miércoles, 5 de agosto de 2020

Carta al presidente: Se va a quedar sin gabinete. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 6 agosto 2020

Ciudadano Nayib Bukele:

¿Sabe por qué los buenos gobernantes se deshacen de sus ministros inmediatamente, cuando surgen acusaciones de corrupción? Porque al no reaccionar a tiempo, se les acumulan las acusaciones, de repente son varios ministros señalados, y entonces la pudrición dentro de su gabinete se vuelve un problema del jefe de gobierno.

Precisamente esto le está pasando a usted. 

Varios miembros de su gabinete han sido señalados por nepotismo o por maneras corruptas de compras en tiempos de emergencia. Llama la atención que en varios casos sus funcionarios han mezclado ambos pecados, haciendo negocios cuestionables con sus familiares o cheros. En ningún caso usted ha tomado medidas. Sólo con esto, ya es un problema más allá de la probidad de cada uno de los señalados, es un problema de su presidencia. Y cuando llegue el día que usted se sienta obligado a intervenir, se quedará sin gabinete…

Su ministro de Hacienda, Nelson Fuentes, ya renunció, porque no quería asumir la responsabilidad por las transferencias y otras alteraciones no autorizadas a la Ley de Presupuesto. También se apartó la dirección completa del Instituto de Seguro Social, cuyos recursos han sido vaciados por el gobierno de manera irregular.  

Los casos de nepotismo clásico son evidentes: por una parte, la cantidad de sus propios familiares, socios y empleados de sus negocios, que usted metió a su gobierno; por otra parte, su coordinadora de gabinete, Carolina Recinos, quien siguió su ejemplo y tiene a toda su familia chupando de las tetas del gobierno.

A esto se suman los casos en los cuales funcionarios suyos favorecieron a empresas de familiares o cheros con compras o contratos de servicio al gobierno, aprovechando el desorden administrativo y el estado de emergencia, que permitía maneras más flexibles de gastar fondos. Algunos casos tenían el agravante de que los productos entregados por las empresas de cheros o familiares se facturaban a sobreprecios y además no servían. Por este tipo de negocios están comprometidos sus ministros de Salud, de Justicia/Seguridad, de Hacienda, de Turismo y de Agricultura, además del presidente de ANDA. No necesito resumir en esta carta las irregularidades reveladas en investigaciones periodísticas ya bastante difundidas. Y por donde los medios (y pronto también la Corte de Cuentas y la Fiscalía) escarben, salen nuevos casos. ¿Qué saldrá cuando se revisen todas las cuentas del MOP, de Salud y del ISSS relacionados al hospital del CIFCO?

Ya van en la lista de funcionarios que usted debería haber despedido o suspendido: la Comisionada Presidencial Carolina Recinos; sus ministros Francisco Alabí (Salud), Pablo Anliker (Agricultura), Alejandro Zelaya (Hacienda), Morena Valdez (Turismo), Rogelio Rivas (Justicia); y el presidente de ANDA, Frederick Benítez.

Con ellos ya acumuló 7 miembros de su gabinete que deberían removerse. 

Pero hay otros que, si se niegan a renunciar, usted los tendría que suspender: Los altos funcionarios de su gobierno que se han lanzado de candidatos de Nuevas Ideas para las elecciones del 2021 no pueden seguir haciendo campaña aprovechando sus cargos y los recursos del Estado. En esta lista van su secretario privado, Ernesto Castro; el Comisionado Presidencial para Proyectos Estratégicos, Luis Rodríguez; la ministra de Cultura, Suecy Callejas; el ministro de Gobernación, Mario Durán; la directora de INJUVE, Marcela Pineda.

Ya son 12 los funcionarios cuyo destino usted debería decidir lo más antes posible. 

Y no nos olvidemos de dos funcionarios que en cualquier país democrático serían insostenibles: El ministro de Defensa, el Contralmirante René Merino Monroy; y el director general de la PNC, el Comisionado Mauricio Arriaza, por su rol activo e ilegal en la toma militar de la Asamblea Legislativa del 9 de febrero 2020.

Entonces, la cuenta ya llega a 14… y puede crecer.

Al no suspender a cada uno de ellos a tiempo, sino más bien tratar de tapar sus delitos, usted acumula los problemas. Hasta que se vuelven insostenibles…

De esta forma se convierte en un problema sistémico, en una crisis de su gobierno, en un problemón suyo. Repito: Se va a quedar sin gabinete.

Saludos, 



lunes, 3 de agosto de 2020

Carta a la oposición: Ya no más negociaciones y acuerdos particulares con el gobierno. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 4 agosto 2020

Estimados amigos:

Lo que pasó con la votación del préstamo de 250 millones del BID no debe volver a pasar. No voy a juzgar si había razones para aprobar el préstamo así como se hizo o no. A lo mejor había razones para aprobarlo y también para negar los votos. Este no es el problema que voy a tratar, porque no tengo suficientes elementos de juicio. Mi tema es que no pueden seguir haciendo acuerdos con el gobierno y comprometer sus votos por separado.

Cuando negocian fondos, reglas de transparencia o iniciativas de ley con el gobierno, lo primero que tienen que hacer es construir un consenso entre las diferentes fracciones de la oposición y luego enfrentar al gobierno juntos, con criterios unificados, sin fisuras que permitan dividirlos.

A ARENA lo han atacado muy fuertemente por haber dado sus votos. Pero el punto no es que nunca se puede dar los votos para un préstamo que solicita el gobierno. El pecado es no haber logrado una estrategia que tanto el Frente, el PDC, ARENA y partes del PCN hubieran podido compartir. Y esto no es un pecado solamente de ARENA, es una debilidad de todas las fuerzas que quieren defender la democracia, pero no siempre logran ponerse de acuerdo. 

Es obvio que uniendo fuerzas y criterios, los partidos de oposición hubieran podido lograr arrancar al gobierno más concesiones en cuanto a la asignación de los fondos y reglas claras de rendición de cuentas. Y además, actuando unidos (bien logrando mejores condiciones, o bien juntos negando los votos) se hubieran proyectado mejor a la opinión pública. La gente espera de ustedes coherencia y capacidad de concertar, y ambas dependen de una estrategia común entre ustedes.

Así que los partidos que decidieron no votar, aunque tal vez tuvieron razón, no deberían acusar de traición a ARENA, sino cada uno debería reflexionar en cómo hubiera podido aportar a construir una estrategia conjunta para enfrentar al gobierno, su corrupción, la ausencia de mecanismos confiables de rendición de cuentas y la falta de políticas coherentes. 

Cada día que nos acercamos al inicio de la campaña electoral es más urgente llegar a consensos sobre la estrategia de cómo frenar el intento de Bukele y Cía. de tomar control de la Asamblea y por tanto del Estado. Y obviamente el actuar coordinado en la Asamblea sería el corazón de la estrategia compartida y de una plataforma mínima de defensa de la democracia. 

Así que, revisen bien la agenda legislativa de los próximos meses y comiencen a tiempo construir consensos que les permitirá ejercer una oposición eficiente y al mismo tiempo proyectar a la ciudadanía coherencia y unidad, a pesar de las diferencias ideológicas entre izquierda y derecha, conservadores y progresistas.

Pero tomen en cuenta que una estrategia coherente que todos los opositores puedan compartir no surge de improvisaciones, sino de un trabajo persistente de diálogo y construcción. Dejen la improvisación y las reacciones irracionales al gobierno y comiencen a trabajar con racionalidad y coherencia.

Saludos, 






viernes, 31 de julio de 2020

Carta a mis colegas: La hora del periodismo libre y crítico. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 1 agosto 2020

Estimados amigos:
Escribo estas líneas el 31 de julio, que en El Salvador celebramos como el Día del Periodista. Muchos de ustedes han expresado en las redes sociales que no hay nada que celebrar, dado el clima hostil que el gobierno ha generado para el libre y crítico ejercicio de nuestra profesión. Es verdad, cuando sumamos a esto que varios colegas han muerto por la maldita epidemia del COVID-19 y que otros han perdido su trabajo por el impacto del cierre de la economía tan mal manejada por el gobierno, se nos pinta un panorama crítico para nuestra profesión.

Pero no se olviden, es en las situaciones críticas y conflictivas, en las crisis y en la adversidad que el periodismo suele mostrar lo mejor. La hora del periodismo no es cuando todo va bien ‘nice’, sino cuando ejercerlo requiere ir cuesta arriba. Bajo las tormentas se muestra quién es capitán, no en aguas calmadas…

Acuérdense que fue la guerra la que dio al periodismo salvadoreño el empuje para salir de la zona de confort y convivencia con los poderes. Bajo los peligros de balas, amenazas y persecuciones nació en El Salvador un periodismo más profesional, independiente y crítico. Todavía costó que los medios se adaptaran a esta nueva ética profesional nacida en la crisis de los años 80, pero una vez la caja de pandora estaba abierta, nadie pudo volver a meter el ánimo de rebeldía e independencia.

Hoy no navegamos en aguas calmadas, sino turbulentas, que anuncian tormentas. La hostilidad del gobierno de los Bukele contra los periodistas y medios independientes no es reflejo de la usual resistencia de los gobernantes a la rendición de cuentas y la crítica. No, esta vez es parte de una estrategia integral para establecer formas autoritarias de gobernar. Las amenazas de algunos funcionarios y muchos de los voceros del partido oficialista NI/GANA contra medios y periodistas tienen sistema, no son deslices de algunos patanes. Están involucrando instituciones del estado en su intento de intimidar y callar voces disidentes e incómodas.

Estos son tiempos difíciles, pero es la hora del periodismo. La hora para comprobar de qué estamos hechos los periodistas. La hora que podrá definir las carreras de los periodistas y la credibilidad de sus medios.

Y, en este sentido, les digo que este año hay mucho que celebrar en el Día del Periodista: Nunca el periodismo crítico ha sido tan fuerte en El Salvador. Hoy hay más medios de comunicación que nos permiten ejercer nuestra profesión con profesionalidad y dignidad. Y por supuesto, estos medios, sus dueños o directivos están igual en la mira del gobierno que los periodistas.

Algunos de estos medios -precisamente los comerciales que se tienen que autofinanciar al 100% en el mercado de publicidad- ahora se ven obligados a adaptarse a la crisis en este mercado e incluso a despedir periodistas. Parece irónico y contradictorio, pero es la triste realidad: Para asegurar que como medios puedan continuar siendo plataformas para el ejercicio libre y crítico del periodismo, tienen que reducir personal, exponiéndose al peligro de ser atacados como patronos que no protegen a sus empleados. Como miembro del Consejo Editorial de El Diario de Hoy les puedo asegurar que este dilema se enfrentó con la máxima responsabilidad.

Vienen años difíciles y desafiantes para los periodistas y medios. De nuestra coherencia dependerá si al final el país logra regresar a una situación económica, política e institucional que ya no pondrá en peligro el trabajo de los periodistas, ni la sobrevivencia de medios de comunicación que nos permitan el ejercicio libre de nuestra profesión.

Saludos y felicitaciones de 



miércoles, 29 de julio de 2020

Carta al ministro de defensa: ¿Héroe o cobarde? De Paolo Luers

9 febrero 2020


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 30 julio 2020

Estimado ciudadano René Francis Merino Monroy:
Usted ostenta el grado militar de contralmirante, equivalente a general de brigada. Pero como ministro, usted es ciudadano igual que cualquier otro servidor p
úblico civil.

 

La Asamblea Legislativa decidió a interpelarlo. Es su oportunidad para explicar cuál ha sido su papel y responsabilidad en el operativo militar del 9 de febrero que terminó en la ocupación del Salón Azul de la Asamblea Legislativa por soldados armados con armas largas. Alguien tiene que haber ordenado este operativo, el cual además involucró al presidente de la República, quien entró al Salón Azul una vez que los militares habían tomado control de él. Y sentado en la silla del presidente legislativo, el presidente dijo; Bueno, ya está claro quien tiene el control aquí... 

 

Sus colegas del gabinete obviamente no ven que la interpelación es su oportunidad de explicar qué pasó el 9 de febrero y quién dio las órdenes. Lo ven como un ataque a un héroe nacional. Lo que nos obliga a hacernos dos preguntas: ¿Por qué un procedimiento previsto en la Constitución (art 131, apartado 34) como potestad de la Asamblea es visto por el gobierno como un ataque? Y la otra pregunta: ¿Cómo usted se ha convertido en héroe y por tanto en intocable por los procedimientos constitucionales, inmune al control parlamentario?

 

La primera pregunta se contesta fácil: Este gobierno no acepta que la Asamblea ejerza funciones de control sobre el Ejecutivo, aunque esto sea previsto en la Constitución. Por esto quieren cambiar la Carta Magna y crear un Estado con un Ejecutivo omnipotente.

 

La segunda pregunta no tiene respuesta racional. Todo el concepto del héroe no es racional. Un tuit como este del ministro de Agricultura no es racional: “Que les quede claro se meten con Merino Monroy y se meten con todos nosotros. El pueblo no va permitir que se metan con nuestros héroes.”

 

Viendo todas las reacciones de los miembros del gobierno a su interpelación queda claro que ellos le dicen héroe porque anda repartiendo víveres, porque anduvo en lancha durante las inundaciones, porque personalmente supervisa retenes y cercos sanitarios.

 

Un buen soldado sabe qué significa ser héroe. Implica mostrar el valor de arriesgar su vida para proteger a otros. Hacer su trabajo no lo convierte en héroe, mucho actuar en spots de propaganda... 

 

Cuando realmente su cargo de ministro de defensa le exigió valor, usted no respondió con la dignidad que debería mostrar un oficial: No se negó a cumplir una orden del comandante en jefe que a todas luces contradijo la Constitución. Tal vez actuando con honor el 9 de febrero, sacrificando su cargo, y renunciando antes de hacerse cómplice de comprometer la Fuerza Armada en un operativo anticonstitucional, lo hubiera convertido en héroe.

 

Pero no, usted no renunció el 9 de febrero, y ahora le tocará explicar al órgano legislativo quién le dio la orden de militarizar la Asamblea, en qué términos, y por qué usted la acató sabiendo que era una orden ilegal.

 

Si le queda un resto de dignidad como soldado y como ciudadano, todavía puede pararse frente de los diputados; decir la verdad sobre el 9 de febrero, aunque sea vergonzosa; y anunciar su renuncia antes de que lo sustituyan. Y sobre todo, antes de que la Fuerza Armada sufra daños irreparables. 

 

La verdad y su renuncia serían un mensaje muy sano a los oficiales y soldados, que luego de un año de tener al ciudadano Bukele como comandante en jefe y a usted como ministro de defensa deben tener una gran confusión sobre su rol en una sociedad democrática.

 

Saludos,


lunes, 27 de julio de 2020

Carta a Héctor Silva: David contra dos Goliat. De Paolo Luers




Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 28 julio 2020

Estimado Héctor:

David contra Goliat. Más bien, David contra dos Goliat. Así parece tu decisión de postularte como candidato de alcalde capitalino, desafiando a Neto Muyshondt, alcalde y el segundo político más popular en las encuestas, solo superado por Nayib Bukele; y a Mario Durán, ministro de Gobernación, a quien el presidente ha asignado la misión de convertir la capital en bastión de Nuevas Ideas.   

 

Son dos Goliat que estás desafiando: Poderosos, disponiendo de aparatos fuertes, con equipos profesionales de propaganda a su disposición. Ambos dispuestos de poner las estructuras estatales y sus recursos en función de sus respectivas campañas. Y aun que parezca absurdo, ambos con el aval del presidente.

 

Y vos, más que un David, sos un Davidcito. Un joven sin experiencia electoral. Postulado por un partido pequeño, que por primera vez participa en elecciones. Parece una locura. ¿Pero realmente lo es? No necesariamente.

 

Vos tenés algunas ventajas. Primero que llevás el nombre y apellido y hasta la cara de tu abuelo, el Dr. Silva que fue el primer alcalde capitalino de izquierda, el hombre que muchos ven como “el presidente que no fue”. El que pudiera haber sido presidente, si no fuera por el veto de los ortodoxos en el Frente. Muchos dicen con nostalgia: Si el primer presidente de izquierda, el presidente del cambio, hubiera sido un hombre honesto, capaz y transparente como el Dr. Silva en vez de un charlatán y corrupto como Mauricio Funes, otro rumbo hubiera agarrado de El Salvador...

 

Pero tenés más puntos a tu favor. Puedes convertir las aparentes desventajas en ventajas: la juventud tuya y de tu partido Nuestro Tiempo, por ejemplo. No tienen pasado político que los compromete. Lo que representan no cuenta mucho cuantitativamente, pero mucho en cuanto a calidad. Mostrando audacia (como con tu candidatura), tienen un gran potencial de convocatoria y movilización de ciudadanos jóvenes, profesionales, escépticos de la política tradicional, pero igual de la anti política irracional;  sedientes de alternativas racionales y con fundamento ético.

 

Y la ventaja más grande tuya y de tu partido es que no están condenados a ganar, como los partidos grandes que ya han gobernado: Arena, Frente y Nuevas Ideas/Gana. Para ustedes, si hacen buenas campañas, perder con dignidad sería ganancia política. Ustedes lo único que necesitan es ponerse en el mapa, consolidar un espacio en el tablero político, una cabeza de puente dentro del sistema político – para desde adentro introducirle racionalidad y dignidad. O sea, si vos hacés una buena campaña, logrando movilizar lo mejor de la juventud urbana, no por lástima sino por la calidad de tus propuestas y lo sincero de tu discurso, no tienes que ganar la alcaldía para ganar como persona y como opción política. Lo que no significa que vos no puedes incluso ganar. Nada está escrito en piedra en nuestra política tan volátil.

 

Para proyectarte, las condiciones son casi ideales. Por la alcaldía van a pelear dos Goliat, con gran despliegue de recursos, retórica populista, ejércitos de activistas y propagandistas en las redes, pero con una debilidad muy grande: En el fondo representan el mismo populismo; la misma manera caudillista de conducir; la misma disposición de usar recursos estatales para consolidar su liderazgo. Contra esto, será relativamente fácil para vos y tu partido perfilarse como la alternativa diferente. 

 

Lo único que tenés que hacer, en toda la campaña que viene, es mantenerte fiel al espíritu de audacia, sinceridad y humildad con el cual te lanzaste. Y vas a tener más apoyo del que te imaginaste. Incluso de bastantes viejos como yo.

 

He sido amigo de tu abuelo, y me encante el regreso de un Héctor Silva. 

Saludos,


sábado, 25 de julio de 2020

Columna Transversal: La hora de los relevos. De Paolo Luers

Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 26 judo 2020


Todavía no conocemos los resultados de las elecciones primarias de todos los partidos, pero ya podemos ver que habráuna gran cantidad y pluralidad de candidatos que prometen hacer interesantes las elecciones de febrero 2021. Contrario a lo que muchos creen (porque lo desean), estas elecciones se están volviendo impredecibles. Lo que es buena noticia: Cuando los resultados de las elecciones son impredecibles, la democracia está viva y coleando...

Muchos pensaban que las elecciones del 2021 iban a tener el mismo punto de partida que las del 2019 que llevaron al poder a Nayib Bukele: el desgaste de los partidos tradicionales grandes, permitiendo el éxito de quien prometió ideas, políticas y comportamientos nuevos. Pero luego de un año de gobernar Bukele (y a la hora de votar serían 1 año y 9 meses), el punto de partida es diferente. Ya no funciona lo de “los mismos de siempre”, porque los que tienen que rendir cuentas sobre corrupción son Bukele y su partido Gana/Nuevas Ideas. Ahora, el desgaste se reparte entre los tres partidos grandes (ARENA, FMLN y Gana/NI). 

 

Será la hora de los pequeños, que juntos pueden ser grandes, si lo hacen bien. Será la hora de los nuevos, que nunca participaron en política partidaria, pero que ante las amenazas al sistema democrático decidieron involucrarse. Unos se lanzaron adentro de los partidos grandes Frente y Arena, desafiando (en algunos casos desplazando a los liderazgos desgastados, en otros haciéndoles contrapeso); otros en el PDC, atraídos por el liderazgo que Rodolfo Parker asumió en las batallas de la Asamblea por su independencia; otros se unieron a los partidos emergentes (Vamos y Nuestro Tiempo). 

 

Un aparte: Es una movida audaz de Nuestro Tiempo lanzar a Héctor Silva Hernández, nieto del ex alcalde capitalino, a competir contra Neto Muyshondt y Mario Durán, con el argumento que ellos son lo mismo y se necesita una alternativa. Sin duda elevará el debate político. Igual que en la Asamblea, en la política municipal se trata de introducir racionalidad y decencia, como antídotos al populismo.

 

Muchos dicen que todo esto es marginal, que las caras nuevas y los partiditos emergentes no van a poder contra los aparatos partidarios de los grandes. Esto está por verse. Por el momento podemos constatar que las personalidades más interesantes en el nuevo tablero electoral son las caras nuevas, algunos en Arena, pero sobre todo en el PDC, Vamos y Nuestro Tiempo. Por esto digo: Fíjense en los chiquitos...

 

Mujeres con gran trayectoria intelectual y de compromiso ciudadano como como Claudia Ortiz (de Vamos); Aída Betancourt, Bertha María Deleon y Leonor Selva) de Nuestro Tiempo); Sulen Ayala (en el PDC) me provocan agregar: ¡Fíjense en la mujeres! Si estas 5 mujeres entraran a la Asamblea, los debates legislativos cambiarían de fondo. 

 

Pero para mi no es una cuestión de género. Igual hay una lista de hombres que como futuros diputados jugarían un papel clave en convertir la Asamblea en el centro de la defensa del pluralismo político y del orden republicano: El ex diplomático Alex Kravetz y el Dr. Ricardo Lara (en Arena); el ecologista Juan Marco Álvarez y Héctor Menjivar (en el PDC); Johnny Wright (en Nuestro Tiempo); y Roberto Ocampo (en Vamos). No tengo claro quiénes serán los relevos interesantes en el Frente, pero estoy seguro que pronto se van a proyectar.

 

Y fíjense: Para que entren todos estos relevos no se necesita ni milagros ni lo que en Estados Unidos llaman “landslides”, o sea grandes cambios en las preferencias electorales. Sólo se necesita que una parte del electorado haga uso inteligente del voto por caras y del voto cruzado. 

 

Si aparte de esto, los electores sabrán elegir bien entre los diputados actuales, que buscan la reelección, puede surgir una Asamblea cuyos debates serán dominados por mujeres y hombres de alta calidad académica y humana, sumando las mejores caras nuevas y viejas. El comportamiento de los actuales diputados está a la vista. No cuesta identificar quienes son los corruptos, los vivianes, los oportunistas, los tibios – y quienes son los consecuentes y combativos. Estos últimos hay que privilegiar con el voto por cara. De esta manera se pueden eliminar algunos de los dinosaurios que todavía quieren seguir dominando en el Frente y Arena. Hay que reemplazarlos con las caras nuevas que quieren dar la pelea por defender la democracia – y que tengan la capacidad de hacerlo. 

 

No se necesitan milagros para componer en la próxima Asamblea un bloque fuerte, plural y comprometido con ejercer de manera inteligente y consistente el papel de oposición en el período 2021-2024, que coincide con los años que le quedan a Nayib Bukele y Cia. en el poder. Se necesita en la próxima campaña una actuación inteligente y responsable de los partidos y candidatos de oposición. Y además, requiere un rol activo e incisivo de los ciudadanos que se sienten responsable del rumbo del país.




viernes, 24 de julio de 2020

Carta a los nuevos opositores: Sin tibieza, por favor. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 25 julio 2020

Estimados amigos:
Los que quieren asumir el rol de oposición al gobernante autócrata, que por favor se definan con claridad, sin ambivalencias. Hago este llamado a los partidos nuevos, igual que a las caras nuevas en los partidos tradicionales. No es tiempo para tibiezas.

Cito las declaraciones de una candidata, cabeza de la planilla para diputados de uno de los partidos emergentes: “El juego político que ha tenido el país es una oposición enfrascada en lo electoral que busca desgastar al adversario con la mirada en las siguientes elecciones.” Bueno, yo diría que de esto se trata en democracia: derrotar al adversario en las próximas elecciones, sobre todo cuando se trata de un adversario de la democracia.

La candidata habla de “confrontación entre el presidente y otros órganos de Estado”. Pero, ¿quién confronta? La Sala cumple su mandato de someter al control constitucional las actuaciones de los órganos del Estado. Esto lo puede ver como confrontación solo alguien como Nayib Bukele, quien no cree en el sistema de pesos y contrapesos. La Asamblea hace su trabajo. Su rol no es pasar papeles que le manda Casa Presidencial. Cuando el Ejecutivo presenta un proyecto de Ley de Emergencia, la Asamblea lo estudia y le agrega los mecanismos necesarios de transparencia, de rendición de cuentas y de garantías de derechos humanos. ¿Esto es confrontación? No, solamente para quienes no están de acuerdo con que las leyes nazcan de la Asamblea, no de la voluntad del gobernante.

¿Por qué no llamar las cosas por su nombre y hablar de “confrontación del presidente con los demás poderes del Estado”? Pero no, escuchamos una versión ambivalente del conflicto entre Ejecutivo y Asamblea: “Pensemos en el decreto que se negoció durante 6 días seguidos. El presidente usa ese ejemplo para decir que es imposible dialogar con la Asamblea, pero lo cierto es que tanto el presidente dinamitó ese acuerdo, pero en la Asamblea hubo una deficiencia en su rol como políticos.” ¿Cuál deficiencia? La Asamblea aprobóla ley, y lo hizo bien: con mecanismos que garantizan transparencia y respeto a los derechos humanos. El presidente la vetó. ¿Quién actuó con deficiencia?

En una situación tan clara de confrontación entre una concepción autocrática versus otra protectora de los derechos de los ciudadanos, ¿por qué adjudicar la culpa a ambos lados por igual, gobierno y oposición? ¿Será por miedo a tomar partido? ¿Será por oportunismo, para proyectarse como alternativa a ambos, las fuerzas opositoras igual que los fuerzas detrás del gobierno?

Lo que señalo no es un problema exclusivo de una candidata o un partido en particular. La misma tibieza se expresa en otros, quienes para irrumpir a la política partidaria se expresan de manera ambivalente. Veamos un tuit del dirigente de otro partido emergente, quien comenta los incidentes entre funcionarios del Ejecutivo y el presidente de la Asamblea en el contexto de los informes de los ministros. El dirigente habla de “el vergonzoso incidente ocurrido en la Asamblea por culpa de ambas partes.” Y concluye: “¡Ya basta! Es @NuestroTiempoSV”

No, no fueron ambos lados. Fue la secretaria de comunicación de Casa Presidencial, quien a gritos reclamaba al presidente de la Asamblea que dejara de insistir en que los ministros le entregaran sus informes, en vez de darle la espalda y salir del Salón Azul. A esta plenaria estaban invitados los ministros a dar sus informes. Todos los demás (los secretarios de Casa Presidencial y su personal de prensa) no estaban ahí como invitados, sino como acompañantes de los ministros para hacerles barra. No tenían derecho de hablar, mucho menos de gritar, y Mario Ponce tuvo razón de decirles: Está bien que lleguen con sus empleados, pero que se comporten…

Otra vez: Es oportunismo político decir a “ambos lados” el mismo mensaje. Hay que decir “¡ya basta!” a todos los que quieren debilitar y deslegitimar la Asamblea como institución. Y cuando dicen “Es Nuestro Tiempo”, no es para que se aparten los demás que (a veces con tibieza y ambivalencia) ejercen oposición. Es para reforzar la oposición, para darle más contundencia, más fuerza, más claridad.

Que me disculpen Claudia Ortiz y Juan Valiente que les haya escogido como ejemplos. El mensaje va a para todos que corren para diputados en tiempos que la oposición tiene que dejarse de pajas, tibiezas y ambivalencias. Va para las nuevas caras en Arena y el PDC, igual que en Vamos y Nuestro Tiempo. 

Saludos,



miércoles, 22 de julio de 2020

Carta a mis hijos: Tienen derecho a recuperar su vida normal y libre. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 23 julio 2020

Bichos:
A cada rato nos vienen a sermonear, en los medios y en redes sociales, que luego de la pandemia no se vale regresar a “la vieja normalidad” y que hay que cambiar nuestra forma de vivir y construir “una nueva normalidad”. Como si la vida que hemos llevado, nuestra normalidad, haya sido responsable del surgimiento de la pandemia. No me jodan.

No sé cuál habrá sido la normalidad dañina de estos predicadores. Si quieren abandonarla, que lo hagan. Discúlpenme si digo algo políticamente incorrecto, pero yo insisto en recuperar nuestra vida normal. No a la loca, no mañana, pero sí en cuanto la situación sanitaria lo permita. De esto estamos hablando: de la vida post epidemia. 

Insisto en que luego de tanto tiempo que nuestra vida ha estado restringida por la epidemia (y aquí también por el mal gobierno), podamos volver a reunirnos, aunque nuestra familia esté distribuida en varios países; a compartir cenas con nuestros amigos, pasear en los parques, gozar de la vida en la playa; a dedicarse cada uno plenamente a su trabajo, carrera o estudios, sin muletas como conferencias zoom o clases en línea; hacer fiestas, abrazarnos; olvidarnos de esta palabra inhumana del “distanciamiento social”…

¿Qué diablos tiene de malo esta normalidad? ¿Por qué es malo mi deseo de recuperarla y vivirla nueva y plenamente con ustedes y nuestros amigos? 

En última instancia es un asunto de libertad. Estoy de acuerdo que ante desastres como esta epidemia tenemos que aceptar las restricciones de nuestra libertad que sean necesarias para evitar la propagación del virus. Muchas de estas restricciones las asumimos los ciudadanos por nuestra propia iniciativa y responsabilidad, una vez que las autoridades estatales nos den todos los elementos de juicio para tomar las decisiones correctas. Y algunas restricciones las tendrá que decretar el poder legislativo y aplicar el gobierno.

Pero las restricciones a nuestra libertad y normalidad impuestas por el Estado tienen que limitarse a las estrictamente necesarias, basadas en criterios objetivos y científicos, nunca en el afán de consolidar control social. Y el objetivo tiene que ser restablecer la plena libertad de los ciudadanos en cuanto sea posible.

Plena libertad no solo incluye la libertad económica de empresarios y trabajadores, sino el derecho irrestricto de vivir como nos da la santa gana. Tenemos derecho a recuperar y volver a vivir plenamente cada uno la normalidad que nos place, sin remordimiento ninguno. Sin que nos metan miedo ni complejos de culpa…  

Para nosotros, en nuestra familia, de todos modos la normalidad nunca ha sido estática, sino sujeta a un proceso de cambio permanente, tanto colectivo-familiar como de cada uno. A ustedes les ha tocado crecer en un país en transformación, de la guerra a la paz, de la represión a una democracia en construcción permanente, y esto se refleja en su capacidad de reinventarse. Y así será luego de esta experiencia de la pandemia, del confinamiento, del miedo al contagio, de ver amigos y colegas enfermarse y luchar por su vida.

Algunos de ustedes viven en países donde ya están gradualmente regresando a la normalidad. Vi fotos de nuestro hijo escalando montañas en los Alpes, y de mi nieto saltando de alegría al volver a tomar posesión del parque de columpios a la vuelta de su casa en España. Son símbolos de libertad, de la recuperación de normalidad. 

Las lecciones que tenemos que sacar de la epidemia que estamos viviendo no ponen en duda nuestra vida como individuos libres, pero sí el diseño de nuestras instituciones. Hay que hacerlas menos autoritarias e impositivas y más dedicadas a fomentar la responsabilidad ciudadana. Hay que cambiar radicalmente las prioridades del gasto público, priorizando salud, protección civil, educación. En cuanto a la política, no hay que conformarse con la recuperación de la vieja normalidad, sino que hay que acelerar y profundizar las reformas necesarias. 

Ustedes, mis hijos, recuperen su normalidad y libertad, vívanlas en plenitud. No se dejen meter complejos de culpa por volver a gozar la vida.

Saludos, 





lunes, 20 de julio de 2020

Carta al presidente: Neles pasteles… De Paolo Luers

La primera reunión del gabinete de gobierno de Nayib Bukele

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 21 julio 2020


Ciudadano Nayib Bukele:

Así como usted tomó tan sorprendentemente la decisión de levantar el boicot gubernamental a la reactivación económica, así un día después tomó la decisión contraria:  ¡Neles pasteles! 

Ambas decisiones -que sí y que no- las tomó con la improvisación y arbitrariedad que caracterizan su estilo de gobernar. El problema de fondo: no hay plan, ni para la política sanitaria, ni para la económica; ni contra la propagación de la epidemia, ni contra la propagación del desempleo, la miseria y el hambre. Ni mucho menos hay un plan que integre los dos temas que están ligados inseparablemente.

Sin plan y sin líneas y criterios claros de acción, lo único que queda es la improvisación y la arbitrariedad. Usted dijo que tomó la decisión de recularse “después de escuchar las opiniones de expertos y sobre todo del Ministerio de Salud, ente rector de la salud”. Permítame que me ría: usted nunca ha reconocido a ningún ministerio como “ente rector” de sus políticas, y menos en el tema de Salud. Usted siempre ha asumido las decisiones, aunque no tiene el conocimiento necesario para tomarlas. Por esto el proyecto de un hospital temporal de emergencia en el Cifco de repente se convirtió, ante las miradas incrédulas de los expertos, en un hospital permanente, sin que haya sido diseñado para este propósito.

Y como siempre pasa en organizaciones verticales administradas por mentes autoritarias, los errores del jefe se reproducen en toda la pirámide de mando. Así que su ministro de Salud funciona igual: no busca a los expertos, ni dentro ni fuera del ministerio, antes de recomendarle decisiones a usted. Para buscar y apreciar las opiniones, críticas y propuestas de expertos, uno tiene que estar libre de complejos de inferioridad y capaz de discutir con ellos de tú en tú. Ni Francisco Alabí ni usted se sienten cómodos frente a científicos y profesionales comprobados. 

Entre los expertos (no solo aquí, sino a nivel internacional; no solo de epidemias, sino también de desarrollo económico y social) se están discutiendo diferentes estrategias para lidiar con la epidemia sin terminar de arruinar la economía, y para lidiar con la economía sin profundizar el desastre sanitario que ya tenemos. No hay recetas fáciles, pero sí hay consenso que hay que avanzar en ambos campos simultáneamente. Si un presidente no tiene la formación y capacidad para procesar todo esto y sacar conclusiones y planes concretos, entonces tiene la obligación de delegar esta tarea a un grupo de expertos que sí lo puede hacer. Lo que no puede hacer un presidente es simplemente desatender lo que no alcanza de entender, y sacar sus decisiones de la manga. Pero esto es lo que usted está haciendo. Y como usted se ha construido un gabinete que no es deliberante, sino definido como ejecutor de la voluntad presidencial (incluyendo sus caprichos), no hay quien le señale errores.

No me entienda mal: No estoy exigiendo que un presidente tenga la formación y los conocimientos necesarios para sacar del ámbito académico y profesional las conclusiones que lo lleven a planes y políticas correctas. Los presidentes no son seres suprahumanos. Lo que se está exigiendo a usted es que se apoye en instancias de expertos para analizar, proponer, monitorear las políticas que enfrentan la doble crisis (sanitaria y económica) que enfrenta el país. 

Le exigimos que deje de tomar decisiones arbitrarias e improvisadas, y que busque a quienes le puedan elaborar un plan integral y coherente. Si no puede con estas exigencias, no es apto para ejercer la presidencia.

Saludos,

Posdata: La conclusión que yo saco de todas las diferentes opiniones de los expertos es que tenemos que abrir la producción y el comercio ya, porque sólo así como país vamos a aprender a convivir con la epidemia. Las cuarentenas generales son muletas que no resuelven el problema.