sábado, 20 de marzo de 2010

¿Un golpe de Estado del Frente y de ARENA contra Funes?

Querer superar el veto presidencial no es un intento de golpe de Estado o de derrocar al gobierno. Tampoco es un atentado contra la estabilidad de la Nación o contra el interés nacional. Es un derecho constitucional. Es un trámite normal en la democracia representativa. Es como funciona la autonomía de los poderes del Estado.

Igual que el Presidente tiene el derecho constitucional de vetar una ley aprobada por la Asamblea, los diputados tienen el derecho de superar este veto si alcanzan la mayoría calificada de 56 votos.

Entonces, ¿por qué algunos partidos, aunque en el fondo siguen estando de acuerdo con el aumento de 7 a 15 años de la pena máxima para delincuentes juveniles, tienen tanto miedo a votar contra el veto presidencial? ¿Por qué diputados normalmente muy sensatos como Rodolfo Parker y Ana Guadalupe Martínez reaccionan como si las fracciones del FMLN y de ARENA, que quieren superar el veto del presidente, estuvieran proponiendo a la Asamblea que invoque el artículo 87 de la Constitución que da al pueblo el derecho a la insurrección?

En todo este debate, la decisión del presidente de vetar un decreto aprobado casi con unanimidad, parece normal, pero la decisión de dos partidos de votar en contra de este veto parece desleal, polarizante, confrontativa y desestabilizadora. No extraña tanto que esta sea la posición de Casa Presidencial. Pero, ¿qué puede motivar a un diputado de tomar esta posición? Sólo se puede especular.

Cada uno tiene derecho de votar como le dicta su conciencia, su cálculo político o su interés. No hay ninguna necesidad de dramatizar la cosa artificialmente. Los diputados van a votar en pro o en contra de una reforma que aumenta las penas máximas para jóvenes de 16 y de 17 años que cometen delitos graves como asesinatos. No van a votar en pro o en contra de la gobernabilidad. A menos que algunos diputados siguen dramatizando de esta manera el conflicto. Por más que ellos hablan de que con este voto está en juego la gobernabilidad y la estabilidad del país, ellos mismos están creando este problema.

Yo podría aceptar y respetar la decisión de un diputado que genuinamente está en contra del aumento de las penas para menores de edad. Pero parece que nadie toma esta posición. Todos parecen estar de acuerdo en el fondo, pero algunos no quieren crearle una derrota política al presidente que presentó un veto mal argumentado.

¿Cuál es el problema de que todos los diputados que están convencidos que hay que aumentar las penas y que esta medida no tiene nada de inconstitucional, voten en favor de su decreto y en contra del veto presidencial? En este caso, no se genera ningún vacío legal ni tampoco una crisis entre los poderes. Nada de eso. En este caso, la Constitución manda que la Cámara de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia decida. Así tiene que ser: que la Corte tenga la última palabra sobre la constitucionalidad de la ley.

Entonces, ¿por qué algunos alertan que proceder así, haciendo uso de los pesos y contrapesos que define nuestra Constitución, atentaría contra el presidente y su capacidad de gobernar? El presidente y el ejecutivo tienen que aprender a gobernar dentro del marco de pesos y contrapesos que define nuestro sistema republicano. Ejercer oposición no es desestabilizar al país. Hacer uso de la independencia de los órganos del Estado, no es un minar la autoridad del ejecutivo. Dejar que la Corte Suprema decida sobre asuntos de constitucionalidad, cuando hay diferentes interpretaciones entre Asamblea y Ejecutivo, no es provocar una crisis constitucional.

Entiendo perfectamente que el presidente quiere hacer valer su criterio. Entiendo también que la banda de los 12 (ahora 13) se presta para ayudar al presidente, tenga o no razón. Tampoco esperaba del PCN que defendiera principios. ¿Pero qué diablos está buscando el PDC en esta coalición de rescate a un veto presidencial mal fundamentado?

(El Diario de Hoy)

Carta a la jueza de menores María Isabel Ponce

Estimada señora:

Usted les puso el dedo a los medios de comunicación que publicaron la foto y el nombre del “niño” de 17 años que mató a cuchillazo a otro joven. ¡Esto sí es pronta justicia! Cero tolerancia con los criminales. Sobre todo los que publican fotos de asesinos sin pedirle permiso a usted. La felicito.

Usted cree que hay que proteger al joven asesino para que no se le vaya generar un trauma o un complejo por el rechazo que le pueden hacer sentir sus vecinos, una vez que conocen su cara y su nombre y lo que ha hecho. Ya ha pasado por mucho, viéndose involucrado en un acto de horrible violencia, teniendo que matar a un alumno del Inframen...

Usted cree que están equivocados los que pensamos que los periódicos tienen la obligación moral de informar y alertar a los ciudadanos. La publicación del reportaje sobre Jonatan, que para usted constituye un delito a perseguir, para nosotros es un servicio a la sociedad.

Quien quiere proteger a los delincuentes, obviamente no quiere ver este tipo de reportajes en los periódico. Quienes queremos proteger a los ciudadanos y a los miles de alumnos que quieren estudiar, no queremos ver a jueces como usted en los tribunales. Le recomiendo que se cambie de profesión y busque trabajo con los grandes proyectos de prevención que dice el gobierno que va a montar en todas partes.

Saludos, Paolo Lüers

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jueves, 18 de marzo de 2010

Carta al canciller Hugo Martínez

Estimado Hugo:

¿Cómo te fue en Cuba? Lástima que a Cuba, a diferencia del viaje a Estados Unidos, no llevaron el montón de periodistas. Me hubiera gustado leer un reportaje sobre la fiesta de inauguración de la embajada salvadoreña en La Habana. Sobre tu discurso. l discurso del canciller cubano.

Sobre todo me hubiera encantado leer una crónica bien hecha que relata una reunión de nuestro canciller con los opositores cubanos. Para entender cómo ellos explican las huelgas de hambre.

¡Espérate! No me vas a decir que no aprovechaste tu viaje para reunirte con algunos representantes de la oposición política.

Porque si fuera así, no entiendo para qué sirve la apertura de las relaciones plenas con Cuba que fue la primera decisión del nuevo presidente salvadoreño. Yo siempre apoyé la idea que era necesario abrir las relaciones y romper el aislamiento de Cuba. En Alemania, una política consecuente de apertura y múltiples relaciones con el gobierno comunista de Alemania Oriental al fin consiguió que cayera el muro y el régimen totalitario.

Todos estos en contra del embargo contra Cuba. Todos estamos en favor de normalizar las relaciones con Cuba. Pero normalizar significa hablar con todos, no sólo con el gobierno.

Bueno, se me olvidó que en Washington tampoco hablaron con la oposición, aunque en este caso el State Department con gusto les hubiera hecho los contactos con los republicanos. Yo se que en Cuba es un poco más complicado. Pero, ¿quién te ha dicho que ser canciller no es un reto complicado que, a parte de buenos modales y refinados gustos, a veces requiere huevos?

Saludos, Paolo Lüers

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miércoles, 17 de marzo de 2010

Autogol de Casa Presidencial y diputados vacilantes

Uno no tiene que ser jurista para saber que el decreto de aumentar las penas máximas para delincuentes juveniles no es inconstitucional. Basta tener razón común para ver que el presidente se equivocó con su veto, basándolo en inconstitucionalidad.

El doctor Chico Bertrand Galindo, en su manera magistral de explicar asuntos de derecho, le dio una gran lección al presidente, explicándole en El Diario de Hoy que puede vetar una ley basándose en dos diferentes razones: por inconstitucionalidad o por inconveniencia política. O sea, para vetar no hay que inventar inconstitucionalidad.

Simplemente puede decir: No estoy de acuerdo. Y la Asamblea decidirá si le acepta el argumento de la conveniencia política o, para llamarlo de manera más prepotente, de la razón del Estado.

Funes y sus asesores (¿a saber quiénes le redactan los decretos y las argumentaciones jurídicas?) se equivocaron. Pensando que así estaban dando más peso a su veto, se fueron por la inconstitucionalidad para vetar la reforma a la ley penal juvenil.

El problema que no previeron: Ahora a los diputados, al llegar a la conclusión obvia que no existe inconstitucionalidad, no les queda otra que superar el veto. Incluso los diputados que están dispuestos a tomar en cuenta los argumentos políticos del presidente, no lo pueden hacer, porque el presidente se fue por la vía de la argumentación jurídica, la cual no tiene sustento.

Si el presidente hubiera vetado la reforma argumentando que está en contradicción con las políticas públicas que está implementando el gobierno, les hubiera salido mucho mas fácil a los diputados aceptar el veto.

Se hubiera armado un debate político, donde el presidente hubiera tenido buenas posibilidades de imponer su voluntad, dada la composición actual de la Asamblea y el carácter vacilante de varios partidos.

De hecho, la disposición de los diputados de PCN, PDC, GANA y CD de acatar el veto del presidente, no es basada en dudas en la constitucionalidad del decreto vetado, sino en consideraciones políticas. No quieren minar la posición del presidente. Y quieren ofrecerse a Casa Presidencial como potenciales aliados, o por lo menos como 'oposición constructiva'...

Hoy los diputados vacilantes actúan y argumentan como si el presidente hubiera observado, no vetado, la reforma a la ley penal juvenil. Hoy discuten como 'mejorar' su propio decreto.

Eso es precisamente el problema de los diputados vacilantes: Como el presidente armó berrinche y vetó, en vez de observar, y como el veto se hizo en base de inconstitucionalidad, sólo en base de inconstitucionalidad pueden cambiar su voto original y negarse a apoyar a ARENA y FMLN en su intento de superar el veto.

La votación en la Asamblea no puede ser si hacer caso o no al presidente en su argumentación política. Esto queda descartado desde Casa Presidencial se fue por la ruta equivocada de la inconstitucionalidad. La única votación razonable y basada en principios es sobre la constitucionalidad del decreto en cuestión. Caso perdido. Autogol de Casa Presidencial.

(El Diario de Hoy)

Elogio del periodista

Aunque en la Red ya proliferaban las narraciones del terremoto, y también vídeos falsos como el que las televisiones recogieron de YouTube, el mundo no se hizo una idea precisa de la catástrofe de Haití hasta que los enviados especiales pusieron allí sus pies. Sólo entonces llegamos a tomarle la medida a la tragedia, a aspirar el olor dulzón de la cadaverina, a sentir las manos de los niños perdidos que se aferraban a las de los periodistas. Un sentimiento de orgullo profesional recorrió las redacciones de medio mundo cuando los "nuestros" llegaron a Haití y empezaron a cumplir con el oficio: describir lo que hay, averiguar lo que pasa, palpar el sufrimiento, remover conciencias y responsabilidades, desatar la ola solidaria. "Eh, compañeros, mirad: no estamos acabados, todavía podemos hacer bien las cosas", vino a ser ese mensaje. Orgullo, sí, porque el periodismo anda con la moral alicaída. Muchos lectores, sobre todo jóvenes, no visitan ya otro quiosco que el del gratis total de la Red y sin negocio no hay independencia económica, ni informativa.

El panorama internacional proyecta una sombra inquietante: cierre de medios, reducciones de plantillas, migración de anunciantes a la web, predicciones apocalípticas de que el periodismo escrito tiene sus días contados. "Octubre de 2044", anoten esta fecha porque, según las extrapolaciones del profesor de Periodismo Philip Meyer, los periódicos norteamericanos perderán ese mes de ese año al último de sus lectores. Y, sin embargo, el análisis de las noticias difundidas por 53 canales de información de Baltimore ha mostrado que la prensa generalista, sea en papel o en la web, produce el 48% de las noticias de elaboración propia; los diarios especializados, el 13%; las televisiones locales, el 28% y las radios, el 7%, frente al 4% de los nuevos medios: diarios digitales, blogs, sitios web locales, Twitter...

De acuerdo con este estudio del gabinete de ideas Pew Research Center, los canales de Internet, imbatibles en dar primeros la noticia, se limitan, por lo general, a reciclar las informaciones de los medios convencionales, sin aportar mayor valor añadido. Sería una triste paradoja que la noticia verificada y contextualizada resultara engullida, precisamente, por la avalancha planetaria actual de fuentes emisoras y multiplicadoras de datos y opiniones. ¿Qué noticias (noticias, no comunicaciones de parte, exudaciones del marketing, doctrinas o prédicas) se difundirán en Internet cuando se hayan extinguido estos "dinosaurios"? La eliminación de la prensa escrita, ¿acarreará la desaparición del periodismo y de los periodistas, al menos, como se les ha conocido hasta ahora?

Sobre el papel, el nacimiento de Internet: libre, gratuito, simultáneo, horizontal, ilimitado, sólo podía ser motivo de satisfacción: ha llegado el cambio de paradigma, un nuevo vínculo entre prensa y ciudadanía que permite airear todas las voces, difundir las verdades que los medios callan por las presiones del poder. Se acaba, por fin, el oligopolio informativo que la élite profesional ha venido ejerciendo sobre un público mayoritariamente pasivo. Queda inaugurada la "democracia comunicativa".

A la espera de los ajustes económicos, jurídicos, técnicos y periodísticos, el riesgo, hoy por hoy, consiste en arrojar el agua sucia de la bañera con el niño dentro. ¿Es ésta la incertidumbre propia de las situaciones en las que lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer o, simplemente, la angustia de la adaptación forzosa que ya conoció el periodismo escrito con el surgimiento de la radio y la televisión?

Además del anonimato, algo debe tener Internet para que, en estos albores, atraiga a tanto navegante en la intolerancia que ve en la charla en comandita, no un espacio para debatir y rebatir, sino un terreno de batalla. ¿Por qué pululan ahí gentes inclinadas a denigrar y despellejar, mentes perezosas que no leen lo que descalifican y sueltan lo primero que se les pasa por la cabeza? No son sólo los trolls, internautas especialistas en provocar y crispar, quienes asaltan los foros y arrasan el diálogo racional mesurado. Son, sobre todo, internautas que encuentran sentido a arruinar el crédito y la reputación ajenos, mientras pontifican sobre lo divino y lo humano.

En su librito Internet, el éxtasis inquietante, Alain Finkielkraut ha escrito que los ciudadanos del ciberespacio celebran como victoria de la igualdad la licuefacción del autor reconocido. El filósofo francés cree que el ejercicio irresponsable de ese "derecho a ser autor" que asiste a todo internauta y la posibilidad que da el medio de actuar sin compromiso, conduce a un modelo de "libertad fatal". La escritora Rosa Pereda ha recordado que el escándalo, la burla, el insulto y la murmuración denigratoria son las formas más eficaces de control social. Su impresión es que en la Red se reproduce el tono de la discusión tabernaria. Con la diferencia de que ahora estamos ante una taberna global permanente donde todo lo que se dice se queda.

Según la Asociación de Internautas, al 70% de los españoles que navegan por la Red le cuesta distinguir los bulos de las noticias fiables. Aunque la tesis que niega fundamento a la profesión de periodista está en el ambiente -"¿Por qué no puedo yo entrevistar a Zapatero?", reclamaba el ponente de un debate universitario-, los internautas piensan que las versiones online de la prensa convencional son, pese a todo, las fuentes más fiables.

Y es que el periodismo se consagró, precisamente, como filtro efectivo contra el bulo. Se equivocan quienes creen que el periodismo en la Red puede prescindir de la formación, el código deontológico, el estatuto de redacción, la ética o la vergüenza torera. "Ja, como si los periodistas respetaran sus códigos", dirán quienes predican el fin del periodismo. Pese a todo, puede que los cínicos periodistas retratados con maestría en Primera plana, de B. Wilder, resulten unos tipos entrañables comparados con lo que prolifera por ahí. Mejor estar entre las tres pes (putas, policías, periodistas) que ponerse en manos de grupos sin escrúpulos o de aficionados temerarios atacados por la soberbia.

Quienes creen que pueden suplantar sin problema al periodista podrían hacer el ejercicio simple de elaborar una noticia en el tiempo en que lo hacen los profesionales, para comprender que captar lo significativo, ordenar con criterio los datos, contextualizarlos y redactarlos de forma comprensible y atrayente es una tarea que requiere el saber del oficio. ¿No hemos visto a escritores consagrados naufragar en el género del reportaje y a intelectuales perderse en entrevistas-río sin principio ni fin? Con sus miserias y el pesado lastre de sus otras tres pes domésticas -paro, precariedad y presiones-, el periodismo, donde el éxito es siempre efímero y la reputación profesional discurre al borde del precipicio, cumple una función imprescindible.

Pese a la calidad indudable de algunos espacios y al mérito personal de quienes los animan, nuestro universo digital está muy coloreado por plataformas sectarias, "confidenciales" donde chirría la regla de la verificación, fabuladores informativos que todos los días rearman la teoría de la conspiración del 11-M, tertulias de boca caliente en disputa por ver quién la dice más gorda. Pero la Red no inventó la mentira. La rentable escuela de la invectiva nacional ya funcionaba antes entre nosotros, como funcionaban los carroñeros que hacen espectáculo de lo más sagrado.

Según eso, el problema no estaría entre el nuevo y viejo periodismo, sino entre el bueno y el malo, en la urgencia de restablecer la relación perdida con el público.

"Mientras muchos de nuestros competidores se retiran, nosotros seguimos invirtiendo en más y mejor periodismo, conscientes de que ésa es la fuerza de nuestra marca. Creemos en un periodismo de verificación y valoramos más la precisión que la velocidad o la sensación. Contra lo que pasa en muchas redacciones, alzadas en guerra contra los que dirigen el negocio, en mi periódico nos hemos apañado para sostener un sentimiento de unión objetiva", ha explicado Bill Keller, editor de The New York Times. Él está convencido de que sobrevivirán, "algunos de los mejores periódicos" porque piensa que la sociedad demanda un periodismo serio. "Pese a nuestras desgracias, creo con todo mi corazón que los periódicos, ya lleguen a la puerta de casa, a su portátil, a su iPhone o a un chip implantado en su corteza cerebral, estarán con nosotros durante tiempo", ha dicho.

Así que, asfixiados y desconcertados, pero no acabados, todavía. Se busca información rigurosa y honesta de lo que pasa en la calle; o sea: la receta clásica del periodismo.

(El País/Madrid)

martes, 16 de marzo de 2010

Carta al fotoperiodista que registró un asesinato

Estimado colega:

Tomaste las fotos del asesinato del alumno Francisco Garay. Y ahora nuestro ex-colega y ahora presidente, Mauricio Funes, se atreve a cuestionarte por haber hecho tu trabajo.

La respuesta al presidente es: El país sería mejor y más seguro si cada uno estuviera haciendo su trabajo. Haciéndolo bien. Vos hiciste las fotos, las hiciste bien. Hiciste lo que es tu profesión y con eso, serviste al país que ahora ve estas fotos y discute a más profundidad el problema de la violencia juvenil.

La pregunta al presidente es: ¿Y usted hizo su trabajo? ¿Su ministro de Seguridad hizo bien su trabajo? ¿Su policía?

Así que no te dejés confundir, colega: Vos cumpliste. El presidente, ¿quién sabe? Nadie, mucho menos el presidente de la República, te puede cuestionar porqué hiciste fotos en vez de actuar para evitar el crimen. Actuar para evitar el crimen es el trabajo del presidente y de la policía. El trabajo nuestro es retratar la realidad, en fotos o en palabras, para informar al público y mover su conciencia.

Vos cumpliste con tu trabajo. A cabalidad.

Así se compone el país: cada uno cumpliendo lo que le toca, con responsabilidad, profesionalidad y eficiencia. Hoy hablan mucho de prevención. Pero la prevención no es inventar programas. El ministro que hace bien su trabajo, hace prevención del delito. El fiscal que hace bien su trabajo, hace prevención de violencia. Y así todos: el policía, el maestro, el fotógrafo, el escritor, el empresario, el trabajador social... y el presidente de la República. Si cada uno hace su trabajo con eficiencia, todos estamos previniendo la violencia.

Te felicito, hiciste lo que tuviste que hacer, estamos orgullosos de tu trabajo. Si al presidente, al ver tu fotos, sólo le preocupa si van a afectar su veto contra el aumento de las penas para asesinos juveniles, esto ya no es tu problema. Es un problema serio para el país que el presidente reaccione así...

Tu colega Paolo Lüers

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lunes, 15 de marzo de 2010

Un gobierno común y corriente

Así que el viaje del presidente Funes a Washington fue un éxito. Así lo dicen los prominentes periodistas que lo acompañaron.

Ahora Funes se graduó de “líder regional” -porque así se refirió Obama a su huésped.
Lo que no nos contaron es que la presencia de un nuevo “líder regional” sólo tuvo mención en el saludo protocolario que pronuncio Obama en la Casa Blanca, pero no tuvo ningún impacto en los medios. Ni el New York Times ni el Washington Post ni el Wall Street Journal mencionaron la magna visita. Sólo apareció en Estados Unidos en algunos medios latinos.

Fue una visita de rutina. Fue un éxito, porque se amarró la prolongación del TPS para los inmigrantes salvadoreños y porque sirvió para normalizar las relaciones diplomáticas entre San Salvador y Washington con el nombramiento del embajador salvadoreño en Estados Unidos. Para un gobernante electo por un partido como el FMLN, es un éxito la manera normal y rutinaria que la Casa Blanca ha recibido a Mauricio Funes.

Pero sólo quien está demasiado atraído por la cercanía al poder puede confundirse y pintar la visita en Washington como un evento trascendental y como prueba del liderazgo del presidente Funes. ¿Cuál liderazgo centroamericano? En el asunto hondureño, dicen todos en coro. La verdad es que Funes se ha plegado de manera muy pragmática y prudente a la política norteamericana hacia Honduras, primero cuando Washington decidió acompañar al ALBA en la campaña internacional para aislar a Honduras; y también cuando Washington al fin decidió facilitar el reconocimiento internacional del gobierno Lobo. Esto convierte a Funes en un enlace importante para los hondureños para volver a ingresar al SICA y a la OEA, ¿pero en líder regional? ¿Líder de quiénes? Seguramente no de los hondureños, quienes con todo derecho siguen desconfiando de quienes los abandonaron y les querían imponer la permanencia de Zelaya en el poder. De qué manera Funes se puede haber convertido, de la noche a la mañana y en Washington, en un líder para Honduras, Panamá, Costa Rica y Guatemala, sigue siendo un enigma.

Para realmente convertir su visita a Washington en un evento importante y en un exitoso más allá de la rutina y cortesía diplomática, Funes tendría que haber hecho varios movimientos audaces. Para realmente dar sentido político a sus reuniones con el liderazgo de las dos cámaras del Congreso, Funes tendría que haberse reunido con la oposición republicana. No lo hizo. Se reunió con los dirigentes demócratas. Con los más cercanos. Nuevamente: se puede llamar éxito el hecho que los máximos dirigentes demócratas del Congreso recibieron al presidente salvadoreño. Es un éxito, si antes existía duda de si lo iban a tratar con toda normalidad o como bicho raro. Lo trataron con normalidad. ¿Y qué? ¿Este es le gran éxito?

Un evento político trascendental hubiera sido sentarse y dialogar a calzón quitado con los dirigentes republicanos. Meterse en la cueva del león, de donde provienen los obstáculos para el TPS, para un aumento de la asistencia norteamericana a un gobierno del FMLN, y sobre todo, para la reforma migratoria.

No mencionar en Washington en voz alta la necesidad de una reforma migratoria puede haber correspondido a la compleja coyuntura interna que enfrenta Obama. Pero de ninguna manera al interés de El Salvador y Centroamérica. Tal vez no hubiera sido prudente presionar a Obama en este punto, sabiendo que él ahora tiene otras prioridades que negociar con la oposición republicana. Pero confrontar a los republicanos con la necesidad impostergable de la reforma migratoria para Centroamérica hubiera sido un paso en la dirección correcta. Incluso, quien sabe, en dirección de un liderazgo regional...

La otra importante misión en Washington eran las negociaciones con los organismos monetarios internacionales: Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, Fondo Monetario. También esta parte los corresponsales de la Corte presidencial nos la pintan como gran éxito, cuando en verdad es ejemplo triste de falta de sinceridad, estrategia y audacia.

Si de verdad los organismos internacionales, para soltar más créditos adicionales para El Salvador, querían ver a los representantes de los partidos en la mesa de negociación en Washington, es porque exigen como condición que el gobierno entre en una concertación con la oposición, encaminada a un pacto fiscal que no sea impuesto, sino consensuado con oposición y empresariado. Si esto era el reto estratégico que los organismos internacionales pusieron a El Salvador, obviamente salimos reprobados. El hecho de que Casa Presidencial, que no tenía previsto invitar a ningún representante de ningún partido al viaje a Washington, trató de convocar a los dirigentes partidarios a última hora, es sólo la muestra patética de otro problema mucho más serio: no existe proceso de concertación. Lo que a última hora trataron de montar en Washington era un show de algo que no existe. Los famosos “pueblos Potemkin” que el gobernador mostró al Zar, pero que eran puras fachadas...

¿Cómo proyectar en Washington unidad y concertación nacional, si a los partidos los convocan a última hora y sin concertación previa? Y con el resultado de que ni siquiera el jefe de su propio partido aceptó acompañar al presidente en estas condiciones...

Así obviamente no se prepara una visita en Washington, si realmente se quiere más que la normalidad y rutina. O sea, si se quiere más que lo mínimo: que me reconozcan como legítimo gobierno común y corriente.

Si se quiere más que esto y logros tangibles, hay que trabajar en casa y en Washington de otra manera. Hay que concertar antes en casa y conjuntamente llevar el resultado a Washington, a la Casa Blanca, a la oposición republicana y a los organismos internacionales. En este sentido, la visita de Funes a Obama fue una oportunidad no aprovechada.

(El Diario de Hoy)

domingo, 14 de marzo de 2010

La naturaleza del pecado

En algún momento de mi vida quise ser sacerdote. Todavía no sé claramente por qué, pero ninguna vocación es pura y, ahora, supongo que un manojo de razones pudieron llevarme a las puertas del seminario. Ejemplos: era un renacuajo de 18 años y quería salvar al mundo. O también: no tenía ni idea de quién era yo ni de lo que era el mundo. Más: había sido educado en la fe católica, quería irme de mi muy católica casa, en fin... Esa es una de las ventajas de ser joven: lo inexplicable tiene muchos permisos. Equivocarse puede ser una virtud.

Así fue como entré al seminario de los jesuitas. Un mes antes de cumplir los dos años, fecha en que debía hacer los votos, me salí. Estaba furiosamente enamorado de una María que, en muy pocos meses, había derrumbado las ofertas de esa civilización que es la Compañía de Jesús. Recuerdo todavía una broma con la que los pichones de curas solíamos ablandar dudas mayores. Siempre remedábamos la fórmula del compromiso de los votos recitando "pobreza, obediencia y brabrebrá". La última palabra iba siempre apurada, en voz baja. Era un tropiezo incomprensible de consonantes. La última palabra era, o al menos debía ser, "castidad".

Pero todo hay que decirlo: nunca fui tan deseado, cortejado y abordado por las mujeres como en esos años. Corrían los tiempos de la Teología de la Liberación, éramos unos jóvenes de izquierda, andábamos con el pelo largo, en sandalias, en bluyines y franela, pateando el barrio donde vivíamos, organizando comunidades.

Pero éramos, sobre todo, prohibidos. No había una sola muchacha que no quisiera, aunque fuera como juego, tentar o provocar a alguno de los que estaban estudiando para ser curitas. La castidad, ciertamente, era un trabalenguas, un infierno impronunciable.

Con los años y con la vida me fui convirtiendo en un hombre sin dios y sin iglesias. Mi mejor religión es la casualidad. Tengo más fe en mis amigos que en los santos. Es probable que una de las cosas que más me haya alejado del catolicismo sea justamente su relación con el deseo, con el placer, con el cuerpo. Han pregonado tantas veces a un dios castigador, que anda de fisgón, persiguiendo el goce ajeno. Se han dedicado, en demasiadas ocasiones, a promover y a distribuir la culpa. A veces, sólo permanece la sensación de que ­incluso en sus ritos­ hay más tortura interior que alegría. Como muchos, en algún momento, se me cayó la brújula y me reconocí más terrenal y pagano.

Ahora me resulta totalmente absurdo que el lugar donde no hay cuerpo sea un paraíso.

Pero el tema religioso todavía me sigue interesando mucho. Quizás es una forma de mantenerme en diálogo con el pasado. Decía Heinrich Boll, excelente escritor y ferviente católico, que lo único malo de los ateos es que, con demasiada frecuencia, quieren hablar de dios y de la iglesia.

Pienso y escribo todo esto después de leer las declaraciones del padre Federico Lombardi, vocero del Vaticano. Ante la avalancha de denuncias por casos de sacerdotes pederastas, el reverendo Lombardi trata de enfrentar los cuestionamientos diciendo que: "Toda persona objetiva y bien informada sabe que el tema es más amplio y que concentrar las acusaciones sólo en la Iglesia saca a las cosas de perspectiva". Es sorprendente cómo quienes, desde los altares de la moralidad, han pretendido controlar y administrar hasta la vida privada del prójimo, sean de pronto tan benévolos, tan prudentes, tan flexibles, cuando se trata de enjuiciar su propia intimidad. Es más rentable vivir de la debilidad ajena.

Por si fuera poco, celebra y elogia, Lombardi, esta semana y desde el Vaticano, la respuesta "rápida" y "determinada" de la Iglesia ante las denuncias de abusos sexuales contra niños o adolescentes cometidos por sacerdotes.

Estas palabras podrían pasar como una retórica más de cualquier representante de un Estado corrupto si no fuera porque tratan de enfrentar por lo menos 500 denuncias de abusos que han empezado ahora a surgir en Alemania, Irlanda, Austria y Holanda.

Algunos de los casos señalados ocurrieron hace 40 o 50 años. Eso, tal vez, es lo más brutal de todo el proceso: el silencio cómplice, la omisión. La velocidad que tanto aplaude Lombardi, en realidad, quizás sea un delito.

Las pruebas de la fe suelen ser muy exigentes. Ahora resulta que la naturaleza del pecado también puede ser discrecional: ¿qué es peor para un adolescente? ¿Usar preservativos o ceder ante las ansias sexuales del padre espiritual de su colegio? ¿Qué hay que hacer, hoy en día, para no perder el cielo?

(El Nacional/Venezuela)

El discurso de Mojica

El discurso de toma de posesión de José "Pepe" Mujica en Uruguay merece la mayor atención. Es una pieza de singular sabiduría política, tejida por alguien que viene de vuelta de muchas enfermedades del izquierdismo infantil, pero que no deja de ser de izquierda. Es una disertación de alguien que ha metabolizado lo que el maestro Norberto Bobbio estableció como la tríada de fuerzas políticas del siglo XX: el liberalismo, la democracia y el socialismo, de cuya combinatoria se ha nutrido la mayoría de los países ricos y prósperos del planeta, siempre colocando el énfasis en el liberalismo y la democracia.

Aboga por la consolidación de un sistema democrático de partidos, tallado en las mesas de negociación y acuerdos.

Habla de cóncavos y convexos en un país que no puede prescindir de ninguno. Nadie queda fuera. Rema a favor de la concertación y en contra del conflicto, mientras enciende velas en el altar de la unión y le da la espalda a la separación, a la ruptura. Reproduzco, en este sentido, una frase que sólo puede pronunciar un hombre maduro: "Hace rato que aprendimos que las batallas por el todo o nada son el mejor camino para que nada cambie y para que todo se estanque".

Confiesa querer terminar con la indigencia, lograr el pleno empleo, darle seguridad a la gente en su vida cotidiana y ofrecerle a la ciudadanía salud y previsión social, y dice: "Nada de esto se consigue a los gritos.

Basta mirar a los países que están delante en estas materias y se verá que la mayor parte de ellos tienen una vida política serena. Con poca épica, pocos héroes y pocos villanos.

Más bien, tienen políticos que son honrados artesanos de la construcción".

Afirma que desea buscar cambios de verdad, para lo que es necesario llevar una "civilizada convivencia política". Se propone darle "cinco años más de manejo profesional de la economía, para que la gente pueda trabajar tranquila e invertir tranquila". En esto, le rinde homenaje a su antecesor, Tabaré Vásquez, y deja en claro que la parte buena de la historia no comienza con él.

Concluye este pasaje señalando: "Vamos a ser ortodoxos en la macroeconomía". Más adelante, emerge una humildad que sólo puede profesarla un hombre ya librado de fantasmas. Dice: "No vamos a inventar nada, vamos con humildad detrás del ejemplo de otros países pequeños, como Nueva Zelanda o Dinamarca".

Hacia el final de sus palabras sabias, afirma que "sólo el dogmatismo quedó sepultado" y que "en el mundo ya no hay un centro sino varios y que la globalización es un hecho irreversible". Sentencia que "la idea de cerrarse al mundo quedó obsoleta". Les soy franco: leí en diciembre un libro de entrevistas con Mujica; en él advertí que no se trataba de un dinosaurio, que sus ideas no eran tributarias de alguna asfixia ideológica, que no era un tonto aferrado a un submarino.

Con este discurso, advierto que se trata de un hombre de peso, que puede hacerle mucho bien a América Latina.

Viene de la izquierda y sigue en ella, pero ha sido capaz de metabolizar la ristra de errores que se tejen en torno a su petrificación autoritaria. Está dispuesto a pensar más que a profesar. Es práctico, sin sacrificar su esencia. Está dispuesto a ensayar caminos que desde sus cárceles ideológicas antes no se hubiera permitido. Pepe Mujica es otro: sólo los hombres inteligentes cambian.

Sus palabras demuestran que es posible hallar un espacio de encuentro entre distintas maneras de concebir el mundo.

Gritar, tirar la puerta, insultar, humillar será siempre más fácil que construir consensos.

Los venezolanos nos merecemos un presidente así: ya son muchos años trajinando el camino equivocado.

(El Nacional/Venezuela)

Discurso de Pepe Mojica

Mis conocimientos jurídicos, extraordinariamente escasos, me impiden dilucidar cuál es el momento exacto en que dejo de ser presidente electo para transformarme en presidente a secas.

No se si es ahora, o si es dentro de un rato, cuando reciba los símbolos del mando de manos de mi antecesor.

Por mi parte, desearía que el título de "electo" no desapareciera de mi vida de un día para otro. Tiene la virtud de recordarme a cada rato que soy presidente sólo por la voluntad de los electores.

"Electo" me advierte que no me distraiga y recuerde que estoy mandatado para la tarea. No en vano, el otro sobrenombre de los presidentes es "mandatario".

Primer mandatario, si se quiere, pero mandado por otros, no por sí mismo.

(Lea el discurso completo de inauguración de Pepe Mojica en El Pais/Uruguay)

sábado, 13 de marzo de 2010

Declaración del II foro internacional de filosofía de Venezuela

Nosotros, compañeros y compañeras intelectuales, provenientes de países de América Latina y el Caribe, Europa, Estados Unidos y Africa, reunidos en Caracas con motivo del II Foro Internacional de Filosofía de Venezuela, estimamos necesario hacer las siguientes consideraciones:

1.El proyecto de dominación imperial de carácter planetario, liderado por Estados Unidos, constituye hoy la principal amenaza para la soberanía de nuestros pueblos, los recursos naturales, el bienestar y los proyectos democráticos de América Latina y del mundo.

2.Frente a las estrategias y políticas de ese poder, las multiformes expresiones de la resistencia popular, constituyen las trincheras principales en las que se está jugando el destino de la humanidad.

3.En la actual circunstancia, el pensamiento crítico representado en este Foro, asumiendo la tradición histórica de solidaridad y lucha de los pueblos oprimidos, encara de manera firme los intentos hegemónicos de querer reducir a su mínima expresión la riqueza de la vida y compromete su acción en favor de la construcción de una sociedad más justa y humana.

4.América Latina y el Caribe, en su empeño por fortalecer los principios de solidaridad, no intervención y complementariedad puede jugar un papel importante en la necesaria recomposición de las relaciones internacionales, en la búsqueda de una nueva legalidad al servicio de la paz y la seguridad de pueblos y naciones.

5.Junto con otras iniciativas y propuestas gubernamentales democráticas, Venezuela y su itinerario de Revolución Bolivariana, viene estableciendo un significativo referente de resistencia y de voluntad política por consolidar un modelo de desarrollo basado en el respeto de la persona humana, en la independencia política y económica, de cara al mundo y con capacidad de autodeterminación.

6.Desde el ángulo de nuestras reflexiones críticas valoramos las propuestas políticas vinculadas al ALBA, suscrito ya por Venezuela, Cuba y Bolivia, que buscando genuina y fraternalmente el bienestar y desarrollo de sus pueblos, la apertura real de fronteras, el uso autónomo y aprovechamiento racional de los recursos naturales, y una verdadera integración de Latinoamérica y el Caribe que asegure su independencia económica y soberanía, va conformando una real alternativa al proyecto de dominación de Estados Unidos, que se empeña en imponer su control hegemónico en la región a través del ALCA y los tratados de libre comercio y de seguridad.

7.Valoramos altamente los avances democráticos en la política interna y diplomática del gobierno venezolano, en la medida que su concreción constituye un aporte esperanzador para evitar la legitimación de la invasión a Irak, el permanente asedio al pueblo palestino, la disposición de hacerlo en otras latitudes y la acentuación del inaceptable bloqueo a la Cuba socialista. Condenamos las políticas de Estados Unidos encaminadas a retrotraer el proceso de emancipación y liberación de los pueblos so pretexto de la lucha contra el terrorismo.

8.Repudiamos la doble moral de la política internacional de Estados Unidos, que apoya los programas nucleares de naciones como India o Israel al tiempo que condena los de Irán y Corea del Norte, provocando una escalada en el armamentismo de destrucción masiva que amenaza la convivencia mundial y la continuidad de la vida sobre el planeta. Propugnamos el desarme total de la humanidad.


No he de callar por más que con el dedo

ya tocando la boca ya la frente

silencio avises o amenaces miedo

Francisco de Quevedo

En Caracas, a los 10 días del mes de julio de 2006.

1.Alba Carosio (Venezuela).

2.Albert Kasanda (Congo).

3.Alejandro García Malpica (Venezuela).


.....

29.Héctor Samour (El Salvador)

.....

66.Vladimir Acosta (Venezuela)

67.Vladimir Lazo (Venezuela).

68.Yamandú Acosta (Uruguay).

69.Yohanka León (Cuba).

(aporrea.org)

Carta al Coordinador General del FMLN, Gerardo González

Estimado Medardo:

Pocas veces hemos estado de acuerdo últimamente. Pero cuando tienes razón, tienes razón.

Tuviste toda la razón del mundo de no ir a Washington, cuando te lo pidió el presidente Funes en el último momento.

Las visitas de Estado se planifican durante meses. Quién acompaña al presidente y quienes no, esto es un mensaje político. La decisión de Funes era clara, durante meses: No necesito llevar a los partidos políticos, la visita a Obama es mi momento de fama...

Y de repente alguien en Washington le habrá dicho: Miren, cuando se reúnen con las gallinas de oro (Banco Mundial, etcétera), quieren verlos juntos, el presidente con los partidos, el gobierno con la oposición...

Entonces, de la noche a la mañana te invitó el presidente: Arregle sus maletas y váyase a Washington, para la foto de unidad nacional...

Y vos le dijiste: No, señor presidente, así no se hace política. Mucho menos política de unidad nacional. Esto es falta de seriedad. Estas cosas se planifican. Se hacen por consenso, no por orden presidencial...

¡Muy bien, Medardo! Me imagino que también le dijiste que la aprobación de préstamos se hace en la Asamblea, no en una reunión improvisada en Washington. Si quiere presentar en Washington unidad nacional, tiene que hacer una concertación previa. Y si esta ni siquiera la puede hacer con su propio partido, ¿de qué unidad estamos hablando?

Te felicito por esta actitud de dignidad, igual que en el caso de las penas para asesinos juveniles. Votar con ARENA contra el presidente quiere huevos.

Saludos, Paolo Lüers

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jueves, 11 de marzo de 2010

Carta al ministro de Seguridad

Estimado Manuel Melgar:

Te dejaron con las maletas hechas. Neles, pasteles, nada de conocer la Casa Blanca desde adentro. Nada de codearse con los jefes del FBI, CIA, DEA...

Cuando el presidente te nombró ministro de Seguridad, lo hizo a pesar de las advertencias de los gringos. Ellos dejaron bien claro: “Melgar está vetado. No le daremos visa. No es bienvenido en Estados Unidos. Si lo nombran, se complica la cooperación en materia de Seguridad...”

Es que los gringos no se olvidan de lo que llaman “la masacre de la Zona Rosa”, cuando un comando guerrillero ejecutó a cuatro marines miembros de la seguridad de su embajada. Y como vos fuiste uno de los comandantes responsables de esta acción, puedes ser muy ministro ahora, pero nunca te van a dejar entrar a Estados Unidos.

Y aunque no lo digan en público: Por más que el presidente Funes se declare amigo de Obama, los que dirigen las instituciones de seguridad de Estados Unidos nunca tendrán plena confianza a un gobierno salvadoreño que nombra como ministro de Seguridad a un personaje vetado por ellos.

¿No te sientes humillado cuando el canciller Hugo Martínez declara a la prensa que no te llevaron a Washington, porque no había cupo ara todo el gabinete, y que tampoco se llevaron a la ministra de Salud? ¿No te da pena que el canciller tenga que decir mentiras, cuando es tan obvio porqué no te pudieron llevar a visitar a Obama?

Saludos, Paolo Lüers

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Columna transversal: No hay proyecto cultural, ni adentro ni afuera del gobierno

Así como no han tenido liderazgo cuando estaban instalados e investidos en los puestos de mando de la Secretaría de Cultura, tampoco lo tienen ahora que Casa Presidencial los mandó al carajo. Ni liderazgo, ni rumbo, ni proyecto claro..

Esa es la impresión triste que causa el reportaje videográfico que publicó El Faro de una reunión en La Luna, donde se dieron cita todos los artistas que se sentían ofendidos por la decisión del presidente de despedir a Breni Cuenca de la cartera de Cultura. Frustración, rabia, tristeza y, sobre todo, impotencia y falta de decisión. Es genial el título que dieron a este reportaje: "Y ahora, ¿cuál es el plan, capitán?"

Resulta que no hay plan ni mucho menos capitán. Esta patética reunión tuvo lugar un día después de la sustitución de Breni Cuenca. A los protagonistas se nota que todavía estaban bajo efecto del trauma: ¡Los agentes del cambio despedidos por el presidente del cambio! Ahora ha pasado un mes, y ni la ex-Secretaria de Cultura, ni sus ex-directores que medio renunciaron, medio fueron despedidos, ni nadie de los artistas ofendidos ha presentado una propuesta a los cientos de artistas, escritores, teatreros, bailarines, trabajadores de cultura afectados por la acefalía de la Secretaría de Cultura y por el cinismo de Casa Presidencial.

Proyectos e instituciones culturales se han quedado paralizados. Muchos se han quedado sin contratos y pagos, y en la acéfala Secretaría de Cultura no hay nadie que puede arreglar la situación de los artistas y que han quedado literalmente colgados de la brocha. La Compañía Nacional de Danza es sólo un ejemplo. Los bailarines están ensayando diariamente, sin saber quién va a responder por sus contratos, salarios y gastos.

Los que hasta hace poco han manejado la cartera cultural del Estado, se quejan de su situación, pero no han asumido el compromiso de defender su proyecto cultural (y los intereses de los artistas involucrados) en la arena pública y política del país.

Es increíble: Entre todos los artistas e intelectuales afectados y ofendidos por la manera cómo el poder presidencial los trata a ellos y la cultura, no son capaces de articular una acción colectiva contra el gobierno que todos ellos denuncian, en los cafetines y blogs, como autoritario, arrogante e indiferente a la cultura...

El dilema que los tiene paralizados es el siguiente: Están en contra de cómo actúa este gobierno, pero no quieren convertirse en opositores. Como el gobierno es "de izquierda", tienen miedo que, una vez que asumen posturas de crítica y oposición, los tilden de derechistas. No quieren verse en mala compañía con otros que hemos criticado este gobierno "del cambio" desde el principio. El miedo de que les digan '"traidores" los hace traicionar su propia causa y la decencia...

Entonces, que no anden llorando. Si son tantos los descontentos, pero no tienen el valor de convertirse en un problema para el presidente, entonces tampoco hubieran hecho nada útil continuando en la Secretaría de Cultura. Si tienen un proyecto coherente, ¿cuál es el problema de articularlo y empujarlo desde la oposición a un gobierno que los expulsó?

¿No hemos sido oposición toda la vida, y no es la crítica nuestro arma principal como intelectuales? ¿No es la crítica un elemento fundamental para la cultura? ¿Entonces, por qué no la usan ahora, en público, para defender un proyecto político y cultural? No me van a decir que uno tiene que estar en el gobierno y ser amigo del presidente para desarrollar un proyecto cultural (y político) verdaderamente de izquierda, o sea crítico, rebelde, creativo y autónomo...

(El Diario de Hoy)

martes, 9 de marzo de 2010

Telegramas a gobernantes que nos deben respuestas

Estimado presidente de CEPA:

¿Cuándo va a empezar a trabajar el puerto de La Unión que nos regaló Japón?

Estimada ministra de Salud:

¿Ya pusieron la segunda piedra al nuevo Hospital Maternidad?

Estimado director de Correos:

¿Me puede conseguir la dirección de la Ciudad de la Mujer? Por más que busco, no puedo encontrar esta institución creada por la primera dama...

Estimado subsecretario de Transparencia:

¿Y la Ley de Transparencia que usted promovió cuando era representante de Transparencia Internacional en El Salvador, todavía tiene apoyo de Casa Presidencial? En caso que no, ¿cuándo va a renunciar, para seguir la lucha desde afuera del poder?

Estimad primera dama y secretaria de Inclusión Social:

Si va a nombrar a un sustituto de la titular de Cultura que despidió, ¿será antes o después de que se desplomen las instituciones culturales que ahora no tienen quien les firme contratos o cheques?

Estimado secretario de Comunicación de la Presidencia:

¿Qué ondas con el Canal 10, ‘la señal del cambio’? ¿Cuál cambio?

Estimado ministro de Defensa:

¿Podría ser tan amable de hacer público el informe que por ley tuvo que entregar al presidente en febrero sobre el impacto del despliegue de la Fuerza Armada sobre la seguridad ciudadana?

Estimado ministro de Hacienda:

¿Cuántos fondos del presupuesto 2010 se han transferido de los ministerios a la partida de gastos imprevistos de Casa Presidencial, haciendo uso del mismo mecanismo legal que utilizó el ex presidente Saca?

Estimado ministro de Seguridad:

¿Me podría proporcionar copia del Plan de Seguridad, o todavía no existe?

Todos los telegramas los firma atentamente Paolo Lüers

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Pactos

En la última fase de la contienda electoral, los estrategas de la campaña de Mauricio Funes tomaron una decisión que posiblemente les aseguró la victoria: mostrar caras de un posible gabinete de Funes.

Y eran caras que a los electores de clase media urbana les daban la confianza que votando por Funes no estaban votando por un gobierno del FMLN, sino por una izquierda moderna, democrática, plural. Apareció a la par de Funes la cara de Héctor Silva, la víctima emblemática de la depuración que el FMLN había hecho de la tendencia reformista en sus filas. Apareció el doctor Héctor Dada, dirigente socialcristiano de reconocida trayectoria anti-autoritaria. Aparecieron intelectuales como Roberto Turcios, quienes tienen años de distancia crítica de la ortodoxia y de las prácticas anti-democráticas del FMLN. Junto con el economista Alex Segovia, un ex-asesor del gobierno de Duarte, y los empresarios del grupo Cáceres, estas caras se presentaron como ‘los hombres de Funes’ que iban a gobernar. Ningún dirigente ni comandante del FMLN apareció en estas fotos...

Al mismo tiempo, los estrategas de la campaña de Rodrigo Ávila impidieron celosamente que su candidato hiciera algo parecido. No permitieron que Ávila hiciera caso a los consejos de muchos de sus amigos y presentara, en esta última fase de la batalla electoral, su equipo de gobierno, con caras muy diferentes a los personeros que controlaban al partido y Casa Presidencial. Pero estos personeros también controlaron la campaña y no permitieron que Rodrigo Ávila se rodeara de un equipo de gobierno que no sean ellos mismos.

Así que en la recta final de la campaña presidencial se presentaron dos candidatos que enfrentaron el mismo problema principal: la sombra de sus partidos. Ambos enfrentaron el mismo doble reto: la gente tenía serias dudas de su capacidad personal de gobernar; y al mismo tiempo tenía miedo que se iba a imponer el continuismo - en un caso el continuismo de la administración Saca; en el otro caso el continuismo de la ortodoxia del FMLN. La gente no quería ni ortodoxia ni continuismo, ni de la derecha ni de la izquierda.

Las dos campañas, en la recta final, enfrentaron de manera muy diferente estos retos: Funes se presentó con personalidades con credenciales de independencia frente al FMLN; y Ávila se presentó básicamente cercado y controlado por los personeros claves de la era Saca en ARENA y en el gobierno.

Ganó el más audaz. Ganó el que logró que lo percibieran como el candidato con más independencia de su partido.

Sin embargo, gobernar es otra cosa. ¿Qué papel juegan en el gobierno Funes las personas de la izquierda que son independientes del FMLN y de sus padrinos en Cuba y Venezuela?
Son instrumentales para administrar, junto con los empresarios amigos de Funes, la parte del ejecutivo que no fue entregado al FMLN. Se concentraron, sobre todo, en las secretarías (Técnica, Asuntos Estratégicos, Cultura, Comunicación...) de la Presidencia, en Economía y en el FISDL. Algunos ya fracasaron rotundamente: Todo el montón de intelectuales de izquierda independiente que entró con Breni Cuenca a la Secretaría de Cultura, ya perdieron la ilusión que desde el poder y respaldado por la autoridad del presidente iban a crear un proyecto fuerte de izquierda democrática, creativa, plural - o cambiando al FMLN o creando una nueva fuerza izquierda que compita con los ortodoxos y chavistas. El presidente ya los expulsó del poder, dejando claro que su proyecto nada tiene que ver con cambiarle de polaridad a la izquierda salvadoreña.

Otro importante proyecto frustrado de la izquierda democrática es el de la transparencia. Funes creó una subsecretaría para el tema, nombró como titular a uno de estos personajes de la izquierda independiente, quien además fue uno de los protagonistas de la amplia iniciativa de ciudadanos e instituciones que presionaron por una Ley de Transparencia... y enterró el proyecto. Nada de Ley de Transparencia, nada de erradicar el uso de los fondos discrecionales de Casa Presidencial, nada de cambio de la Ley de Presupuesto que permite pasar fondos de los ministerios a Casa Presidencial...

El hecho que el sub-secretario de Transparencia no haya sido despedido, como lo fue la secretaria de Cultura, es debido a que aún no se ha negado a acatar ordenes del presidente.
¿Y los demás representantes de ‘la otra izquierda’? En Economía, haciendo lo posible para mantener un mínimo nivel de estabilidad y confianza en lo macro-económico. En el FISDL y en la sub-secretaría de reforma territorial, haciendo lo imposible para crear contrapesos a la manera como el Frente está traduciendo su presencia en el gobierno en estructuras de control territorial y ventaja electoral.

Frente al FMLN, que sí tiene estrategia a mediano y largo plazo y que sí tiene organización territorial capaz de acumular y de absorber esfuerzos e inversiones realizadas desde el poder del ejecutivo, estos personajes de la otra izquierda operan en defensiva. Están en total desventaja: No tienen plan, porque no han entrado al gobierno como grupo, sino cada uno por su lado. Entrando así, han roto sus canales de concertación con el resto del espectro político, incluyendo con sus tradicionales socios en el resto de la centro-izquierda y el centro. El único aliado que tenían, el presidente, los ha abandonado en su proyecto político de usar el poder para crear una izquierda diferente. El presidente, al sellar su pacto con el FMLN, se dio cuanta que acababa de empeñar este proyecto. Le queda el plan B, un proyecto conjunto con sus amigos empresarios de usar los cinco años en el poder para acumular poder económico...

Para esto tiene que mantener a flote su gobierno. Para esto necesita que lo sigan apoyando los idealistas de la otra izquierda, que le ayudaron a ganar las elecciones y a llenar parte de su gabinete. El pacto con el FMLN no le permite a Funes gobernar bien. Pero el pacto con personajes de la izquierda democrática por lo menos le permite seguir escondiendo la incapacidad de este gobierno de enfrentar los retos de seguridad y de crecimiento económico. Si además logra vender a la empresa privada la idea de una alianza de gobernabilidad paralela al pacto que tiene con el FMLN, Funes puede pensar que podrá pasar los cinco años flotando: sin resolver, pero sin hundirse.

Pero un gobierno que no resuelve, tal vez no cae, pero sí hunde el país. Problemas no resueltos se acumulan y profundizan. Todos sus aliados -los de hecho de la izquierda democrática que ya están comprometidos con Funes, y los potenciales aliados en sectores de derecha y del sector empresarial, deberían revisar bien su estrategia. Para esto es indispensable que vuelvan a dialogar entre ellos.

Juntos posiblemente podrían obligar al presidente a definir claramente su relación con el FMLN: O rompe el pacto - o de una vez por todo se define como parte de la estrategia del FMLN de tomar el poder total en el 2014.

En ambos casos, la actual oposición y el sector privado podrían negociar con el gobierno la gobernabilidad. En caso de reafirmarse el pacto Funes-FMLN, habría que buscar un pacto mínimo para evitar que el país y su economía colapsen. La derecha y la empresa privada aportando a la gobernabilidad desde la oposición. Oposición y gobernabilidad no son excluyentes.

En el caso poco probable de una ruptura entre Funes y el FMLN, sería un pacto de formar un gobierno de transición con apoyo del sector privado, de la izquierda democrática y de las derechas.

Lo que no se puede aceptar al presidente es un sistema de pactos paralelos: con el FMLN contra la derecha, y con los empresarios contra los peligros que implica el pacto con el FMLN. Y con la ‘otra izquierda’ contra FMLN y ARENA...

Esta política de los pactos compartimentados llevará al país a la verdadera ingobernabilidad.

(El Diario de Hoy)

lunes, 8 de marzo de 2010

"Más allá de los insultos lo que no hay es disposición al diálogo en Venezuela"

ENTREVISTA a SANTIAGO CANTON SECRETARIO EJECUTIVO DE LA COMISION INTERAMERICANA DE DERECHOS HUMANOS

Hay consenso en América Latina acerca de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es uno de los organismos más eficientes y mas útiles de la OEA, sino es el único. En 1979, cuando las dictaduras militares todavía gobernaban muchos países de la región incluyendo la Argentina, la CIDH fue a nuestro país e hizo un informe histórico sobre lo que había pasado durante la guerra sucia.

Tras la publicación del informe sobre Venezuela que dio a conocer esta semana, el presidente Hugo Chávez dijo sin embargo, que la CIDH es "una mafia" y que su Secretario Ejecutivo, el argentino Santiago Canton es "excremento, puro excremento".

Trascendió además que Venezuela pidió al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, la cabeza de Canton a cambio de un voto en favor de su reelección.

Durante una entrevista exclusiva con Clarín, Canton dijo que no está dispuesto a renunciar en momentos como éste. Numerosos embajadores ante el organismo salieron en su apoyo. El argentino Rodolfo Gil dijo que el gran valor de la CIDH es su independencia. "Debemos respetar sus conclusiones. Eso no significa que las tengamos que compartir. Siempre podemos contraargumentar, pero debemos descartar la crispación, las descalificaciones y los agravios", dijo.

Chávez lo calificó de excremento, ¿Qué le responde?
Nada. No voy a rebajarme a ese nivel. Lo que preocupa, sin embargo, es la indiferencia frente a los serios planteamientos que está haciendo la CIDH.

En el informe, ustedes denunciaron la concentración de poderes, la represión de libertades y derechos y el ambiente de "intolerancia política". ¿Chávez no dijo nada al respecto?
No. Siempre que hacemos un informe sobre otros países tenemos luego un diálogo con el gobierno. Pero en este caso sólo se armó un show mediático en contra del sistema interamericano de derechos humanos. Mas allá de los insultos, lo que no hay es disposición al diálogo.

Chávez amenazó con irse de la CIDH...
Espero que no ocurra, porque eso significaría una desprotección mayor para los ciudadanos.

El gobierno venezolano dice que la CIDH está politizada, que se ocupan más de Venezuela que de México, Colombia o de EE.UU. donde se violan los derechos humanos todos los días en Guantánamo.
Tenemos más visitas realizadas a Guatemala y a Colombia que a Venezuela. Con EE.UU. tenemos mas casos en trámite..

¿Cómo es posible eso si EEUU ni siquiera es miembro de la Convención Interamericana de Derechos humanos?
Correcto. Pero firmó la Declaración de Derechos humanos de 1948, y en ese marco nosotros hemos realizado informes sobre Guantánamo y ahora estamos preparando uno sobre la situación de los inmigrantes en las cárceles.

La oposición argentina cree que nuestro país está en camino de transformarse en una Venezuela. Argumentan que la relación del Poder Ejecutivo con los otros dos poderes y con la prensa es antidemocrática y que ha llegado el momento de que la CIDH haga un informe sobre la situación. ¿Usted qué opina?
Discúlpeme, pero soy argentino y por eso tengo que abstenerme de responder. La presidenta de la CIDH, que es venezolana y fue nombrada por el gobierno de Venezuela también se abstuvo de opinar sobre el informe que hicimos. Es lo correcto.

Para que la CIDH pueda visitar un país tiene que ser invitado. ¿No es una limitación?
Si. Es necesario modificar eso. Pero también es cierto que los países siempre nos invitan. Hasta los golpistas de Honduras nos invitaron. Sólo Venezuela nos niega la entrada.

¿Pero entonces es válido un informe como el que hicieron sin haber podido ir a Venezuela?
Sí, porque lo hicimos en base a denuncias y a un cuestionario que enviamos al propio gobierno y que aceptó contestar.

Chávez está pidiendo su cabeza.
Lo sé. Pero está el tema de la independencia de la CIDH de por medio. Ni el secretario general ni los estados tienen injerencia en el trabajo de la Comisión. Esta ha sido una de las características históricas de la comisión, que todos -incluyendo Insulza- valora mucho

¿Piensa renunciar?
No, no es el momento. No tengo un mandato de tiempo. Los miembros de la CIDH, que son quienes me nombraron, me pueden decir mañana que me tengo que ir. Y yo también me puedo ir por desgaste. Pero no es el momento de renunciar.

(Clarin/Argentina)

La ayuda internacional y la corrupción en El Salvador

En medio de la crisis financiera que sacudió los mercados internacionales de capital el año pasado, el Banco Mundial anunció con orgullo un nuevo "paquete de asistencia" de US$250 millones para este país. Unos meses después se desató un escándalo sobre por qué nunca se pudo rastrear el destino de una cantidad de dinero similar en los libros del gobierno.

Por si no entendió la conexión, déjeme expresarlo de otra forma: mientras los países desarrollados le han estado otorgando ayuda a El Salvador para tratar de ayudar al país, se sospecha que los políticos salvadoreños podrían haber tomado fondos de la caja nacional para ayudarse a sí mismos.

¿Cuál es el problema? Esa pregunta podría hacerse sobre la ayuda extranjera de forma más amplia. Pero es especialmente relevante para este país, que ha estado progresando a través de una liberalización económica iluminada durante 20 años, pero que ahora corre el riesgo de ser descarrilada por la corrupción.

Los supuestos actos de corrupción ocurrieron durante el mandato del ex presidente derechista Tony Saca, quien dejó el cargo tras un mandato de cinco años en junio pasado y desde entonces fue expulsado de su partido Arena. El programa del Banco Mundial al que nos referimos fue implementado en julio, bajo el nuevo gobierno del presidente Mauricio Funes , del partido FMLN. Pero hay una conexión: hasta ahora, el gobierno de Funes no ha demostrado interés alguno por investigar lo que ocurrió con todo ese dinero. En cambio, el partido gobernante parece estar usando la amenaza de una investigación para lograr que Saca los ayude a ganar votos en el Congreso. No puede existir algo más cínico que eso.

Todo esto podría parecer la clase de estrategia para entendidos de un pequeño país de América Central sobre la que es difícil entusiasmarse. Pero las lecciones son importantes.

Este país eligió al izquierdista pero moderado Funes y su vicepresidente de línea más dura —y ex guerrillero marxista no arrepentido— por un estrecho margen. No eligió un Congreso controlado por el FMLN. Pero en octubre, 12 legisladores reconocidamente cercanos a Saca se pasaron de bando y comenzaron a votar junto al FMLN.

Si esto le permite a la clase política aquí a comenzar repentinamente a arrastrar al país hacia atrás, en el camino del colectivismo y el autoritarismo, será debido a la corrupción, y alimentará la pobreza, la falta de desarrollo e instituciones disfuncionales. Eso no es bueno para los intereses de seguridad de Estados Unidos o para el mundo desarrollado en general, y es el motivo por el cual es imprudente extender ayuda extranjera a un sistema político sospechoso.

Cuando Saca asumió en 2004, parecía que El Salvador podría convertirse en el primer país en América Latina en salir de la pobreza bajo un gobierno elegido de forma democrática. Sus reformas abrieron mercados y aumentaron la competencia. El resultado, según el Programa de Desarrollo de Naciones Unidas, fue que la cantidad de hogares viviendo en la pobreza se ubicó en cerca de 35%, un marcado descenso frente al 60% de 1991 cuando terminó la guerra civil. La tasa de pobreza incluso descendió un poco más a 30% para 2005.

Desde ese momento la pobreza ha estado aumentando, y Saca tiene gran parte de la responsabilidad. El ex mandatario dañó el desarrollo de muchas formas, incluido el bloqueo de una nueva operación minera de oro y permitir que languideciera un importante proyecto portuario. Peor, la transparencia disminuyó. Le pregunté, en una entrevista aquí hace tres semanas, que respondiera sobre las acusaciones que señalan que derrochó unos US$250 millones de fondos del gobierno durante su mandato. Negó el derroche pero admitió que unos US$200 millones fueron desviados del presupuesto del Congreso a un grupo de fundos discrecionales bajo su control durante su presidencia. Dijo que no puede recordar con exactitud cómo fueron asignados, pero que los recursos fueron usados para "carreteras, hospitales y emergencias".

Es verdad que los presidentes salvadoreños tienen desde hace mucho tiempo el poder de usar excedentes del presupuesto para gastos discrecionales. Pero bajo el mandato de Saca la magnitud cambió. Otros ex presidentes no tocaron más de US$2 millones a US$3 millones durante sus mandatos. Saca multiplicó esa cantidad por cien.

Ese fondo irregular le dio un enorme poder y sus críticos afirman que no le tembló el pulso a la hora de usarlo. Personas dentro de Arena afirman que usó el dinero para obtener el control del partido. Eso no pasa de una acusación, pero es irrefutable que durante su presidencia se convirtió en el jefe de Arena.

"La gente solía unirse a Arena porque creían en sus valores", me dijo un salvadoreño enfadado. "Pero con Saca, todos recibieron pagos". El ex mandatario fue el primer presidente de El Salvador de Arena que también mantuvo la presidencia del partido.

Todo esto podría ser esclarecido si El Salvador tuviera un cuerpo independiente para analizar el gasto discrecional. Pero la "corte de cuentas" no es independiente. Es controlada por un pequeño partido político —el Partido de Conciliación Nacional— cuyo poder fue concedido por la legislatura a cambio de su voto. El público debe confiar en la evaluación de esa corte de cuentas de que Saca no ha hecho nada malo.

Si el Banco Mundial realmente quiere ayudar a El Salvador , quizás debería ofrecer auditar los libros de Saca. Sería un paso gigante hacia el desarrollo.

(The Wall Street Journal)

sábado, 6 de marzo de 2010

Carta a un agente de la PNC

Estimado amigo:

Yo sé que vos se sentiste horrible cuando te tocó acompañar la marcha de los pandilleros. Lo leí en tu cara. No hubiera querido estar en tus botas este día...

No sé cómo tus jefes te han explicado la situación. ¿Cual era la misión? ¿Proteger a los pandilleros contra la rabia de los ciudadanos o cuidar para que no asalten a ningún cristiano?

¿O les han dado instrucciones de filmar la marcha, cara por cara? ¿Cuántas ordenes de captura habrán desfilado este día bajo la mirada frustrada de los policías y de los vecinos?

¿Qué te han dicho las señoras de las ventas que vieron marchar a los pandilleros que les cobran la renta?

¿Y viste los carteles que llevaban? Exigiendo que se les mantenga el derecho de visita íntima. Vos sabés mejor que yo que uno de los grandes negocios en las cárceles es que les llevan putas para la visita conyugal, cada semana otra.

¿No te dio vomito escuchar a los pandilleros hablar de derechos humanos y garantías constitucionales? ¿O llevar pancartas escritas en oficinas de estudios legales?

Yo sé que vos tenías ganas de ponerles un cerco, revisarles el DUI a cada uno, y arrestar a los que llevan orden de captura. No se pudo. Hay que acatar órdenes.

Tal vez la próxima vez.

Saludos, Paolo Lüers

(Más!)

jueves, 4 de marzo de 2010

El plan que nadie conoce

Hoy sí es para preocuparse. Aunque nos causa mal de estómago, ya nos habíamos acostumbrado a la extraña idea de un plan nacional de Seguridad que no conocemos, pero del cual mucho se habla. Pero ahora, en una entrevista de televisión, el Fiscal General Romeo Barahona, confesó que tampoco conoce el plan. O sea, el muy Fiscal General de la República no sabe más que cualquier otro pelón de aquel asunto que el ministro de Seguridad llama “una política de Estado, construida colectivamente, una política integral” (citado de la página Web de Casa Presidencial).

A los que tenemos la tendencia a dudar (y no conceder con facilidad el beneficio de la duda), ya nos pareció sospechoso el tortuoso proceso de ‘consultas’ que el presidente y su gabinete de seguridad pusieron en escena durante una semana completa. Hablando con varios de los convidados, se confirmó que no fueron consultas, sino presentaciones publicitarias: un día a los empresarios, otro día a los alcaldes, luego a los jueces, después al ‘movimiento social’, finalmente a los diplomáticos...

Ahora resulta que el Fiscal General de la República, a quien la Constitución pone al frente de la investigación y persecución penal, no ha tenido ninguna vela en este entierro. El jefe de la fiscalía ha sido ‘consultado’ como cualquier periodista, cualquier alcalde o cualquier dirigente de una organización de homosexuales que representa frente al ‘gobierno de la unidad nacional’ al ‘movimiento social’...

Era obvio que todas estas reuniones, por muy largas que hayan sido, no eran para consultar, mucho menos para “construir colectivamente una política del Estado”, como nos trata de vender el ministro Melgar. Estas asambleas eran para que nos cuenten. Lo que no es muy cortés, pero talvez no es tan grave, en el caso del alcalde de la isla de Meanguera o del director de una ONG de Medio Ambiente. Pero sí en el caso del Fiscal General de la República es muestra de una gravísima falta de voluntad (o capacidad) de “construir colectivamente.”

Si ahora nos cuenta el Fiscal General que su institución no ha participado en la elaboración del Plan de Seguridad, y que incluso hasta la fecha no lo conoce en su totalidad, significa que no hay plan. Así de simple. Por lo menos no hay plan que sea ‘integral’, ni mucho menos ‘del Estado’. Sospecho que todo lo que hay es un plan mediático.

Un plan es una cosa puesta en papel que explica qué se va a hacer, con qué objetivos, con qué fondos, con qué métodos, con qué plazos, bajo la responsabilidad de quién y con qué mecanismos de control y evaluación.

Un plan de este tipo, para volverse ‘del Estado’, tiene que ser resultado de un esfuerzo conjunto de las diferentes instituciones del Estado competentes. Si son instituciones independientes del poder ejecutivo, como la fiscalía y el órgano jurídico, no es suficiente que les cuenten, tienen que consensuar con ellos.

En este caso, a todos les han contado, y ni siquiera todo el cuento. Cuesta imaginarse que el Fiscal General de la República, a esta altura, no tenga el plan completo en sus manos. Sólo hay dos explicaciones: O no confían de una institución y su titular que no está bajo control del ejecutivo, o no hay plan que resista una revisión por parte del Fiscal General. Ni siquiera un plan parcial del ejecutivo.

(El Diario de Hoy)