viernes, 22 de julio de 2022

Carta a Gustavo López Davidson: Al fin, en paz. De Paolo Luers

Temo que, así como son las cosas ahora en el país, nunca sabremos qué realmente pasó en el trágico allanamiento de tus oficinas.

   

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 23 julio 2022

Estimado Gustavo:

Me impactó tu muerte. No voy a especular si te fuiste voluntariamente, o si te empujaron, o si incluso te mataron. Sería irresponsable.


No fuimos amigos. Si te hubiera conocido mejor, probablemente lo hubiéramos sido. De lo poco que te conocí, me pareciste un tipo decente, preocupado por tu país y dispuesto a tomar responsabilidad, cuando menos te convenía. Asumiste la dirección de tu partido en su momento más difícil...


Cuando comenzaron a ponerte en la mira del aparato de propaganda de Bukele -y lamentablemente también de un fiscal general tan débil y oportunista como lo fue Raúl Melara-, tu partido no te apoyó. Te quedaste sólo. El presidente te acusó públicamente de ladrón y declaró que no te reconocía como legítimo dirigente de ARENA – como si la legitimidad de un dirigente opositor dependiera del aval del gobernante. Tus amigos te dejaron caer – por menos se callaron. Tres meses después, renunciaste a la presidencia de ARENA.


En noviembre del 2019, 3 meses antes de esta renuncia, fuiste a la Fiscalía para demandar a Nayib Bukele por difamación. No vi a ningún dirigente de ARENA acompañarte. Te hablé para pedirte una entrevista. Pero esto fue un pretexto. Lo que quería es mostrarte apoyo moral. Nos citamos en un restaurante en La Escalón. Fue la segunda vez que nos sentamos a hablar. La primera vez fue cuando te lanzaste de precandidato para buscar la candidatura presidencial. El asunto era entre Carlos Calleja y Javier Simán, y de repente se metió un tercero. Me recibiste en tu oficina privada y con una gran sonrisa dijiste: “Sé que sos amigo de Javi y que apoyás a él. Pero esto no importa, hablemos...”


Mientras estaba en tu oficina, recibiste una llamada de tu secretaria. Te disculpaste, saliste y regresaste en unos 10 minutos. “Disculpe, tuvo que despachar a Milena Mayorga, hace ratos que pidió hablar conmigo. Adivine qué quiso...” – “Dinero para su campaña de diputada, me imagino...” – “Cabal. Piensa que es el regalo de Dios para ARENA, el relevo...” – “Y le diste su cheque?” – “Sí, para quitármela encima. Y no es la única que viene a pedir.” ¿Adónde estaba ‘Milena, tu amiga’, cuando te nombraron enemigo de la patria? ¿Dónde estaba cuando te arrestaron en agosto del 2020? ¿Dónde está ahora que estás muerto?


En aquella segunda entrevista, en noviembre del 2019, cuando por presión presidencial te armaron el caso penal por la importación de armas israelitas para el ejército, y cuando fuiste a demandar al presidente por condenarte antes del juicio, me explicaste los detalles de este negocio. Punto central: las armas las había pedido la Fuerza Armada. Se fue una comisión de oficiales a inspeccionarlos en Israel, incluso a probarlos. Decidieron comprarlos. Entonces, vos los importaste. Cuando asumió el nuevo ministro de Defensa de Bukele, dijeron que las armas no sirvieron y que fue una estafa. 


Busqué fuentes militares y me confirmaron tu versión. Sin embargo, en agosto del 2020 te arrestaron y comenzó la tragedia que ahora te costó la vida. 


Yo, por principio e instinto, tiendo a desconfiar de los negocios de armas. Por esto traté de investigar el caso. Pero ningún dato que logré recabar confirmó la acusación de Bukele y del fiscal Melara. Pero aún así, el caso siguió – y llegó a este terrible término: tu muerte.


Me atrevo a decir que este caso tuvo tanta presión del gobierno y que prosperó en la fiscalía, porque podían matar a dos pájaros de un tiro: deslegitimar a un dirigente opositor como vos – y fregar al ex ministro de Defensa (y de Seguridad) David Munguía Payés, el otro acusado. Dos figuras incómodas para Bukele. Ambos ya se habían retirado de sus cargos, ya no estaban en política, ya no tenían ningún poder – pero los siguieron persiguiendo. Hablan de justicia, per venganza se llama.


Temo que, así como son las cosas ahora en el país, nunca sabremos qué realmente pasó en el trágico allanamiento de tus oficinas.  


Gustavo, espero que encontraste la paz, que en los últimos 3 años te robaron.

Adiós, 





miércoles, 20 de julio de 2022

Carta a quienes se extrañan de las contradicciones del señor Bukele: Son fake. De Paolo Luers

Bukele es Bukele. Las contradicciones son fake, un engaño, un juego de espejos. 


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves  21 julio 2022

Estimados amigos:

Se ha puesto de moda buscar y volver a publicar videos viejos donde aparece Nayib Bukele, en sus años mozos políticos, cuando apenas estaba entrando en la arena política para buscar cumplir el sueño de su familia: un presidente Bukele.

Los que gustosamente escarban en la historia del discurso de Nayib lo hacen con la intención de mostrar las contradicciones entre lo que dijo como joven alcalde, que todavía navegaba con la bandera del FMLN, y lo que dice y hace ahora, como jefe del Estado.

Antes de ser presidente, hablaba sobre la necesidad de defender la separación de poderes. Como presidente la erradicó y tomó control del Estado entero, incluyendo la justicia. Antes hablaba de que al Ejecutivo hay que controlarlo mediante mecanismos de rendición de cuentas, ahora ha castrado las instituciones de contraloría y transparencia y comenzado su lucha contra la libertad de prensa. Antes se codeaba con los dirigentes del FMLN, adoptando su discurso, hoy tiene presos a varios de ellos y descalifica toda la trayectoria de la izquierda salvadoreña como farsa, incluyendo la insurgencia, la guerra y la paz en la cual terminó. Estando ya en campaña presidencial, se fue a la Universidad de El Salvador, para gritar que como presidente iba a ponerse a la cabeza de una marcha para conseguir un presupuesto justo para la U, hoy le ha quitado presupuesto.

Está bueno exhibir estas contradicciones. Pero no hay que crear la fábula de un joven idealista que entró en política como progresista y rebelde, pero que lastimosamente cuando estaba probando los mieles del poder, se corrompió y traicionó sus ideales, volviéndose dictadorcito. Mentira. El poder no corrompe, sólo revela el verdadero carácter de una persona. Bukele sabía perfectamente dónde quería llegar: al poder absoluto. Y desde sus primeros pasos políticos sabía cómo iba a llegar: aprovechando la profunda y masiva decepción con la manera como funcionaba la política, poniéndose a la cabeza de una tendencia de antipolítica, antiinstitucional, anticorrupción, llevando a la masa de votantes de izquierda al populismo…

Uno no puede llegar al poder anunciando que luego va a suspender cosas sagradas como la libertad de prensa, la independencia judicial y la transparencia. Ni Hitler, ni Hugo Chávez hicieron semejante locura. Surfearon sobre las olas del descontento con la política tradicional, prometiendo ‘verdadera democracia’. Ni Fidel, cuando llegó al poder por las armas, habló de la dictadura que iba a establecer, sino fue a Naciones Unidas en Nueva York para hablar de democracia y libertad. Bukele fue a Washington para hacer lo mismo.

La transformación del discurso de Nayib Bukele -desde su llegada a la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, pasando por sus discusiones con los desprestigiados dinosaurios que dirigían el FMLN, hasta llegar a Casa Presidencia, a la toma de la Asamblea y al golpe de estado contra la independencia de la justicia- no es una de traición de ideales, sino una fríamente calculada estrategia de cómo llegar al poder, cómo consolidarlo, y cómo centralizarlo. Los tales ideales nunca existieron. Nayib Bukele es el político menos ideológico y más pragmático que hemos conocido en El Salvador.

Un tuitero muy respetable, publicando un vídeo viejo en el cual Nayib Bukele resaltó que es un gran progreso que ya no hay poder centralizado y absoluto (hablando de la época de posguerra que hoy descalifica), comenta: “El Nayib del pasado poniendo en ridículo al Nayib del presente”. No, mi amigo, es al revés: El Nayib presidente revela las mentiras del Nayib de antes de llegar al poder.

Sigan exhibiendo las declaraciones engañosas del Nayib de antes y contrástenlas con su hechos y posiciones abiertamente antidemocráticas de hoy. Pero háganlo para revelar la estrategia demagógica detrás de su carrera política.

Es más, traten de la misma manera los vídeos del difunto jefe del clan, Armando Bukele, padre de Nayib. No construyan otra leyenda falsa solo porque don Armando, desde su recelo y odio las clases altas del país que nunca lo invitaron a sus clubes y fiestas, despotricó en su programa “Aclarando Conceptos” contra la corrupción, la falta de verdadera democracia, el militarismo…

No es que el hijo haya traicionado a su padre, cuando reviviendo el militarismo y la represión y estableciendo el gobierno más corrupto de la postguerra, hizo lo contrario a los “principios” que “aclaró” su progenitor. El padre, con su discurso, no hizo otra cosa que preparar el terreno para que sus hijos llegaran donde a él nunca lo dejaron llegar. Y los hijos siguieron fielmente su guión: montarse encima de las frustraciones con la manera en la que funcionaba la democracia, pero para destruirla.

Así que Bukele es Bukele. Las contradicciones son fake, un engaño, un juego de espejos.

Saludos, 





lunes, 18 de julio de 2022

Carta a la afición: El fútbol es suyo. De Paolo Luers

Al fútbol, su independencia y su autenticidad no los van a defender ni los dueños de los clubes, para quienes todo es negocio, ni tampoco los funcionarios, sino los jugadores, los árbitros y, sobre todo, la afición.


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 19 julio 2022

Queridos amigos:

Es lógico que una familia que quiere el control total del país tenga que tomar control también del deporte. Por eso Nayib puso a su hermano Yamil a dirigir el INDES. Pero bajo la misma lógica, quien quiere controlar el deporte, tiene que controlar el fútbol, la madre de los deportes. Por esto, Yamil tiene que destruir la FESFUT, aunque esto signifique paralizar al fútbol profesional. No pueden tolerar a una institución que reconoce como su máxima autoridad a una entidad internacional, la FIFA, y no al gobierno de su Excelencia Nayib.

Digo todo esto como analista, fríamente, sin calenturas que me nublen la mente. En mis 40 años de vivir en El Salvador nunca me he enamorado del fútbol salvadoreño. Nunca fui a ver un partido de la Liga Mayor, ni en televisión, ni en un estadio. No conozco a nadie de la FESFUT ni me interesa defender a nadie de este submundo con mala fama. Como todo el mundo, asumo que existe corrupción en la FESFUT y los clubes. Por supuesto sería bueno que se investigara, pero no como lo hace esta fiscalía, por encargo del gobierno.

Lo que pasa ahora con el fútbol no es un asunto deportivo. Es un asunto político, parte de la lucha del Estado por el control de la sociedad entera. El fútbol mueve las pasiones de las masas y esto lo hace apetitoso para un gobierno autoritario. Para ustedes, los aficionados que van a los estadios, que sufren y celebran con sus equipos, el fútbol es un mundo aparte de la política. Saben que también es un business y hay corrupción e intrigas, pero para ustedes sigue siendo un asunto de amor -y a veces de odio- entre el equipo que siguen, sus jugadores y ustedes, las barras de hinchas. Incluyendo los que no van a los Estadios, sino que gritan los goles en las salas de sus casas o en un chupadero. Es un espacio de libertad y como tal, es muy sensible a la intervención y la imposición política.

A los gobernantes con vocación autoritaria les molestan y estorban todos los espacios independientes de libertad. Por eso, lo que ahora están tratando de hacer con el fútbol -tomar control- también lo van a intentar con las universidades, las iglesias, los sindicatos, los gremios profesionales y empresariales.

En todos estos ámbitos de independencia, el éxito de la imposición gubernamental depende de si hay o no resistencia. Pudieron tomar control de muchos sindicatos, de la justicia, la fiscalía, la Corte de Cuentas, el Tribunal Electoral, del Instituto de Acceso a la Información Pública e incluso la Procuraduría de Defensa de los Derechos Humanos, porque había suficientes funcionarios que fácilmente se dejaron intimidar y comprar. No dudo que esto vaya a pasar o ya esté pasando con los dueños de los clubes. Pero no les está funcionando con los árbitros, porque ellos no están en esto por el pisto, sino por el amor al deporte. Y muy difícilmente les va a funcionar con la afición.

¿Cómo intimidar, extorsionar o comprar a esta masa anárquica y rebelde de hinchas? Están ahí para divertirse, para vivir pasiones, para sentirse libres. No los pueden reprimir, porque saben que pueden encender fuegos peligrosos. No los pueden comprar, porque no son parte de transacciones económicas sino de transacciones emocionales.

Ustedes no van a tolerar pasivamente que la política y la vocación de poder contaminen la poca diversión y alegría que les queda, para muchos la única. Parece que Nayib y Yamil hicieron mal cálculo. Es una cosa tomar control de disciplinas elitistas como el tenis, incluso el básquet, pero el fútbol es un fenómeno popular y quien se mete con él, provoca lo que menos necesita: resistencia popular.

Al fútbol, su independencia y su autenticidad no los van a defender ni los dueños de los clubes, para quienes todo es negocio, ni tampoco los funcionarios, sino los jugadores, los árbitros y, sobre todo, la afición. Juntos son la base popular del fútbol. Pueden defenderlo. Puede ser una señal para los otros sectores de que pronto perderán su independencia si no la defienden.

Saludos,





viernes, 15 de julio de 2022

Carta a mi viejo amigo campesino de Morazán: ¿Qué dirías vos de la Lista Engel? De Paolo Luers

 Dicen que la lista que anda circulando aún es sujeta a revisión y aprobación. Mejor: Todavía la pueden completar.



Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 16 julio 2022

Querido compa:


Un fantasma recorre las redes sociales: la temible ‘Lista Engel’, en la cual el gobierno de Estados Unidos señala y sanciona a funcionarios centroamericanos que han “cometido actos de socavar los procesos e instituciones democráticas, de corrupción significante o de obstrucción de la investigación de tales actos de corrupción”. Esta es la definicióde la ‘Lista Engel’ plasmada en una ley, que obliga (o tal vez más bien permite) al presidente de Estados Unidos señalar y sancionar a dichos funcionarios.


Digo ‘fantasma’, porque alguien en Washington ha decidido filtrar la ‘promoción Engel 2022’, aunque no esté confirmada oficialmente. A saber porqué... Yo me atengo a lo que en 1984 me dijiste vos, mi amigo campesino-miliciano de Jocoaitique, cuando los nuevos helicópteros, armados de cohetes, comenzaron a hacer sus estragos en Morazán. Me preguntaste: “¿Por qué los gringos nos mandan estos inventos? ¿Quieren más masacres?” Yo traté de darte explicaciones geopolíticas, históricas, estratégicas y estratosféricas - pero me interrumpiste: “No entiendo nada de esto, compa. ¿Sabe qué?: Así como los caminos de dios son misteriosos, igual los de los gringos. Vaya usted a entenderlos...” 


Así que no me debería hacer la pregunta de porqué en Washington hacen tanto misterio con su ‘Lista Engel’. Quizás para mantener en zozobra a este montón de pícaros que saben que califican para ser incluidos en la lista. Porque con esta definición que el Congreso da a la ‘Lista Engel’ podría (o más bien, debería) aplicar a todo el gabinete de Bukele, inclusive a él. 


Tampoco debería yo quebrarme la cabeza sobre a quienes al fin incluirán y a qunes no – ¿y porqué, con qué criterios? De antemano extraña que en esta lista que circula sólo salen señalados 7 personeros de El Salvador. 


Puedo entender porqué no podrán incluir a Nayib Bukele, quien obviamente es la cabeza de esta argolla de corruptos y antidemocráticos. No pueden dinamitar los puentes entre dos gobiernos que están condenados a convivir. Pues, tampoco incluyeron a Juan Orlando Hernández, mientras fue presidente de Honduras, pero al sólo terminar su mandato de una vez se lo llevaron esposado para ser enjuiciado en Nueva York. 


Se entiende esto de los puentes. ¿Pero cómo explicarse que el más pícaro operador político, que se llama Herbert Saca, no está ni en la lista del 2021, ni en la lista que ahora circula? “Te dije”, me dirías voz si hubieras sobrevivido la guerra, “los caminos de dios y los gringos...”


Aunque tengas razón, viejo, no puedo dejar de adivinar porqué en la nueva lista (todavía no oficializada) figura la esposa de René Figueroa, pero no las esposas de Toni Saca y Mauricio Funes, Wanda Pignato y Ligia Saca, cuando no hay duda que ambas eran cómplices de las tramas mafiosas de sus esposos. Vaya usted a saber...


Por lo menos ahora, con la vieja y la nueva lista, ya han sido señalados de corruptos y antidemocráticos 5 miembros del gabinete de Bukele (3 todavía en funciones) y 4 de sus secretarios o comisionados presidenciales - o sea 9 miembros del círculo interno del poder. No podrán viajar a Estados Unidos (y pronto tampoco a países de la Unión Europea), y si tienen inversiones, cuentas bancarias y propiedades en el Norte, se las pueden congelar. ¿Y los demás pícaros sentados en la mesa del gabinete Bukele? Vaya usted a saber...


Ya en la lista del 2021 incluyeron a los 5 hombres que usurpan la Sala de lo Constitucional – pero ahora no mencionan a ninguno de los jueces, que se han prestado a aplicar las órdenes presidenciales de perseguir a opositores y a mandar a detención ‘preventiva’ a cualquiera que agarren en las redadas del régimen de excepción, tengan pruebas de su culpabilidad o no. Sin embargo, en la lista del 2022, si así se confirma, habría un mensaje muy fuerte a los jueces y fiscales salvadoreños: se señalarían a muchos de sus homólogos en Guatemala, Honduras y Nicaragua – por las mismas aberraciones jurídicas que aquí están cometiendo.


Todos pensábamos que van a cobrarles sus pecados a los principales capos de la bancada oficialista en la Asamblea, que han promovido tantas barbaridades antidemocráticas. ¿Porqué solamente reconocieron la labor antidemocrática del jefe de la fracción de Nuevas Ideas, Christian Guevara, y no del presidente de la Asamblea, Ernesto Castro? Vaya usted a saber, dirías vos...


Dicen que la lista que anda circulando aún es sujeta a revisión y aprobación. Mejor: Todavía la pueden completar.


Hay que reconocerlo: Algo saben en Washington de guerra sicológica. Pegar a algunos para atemorizar a muchos. Dejarlos en el limbo. Señalar a un presidente autoritario sin mencionarlo. De esto se trata, viejo.


Te mando saludos a la sección del cielo donde descansan los guerreros de Morazán.










miércoles, 13 de julio de 2022

Carta al ministro de Hacienda: Ya cayó en impago. De Paolo Luers

Ustedes han dejado de desembolsar los presupuestos operativos a las escuelas, las delegaciones policiales, los centros de salud y hospitales. Sólo gastan en hospitales para maquillar, cuando sirva para las fotos y tenga rédito mediático, pero no para el mantenimiento regular y para los insumos y medicamentos que necesitan. Igual con las escuelas.


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 14 julio 2022

Ciudadano Alejandro Zelaya:

¿Qué haría usted si el director del banco, donde tiene sus cuentas, saldría a cada rato en televisión diciendo que su banco no va a quebrar? Seguramente no dudaría en retirar sus fondos y ponerlos a otro banco.


Igual es sospechoso cuando un ministro de Hacienda repite y repite que “no va a haber impago”, que “el gobierno está solvente y va honrar sus obligaciones...” Sólo que, tratándose del gobierno, no tenemos la opción de cambiar de banco. Bueno, quien es inversionista, lo puede hacer – y lo hará, no tenga dudas, ministro.


Pero nosotros, los ciudadanos mortales, los trabajadores, empleados, pensionistas y pequeños, los medianos empresarios y comerciantes no tenemos esta opción, estamos atrapados con el gobierno y su ministro de Hacienda....


Usted jura que tendrá capacidad de honorar las obligaciones del Estado – y ataca de mentirosos a los expertos que lo ponen en duda. ¿Las obligaciones con quiénes? Siempre se refiere a los bancos o los fondos nacionales e internacionales a los cuales el país debe bonos, préstamos, Letes, Cetes (o cómo sea que los llamen)... y los respectivos intereses.

Tengo mis dudas, pero tal vez usted podrá hacer el milagro de pagarlos o renegociarlos o sustituirlos con nuevos préstamos. Tal vez lograría así evitar lo que en Wall Street y en los organismos internacionales llaman “default” o “impago”. Asumamos que así sea, aunque las agencias internacionales de calificación de riesgo auguran lo contrario. Pero, ¿cómo van a honrar las obligaciones que ya han dejado de honrar hace ratos: con los proveedores, con los veteranos de guerra, con los ancianos, con las escuelas, con otros servicios del Estado, con los municipios y sus comunidades?


Impago significa incapacidad de pagar. Quiebra, bancarrota, ruina en el campo civil – impago cuando es el gobierno. Entonces, pongámonos serios, ministro: Ya estamos en impago. Ya usted dejó de pagar lo que el Estado está obligado a pagar. 



Ustedes deben millones de dólares en concepto del FODES, y con esto tienen muchas alcaldías en impago: ellas tampoco pueden pagar a sus proveedores, ya no pueden garantizar la recolección de la basura, ya no pueden mantener proyectos sociales.


Ustedes han dejado de desembolsar los presupuestos operativos a las escuelas, las delegaciones policiales, los centros de salud y hospitales. Sólo gastan en hospitales para maquillar, cuando sirva para las fotos y tenga rédito mediático, pero no para el mantenimiento regular y para los insumos y medicamentos que necesitan. Igual con las escuelas.


Los delegaciones policiales se quejan que no les dan con qué comprar munición, papelería, alquiler del local, gasolina. 


A los vetarnos de guerra -e igual a los ancianos- no les pagan sus miserables pensiones.


Su gobierno debe $1,827 millones a sus proveedores. Muchos de ellos tienen más de un año de no poder cobrar y corren riesgo de quebrar. Por el impago del gobierno, no han podido pagar a sus empleados, y las familias de estos no han podido pagar las medicinas y la ropa para sus hijos, o el alquiler.


De este impago nadie habla, ciertamente no usted. Aunque ya se hace sentir el impacto serio sobre la economía de la gente. 


No teniendo para pagar todo, ¿a qunes les va a pagar y a quiénes no? ¿A los bancos o a los gobiernos locales, las escuelas y los hospitales?


Lo peor: No teniendo respuestas a estas preguntas, todavía ustedes están hablando de mega proyectos, que además de carísimos son innecesarios, como Bitcoin City y el Aeropuerto La Unión, fantasías megalómanas de un presidente.


Horrible dilema que tiene usted. Y lo peor es que no lo reconoce. Tal vez ni siquiera lo entiende. ¿O simplemente le es indiferente?

Atentamente,






lunes, 11 de julio de 2022

Carta al vicepresidente: Se acabó la farsa. De Paolo Luers

Si ya no sirves para mostrar que existe un moderado dentro del régimen, ¿para qué sirves a Nayib Bukele y su clica? Para nada. 

 


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 12 julio 2022

Ciudadano Félix Ulloa:

Todavía algunos ilusos te veían como alguien con el cual tiene sentido discutir. Estaban preocupados por tu apoyo a Bukele y su esfuerzo de desmontar la democracia, pero al mismo tiempo pensaban que tu podías ser una voz de moderación. Esto habrá sido la ilusión de la gente del NDI (la fundación política del partido Demócrata de Estados Unidos) cuando negociaron contigo un convenio para conjuntamente someter a discusión pública tu propuesta de una nueva Constitución.

Esta ilusión se les fue para abajo cuando organizaron el primer evento público. Primero, porque para ti nunca fue un foro de discusión con la ciudadanía, sino una plataforma de promoción y propaganda. Hablaste maravillas de la nueva Constitución, que por encargo del presidente elaboraste con tu elenco ‘ad-hoc’. Era de esperar, diría yo. Segundo, porque al solo bajar del podio, botaste con la derecha lo que acababas de construir con la izquierda: la ilusión de una reforma constitucional que consolidaría la democracia y protegería las libertades y los derechos de los ciudadanos.

Como bien describe la columna del Centro de Estudios Jurídicos en la Prensa, diste tu dulce discurso sobre una nueva Constitución pero al solo bajar del podio y enfrentar las preguntas incómodas de los periodistas, te quitaste la máscara y hablaste como un verdadero seguidor de Nayib Bukele: “Cuando estamos en guerra, hay información que debe ser reservada, porque en un período de guerra… y voy a citar las palabras de San Ignacio de Loyola, el fundador de los jesuitas, que dijo 'en una ciudad sitiada cualquier disidencia es traición'”.

“Cualquier disidencia es traición”. Sólo dictadores o sus lacayos pueden decir semejante barbaridad. No trates de esconderte cobardemente detrás de la figura de San Ignacio. Sabes perfectamente que esta barbaridad no la dijo él, sino que la inventó Fidel Castro para justificar la represión contra los disidentes. Que interesante que hoy alguien, quien por lo demás se presenta como curado de sus fantasías castristas, cita esta mentira de Fidel…

Ya que estabas destapándote, lo hiciste con todo. No sólo justificaste como ‘daño lateral’ la muerte de la transparencia, sino también un régimen penitenciario que incluye el encarcelamiento de inocentes sin derecho a defensa, sometidos a abusos, tortura e incluso a la muerte. Confrontado con estas muertes, tu respuesta fue reveladora: “Siempre en una guerra habrá víctimas inocentes. Son daños colaterales”.

Entonces, ahí se terminó de esfumar la ilusión de quienes contra toda lógica continuaron viéndote como interlocutor racional y como factor de moderación. ¿Cuál racionalidad y cuál moderación?

Se te fue por la culata el tiro. Aprovechándote de la ingenuidad (o en algunos casos, del oportunismo) de algunos actores internacionales, conspiraste para tender una trampa a la opinión pública: abrir un gran debate para darle legitimidad a tu propuesta inconstitucional de una nueva Constitución, pero tu temperamento autoritario te traicionó y convirtió este foro en una trampa para ti mismo, en la cual se terminó destruyendo la ilusión de Félix Ulloa como interlocutor válido para los sectores preocupados por la democracia en El Salvador. Torpeza se llama esto…

¿No tienes claro lo que significa? Sin la ilusión sobre tu supuesta integridad y honestidad, ya no tendrás ningún valor. Si ya no sirves para mostrar que existe un moderado dentro del régimen, ¿para qué sirves a Nayib Bukele y su clica? Para nada. Disparates autoritarios y amenazas, como las que diste, las dan mucho mejor Walter Araujo, Porfirio Chica, Geovanni Galeas, Carlos Hermann Bruch y Ernesto ‘El Brozo’ Sanabria. Vaya, ponete en la fila de estos desquiciados.

Nunca entendiste bien tu papel en esta trama. Se acabó la farsa.

Atentamente a tu mala suerte, 







viernes, 8 de julio de 2022

Carta a Adrián: Tu vida sí cuenta y tú muerte sí existe. De Paolo Luers

 La muerte de un detenido -aunque haya sido violenta, por ejemplo por estrangulación, por golpes o por tortura- no es homicidio. Por decreto. Vaya país el nuestro...


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábajo 9 julio 2022

Adrián:

Vi las fotos de tu entierro en tu natal pueblo de Jucuapa. Se ve que la gente de tu pueblo te quiere. No quieren así a un pandillero. Quieren así a alguien útil para la comunidad. A vos te agarraron, bajo el régimen de excepción, como criminal. Te mataron en el penal. Pero la gente de tu barrio te entierra como uno de ellos...

 

Según Medicina Legal, moriste el lunes 4 de julio en el penal de Mariona. Causa de la muerte: “asfixia mecánica por estrangulación”.

Según tu hermana, fuiste “sometido y al custodio se le pasó la mano y lo mató con la macana."

Según el gobierno, este 4 de julio hubo cero homicidios en el país.

 

Quiere decir: para el gobierno, tu vida no cuenta y tú muerte no existe. 

 

No lo tomés personal, Adrián: No es con vos, es política general del gobierno. Los 54 muertos en penales, registrados desde el inicio del régimen de excepción y de la “guerra contra pandillas” declarada por el presidente, no se incluyen en la estadística de homicidios. No vaya a ser que la mala suerte de un sospechoso de terrorismo ensucie las estadísticas del gobierno.

 

La muerte de un detenido -aunque haya sido violenta, por ejemplo por estrangulación, por golpes o por tortura- no es homicidio. Por decreto. Vaya país el nuestro...

 

Y esto pasa cuando los homicidios en los penales -o sea, de personas bajo custodia y responsabilidad de las autoridades- están sobrepasando los homicidios afuera de los penales. Igual las desapariciones, que por cierto tampoco entran en la estadística de homicidios del gobierno – ni siquiera después de haber aparecido los cuerpos en fosas comunes. Tampoco existen. Por decreto.

 

Así que estamos bien, a cada rato el presidente en Twitter celebra días con cero homicidios - como aquel lunes 4 de julio que te mataron en Mariona.


 

El hecho que vos fuiste miembro querido y respetado -y ahora llorado- de tu barrio La Cruz de Jucuapa - no importa. 

El hecho que te ganaste la vida como taxista, dando de comer a tu familia y un futuro a tu hijo de 4 años – no importa.

El hecho que no tenías ningún antecedente policial y que te arrestaron, según los mismos agentes de la PNC, sólo porque alguien “de adentro”, o sea de los anteriormente detenidos y sometidos a tortura, te había señalado – no importa.

El hecho que no hay ninguna investigación de la Fiscalía sobre la causa de tu muerte – tampoco importa. ¿Y cuál es el problema?, en los otros 53 casos tampoco hay investigación...

 

No importa al gobierno. No importa al presidente. Pero sí importa a tus familiares. Sí importa a tu hijo. Sí importa a tus vecinos. Sí importa a los familiares, amigos y vecinos de otros que fueron detenidos sin causa y salieron muertos del penal. A todos ellos también va dirigida esta carta.


 

No nos acostumbremos a este tipo de muertes sin explicación, sin investigación, y sin responsables. No son normales. Necesitamos un movimiento como “Black Lives Matter” en Estados Unidos. La vida de los pobres importa.

 

Descanse en paz, Adrián,