sábado, 16 de diciembre de 2017

Telegramas navideños. Me pueden contestar en enero

Presidente: Usted fue a El Mozote para cumplir una sentencia de la Comisión Interamericana de DDHH. Salió del trámite. Un estadista hubiera aprovechado la ocasión para conciliar la justicia con la paz, presentando una Ley de Reconciliación que llene el vacío que dejó la suspensión de la amnistía.
Salvador Sánchez Cerén, en su carácter de dirigente de las FPL: Hablar de los 1000 campesinos de El Mozote y callar sobre los 1000 campesinos de San Vicente es hipócrita.
Mauricio Vargas: Usted mostró hombría cuando como militar apoyó a Cristiani a negociar la paz. ¿Por qué no va a El Mozote para decir a los hijos y nietos que la masacre de sus familias fue un crimen que deshonró la Fuerza Armada? Lo puede hacer una vez termine el juicio.
Padre Tojeira: ¿Por qué, en vez de solicitar un juicio penal, no convocaron en la UCA un Tribunal Russell, como el que se hizo en 1966 sobre Vietnam, para establecer la verdad sobre el asesinato de los jesuitas, de Rodríguez Porth y otros crímenes de guerra?
Nayib Bukele: Ahora que quiere asumir el rol del verdadero revolucionario, acusando al FMLN de ser Arena.2, ¿por qué hace giras en California, en vez de ir a las comunidades de ex combatientes en Morazán, Chalate, y el Bajo Lempa? Será interesante ver si aceptan su liderazgo.
Milagro Navas: Alcaldesa, si las propuestas de su contrincante Luis Rodríguez son tan risibles como usted dice, ¿por qué se niega a enfrentarlo en un debate público?
Mauricio Interiano y Alberto Romero: Su silencio sobre los bonos navideños de los diputados hace demasiado ruido. ¿Realmente van a permitir que sus diputados los cobren?
Vanda Pignato: ¿Realmente piensa que alguien le cree esta cara de Yo no fui, fue mi marido? Usted vivió en los mismos lujos de su esposo. ¿No fue usted que llevó a Orlando su familia en el jet privado? ¿Y lo de Santana, Lula y Odebrecht?
Fiscal General: ¿No va a investigar y acusar al ministro de Gobernación por falsedad ideológica y decisiones arbitrarias en el caso de la legalización exprés de las 62 asociaciones fantasmas que necesitaba el gobierno para elegir a Trejo?

Ya sé que todos ustedes ya están empacando para sus vacaciones. Yo también. No importa, me pueden contestar en enero 2019. Saludos,
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(MAS! / El Diario de Hoy)

 

viernes, 15 de diciembre de 2017

Un diagnóstico preocupante, que nadie quiere escuchar. Columna Transversal

El New York Times publicó una nota sobre El Salvador, que extrañamente no tuvo eco en nuestro país. El Times no es cualquier periódico, y la nota no fue cualquier noticia, sino un extenso reportaje investigado y escrito por Azam Ahmed, jefe de la oficina de este periódico para Centroamérica, el Caribe y México.

El tema: La guerra contra las pandillas. Como el título sugiere, el lector no va a encontrar un diagnóstico cómodo: “La hora de la verdad en El Salvador.” Tal vez por esto no ha tenido eco. ¿Nos asusta la hora de la verdad?

Pocas veces el NY Times dedica tanto espacio a nuestro país. Y pocos periódicos y reporteros trabajan con este método tan exhaustivo de investigación, fuentes contrastantes, y fact checking como lo emplearon el Times y Azam. El diagnóstico de hecho salió devastador, y no nos conviene obviarlo.
El diagnóstico: La guerra que la administración Sánchez Cerén lleva adelante contra las pandillas no ha logrado pacificar al país, sino por lo contrario ha empeorado la situación de derechos humanos, ha creado fuertes tensiones con las comunidades que supuestamente iban a liberar del control pandillero. Y la conclusión más importante, aunque diametralmente contraria a la narrativa oficial: precisamente cuando muchos pandilleros estaban discutiendo la posibilidad de dar un viraje a su historia y buscar su reinserción, la política de militarización del conflicto los forzó a responder con más radicalidad y violencia a un gobierno decidido a erradicarlos. El gobierno del FMLN, en vez de declarar la guerra a la violencia, la declaró a los pandilleros, usando cualquier método, incluyendo ejecuciones extrajurídicas. Y esto tiene su costo.
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No voy a contar como el reportaje llega a estas conclusiones. Los interesados lo pueden leer en el New York Times. Sólo voy a poner este reportaje en su contexto.

Tuve la oportunidad de observar, durante un año, la investigación de este periodista del Times, quien antes reportaba desde Afganistán sobre terrorismo y estrategias contrainsurgentes fallidas. Para no reproducir los acercamientos superficiales de muchos medios al tema, Azam Ahmed insistió en poder convivir con comunidades expuestas a las pandillas y a los operativos anti-pandillas de la policía. Vivió durante una semana en Las Palmas, colonia vecina de San Benito; y durante otra en Valle del Sol, una de las colonias más populosas de Apopa. En ambos lugares convivió con pobladores y pandilleros.

Además insistió en tener acceso a una de las figuras claves de las pandillas, no solo para entrevistarlo y recoger sus opiniones, sino para ver cómo vive y cómo interactúa con su familia y con su comunidad. Terminó compartiendo por varios días la vida de Santiago, vocero de la pandilla 18 Sur. Varios periodistas entrevistaron a este pandillero, pero nadie lo vino a conocer como este reportero. No extraña que se convirtiera en el personaje central del reportaje. Solo por esto vale la pena leer el reportaje. Demuestra que el problema no es tan simple y blanco y negro como muchos lo prefirieron pintar.

Santiago
no es el típico pandillero. Es el político entre ellos. Lo conozco desde el 2012, cuando la tregua tuvo que dar el paso de la cárcel, donde nació entre las cabezas históricas de las tres pandillas, a la calle, a los barrios, y hacerse sostenible entre las clicas dispersas en todo el país. En este proceso, Santiago jugó un papel clave, y es gracias a su liderazgo que el acuerdo inicial, la suspensión de la guerra entre las pandillas, se mantuvo hasta la fecha, incluso sin la intervención de sus protagonistas iniciales, quienes desde 2015 nuevamente se encuentran en estricto aislamiento en el penal de Zacatecoluca. Y sin la necesidad de una mediación externa, que primero fue desautorizada, luego obstaculizada y finalmente desarticulada y penalizada por el Ministerio de Seguridad, la Fiscalía General y la Asamblea Legislativa.

Fue Santiago quien contra todas las adversidades trató de mantener abiertos canales de comunicación entre las pandillas, para desmontar conflictos y cadenas de venganza, y también con la sociedad civil, los medios de comunicación y las iglesias. Fue Santiago quien no se cansó a activar estos canales para comunicar que las pandillas, aun bajo las condiciones de las medidas extraordinarias en los penales y los operativos masivos en los barrios, querían mantener viva la opción de un diálogo para parar y desmontar la escalada del conflicto. Muchos dentro de las pandillas, sobre todo entre los liderazgos que ganaron poder en ausencia de los protagonistas de la tregua recluidos en Zacatraz, comenzaron a ver a Santiago como un loco, pero también sabían que su autoridad descansaba en el mandato que le habían dejado los históricos. Cuando Santiago trató de construir un mecanismo de incluir, a través de intermediarios, las posiciones de las pandillas en el diálogo propuesto por Naciones Unidas, se enfrentó con mucho escepticismo dentro de las pandillas. Lamentablemente el gobierno, con su veto a esta iniciativa, dio razón a este escepticismo.

Fue también Santiago quien se opuso a las iniciativas del Frente de retomar el diálogo con las pandillas, pero limitado a buscar apoyo electoral. Irónicamente, quien promovió estas iniciativas fue precisamente otro cabecilla, que luego de su captura en la operación Jaque se convertiría en colaborador de la fiscalía y de los organismos de inteligencia, conducidos por cuadros del FMLN. El famoso Piwa.

Fuera de este contexto, las únicas declaraciones de Santiago que una nota del Diario de Hoy retomó del reportaje del Times suenan como declaraciones de guerra. Porque dice que antes de que pueda haber una solución, correrá más sangre. Pero al leer todo el reportaje, los lectores de darán cuenta que no lo dice para son amenazar, sino para expresar su resignación ante un gobierno que insiste enenfrentar la violencia con más violencia.

Resumen: Es necesario leer y reflexionar este reportaje del New York Times. Búsquelo en google, poniendo “NYT, La hora de la verdad en El Salvador”.
(El Diario de Hoy)

jueves, 14 de diciembre de 2017

Carta al canciller y al ministro de Seguridad: Saquen a Trump de sus confusiones

Estimados Hugo Martínez y Mauricio Landaverde:
Trump ordenó a su fiscal general Jeff Sessions y la jefa de Homeland Security Kirstjen Nielsen una campaña propagandística que se llama: Vamos a erradicar la Mara Salvatrucha. Pero en el fondo no tiene nada que ver con Seguridad, sino con su política contra la inmigración.

Tienen que contrarrestar la mala prensa que tienen por lo del TPS y de los “dreamers”, programas que ambos quieren suspender. Entonces, proyectan el problema de la MS como un asunto de migración. Para combatir a la pandilla, proponen suspender los mecanismos de unificación familiar que permite a inmigrantes con estatus legal a traer a Estados Unidos su hijos – y de paso la llamada “lotería de visas” para salvadoreños. Y quieren obligar por ley a las autoridades locales y estatales a colaborar con las autoridades federales en la caza de inmigrantes ilegales. Con esto quieren remover tres estorbos en su lucha contra la inmigración. Pero como las tres medidas son controversiales, incluso en el Congreso, los presentan necesarias en la lucha contra la criminalidad y las pandillas salvadoreñas. Asustan con el petate del muerto para avanzar en su legislación anti inmigrante.

Alguien tendrá que explicar a Trump y sus zares de Seguridad que estas medidas van a afectar a la mayoría de inmigrantes trabajadores, pero solo mínimamente a las pandillas. Y como todas las medidas contra nuestros migrantes afectan directamente a nuestro país, esta tarea les toca a ustedes, señores ministros.

Hay que explicarles que las pandillas no son una exportación de El Salvador a Estados Unidos, sino al revés: de Estados Unidos para El Salvador. Así ha sido históricamente, y así sigue funcionando con las deportaciones.

Hay que explicarles que la gran mayoría de los pandilleros en Estados Unidos son “made in USA”: nacidos o por lo menos crecidos y convertidos en criminales en los barrios de Los Angeles, Houston, Maryland y Long Island – y no infiltrados a Estados Unidos por la frontera y por los “vacíos en la legislación de migración”, que ahora proponen cerrar. De paso: Lo mismo es cierto con la mayoría de los terroristas y autores de masacres en Estados Unidos.

Hay que explicar a Trump que muchos de sus pandilleros son ciudadanos de Estados Unidos y nunca han pisado tierra salvadoreña.

Hay que explicarles –e incluso en público- que Trump está engañando a su pueblo y su Congreso, mezclando asuntos de migración con la lucha contra las pandillas y el terrorismo. Lo que realmente quiere no es combatir las pandillas, sino avanzar con su política anti inmigrantes.

Hagan su trabajo, señores ministros.
Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)


martes, 12 de diciembre de 2017

Carta a los fiscales y jueces: Levanten la reserva en el “caso Gordo Max”

¿Por qué el caso de los clientes de una red de prostitución tiene reserva total? Debido a la reserva, solo conocemos la información que los fiscales han filtrado a los medios, mientras que los acusados y sus defensores tienen que mantener silencio. Y debido a esto, en los medios presentan a los 4 acusados como miembros de una red que se dedicaba a la prostitución de menores.

Ninguno de ellos es acusado de este delito, sino como clientes, por haber pagado por tener relaciones con una menor. Que es un delito diferente.

La reserva favorece a la fiscalía y reduce la capacidad de los acusados a defenderse, facilitando su pre-condena mediática. El Diario de Hoy escribió: “Son acusados de pertenecer a red de trata de personas.” Obligada a mantener silencio, la defensa no puede contrarrestar esta falsedad.

Los miembros de la red de prostitución no aparecen en el juicio. Son sujetos de otro juicio separado. Debido a la reserva que los jueces decretaron para ambos casos, no sabemos si la principal testigo, presentada por la fiscalía como “clave Azul” y víctima, anteriormente fue acusada como integrante activa de la red de prostitución. No sabemos si “clave Azul” está bajo protección por su calidad de menor (al tiempo de los hechos), o como “testigo criteriado”, la que a cambio de su testimonio se salva de ser perseguida como proxeneta.

Esto sería grave. La fiscalía no puede conceder este beneficio a alguien que cometió delitos mayores que las personas contra los cuales testifica. Además, sería inconcebible que una mujer involucrada en el delito de ofrecer servicios sexuales de menores de repente se convierta en víctima. Porque “clave Azul” figura en el actual juicio como víctima y testigo de la fiscalía. Sin ella, no habrá condena.
Entonces, ¿es víctima o es victimaria? No hay respuesta, porque la fiscalía (que sabe la respuesta) consiguió reserva total.

Algunos dirán que estoy defendiendo a pervertidores de menores. No se trata de esto. Si son culpables, los quiero ver condenados y encerrados. Pero también quiero que su juicio sea transparente – y que la fiscalía no repita el pecado que muchos ya le hemos señalado: primero pedir reserva, y luego filtrar información negativa para, conseguir una pre-condena mediática.

Siempre es problemático condenar basado en testigos que consiguen impunidad por otros delitos. Si fuera cierto que este caso se sostiene en el testimonio de una persona que de victimaria se convirtió en víctima, quedarían serias dudas en la acusación. Para prevenir esto, lo mejor sería que se levante la reserva, para que podamos conocer y valorar toda la información relevante.


Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)


sábado, 9 de diciembre de 2017

Carta al ‘Capo di Capi’ del VMT: Sostengo lo dicho

Estimado funcionario:
Usted ha demandado a Genaro Ramírez de difamación, lo acusa de haberle dicho en televisión “capo de capos”. Genaro dice que sólo repitió lo que yo había expresado en público. Es cierto, el 7 de enero 2017 publiqué una columna titulada “Carta al ‘capo di capi’ del VMT: La prueba de cafres”, ofreciéndole ayuda con el diseño del examen sicológico para motoristas.

Entonces, la primera pregunta que me surge al leer la noticia sobre su demanda contra don Genaro es: ¿Por qué este hombre qué no me demandó a mi, si siente que la palabra ‘capo’ mancha su buen nombre?

La segunda pregunta: ¿Cuál buen nombre? Si este hombre, desde que lo conozco, siempre se menciona en el contexto de noticias malísimas: arbitrariedades, ineptitud, y todas las irregularidades e ilegalidades relacionados al SITRAMSS.

La tercer pregunta que me surge: ¿Cuál de las definiciones de ‘capo’ objeta este funcionario? Consultemos la Real Academia de la Lengua Española:
capo
Del it. capo; propiamente
‘cabeza’.
1. m. Jefe de una mafia.
2. m. Jefe superior de una corporación u oficio.
3. m. Persona con poder y prestigio o muy entendida en una determinada materia.
¿Cuál de las 3 definiciones de ‘capo’ le ofende? Usted cumple por lo menos dos de ellas: la segunda, porque es jefe de una dependencia estatal importante. La tercera ya es más problemática, porque tiene poder, pero no tiene prestigio, y mucha gente duda que esté “muy entendido” en la materia del transporte. ¿Y la primera? Decida usted si se siente aludido. Veamos entonces lo que significa ‘mafia’, según la Real Academia:
mafia
Del it.
mafia.
1. f. Organización criminal y secreta de origen siciliano.
2. f. Cualquier organización clandestina de criminales.
3. f. despect. Grupo organizado que trata de defender sus intereses sin demasiados escrúpulos. La mafia del petróleo.
4. f. Engaño, trampa, ardid.
Bueno, los dos primeros numerales no aplican a usted, porque su operación no es secreta, ni clandestina, sino se desarrolla dentro del gobierno. Pero hay mucha gente, incluyendo Genero y este servidor, que creemos que los últimos numerales sí aplican. Hasta sus amigos no le describirían como hombre de escrúpulos, y la misma Sala de lo Constitucional le reclamó engaños y trampas…

Así que lo mejor que puede hacer es tomarlo como halago. Hombres más poderosos que usted sabiamente tomaron el título de ‘capo di capos’ como distinción.
Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

jueves, 7 de diciembre de 2017

Carta a los que lloran sobre el tráfico: Metimos la pata hace 15 años

A los motoristas encachimbados:
Todos nos enfurecemos todos los días en el caos vial. Es invivible para los que andamos en carro y los que dependen de buses.

Echamos la culpa al gobierno – al pobre Gerson. Lo responsabilizan del SITRAMSS, que hizo todo aun peor – y tienen razón. Le reclaman que los túneles y desniveles no resuelven nada – y tienen razón.

Pero esto se sabía. Todos los estudios del desarrollo del área metropolitana nos dijeron: No hay manera de resolver el problema del tráfico adentro del área urbano, hay que sacar el tráfico para afuera. Entonces, el gobierno de Flores adoptó el proyecto anillo periférico. El Chele Quirós, ministro del MOP, dijo: “De no ejecutarse el anillo en los próximos años, ya no se podrá circular en vehículo en la capital, debido al incremento del parque vehicular.”

Pero nunca se hizo, y cuando se hizo algo, quedó a medias. El FMLN movilizó a sus bases contra este plan. Los ecologistas también, no tomando en cuenta que el costo medioambiental del proyecto no era nada en comparación al costo de no hacerlo y vivir con el caos que tenemos ahora. El gobierno Flores comenzó una fase, la parte entre Soyapango y Apopa, pero Tony Saca abandonó el proyecto y decidió solo hacer un tramo más: la Diego de Holguín. Los gobiernos del FMLN nunca revivieron el proyecto y apostaron a los pasos a desnivel.

Pero un anillo no funciona si no es completo. Faltan las partes más importantes: en el Norponiente la autopista que, bordeando el volcán, conecta Apopa con la Diego de Holguín; en el Oeste la autopista que conectaría la Carretera de Oro con la de Comalapa; y en el Sur la que conectaría la de Comalapa con la Diego Holguín. El resultado lo vivimos y sufrimos todos los días.

Mientras no se complete el anillo, podremos construir 20 pasos a desnivel más, sin mejorar nada. Solo trasladamos el problema a la siguiente cuadra.

Lo que podría hacer el tráfico más fluido dentro de la ciudad, es usar la tecnología de los semáforos inteligentes, que se adaptan al volumen de tráfico en las distintas direcciones y crean corredores de “ola verde”. Tampoco se hizo. Cada uno de los megaproyectos de Gerson costó más que introducir este sistema en toda la ciudad.

Tercer error: No invertir en el transporte público. Y cuando lo intentaron, con el SITRAMSS, lo hicieron tan mal que colapsaron todo.

Restringir la cantidad de vehículos es imposible. Echar la culpa a los conductores, es ridículo. Es el caos que produce compartimientos caóticos.

El próximo gobierno tiene que completar el anillo periférico, digitalizar los semáforos y crear un sistema moderno de transporte público. No hay de otra.
Saludos,
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(MAS! / El Diario de Hoy)

martes, 5 de diciembre de 2017

Carta a los futuros alcaldes y diputados: La basura es materia prima

Estimados candidatos:
Salió la noticia: En enero de 2018 vence el contrato que tienen las alcaldías del Gran San Salvador con MIDES, el monopolio que maneja nuestra basura. Me temo que esto los agarró de sorpresa.

Lo triste: Como nuestras ciudades seguirán produciendo montañas de basura todos los días; y como nadie se ha preocupado a construir una solución alternativa al problema, ya está claro qué va a pasar: Renovarán el contrato con MIDES.

Se va a renovar, a pesar de todo:
A pesar de que MIDES nació con el vicio de que entregamos este negocio a una mafia: primero a unos canadienses de mala reputación, luego al señor Enrique Rais, actualmente prófugo de la justicia.
• A pesar de que en el mundo ya se está abandonando el método tradicional de los rellenos, creando industrias que convierten la basura en electricidad, gas y materiales industriales.
• A pesar de que el modelo MIDES significa que las alcaldías (o sea los ciudadanos) pagan por deshacerse de la basura, cuando tendría que ser al revés: que nos compren los desechos.
No hay alternativa, no porque no exista; tampoco porque no sea técnicamente o financieramente factible. No hay alternativa, simplemente porque nadie se ha preocupado de prepararla a tiempo.
La solución en muchos países ya es realidad: construir una industria de la basura, que toma nuestros desechos como materia prima para generar energía, y para producir materiales valiosos para la industria.

Si esto sería una industria municipal, o estatal, o privada, o un Asocio Público-Privado, esto es lo primero que la política tendría que definir. Todos estos modelos funcionan en diferentes países. No hay que inventar la pólvora. Lo que tiene que garantizarse son dos cosas: que sea ecológicamente sostenible; y que la basura, que ahora significa un inmenso costo para los municipios, se convierta en fuente de su financiamiento.

¿Qué hacer, entonces, ante la realidad que no existe ningún plan, y que por otra parte el contrato con MIDES expira en enero? Ni modo, hay que seguir transitoriamente con el proyecto de Nejapa, pero interviniendo la empresa. Yo, como soy radical, la nacionalizaría, concibiendo el problema de la basura como una emergencia nacional. Pero al mismo tiempo hay que sentar las bases para la verdadera solución: la creación de una industria de la basura.

A ver si alguien de nuestros candidatos a alcaldes, diputados o presidente quiera agarrar este tema.

Saludos,

A  p u n t o  d e  e x p i r a r  p o l é m i c o  c o n t r a t o  d e  l a  b a s u r a
 a d q u i r i d o  p o r  1 4  a l c a l d í a s  d e l   G r a n  S a n   S a l v a d o r

A l c a l d e s  d e l  G r a n  S a n  S a l v a d o r  s i n  d e f i n i r 
n u e v o  c o n t  r a t o  p a r a  e l  m a n e j o  d e  b a s u r a

M I D E S :   u n   m o n o p o l i o  q u e  n o  d a 
l u g a r  a  a l t e r n a t i v a s

J a q u e l i n e  R i v e r a  a f i r m a  q u e  t i e n e n   g a r a n t i z a d o
t r a t a m i e n t o  d e  b a s u r a  c o n  M I D E S



sábado, 2 de diciembre de 2017

Carta a los que quieren sacar conclusiones de la crisis hondureña

A la derecha, la izquierda y los bukelianos:
A los hondureños les tocó escoger entre la peste y el cólera: entre un presidente autoritario de derecha que manipuló a institucionalidad de su país para satisfacer su afán personal de reelección; y un populista sin ideología, quien sirve de fachada para un ex presidente, quien también coqueteó con la reelección. Dos versiones de populismo, de diferentes colores, pero con la misma tendencia autoritaria e igual menosprecio al orden constitucional.

Aprovechando el pecado del Partido Nacional de romper con la Constitución y volver a postular a Juan Orlando Hernández, Mel Zelaya y Salvador Nasralla lograron convertir la elección presidencial en un referéndum sobre la reelección. Que ironía, viendo la trayectoria de Mel Zelaya…

Sin este pecado, postulando como candidato al alcalde de Tegucigalpa, la derecha se hubiera ahorrado la crisis que ahora resulta de la manipulación, primero de la Constitución y luego del proceso electoral. Hubieran ganado limpiamente contra esta fatal coalición de oportunistas y adeptos al chavismo. Nunca sabremos si hubo fraude o no, pero todo el proceso anterior fue tan fraudulento y la actuación del Tribunal Electoral tan poco transparente que de todos modos el segundo mandato de Hernández comienza sin legitimidad. Otro resultado de la mala actuación de la derecha gobernante: una oposición antidemocrática consolidada y legitimada. Cosa que Mel Zelaya y Nasralla nunca hubieran logrado por sus propias pistolas…

No es extraño que tanto el FMLN como Bukele apoyen a esta coalición hondureña. El FMLN, solidario con su aliado tradicional Mel Zelaya, Bukele, identificándose con la figura de Salvador Nasralla, el outsider que logró traducir su popularidad como figura de la farándula en capital político-electoral – al punto que la izquierda sin opción de poder aceptara llevarlo como candidato. Esta siempre ha sido la idea de Bukele, su plan A. Pero no le funcionó, porque el FMLN, luego de su amarga experiencia con Mauricio Funes, no aceptó servirle a otro oportunista de vehículo al poder. Entonces, Bukele tuvo que recurrir al Plan B: romper con el FMLN y probar suerte como independiente con discurso anti partido.

Nasralla también cometió este error, pero en las presidencial anteriores. Se lanzó de independiente contra todos los partidos, incluyendo el de Mel Zelaya. Fracasó, pero aprendió la lección: Se ofreció como figura independiente para llegar al poder juntos. Exactamente lo que Bukele quería hacer con el FMLN.

Si el alcalde analizara bien las lecciones de Honduras, donde su alter ego casi llegó a la meta, se daría cuenta que el éxito de Nasralla no valida el plan B que él adoptó, sino el plan A que abandonó. Figuras como Nasralla y Bukele, Funes y Saca pueden servir como aliado de un partido, pero no sustituirlo.

Todas las fuerzas en El Salvador pueden sacar lecciones del drama hondureño.

Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

 

jueves, 30 de noviembre de 2017

Carta sobre el Caso Jesuitas: ¿Queremos una cadena de ajuste de cuentas?

El asesinato de los Jesuitas no nos deja en paz. Lo que es bueno, porque sigue siendo uno de los acontecimientos que nos marcaron a todos, independiente de en qué lado hayamos estado este día 16 de noviembre del 1989, día que la guerra llegó a su punto máximo. Pero día también que echó a andar la cuenta regresiva de la paz que firmaríamos 2 años después.

¿Por qué digo que no nos deja en paz? Voy a citar dos cosas que pasaron en estos días.

I.
El 24 de noviembre un candidato a diputado, Héctor Menjívar, publica un tuit que dice así: Lo que de verdad es INMORAL, es que una institución como UCA liderada supuestamente por “SACERDOTES” como el Doctor Chema Tojeira se dedique a corromper mentes y almas salvadoreñas con el MARXISMO ANTI CRISTIANO de su “teología” de la liberación y la ideología de genero.”

Este es exactamente el discurso de los militares y civiles opuestos a la intención del presidente Alfredo Cristiani de buscar una paz negociada al conflicto. Este lenguaje sirvió el propósito de preparar el terreno (y la legitimación), para que otros tomaran acción y eliminaran a los padres jesuitas. Bajo el manto de esta absurda acusación contra Ignacio Ellacuría y los demás padres jesuitas, querían boicotear el proceso de paz anunciado por Cristiani – y promovido por los jesuitas. Igual que los sectores del FMLN opuestos a una salida pacífica tomaron la decisión de asesinar al doctor José Rodríguez Porth, ministro de presidencia y principal asesor de Cristiani. Lo irónico: el señor Héctor Menjívar, quien revive este discurso retrógrado, aspira a la diputación bajo la bandera del PDC, partido que se llama cristiano, y en cuya dirigencia se encuentra Ana Guadalupe Martínez, ex dirigente del ERP y una de las gestoras de los Acuerdos de Paz.


II.
Días después, los actuales autoridades de la UCA presentaron ante la justicia penal la solicitud de volver a abrir el caso Jesuitas, para castigar a los que consideran autores intelectuales de este crimen, incluyendo a Alfredo Cristiani.

En mi criterio, ambas posturas -la del candidato Menjívar y la de la UCA- son irresponsables. No abonan a la verdad, que ambos alegan buscar, ni a la justicia, ni a superación de los traumas de la guerra.

La UCA argumenta que dio este paso porque el Estado no ha hecho nada para llenar el vacío que dejó la decisión de la Sala de suspender la amnistía. Es cierto, ni Casa Presidencial, ni la Asamblea han movido un dedo para crear una legislación que llene este vacío. Pero los que realmente estaban llamados a presentar una nueva ley de reconciliación no basada en el olvido, pero tampoco en el ajuste de cuentas, no fueron ni el presidente ni los partidos ARENA y FMLN, o sea los protagonistas del conflicto, sino las pocas instancias de autoridad intelectual, ética y cívica que tenemos, incluyendo precisamente la UCA. Pero tampoco han movido un dedo.

Las posturas tan contrarias como de Menjívar y de la UCA se complementan para crear una cadena de enfrentamientos políticos y judiciales que terminará no en justicia y paz, sino en ajuste de cuentas.

Estamos mal, muy mal. Reflexionemos todos. Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

martes, 28 de noviembre de 2017

Carta a los magistrados del Tribunal Electoral Mediocre y Miserable

Magistrados:
Les quité el título “supremo”. Supremo significa eminente, extraordinario, sobresaliente, de completa autoridad…

Esto hay que ganárselo, y su tribunal, desde que ustedes asumieron sus cargos, ha sido lo contrario: mediocre y deficiente. Organizaron en el año 2015 las elecciones más desorganizadas de nuestra historia reciente, manejaron mal la crisis que esto provocó, y todo indica que todo esto se va a repetir en 2018.

Echando siempre la culpa a otros, este tribunal revela que no tiene poder, ni es supremo.

Si tenía alguna duda, se me quitó cuando les escuché anunciar que su tribunal ni siquiera puede garantizar la comida para los 90 mil miembros de las Juntas Receptoras de Voto. Ni transporte, ni café. Y me imagino, que nuevamente los que pasarán una jornada de más de 24 horas recibiendo, registrando y contando votos lo harán sentados en pupitres para niños y sin mesas donde desplegar el montón de papeleo.

Ustedes representan al Estado. ¿Cómo se puede el Estado atreverse a pedir (o más bien ordenar) que 90 mil ciudadanos trabajen de madrugada a madrugada sin que les den de comer y beber? Hablando de un Estado donde los funcionarios (incluyendo ustedes) cobran dietas, viáticos y gastos de representación por cualquier actividad.

¿Cómo piensan motivar a estos 90 mil ciudadanos, algunos reclutados en un sorteo y bajo amenaza de sanciones, para que hagan bien este trabajo, del cual depende la legitimidad de las elecciones – y de los electos?

Dicen que no tienen suficientes fondos. Bueno, tengo dos respuestas: Primero, si fueran Tribunal Supremo y no mediocre, no se dejarían mangonear del ejecutivo y su ministro de Hacienda. Segundo, incluso si no pueden conseguir más fondos, repártanlos de otra manera, priorizando las condiciones de trabajo de las Juntas Receptoras. Sacrifiquen lo que haya que sacrificar, pero no a los miembros de las mesas.

¿Y ustedes y su ejército de funcionarios y asesores bien pagados, qué van a comer en la jornada del 4 de marzo 2018? ¿Cómo se van a movilizar? ¿Qué van a comer en las docenas de reuniones antes y después de las votaciones?

Supongo que ustedes nunca han servido en una mesa de votación, contando votos y llenado estas absurdas actas, que cualquier alumno podría llenar en dos patadas si ustedes le dan una laptop con un software adecuado. No, ustedes van a obligar a 90 mil ciudadanos a llenarlas a mano, sentados en pupitres – y encima de esto ni siquiera les van a dar de comer. Para esto hay una palabra: miserable.

Saludos,

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(MAS! / El Diario de Hoy)

 



sábado, 25 de noviembre de 2017

Carta a la ciudadanía organizada: Hablen claro con el fiscal

Está por terminar el juicio civil por enriquecimiento ilícito contra Mauricio Funes, Vanda Pignato y uno de los hijos del ex mandatario. El martes de la próxima semana conoceremos la sentencia.

La fiscalía ha sostenido ante la Cámara de lo Civil que los procesados se han ilícitamente enriquecido por un monto de 1.2 millones de dólares, y solicitó que les ordenen reincorporar esta suma al Estado.

Lo que nadie se explica es: Si el propio fiscal general está tan convencido que Funes aprovechó Casa Presidencial para enriquecerse, ¿por qué no lo acusa penalmente? Porque sin acusación penal, el hombre sigue tranquilo en su refugio en Managua. ¿Y por qué la fiscalía, convencida de la culpabilidad de Vanda Pignato, tampoco la acusa penalmente. Porque así le permite seguir ejerciendo su alto cargo en Casa Presidencial, manejando fondos públicos.

Tengo que aclarar una cosa: No hago estas preguntas porque quisiera ver presos a Funes y Pignato. En un juicio penal pueden salir condenados o liberados de culpa, y por supuesto les asiste la presunción de inocencia. Hago estas preguntas porque necesitamos que la Fiscalía General actúe con coherencia. Necesitamos que la ciudadanía pueda restablecer la confianza perdida en la lucha contra la corrupción que todos confiesan en sus discursos. Necesitamos que la comunidad internacional (por ejemplo el gobierno y el Congreso de Estados Unidos) deje de cuestionar su aporte financiero a nuestro desarrollo debido a la sospecha que aquí sigue reinando la impunidad.

Pocos en El Salvador (y en Washington) tendrán confianza en nuestro sistema de justicia, mientras la fiscalía permita que la señora Pignato pueda seguir ejerciendo su cargo en Casa Presidencial, como si no existiera contra ella una acusación de enriquecimiento ilícito, y como si ante cortes brasileños no haya sido mencionada en el caso Odebrecht, por haber supuestamente gestionado fondos ilícitos para la campaña presidencial de Funes.

El caso Saca demuestra que la fiscalía sí puede proceder penalmente, independiente del caso civil. Pero una vez que termine el juicio civil contra Funes y Pignato, sin que la fiscalía los acuse penalmente, ya no habrá nada que hacer.

Esta carta debería estar dirigida al fiscal general Douglas Meléndez. Pero este señor no escucha. Si no escucha al gobierno de Estados Unidos, que más le da apoyo, ¿cómo va a escuchar a un periodista?

Mando esta carta a las organizaciones cívicas que luchan contra la impunidad. Mucha condescendencia han mostrado al fiscal general. No pueden seguir así.

Saludos,

44298-firma-paolo

(MAS! / El Diario de Hoy)

jueves, 23 de noviembre de 2017

Carta a Rodrigo Ávila: La Mano Dura no tiene futuro

Cuando fuiste candidato presidencial, todavía no podía votar, porque aún no tenía este derecho. Lo hubiera hecho, no por ARENA, sino en parte porque te conocí como hombre honesto; pero principalmente porque ya sabía qué clase de presidente iba a ser Mauricio Funes.

Hubiera preferido votar por un hombre honesto, a pesar de muchas diferencias con su conservadurismo, que a un tipo corrupto, a pesar de tener con él más coincidencias con su discurso reformador.

Como amigo siento que tengo el derecho y el deber de decirte algo que te va a doler: Tenés que apartarte de tu sueño de ser el hombre que va a componer la política de Seguridad Pública. Tenés que dejar espacio para que el próximo gobierno aproveche la oportunidad histórica de dar un giro al combate a la violencia, la marginación social. Pero tiene que ser un giro para delante, no un regreso al pasado, a las políticas de Seguridad fracasadas de los gobiernos de Paco Flores y Tony Saca. Tenés futuro como diputado, porque no sos un borrego del partido, sino un hombre con independencia y principios. Pero tenés que soltar la batuta en cuanto a seguridad.

Lo peor que puede pasar al país es que las próximas contiendas electorales fueran entre dos partidos que se disputan quien será el más macho para aplicar la Mano Dura y dirigir la guerra. Si esto hubiera pasado en la campaña electoral de 1989, entre el PDC y ARENA, el país se nos hubiera ido al carajo. Pero no pasó, porque Alfredo Cristiani hizo campaña diciendo que iba a buscar la paz. Y la hizo. Este es el legado histórico de ARENA, y ustedes tienden a olvidarlo…

Vos puedes jugar un papel histórico, Rodrigo, así como lo hizo Roberto D’aubuisson, cuando tuvo el valor y la sabiduría de dejar que Cristiani hiciera lo que él no iba a poder: buscar la paz.

Te digo todo esto ahora, porque te observo haciendo propuestas como la del registro de pandilleros que tal vez son populares, pero que no resolverán nada. Es una propuesta que nos aleja de una solución dentro del Estado de Derecho.

El próximo gobierno tiene que apostar a una política audaz de inclusión social y de reinserción, aplicando los principios del Estado de Derecho. No seas obstáculo para esta oportunidad histórica.

Saludos,

44298-firma-paolo
(MAS! / El Dairio de Hoy)

 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Los sospechosos de siempre y nuestros prejuicios

Las cosas no siempre son tan fáciles como parecen. Inmediatamente después del lamentable asalto a un restaurante en la Escalón, en la noche del viernes pasado, circularon reportes en las redes culpando a los pandilleros de Las Palmas.

La policía, el día siguiente, hizo un operativo grande en Las Palmas, y también el domingo y el lunes hubo investigadores de la PNC y de la FGR en la colonia.

El periódico digital “El Salvador Times” se atrevió incluso a dar nombres: “Según fuentes de este periódico, los responsables del robo masivo son pandilleros de la 18 Revolucionarios que operan en la comunidad Las Palmas. Esta persona recordó que ‘la mayor parte de la colonia Escalón es dominada por ese grupo’. Entre los delincuentes que se señala como responsables del atraco ocurrido la noche del viernes están los alias ‘Chato’, ‘Tun’, ‘Catracho’, “Calín’, ‘Yipi’ y ‘Coquito’; ‘el Chato’ sería el cabecilla” .

Hice mi propia investigación, para ver si se trata otra vez de la vieja estigmatización de esta colonia, o si hay indicios de que desde ahí se planificó y ejecutó este asalto.

En su operativo masivo en Las Palmas, el sábado 18, la PNC no encontró ningún indicio que vinculara a los pandilleros de la 18 Revolucionarios de Las Palmas con el asalto. Solo fue detenido un muchacho que se negó a desbloquear su celular. Al rato fue liberado.

El lunes fue nuevamente detenido y lo siguen interrogando. En su operatividad en Las Palmas, en tres días la PNC no ha encontrado ningún objeto robado en el restaurante. No me explico de cuáles “fuentes” está hablando El Salvador Times. Todas las fuentes que he consultado en Las Palmas coinciden que no hubo ningún movimiento extraño en la noche del viernes; que nadie está vendiendo celulares en la colonia; y que el único detenido no tiene antecedentes de ningún tipo y no es pandillero. Lo conozco como uno de los promotores de deporte de la colonia. Y ni la PNC ni la Fiscalía han publicado información que vincule a la colonia Las Palmas con el asalto del viernes. Ni siquiera a la pandilla de esta colonia, y tampoco al muchacho que detuvieron.

Otro periodista dijo que le consta que en Las Palmas se están vendiendo celulares robados durante el asalto. Tampoco para esto la PNC ha encontrado elementos de confirmación. Los periodistas que se prestan a difundir estas informaciones, sin ofrecer elementos de prueba, tendrían que explicar en qué “fuentes” basan sus afirmaciones. Por ejemplo la afirmación de una “fuente” de que “la mayor parte de la colonia Escalón es dominada por ese grupo (pandilla 18 Revolucionarios de Las Palmas)”.

Yo he manejado durante 10 años un restaurante en la Escalón y fui cofundador de la Asociación La Escalón. Es absurdo afirmar que la colonia Escalón, con sus cientos de negocios (centros comerciales, edificios de oficinas, hoteles y restaurantes) esté “dominada” por una pandilla. Que hay cierta presencia de pandillas en esta colonia, como en casi todos los lugares de la ciudad y del país, es ampliamente conocido. Pero presentar la colonia Escalón como un territorio bajo control de una pandilla es una irresponsabilidad que demuestra que no estamos hablando de medios serios.

La Escalón es una de las zonas más seguras de la ciudad, y el lamentable asalto que pasó el viernes pasado, es la excepción que confirma la regla. Que estas cosas pueden pasar incluso en la Escalón o en San Benito, no es culpa de las comunidades precarias que conviven con esta zona afluente y pujante. Es resultado de la situación general del país, y de la ausencia de una política de seguridad coherente. Es más, la relación entre la zona residencial y de negocios Escalón/San Benito y las comunidades vecinas, incluyendo Las Palmas, se ha mejorado considerablemente a partir de la labor social de la Asociación La Escalón, las gestiones de la Corporación Zona Rosa, fundaciones como Fundemas y Glasswing, intervenciones de la Casa Tomada del Centro Cultural Español y del apoyo de la AID a los proyectos de inclusión social.

No tiene sentido culpar a estas comunidades de todo lo malo que lamentablemente puede pasar en estas colonias. Por el contrario, hay que superar la estigmatización de las comunidades, haciéndolas partícipe del desarrollo social y económico.

Cualquier banda bien organizada del país, vinculada o no a pandillas, puede armar un operativo criminal como el asalto a un restaurante, en cualquier parte de la capital. Mi restaurante fue asaltado tres veces en los 20 años que lo manejamos, dos veces cuando funcionaba en la colonia San Luis y una vez en la Escalón -y dos veces fue comprobable que los autores eran policías. No digo que esto fue el caso en el asalto del viernes, pero tampoco me digan, sin pruebas, que los culpables viven en las comunidades vecinas.
(EDH/Observadores)