viernes, 8 de octubre de 2021

Carta sobre una nueva Constitución para una República Bukeliana. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 9 octubre 2021



Esta carta va a todos los que están preocupados por la nueva Constitución que nos quieren recetar, hecha a la medida de la necesidad de Bukele de institucionalizar el poder absoluto en su manos: una “Nueva Constitución para una Nueva República”. ¿Cómo vamos a reaccionar los que defendemos el régimen democrático y pluralista?

Bukele encargó a Félix Ulloa a presidir una Comisión Presidencial para elaborar la nueva Constitución y le dio la instrucción de proceder de una forma que dé la apariencia de amplia participación y discusión. Esto fracasó. Ninguno de los expertos constitucionalistas serios y honestos aceptó participar en esta farsa inconstitucional. No es una Comisión Presidencial que puede elaborar una Constitución. Hasta el Dr. Fabio Castillo, amigo de Ulloa y de Bukele, se retiró de la Comisión, para no manchar su nombre. Entonces, cuando el 15 de septiembre Ulloa entregó la encomienda a su amo Bukele, era evidente que fue obra de un grupito reducido de insignificantes juristas.

Ahora ya es claro que van en serio con su atentado contra la Constitución, incluso contra la “cláusula pétrea” que prohíbe la reelección presidencial. Pero de repente parece que no está muy claro cómo reaccionar a este elefante blanco que está sentado en nuestra sala. No podemos hacer como si no existiera. Existe y está bravo. Resulta que la cosa se vuelve complicada porque Ulloa, para vendernos el trago amargo de una Constitución autoritaria, ofrece un cóctel mezclado con algunos ingredientes dulces: reformas racionales y no controversiales, que corresponden a necesidades populares.

Entonces, algunos se dejan jalar a un debate sobre cuáles elementos de la propuesta de Ulloa pueden ser aceptables, cuáles son discutibles y modificables, y cuáles hay que rechazar. Pero al hacer esto, caen en la trampa que nos pusieron cuando metieron algunos dulces a la medicina tóxica. Han puesto temas que parecen racionales. Son los ganchos para que los constitucionalistas y analistas políticos serios participen de la discusión. Pusieron otras cosas tan obviamente absurdas, sólo para retirarlas, una vez que logren que todos participen en la discusión. Bukele ya comenzó este juego: Puso a Ulloa a mencionar los temas de aborto y matrimonio sólo para él poder decir: ¡No conmigo! Tratarán de presentar el proyecto final como resultado de un proceso participativo.

Hay que decirlo con toda claridad: Mientras exista en el país un gobierno que destruye el orden constitucional y mientras no exista independencia de los otros órganos fundamentales del Estado, el Legislativo y el Judicial, no puede haber ninguna reforma constitucional, mucho menos un proceso constitucional que nos lleve a una Carta Magna nueva. La Constitución no es negociable.



El adefesio de Ulloa, que de hecho es de Bukele, hay que rechazarlo y combatirlo, pero como paquete. Sin abrirlo. Este gobierno y la Asamblea que controlan son antidemocráticos hasta los huesos, en su ADN. Son incapaces de concertar. Con ellos no se puede negociar, mucho menos reformas constitucionales.

Tal vez al final no podremos evitar que con el control que tienen sobre la Asamblea y la Corte aprueben la Constitución que quieren. Será una Constitución ilegítima y habrá que sustituirla, una vez que este régimen pierda el poder. Entonces, con la confluencia de toda la pluralidad de los sectores democráticos, se podrá iniciar un proceso constituyente Mientras tanto, hay que defender la Constitución vigente hasta con los dientes.

Saludos,






jueves, 7 de octubre de 2021

Abren la caja de Pandora, y sale: Nada. De Paolo Luers

 Publicado en EL DIARIO DE HOY, viernes 8 octubre 2021



Conocí en México a un chero, por cierto muy buena onda, activista de todas las causas revolucionarias, que orgullosamente se decía marxista. Nunca había leído un solo texto de Karl Marx, pero sí la tira (no tan) cómica del caricaturista mexicano Rius llamada “Marx para principiantes”. Un día, en octubre del 1987, lo visité y me encontré al buen hombre gustosamente estudiando la revista Forbes con su primera lista de los hombres más ricos del mundo. Y me explicó, desde su particular punto de vista, cómo todos estos multimillonarios habían hecho sus fortunas: por robo, por evasión de impuestos, por lavado de dinero, por narcotráfico, por corrupción. “Ve, hasta Pablo Escobar aparece en la lista…”.



No voy a reconstruir toda la discusión que se generó, porque duró horas, y como casi siempre, nunca llegó a nada. Yo traté de hacer ver que leyendo revista Forbes, aparte del caso del jefe del cartel de Medellín, nada indicó que las orígenes de las fortunas eran ilegales. “No me joda, todo el mundo sabe que son ladrones”, me dijo el buen hombre. Al fin me rendí…

Si hubiera sido un marxista de verdad, me hubiera dicho que estas fortunas son resultado de explotación capitalista, a veces por generaciones. Sobre esto hubiéramos podido tener una discusión seria. Pero para mi amigo, simplemente “robo es robo, y punto”.

De esta historia me acordé cuando empecé a leer, en diferentes periódicos, su gran revelación de los “Pandora Papers”, una extensa documentación de las cuentas y empresas que muchos ricos, incluyendo figuras políticas, mantienen en países considerados “paraísos fiscales”. Y sorpresa, sorpresa: resulta que hay políticos, expresidentes, incluso presidentes en ejercicio del poder, tienen fortunas grandes que en parte son manejadas por compañías creadas en lugares como Panamá, Islas Bahamas, Gibraltar y otros. Nadie tiene la mínima duda de que son mecanismos que se pueden usar para evasión de impuestos, lavado de dinero u otros delitos. Igual como se puede usar Bitcoin u otras cripto-monedas y cript-cuentas. Dice la Real Academia Española que cripto significa oculto o encubierto...

Pero los periódicos que participaron en el estudio minucioso de cientos de los miles de documentos financieros filtrados llamados “Pandora Papers” no hacen alegaciones de delitos. Sólo describen cómo y con qué socios y bufetes de abogados se montaron compañías y abrieron cuentas “offshore”, o sea afuera de sus países de procedencia.

Surprise, surprise: ahora sabemos que algunos expresidentes latinoamericanos son muy ricos y tienen compañías y cuentas en otros países, donde se pagan menos impuestos que en sus propios países. Y gracias a El Faro, que es parte del consorcio de los “Pandora Papers”, sabemos que uno de estos expresidentes es Alfredo Cristiani. “Ya ves”, me diría mi amigo mexicano, “cómo este hombre ha robado dinero, evadido impuestos y cometido a saber cuántos delitos más”.

Bueno, yo no puedo afirmar que no es el caso. No sé nada sobre las operaciones financieras de la familia Cristiani, y lo que leí ahora no indica que cometió delitos. Sólo puedo decir: Mientras nadie presente pruebas, no se puede asumir ilegalidades.

El Faro tampoco ha hablado de delitos. Cierto. Igual que Forbes nunca ha dicho que las fortunas, que figuran en su lista de los más ricos del mundo, son de origen ilícito. Lo que a los marxistas de capotilla y otros “perfectos idiotas latinoamericanos” no les impide asumir que así sea.

El Faro no alega delitos, porque quedó curado de una investigación anterior, en la cual documentó que FUSADES mantenía su fidecomiso en el extranjero. Lamentablemente lo hizo de una manera tan maliciosa, insinuando ilegalidades sin poder documentarlas, que después tuvo que recularse. Terminó pidiendo disculpas públicas a la fundación y a sus lectores, y al fin perdió a uno de sus mejores editores. Pero aún con esta experiencia, El Faro “enriquece” su documentación de los “pandora Papers” con algunas insinuaciones. De manera de contrabando, vincula su descripción de las operaciones “offshore” de Cristiani con alegaciones que diputados de Nuevas Ideas han hecho sobre el supuesto uso fraudulento de fondos reservados por parte del expresidente. Sólo mencionan estos alegatos, no cometen el error de hablar de ilegalidad. Igual en el caso de Francisco Flores: combinan la documentación de sus operaciones con menciones de los famosos cheques de Taiwan, sin tener la capacidad de vincularlos y con esto comprobar que el expresidente escondió fondos de origen ilícito.

Pero de repente, en medio de la descripción de las operaciones corporativas y financiera de Cristiani, con no tan sutil malicia El Faro insertó este párrafo: “La protección a los dueños de empresas extraterritoriales es legal. Sin embargo, esto puede prestarse a la evasión de impuestos en los países de donde sale el dinero, así como a delitos de mayor relevancia, como el pago de sobornos, el lavado de activos o el financiamiento al terrorismo, entre otros”.



Mi amigo en México diría: “¿Ves?, no te dije, todos los presidentes son ladrones. Ahora resulta que también financían el terrorismo…”.
Yo diría: Calmate, güey. En un país como El Salvador, donde la ley de extensión de dominio es aplicada como instrumento de confiscaciones sin debido proceso, y donde las acusaciones infundadas prosperan en la fiscalía, sería estúpido quien no aproveche todos los métodos legales para proteger su patrimonio.

Por suerte, no tengo este dilema…



miércoles, 6 de octubre de 2021

Carta a quien sea que esté a cargo de la Biblioteca Nacional. De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 7 octubre 2021

El concepto chino de moderno y salvadoreño



Estimados amigos:

Ni siquiera sabemos cuál instancia del gobierno es responsable del proyecto de la nueva Biblioteca Nacional en la Plaza Barrios. Por tanto no sé a quién dirigir esta carta. ¿Es el MOP? ¿Es el Ministerio de Cultura? ¿Es Casa Presidencial? El único que habla del proyecto y lo promueve es el presidente mismo. ¿O será que las decisiones se toman en la oficina de alguna autoridad estatal de la República Popular de China, país que va a financiar y ejecutar la obra?

Lo único que sabemos es que ya están demoliendo el edificio actual de la Biblioteca Nacional, el antiguo Banco Hipotecario, que junto a la Catedral Metropolitana, el Palacio Nacional forma la histórica Plaza Gerardo Barrios. ¿Quién tomó esta decisión? No sabemos. El edificio está bajo protección como patrimonio cultural, igual que el conjunto de la Plaza Barrios. Por tanto, teóricamente tuvo que haberse hecho un estudio y gestionado un permiso del Ministerio de Cultura, también de la OPAMSS y la alcaldía. ¿Existen esos permisos, y sobre cuáles bases legales han sido otorgados? No sabemos. Todo el proceso de la demolición ha sido declarado asunto reservado.



La otra cosa que sabemos es que existe un diseño para el nuevo edificio. Luce bastante futurista. No es feo, ¿pero se adapta a una plaza bajo régimen de patrimonio histórico? No sé, no he visto estudios, debates, foros de expertos y ciudadanos sobre esta interrogante. El diseño aparentemente se hizo en China, y por todo lo que sabemos y no sabemos lo puede haber aprobado el comisario del Partido Comunista en algún ministerio de China. No es que por esto el diseño sea feo, ¿pero es el diseño que corresponde a nuestra cultura? Esto no es algo que se puede decidir en China. Ni en Casa Presidencial. Para eso existen, o deberían existir, mecanismos de estudio, debate de expertos, participación ciudadana, concursos de ideas y diseños con arquitectos y urbanistas nacionales e internacionales. Nada de esto se hizo.

En cuanto a la concepción académica de una biblioteca nacional para el siglo 21, no sabemos quiénes la elaboraron. ¿Se lo dejaron también a los chinos, quienes no son el mejor ejemplo para la libertad y diversidad de pensamientos?

Tampoco sabemos si se hizo un estudio medioambiental, como lo exigen a cualquier empresa para construir un edificio nuevo. Si existe, no lo conocemos y no lo vamos a conocer, porque todo esto sólo se discute con los chinos. Y uno se pregunta quiénes discuten eso con los chinos?

Cosa parecida pasó con el Hospital Bukele en la Feria Internacional. No hubo concurso de diseño, no hubo expertos internacionales de construcción de hospitales, no hubo estudios para determinar si el lugar era el más adecuado.

Argumentaron que actuaron respondiendo a una emergencia nacional. Está bien, así se pueden construir hospitales de emergencia, pero no el hospital central de un país. El resultado: Puede ser que sirva para la emergencia, absorbiendo buena parte de los pacientes de Covid y el centro de vacunación, pero nunca se va a convertir en un hospital general funcional.

Lo mismo puede pasar con el Hospital Rosales. Acaban de anunciar que van a reconstruirlo y completarlo con edificios nuevos, pero descartaron el diseño ya hecho con mucha asistencia de expertos internacionales. No vaya ser que los que planificaron tan mal el Hospital El Salvador hagan el nuevo diseño para el Rosales.

La moraleja de todo esta historia: No puede ser un egocentrista en Casa Presidencial que decida solo, sin criterios ni procedimientos profesionales, académicos, administrativos y de participación ciudadana sobre megaproyectos como hospitales, la Biblioteca Nacional, autopistas, aeropuertos, Surf City o cualquier locura que se le ocurra.

Ni modo, la Biblioteca Nacional, que podría (y debería) haber sido expresión de la identidad cultural del país y de una visión compartida de su futuro, nos caerá del cielo. Un día despertaremos y los chinos nos pusieron el edificio, a su estilo, con sus trabajadores, y cambiaron el carácter de la plaza central de nuestra capital.

Saludos, 









 



lunes, 4 de octubre de 2021

Carta a los que aún no se han vacunado: ¡Déjense de pajas!. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 5 octubre 2021

El Hospital de Covid en la ex-feria



Estimados amigos:

Tal vez algunos todavía no se han dado cuenta que otra vez tenemos un pico alto de contagios de Covid-19, que los hospitales están llenos y que diariamente hay más muertos que en cualquier otro pico que hemos tenido el año pasado. Si no se han vacunado, porque no se dieron cuenta que el virus ahí anda más bravo que nunca, ¡despiértense ya!


El gobierno tiene interés político de esconder los verdaderos números de muertos. Reportan cifras de 15 o un máximo de 17 fallecidos diarios, pero los médicos que trabajan en los hospitales nos cuentan que son 2 o 3 veces más. 


Y saben otra cosa: Los que tienen ya sus dos vacunas, aunque también pueden contagiarse, no son los que están postrados y entubados en el Hospital de la feria, aislados de sus familias. Los que están graves y mueren, en su gran mayoría son gente como ustedes que no se han vacunado. Por las razones que sean: por ignorancia, porque les resulta incómodo ir a los centros de vacunación, porque tienen miedo a la vacuna - o incluso si creen a los pendejos que difunden que lo que mata no es el virus sino la vacuna.


Por la razón que sea, amigos, no son válidas. Aunque le salgo incómodo, cualquier salvadoreño, por donde viva, puede ir a vacunarse. El gobierno está llevando la vacuna a todas partes. No hay pretexto. Y olvídense del miedo y de la desinformación y de los falsos profetas: Hacerles caso les puede costar la vida.


Igual hagan caso a las recomendaciones que dan los médicos, el gobierno y los medios de comunicación: Hay que llevar mascarillas en los lugares donde hay gente. Aunque no lo crea, las pinches mascarillas pueden ser incómodas, pero salvan vidas. Tal vez la suya. 


El otro día me encontré con fulano que no llevaba mascarilla, y cuando le reclamé, me dijo: “Me extraña que vos que sos opositor al gobierno me decís lo mismo que Bukele. Yo no le hago caso al gobierno.” ¡Qué idiota! No entiende que ponerse la mascarilla y vacunarse no es hacerle caso a Bukele. Es hacerle caso a la razón. Es hacerse un favor a si mismo y a su familia... 


Por cierto, entre los miles que participaron en la marcha del 15 de septiembre no vi ni uno solo que anduviera sin máscara. El virus no conoce colores políticos, y tampoco la lucha contra la epidemia.


Así que si no tienen acceso a pedir la cita por internet, pidan a algún familiar o vecino que le ayude. Toma 2 minutos. Déjense de pajas, pretextos y comodidades y vayan a vacunarse. Si no lo hace, corre peligro de contagiarse y morir. Hágalo voluntariamente, antes de que el gobierno se vea obligado a tomar medidas drásticas de limitar su libertad de circulación y de entrar a restaurantes, parques, o buses. En muchos países ya lo están haciendo.


Saludos, 










viernes, 1 de octubre de 2021

Contra la antipolítica. Columna Transversal de Paolo Luers

 Publicado en EL DAIRIO DE HOY, sábado 2 octubre 2021

Juli Zeh, de 47 años de edad,  es autora de 9 novelas exitosas

Recientemente leí la ponencia que la escritora alemana Juli Zeh dio en 2019, cuando le otorgaron el premio literario Heinrich Böll. La novelista, que también es jueza constitucionalista, hace una radical crítica a la antipolítica, con el argumento central que lleva a destruir la democracia y crea espacio para el autoritarismo. Voy a traducir las partes más importantes de su ponencia publicada en el semanario Die Zeit


***

“De repente, para ser cool, ya no bastaba exhibir su desinterés en la política, sino se tuvo que estar en contra de ella. No en contra de un determinado programa político, sino contra la política en sí. Sobre todo contra ‘los políticos’, todos los políticos, que de manera general fueron presentados como una especie subhumana.”


Así empezó también en El Salvador. Percibiendo que había mucho malestar a los partidos y sus gobiernos, un ambicioso populista se montó encima de una crítica justa, la explotó, la manipuló con un discurso contra ‘el sistema’ y ‘las élites’ y la logró transformar en una masivo sentimiento de antipolítica.


“La imbecilidad se volvió ilimitada. Lo nuevo fue ponerla en escena como si fuera una audaz ruptura de tabús - y que lograron explotarlo para ganar atención.”


Funcionó. La gente comenzó a ponerle atención al joven empresario con discurso retador. Se desmarcó del partido que lo había contratado primero como publicista, pagándole millones, para luego llevarlo a gobernar la capital, para poder presentarse como rebelde antisistema. La gente le compró esta maniobra. La frase de Juli Zeh que “la imbecilidad es ilimitada” no sólo se refiere a los discursos que políticos pueden asumir, sino también a las masas que se lo creen...


“No es casualidad que en todas partes se eligieron candidatos que se presentaron de manera absurda pero exitosa como enemigos declarados de la política y las élites. Donald Trump (anti Washington) y Boris Johnson (anti Europa) son los mejores ejemplos. El desprecio a la política se ha vuelto programa político, sobre todo en la orilla derecha del espectro político.”


La versión criolla de estos políticos se llama Nayib Bukele. Llega a la presidencial con un programa político que se reduce al rechazo de ‘los mismos de siempre’. En el tercer año de su presidencia no ha presentado programa de gobierno ni planes para ninguno de los problemas del país.

 

“El siguiente paso: El político se vuelve enemigo, al cual no hay que permitir hablar. Y después: Cero tolerancia para opiniones diferentes a la antipolítica. Aunque surja de la sociedad civil.”


En esta fase estamos ahora. Sólo que la ‘cero tolerancia a opiniones diferentes’ ya no es puro discurso, sino una práctica gubernamental. Se removió una Sala de los Constitucional entera por disentir con el presidente. Ahora están removiendo a los jueces que siguen creyendo en la independencia judicial. Empresarios que no comulgan con la ideología antisistema del presidente, son sujetos a acoso de parte de Hacienda y la fiscalía. Los medios de comunicación independientes y críticos y sus periodistas son declarados ‘enemigos del pueblo’.





“Urge poner fin al auto-odio que padece nuestra democracia y regresar a un trato respetuoso para con nuestro sistema político, para con nosotros mismos y la manera como convivimos. Si les retiramos nuestro apoyo a las instituciones; si nos hundimos en frustración y cinismo; si aceptamos la conclusión de que nuestras instituciones ya no sirven para nada y que de todos modos no pueden producir los cambios necesarios, entonces desechamos todos los instrumentos que tenemos para enfrentar los desafíos del presente, sea el cambio climático, la transformación digital o la migración masiva.”


Lo más probable es que la constitucionalista alemana que habla así no conoce lo que está pasando en El Salvador, pero sus palabras describen fielmente nuestros dilemas. Si no erradicamos el odio que han sembrado contra los políticos, la oposición, las ONG y fundaciones de carácter cívico, los empresarios y periodistas independientes, no habrá manera de salvar la democracia.  


¿Esto significa que vamos dejar de criticar a los políticos? Por lo contrario, democracia no funciona sin crítica. La política comete errores, inclusive delitos, y la manera de enfrentarlos es la crítica, el debate, la transparencia y una justicia que funciona con independencia.


“Por cierto tiempo la democracia tal vez podrá sobrevivir el desprecio que sufre. Pero no eternamente. La democracia necesita demócratas, si no morirá.”


Esta última es la frase que más me llama la atención en la ponencia de la escritora Juli Zeh, porque resume la situación nuestra. Para nuestro consumo en El Salvador, agrego: “La democracia necesita demócratas que se unan, se expresen y que se apoderen de la política para rescatarla.”







Carta a Sara Hanna: Te cambiaste de bando. De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DAIRIO DE HOY, sábado 2 octubre 2021

Venezuela y El Salvador


Estimada Sara:

Dicho en venezolano, “saltaste la talanquera”. Indigna el papel que estás jugando en El Salvador. De luchadora contra una dictadura, te has convertido en protagonista de otra..


Para que no haya malentendidos: Yo siempre voy apoyar la lucha del pueblo venezolano contra la dictadura, que túpareces haber abandonado. Como periodista lo he hecho durante varios años (2008-2012). Hice seis viajes a Venezuela - viajes de exploración periodística y mucha discusión política. Publiqué seis series de reportajes y entrevistas en El Diario de Hoy, para explicar a los salvadoreños el carácter dictatorial del régimen chavista y el complicado proceso de la unidad de la oposición. Esta labor me valió que a partir de 2012 el gobierno venezolano me prohibió la entrada al país.


Conocí de cerca lo que significa para un pueblo la pérdida de la libertad de expresión, de una prensa independiente, de jueces donde se puede buscar justicia o protección ante los abusos del poder. Conocí de cerca también el valor de los activistas opositores y de unos dirigentes dispuestos a arriesgar todo para recuperar la democracia. En este contexto llegué a conocer y admirar a Leopoldo López, Henrique Capriles, Bony Pertiñez, Freddy Guevara, el general Baduel, y otros incontables dirigentes. Llegué a ver a Voluntad Popular como un ejemplo fascinante de cómo construir un proyecto político alternativo a los partidos desgastados.


Te cuento todo esto para que puedas entender cómo me siento indignado por el hecho que tantos activistas de Voluntad Popular, aparentemente dirigidos por ti, se prestan a enseñar a los hermanos Bukele cómo se desmantela una democracia y construye un régimen autoritario. Me pareció tan inconcebible que escribí cartas a Leopoldo y Carlos Vecchio para pedir explicaciones. Nunca me contestaron. Publiqué la carta a Leopoldo, y el que me contestó fue Lester Toledo, expresando su total apoyo a Nayib Bukele, su partido y su gobierno.


Ustedes se cambiaron de bando, de la lucha por la democracia, al trabajo por su destrucción. No han tenido el valor de hacerlo en Venezuela, porque es socialmente inaceptable. ¿Por qué creen que sea aceptable si lo hacen en otro país, convirtiéndose en mercenarios? Parece qué creyeron que su lamentable rol en El Salvador pasaría desapercibido, que lo podían mantener en secreto o presentarse como unos simples exiliados políticos ganándose la vida brindando servicios técnicos en El Salvador.


Te tiene que haber dolido que poco a poco la prensa independiente reveló tu verdadero papel en la maquinaria política de los Bukele. Ya salió en El Faro y en Armando.info que eres la mano derecha de Karim y Nayib, que das órdenes a los ministros; que el grupo de Voluntad Popular diseña campañas de desinformación - luego de haber dirigida la campaña electoral. 


Parece que a ustedes -y esto lamentablemente incluye a Leopoldo- los autoritarios no les preocupan ni molesta, siempre cuando sean de derecha. Apostaron a que Trump iba a salvar Venezuela. Se hicieron aliados de Iván Duque, quien gobierna en Colombia sin respeto a los derechos humanos. Lester Toledo trabajó en las campañas de la derecha en Chile y Colombia, antes de llegar a El Salvador a dirigir las campañas de Nuevas Ideas, los hombres de la nueva derecha salvadoreña. 


¿A esto ha llegado Voluntad Popular? Qué decepción, porque lo conocí como el partido de los jóvenes que se rebelaroncontra Chávez, pero no para regresar a las fracasadas políticas de las derechas. Voluntad Popular nació como un movimiento progresista.



¿Sábes quiénes se solidarizan con la lucha de los venezolanos contra Maduro y de los nicaragüenses contra Ortega? Los mismos que luchan aquí contra una nueva forma, aparentemente más cool, de dictadura. ¿Acaso crees que los Bukele van denunciar a Maduro por la falta de libertad de prensa e independencia judicial?


Las dictaduras no conocen ideologías, solo demagogia. Y la lucha por la democracia es una sola, en Venezuela, Cuba, Nicaragua y El Salvador.


Algún día alguien como Leopoldo me tendría que explicar cómo uno puede luchar contra una dictadura y apoyar otra. 

 

Saludos,

Posdata: Los sábados normalmente escribo de cine o series. Hoy también. Agregando un enredo de amor, esta historia de traición es materia prima para una telenovela.







miércoles, 29 de septiembre de 2021

Carta de Paolo. Asunto: Asamblea antipopular. De Paolo Luers

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 30 septiembre 2021



Estimados amigos:

Si no fuera tan triste, sería para reírse una payasada más de los pasapapeles que ocupan los 64 curules en la Asamblea: La diputada estrella del bukelismo, Dania González, vestida de colegiala, repitiendo como lora que “la Asamblea es la voz de la población”, sea lo que sea que el entrevistador le pregunte.

La realidad es otra. Solamente en la última plenaria, esta fracción de “diputados del pueblo” mandó, sin debate, al archivo tres propuestas legislativas de la oposición: La primera, para garantizar por ley que los salarios se sigan pagando en dólares. Rechazada, al archivo. La segunda, para poner candado a quienes quieran usar el Bitcoin y la billetera digital Chivo para lavado de dinero. Rechazada, al archivo. La tercera iniciativa, para regular las prestaciones y beneficios para veteranos de guerra de la Fuerza Armada y de la guerrilla.

La propuesta de prohibir el pago de salarios en Bitcoin obviamente es popular. Igual la otra de garantizar que el gobierno honre las promesas que Bukele hizo a los veteranos de guerra. Y la iniciativa de garantizar que nadie use la billetera Chivo y el Bitcoin para lavado de dinero mal habido, no la querían ni siquiera discutir, porque toca intereses oscuros detrás de la imposición del Bitcoin como moneda legal, cosa que por buenas razones ningún otro país ha hecho y a la que se oponen todos los organismos internacionales contra el lavado de dinero y el financiamiento de grupos ilegales y terroristas.

La máquina cian



Estos bloqueos sistemáticos de NI-GANA-PCN afectan negativamente a amplios sectores de la sociedad, incluyendo a muchos que han votado por la bandera cyan. Sólo negar a los veteranos de guerra sus prestaciones afecta a 130,000 beneficiarios y sus familias. ¿Y cuántos son los empleados del gobierno, que serían los primeros a los que les pagarán sus salarios con dinero de Monopoly?

Estos son sectores que en la marcha de protesta del 15 de septiembre todavía no participaron masivamente, pero que ya están organizándose para movilizarse. ¿Entonces, de qué tamaño serán las próximas marchas?

La “nueva Asamblea”, dirigida autoritariamente por el eterno capataz de Bukele, Ernesto Castro, tiene la mayoría celeste que tiene porque la gente creía en las promesas de que ahora se iba a legislar “en favor del pueblo”, como todavía siguen sosteniendo Dania González y todos los activistas cyan convertidos en diputados. ¿Qué pasará cuando más y más sectores se den cuenta de que fueron promesas vacías y mentirosas, y que esta “nueva Asamblea” sólo legisla en favor del clan Bukele y sus aliados?

En Casa Presidencial ya se están haciendo esta pregunta y otras:
– ¿Qué pasará si el oficialismo pierde su ventaja más importante: la ausencia de una oposición política unida y combativa?

– ¿Qué nos pasará si los partidos de oposición despiertan de su letargia y comienzan a vincularse a la sociedad civil y su descontento?

– ¿Qué pasará si el gobierno y Congreso de Estados Unidos sigue aplicando sanciones por cada abuso de autoridad y ataque al orden constitucional cometido por Bukele, su Asamblea y su Corte?

– ¿Qué pasará si la gente común y corriente comienza a darse cuenta de que ya no hay instancias jurídicas que les puedan proteger contra abusos del gobierno?

– ¿Y qué pasará si poquito por poquito el gobierno pierde la hegemonía que ha alcanzado en las redes sociales y la opinión pública?

Parece que a partir de los golpes mortales a la independencia judicial, de la imposición del Bitcoin y de la respuesta popular del 15 de septiembre el proyecto de poder total de Bukele comienza a ser cuesta arriba.

Saludos,