viernes, 6 de mayo de 2022

CARTA AL COMANDANTE EXTORSIONISTA DANIEL ORTEGA. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 7 mayo 2022

Increíble hasta donde usted ha llegado: de combatiente por el derrocamiento de la dictadura de Somoza a presidente de Nicaragua, a dictador y ahora a extorsionista que toma rehenes y ofrece canjearlos contra el levantamiento de las sanciones financieras que Estados Unidos impuso a toda su familia.

Esto es exactamente lo que usted mandó a su hijo Laureano a ofrecer al gobierno Biden. Lo pudimos leer hoy en el New York Times. Con esto queda confirmado lo que muchos hemos sostenido siempre: los presos políticos que usted tiene encarcelados bajo condiciones inhumanas son sus rehenes y usted es un vil extorsionista.

¡Qué vuelta irónica y cínica de la historia! Cuando usted estuvo en la cárcel de Somoza, también fue rehén. El dictador ofreció liberarlo en canje para salvar la vida a su hermano, el general José Somoza. Este, junto con otras figuras famosas del régimen, estuvo de fiesta en la casa de José María Castillo Quant, cuando fue interrumpida por un comando guerrillero. Usted salió libre y pudo vivir la caída de la dictadura para décadas después levantar otra...

Para ser más preciso: 45 años después de su liberación, usted encarceló a Hugo Torres, uno de los compañeros que comandaron este operativo guerrillero. Hugo ya no pudo entrar en la lista de rehenes que ustedes ahora ofrecen al gobierno de Estados Unidos porque usted lo dejó morir en su cárcel.

Cuando usted comenzó a encarcelar a todos los posibles candidatos que hubieran podido complicarle su reelección presidencial -y luego a cualquier opositor que levantó la cabeza-, toda la comunidad internacional, incluyendo gobiernos que durante años le han ayudado y financiado, le pidió la libertad de estos rehenes. Ninguna petición, ninguna negociación, ninguna gestión diplomática tuvo resultado. ¿Por qué? Porque para usted la libertad y la vida de sus presos no era un problema moral o político, el cual podría resolverse políticamente. Desde el inicio, estos presos políticos, los mejores hombres y las mejores mujeres de Nicaragua, eran sus rehenes. Eran fichas en una futura negociación extorsionista. Porque usted bien sabía que Estados Unidos y Europa iban a aplicarle duras sanciones que le impedirían a usted y a su todo su clan de gozar de las inmensas riquezas acumuladas en cuentas bancarias internacionales.

Obviamente, para usted y sus familiares no era suficiente vivir como reyes en Nicaragua. Querían vivir como los oligarcas rusos viajando por todo el mundo. Querían invertir su dinero robado, así como lo hacen los miembros de las familias reales de Arabia.

Vivir en Nicaragua, Cuba o Venezuela, sin poder salir, incluso para los multimillonarios familiares de los dictadores es como vivir en una cárcel, aunque sea dorada. Esta es la lógica de las sanciones que Estados Unidos aplica a los dictadores, sus familiares y sus cómplices. Funcionan. Duelen. Tanto que de repente están dispuestos a hacer arreglos extorsionistas con “el imperialismo”.

Espero que este ‘deal’ le funcione, por más criminal y cínico que sea. Espero que sus rehenes no tengan que morir en sus cárceles. Nicaragua los va a necesitar, una vez que usted y su régimen de tiranía caigan. Y van a caer, con o sin las sanciones.

Guarde estas palabras.









PACIFISMO VERSUS SOLIDARIDAD. Columna Transversal de Paolo Luers

 "A Putin hay que detenerlo. No sólo por el bien de Ucrania, sino de toda Europa y de un orden mundial de seguridad y paz. Y los ucranianos solos no lo van a poder hacer."



Publicado en EL DIARIO DE HOY, viernes 6 mayo 2022

Hay una controversia en Alemania, con discusiones muy polémicas, sobre cómo enfrentar la guerra en Ucrania. Alemania, bajo la dirección de Olaf Scholz, se tardó mucho para tomar la decisión de abastecer a Ucrania con las armas que necesite para defenderse. En este momento, un grupo de 28 prominentes intelectuales y artistas alemanes le dirigieron una carta abierta rechazando esta decisión. Le exigen que Alemania no entregue armas a Ucrania y que Scholz ejerza su influencia para que los países de la Unión Europea y de la OTAN “dejen de crear hechos que podrían provocar a Putin y generar una guerra nuclear”.

Los autores (encabezados por Alice Schwarzer, la fundadora del feminismo alemán, y figuras tan respetadas como el escritor Martin Walser y el director de cine Alexander Kluge) advierten que al seguir armando a Ucrania se correrá “el riesgo de una tercera guerra mundial”.

Según los autores, existe “un imperativo categórico (para Ucrania y la OTAN) de no asumir el riesgo de una escalada de esta guerra a un conflicto nuclear”. Sostienen que “la entrega de armas pesadas a Ucrania puede convertir a Alemania en fuerza beligerante y provocar una reacción militar de Rusia, lo que obligaría a toda la OTAN a también responder militarmente”. Esto sería el escenario de una nueva guerra mundial, posiblemente nuclear.

Además, la carta abierta señala a los ucranianos que “su resistencia, aunque sea legítima,  causa un grado de destrucción y sufrimiento a la población civil que es inaceptablemente desproporcional”.

Aparte del llamado al gobierno ucraniano de dejar de pelear una guerra que, según los firmantes, de todos modos no podrá ganar, la más controversial tesis de la carta es que “la culpa de la guerra se convierta a una confrontación nuclear no sería únicamente del agresor (Rusia), sino también de Ucrania y los países que la apoyan con armas, que le dan al agresor (Putin) un motivo para acciones eventualmente criminales”.

En la prensa alemana han salido respuestas de indignación y rechazo a esta carta. El mismo Olaf Scholz aprovechó su discurso en el acto central de los sindicatos alemanes del 1 de mayo para decir: “Yo respeto el pacifismo. Pero lo que en esta carta plantean es un pacifismo ahistórico. Vamos a dar a Ucrania los apoyos que necesita para vencer la agresión”. Robert Habeck, el vice-jefe de gobierno, ministro de economía y dirigente del partido Los Verdes, toma la misma posición, sólo que con un lenguaje más agresivo: “Soy pacifista, pero no comparto este pacifismo vulgar y cobarde”. Una posición sorprendente para el líder de un partido que surgió del movimiento por la paz.

Otros criticaron que en la carta hablan de acciones rusas “eventualmente criminales”, cuando los crímenes de guerra de Rusia contra la población ucraniana ya son ampliamente documentados.

Y el fin de semana pasado tomó la palabra Vladimir Klitschko, el ex campeón de peso pesado ucraniano-alemán, quien al sólo comenzar la invasión rusa se fue para Kiev para apoyar a su hermano Vitali, otro ex campeón de boxeo, quien en 2014 se unió a la revolución democrática en Ucrania y se convirtió en alcalde de Kiev. Los dos son inmensamente populares en Alemania.

En su respuesta a la carta de los “pacifistas”, Vladimir Klitschko escribió en el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung: “No nos vamos a rendir”.

En tono indignado, Klitschko responde a los firmantes de la carta: ”Ustedes exigen a nosotros que dejemos de resistir y mejor depongamos nuestras armas, para evitar una tercera guerra mundial. Déjenme aclarar algunos puntos: Nosotros no comenzamos esta guerra. En su locura imperialista, Putin decidió asaltar y conquistar un país libre e independiente de Europa. Vamos a pelear hasta que los rusos salgan de nuestro país. Para esto, necesitamos armas. Los alemanes han decidido a ayudarnos a defender nuestra libertad. – y esto los honra. Han entendido que nosotros estamos defendiendo los valores europeos con vidas ucranianas y que es tiempo de que podamos hacerlo con armas europeas”.

Luego apareció, en el semanario Die Zeit, una nueva carta abierta, firmada por otro grupo de intelectuales, académicos y artistas, urgiendo al gobierno alemán a aumentar y acelerar el suministro de armamento a Ucrania. Los autores rechazan la tesis de que para evitar una confrontación con Rusia hay que permitirle que salga con la suya conquistando.

¿Mi opinión sobre todo esto? A Putin hay que detenerlo. No sólo por el bien de Ucrania, sino de toda Europa y de un orden mundial de seguridad y paz. Y los ucranianos solos no lo van a poder hacer.



miércoles, 4 de mayo de 2022

Carta a los robots legislativos: SON RESPONSABLES DE TODOS LOS ABUSOS DE PODER. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 5 mayo 2022

La controversia sobre el 1 de mayo y sus marchas, este año celebradas bajo un régimen de excepción y amenazas de represión, ha eclipsado que este 1 de mayo también fue el primer aniversario del golpe de estado, con el cual Bukele borró del mapa la independencia de la justicia. Ese día, el presidente, mediante su bancada cian, tomó control absoluto del parlamento, de la Fiscalía General de la República, de la Sala de lo Constitucional y de la Corte Suprema de Justicia.

 

La monstruosidad de este golpe a la democracia es prueba de la obsesión con el poder absoluto y del desprecio por el Estado de Derecho de Nayib Bukele, su familia y el pequeño círculo de su corte. Sin tener este golpe de Estado en cuenta, es imposible entender e interpretar correctamente todo lo que pasó en los siguientes 12 meses. En la medianoche del 1 de mayo 2021 se jodió nuestra democracia y se abrió el camino a la tiranía.

 

Todo lo demás, todos los desastres posteriores, son consecuencia de este golpe:

·      La suspensión de todas las investigaciones de la fiscalía de los casos de corrupción gubernamental en el marco de la epidemia, incluyendo 30 mil desembolsos del subsidio de $300 que no tienen justificación ni documentación;

·      La suspensión, por órdenes del fiscal general impuesto, de la investigación que la fiscalía llevaba sobre las negociaciones y pactos secretos del gobierno con las pandillas;

·      El posterior desmantelamiento de la unidad especial anticorrupción de la fiscalía, y los traslados y despidos de los fiscales involucrados en sus investigaciones;

·      El retiro obligado de más de 200 jueces, lo que permitió al régimen una rueda de traslados con el fin de separar a jueces independientes de los juzgados y cámaras importantes;

·      Usar la Sala Constitucional impuesta para declarar inaplicable la prohibición constitucional de la reelección presidencial, así como Juan Orlando Hernández en Honduras y Daniel Ortega en Nicaragua burlándose de la Constitución;

·      La inconsulta Ley de Bitcoin, sin una Sala independiente a la cual presentar demandas de inconstitucionalidad;

·      Falta de control constitucional de la Ley de Mordaza, que limita la libertad de prensa;

·      Falta de control constitucional del decreto de estado de excepción y su aplicación arbitraria.

 

Nada de esto Bukele hubiera podido imponer si no fuera por la sumisión al poder de ustedes, que aprueban leyes y decretos sin discusión, sin análisis, sin ni siquiera entender su contenido, sin búsqueda de acuerdos, sin consultas con la sociedad civil, de manera de robots manipulados por Casa Presidencial. Parece que ustedes, borrachos por su supuesta cercanía al poder, no se dan cuenta que se convierten en cómplices corresponsables de serios atropellos a la Constitución, que en algún momento serán sujetos de juicios penales.

 

No sé cómo duermen tranquilos. Atentamente,






lunes, 2 de mayo de 2022

Carta a AMLO: ¿A qué viene a El Salvador? De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 3 mayo 2022

Estimado presidente Manuel López Obrador:

Usted va a visitar El Salvador y al presidente Nayib Bukele, el 5 de mayo, en el marco de su gira por Centroamérica. Desde El Salvador nos preguntamos: ¿A qué viene, presidente?

 

Dicen que va a revisar la implementación del programa ‘Sembrando Vida’. Si es así, se puede ahorrar el viaje: El gobierno le va a llevar a un 'Pueblo Potemkin' y enseñarle algún sitio con arbolitos sembrados y con muchachos en camisetas cian que digan ‘Sembrando Vida’, pero el programa no existe. No existe en su dimensión ecológica, ni en su propósito de crear puestos de empleo para jóvenes para que no emigren. Se esfumaron los 30 millones de dólares que usted entregó a Bukele para este proyecto, en junio de 2019.

 

¿Sabe usted qué país visita? Es un país bajo régimen de excepción, donde en un mes se han detenido, sin garantías procesales, a 16 mil jóvenes en los barrios pobres. Si la policía recibe órdenes del presidente de llenar todos los días la cuota de 500 detenciones, es obvio que habrá cientos de víctimas inocentes. 

 

Es un país donde lo va a recibir un presidente que ha declarado una “guerra a pandillas”, pero resulta que es una guerra contra los pobres. Es un país, donde el gobierno amenaza con penas de 15 años de cárcel a periodistas, si siguen investigando por qué se rompió el pacto secreto que el gobierno ha mantenido durante dos años con las pandillas, y por qué este rompimiento llevó a un baño de sangre y luego al estado de excepción.

 

El senador Emilio Álvarez Icaza le dijo que en la situación que vive El Salvador su visita a El Salvador es un "mensaje preocupante". No conozco al senador, pero tiene razón. Como presidente mexicano usted representa un país que ha jugado un papel de garante de la transición democrática de El Salvador, luego de que nuestro país pusiera fin a su guerra civil, en un acto celebrado en el castillo de Chapultepec, el 16 de enero del 1992. Con este compromiso histórico, un presidente mexicano sólo debería viajar a El Salvador, si su propósito es insistir al presidente Nayib Bukele que deje de desmantelar lo logrado en el proceso de paz que México apo con tanta dedicación. Bukele está revirtiendo todos los elementos claves de los Acuerdos de Paz: la desmilitarización, la separación de poderes, la independencia judicial, y las garantías para el ejercicio de las libertades de expresión y organización.

 

Si esta fuera su intención, agradecidos estaríamos los salvadoreños.

 

Mientras dure la invasión rusa en Ucrania, ningún presidente de ningún país democrático visita Rusia, a menos que sea con el propósito de presionar a Vladimir Putin a terminar la agresión a Ucrania. Este principio debe aplicarse a todos los gobiernos que han escogido el mal camino al autoritarismo y al irrespeto a las libertades democráticas. Nayib Bukele es un ejemplo. Nadie en El Salvador espera que la comunidad internacional deje de visitar a nuestro país y a hablar con nuestro gobierno. Pero los que en El Salvador trabajan por defender la democracia esperan que los presidentes de los países amigos, cuando vienen a El Salvador, expresen con claridad su preocupación por el desmantelamiento del orden constitucional. Si el presidente mexicano se presta al juego propagandístico de Nayib Bukele y le permite que lo utilicen como testigo de que en El Salvador todo es normal, tal vez se gana un presidente ‘amigo’, pero no cumple con el compromiso histórico de México con la democracia en América Latina.

 

Puede ser que usted esté viendo similitudes y afinidades entre su proyecto de transformación de México y lo que Nayib Bukele proclama. Pero tiene que entender que el de Bukele no es un proyecto anti-corrupción o para devolver a la política su contenido ético. Es un proyecto cínico de poder y corrupción. Si tiene dudas, puede invitar a un intercambio a algunos intelectuales o periodistas salvadoreños, quienes se vieron obligados a aceptar la generosidad con la cual México ofrece recibir y proteger a disidentes perseguidos de toda América Latina. 

 

De todos modos, bienvenido a El Salvador. Saludos,







viernes, 29 de abril de 2022

Carta a quienes me pidieron una aclaración: Con gusto. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 30 abril 2022

Estimados amigos:

Algunos de mis amigos y lectores me pidieron una aclaración. Cito lo que una lectora me escribió: “No tengo dudas que usted, cuando critica el estado de excepción y la guerra contra pandillas que declaró el presidente, no lo hace porque defiende a los pandilleros que tanto daño han hecho a todos nosotros. Yo entiendo que usted condena la forma arbitraria que las autoridades proceden, pero mucha gente tal vez se confunde. Por eso le pido que en una de sus cartas explique su posición”.

Con gusto, y gracias por pedírmelo.

El Estado está obligado a proteger a los ciudadanos. A todos. Para hacerlo, está obligado a combatir la violencia y el crimen. A los pandilleros que cometen delitos hay que someterlos a la justicia y si resultan culpables, hay que condenarlos a las penas que la ley prescribe. La población en los barrios y comunidades, donde operan y ejercen control las pandillas, han sufrido mucho y merecen protección por parte del Estado, el cual ha estado ausente durante demasiados años. Pero no sólo merecen presencia de los órganos de seguridad, sino del Estado en el sentido integral: programas de educación y salud, inversiones, creación de empleos. Sólo así se puede erradicar la violencia.

Lo que hay que criticar es la ausencia de una política de invertir de manera integral y permanente en la transformación de los barrios.

Lo que hay que criticar es cuando los gobiernos, siempre que la situación de inseguridad hace crisis, dan respuestas solamente militares a un problema de carácter social. Lo hicieron los gobiernos de Francisco Flores, luego de Tony Saca, lo repitió el gobierno del FMLN con Sánchez Cerén y ahora pasa lo mismo con la “guerra contra pandillas” de Nayib Bukele. Esta ausencia de políticas integrales voy a seguir criticando, hasta que exista una política nacional de combatir las causas de la violencia.

Lo que también hay que criticar es la forma en que el gobierno actual procede con su régimen de excepción y sus redadas masivas, en las cuales agarran parejo a culpables e inocentes y someten a todos a juicios sumarios sin derecho de defenderse. Este exceso de fuerza por parte de las autoridades, además de no ser necesario, es contraproducente. No va a producir paz y seguridad sino más resentimientos y más violencia, como correctamente señaló el pastor Mario Vega. Pero además produce una mayor erosión del estado de derecho. La injusticia de la violencia de las pandillas no se debe combatir con nuevas injusticias, detenciones arbitrarias y maltratos. Los habitantes de los barrios solicitan al Estado llevar a la justicia a los pandilleros que cometen delitos violentos, pero no piden que maltraten a todos los jóvenes de sus comunidades.

Para regresar a la pregunta que me hizo la lectora: Conozco, entiendo y lamento los sufrimientos de la población que ha vivido durante años la violencia y las amenazas de las pandillas. Estoy en favor de todas las medidas del Estado -pero necesariamente también de la sociedad civil y las iglesias- para combatir el flagelo de la violencia. Pero no le creo a este gobierno que realmente esté dispuesto a enfrentar el problema como se debe: con estricta aplicación de justicia, combinada con programas e inversiones sociales para atacar las causas.

No creo que el problema se pueda resolver encarcelando a todos los pandilleros y sus colaboradores. Mucho menos cuando la mitad de los detenidos son jóvenes que nada tienen que ver con los delitos de las pandillas. El intento de resolver el problema de esta manera va a profundizar la crisis que se llama exclusión social, y a la larga la violencia.

Esta es mi posición. Hay que combatir la violencia, pero de manera integral y sobre todo, sin continuar pervirtiendo la policía, la Fuerza Armada y la justicia. ¿Esto me convierte en “defensor de las pandillas”? No.

Saludos







miércoles, 27 de abril de 2022

Carta a los que quieren marchar el 1 de mayo: NO SE DEJEN INTIMIDAR. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 28 abril 2022

Estimados amigos:

El gobierno quiere hacer creer al país que quienes marcharán este 1 de mayo son defensores o incluso colaboradores o miembros de las pandillas. Mentira. Piensan que con esta amenaza, en tiempo de régimen de excepción, nos van a intimidar y que nos vamos a abstener a marchar y protestar. Están muy equivocados.

Los trabajadores tienen 136 años de ir a la calle el 1 de mayo para reivindicar derechos sociales y civiles en todo el mundo. En el siglo XX, lo que nació como una actividad de los trabajadores organizados se convirtió en el día de movilización en contra de las dictaduras, en pro de la paz, de los ecologistas, los estudiantes rebeldes, las feministas.

Quienes piensan que con un estado de excepción, con difamaciones y con amenazas pueden evitar que este 1 de mayo haya una marcha masiva en San Salvador, están equivocados. Es mentira que con el actual estado de excepción quedan prohibidas las manifestaciones públicas. Por más que quieran intimidarnos, nuestro derecho constitucional de organizarnos, manifestarnos y expresarnos libremente no está suspendido.

Y por supuesto, habrá también protesta contra los abusos y las detenciones arbitrarias, que bajo el manto de la ley de estado de excepción están cometiendo contra los jóvenes en los barrios y comunidades pobres. Una violencia estatal tan fuerte produce reacciones, y el 1 de mayo es la plataforma pacífica para expresar el descontento y demandar respeto a los derechos civiles.

Muchos sindicatos están bajo el control del gobierno, resultado de una política de garrote y zanahorias, amenazas y prebendas – pero no todos. Habrá sindicatos que marcharán el domingo y no estarán solos. Marcharán las mujeres que reivindican sus derechos. Marcharán familiares de los jóvenes detenidos arbitrariamente en las redadas. Marcharán estudiantes que mantienen viva la tradición de rebeldía y lucha democrática de las universidades. Marcharán jueces que protestan contra la pérdida de la independencia judicial. Y marcharán ciudadanos que se oponen al militarismo y al autoritarismo.

***
La primera vez que marché un 1 de mayo fue cuando como estudiantes del bachillerato nos solidarizamos con la huelga de los trabajadores de las fábricas de acero en nuestra ciudad. Los sindicalistas nos recibieron con aplausos.

En 1968, los estudiantes de Berlín, en pleno movimiento contra la guerra de Vietnam y contra el autoritarismo en la Alemania de la posguerra, decidimos unirnos a la marcha de los sindicatos y los trabajadores nos sacaron a golpes. No querían nada que ver con “los radicales”.

Ocho años más tarde, sindicalistas “renovadores”, trabajadores radicalizados y estudiantes antiautoritarios marchamos juntos en Berlín, en una concentración más numerosa que la “oficial” de las cúpulas sindicales y socialdemócratas. A mi me tocó hablar como representante de los sindicalistas de Siemens, en una plaza en el Wedding, el emblemático barrio de obreros. Tuve que interrumpir mi discurso varias veces, porque los helicópteros de la policía no dejaron de sobrevolar la multitud. Miles de puños y gritos se levantaron al cielo hasta que los helicópteros se fueron. Una fiesta.

Dos años más tarde, hubo en Berlín la concentración más grande de un 1 de mayo que yo he visto: Todas las tendencias de los movimientos sindicales, “oficialistas” y “renovadores” juntos, marcharon contra el despliegue de cohetes nucleares soviéticos y americanos en Alemania. Nos acompañaron miles de estudiantes, las organizaciones comunales, los movimientos ecologistas y feministas. Socialdemócratas y antiautoritarios, al fin juntos. Los comunistas, en su propio bloque, sin fuerza. Algunos grupos violentos, tratando de infiltrarse en la multitud, pero controlados por los equipos de seguridad de los sindicatos. Fiesta en toda la ciudad, toda la noche, con conciertos de rock en los parques.

En San Salvador, en plena guerra, acompañé como fotógrafo a unos cientos de sindicalistas y estudiantes valientes que desafiaron a las fuerzas de seguridad y fueron protegidos por la población, cuando la Guardia Nacional disolvió la marcha.

***
El 1 de mayo es de todos los que luchan por más justicia social y también por todos los que luchan contra la destrucción de la democracia. En El Salvador, como en todo el mundo. Estados de excepción y campañas de guerra sicológica no pueden evitar que en San Salvador se celebre el 1 de mayo.

Nos vemos el domingo 1 de mayo de 2022. Saludos, 







lunes, 25 de abril de 2022

Carta al gobierno: Solo preguntando sobre su extraña “guerra contra pandillas”. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 26 abril 2022

En El Salvador están pasando cosas extrañas, que necesitan explicación por parte del gobierno. Urgentemente. El gobierno puede imponer leyes, decretos, estado de excepción, pero si no explica las decisiones, sus razones y sus impactos, carece de legitimidad.

Formulo hoy sólo tres de las muchas dudas que provoca el actuar del gobierno:

1. En un mes de régimen de excepción, las autoridades han efectuado, según cifras difundidas por el mismo presidente, más de 17 mil capturas de presuntos miembros de pandillas. Sólo hay dos maneras de explicar estas cifras: o las autoridades tenían de antemano identificados a estas 16 mil personas, su identidad, sus delitos y sus direcciones o fueron redadas arbitrarias, sólo para cumplir la cuota mínima de 500 detenciones diarias que el presidente dio. En el primer caso, el gobierno tiene que explicar por qué, teniendo identificados a 16 mil presuntos terroristas, no los mandó a capturar en los meses anteriores. Para esto no necesitaban ningún estado de excepción.

Para el segundo caso (si no tenían identificados a los presuntos pandilleros y actuaron bajo la consigna “primero capturamos, luego investigamos”), sí necesitaban un régimen de excepción con suspensión de los derechos procesales, para mantener a los miles de detenidos sin acceso a sus defensores y sin acusaciones individualizadas. 

En ambos casos, el gobierno tendría mucho que explicar...

2. Según el mismo presidente, las 17 mil capturas han sido hechas por la PNC y la Fuerza Armada “sin un solo tiro”. Ojo: Según el gobierno, se trata de 17 mil terroristas armados, bien organizados, todos culpables de múltiples delitos, y cada uno enfrentando condenas de 20 o 30 años, ¿y todos se dejan capturar sin la más mínima resistencia? No hubo enfrentamientos. No hubo policías o militares muertos o heridos. ¿Qué tipo de terroristas son estos que se dejan capturar, sabiendo que los esperan 20 años en cárceles donde, según el mismo presidente, “no van a ver la luz del sol” ni tener comida?

El presidente declaró una “guerra contra pandillas”. Qué raro una guerra sin enfrentamientos...

Cualquiera que ha estudiado el comportamiento de las pandillas en las últimas décadas sabe que esto es imposible: 17 mil pandilleros activos y armados no se rinden sin resistencia.

El gobierno nos tiene que explicar qué tipo de entendimientos tiene con las pandillas para que miles de sus miembros activos se rindan así no más. Porque si no hay una explicación de este milagro, es cierto lo que muchos hemos sospechado: que han agarrado a cualquier cristiano que estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado, y que tiene la mala suerte de ser pobre y joven.

3. ¿Y qué tiene que ver todo este problema con las compras del gobierno? ¿Por qué la Asamblea tuvo que aprobar, por supuesto con dispensa de trámites y sin discusión ni explicaciones, que durante el Estado de Excepción (recién prorrogado) el gobierno podrá hacer sus compras y contratos de manera libre, sin las limitaciones y obligaciones que define la ley LACAP?

¿Será este el meollo del asunto del régimen de excepción, su verdadera razón de ser?

* * *

La ‘Nueva Asamblea’ ha erradicado el debate. Todo es aprobado sin el debido análisis en las comisiones legislativas, sin discusión en el pleno, sin consultas con la oposición y con los grupos sociales o gremios afectados, sin participación ciudadana, sin información ni transparencia. Ni siquiera los diputados del bloque oficialista conocen los decretos que van a aprobar con entusiasmo, vía exprés la misma noche. Mientras es así, todo lo que el gobierno hace, basado en estos decretos, carece de legitimidad.

Tampoco quiere este gobierno que fuera de la Asamblea, en la opinión pública, en la ciudadanía, circule información y exista debate. Por esto, las presiones cada día más fuertes y agresivas contra los medios de comunicación independientes y sus periodistas. Por esto, ministros y diputados tildan de defensores o incluso colaboradores de las pandillas a todos que cuestionan el régimen de excepción y las arbitrariedades en su aplicación. Y por esto, no les fue suficiente decretar un régimen de excepción, sino tuvieron que reformar el código penal para amenazar con cárcel a los periodistas que investigan los tratos que el gobierno hizo con las pandillas y su presunto rompimiento.

El hecho de que la mayoría les aplauda no cambia ni justifica nada, porque este aplauso no está basado en información, no es resultado de un proceso de debate público. Es producto de la capacidad del gobierno de activar y canalizar las frustraciones de la gente. La aprobación, por más fuerte que sea, es efímera y no da legitimidad a las acciones impuestas por el gobierno.

Ustedes nos dicen que “el que nada debe, nada tiene que temer”. Yo les digo: “Gobierno que nada debe, no tiene por qué temer la transparencia, el debate público y una prensa investigativa”.

Sin más por el momento,