sábado, 18 de julio de 2020

Columna Transversal: El final del diálogo, sin signos de interrogación. De Paolo Luers

Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 19 julio 2020

“¿El fin del diálogo?”. Bajo este titular salió este semana la columna de Luis Mario Rodríguez, excelente analista, siempre preocupado por argumentar de manera racional, evitando la polémica y privilegiando el debate serio.

Obviamente Luis Mario está hablando del diálogo entre los órganos del Estado, y entre gobierno y oposición. Voy a retomar este tema, pero para hacerlo, primero le tengo que quitar los signos de interrogación al titular: El fin del diálogo. Para mí, no es una interrogante, es una afirmación. Es un hecho. Lamentable, pero un hecho.

El diálogo es como el tango: se necesitan dos. Dos interesados de que el diálogo llegue a entendimientos. Lamentablemente, al presidente Bukele no le interesa en lo mínimo el diálogo como forma de llegar a definir políticas compartidas. Muchos dicen que es un diálogo entre sordos lo que tiene lugar entre el gobierno y la Asamblea, y entre el gobierno y la oposición. Es una imagen equivocada. Asigna mal la responsabilidad del fracaso de los diálogos. Es un diálogo entre un sordo y otros que intentan a mantener abierta la posibilidad de llegar a acuerdos, a veces de forma torpe o ingenua. Así han sido los diálogos entre el presidente con la Sala Constitucional, con los empresarios, o de los representantes de Casa Presidencial con los diputados. Todos fracasaron, porque el gobierno solo estaba interesado que le ratificaran sus políticas y no en un diálogo como método para construir políticas que todos podrán apoyar.

Detrás de este desprecio a un diálogo sincero hay un profundo malentendido sobre el concepto de gobernabilidad. En una democracia republicana y pluralista, la gobernabilidad depende de la capacidad del gobierno de diseñar políticas que no sean simplemente el reflejo de sus intenciones políticas e ideológicas, sino que sean diseñadas para que puedan ser apoyadas por una mayoría parlamentaria, y para que no choquen con la Constitución y la jurisprudencia de la Sala.

Un gobierno que insiste en su autosuficiencia para definir políticas exclusivamente con sus propios criterios, sin tomar en cuenta los posibles conflictos de las demás instituciones y fuerzas políticas, por definición apuesta a la imposición, no al diálogo. Imposición y diálogo son incompatibles. La compra de voluntades, el chantaje, la amenaza, la descalificación y cualquier otro método de imposición mata el diálogo.

Así que, la triste realidad es que no hay diálogo, porque el gobierno no apuesta a una gobernabilidad construida por concertaciones y acuerdos. No apuesta al diálogo como forma de dirimir diferencias y conflictos. Por lo contrario, el gobierno conducido por Nayib Bukele ve las diferencias y los conflictos con la Sala, con ANEP, los empresarios, la Asamblea y con los partidos de oposición como algo que hay que profundizar, con el propósito de convertir todas estas instancias en sujeto del repudio popular y así ganar en el 2021 el control de la Asamblea. Así piensa poder aplicar su modelo de gobernabilidad: la sumisión de la Asamblea a los diseños del gobierno. Gobernabilidad sin diálogos.

Los que estamos convencidos de que es indispensable el diálogo como método de llegar a acuerdos viables para el país no vamos a desistir en practicarlo solo porque tenemos un presidente que lo desprecia. Pero tampoco vamos a continuar participando en diálogos inútiles con un sordo. En esta situación que no hay diálogo posible con el gobierno, es de suma importancia abrir un diálogo serio, permanente y transparente entre todas las fuerzas que no quieren que en el 2021 nazca un régimen autoritario, basado en una gobernabilidad sin diálogo, sin pluralismo, sin inclusión de todas las fuerzas y los intereses que representan.

Las instancias y los métodos de este diálogo hay que construirlos desde ya, para que produzca los acuerdos mínimos para poder ganar en febrero 2021 al bloque autoritario compuesto por los Bukele, Nuevas Ideas, Gana y el CD. Quienes dicen defender el pluralismo como elemento indispensable de nuestra democracia, que lo practiquen desde ya. Quienes apuestan a un sistema político basado en que las políticas públicas tienen que someterse al diálogo, que lo practiquen desde ya con todas las fuerzas opositoras.


viernes, 17 de julio de 2020

Carta al alcalde Muyshondt: Un pleito que solo distrae del problema real. De Paolo Luers

23 de abril 2018: El alcalde electo de San Salvador, Ernesto Muyshondt en una entrevista televisiva reconoció el trabajo sindical de Rolando Castro al frente de la Asociación de Trabajadores Municipales (ASTRAM), el sindicato más grande dentro de la comuna capitalina.


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 18 JULIO 2020
Estimado Neto:
Es tan obvio que vos tenés asegurada la candidatura para la alcaldía capitalina que no se entiende tu molestia con la otra planilla que se inscribió. Vos decís que no es competencia leal, pero la verdad es que no es competencia real. Las primarias vos las vas a ganar sin despeinarte. Luego te va a tocar una competencia real, la del candidato que te puso Bukele, Mario Durán. Para ganar esta batalla vas a necesitar el apoyo de total de tu partido.
Entonces, la pregunta real es cómo lograr, de aquí a febrero, la unificación de ARENA detrás de tu candidatura, y no si Rolando Castro, el ministro de Trabajo de Bukele te está criticando. Nadie puede pensar que el responsable de los problemas internos de ARENA sea el ministro de Trabajo. La razón para los desencuentros dentro de ARENA es la falta de un debate serio, sincero y constructivo sobre el futuro del partido… y del país sobre cómo ejercer la oposición ante un gobierno que quiere destruir los partidos e instituciones que ve como obstáculos para asegurar la hegemonía de su clan y su partido.
Vos tenés tus respuestas a esas preguntas esenciales para ARENA, y otros en el partido tienen otras. Lo que no existe es un proceso de debate que promete llegar a un entendimiento que facilite una acción conjunta frente al gobierno y frente a las elecciones del 2021. Y sin esto, tanto vos vas a perder la batalla por la alcaldía capitalina, como Arena la batalla contra el intento de Bukele de ganar el control de la Asamblea.

No veo en ARENA diferencias profundas en lo ideológico y programático que no se podrían resolver. Veo diferencias sobre cómo renovar el partido y, principalmente, bajo qué tipo de liderazgo. Nada de esto se resuelve echándole la culpa a gente fuera del partido. Entiendo que vos buscas (o aceptás con ganas) el pleito con Rolando Castro, porque ahora que Bukele te puso a uno de sus lugartenientes como competidor, necesitás marcar cierta distancia al gobierno, pero lo quieres hacer sin abandonar tus posiciones en favor de una oposición constructiva que incluso facilite gobernabilidad al presidente. En este contexto, no te conviene atacar directamente al presidente Bukele y prefieres el enfrentamiento con uno de sus ministros.
17 de julio 2020: Conferencia de prensa de Neto Muyshondt
para denunciarinterferencia de Rolando Castro en ARENA
Dudo que esta estrategia te vaya a funcionar. Tené claro que ningún ministro se mete en una confrontación directa con el alcalde capitalino sin el consentimiento del presidente. Puede ser que Bukele considera que a él tampoco le conviene verse él personalmente envuelto en este conflicto. Él no quiere hacer nada que tenga como consecuencia que en ARENA se pongan de acuerdo. La división de Arena es parte esencial de su estrategia.
Para facilitar una estrategia consensuada para las elecciones del 2021, vos tendrás que desmarcarte más claramente del gobierno y de Nuevas Ideas. Para esto no te sirve un pleito proxi con Rolando, tendrás que tomar distancia crítica del dueño del circo, Bukele.
Rolando Castro comete el error de atacarte donde no es. Si tiene críticas a tu gestión como alcalde, que las exponga, con argumentos y datos. Pero te ataca uniéndose al coro hipócrita que te quiere precondenar por haber dialogado con las pandillas. Esto no te debe preocupar, porque si te quieren hundir con esto, también se hunden tu competidor Durán y hasta el presidente. Dentro de tu partido vos has sabido defenderte con la cabeza en alto de todos los intentos de debilitarte con estas acusaciones hipócritas.
Enfrentá los problemas internos de la misma manera, con franqueza y humildad. Tené en cuenta que si ustedes pierden en el 2021, será irrelevante quién se imponga dentro de Arena, de todos modos dirigirá algo irrelevante.
La renovación de ARENA necesariamente pasa primero por ganar la batalla por la democracia. Quien no esté dispuesto a dar esta batalla, mejor que se aparte. 
Saludos,



miércoles, 15 de julio de 2020

Carta a mis amigos en Suchitoto: ¿Otra vez un pueblo fantasma? De Paolo Luers

Foto; Nelson Melgar


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 16 julio 2020

Queridos amigos y vecinos:

Escribo estas líneas el 15 de julio, en mi casa en San Salvador. Con tristeza y nostalgia, porque este día debería estar en Suchitoto y juntos deberíamos celebrar el aniversario de la ciudad: Levantarse con los 162 bombazos (uno por cada año) en la madrugada, tomar shuco en la plaza, desayunar donde la niña Nenita, ir a ver el desfile y luego echarse unas cervezas en el portal.

Nada de esto está pasando este año. La diáspora suchitotense, igual que nosotros, no llega, no habrá desfile, los restaurantes están cerrados…

Durante todo el tiempo de la epidemia y el cierre de las actividades turísticas, gastronómicas, culturales y comunales que hacen de Suchitoto una ciudad tan viva, he visto con nostalgia las imágenes que Nelson Melgar, uno de los fotógrafos del pueblo, publica en Facebook. Nelson camina los barrios con su cámara y los retrata en esta etapa de pueblo fantasma. 

                                             Foto: Nelson Melgar

Sus fotos nocturnas de la cuarentena tienen una estética impactante. Transmiten una combinación de belleza y nostalgia que es muy propia de esta ciudad. Para mí, siempre ha sido así. Conocí Suchitoto en el 1981. Organizamos caravanas de periodistas para pasar por la Calle Nueva que de San Martín conduce a Suchitoto. A veces había retenes del ejército, a veces de la guerrilla. Al llegar, uno encontraba un pueblo fantasma, aislado del resto del país. Abandonado por buena parte de sus habitantes. Un comercio raquítico. Muchas casas cerradas, porque sus dueños se fueron, o porque sus habitantes se encerraron por cualquier cosa que podía pasar. 

Luego volví a visitar Suchitoto recién terminada la guerra. Todavía la gente formaba caravanas para transitar más seguros entre Suchitoto y la capital. La carretera a Aguilares todavía no estaba “desminada”. El comercio todavía era muy reducido. Aún no había ferry que conectara con Chalate. La mayoría de los “exiliados” que vivían en San Salvador o Estados Unidos todavía no se acercaban. Siempre un pueblo fantasma. Un pueblo de sobrevivientes…

En todos los años que siguieron, estos sobrevivientes llegaron lejos reconstruyendo física y anímicamente su ciudad. Algunas pocas familias regresaron, volvieron a abrir sus casas y sus negocios. Otros, como mi familia, llegamos y echamos raíces en la ciudad. Los habitantes volvieron a tomar confianza en sus vecinos, en su barrio, en su ciudad, dejaron de encerrarse en sus casas, volvieron a ser una comunidad abierta.  

Tuvo que llegar la epidemia para nuevamente encerrar a los suchitotenses en sus casas y convertir a Suchitoto en un pueblo fantasma, como lo retrata su fotógrafo Nelson Melgar. Me cuentan que en el día ya llega la gente de los cantones para vender y comprar, aunque todo se apaga a las 5 de la tarde, normalmente la hora mágica de Suchitoto, cuando comienza a soplar la brisa desde el lago y la plaza se llena de las familias del casco urbano. Pero esto será temporal. 

Al solo sentirse un poco más segura la gente, Suchitoto será nuevamente un pueblo tranquilo, relajado, pero lleno de vida y convivencia vecinal, un lugar de encuentro y de las artes. Suchitoto pudo con el Cerrón Grande, con la guerra y con la emigración. Tampoco se rendiráante una pinche epidemia china.

Los extraño mucho, amigos. Nos vemos luego, 




lunes, 13 de julio de 2020

Carta a las caras nuevas: Dennos buenas razones para elegirlos



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, 14 julio 2020

Estimados amigos: 

Veo nuevas caras entrando a la política. Enhorabuena. Se han inscrito como precandidatos, no solo en los partidos nuevos, también en los tradicionales, todos con una motivación prioritaria: defender el sistema democrático. Cada uno desde sus convicciones políticas e ideológicas, como debe ser cuando se quiere defender el carácter pluralista e incluyente de la democracia.

Espero que las militancias de los partidos, en sus respectivas elecciones primarias, sepan apoyar a los candidatos más comprometidos con devolver dignidad y racionalidad a la política. No solo se trata de detener el intento de los Bukele y sus partidos de tomar control de la Asamblea, también se trata de superar las deficiencias, los errores y las desviaciones de la política tradicional.

En este sentido, es tan necesario el aporte de los partidos emergentes como la renovación de los partidos tradicionales. Ustedes, las caras nuevas, y su capacidad de proyectar principios firmes y propuestas de reforma claras, son los que pueden enfrentarse con credibilidad a la antipolítica. Nos quieren contar una historia falsa de un sistema democrático agotado que hay que sustituir, incluyendo la Constitución y el orden institucional. Quieren sustituir el debate político racional por la movilización de resentimientos y odios.

Ustedes, las caras nuevas con propuestas, deben mostrar que el sistema democrático sí está vivo y tiene capacidad de renovarse y defenderse. Para esto tienen que ser beligerantes, creativos y valientes, mostrando independencia, iniciativa y liderazgo.

Tengan claro que entre ustedes van a competir, pero no canibalizarse. Proyectando cada uno su identidad política e ideológica, de izquierda o derecha, progresista o conservadora, se trata de representar y revivir el pluralismo democrático.

Tengo confianza que los nuevos políticos que están entrando al escenario parlamentario y partidario sabrán conciliar entre ellos y ser beligerantes contra los enemigos de la democracia. En vez de tratar de robar votos a los partidos tradicionales, las fuerzas nuevas tienen que convertirse en una amenaza a la pretensión de hegemonía del oficialismo. Tienen que disputarle a Nuevas Ideas la representación de los ciudadanos hartos de la política corrupta. Los ciudadanos insatisfechos con la política tradicional no queremos un cambio de sistema, no buscamos que la política sea sustituida por liderazgos populistas, sino exigimos que le devuelvan la dignidad y la racionalidad a la política.

Ustedes, las caras nuevas en los distintos partidos, están asumiendo una gran responsabilidad. No puede resultar paja otra vez la promesa de renovación. Resultó engaño ‘el cambio’ promovido por Funes. Resultó mentira la lucha contra la corrupción prometida por Bukele.

La ciudadanía va a tener que hacer, esta vez sí, un uso inteligente del voto por cara y del voto cruzado. Tenemos que eliminar del parlamento a los diputados corruptos, oportunistas y pasivos, y sustituirlos por los mejores entre los candidatos nuevos.

Pero el primer paso indispensable será que ustedes, las nuevas caras, tomen posiciones claras y definan bien sus principios y sus propuestas. Solo así los ciudadanos podemos tomar decisiones inteligentes a la hora de votar.

Saludos y buena suerte, 



sábado, 11 de julio de 2020

'El sistema’ no es indefenso. Columna Transversal de Paolo Luers

Nayib Bukele, usando el podio de la presidencia, en el meeting partidario
frente a la Asamblea antes de ocupar militarmente la sede parlamentaria. 9 Febronias 2020 

Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 12 julio 2020

Si una fuerza política autoritaria (o una mafia, o una mafia disfrazada de fuerza política...) desafía al sistema político de un país, todo depende de si las demás fuerzas políticas, por más diferentes o incluso opuestas que sean en sus planteamientos ideológicos, y las instituciones constitucionales logren unirse para defender el sistema. Si cada uno solo defiende sus intereses, pero nadie al sistema, lo más probable es que el autoritarismo se impondrá.

 

Definamos que es “el sistema” que se trata de defender, en el caso concreto de El Salvador.

 

Pluralismo


Es el pluralismo político, donde todas las ideologías y tendencias políticas tienen espacio y pueden competir en elecciones libres y en el debate público; donde la mayoría decide, pero las minorías son protegidas y tomadas en cuenta.

El populismo autoritario, sea de izquierda como en Venezuela o de derecha como en Brasil o Turquía, o que sea ni chicha ni limonada como en El Salvador, trata de erigirse como fuerza dominante y reclama ser la única representante de “el pueblo”. 

 

Orden republicano

Nuestro sistema es republicano. Se basa en la división e independencia de los diferentes poderes del Estado. Es un sistema de pesos y contrapesos, donde el ejecutivo es sujeto al control del Legislativo, del Poder Judicial, de la Fiscalía (que en nuestro caso también es autónoma y no depende de ningún otro poder). 

El populismo autoritario trata de controlar, desde el Ejecutivo, todas las instituciones del Estado, abriendo el camino a un sistema dictatorial. Observen los pleitos de Bukele con la Asamblea, la Sala y la Fiscalía...


9 febrero 2020. Miltares ocupan la Asamblea Legislativa
antes de la entrada del presidente Bukele


Nayib Bukele ocupa la silla del presidente de la Asamblea Legislativa: amenazó y oraciones

Estado de Derecho

Todos los órganos del Estado tienen que estar sometidos a la Constitución y las leyes. Ninguna instancia del Estado puede estar encima de la ley y arrogarse más facultades que la ley explícitamente le otorga. 

Somos testigos como el gobierno de Bukele intenta de romper estas reglas básicas. Su campo experimental: la emergencia del Covid19.

 

Sistema de libertades

El sistema garantiza a los ciudadanos derechos y libertades intocables: libertad de expresión y de prensa, libertad de libre organización, derecho a la huelga, derecho de hacer valer frente al Estado nuestros derechos humanos, derecho de participar en la política; derecho de la libre empresa. Ojo: Todos estos derechos, con excepción de la última, no estaban garantizados antes de la firma de los Acuerdos Paz. Y la ausencia de estas garantías nos llevó al conflicto armado...

 

Uno puede decir: Pero estas son principios bien básicos. Correcto, son las bases elementales de la democracia, sobre las cuales todos, de derecha o de izquierda, liberales o conservadores, podemos tener coincidencia para unirnos y defenderlas. Muchos países, con tradición democrática mucho más larga que la nuestra, tomaron por sentadas estas cuatro dimensiones básicas de su sistema democrático - y hoy enfrentan desafíos serios de parte de movimientos populistas, autoritarios o anti-sistema (las ultraderechas que han surgido en Francia, Italia, Gran Bretaña, Alemania y ahora también en España; el populismo vestido de izquierda en España). Nosotros tenemos el agravante que por las deficiencias y abusos que hemos permitido dentro de nuestra sistema democrático, y por la falta de estrategia de las fuerzas democráticas, las fuerzas de la anti política ya están controlando el Ejecutivo – ¡y van por más!

 

Por suerte, los abusos que está cometiendo este gobierno ha logrado lo que antes parecía imposible: que las fuerzas que son parte del pluralismo democrático se acercaron y aprendieron a administrar sus contradicciones. Este es el punto de partida para desarrollar una estrategia de defensa común con el propósito compartido de defender los 4 principios de nuestra democracia arriba desarrollados. No tiene que ver con abandonar ideologías y negar diferencias, ni siquiera las sustanciales entre derecha e izquierda, entre progresistas y conservadores. En el sistema que se trata de defender hay mecanismos y espacios para administrar estas diferencias, para dirimirlas de manera pacífica, vía concertación o electoral. Pero una vez se rompe “el sistema”, estos espacios se cierran a favor de métodos de imposición.

 

Los populistas siempre esperan que “el sistema” no se va a defender, una vez lo hayan tildado de corrupto, de desfasado, antipopular, pintando los grandes acuerdos democráticos como “pactos del bipartidismo ARENA-FMLN”. Esperan y promueven de manera manipulativa que cada uno de los demás sectores y fuerzas, en vez de defender el sistema, busque defender sus propios intereses, incluso pactando con el poder autoritario.

 

Nos toca mostrar que “el sistema” no es indefenso y manso, como ellos calculan; que hay reservas morales que se pueden movilizar; fuerzas sociales y políticas antes opuestas que se pueden unir; que hay claridad de que la única manera de defender “el sistema” es asumiendo sus deudas sociales – pero también volverse beligerantes. Las instituciones democráticas defienden el sistema haciendo su trabajo fiel a la Constitución y sin claudicar. Las fuerzas políticas y sociales tienen que aprender y asumir que en política la mejor defensa es la ofensiva. El tiempo es corto, porque en febrero se va definir en las urnas el futuro del sistema político salvadoreño: democrático, pluralista, republicano o autoritario.





viernes, 10 de julio de 2020

Carta a los médicos y enfermeras: No se dejen manipular. De Paolo Luers



Publicado en MAS! y El Diario de Hoy, sábado 11 julio 2020

Estimados amigos:

Esta carta está dirigida a todo el personal de los hospitales que participó el jueves pasado en las marchas. Me parece absolutamente justo y necesario que ustedes reclamen del Estado el apoyo que necesitan para hacer su trabajo. Esta falta de apoyo no solo pone en peligro la vida de ustedes, por carencia de equipos adecuados de protección, sino también resta eficiencia al combate por la vida de sus pacientes contagiados de COVID-19.

Son dos razones fuertes para movilizarse como gremio y exigir cambios en la manera en que el Estado maneja la emergencia. Yo he expresado en varias cartas y columnas mi apoyo a sus reivindicaciones y mi respeto y admiración al trabajo que están haciendo en tan precarias condiciones. Repito lo que escribí en una carta anterior“Si todo el mundo les dice ‘héroes’, ¿por qué son tan mal pagados? ¿Por qué tienen condiciones de trabajo tan inhumanas? ¿Por qué no les dan todo el equipo de protección que necesitan contra el contagio?”

Tienen que entender que en la situación actual, con la crisis de la epidemia, ustedes de repente son un sector importante y protagónico. Las noticias de médicos prominentes muertos por el COVID-19 o las historias de enfermeras cayendo enfermas conmueven a la gente. De repente, ustedes se vuelven sujetos de campañas públicas de apoyo, pero lastimosamente también de intentos de manipulación. 

No creo que realmente sea en defensa de sus intereses, como enfermeras y médicos, andar exigiendo a la Asamblea que haga caso a la presión del gobierno de decretar nuevamente un Estado de Excepción, facilitando una nueva cuarentena domiciliar y los instrumentos jurídicos para otra vez paralizar la actividad económica del país. 

Lo que ustedes como trabajadores de salud y nosotros como potenciales pacientes necesitamos es una política sanitaria coherente, con claras prioridades. Y obviamente la prioridad número uno debería ser apoyar a los hospitales y su personal. Lo que más afecta a ustedes y a los pacientes es que el gobierno permitió que todos los hospitales estén ahora congestionados y contaminados, porque todos han tenido que dar prioridad a los enfermos de COVID-19. Los 3 meses de cuarentena, confinamiento y cierre de la economía tenían una sola razón: dar tiempo al gobierno de hacer las inversiones necesarias para capacitar al sistema hospitalario a recibir a los pacientes contagiados que en algún momento iban a necesitar atención. El gobierno hizo inversiones, pero no fueron inteligentes, porque no se hicieron con criterio técnico sino con criterio político y publicitario. 

Que esto ahora está haciendo crisis era previsible y muchos de ustedes lo advirtieron. En esta situación no deberían ser ustedes los que vengan a salvarle la cara al gobierno, que quiere aprovechar la credibilidad y el tremendo respeto que el país les tiene para ocultar sus fracasos detrás de la insistencia en leyes de excepción y cuarentenas. 

Si ustedes focalizan su movilización en exigir una política sanitaria coherente, más allá de las improvisaciones y trucos publicitarios, podrán tener un gran impacto y tal vez incluso romper con los empates y bloqueos políticos. De todos modos, ni las cuarentenas ni las intervenciones focalizadas que otros proponen tienen ningún sentido si no son parte de un plan coherente que abarca salud y economía, hospitales y empleo, implementos médicos y seguridad alimentaria.

Ustedes tienen todo el derecho -yo diría, la obligación- de exigir que el gobierno formule y ponga en práctica un plan coherente para sacar al país de la emergencia sanitaria y de la emergencia económica. Ambas son inseparables. Ya ahora el gobierno no logra garantizarles el pago de salarios y el suministro de máscaras y trajes de protección. 

Si no arrancamos la economía, y con ella el volumen de impuestos que recolecta el gobierno, ¿de dónde piensan que les van a pagar a ustedes, proveerles de transporte, habilitar más UCI y comprar implementos que ustedes necesitan? 

Con el respeto que siempre les he tenido, les saluda 




miércoles, 8 de julio de 2020

Carta los alcaldes y diputados: Focalizar, pero dentro de un plan sanitario nacional . De Paolo Luers

Personal sanitario de la alcaldía de Soyapango: localizando el combate a la epidemia
Foto: Menly Cortez/EDH
 
Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY,  9 julio 2020

Estimados amigos:

Hay que focalizar las intervenciones sanitarias contra la epidemia. Es la conclusión lógica de la experiencia de muchos países, analizada por expertos. También es la salida lógica del entrampamiento, que actualmente está paralizando la respuesta del país a la epidemia. Está entrampado institucionalmente, por la insistencia del presidente en volver al confinamiento estricto, parando la reapertura económica y la resistencia del Legislativo de aprobar una ley de estado de excepción sin la cual el gobierno no puede imponer sus medidas coercitivas y represivas. 

Detrás de este entrampamiento institucional está el entrampamiento conceptual, provocado por el dilema falso entre salvar vidas y salvarnos de más desempleo, más hambre y pobreza, y más convulsión social.

Si lográramos focalizar y descentralizar de manera inteligente las intervenciones sanitarias del Estado, podríamos romper con este entrampamiento y con este dilema falso. Se trataría de una forma de intervenciónsanitaria (incluyendo cuarentenas o cercos sanitarios) focalizada tanto localmente (en una comunidad, un municipio, una región) como sectorialmente (en un sector de la economía, o una empresa particular). 

De esta manera, la política sanitaria, incluyendo sus medidas drásticas, se volvería compatible con la reapertura de la economía. El nuevo principio rector sería: Todo puede funcionar, a menos que existan factores que comprueban que su funcionamiento causa mayores contagios. Y para tomar las decisiones, evaluar los riesgos y decretar las medidas de prevención se necesita de instancias capacitadas que reúnen criterios científicos y el conocimiento concreto de la situación local o sectorial.

En este sentido, los experimentos de focalización comunal en algunos municipios (Soyapango, San José Villanueva) son valiosos. El impulso automático del presidente de desacreditarlos demuestra lo difícil que será este camino. Igual la manera como algunos opositores manejan el concepto de la focalización, proponiendo el absurdo de trasladar todas las responsabilidades a las alcaldías.

Hay que decirlo con claridad: El concepto de la focalización y descentralización solo funcionará si todas las actividades municipales se ejecutan como parte de un plan integral coordinado por el Ministerio de Salud. En materia de Salud, especialmente para enfrentar una epidemia, las actividades municipales no pueden ser islas autónomas que funcionan sin o incluso en contra de las autoridades nacionales. Se puede exigir que el plan nacional para enfrentar la epidemia, que a todas luces no existe, sea resultado de la cooperación de los gobiernos locales, de la academia y de los gremios profesionales de salud, pero no que cada uno tenga derecho de hacer lo que decida con su criterio.

Pero ahí se encuentra la dificultad, que puede hacer fracasar este concepto, por muy lógico que sea: necesitaríamos un Ministerio de Salud dispuesto a compartir datos y responsabilidades con la academia, la empresa privada, y los alcaldes. Necesitaríamos un presidente dispuesto a dejar que el Ministerio de Salud se rija por criterios científicos y no por los criterios propagandísticos del gobierno y el ego del mandatario. 

Mientras esto no se da, no habrá forma de que tengamos una ley que regule esta focalización, que defina las facultades y los recursos del gobierno y de las alcaldías, y que abra el camino a las empresas y sus trabajadores a retomar su labor en un ambiente de seguridad jurídica. Ahora se impone el poder de facto del Ejecutivo, sin una ley que le dé la facultad de decidir quiénes pueden trabajar y cuándo. 

Entonces, la solución parece clara, pero está bloqueada por un presidente que veta cualquier intento de la Asamblea de llenar el vacío legal, y que tampoco permite que el Ministerio de Salud trabaje con criterios profesionales y científicos. 

La verdad es que nadie sabe cómo salir de este entrampamiento. 

Saludos, 






lunes, 6 de julio de 2020

Carta a un veterano de los US Marines: Semper fi



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 7 julio 2020

My dear friend David Evans:

Tu muerte, hace 1 semana en tu querida Antigua Guatemala, conmovió a muchos aquí en El Salvador: ex dirigentes guerrilleros, combatientes lisiados y activistas humanitarios, etc. Teníamos años de no verte aquí, pero sabíamos que estabas haciendo en otros lados del mundo el mismo trabajo que te trajo a El Salvador: atender a combatientes y civiles que en las diferentes guerras habían sufrido amputaciones.

Fuiste a Vietnam con los Marines. Perdiste en esa guerra ambas piernas y el entusiasmo que te llevó a unirte a los Marines para para defender el “mundo libre” en las junglas de ese país asiático. A tu regreso, te hiciste activista contra esa guerra, junto a muchos otros veteranos, y en especial te hiciste organizador de campañas contra el uso de minas. Y te hiciste técnico de prótesis, aprendiste a fabricar piernas postizas, adaptarlas a los lisiados y enseñarles cómo volver a vivir y trabajar. Y como esto era una tarea de Sísifo, porque las guerras continuaban produciendo más lisiados que tú y otros protecistas podían atender, comenzaste a armar talleres para enseñar a los mismos lisiados a formar talleres y producir las prótesis y atender a los pacientes.

Con esta idea andabas, cuando te conocí en Los Ángeles, en la oficina de Medical Aid for El Salvador, en 1986. Y junto con Mario Velásquez, el fundador de Medical Aid, hicimos planes de cómo atender a los lisiados de guerra en El Salvador. Con el agravante que esa guerra estaba en pleno desarrollo…

Pero para vos no había excusa para no hacer las cosas necesarias solo porque había obstáculos y riesgos. Siempre dijiste: “Los Marines no se rinden. Semper fi! (Siempre fiel)”. Te llevamos a viajes de exploración en zonas de control guerrillero, donde había campamentos de lisiados que esperaban ser evacuados del país y atendidos en el extranjero. No era tan “chiche” en medio de la guerra. Una vez fuimos a Chalatenango, el carro lleno de tu taller móvil de prótesis. Al llegar al retén en el puente del río Lempa, vos sacaste tu carnet de Marines y ellos pensaron que veníamos de la embajada en misión especial…

También fuiste a Cuba, donde había un centro de atención a lisiados salvadoreños en el Campamento Cacahual, en las afueras de La Habana. Fue en este lugar donde fundaste el primer taller de prótesis. Fundar significaba conseguir el pisto en Estados Unidos, comprar o recibir en donación las maquinarias y los materiales, llevarlos para Cuba, instalarlos, escoger a los alumnos, y capacitarlos…


David Evans adaptando una pierna a un combatiente guerrillero
Foto: Corina Dufka

Luego se replicó esta metodología en algunos campamentos guerrilleros, a menor escala, solo para dar mantenimiento a las prótesis que vos trajiste desde el exterior, hechas a la medida. Y luego de los Acuerdos de Paz, el proyecto estrella: La escuela de prótesis de la Promotora de Discapacitados de El Salvador PODES, donde docenas de excombatientes recibieron una capacitación formal e integral como protecistas y donde se adaptó prótesis a cientos de lisiados de guerra.

Pasé muchas anécdotas inolvidables con vos, Evans, el Marine cuto y loco. ¿Te acordás cuando en el Camino Real estuvimos tomando Jack Daniels (¡siempre Jack Daniels!) en la terraza a la par de la piscina? Y ante las miradas de todos, incluyendo muchas mujeres muy guapas que querías impresionar, te fuiste a la orilla de la piscina, te quitaste el pantalón, desabrochaste tus dos prótesis, y te tiraste al agua, dejando paradas las patas y luego de unos segundos de silencio, algunas mujeres comenzaron a aplaudir. 

Siempre mostraste orgullo de ser marine, orgullo de ser lisiado y orgullo de ser americano. 

Recuerdo también otra escena en el Camino Real, todavía en tiempos de guerra, cuando nos encontramos con un grupo de seguridad de la embajada: borrachos, gritando a carcajadas, como si fuera su casa. 

Vos dejaste de hablar. Vi que estabas a punto de explotar. De repente te levantaste, te pusiste al frente de tus compatriotas y dijiste, en voz de mando: “Shut up, assholes. Behave yourselves, this is not your country. Show some respect…” (Cállense, este no es su país, muestren algo de respeto). Uno de los soldados contestó: “Do you know who you’re dealing with? Nobody tells the marines to shut up…” (No sabes con quiénes estás hablando. Nadie calla a los Marines.) Vos comenzaste a subirte tu pantalón a la rodilla, en ambas piernas, revelando tus dos patas de hierro. “This is a marine! You ain’t marines, ‘motherfuckers’. You’ve never seen combat. You’re the ambassador’s bodyguards, a disgrace to the Marine Corps.” (Esto es un Marine. Ustedes son los guardaespaldas del embajador y una vergüenza para los Marines.) Los soldados pagaron su cuenta y se fueron en silencio. “See, I showed them some respect”, dijiste (Viste, les enseñé el respeto).

Enseñaste respeto a mucha gente. Respeto y dignidad. Te vamos a extrañar, Evans. See you later. 

Your old friend,