún ciudadano". Okay, ministro, aunque la frase es un poco confusa, entendimos el mensaje: Lo peor está todavía por llegar.

Resulta que cuando todas las políticas de Seguridad nacen de la tesis que tienen que enfrentar no solo a las pandillas, sino también una gran conspiración internacional, se vuelven políticas de Seguridad Nacional. Hasta ahí vamos: a una dictadura basada en la Doctrina de Seguridad Nacional. Qué conveniente. Gracias por advertirnos.

Sin nada que agregar, 





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miércoles, 3 de enero de 2024

Carta a la Michi Azul: Q.E.P.D. De Paolo Luers.

 

"El problema que Bukele tiene contigo no es asunto de estética. Su bronca es con lo que teóricamente vos representabas: la paz alcanzada, la reconciliación luego del conflicto, la transición democrática. Esto había que desmoler, porque ya no cabe en la narrativa de las supuestas nuevas ideas y la supuesta nueva República."

El audio: LA MICHI AZUL.mp3

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 4 enero 2024

Señora:
Cuando en el año 2017 te erigieron, con 12 metros de alto y un color chillante, junto con dos figuras, cada una de 8 metros de alto, una guerrillera y un soldado, inmediatamente te convertiste en blanco de burla. Por fea, hay que decirlo. Supuestamente tu nombre, según tu padrino Gerson Martínez, fue Civis, en latín ciudadano o ciudadana. Pero nadie te dijo así.

Primero te pusieron Muñeca Azul o la Pitufa, luego la Chichuda – y cuando ya estábamos en este punto, todos te llamamos Michi, en alusión a la segunda dama del quinquenio anterior, la amante del primer presidente de izquierda, Mauricio Funes, de la cual las malas lenguas insinuaron que entre todos habíamos pagado la remodelación de su busto…

Ya nadie habló de lo que debía simbolizar este conjunto de estatuas mal dimensionadas y mal hechos: según su creador Gerson Martínez, el ministro de Obras Públicas de entonces, representaba la reconciliación luego de años de guerra. Nadie le había dicho a don Gerson, hombre con ambición de poeta, que ‘obras públicas’ se refiere a puentes y carreteras, no a obras de arte. 

Esculturas y monumentos son asuntos para arquitectos y artistas, se hacen luego de concursos, no se inventan en despachos ministeriales. Bueno, pero así San Salvador llegó a tener un monumento a la Reconciliación, al lado de una autopista, que nunca cumplió su función, ni como homenaje al proceso de paz, ni como parque. Una obra bayunca.

Este 3 de enero se inauguró el año 2024 con las imágenes de tu demolición. La guerrillera y el soldado tampoco se salvaron. Parece que los tres van a terminar donde nacieron: en un horno de fundición. Q.E.P.D.

El primero en difundir la noticia de tu deceso, con su conocida malicia y con visible satisfacción, fue el presidente de la República. Bueno, no está muy claro si es presidente o por seis meses solo candidato a la presidencia - o las dos cosas a la vez. Nayib Bukele, pues.

En el video que publica, se ve como una grúa levanta a la guerrillera y al soldado, luego como te arrancan un brazo y finalmente como te caes de trompa. El texto que puso Bukele: “El supuesto ‘monumento a la reconciliación’, inaugurado por el gobierno del FMLN en 2017; que no solo era estéticamente horrible, sino que glorificaba el pacto entre los asesinos de nuestro pueblo, para repartirse el pastel; ha sido demolido.”

Claro, él personalmente, en cadena nacional, había dado la orden. Como buen populista, sabía que cuando decía que el monumento era “estéticamente horrible”, todos los salvadoreños tenían años de burlarse del artefacto. Cuando tiene razón, tiene razón. Por qué voy a decir que no, si sí, como dice el gatillero sinaloense en La Reina del Sur de Pérez Reverte. Fuiste grotescamente fea. Fin de la discusión. Punto.

Nayib Bukele no se ha destacado como experto en estética, vean su obsesión con las luces Led y las camisetas apretadas. Es obvio que el problema que tiene contigo no es asunto de estética. Su bronca es con lo que teóricamente vos, las otras dos figuras y las palomas representaban: la paz alcanzada, la reconciliación luego del conflicto, la transición democrática. Esto había que desmoler, porque ya no cabe en la narrativa de las supuestas nuevas ideas y la supuesta nueva República.

Así que, mi estimada Michi, te derrumbaron porque te vieron como símbolo de algo que molesta y estorba a Bukele: el proceso de Paz, que según él fue una farsa y un pacto de mafiosos y asesinos. El hecho que nunca lograste convertirte en este símbolo y solo conectaste con el imaginario popular por tus tetas, solo da un toque de absurdo a esta historia.

Que descanses en paz, Michi Azul. Mis condolencias a tus creadores. Querían hacer algo bueno y terminaron creando un chiste.

Saludos, 







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