viernes, 9 de septiembre de 2022

Carta a los defensores de DDHH: Atención a las comunidades. De Paolo Luers

Dudo que esta carta sirva para algo, pero lo que seguramente no cambia nada es el silencio.  

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 10 septiembre 2022

Estimados amigos:

Un amigo me mandó el siguiente mensaje, que entiendo como un grito de socorro: “Están amenazando en las colonias a los lideres, que no se alineen con el gobierno, que serán acusados de asociaciones ilícitas y colaboración con pandillas. Buscan que en las próximas elecciones solo ellos tengan terreno libre para la campaña. A mi me vinieron a amenazar: O trabajás con nosotros o te vamos a acusar, y ya sabés lo que te pasará. Está yuca la situación, y no solo en mi colonia.”


Le pregunté quiénes son los que le amenazan. La respuesta es sorprendente. Me cuenta que son los voceros de Nuevas Ideas, que quieren tomar control de la organización comunal, la Junta Directiva, la directiva de deporte, y que en parte son los mismos que durante años han tratado de apartar a los liderazgos naturales de la colonia, unos por parte de ARENA, otros por parte del Frente. “La diferencia es que antes, cuando trabajaron para las alcaldías de doña Violeta o Neto Muyshondt, eran presiones políticas e intentos de soborno – ahora son amenazas de llevarte preso.”


Busqué corroborar esta información, para ver si es un caso aislado. Es muy difícil hoy en día investigar este tipo de cosas en las colonias y comunidades. La gente tiene miedo de hablar. Así que no tengo un panorama completo. Pero sí logréhablar con algunos líderes comunales que tengo años de conocer – y todos me confirmaron la denuncia que arriba documento.


Algunos se han desvinculado de su trabajo comunal. Otros se han ‘plegado’ al nuevo poder político y municipal, aunque sea de mala gana. Otros han salido de sus comunidades. Todos han sentido la presión y el peligro que algún día va a aparecer la policía diciendo que hay denuncias contra ellos. Víctor Barahona Echeverría, líder comunal de la colonia Valle del Sol de Apopa, está preso desde el 21 de junio 2022 - uno más de los miles de arrestados bajo el régimen de excepción. El de Víctor es un caso grave, porque no sólo resistió todas las presiones de ‘alinearse’ con el nuevo orden de las cosas y de los poderes, sino se fue a la contraofensiva. Como él, aparte de líder comunal, es periodista comunitario, con un programa de entrevistas en el Canal 29 desde Apopa y otro en Radio Tu Onda Club, abrió la boca criticando la manera como la alcaldía, conducida por Nuevas Ideas, actuaba. Desde su captura no sé nada de él, así que asumo que sigue preso, sin juicio, sin defensa, sin esperanza...


Víctor Barahona

Semanas antes de su captura, en mayo, Víctor me mandó un mensaje muy parecido al que recibí ahora, contándome de las amenazas, diciéndome que tenía miedo. Me pid ‘hacer algo’ – y no encontré cómo y qué hacer para ayudarle. Así que no hice nada – y no voy a repetir lo misma ahora. Por lo menos voy a hacer pública la situación.


Víctor me dijo en mayo algo que me puso a pensar: “No solo quieren que uno se aparte, quieren obligarnos a trabajar con ellos. Chingan y chingan, ofrecen y amenazan – y no entiendo porqué tanta urgencia...” 


Luego del sondeo que hice en estos días, tengo una respuesta: Ellos saben que su guerra contra las pandillas, su régimen de excepción y las redadas masivas tendrán un costo político para ellos, por lo menos en las colonias y comunidades más golpeadas. Saben que encarcelaron a miles de inocentes y otros miles de personas, que de manera circunstancial han ‘colaborado’ con las pandillas, porque ellas tenían el poder en su comunidad. Y saben que ahí se está cocinando un potencial, tal vez no de resistencia, pero sí de resentimiento – y este se puede expresar en futuras elecciones.


Luego de tomar militarmente el control de las colonias, los barrios y las comunidades donde había presencia de pandillas, ahora necesitan tomar el control político. Por esto las presiones a los liderazgos comunitarios de alinearse. Por esto las amenazas. Por esto tantas capturas que de otra manera no se explican.


Las organizaciones que trabajan por defender los derechos humanos en esta situación de régimen de excepción permanente y la oposición política que se está formando para intervenir en las elecciones del 2024, no pueden quedarse sólo en la defensa de los principios democráticos, sino deben buscar la forma de llegar a las colonias y conectar con los problema existenciales que ahí tienen angustiada y neutralizada a la gente. 


Dudo que esta carta sirva para algo, pero lo que seguramente no cambia nada es el silencio. 

Saludos, 





miércoles, 7 de septiembre de 2022

Carta a los ministros de Salud y Educación: El elefante blanco y el Rosales. De Paolo Luers

 "Para tener un hospital escuela, primero hay que tener un hospital de carácter integral, donde convergen todas las disciplinas de la medicina y los mejores médicos e investigadores. Lo tenemos, se llama Rosales, no Hospital El Salvador."

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 8 septiembre 2022

Señores ministros:

Parece que no saben qué diablos hacer con el elefante blanco que tienen sentado en lo que fue la Feria Internacional y mucho menos con la monstruosa galera que construyeron enfrente, en el parqueo de la Feria. Los pabellones del CIFCO los convirtieron en un hospital provisional para atender la epidemia del Covid 19. El carácter temporal, de emergencia, consta en los documentos que presentaron para solicitar los permisos medioambientales y como tal fue aprobado.

Pero luego el presidente, como siempre pensando en el efecto mediático que podía tener un proyecto de esta envergadura, dio vuelta al asunto. Ya no quería un hospital temporal para atender la epidemia, sino que ordenó hacer el hospital más grande, más moderno y más glorioso de América Latina. Ahí se jodió todo: En el pico de la epidemia no hubo donde meter a los pacientes graves, porque el Hospital El Salvador no estuvo listo hasta más de un año después, en junio del 2021. Establecer un hospital temporal, como lo hicieron en otros países, no hubiera tardado más de 2 meses.

Bueno, aunque muy tarde, el hospital cumplió su función temporal y atendió a miles de pacientes de Covid. Igual el anexo en el parqueo, que tardó aún más en construirse: al final lo convirtieron en el gran vacunatorio, donde se logró vacunar a la población con mucha rapidez y eficiencia. Pero el Hospital El Salvador, contrario a las intenciones megalomaníacas del presidente, los 70 millones de dólares invertidos y el año perdido, nunca fue más que un hospital de emergencia.

Y ahora, cuando lo peor de la epidemia parece haber pasado y cuando todos estamos vacunados tres veces, no saben qué hacer con el monstruo que crearon. Un monstruo que en sus galeras inmensas tiene en fila cientos de camas. Un monstruo que costó lo que se gasta en un hospital, pero que no cumple con los estándares de un hospital permanente, moderno e integral. Y nadie de ustedes tiene idea de qué hacer con el vacunatorio. Bueno, dicen que ahí están las oficinas centrales del equipo de asesores venezolanos, comandados por Sara Hanna. Pero ella, por más pretenciosa que sea, no necesita un edificio de estas dimensiones…

Entonces, alguien de ustedes se acordó de una idea que su jefe, el presidente, ya había anunciado hace dos años, en su forma habitual de improvisación y grandilocuencia: Vamos a hacer del Hospital El Salvador un Hospital Escuela, por supuesto el más moderno de América Latina. Entonces, ustedes redactaron un decreto, el presidente lo firmó felizmente y fue publicado en el Diario Oficial del 22 de julio del 2022. Oficialmente está creado el Hospital Escuela, un instituto nuevo para formar a los futuros médicos salvadoreños.

El problema es: Para tener un hospital escuela, primero hay que tener un hospital de carácter integral, donde convergen todas las disciplinas de la medicina y los mejores médicos e investigadores. Y ciertamente, el Hospital El Salvador en el CIFCO no es, ni de cerca, un hospital integral. No tiene la infraestructura adecuada, ni mucho menos el personal capacitado. Pero hay otro hospital, que sí es integral y que sí es hospital escuela: el Rosales. Este gobierno heredó el proyecto, el diseño e incluso el financiamiento completo para dotar al Rosales de los edificios modernos que necesita, luego de décadas de abandono por parte de los gobiernos. Pero el presidente Bukele decidió no invertir en el Rosales. En vez de reconstruir el Rosales, donde hay un cuerpo formidable de médicos, donde hay experiencia y vocación de enseñanza e investigación, Bukele apostó a su elefante blanco en la Feria.

No me explico cómo los ministerios que ustedes dirigen -de Salud y de Educación- no han avanzado el proyecto del nuevo hospital Rosales. A esta altura ya tuviéramos un hospital con la capacidad de cumplir sus dos funciones: garantizar a la población una atención integral, y formar a los futuros médicos. Bueno, sí me lo explico: Hay que tomar en cuenta el factor Nayib, su improvisación, su obsesión con megaproyectos nuevos, creados por él, en vez de seguir construyendo sobre la acumulación de experiencia y capacidades.

Pero si es así, ¿para qué necesitamos ministros de Salud y Educación? Les dejo esta pregunta.

Saludos, 





¿Por qué seguir escribiendo? Columna Transversal de Paolo Luers

 La gran mayoría no necesariamente tiene razón. Es más, nunca tiene la razón, cuando decide delegar los destinos del país -y por tanto, de su propio futuro- a una persona, o a un partido. Este hecho, por sí solo, es suficiente razón para disentir. Y disentir sin escribir o hablar no tiene sentido.

Publicado en EL DAIRIO DE HOY, miércoles 7 de septiembre 2022

Nunca me he hecho esta pregunta. Escribir, analizar, comentar, provocar debate son para mi ejercicios tan regulares como respirar o abrazar a los queridos. Entonces, ¿para qué cuestionarlos? Sin embargo, el otro día me hizo esta pregunta una persona, que por cierto no se pierde ninguna de mis columnas y cartas.

Hay que completar la pregunta: ¿Por qué seguir escribiendo para criticar el rumbo equivocado del país, cuando la gran mayoría está de acuerdo con este rumbo, incluso con el hecho que sea un solo hombre iluminado quién defina cada paso en este camino?

Mi respuesta espontánea a esta pregunta es: La gran mayoría no necesariamente tiene razón. Es más, nunca tiene la razón, cuando decide delegar los destinos del país -y por tanto, de su propio futuro- a una persona, o a un partido. Este hecho, por sí solo, es suficiente razón para disentir. Y disentir sin escribir o hablar no tiene sentido.

Parece que la gran mayoría de los rusos están convencidos que si Valdimir Putin ha tomado la decisión de invadir a la vecina Ucrania, tiene razón y hay que apoyarlo. ¿Esto vuelve razonable esta absurda guerra? ¿Esto es una razón de callarse para la minoría de rusos que están opuestos a esta guerra? No.

En la Alemania bajo la dictadura de Adolf Hitler, la gran mayoría estaba de acuerdo con los más horrendos crímenes: el Holocausto en los campos de concentración, donde fueron asesinados 6 millones de judíos, gitanos, comunistas, socialdemócratas, homosexuales y enfermos mentales; y con los crímenes de guerra cometidos en los países ocupados. A pesar del apoyo manifiesto a Hitler de la gran mayoría de los alemanes, hubo sindicalistas, pastores luteranos, académicos, artistas, e incluso militares que no dejaron de levantar la voz en protesta, emitiendo periódicos o hojas volantes clandestinos, aun sabiendo que esto les podía costar la vida.

Por supuesto es necesario tomar en cuenta las opiniones mayoritarias, pero no siempre hay que respetar y adoptarlas. Y nunca hay que callarse sólo porque la mayoría no está de acuerdo con nuestras posiciones.

Hay que leer los análisis de Hannah Arendt, la politóloga judía alemana que emigró de la Alemania nazi, para entender cómo se forman estas mayorías obedientes a líderes autoritarios y cómo se convierten en cómplices de sus tiranías. Describe Hannah Arendt cómo los movimientos autoritarios -hoy los llamamos populistas- logran identificar, manipular, profundizar y movilizar las frustraciones y los resentimientos de las masas, que no ven satisfechas sus necesidades ni cumplidas sus expectativas. Describe Hannah Arendt además, como los demagogos, con sus aparatos de propaganda, logran crear realidades paralelas -fake diríamos hoy- que llevan a la gente a dejar de destinguir entre verdad y mentira. Y también describe Hannah Arendt, en su libro ‘Los Orígenes del Totalitarismo’, como usan los autoritarios su aparato de desinformación para crear enemigos externos e internos. Y siempre los enemigos internos son las minorías, hoy en día ‘los 3%’.

Una situación de este tipo vivimos ahora, con la inflación de noticias falsas difundidas por periódicos falsos, creados para llevar a la gente a no creer en nada de lo que se publica. Tal vez no creen las mentiras tan obvias de La Britany, El Blog, El Diario El Salvador, de los videos de Walter Araujo, y de los tuits de Porfiro Chica, Christian Guevara o Carlos Hermann Bruch. Quiero pensar que la mayoría no cree a estos propagandistas que forman el coro orquestado por Casa Presidencial. Pero en el caos de desindormación, mentiras y conjeturas que ellos crean, la gente termina sin creer nada, ni en los medios serios y preodesionales que investigan lcon rigor la corrupción y dan espacio a voces disidentes. Esto es precisamente la razón de ser del monstruoso aparato de comunicación que desde Casa Presidencial han creado.

En esta situación, la pregunta inicial tiene una respuesta fácil y contundente: Ahora, más que nunca, es necesario escribir, analizar, comentar. Si desaparecen las voces disidentes, independientes y críticas, dejamos el campo a los aduladores del poder.

Así que, va a seguir habiendo, en este periódico, columnas que van contra la corriente.



lunes, 5 de septiembre de 2022

Carta a Karim Bukele: Me declaro en desacato. De Paolo Luers

 

Están equivocados. Esto no es Corea del Norte, donde es deber cívico de cualquier ciudadano rendir pleitesía a cualquier miembro de la familia Kim, que reina el país en la tercera generación. Aquí estamos en El Salvador, tierra de libres e irreverentes.

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 6 septiembre 2022

Estimado ciudadano:

La Real Academia Española define el concepto de ‘desacato’ así: 1. Falta de debido respeto a los superiores. 2. Irreverencia para con las cosas sagradas. 3. Delito que se comete calumniando, injuriando, insultando o amenazando a una autoridad en el ejercicio de sus funciones.

El ciudadano Luis Rivas ha sido acusado por la Fiscalía de haber cometido el delito de ‘desacato’ contra usted. ¿Pero cuál de las tres definiciones de ‘desacato’ aplica en este caso?

Usted obviamente no es superior del señor Rivas, ni de nadie, aunque sospecho que se siente superior, por el hecho de ser hermano y jefe de campaña del presidente de la República. Usted tampoco es cosa o persona sagrada, aunque temo que también se siente así. Pero déjeme de decirle, ni el cargo de la presidencia vuelve sagrada a una persona. Sigue siendo ciudadano.

Queda la tercera definición de ‘desacato’, que da la Real Academia y que por cierto está recogida en nuestro Código Penal, de la siguiente forma: “El que con ocasión de hallarse un funcionario público en el ejercicio de sus funciones o por razón de éstas, ofendiere de hecho o de palabra su honor o decoro o lo amenazare en su presencia o en escrito que le dirigiere, será sancionado con prisión de seis meses a tres años”.

Lo siento mucho, ciudadano Karim Bukele, pero ninguno de estos conceptos -ni de la Real Academia, ni del Código Penal- aplica a usted. No es funcionario público. Yo sé que quieren escribir su propia Constitución, pero la vigente no considera a todos los familiares del presidente funcionarios públicos. Al pasar un día en la playa (que fue el ‘lugar del crimen’, donde Luis Rivas le tomó una foto para mostrar que estaba haciendo uso exagerado de la fuerza pública para proteger su privacidad), no sé qué funciones estaba ejerciendo, pero de autoridad no fueron.

Entonces, explíquenos por favor de qué manera es justificable que el ciudadano Luis Rivas, habiendo tomado, publicado y comentado la mencionada foto, esté encarcelado, enfrentando cargos por ‘desacato’. Es un absurdo jurídico. Incluso si el tuitero Luis Rivas lo hubiera amenazado y calumniado -que no lo hizo de ninguna manera- esto no hubiera sido un caso de ‘desacato’, porque no implicaba ninguna autoridad. Hubiera sido una ofensa contra un individuo común y corriente que puede ir a la Fiscalía a presentar una demanda si se siente calumniado y amenazado. Y en todo caso -incluso el de un desacato contra un funcionario- el delito sería excarcelable y no amerita detención preventiva.

El tuitero vs. el hermano del presidente



¿De qué se trata, entonces, si no es de la aplicación del derecho? Se trata del intento de declarar a toda la familia del presidente de la República autoridad o incluso institución sagrada, a la cual los ciudadanos comunes y corrientes debemos rendir pleitesía. Habrá que saludar con deferencia cuando pase una caravana del presidente, de su esposa, de su madre o de uno de sus hermanos. Habrá que apartarse y no usar la cámara de su celular cuando uno de los miembros de la familia presidencial se quite la ropa para bañarse. De esto se trata.

Pero están equivocados. Esto no es Corea del Norte, donde es deber cívico de cualquier ciudadano rendir pleitesía a cualquier miembro de la familia Kim, que reina el país en la tercera generación. Aquí estamos en El Salvador, tierra de libres e irreverentes.

Por tanto, le notifico que me declaro en desacato contra la autoridad y sacralidad que usted usurpa. Si me lo encuentro en la playa, le voy a tomar una foto y publicarla con el siguiente comentario: “Miren, está desnudo el hermano del emperador”.

Saludos irreverentes,





viernes, 2 de septiembre de 2022

Carta a los presos políticos: Los rostros de la dignidad. De Paolo Luers

 

Hablamos de ustedes, los presos políticos de Nicaragua, porque en este país es tan masivo y sistemático el uso de un sistema de justicia pervertido para reprimir a los opositores – y porque se han publicado sus apariciones ante las cámaras. Pero hablando de ustedes, estamos hablando también de los presos políticos que ya existen en nuestro país.

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 3 septiembre 2022

Estimados amigos:

Aunque no podrán leerla, dedico esta carta a todos los presos políticos de Daniel Ortega. Por año y medio nadie les ha visto las caras, ni siquiera sus familiares. Todos ustedes estaban desaparecidos, invisibilizados, silenciados y maltratados detrás de los muros de la cárcel del Chipote. Pero ahora vimos sus caras. El régimen se vio obligado a presentarlos en una audiencia que no tenía otra razón de ser que mostrar una señal de vida.


Vimos sus caras en unos videos impresionantes difundidos por Carlos Fernando Chamorro, que todo el mundo debería buscar en Youtube. No los dejaron a hablar en esta extraña ‘audiencia’, pero sus caras hablaron. Nos hablaron de lo que han sufrido: desnutrición, enfermedades no atendidas, y a saber qué otros vejámenes, que quedaron marcados en sus rostros demacrados y envejecidos. Pero sus caras y su porte también nos hablaron de dignidad, de resiliencia, de resistencia. 


Vimos mensajes fuertes, opuestos a lo que el régimen quería emitir. Ver a Dora María Tellez, diez años más vieja en un año y medio, pero con la misma mirada desafiante que tuvo cuando comandó la operación guerrillera de rescate del entonces preso político Daniel Ortega, nos confirma (y en muchos casos nos devuelve) la fe en el sentido de la lucha por la libertad y democracia.


El rostro de Ana María Vigil, lleno de profunda tristeza, pero sin resignación, y la cara marcada de Suyen Barahona, que en 444 días de secuestro no ha perdido nada de su belleza – mensajes de que los líderes de la resistencia nicaragüense contra la dictadura no están vencidos. Y así uno tras otro de los presos políticos: un total de 27, entre ellos varios precandidatos a la presidencia, que podrían haber derrotado a Daniel Ortega en la urnas, si no los hubiera encarcelado antes de las elecciones.  





Hablamos de ustedes, los presos políticos de Nicaragua, porque en este país es tan masivo y sistemático el uso de un sistema de justicia pervertido para reprimir a los opositores – y porque se han publicado sus apariciones ante las cámaras. Pero hablando de ustedes, estamos hablando también de los presos políticos que ya existen en nuestro país. Nadie se ha olvidado de la cara de Neto Muyshondt, cuando aprovechó una audiencia para denunciar las torturas que está sufriendo en Mariona. Una cara demacrada, marcada de las huellas de las condiciones de su encierro, llena de desesperación, pero también de rabia.


Tampoco me puedo olvidar de la cara de Raúl Mijango, la última vez que lo vi en una audiencia, antes de que lo devolvieran a Mariona: riéndose para no llorar. Diciéndome: “Nos vemos en 10 años.” 


La gran mayoría en El Salvador no cree que tenemos presos políticos. No lo quiere creer. Pero existen, subsisten, olvidados por muchos, recordados por pocos. ¿Quién sabe adónde tienen encerrado y cómo le va al tuitero que encarcelaron, porque publicó fotos del hermano del presidente en una playa, rodeado por efectivos del Batallón Presidencial? Y quién sabe cuántos más hay...


Tampoco se puede hablar solo de los presos políticos, cuando entre los 50 mil arrestados bajo el régimen de excepción hay miles de inocentes que no han tenido el derecho de defenderse. Decenas de ellos han muerto en los penales, sin que exista una investigación de las causas de su muerte. 


Ustedes, los ‘presos de conciencia’, como los llaman en Nicaragua, entienden perfectamente cómo comienzan las persecuciones y las suspensiones de los derechos humanos y ciudadanos. En El Salvador estamos en este comienzo, y ustedes son los ejemplos de lo que sigue si no se detiene a tiempo la dictadura.


Con profundo respeto les manda saludos desde El Salvador, 







miércoles, 31 de agosto de 2022

Carta a los que tienen dudas: La reelección es inconstitucional. De Paolo Luers

El problema obviamente no es la viabilidad. Todo es viable cuando existe un poder total. El problema que no puede resolver ni la Sala, ni el Tribunal Electoral, ni la Asamblea, es la legitimidad. 

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 1 septiembre 2022

Estimados amigos: 

Está bueno que surja una discusión pública sobre el tema de la reelección presidencial. El partido oficialista Nuevas Ideas ya está en plena campaña. No para la candidatura de Nayib Bukele, porque este aún no ha declarado formalmente su intención de correr de nuevo en el 2024. Es una campaña en pro de la reelección, que obviamente es necesaria porque la gente sabe que la Constitución determinantemente la prohíbe.

Los que promueven la reelección de Nayib Bukele se cobijan en una resolución de la Sala de lo Constitucional,que ellos mismos la instalaron inconstitucionalmente, precisamente para este efecto: abrir el camino para la concentración total del poder en manos del presidente y para su permanencia en el poder.

Desde el punto de vista de la constitucionalidad, esta resolución es inválida, porque la Sala que la emitió es inválida. Por tanto, la reelección presidencial sigue siendo inconstitucional, así como la Carta Magna lo define con total claridad. Incluso, la Constitución no permite que los artículos que prohíben la reelección sean reformados. No los pueden reformar el Legislativo, ni una Asamblea Constituyente, ni un plebiscito, y ciertamente no una Sala ilegítima.

Hasta ahí el problema de la constitucionalidad. Teóricamente no puede haber discusión sobre el hecho de que la reelección es ilegal. Pero otra cosa es la viabilidad. El presidente, controlando los otros dos órganos del Estado, el Legislativo y el Judicial, ha creado una realidad fáctica, en la cual todo es viable, sea o no constitucional.

En esta realidad fáctica, la reelección presidencial es viable y si Nayib Bukele así lo decide, se va a postular como candidato para el 2024. Y no hay institución estatal que se lo vaya a impedir, por la simple razón de que ya no hay instituciones independientes.

Es por esta viabilidad que Moisés Urbina, en su entrevista Frente a Frente del día miércoles 31 de agosto, preguntó al abogado Francisco Bertrand Galindo. Y por supuesto, conociendo bien la diferencia entre el orden constitucional y la realidad fáctica, Bertrand Galindo respondió: Sí es viable.

Bailan de alegría los promotores de la reelección. El Diario El Salvador, voz oficial de Casa Presidencial, celebra en su portada: “Respaldo Legal a la Reelección”. Pero el doctor Bertrand Galindo no ha dicho que la reelección sea legal. Ha dicho que es viable, porque la Sala ha abierto este camino. Y aunque muchos no lo quieren escuchar, Francisco Bertrand tiene razón. Es viable. El régimen ha consumado hechos que vuelven viable una reelección de Bukele, aunque la Constitución lo prohíbe.

Esto es lo que hace una dictadura o un ‘régimen de facto’: crear una realidad institucional y una correlación de fuerzas que le permite concentrar y perpetuar el poder, diga lo que diga la Constitución. Lo ha hecho la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua, y se lo ha copiado el régimen mafioso de Juan Orlando Hernández en Honduras. Con una simple resolución de su Sala Constitucional corrupta de que el presidente tiene el derecho ciudadano de postularse nuevamente a la presidencia y que “los artículos de la Constitución que lo prohíben no son aplicables”, se abrió el camino a su reelección.

Si fue viable en Nicaragua, ¿por qué no será viable en El Salvador? Daniel Ortega ya fue reelecto tres veces, ¿¡y qué!? Nayib Bukele es mucho más joven y popular, ¿cuál será el problema?

El problema obviamente no es la viabilidad. Todo es viable cuando existe un poder total. El problema que no puede resolver ni la Sala, ni el Tribunal Electoral, ni la Asamblea, es la legitimidad. Daniel Ortega la perdió, aunque sostiene el poder. JOH la perdió, logró un segundo mandato, y ahora está preso.

De este problema de legitimidad no van a salir interpretando como ‘apoyo legal’ cuando los analistas describen el triste orden fáctico que han impuesto al país.

No se dejen confundir. La reelección presidencial tal vez será realidad, pero seguirá siendo inconstitucional. Saludos,





martes, 30 de agosto de 2022

Falsas expectativas. Columna Transversal de Paolo Luers

La transición democrática de los años 90 no ha producido los milagros que mucha gente esperaba. Es que las cosas no se dan por milagros. Hubo reconstrucción, hubo crecimiento económico, menos pobreza, pero las expectativas eran mucho más altas: equidad social, salud y educación para todos. Pero estos son logros que no se producen por Acuerdos de Paz, ni por liderazgos sabios – se producen por participación política de todos. 

Publicado en EL DIARIO DE HOY, miércoles 31 de agosto 2022

Siempre me irritó el hecho de que donde más surgió el neonazismo en Alemania fue en la parte oriental, donde hasta el 1990 gobernaron los comunistas. Es ahí donde la ultraderecha logró porcentajes de más de 20 % en las elecciones regionales, cuando en la parte Occidental no pasó de 10 %. No logré entender este fenómeno. En una plática con analistas políticos alemanes, algunos de ellos protagonistas de los movimientos ciudadanos que a finales de los años 80 habían logrado colapsar la dictadura comunista en Alemania Oriental, les hice esta pregunta: ¿por qué en Oriente?

Surgieron varias hipótesis. La más compartida: como Alemania Oriental, al terminar la dictadura nazi, inmediatamente se instaló otra, impuesta por los soviéticos, nunca se vivió una fase de reflexión histórica, de análisis autocrítico, porque nunca hubo una democracia que lo permitiera. La otra hipótesis que surgió, no excluyente con la primera: Cuando colapsó el régimen comunista, dejó un vacío ideológico, una cansancio con la política, una tendencia de anti política – producto de la excesiva politización, impuesta por el partido y sus tentáculos en toda la sociedad.

“Y donde se da este tipo de vacío, siempre lo tiende a llenar el populismo irracional, anti político”, concluyó un amigo mío, quien ha sido uno de los más lúcidos protagonistas de la oposición democrática en Alemania Oriental. “Esto es lo que pasó con el surgimiento de la nueva ultraderecha, que es anti partidos, anti integración europea, anti política – y profundamente anti democrática".

Todo esto me parecía cierto, tenía lógica histórica. Pero aun no me dio la plena explicación del porqué del surgimiento de un rechazo tan profundo y amplio de la política y de las instituciones democráticas. “Disculpen que lo diga, pero su análisis es muy poco autocrítico. No puede haber sido solo la culpa de los regímenes dictatoriales anteriores. Insisto en esta discusión, porque necesito entender lo que está pasando en El Salvador, donde todo lo conquistado en una guerra civil, en los Acuerdos de Paz y 30 años de transición democrática se fue al carajo, y una gran mayoría ahora está contenta con un caudillo de nuevo estilo que en dos años ha desmontado el Estado de Derecho”.

Tomó la palabra otro hombre de larga trayectoria de resistencia, primero contra el nazismo, luego contra la dictadura comunista: "Falta un elemento clave, que es que despertamos muchísimo más expectativas que luego pudimos cumplir. El exceso de expectativas, y en muchos sentidos su falsedad, son factores claves para el cansancio y rechazo a la democracia. Esta es la explicación del surgimiento de una derecha populista en Alemania Oriental".

Al final de la discusión queda claro que las malditas expectativas falsas son las que provocan la frustración masiva con la democracia que no cumple con estas expectativas y abre el camino a los movimientos populistas de carácter autoritario. En Alemania Oriental hubo una sucesión de expectativas falsas: la del nazismo que prometió ganar la guerra y convertir Alemania en la dueña del mundo; las expectativas comunistas de una democracia popular; y las expectativas provocadas por la caída del muro en 1989, de conquistar la libertad y todos los milagros del capitalismo. Las dos expectativas -la nazi y la comunista- fracasaron. Y la unificación con la rica Alemania Occidental produjo cambios positivos, libertades, y facilitadas de consumo – pero no los milagros esperados. La experiencia de mucha gente: Ahora tenemos libertades democráticas, pero nuestra economía colapsó y la nueva crece muy lenta. Y la gran sorpresa: el orden capitalista me da de comer, pero contiene muchas injusticias que requieren que otra vez me meta en luchas sociales y políticas - pero nosotros estamos cansados de tanta política. Mejor dejo que se hagan cargo los que prometen orden, bienestar y nuevas glorias. El círculo vicioso de las expectativas.

Es exactamente lo que está pasando en El Salvador. La transición democrática de los años 90 no ha producido los milagros que mucha gente esperaba. Es que las cosas no se dan por milagros. Hubo reconstrucción, hubo crecimiento económico, menos pobreza, pero las expectativas eran mucho más altas: equidad social, salud y educación para todos. Pero estos son logros que no se producen por Acuerdos de Paz, ni por liderazgos sabios – se producen por participación política de todos. No se producen en un país, donde la generación de la guerra está cansada de luchar, pero tampoco se retira del poder; donde la generación de los hijos asqueada de la política que en el tiempo de sus padres ha producido tanto dolor; y donde la generación de los nietos es indiferente a la política, porque ha visto a sus abuelos matarse mutuamente y sus padres administrando las insuficiencias, sin luchar para superarlas.

Las expectativas pueden matar la democracia, si son exageradas o no van a acompañadas de la capacidad de volverlas realidad, paso a paso, con paciencia y creatividad. Irónicamente las frustraciones que provienen de expectativas falsas tienden a producir regímenes que en vez de ser realistas y reformistas son demagógicos y nuevamente ofrecen expectativas falsas. Este círculo vicioso es lo que tememos que romper, con propuesta políticas racionales y realistas; con liderazgos aterrizados, no con líderes visionarios.