sábado, 6 de noviembre de 2010

Carta a Mauricio Funes

Presidente:

Primero que todo: Tiene razón, urge subir el salario mínimo. Los actuales son demasiado altos para morir y demasiado bajos para vivir. Son indignos.

Para corregir esto, bien se puede empezar en el servicio público. Se puede subir los salarios mínimos en el estado, pero dentro de un plan para hacer más efectivo el Estado. Lo que no se puede hacer, sin crear grave daño, es aumentar los sueldos y al mismo tiempo hacer más grande al Estado, contratando a miles de burócratas más.

Se puede (y debe) mejorar los salarios de los empleados públicos (no sólo los mínimos), siempre y cuando con esto se mejoren los servicios públicos. Si los servicios que el Estado nos da a cambio de nuestros impuestos (seguridad, educación, salud, transporte, agua y energía) mejoran, estaríamos incluso dispuestos a pagar más impuestos para mejorar las salarios de los servidores públicos que proveen estos servicios eficientemente.

En este país, nadie duda de la ineficiencia de la burocracia estatal. Nadie duda que con menos burócratas, pero que tengan mejor capacitación profesional, más motivación y salarios justos, el Estado podría dar mejores servicios públicos. Haciendo más eficiente su organización interna y su administración, el Estado podría incluso lograr que los ciudadanos y las empresas gastemos menos en servicios privados (de seguridad, educación, salud, transporte y agua).

Dentro de una estrategia integral de lograr un Estado eficiente, tendría mucho sentido la decisión de aumentar los salarios del Estado. Fuera de este contexto, no es más que otra medida populista.

Paolo Lüers

(Más!)

jueves, 4 de noviembre de 2010

Carta a José Luis Merino, miembro de la dirección del FMLN


E
stimado Ramiro:

Usted declaró en su órgano oficial Radio Mayavisión: “Hemos arribado al punto de una coordinación importante con el gobierno... identificando el rumbo económico del país.”

Usted dio esta información como buena nueva, pero yo la leo al revés: la noticia para mi es que durante año y medio hemos tenido un gobierno que no tiene claro el rumbo económico del país. Y que además no ha existido coordinación entre gobierno y partido de gobierno.

Un momento, ¿cómo es eso? ¿Durante los primeros 18 meses del gobierno, los titulares de las carteras en manos del FMLN (MOP, Educación, Relaciones Exteriores, Seguridad, Inteligencia del Estado, Trabajo, Transporte, la mitad de Salud, Defensoría del Consumidor, etc.) no han estado coordinando con el presidente? ¿O no han coordinado con la dirección de su partido?

Y sobre el rumbo de la economía, ¿usted nos está diciendo que durante 18 meses no han tenido coincidencia entre gobierno y partido de gobierno? ¿Hubo dos rumbos diferentes, uno hacia el socialismo y otro perfeccionando la economía del mercado? ¿O simplemente no lo discutieron entre partido de gobierno y gobierno?

Otro camarada suyo, el diputado Orestes Ortez declaró en una entrevista de televisión que el partido “seguirá profundizando” su participación en la mesa con el gobierno. ¿Cuál mesa? ¿Está hablando de la mesa del gabinete o de qué?

Por suerte, usted también nos aclaró esta duda. Explicó en Mayavisión que hay una mesa de coordinación entre partido y gobierno, compuesta por Mauricio Funes y Hato Hasbún, por parte del gobierno; y Salvador Sánchez Cerén, José Luis Merino, Medardo González, por parte del partido de gobierno.

Pero ahí están negociando entre ellos mismos: Hato Hasbún, que representa al gobierno, también es parte de la dirigencia del partido; y Sánchez Cerén, quien representa al partido, también es vicepresidente de la República...

Aunque usted lo quería disfrazar de otra manera más tragable, lo que realmente nos quiso comunicar es otro mensaje: se terminaron los pleitos entre partido y gobierno, se terminó también el jueguito de los dos sombreros. El partido tomó control del gobierno y a partir de ahora, lo va a conducir.

Gracias por quitarnos las dudas.

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

Columna transversal: ¿Un premio para la raza?

¿Quién recibió el premio Nobel de Literatura 2010? ¿Perú? ¿América? ¿América Latina? ¿La raza? ¿La lengua española? ¿O Mario Vargas Llosa?

Todas estas versiones las he encontrado en los medios y en las tertulias. La menos frecuente es la última. O sea, casi nadie entiende el premio Nobel como un reconocimiento al esfuerzo personal e individual de un escritor.

De repente los periódicos o revistas publican especies de "medalleros", como si se tratara de Juegos Olímpicos: ¿Qué país, qué continente o subcontinente, qué lengua ha ganado más premios Nobel de Literatura? Resulta que el equipo de la lengua española está llegando cerca al equipo de la lengua alemana...

Resulta que los latinos son buenos en las disciplinas de fútbol, literatura y béisbol; son regulares en paz, pero siguen pésimos en gimnasia, física, química, patinaje, economía y natación.

Me alegré mucho cuando anunciaron el premio Nobel de Literatura para Mario Vargas Llosa. Me encanta como narrador, me provoca reflexión como ensayista, me enseña como periodista, me convence como político. ¿Me hubiera alegrado igual si la elegida hubiera sido Isabel Allende? No, porque detesto sus libros.

Aquí celebran un premio Nobel para un latino de la misma manera como una victoria del Real Madrid contra el Chelsea, o el Bayern, o cualquier otro club que no sea latino. Incluso los que no saben de literatura y nunca han leído una novela de Vargas Llosa, se sienten orgullosos del "undécimo Nobel para la Literatura en español", igual que los panzones en los sports bars se sienten reafirmados en su masculinidad latina por un triunfo del Barca sobre unos rusos, o de Argentina sobre Holanda.

Hasta los peores futbolistas salvadoreños se sienten reivindicados por un triunfo del Real Madrid o del Barca, dependiendo del sujeto de su proyección, y los escritores más mediocres de América Latina se sienten galardonados con el premio que ganó Vargas Llosa. Pero, es la extraordinaria obra de Mario Vargas Llosa que recibe el galardón, no todo la cursilería que también se escribe en español.

El Nobel de Literatura 2010 no es el triunfo de un escritor latino sobre sus colegas que escriben en francés, chino o alemán. Es el triunfo de un escritor incómodo, profundo, sencillo sobre las obras mediocres, oportunistas y de moda, en español o en cualquier otra lengua. No es un triunfo de la literatura latina, sino de la literatura contracorriente.

Cuando otorgaron el premio Nobel de Literatura a José Saramago (en 1998), sentí mucho más satisfacción que un año después, cuando el premiado fue Günther Grass, aunque éste escribe en mi idioma alemán sobre mi país y mi cultura. Y la mayoría de los autores alemanes se pronunciaron en contra del nombramiento del poeta alemán Gottfried Benn para el Nobel y celebraron los premios para autores como André Gide (Francia, 1947), Bertrand Russell (Inglaterra, 1950), o Albert Camus (Francia, 1950).

Cuando yo comencé a estudiar literatura en Berlín, todos los que nos sentimos parte de la nueva generación de escritores europeos (de todas las lenguas) nos sentimos orgullosos de que en 1964 el elegido era el maestro Jean Paul Sartre (aunque después muchos nos decepcionamos cuando Sartre se negó a recibir el premio, con argumentos políticos que no compartimos; decía que los premios Nobel de Paz tenían un tinte anticomunista).

Tampoco es cierto que en América Latina el nacionalismo o racismo se impongan siempre sobre las lealtades a principios y el reconocimiento de valores trascendentales. Me recuerdo que los premios Nobel de Paz para Adolfo Pérez Esquivel (1980), Oscar Arias (1987) y Rigoberta Menchú (1992) no tuvieron, ni siquiera en América Latina, la misma aceptación universal como los premios para los dos luchadores surafricanos contra el racismo y por la reconciliación, Desmond Tutu (1984) y Nelson Mandela (1993). Ellos sí representan valores universales, mucho más allá de su raza y su nacionalidad.

Hay que dejar de pensar en categorías de nación, sangre, raza en un mundo donde las fronteras empiezan a borrarse. De repente nos damos cuenta de que los criterios de calidad y los valores son universales. Y que todas la naciones, razas, clases y culturas están divididas en valores y anti-valores.

(El Diario de Hoy)

martes, 2 de noviembre de 2010

Carta a Super Selectos

¿Qué pasó en su tienda en Mejicanos, el 14 de Octubre?

Corre en el internet una historia sobre una mujer que murió electrocutada en una sucursal de Super Selectos en Mejicanos. Aunque ustedes estén callados, algo pasó, alguien murió, pero nadie sabe realmente qué. Como es común en el submundo de los blogs y las cadenas de email, abundan las versiones más amarillistas. Acusaciones contra su empresa; relatos inventados sin nombrar testigos ni pruebas; docenas de diferentes versiones del mismo hecho...

Para entender qué es lo que pasó, empiezo a buscar en los medios. Nada. Como si nunca hubiera pasado nada. Sin embargo, hay una mujer muerta, hubo detenciones, hubo un pago de fianza. ¿Por qué no hay información?

Sólo el periódico digital La Pagina publicó varias notas sobre el hecho. En todas se consta que ni la fiscalía, ni la PNC, ni ustedes como empresa han dado declaraciones que expliquen los hechos del 14 de abril en un supermercado en Mejicanos.

Un empleado de su empresa me comentó: “Fue un accidente. Nuestra empresa no puede decir nada, para no entorpecer las investigaciones...

No sé si esta es la posición oficial de su empresa. Parece que sí, porque mantiene silencio. Pero ustedes pueden perfectamente publicar su versión de los hechos. Ustedes pueden revelar porqué la mujer fue detenida dentro de la tienda. ¿Adónde, en qué condiciones, por decisión de quién? Ustedes pueden contar los hechos, sin juicio de responsabilidad. La justicia se encargará después a decir si hubo negligencia o no de parte de la empresa o de los empleados o de los guardias de seguridad...

Si ustedes se mantienen callados, no se extrañen que sigan circulando las versiones menos favorables para su empresa. El silencio de ustedes -y de los medios- es el caldo de cultivo para las confabulaciones.

Nunca es tarde para decir la verdad. ¿Qué pasó en su tienda en Mejicanos, el 14 de Octubre?

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

domingo, 31 de octubre de 2010

Carta abierta al Presidente de la República


Presidente Colom:

• Cuando usted asumió como Presidente de la República, aceptó CUMPLIR Y HACER CUMPLIR LA CONSTITUCIÓN

• Usted se comprometió con los guatemaltecos a ejercer el mando de las Fuerzas Armadas y ejercer el mando Superior de Toda la Fuerza Pública.

• Hoy, los socios de Cámara de Industria de Guatemala y miles de ciudadanos guatemaltecos, le pedimos:

Que asuma PÚBLICA Y PERSONALMENTE el manejo y la dirección de LA SEGURIDAD en Guatemala y

Que DECRETE LA SEGURIDAD NACIONAL COMO PRIORIDAD de su gobierno y por lo tanto asuma su responsabilidad.

No está de más recordarle, Señor Presidente, las promesas electorales que USTED NOS HIZO a los guatemaltecos en brindarnos paz y seguridad:

•Que por tanto dolor y violencia, enfrentaría la violencia con inteligencia
•Que enfrentaría al crimen organizado para rescatar al país, porque merecemos vivir en paz
•Que fortalecería el sistema judicial con cárceles seguras para que los criminales sean juzgados y castigados
•Que contaba con un Plan de Gobierno que garantizaba la Paz y la Seguridad


Nosotros, al igual que miles de guatemaltecos, nos encontramos extremadamente preocupados por la incapacidad del gobierno por brindar seguridad a sus ciudadanos.

Cámara de Industria de Guatemala es una institución propositiva y por lo tanto, además de expresar nuestra preocupación, el día de hoy hacemos las siguientes propuestas al Señor Presidente de Guatemala para que actúe enérgicamente y con prontitud:

1) Declarar un Estado de Excepción en las áreas identificadas como Zonas Rojas del país:

a. Dando a conocer públicamente las Zonas Rojas del país en base a la información del Ministerio de Gobernación y otras fuentes que han llevado a cabo estudios sobre el tema.
b. Retomando el control de las cárceles, eliminando los celulares de los presos, entre otras acciones.
c. Proceder efectivamente y eficientemente a desarticular bandas criminales y reducir sus acciones delictivas.

2) Utilizar a las Fuerzas Multisectoriales (Policía Nacional Civil, Policía Municipal de Tránsito, Ejército, Dirección General de Salud y Seguridad, Superintendencia de Administración Tributaria, etc.)

Para determinar focos de criminalidad con el objeto de cerrar locales con evidencias de actividades ilegales

3) Implementar Fuerzas Combinadas (Ejército y Policía Nacional Civil)

y con ellas crear Fuerzas de Reacción Rápida en las calles de las principales ciudades del país y aquellas con mayores índices de criminalidad, así como creando Pelotones de Reacción Inmediata en distintas sectores del país, los cuales permitan generar zonas seguras

4) Implementar la Presencia de Seguridad en el transporte colectivo a nivel nacional:

a. Coordinando con las distintas Municipalidades del país para:
i. Establecer procedimientos de protección a los usuarios del transporte colectivo y de carga
ii. Reordenar e implementar medidas de seguridad en paradas y en los procesos de ingreso y bajadas de pasajeros

5) Crear una Fuerza de Reacción de Alto Nivel de Combate al Crimen Organizado

a. Solicitando apoyo en equipo y tecnología al Gobierno de los Estados Unidos, pues en Guatemala contamos con oficiales entrenados y capaces que pueden desarticular bandas criminales.

6) Habilitar un centro de denuncias a través de un sistema privado de telefonía

a. Implementando un sistema que lo conecte con las instituciones públicas encargadas de la seguridad y así se actúe inmediatamente de acuerdo a la denuncia.

7) Colocar cámaras en todos los municipios del país como un mecanismo que contribuya a contrarrestar la inseguridad

a. Empezando en el departamento de Guatemala, como un primer paso.
b. Ampliando la cobertura de cámaras de seguridad en todos los municipios del país.
c. En coordinación con las municipalidades con el apoyo de los sistemas privados de vigilancia por medio de cámaras.
d. El sector productivo no dudará en poner al servicio los guatemaltecos los equipos y la tecnología con la que cuenta.

8) Detener la creación de más Planes y Comisiones de Planes

a. Concentrándose en asumir el combate a la inseguridad como la principal responsabilidad en lo que resta de su período de gobierno
b. Presentando acciones efectivas y reportes mensuales sobre el estado de la seguridad en el país

Señor Presidente, seguramente éstas no son las únicas acciones que le pueden proponer los guatemaltecos, a quienes les pido que también aporten acciones tendientes a preservar la vida. Que no callen sino que expongan, ante quien tiene la obligación de garantizar la vida y seguridad de los guatemaltecos; que lo hagan por el medio que les sea posible. Cámara de Industria de Guatemala está al servicio de los guatemaltecos que deseen transmitir sus propuestas o exigencias.

Ya el Gobierno ha iniciado su trabajo en solidaridad para los guatemaltecos, ahora debe enfocarse en la seguridad.

Lo que sí esperamos, Señor Presidente, es que las aplique rápida y efectivamente. Dé usted el paso adelante en la defensa de los guatemaltecos, especialmente por aquellos que viven en las regiones más afectadas por el crimen.

Dar el paso adelante significa que acepte nuestras propuestas y que podamos verlas implementadas en 30 días.

30 días, en los que posiblemente mueran otros 500 guatemaltecos, pero que ojalá después de implementadas podamos vivir en un país más seguro.

Señor Presidente, es su responsabilidad!!!!!

(industriaguate.com)

sábado, 30 de octubre de 2010

Carta a los diputados

Estimados amigos:

he llegado a una conclusión triste: detrás de sus permanentes ataques a la Sala de lo Constitucional se esconde pura envidia. Simplemente están celosos.

Supuestamente ustedes son los padres de la patria, el primer órgano del estado, las mujeres y los hombres más independientes del país: sólo tienen que obedecer a su conciencia...

Pero la práctica no es así: son empleados de los partidos. Todos los días les dicen cómo votar, qué decir, cuándo callar, por quién levantar la mano...

Así eligieron, hace un año, a los nuevos magistrados de la Corte. De arriba, de alguna negociación a la cual no fueron invitados, les vino una lista: Estos son los nuevos magistrados, ¡ratifíquenlos!

Siempre obediente, los ratificaron. Supuestamente para poner a funcionar una nueva Corte igualmente sumisa y obediente como las anteriores - y como ustedes.

Y de repente estos señores tienen huevos. De repente se toman en serio la independencia que por la Constitución les corresponde (igual que teóricamente les corresponde a ustedes los diputados). De repente los magistrados dejan de obedecer a los partidos que los pusieron. Sacan sentencias para reducir el poder de las direcciones partidarias. Empiezan a desmontar la partidocracia. Les tiran la pelota a ustedes, para que hagan las reformas necesarias.

Y ustedes, en vez de agarrar la pelota y apoyarlos, se acobardan. En vez de unir fuerzas con los magistrados para juntos construir más democracia, con instituciones más independientes, empiezan a conspirar para cortarles las alas a los magistrados. ¡Ya están preparando reformas para limitar la independencia de los magistrados!

Pura envidia. Ustedes ya son tan sumisos que ya no aguantan que otros se toman la libertad de ser independientes. Tan cobardes que no aguantan que otros muestren coraje.

El mundo al revés: la Sala abriendo caminos para que la Asamblea sea más fuerte, más independiente. Y ustedes atacándolos. Defendiendo sus cadenas.

Cuando la esclavitud (dependencia) se hace una condición mental, ya no es suficiente que alguien les quita las cadenas, para que busquen su libertad (independencia). Sobre todo cuando las cadenas son de oro...

Que triste.

Paolo Lüers

(Más!)

jueves, 28 de octubre de 2010

Carta a Paolo Lüers:

Pasó algo fuera de serie. Algo inesperado y cachimbón: Un funcionario público se tomó la molestia de contestarme mis preguntas. Formulé 7 preguntas al gobierno central. Ninguna se contestó. Y dos al alcalde Norman Quijano: 1. ¿Por qué no explica en público porqué no ha comenzado a poner en práctica el proyecto del Metrobus? 2. ¿Cuántas quebradas va a dejar con bóvedas hechas antes de terminar su mandato? Son preguntas que todo el mundo se hace. Y pasó lo inédito: ¡hubo respuestas!

Estimado Paolo:

Leí las preguntas que formulaste sobre mis grandes proyectos: Metrobús y bóvedas, y esta es mi respuesta:

Antes de asumir como Alcalde, presenté a la Asamblea Legislativa las reformas a tres cuerpos de ley, necesarias para permitir a las municipalidades tener competencias en materia de transporte público de pasajeros y de buses articulados.

Por falta de voluntad política, esas reformas no han avanzado. Sostuvimos reuniones iniciales con personeros del Viceministerio de Transporte y de Obras Públicas, pero no hay nada concreto.

Por otra parte, el que ARENA perdiera 14 diputados, y pasar de 32 a 18, me resta poder de negociación y tú sabes que en política se negocia desde posiciones de fuerza si quieres tener éxito.

No obstante, no desmayamos en este proyecto, porque la modernización del sistema de transporte público es una necesidad impostergable.

De igual manera, las bóvedas deben de ser un proyecto de nación, porque las inundaciones no afectan solo a los miles de habitantes de la capital que viven a orillas de ríos y quebradas, sino que a ciudadanos de otros municipios.

El gobierno anterior dejó pre aprobada una fuente de financiamiento para este proyecto de bóvedas y lagunas de laminación, pero el proceso en esta administración se encuentra estancado en la Secretaría Técnica.

He solicitado reuniones con el ciudadano presidente en muchas ocasiones y aún no obtengo respuesta. Aún así, espero que durante mi gestión hagamos realidad el primer tramo que va de la Iglesia de Candelaria hasta el paso a desnivel del Barrio la Vega.

Estos son proyectos que benefician a la ciudadanía, especialmente la más necesitada, y es en beneficio de ella que trabajamos. Reitero mi posición de que si hay propuestas mejores que las que he hecho, estoy dispuesto a apoyarlas, pero que el Gobierno Central las presente y no obstaculice el esfuerzo que hacemos en beneficio de la población por cuestiones ideológicas y electorales.

Norman Quijano

(Más!)

martes, 26 de octubre de 2010

Es hora de tomar posición

El ex-presidente Elías Antonio Saca ha declarado que le preocupa la división dentro de la derecha salvadoreña. Dejó entender que quiere ser parte de una unidad amplia que en las elecciones del 2012 y del 2014 se oponga al FMLN.

Tony Saca, cuando se propone algo, siempre ha tenido la virtud de hablar clara y peladamente. Sin embargo, en este asunto de importancia estratégica para el país, hasta hora no ha pasado de insinuaciones. Y como no habla claro, los dirigentes de los partidos de oposición han reaccionado con cautela y escepticismo a las declaraciones del ex-presidente de la República. Así, obviamente, no es como se construyen alianzas.

Luego de los pleitos internos en ARENA a partir de la imposición de una candidatura y una estrategia perdedoras; luego de la derrota electoral de marzo del 2009; luego del intento de Saca de negociar con el FMLN una Corte Suprema roja y un fiscal general leal a él; luego del surgimiento de GANA y sus alianzas con el gobierno FMLN-Funes; luego de la subsiguiente expulsión de Saca del partido que dirigió durante cinco años; luego de toda esta historia, en la cual Tony Saca ha tenido protagonismo, la mejor manera de aportar a la superación de las divisiones en la derecha es apartarse. Sacar sus manos de la política y dejar que el mapa político distorsionado por figuras y discursos ambiguos (como de Tony Saca y Mauricio Funes) se componga.

Independientemente del grado de responsabilidad que tenga Saca de las acciones y conspiraciones de GANA, si el ex-presidente saca sus manos de este juego, GANA difícilmente podría continuar dividiendo la derecha y obstaculizando la creación de una oposición unida. O busca la manera de plegarse a una alianza opositora, o muere en el intento de hacer lo contrario.

Es difícil que alguien con el peso político de Tony Saca acepte apartarse. Y tal vez su argumento de que él dispone de un capital político que puede hacer la diferencia, tenga algo de cierto. Bueno, si no se quiere apartar, que se incorpore en la oposición. Esta es la otra opción que tiene Saca para aportar a la superación de las divisiones y para abrir espacio para una alianza opositora capaz de ganar las elecciones al FMLN. Pero si realmente quiere esto, en vez de esperar invitaciones, sólo le queda un camino: unilateralmente (o sea sin negociaciones y seguridades) dar muestras de buena fe, tomando posiciones de oposición al gobierno FMLN-Funes. Salir del closet y definirse.

Ahora hay una gran confusión. Nadie sabe si el grupo de Tony Saca es parte de la oposición. Ni el ex-presidente ni nadie de sus lugartenientes han tomado posiciones de oposición al gobierno FMLN-Funes, por lo menos no en público. Muchos piensan más bien que son parte oculta de la coalición gobernante. A la hora de comenzar a construir una alianza opositora con cara a las elecciones del 2012, nadie va a tomar en cuenta a personajes y grupos que no han tomado posición opositora. En la práctica y de manera consistente.

Esto no sólo es cierto en el caso de GANA y Tony Saca, aplica de cierta forma también al PDC y a los grupos de la izquierda democrática que han tenido cierta tentación de apoyar al presidente Funes, pensando que lo pueden separar de su pacto con el FMLN. Y que ahora están frustrados y saben que cuando gane el FMLN, pierden los espacio que Funes les ha abierto en el gobierno.

Es positivo que el ex-presidente Saca esté razonando que, para enfrentarse al FMLN en las elecciones del 2012, hay que superar las divisiones y empezar a construir una estrategia común entre todas las fuerzas de derecha, del centro e incluso de la izquierda democrática independiente del FMLN. Pero antes de empezar a construir esto, cada uno tiene que mostrar, en la práctica política y legislativa, que realmente es parte de la oposición. No se necesita una oposición ideológicamente monolítica, sino una alianza opositora amplia y plural, que respeta las diversidades políticas, pero que coincide en el objetivo común de la defensa del sistema de libertades y de la economía social del mercado contra las intenciones manifiestas del FMLN de construir mayorías que permitan trascender de este sistema en favor de modelos socialistas y de democracia directa.

Ha llegado el momento de hablar claro y dejarse de pajas. No sólo de hablar, sino de actuar sin ambigüedades. Y no sólo para Tony Saca, sino para todos que quieren ser parte de esta alianza.

(El Diario de Hoy)

Carta al ex-presidente Elías Antonio Saca

Estimado Tony:

en los últimos días te hemos escuchado declarar que te preocupa la división dentro de la derecha salvadoreña. Dejaste entender que quieres ser parte de una unidad amplia que en las elecciones del 2012 y del 2014 se oponga al FMLN.

Como yo sé que vos sos hombre que le gusta a hablar clara y peladamente, te vuelvo a decir en público lo que te expresé en privado: la mejor manera que tú puedes aportar a la superación de las divisiones en la derecha es apartarte. Sacar tus manos de la política.

Porque no importa hasta qué punto tu seas responsable o no para las acciones y conspiraciones de GANA haga, si Tony Saca se desmarca de la política activa, ellos difícilmente podrían continuar dividiendo la derecha y obstaculizando la creación de una oposición unida.

Ya sé que tú no estás dispuesto a apartarte. Y tal vez tu argumento que vos tenés un capital político que puede hacer la diferencia, sea cierto. Bueno, entonces tenés otra opción para aportar a la superación de las divisiones y para abrir espacio para una alianza opositora capaz de ganar las elecciones al FMLN: comenzar a tomar posiciones de oposición al gobierno FMLN-Funes.

Porque ahora nadie sabe si vos sos parte de la oposición. No has tomado posiciones de oposición al gobierno FMLN-Funes, por lo menos no en público. Muchos piensan incluso que sos parte oculta de la coalición gobernante.

Tienes razón, Tony: sería mucho más fácil enfrentarse al FMLN en las elecciones del 2012, si se logra construir una estrategia común entre todas las fuerzas de derecha, del centro e incluso de la izquierda democrática independiente del FMLN. Pero antes de empezar a construir esto, cada uno tiene que mostrar, en la práctica política y legislativa, que realmente es parte de la oposición.

Ha llegado el momento de hablar claro y dejarse de pajas y ambigüedades.

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

domingo, 24 de octubre de 2010

“Se Buscan Patriotas”

A medida que empeora la situación del crimen y la violencia relacionados con el narcotráfico en el país, continuamente me pregunto cómo piensa la sociedad que este problema endémico va a empezar a solucionarse. ¿Creen acaso que los narcos simplemente van a desaparecer en algún momento? ¿Hacia cuáles nuevos territorios irían los carteles tan firmemente enraizados y sus ramas violentas, como ìLos Zetasî, ahora que México está en guerra abierta contra el narcotráfico, lo cual es en parte la razón por la cual los carteles buscaron a Guatemala como su nuevo paraíso? Volver a Colombia parece poco probable dada su erradicación casi total, la cual partió ese país por la mitad durante casi tres décadas. A pesar del reciente incremento en la violencia en Costa Rica relacionado con el crimen organizado, este país sería menos tolerante que el resto de Centroamérica, dada su larga tradición de paz y estabilidad. Lo mismo podría decirse de Panamá. Entre los países del triángulo del norte, incluso el gobierno de El Salvador aprobó recientemente una ley para atacar de frente el problema de la delincuencia, donde sólo estar asociado con una mara es delito. No, me temo que por ahora los narcos y sus métodos corruptos y violentos están aquí para quedarse en esta tierra de impunidad, a menos que se haga algo.


La Policía Nacional Civil con sus múltiples divisiones antinarcóticos no está lo suficientemente armada ni remunerada, lo cual conduce inevitablemente a la corrupción, haciendo que sus esfuerzos en el combate de este cáncer se vuelvan casi nulos. En vista de la débil aplicación de la ley, la sociedad ha tenido que depender más y más de fuerzas de seguridad privadas, llegando así a ser el segundo país latinoamericano más alto de agentes de policía privada, con una tasa de 7.5 oficiales privados por cada oficial público, después de la sorprendente proporción de El Salvador de 11.4 a 1. Hay una disminución significativa hacia el tercer lugar, Argentina, con una proporción de 1.7 a 1, comparativa a la proporción de 1.2 a 1 en los EE.UU. Económicamente, esto significa que los guatemaltecos gastan US$575 millones en seguridad privada, comparado con los US$250 millones que gasta el gobierno.


Hacer de la seguridad una prioridad presupuestaria podría explicar por qué un gobierno como el de Colombia ha tenido tanto éxito en el combate de este problema al gastar un promedio de 6% de su PIB en seguridad, comparado con el 1.9% que actualmente gasta Guatemala. Los acontecimientos recientes en Tikal Futura no son más que un buen ejemplo: 40 policías del gobierno no fueron suficientes para detener al narco y sus 23 guardaespaldas. Fortalecer la seguridad con recursos financieros debería ser una prioridad inmediata, aunque también hay medios legales para abordar el problema del crimen y la impunidad. Muchas reformas necesarias en ese sentido ya han sido articuladas y propuestas por la CICIG, pero parecen yacer inactivas en los pasillos del Congreso.


La lógica moral nos obliga a enfocarnos en atacar el problema desde su base. Estados Unidos y otros países de alto consumo de drogas deben ser instados a encontrar maneras de disminuir su demanda o incluso a empezar a legalizar ciertas drogas para eliminar las enormes utilidades ilícitas y sus organizaciones violentas que las sostienen. La legalización se está considerando seriamente en algunos países e incluso ya se permite tener pequeñas cantidades en México. La idea está recibiendo apoyo de algunos ex presidentes latinoamericanos tales como Vicente Fox, Fernando Cardoso y Cesar Gaviria. A pesar de esta tendencia en Latinoamérica, y suponiendo que la panacea es la legalización, no se podría esperar que nadie en el sistema político de los Estados Unidos apadrine en el futuro cercano este tema tan moralmente delicado.

Los americanos están más preocupados hoy por combatir tasas históricamente altas de desempleo, déficits fiscales insostenibles y una política exterior enfocada en la salida completa de sus tropas de Iraq, en eliminar el Talibán y Al Qaeda en Afganistán y Pakistán y de contener la amenaza nuclear de Irán, entre otras.


No. Por lo menos durante el próximo decenio la tarea de solucionar la narco-violencia endémica recaerá con fuerza sobre los hombros de la sociedad guatemalteca, aunque con pequeños aumentos en el apoyo financiero por parte de los Estados Unidos y con colaboración por parte de México y Colombia. Entonces ¿qué parte de la sociedad guatemalteca será la que responda a este llamado? ¿De quién es la responsabilidad en última instancia? Dada la fuerza financiera y casi militar del adversario, y dado que las instituciones políticas están mal financiadas y sin rumbo, sospecho que la respuesta en el corto plazo de muchos será la búsqueda de vecindarios más seguros, tomar más precauciones sobre cuándo y a dónde van en sus vehículos, hasta armarse o contratar guardias privados de seguridad si pueden darse el lujo. Algunos incluso podrían empacar sus pertenencias para escapar temporalmente al paraíso de seguridad de la sociedad americana-latina más cercano, Miami, mientras su país continúa desmoronándose bajo el peso de la falta de legalidad y la violencia que están arrinconando a Guatemala hacia lo que muchos han dado en llamarla un estado fallido. Esta última respuesta es particularmente devastadora, ya que los que abandonarían el país son aquellos que tienen más que perder al mismo tiempo son los que tienen los medios financieros y la influencia para hacer la diferencia. No hay una receta clara, pero si el gobierno no ha establecido las prioridades requeridas para evitar que la sociedad guatemalteca se caiga al precipicio, sus ciudadanos deben asumir esa responsabilidad. Esto implica pasar de ser espectadores pasivos y víctimas a ser ciudadanos de su país.

(El Periódico/Guatemala)

Cementerio, éxodo masivo o esclavos del crimen

¿Quién podría convocar a un diálogo en un contexto de ausencia de confianza y credibilidad? Un grupo de ciudadanos notables.

La violencia sin sentido, el crimen indiscriminado y el dolor han alcanzado fronteras impensables. El desasosiego, la incertidumbre, el miedo y los deseos de huir se han apoderado de la mayoría de guatemaltecos.

Tras décadas de violencia exacerbada y el desencanto por la democracia y, más prematuro aún, por la promesa de los Acuerdos de Paz, existe ahora una convicción generalizada de que el país se salió de control y ha caído en manos criminales. Una nueva generación –o viejas generaciones abiertas y embozadas– de magos del terror pueden disponer de vidas y haciendas en cualquier momento, con total arbitrariedad e impunidad.

El clima se siente enrarecido y todo apunta a que aún vienen cosas peores. Las víctimas de la violencia son ladinos, indígenas, garífunas y xincas; ricos y pobres; niños, jóvenes y ancianos; mujeres y hombres; famosos y desconocidos. Ellas y ellos son, más importantes que cualquier cosa, seres humanos a quienes otros seres humanos aman y necesitan. Nadie –sin importar dónde vive o qué hace– puede tener la certeza de quién sufrirá el siguiente acto absurdo de derramamiento de sangre. Y que, sea como sea, la espiral sigue, sigue y sigue.
¿Por qué? ¿Qué es lo que la violencia alguna vez ha logrado? ¿Qué es lo que alguna vez ha creado? Nada, absolutamente nada, ha logrado la bala y el puñal del asesino.

Los asesinos y criminales no son héroes, como ellos creen; son más bien una partida de dementes y cobardes que, con alevosía, nocturnidad y ventaja, nos empujan de la estrategia de sálvese quien pueda nacional, a pensar seriamente en un éxodo masivo, suicida para Guatemala.
Cada vez que la vida de algún chapín es arrebatada sin razón –ya sea que se haga en el nombre de la ley o en desafío de la ley, por un hombre o por una banda, a sangre fría o por pasión, en un ataque de violencia o en respuesta a la violencia–, cada vez que desgarramos el tejido de la vida de otra persona, la Nación entera irremediablemente se degrada.

Hasta ahora pareciera que toleramos el creciente nivel de violencia que arrebata nuestra humanidad y nuestras aspiraciones de civilización. Leemos con pasmosa serenidad los reportajes periodísticos de salvajes asesinatos y de los crímenes más crueles. Exaltamos, con morbo y emoción, los culebrones del narcotráfico que vemos en el cine y la televisión, y lo llamamos entretenimiento. Les facilitamos a hombres poco cuerdos a que adquieran cualquier tipo de armas y las municiones que deseen.
No sin frecuencia, enaltecemos la arrogancia, a los bravucones y a los controladores de fuerza. A menudo eximimos a aquellos que están dispuestos a construir sus propias vidas a expensas de los sueños destrozados de otros.

Algunos andan a la caza de chivos expiatorios, otros ven conspiraciones hasta en la sopa, pero algo está bien claro: la violencia engendra violencia, la represión trae venganza. Resistir, aferrarnos, sacar nuestras últimas reservas morales y, sobre todo, no claudicar a la aspiración de una vida digna traducida en energía y compromiso colectivo, eso, sólo eso, nos puede sacar de la postración.
Otro tipo de flagelo exacerba el crimen y la violencia, más lenta pero tan mortalmente destructiva como un disparo despiadado: la indiferencia, la falta de acción y respuesta y la lenta decadencia de las instituciones. Indiferencia que incluye la destrucción lenta de un niño por hambre, las escuelas sin libros, los mantos de impunidad y la gente sin techo durante el invierno.

Recetas unilaterales no existen. Sin embargo, propongo tres acciones concretas: Primera, transparentar el financiamiento de la contienda electoral, de suerte que el dinero sucio del narcotráfico y la corrupción no tengan cabida y no condicione las políticas de Gobierno, particularmente en el campo de la seguridad.
Segunda, la realización de emergencia de un encuentro nacional, de un diálogo nacional, donde participen el sector privado, el sector social, el académico, los políticos democráticos, desde la izquierda hasta la derecha, y el Estado y sus instituciones. Con todo el riesgo que conlleva que el crimen ha penetrado todos los grupos y sectores sociales. La discusión debería centrarse en estrategias frente al crimen organizado, en cómo el Estado puede recuperar el monopolio del empleo legítimo de la fuerza, y en cómo combatir la marginación y la miseria, sobre todo teniendo presente que los narcos son discípulos rigurosos de Lord Maynard Keynes: promueven y practican el pleno empleo.

Sin embargo, quién podría convocar a un diálogo, a un encuentro, en un contexto de ausencia de confianza y credibilidad inter e intrasectorial. Pues podría ser un grupo de ciudadanos notables, sin tacha alguna y que gozan de reputación: entre ellos podrían estar Mario Quiñónez Amézquita, Francisco Pérez de Antón, Flavio Montenegro, Lizardo Sosa, Federico Linares, Helen Mack, Rigoberta Menchú, Helmer Velásquez, José Pinzón, Efraín Medina, Gert Rosenthal, Edmond Mulet y Edelberto Torres Rivas.

Tercera, el Gobierno, por medio de la Cancillería, debe impulsar una iniciativa hemisférica agresiva, que permita fijar una posición única frente al narcotráfico, de manera que desde México a la Argentina, nos sentemos con los Estados Unidos a redefinir el enfoque de la estrategia para enfrentar ese gran flagelo de nuestros pueblos, buscando eficacia y efectividad. De no ser así, nuestros mejores fiscales, jueces, funcionarios, empresarios y periodistas terminarán en el cementerio, en el exilio o esclavos de la corrupción. En medio de este escenario dantesco reitero lo que escribí hace más de una década: el último que salga del país, que apague la luz.

(El Periódico/Guatemala. El autor es director de El Periódico.)

Noticias del paraiso

Ocurrió hace años.

Es probable, incluso, que en su momento lo haya contado en esta esquina de la página. Sucedió durante un acto en el palacio de Bellas Artes en la ciudad de México. Mario Vargas Llosa presentaba, si mal no recuerdo, su novela La fiesta del chivo. Justo antes de comenzar el acto, con un auditorio lleno, alguien soltó un grito aguerrido: "¡Viva Cuba libre!". No hubo mayores reacciones. La consigna flotó en el aire por unos segundos y luego se desvaneció.

Al finalizar, con algunos amigos comentábamos sobre el paso determinante del tiempo. Dos décadas antes, esa frase no requería mayores explicaciones, denotaba una posición ideológica clara, específica. Sin embargo, en ese momento, las mismas palabras necesitaban más de un matiz. Después de gritar: "¡Viva Cuba libre!", ahora todavía hace falta aclarar si se está en contra o a favor de los hermanos Castro.

La historia dicta que, con demasiada rapidez, las revoluciones pierden todos sus objetivos originales y terminan ocupadas, de forma exclusiva, a la única meta de mantenerse, de permanecer en el poder.

A medida que pasa el tiempo, Cuba es el ejemplo más trágico de ese fracaso. Cada día empeora. Cada día, la Revolución Cubana envejece de forma más patética. Como un anciano boxeador, Fidel ha regresado tan sólo para hacer el ridículo.

Dice la noticia que el Estado cubano acaba de despedir a 500.000 empleados. Es sólo la primera parte de un plan que, en principio, contempla dejar sin trabajo a otro medio millón de personas en poco tiempo. En cualquier otro contexto, una medida de este tipo sería denunciada, mostraría sin lugar a dudas el carácter inhumano y mezquino del capitalismo salvaje, de los gobiernos de derecha para quienes la prioridad siempre es el capital y no las personas ¿Dónde están los Ramonet y los Bilbao del jet set de la izquierda internacional? ¿Por qué en el canal 8 no aparece un pequeño micro de solidaridad con los trabajadores revolucionarios y martianos de Cuba? ¿Por qué no protesta el PSUV, por qué nadie dice nada a favor de la clase obrera cubana? El cinismo alcanza la altura de los récords cuando el Gobierno de Cuba afirma que la medida se toma "en nombre del socialismo". En un acto de descaro monumental, Raúl Castro señala que el aparato que han construido durante medio siglo es "contraproducente" y "deforma la conducta de los trabajadores". Son un chiste. De la noche a la mañana, se han convertido en la caricatura de un explotador.

Cierta izquierda exquisita, acostumbrada a vivir y pensar desde los privilegios del poder, suele citar una típica simpleza de Eduardo Galeano quien, en algún momento, afirmó que Cuba no es un paraíso, pero que tampoco es un infierno. Sólo puede decir eso quien no vive en la isla. Porque Cuba tiene justamente lo peor de ambos modelos.

Es un infierno doble. Aplica, sin piedad, los más perversos paquetes de un sistema y de otro. Después de más de cincuenta años en el gobierno, los hermanos Castro sólo pueden ofrecerle al mundo una utopía de pobreza y de represión.

La globalización, la apertura de Occidente a los mercados del otro lado del mundo, ha venido a sumarle todavía más fragilidad a la gran bandera fidelista del bloqueo.

Amparados en el inaceptable embargo norteamericano, el Gobierno cubano se permitió construir una dictadura militar, justificándola con una de las cosas que mejor sabían hacer: un melodrama, la más vendida teleculebra del planeta, el relato del pobre David, enamorado de su patria, luchando ferozmente en contra del villano Goliath. Quizás tardamos mucho en asumir que estar en contra del bloqueo norteamericano implicaba también estar en contra del bloqueo castrista que ha sometido al pueblo cubano durante todos estos años.

En una entrevista, realizada por Ricardo Cayuela en 1993, Mario Vargas Llosa reflexiona sobre la isla a partir de la pregunta inicial de Conversación en la catedral: ¿En qué momento se jodió Cuba? "Yo creo que se jodió desde el momento en que adoptó el modelo autoritario de la Unión Soviética. Creo que, hasta entonces, había una posibilidad de que fuera una revolución diferente, que admitiera un pluralismo, una mayor participación (...).

El modelo por el que se optó garantizaba el fracaso de la revolución, pero a Fidel Castro le garantizaba el poder absoluto". Varias décadas después, el modelo ya no importa. El pensamiento no importa. La gente tampoco importa. Nada importa en realidad. Sólo conservar el poder. De cualquier manera.

A cualquier precio.

La ideología es una farsa. El paraíso se declara en quiebra. El hombre nuevo está desempleado.

(El Nacional/Caracas)

sábado, 23 de octubre de 2010

Otra carta al secretario de Cultura de la presidencia


S
eñor secretario Héctor Samour:

Hace dos meses mandé una carta a los músicos de la Orquesta Sinfónica, que empezaba así: “No muchos jefes tienen la suerte que sus empleados sean artistas y le dediquen una obra. ¡Que dicha la del señor Secretario de Cultura de la Presidencia! Ustedes le dedicaron la obra "Obertura a capella dedicada a Héctor Samour" para protestar contra el despido de dos de sus compañeros. Lástima que el señor Secretario no tiene ningún sentido de humor, ni tampoco de justicia social...”

Dos meses después, vale la pena preguntarle a usted: ¿Qué pasó con los dos músicos despedidos por el secretario de Cultura por exigir que el presidente cumpla su promesa? ¿Cómo se habrá resuelto este conflicto en la Orquesta Sinfónica?

Bueno, usted no ha resuelto nada. Los músicos aún no tienen escalafón, y los dos músicos profesionales, que usted mandó al desempleo, no han sido reincorporados, aunque está claro que su despido fue un acto absurdo, autoritario y arbitrario.

Uno de los dos despedidos fue el encargado de toda la orquesta de leer, durante el receso de un concierto, el pliego de peticiones de sus colegas. Si esto es un delito que merece despido, no entiendo porque los trabajadores del Zoológico que, también en una protesta laboral, cerraron el acceso del público al jardín, no fueron despedidos. Ni hablar de los trabajadores de salud que no dejaron entrar a médicos y pacientes a los hospitales.

En el caso del Zoológico, cientos de niños se quedaron frustrados. En el caso de los hospitales, una señora murió. En el caso de la Orquesta, el público recibió la protesta con aplausos...

El otro músico despedido ni siquiera cometió el crimen de hacer uso de la libertad de expresión. Sólo se levantó, durante el concierto, para reponer una cuerda de su violín. Su mala suerte fue que lo vio la titular de una de las direcciones de la Secretaría de Cultura y le mandó a usted un informe implicando al violinista en la protesta...

Y usted no ha sido capaz de corregir este lamentable error que cometió al despedir a dos reconocidos músicos - por nada. Bueno, por la malicia de una soplona mentirosa y por su propio ego lastimado...

Pobre cultura, ¿en manos de quienes estás?

Paolo Lüers

(Más!)

jueves, 21 de octubre de 2010

Carta a los diputados de ARENA


Estimados amigos:

Esta vez me adelanto a los hechos, a ver si podemos evitar una discusión estéril. Mañana se va a anunciar el nuevo sistema de subsidio al gas. Muchos vamos a tener que pagar más para el gas y sólo quedará un subsidio para los más necesitados. Enhorabuena.

Yo sé que algunos ya están calentando motores para acusar al gobierno de un nuevo asalto a la economía familiar. Mejor tráguense los gritos. Ya don Tony se fue del partido, ya nadie los está obligando a defender a ciegas el populismo...

Focalizar el subsidio del gas es una de las pocas decisiones acertadas de este gobierno. Hasta mucho se han tardado. Todos los economistas sensatos, toda la empresa privada, muchos analistas hemos exigido (primero a Saca y luego a Funes) que tienen que terminar con la práctica de regar los subsidios a la loca. No hay ninguna razón que el gobierno pague la mitad del costo del gas a todo el mundo, incluyendo a quienes podemos pagar el precio real.

Les pido: No sean hipócritas. Sólo para fregar al gobierno, no los ataquen por algo que todos hemos exigido: parar el despilfarro de dinero con subsidios populistas.

Otra cosa es si el nuevo sistema de subsidio será eficiente o no. Esto hay que examinarlo, y su hay fallas, hay que señalarlos. Pero no me vengan con el cuento de las pobres pupuseras, cuando se trata de quitar el subsidio a los que podemos pagar el precio real del gas. Y a los contrabandistas.

Si el nuevo sistema funciona, hay que apoyarlo. Si no, hay que corregirlo. Lo que no se vale es exigir que se mantenga el sistema actual de regar pisto. Sobre todo ustedes, como areneros, no tienen derecho de hacerlo, porque ustedes crearon nos metieron en este huevo, creando estos subsidios.

Si ya tienen que ser demagógicos, mejor echen la culpa a Tony Saca, aunque todo el mundo sabe que todo el partido fue responsable de las políticas populistas que ahora hay que corregir...

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

miércoles, 20 de octubre de 2010

Columna transversal: Abrir el debate

"Ni un ápice vamos a cambiar nuestra ideología", fue el mensaje de ARENA en su Asamblea de celebración de su cumpleaños 29. Y pocos días después, el FMLN hizo eco a este mensaje en su aniversario 30. ¿Quién dice que no hay unidad nacional?

Dos fiestas de ortodoxia e inmovilidad. Dos encuentros nacionales de brigadas pinta y pega. En uno, uniformados de rojo. En el otro, uniformados de azul-blanco-rojo. Enfrentados, pero unidos en el conservadurismo. Dos caras de la misma moneda devaluada. Dos partidos anclados en los años 80 de los cuales nacieron.

Esta es la primera impresión. ¿Realmente es así? ¿Ya está todo decidido? ¿Y realmente están perdidas, en ambos campos, las batallas por la renovación? Veamos. En el FMLN, el conservadurismo y la ortodoxia que se manifestó ahora, son el resultado de un largo proceso gradual. El punto final de un largo viaje que empezó cuando el FMLN de frente guerrillero se convirtió en partido político. El FMLN ya tomó sus decisiones. Dejó cristalinamente claro que no habrá cambio en su ideología, en sus aspiraciones al socialismo y a una democracia que llaman "directa" y que nace desmontando la democracia representativa. Los que aspiraban a la renovación, a la transformación del Frente en un partido abierto, civil, horizontal, comprometido con el pluralismo y la reforma, fueron eliminados de la filas del partido, con todo y sus ideas.

Me encantaría estar equivocado en este punto. El día que me entere que Oscar Ortiz es el nuevo coordinador general del Frente, le hablo para preguntarle en qué le puedo ayudar.

El caso de ARENA es diferente. No está al final de un viaje, sino apenas en su inicio. Viene de años de inmovilidad, ortodoxia, conservadurismo reaccionario y caudillismo. En ARENA, apenas han abierto la reflexión, luego de la derrota electoral de 2009 y de la subsiguiente separación del grupo de Tony Saca que había llevado al extremo el clientelismo, el caudillismo y el arroz con mango entre partido, Estado y negocio. Apenas han abierto el debate sobre su ideario, su discurso político, su funcionamiento interno, y ya hay quienes quieren callarlo y apagarlo, con el argumento que con la salida del grupo de Saca ya están resueltos todos los problemas de ARENA. Y hay otros que en el camino (que obviamente tiene obstáculos y talvez emboscadas) pierden el valor de avanzar, se vuelven demasiado cautelosos. No quieren apagar el debate, porque saben que es necesario, pero quieren controlarlo, dosificarlo, para que nadie se asuste...

Aparece una propuesta de un nuevo ideario, que combina autocrítica y la reafirmación de los principios, ideas innovadoras con conceptos probados. Pero este documento se maneja de manera clandestina, conspirativa, en vez de publicarlo como una propuesta para generar debate y renovación.

La misma suerte puede correr una propuesta muy simple, radical, y democrática de democratizar y fortalecer al partido, que nace de los debates entre jóvenes y sector empresarial. Una propuesta audaz de realmente construir el partido de abajo para arriba, para erradicar, de una vez por siempre, los vicios del verticalismo y del caudillismo en el partido.

La buena noticia es que, aparte de los conservadores y de los cautelosos, también hay renovadores que no se callan, jóvenes que se niegan a dejarse cooptar a los tradicionales estilos feudales dentro del partido.

Por esto se puede afirmar, con cierto optimismo, que en ARENA el conservadurismo no marca el final de un proceso, sino un obstáculo en el camino. Ahora, todo depende de la presión que logren hacer los renovadores, los liberales, los reformistas, los jóvenes. Y depende también de la presión desde afuera, desde los sectores de la sociedad que ARENA tiene que convencer si quiere regresar al poder. ¿Qué es lo que la clase media, que en buena medida votó por el experimento Funes, espera de ARENA luego de la frustración de sus ilusiones con Funes? ¿Qué esperan los empresarios de ARENA, antes de incorporarse en una alianza por reformas con estabilidad?

ARENA tiene la gran ventaja que está en oposición. Ahora que no está con la carga del gobierno y de la administración de la crisis, es cuando se puede convertir en el motor de la renovación y reforma del país. Tienen la ventaja que la derrota los obligó a transformarse, a repensarse, a reinventarse. Si aprovechan la crisis interna para renovarse, tendrán ventaja para las próximas elecciones. Si no, no hay quién les va a escuchar, fuera de su militancia tradicional. No hay mayoría conservadora, igual que no hay mayoría "revolucionaria". Ambos necesitan, para hacer mayoría, convencer a los que quieren reforma. Y la elección de 2009 comprobó que, cuando la derecha se presenta conservadora y cerrada, los reformistas hacen alianza con los revolucionarios. No aguantan la idea que todo siga igual.

Está bien la cautela, la prudencia. Pero también es necesario la audacia. Está bien no querer provocar nuevas divisiones. Pero cuando lo cauteloso se convierte en miedoso, el proceso de debate y apertura corre peligro de paralizarse. Los jóvenes y los liberales dentro y afuera de ARENA ya no permiten que el proceso democrático y reformista se paralice. Por que si esto pasa y todo regresa a un nuevo conservadurismo y verticalismo, no habrá espacio para ellos. Además y aún peor: No habrá espacio para ellos en el país, porque no habrá cómo evitar que el FMLN gane las elecciones y ponga en marcha su proyecto socialista.

Los liberales y los jóvenes no tienen otro camino que profundizar el debate dentro y afuera del partido, para crear un proyecto democrático capaz de volver a despertar el entusiasmo de la juventud y de los sectores productivos. No puede ser un proyecto defensivo, conservador que se agota en el anticomunismo. Tiene que ser una propuesta de reforma.

(El Diario de Hoy)

Nicaragua, Honduras and hypocrisy

LAST YEAR, leftist Honduran President Manuel Zelaya sought to stage an illegal referendum as part of a bid to overturn a constitutional ban on his reelection. The country's supreme court ordered his arrest by the army, which then overstepped legal bounds by deporting him. Led by its leftists, the Organization of American States rushed to denounce the "coup" and expel Honduras. Despite subsequently holding a presidential election recognized as constitutional, free and fair, the country has not been readmitted to the regional forum.

OAS members signed a special charter nine years ago committing themselves to defend democracy; in Honduras's case, they have been -- to say the least -- hyper-vigilant. But what of neighboring Nicaragua? There, President Daniel Ortega, who, like Mr. Zelaya is a leftist populist, has used blatantly illegal decrees, the manipulation of court rulings and mob violence by his supporters to clear the way for his reelection, even though it is explicitly prohibited by the constitution.

The reaction of the OAS? Utter silence. OAS Secretary General Jose Miguel Insulza rushed to validate a dubious claim by leftist Ecuadoran President Rafael Correa that a dust-up he had with protesting police on Sept. 30 amounted to a coup attempt. But Mr. Insulza had nothing to say about a ruling the same week by a self-styled supreme court, composed entirely of members of Mr. Ortega's Sandinista movement, that ordered the electoral authority to accept him as a candidate.

Mr. Ortega's assault on Nicaragua's constitution makes both Mr. Zelaya and the Honduran army look timid. The former Marxist dictator lost four consecutive elections beginning in 1990 and has never received more than 38 percent of the vote. But he engineered a constitutional change that allowed his election by a plurality in 2006. When the Congress refused to overturn a ban on his reelection, he turned to the court, which issued an obviously political ruling last year.

This year the terms of two justices expired, raising the possibility that the ruling would not hold up. Mr. Ortega issued a decree extending their terms. When it was pointed out that this was unconstitutional -- Congress must approve the appointment of judges -- the regime reprinted the constitution during a summer recess and inserted a provision allowing the judges to remain in place. The expired judges, meanwhile, named seven other Sandinistas to places on their "court," since the remaining judges refused to recognize them. It was that body that decreed that Mr. Ortega cannot be denied a place on the 2011 presidential ballot.

The Obama administration has condemned these manipulations. But what of the champions of democracy in Honduras, such as Brazil's Luiz Inácio Lula da Silva, or Cristina Fernández de Kirchner of Argentina? No comment. Which raises the question: Was it really democracy that they were defending in Honduras?

(The Washington Post)

Chico Sandoval: dueño del mundo

En realidad Chico Sandoval no se llama Chico Sandoval. Sus verdaderos apellidos son otros, aunque por este nombre es ampliamente conocido. Pues localmente, en esas áreas cercanas al parque nacional El Imposible, Sandoval era una familia en que... ¡tocabas a uno y tocabas a todos! Y por mucho tiempo, antes de que se calmaran, infundían poco respeto y mucho miedo. Hay quienes todavía usan este apellido por mostrar “estatus heredado”, a pesar de tener ya dos apellidos ajenos a este.

En la actualidad Chico goza de notoriedad que obviamente va más allá de lo local. Pues todas las semanas, acompañado de uno o más hermanos –y un número creciente de “otros acompañantes” que invariablemente lleva– entra y sale de la parte sur-occidental del parque nacional El Imposible... ¡con mochilas llenas! Jutes, chufles, cangrejos, tepezcuintles, otra fauna silvestre... solo ellos saben qué más llevan y cuál será su destino, que probablemente es en mucho comercial. Pues con corvos desenvainados, rehúsan revisión alguna de sus contenidos. En resumen, Chico parece tener una buena tajada de un parque nacional... ¡para él solo; para su uso privado y antojo!

¿Cómo es que entra y sale a cualquiera hora y día con tanta tranquilidad e impunidad? ¿Cómo ha logrado mantener este estilo de vida tan continua –y cada vez más continua– a pesar de denuncias que se remontan a 2003? Ojalá alguien sepa. La PNC ambiental asignada al parque está confinada a una portería y a un televisor. Ciertamente los guardaparques no lo saben, pues sus numerosos informes mensuales enviados a una ONG invariablemente han recibido como respuesta un silencio profundo y desconcertante. Sobre todo en años recientes. Y no solo los guardaparques han protestado. Hay una buena dosis de denuncias puestas ante dicha ONG, la Fiscalía General de la República y hasta la PNC ambiental. Pero hasta ahora...

Tal ha sido el impacto de este silencio que Chico y sus secuaces bajan en pleno día (o noche) por la calle principal, y hasta se ha jactado que “el que manda en El Imposible es él”. Y se sabe que ha puesto amenazas a guardaparques y a otros que se atrevan a tratar de interferir en su cómodo estilo de vida. Todos saben de tal estilo de vida y de su agresividad, que él y la mayoría de sus usuales acompañantes provienen de un caserío muy cercano a la ciudad de San Francisco Menéndez. Y que están dispuestos a mucho por mantener sus privilegios.

Últimamente ha sido observado en compañía de un nuevo miembro, con tatuaje y arma evidente, pero en ningún momento han expresado afinidad a una pandilla. ¿El nacimiento de una nueva “Clica Imposible?”

Este extenso saqueo es claramente una grave ofensa a la Nación. Un juego en que inocentes y aun autoridades pueden salir seriamente lastimados ante tan seria negligencia. Corresponderá a las más altas autoridades confirmar o desvirtuar esto con la premura del caso. Y Dios quiera, actuar. ¡Ah! Y quizás SalvaNATURA pueda mover la hectárea que están cuidando un poco más cerca del área en mención.

Publicado en La Prensa Gráfica 15/10/10

martes, 19 de octubre de 2010

¿Qué clase de periodismo queremos?


La sentencia de la Sala de lo Constitucional sobre la libertad de expresión y la penalización de los "abusos" de esta libertad nos condujo a debates muy necesarios: sobre el papel fundamental de la libertad de expresión para la democracia; sobre sus límites y posibles choques con otros derechos garantizados por la Constitución.

Ahora parece incluso posible que se llegue a una reforma a los Códigos Penal y Civil que deje los "abusos" de la libertad de expresión fuera del ámbito penal y establezca responsabilidades exclusivamente civiles para quienes, haciendo uso "ilegítimo" de la libertad de expresión, causen daño en la imagen de otros...

Muy bien. Pero esta discusión se queda corta. El punto crítico es: ¿ Cómo definir "abuso" e "ilegítimo"?

Como todos mis lectores saben, no soy partidario de la crítica tibia. No vendo este producto aburrido de poca utilidad. El periodismo crítico (tanto en su forma investigativa-informativa, como en su forma de opinión) o es agresivo o no lo es.

Si está bien hecho, siempre causa daño a alguien. Lo de la transparencia y el escrutinio público nunca funcionará sin resistencias, siempre es una lucha, siempre habrá quienes se sienten victimizados y calumniados.

Personalmente no tengo mucho uso para un periodismo miedoso de causar daño. No creo en un periodismo que considera un éxito que todos estén contentos con él. Prefiero el periodismo polémico que provoca debate.

Quienes miden el éxito de un medio de comunicación con el porcentaje de representantes del poder político y económico contentos con sus contenidos, no sólo tienden a aburrir a sus lectores (televidentes, radioescuchas). Es peor, tienden a la censura o autocensura (dependiendo del nivel que tengan en la jerarquía del medio).

El periodismo crítico, si no causa daño (o por lo menos está dispuesto a hacerlo), no sirve. Es incoloro y no cumple su función de generar opinión pública, debate, transparencia, innovación.

No mido el valor de un medio por el porcentaje de contenidos con los cuales estoy de acuerdo, sino con la cantidad y profundidad de debate que genera. No es casualidad que escribo en El Diario de Hoy, a pesar de muchas discrepancias de opinión, y no en un periódico que trata de quedar bien con todos.

El periodismo, si cumple su función fiscalizadora del poder, ¿cómo no va a hacer daño? Y se hace con la intención y la plena conciencia de hacer daño.
El periodismo, si cumple su función investigadora, ¿cómo no va a hacer daño a los que tratan de ocultar información?

El periodismo, si quiere cumplir su función de generar debate, no siempre puede ser caballeroso. Tiene que decir las cosas por su nombre, aunque a algunos les duela.

Si alguien está promoviendo políticas públicas que le ayuden a enriquecerse, el periodista no sólo tiene el derecho de causarle daños, tiene el deber de hacerlo. Y no sólo daños morales, sino daños materiales.

Si el trabajo periodístico tiene como consecuencia que esta persona efectivamente pierde futuros ingresos que hubiera tenido sin la intervención mediática, hemos hecho bien nuestro trabajo.

Pero el dolo, el ánimo de causar daños, la intención de perjudicar a alguien - todos estos son elementos que, en el esquema de nuestra legislación (y también de la sentencia de la Sala de lo Constitucional), constituyen "abusos" que hacen que el autor pierda la protección de la libertad de expresión.

La sentencia de la Sala sobre el artículo 191 dice que la protección del honor es para "evitar que la personalidad de dicho sujeto sea objeto de menosprecio". Pero precisamente de esto se trata, muchas veces, en el periodismo crítico: causar que alguien con intenciones de llegar al poder o mantenerse en el poder, sea menospreciado por el público.

¿Para qué practicar el periodismo crítico si al final nadie sale menospreciado por el público?
La sentencia dice que el derecho a la intimidad es para "evitar que el individuo sea ridiculizado". Pero muchas veces la función del periodista crítico es revelar la ridiculez de ciertas personas, sobre todo políticos.

Con esta filosofía legal, ¿cuándo vamos a tener en El Salvador un periódico satírico? ¿Cuándo tendremos aquí programas de televisión que nos hagan reír de nuestros gobernantes? Nunca.

En este sentido, la frase más problemática de la sentencia es esta: "Las libertades de expresión e información, así como la libertad de emitir juicios de valor favorables o desfavorables -que derivan del Art. 6 Cn.- no son justiciables ni punibles, A MENOS QUE SE ACTÚE CON DOLO, 'REAL MALICIA' O INTENCIÓN MANIFIESTA DE OCASIONAR DAÑOS...".

No estoy dispuesto a aceptar que nuestro trabajo sea condicionado de esta manera. O se cambian las leyes, no sólo despenalizando los "delitos" contra el honor, sino redefiniendo el concepto de "dolo" y de "ilegítimo", o tendremos una de dos: periodismo tibio o periodistas condenados (a prisión o a recompensas impagables).

Otra frase clave de la sentencia es esta: "Cuando el periodista ejerce la libertad de expresión puede entrar en conflicto con el ejercicio igualmente legítimo del derecho al honor por parte de los demás. Para resolver esta colisión el juez debe ponderar en el caso concreto, teniendo en cuenta la relevancia pública de la materia tratada.

Esto se traduce en que, si bien el periodista puede hacer críticas durísimas, está impedido de proferir insultos porque éstos rebasan el tema tratado y, en ese sentido, no contribuyen a la formación de una opinión pública libre. Se trata, entonces, de ataques innecesarios, ajenos a la función periodística, que, por ende, ésta no puede justificar".

Muy amable de la honorable Sala que me concede el derecho de hacer "críticas durísimas". Lo voy a seguir haciendo de todos modos. Pero me ponen en manos de un juez que va a "ponderar" si mi crítica es "innecesaria" y si el tema que trato tiene "relevancia pública".

Me ponen en manos de un juez que va a examinar si mi crítica durísima "contribuye a la formación de una opinión pública libre" o si más bien es "ajena a la función periodística"...

Para ponderar, examinar y decidir todo esto, nuestros jueces tendrán que ser no sólo letrados de leyes, sino de comunicación, lingüística, literatura, periodismo y -preferiblemente- filosofía.

No creo que sea la intención de los magistrados dejar el periodismo a la merced de esta "ponderación" de los jueces, sino más bien obligar al legislador a redefinir las reglas. Enhorabuena.

Hay una temática que está muy mal enfocada en la sentencia: la responsabilidad de editores, directores y dueños del medio. En la sentencia hablan de la responsabilidad penal de los editores para afirmaciones o juicios que ellos mismos emiten o encargan a sus empleados. Y es obvio que en este caso no pueden tener privilegios y protecciones especiales que no tengan los periodistas.

Pero el problema no es lo que escriban o manden a escribir los editores o dueños de los medios. La pregunta es: ¿Son o no corresponsables cuando permiten la publicación de la opinión o afirmación de uno de sus periodistas o columnistas, en caso de que haya un juicio contra el autor?

La pregunta que los magistrados no contestaron es si habrá o no responsabilidad en cadena: yo escribo algo que, según el criterio del juez, constituye una "ofensa innecesaria" al honor de alguien.

¿Quiénes más me acompañan camino a la cárcel? ¿El editor que no censuró mi columna? ¿También el director del periódico que no ordenó al editor que me censure? ¿También el dueño del periódico que no tomó medidas para que me censuren?

O incluso si se llega a despenalizar: ¿A quién pueden demandar por indemnización por daños? ¿Solamente a mí como autor, o también al editor (que es tan pobre como yo), o incluso al dueño del medio, donde empieza a ser económicamente interesante sentirse ofendido...? Esta es, literalmente, la pregunta del millón.

Hay que establecer claramente que el único responsable de una opinión es el autor que la firma. Cualquier otra cosa invita (incluso obliga) al medio a la censura de sus columnistas y periodistas. Yo como autor estoy dispuesto a asumir el riesgo de mi profesión.

Pero si además de mi persona, los editores, directores y dueños de mi periódico tienen que responder ante la ley penal o civil por mis "delitos" de "abuso" de la libertad de expresión, esto sí me inhibe a opinar libremente.

Muchos hicimos uso de la libertad de expresión cuando nos pudo costar la vida. No lo vamos a dejar de hacer ahora, sólo porque vuelve el fantasma de la penalización de la crítica.

Pero igual que cada periodista tendrá que definir cuánto está dispuesto a pagar por ejercer bien su oficio, la sociedad tiene que definir qué periodismo quiere: tibio, condicionado, sumiso, miedoso o... libre.

(El Diario de Hoy)


Viendo fantasmas

Si es cierto que haber invitado a El Salvador al ‘golpista’ hondureño, Roberto Micheletti, convierte a los empresarios salvadoreños en golpistas, como dice el FMLN, entonces me puedo atrever a aplicar exactamente la misma ‘lógica’ y hacer las siguientes afirmaciones (ojala sin entrar en colisión con la definición que la honorable Sala de lo Constitucional ha establecido del la punibilidad de ataques al honor...):

Los que recientemente trajeron a El Salvador como invitada de honor en su celebración de “30 años de victorias” a la ex-senadora colombiana Piedad Córdoba, están preparando una nueva insurrección armada en nuestro país. Bueno, obviamente sin tener que abandonar sus salarios y camionetas de diputados, sino aprendiendo de su invitada colombiana: dejando que otros se encarguen de matar y morir. La ex-senadora, acusada de colaborar con las FARC, les puede enseñar como funciona este doble juego...

Los que trajeron a El Salvador al teniente coronel Hugo Chávez, en 1996, para participar en la sesión del Foro de Sao Paulo organizado por el FMLN, lo hicieron para preparar un golpe de Estado contra el gobierno de Armando Calderón Sol. ¿Para qué otro fin habrán traído a El Salvador a un militar venezolano recién salido de la cárcel, condenado de haber encabezado en el año 2002 un sangriento intento de golpe militar contra el presidente Carlos Andrés Pérez? Sólo podemos especular porqué al final no intentaron el golpe de Estado. Puede ser porque Hugo Chávez les pareció poco confiable como asesor, o simplemente porque les faltaba un ingrediente importante: una Fuerza Armada dispuesta a dar el golpe...

El presidente Mauricio Funes, al haber invitado al El Salvador al general Raúl Castro, presidente de Cuba, reveló su intención de instalar en nuestro país un régimen sin libertad de organización ni de expresión ni de salir del país.

Los publicistas y artistas que hicieron la campaña “¡U2 VENÍ!” para conseguir que la banda de rock irlandesa venga a El Salvador, lo hicieron con la intención de cambiar el himno nacional salvadoreño por una versión en español de “In God’s Country” (En el país de Dios) cantada de Bono.

Los que trajeron, varias veces, a El Salvador a Manuel Zelaya y a Daniel Ortega, lo hicieron para que les ayuden a diseñar un plan para burlar la Constitución que no permite la reelección presidencial...

Por suerte, todas estas afirmaciones son falsas: Nadie en El Salvador está preparando ni golpes de Estado ni insurrecciones armadas, aunque hayan invitado a Micheletti, Hugo Chávez, Piedad Córdoba y Raúl Castro. Tranquilos, nadie va a cambiar el himno nacional. Y nadie en el FMLN está conspirando para lograr la reelección del presidente, porque -por suerte- no lo soportan.

Son completamente falsas estas afirmaciones, porque parten de una lógica falsa que solo cabe en las mentes de dirigentes del FMLN.

Así que todas estas visitas arriba mencionadas no son más que muestra de que estamos viviendo en una sociedad abierta, libre y tolerante. Me parece que está bien y vale la pena defenderlo: Aquí usted puede traer a golpistas, colaboradores con guerrillas y rockeros - es un país libre.

(El Diario de Hoy)

Carta a Will Salgado, alcalde de San Miguel

Estimado Will:

Me cuentan que hoy amaneció San Miguel pintado de naranja, pero no el color alegre del Águila, sino el chuco de GANA, mezclado con azul.

Esto es el final de tu viaje, Will. Quemaste todos los barcos, y en este último, donde ahora te estás embarcando, te vas a hundir. (Yo sé que no me crees. Hablemos en marzo 2012, luego de las elecciones de alcaldes y diputados. Te invitaré un trago. Lo vas a necesitar.)

Vos te sientes el más vivo de todos. El que siempre sale parado. De cualquier pleito, de cualquier desastre, siempre saliste vivo. Pero ahora te pasaste de listo. Te metiste con una banda de perdedores que tratan de agarrarse de vos para no ahogarse.

Claro, a corto plazo quedas bien galán. Los que patrocinan GANA desde Casa Presidencial y las oficinas de un ex-presidente se van a mostrar agradecidos con vos. Ojala que esto se traduzca en obras para los migueleños. Más allá de que les pintés la ciudad de nuevos colores.

No sé qué clase de negocio hiciste con tu nuevo partido y sus padrinos, pero el resultado final ya está claro: pasar la alcaldía de San Miguel al Frente.

Claro, vos no tenés el valor de ponerte la camisa del Frente, pero de hecho el resto de tu mandato vas a trabajar para ellos. Y al fin les vas a entregar las llaves de San Miguel...

A menos que los migueleños se despiertan y decidan: Ya basta con las bayuncadas de Will Salgado, en esta locura no lo acompañamos.

Saludos a los migueleños,

Paolo Lüers

(Más!)