sábado, 24 de abril de 2021

Observador Político: PACIENCIA INTELIGENTE. De Paolo Luers


Publicado en EL DIARIO DE HOY, domingo 25 abril 2021

En muchas conversaciones sobre el futuro del país y su democracia, de repente alguien dice frases como: “Olvídense, estos van a gobernar 10 o hasta 15 años.” Y la conclusión de esto o es “hay que armarse de paciencia” o incluso “mejor adaptarse, ni modo.”

Yo saco otra conclusión: Eso es la conclusión que ellos quieren que saquemos. Ellos siendo los que ahora se están emborrachando del poder. Yo me niego a aceptar que los viejos como yo, que hemos hecho la guerra, la paz y la democracia, ya no veremos la luz al final del túnel. No me voy a resignar a esto, porque esto es lo que ellos necesitan. Aunque sé perfectamente que las batallas para recuperar la democracia plural con contrapesos funcionado la van a dar otras generaciones y ya no los viejos, esto no me remite a un futuro lejano. Estas tras generaciones ya están en edad de adultos, ya están académicamente y profesionalmente preparados para asumir el liderazgo. No son futuras generaciones, son presentes y ya son y serán crecientemente los más afectados de este régimen autoritario: falta de oportunidades de empleo; ausencia de un plan de reforma educacional que los pongan en condiciones de ser protagonistas, no solo consumidores de la sociedad e industria del conocimiento; deudas públicas que ellos van a tener que pagar; impuestos que les tocarán porque financiar el sistema de pensiones desfinanciado…

Bukele con sus Nuevas Ideas ha encontrado la fórmula mercadotécnica para llenara los jóvenes de la ilusión de un “nuevo comienzo” en la política. Les han despertado expectativas muy altas, los cuales no tendrán ni capacidad, ni fondos y ni siquiera la voluntad de cumplir. No hay nada más peligroso para un régimen populista que toda una generación defraudada.

Así que no acepto la tesis de los 10 o 15 años que va a durar este régimen, no sólo porque entonces yo ya no estaría vivo para ver el renacer de la democracia que nosotros conquistamos haciendo la guerra y la paz, sino porque este régimen que ahora está tan de auge y de fiesta, no es sostenible. Chocaría pronto los límites delo que un sistema clientelista puede hacer para prevenir crisis sociales que generan descontento y desilusión. Y cuando esto pasa, los nuevos liderazgos opositores tienen que estar listos para convertir el descontento y la desilusión en conciencia y movilización opositora. Seríamos unos indecisos y hasta cobardes sino trabajaríamos día y noche para que en el 2024 haya condiciones para recuperar la democracia pluralista y el estado republicano, con órganos independientes y contrapesos al poder ejecutivo.

La paciencia que necesitamos no es para aguantar 15 años de gobiernos autoritarios y políticas populistas. Esto no sería paciencia, sino resignación y rendición. Disculpen que lo diga sin rodeos. Necesitamos paciencia para reconstruir la oposición, tanto en los partidos como en la sociedad civil; para empoderar liderazgos nuevos que estén listos siempre cuando el populismo reinante se enrede en sus improvisaciones, contradicciones y mentiras. Paciencia y sabiduría. Sabiduría e inteligencia. Inteligencia y organización. Organización y cercanía y empatía con la gente. Empatía y capacidad de comunicar. Todo esto y liderazgo. Liderazgo local. Liderazgo sectorial. Liderazgo nacional.

Frente a un gobierno tan decidido de ejercer su poder para remover obstáculos y contrapesos, nadie puede esperar de la empresa privada que no se acomode para poder seguir operando sin convertirse en blancos de ataques, acosos y extorsiones políticas al estilo Daniel Ortega. Las empresas no son unidades de combate político. Pero igual los empresarios, en vez de practicar paciencia-rendición, deben practicar paciencia inteligente: Hacer pacientemente lo necesario para poder funcionar, pero también para no perder la capacidad de convertirse en parte de la transición democrática, de la recuperación económica y de la reforma social a la hora que se abra esta posibilidad por la crisis de credibilidad y descontento social que enfrentaría el populismo. No necesitamos empresarios (ni mucho menos empresas) que se conviertan en mártires. Necesitamos estrategia y paciencia inteligente.

Los viejos tenemos un papel en esto. Tanto entre los empresarios, los académicos, los luchadores sociales, los defensores de libertades. Ya no como protagonistas. Mucho menos como líderes. Pero sí como personas que pueden aportar la sabiduría de movimientos opositores que sólo pueden estar en manos de jóvenes. Nosotros sabemos el valor de la paciencia, de la unidad, de la tolerancia, de la pluralidad. Aprendimos el valor de estos principios al calor de luchas y errores. Los jóvenes de hoy no están condenados a pagar los mismos costos nuevamente.





viernes, 23 de abril de 2021

Carta a los amantes de las series (2): Clases sobre política, poder y ética. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 24 abril 2021

Cuando se habla de series sobre el poder, todos pensamos en ‘House of Cards’. Todos los demás intentos se series políticas de Hollywood tuvieron que medirse contra los esposos Underwood. Bueno, Netflix se fue para Europa, donde hay otros criterios para interpretar la política y el poder, y produjo ‘Borgen’ (en Dinamarca) y ‘Marseille’ (en Francia. Netflix quiere ser un jugador mundial - y como tal tiene que trascender los gustos y los patrones culturales y políticos ‘made in USA’. 


Quien quiere hacer series ‘hecho in Europa’, no puede solo quedarse con los juegos del poder por el poder a la Washington, tiene que saber construir dramas alrededor de la dialéctica entre el poder y la ética, los principios y el pragmatismo.


El mejor ejemplo es ‘Borgen’. Los daneses se orgullecen ser ciudadanos de uno de los países más democráticos del mundo. ‘Borgen’ es el nombre del Palacio de Christiansborg en Copenhague, en el cual convergen todos los poderes del estado, más los periodistas que entran como Juan en su casa. La serie cuenta la llegada al poder de una mujer, que sería la primer jefa del gobierno en Dinamarca. Es una mujer obsesionada con la regeneración ética de la política, pero al mismo tiempo realista: sabe que no puede llegar al poder, ejercerlo y hacer las reformas necesarias sin pactar alianzas, hacer concesiones. La serie saca su trama dramática del conflicto entre este pragmatismo y la visión ética de la política que tiene Birgitte Nyborg. Son conflictos externos: entre ella y sus aliados o adversarios. Pero corresponden a conflictos internos: su amor al poder choca con el amor a la verdad y con el amor a sus hijos y sus hombres.


Cada episodio de ‘Borgen’ es una lección sobre las relaciones entre poder y ética. Birgitte es la mujer conflictuada que demuestra que cuando es necesario para renovar la política, hay que formar un partido nuevo; que para cambiar un país, hay que superar el miedo al poder y usarlo. Y cuando esto no funciona, intentarlo de nuevo, con nuevas alianzas. La serie vive de la extraordinaria actuación de Sidse Babettt Knudsen como Birgitte Nyborg, pero sólo como cabeza de un elenco fogueado en la mejor escuela: el teatro. Pero sobre todo vive de la fineza y sutileza de la trama dramática y de los diálogos. Con esta serie, Netflix adquirió ciudadanía europea...


‘Marseille’ es igualmente político, pero muy diferente. Está situada en un ambiente no comparable con Dinamarca: en la ciudad portuaria de Marseille, donde por siglos se han cruzado la política, el crimen organizado, minorías étnicas y empresarios corruptos. Es una serie sobre un alcalde, protagonizado por el genial Gérard Depardieu, y su ejercicio inescrupuloso de poder. En una ciudad como Marseille no puede haber política exenta de corrupción, crimen, traiciones y pactos inconfesables. También ‘Marseille’ vive de la relación entre política y poder; entre el sueño que el todopoderoso alcalde tiene de la modernidad de su ciudad y las alianzas oportunistas que tiene que aceptar para alcanzar su sueño y para mantenerse como el centro del poder en esta ciudad de intereses y egos opuestos. 


La trama vive de la relación entre el alcalde Taro (Gérard Depardieu) y el joven Lucas Barrès (Benoît Magimel), su mano derecha y heredero, pero quien lo traiciona. ¿Cuál es el hilo conductor político de esta serie? Ambos, el alcalde viejo y alcalde joven, son maestros de la conspiración y del arte de tejer pactos cambiantes. Ambos son oportunistas que saben jugar sucio. Pero el viejo Taro juega sucio dentro del marco de lo institucional. Es capaz de venderse a sus adverasrios y de vender a sus aliados. El otro juega sucio rompiendo el marco institucional, vendiéndose al diablo: a la mafia. Es el conflicto entre un pragmatismo oportunista y un oportunismo corrupto. 


‘Marseille’ también es un curso intensivo sobre política y la naturaleza del poder. Pero es un drama oscuro. ‘Borgen’ es material didáctico apto para todas las edades, lo pueden disfrutar idealistas y románticos. ‘Marseille’ solo para quienes aguantan y disfrutan contradicciones y cinismo. Pero todos van a disfrutar a Depardieu, quien está en su elemento en este pantano de ciudad. La prensa ‘seria’ europea ha dado malas notas a ‘Marseille’. Se enredaron con tanta corrección política. No son capaces de amar a Birgitte y al mismo tiempo al alcalde Taro. 


Quisiera ver más series ‘negras’. Tal vez una en base de la ‘Trilogía de Marseille’ de un autor nacido en los barrios bajos de esta ciudad, Jean-Claude Izzo, quien nos dejó tres geniales del género noir (negro): ‘Total Kheops’, ‘Chuomo’ y ‘Soleá’ (libros disponibles en español en Amazon). 

Disfruten las series, 





miércoles, 21 de abril de 2021

Telegramas polémicos. De Paolo Luers

Centro Comunitario de Salud San Antonio Abad


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 22 abril 2021

Al presidente: Al fin tengo respuesta a la pregunta que siempre me hacen: ¿Y no ves nada bueno del gobierno de N? Puedo contestar: La campaña de vacunación Covid-19 está funcionando muy bien: el sitio web, el call center, las citas, todo funciona. Y con excepción del día del arranque, también la logística. Enhorabuena.

 

A los profesionales de Salud en los centros de vacunación: Felicidades y gracias por su dedicación, amabilidad y eficiencia.

 

Al Dr. Alabi: Funcionando tan bien su plan de vacunación, ¿por qué diablos usted lo decretó secreto del Estado? ¿Qué está escondiendo? Viendo la eficiencia de la campaña, la clandestinidad sólo puede estar relacionada con la corrupción en el sistema de adquisiciones de su ministerio.

 

Al ex ministro Rogelio Rivas: ¿Cómo se le pudo ocurrir que un empleado como usted podría aspirar a ser candidato presidencial en el 2024? ¿No sabe usted que estas decisiones se toman en ‘la famiglia’ y que no cualquier empleado puede apuntarse? Además, ¿usted realmente se creó que puede tomar crédito por la reducción de los homicidios, cuando sabe que esto se gestó aparte de su ministerio?  

 

A Peter Dumas: ¿Podría usted explicarnos porque el informe que un ex empleado del Ministerio de Seguridad hizo para el Organismo de Inteligencia y que llevó a la caída en desgracia del ministro Rivas, fue entregado a los hermanos del presidente. ¿A quién reporta usted como jefe de Inteligencia del Estado, al presidente de la República o a ‘la famiglia’?

 

A Pablo Anliker: ¿Cómo se siente uno cuando de ministro lo degradan a viceministro y cuando todo el mundo asume que se queda en el ministerio no por su capacidad sino sólo para garantizarle el fuero? El fuero suyo no sólo le da inmunidad a usted, sino que protege al gobierno de una investigación del escándalo de las compras y la distribución de los alimentos.

 

A Oscar Ortiz y Erick Salguero: ¿Cuándo van a someter a conocimiento y debate público el análisis de las causas de la derrota de sus respectivos partidos FMLN y ARENA? Su silencio ya está provocando que muchos comienzan a preguntarse: ¿Cuándo van a renunciar y abrir espacio a una verdadera renovación de sus partidos?

 

A los candidatos y sobre todo las candidatas de los diferentes partidos de oposición que hicieron campañas valientes: Aunque no fueron electos, jugaron un rol importante y deben seguir jugándolo. Esta elección no fue un punto final, sino el punto de partida para un proceso largo de acumulación y renovación. Asuman el liderazgo.

 

A los alcaldes electos: Viene un ataque fuerte a la autonomía municipal, que va a afectar a todos los gobiernos locales, incluyendo los encabezados por Nuevas Ideas y Gana. No se dejen reducir por el gobierno central a simples pasapapeles y mendigos. El ataque vendrá con zanahoria y garrote. Agarren las zanahorias y repelen los garrotes. Movilicen a sus comunidades.

 

A todos ustedes, saludos de 





lunes, 19 de abril de 2021

Carta a Annalena Baerbock: Visionaria pragmática. De Paolo Luers

Annalena Baerbock. 40 años. Madre de dos hijas.
Master en  Derecho Internacional Público.

Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 20 abril 2021

Estimada candidata:

Este lunes fuiste nombrada como la apuesta de los Verdes para gobernar Alemania. Es la primera vez en la historia de 40 años que este partido ecologista reclama el derecho de encabezar el gobierno. Me encanta la manera como asumiste este reto: con una sonrisa y la determinación de aprovechar el momento histórico y la oportunidad de tomar el poder. Eso es extraordinario para los Verdes, que durante 40 años estaban más cómodos en la oposición, en lo políticamente correcto. Con una excepción, en 1998, cuando los Verdes entraron como socio minoritario en una coalición con el socialdemócrata Gerhard Schröder y el verde Joschka Fischer asumió el Ministerio de Relaciones Exteriores y el rol de vice-jefe del gobierno. Ni el partido socialdemócrata ni los Verdes estaban preparados para el pragmatismo extremo y el manejo del poder de la pareja Schröder-Fischer. La izquierda nunca perdonó a Schröder sus reformas restrictivas al Estado del Bienestar, y los Verdes nunca perdonaron a Joschka Fischer que los obligó a tragarse la participación del ejército alemán en las misiones militares de la OTAN en la ex Yugoslavía. Cuando en 2005 perdieron las elecciones, ambos partidos entraron en profundas crisis internas. 

Ahora, con la candidatura tuya, los Verdes regresan a un pragmatismo nuevo. No es la versión cínica de Joschka Fischer: parece que al fin han encontrado cómo conciliar su programa ecológico, que por naturaleza es radical, con realismo político, con el abandono de la soberbia de los que se sienten los salvadores del mundo y de la humanidad. Detrás de esta conciliación entre realismo y visión está el hecho de que encontraron cómo conciliar ecología y economía. Mientras estaban predicando el principio del sacrificio necesario para salvar al mundo, nunca llegaron cerca del poder. Hoy que presentan la visión de un crecimiento económico basado en tecnología ecológicamente sostenible, de repente están en serio compitiendo por el poder. 

Hay quienes piensan que te pusieron de candidata por consideraciones de género y paridad. Están equivocados. Tu candidatura surge del hecho que al final los Verdes tienen una estrategia del poder. Los Verdes apostaron a la persona con más determinación y fuerza de voluntad, pero al mismo tiempo con más claridad y autocontrol para resistir las tentaciones del poder, del oportunismo y de la soberbia.

Te escucho hablar de un “comienzo nuevo” bajo tu liderazgo, y no me suenan las campanas que me ponen en alerta siempre cuando escucho la retórica de los populistas de izquierda y derecha, que manifiestan que quieren “refundar la República” o “abrir nuevos capítulos de la historia”. Hemos escuchado este lenguaje de los caudillos de Podemos en España, de Trump, de López Obrador hablando de “la cuarta transformación” y de Nuevas Ideas, el trampolín al poder de Nayib Bukele en mi país El Salvador. Todos siempre combinan su mesianismo con incesantes ataques a “los mismos de siempre” y con un desprecio profundo a los procesos de transición democrática en sus respectivos países. Ya desarrollamos un fino detector de populismo barato y mentiroso. Por eso es tan refrescante escucharte hablar de la necesidad de “un comienzo nuevo”, pero sin ningún discurso de odio y desprecio a los demás partidos y corrientes de pensamiento, sino como una invitación y una oferta. 

Esto te permite mantener todas las puertas abiertas para construir coaliciones con todo el espectro político, menos la nueva derecha con sus tendencias racistas y xenofóbicas. Tu podrías conducir una coalición de centro izquierda, con los socialdemócratas y el partido ‘Die Linke’ (La Izquierda), pero igual una colación centro-derecha con los liberales o con los conservadores de la democracia cristiana. Siempre cuando estén dispuestos a aceptar que Alemania necesita políticas medioambientales serias y tecnologías limpias. Ni la derecha ni la izquierda son enemigos declarados tuyos, porque sabes que necesitas construir consensos nacionales para los cambios que tu país necesita.

Puedes ganar estas elecciones y convertirte en la verdadera heredera de Angela Merkel. Así se consolidaría la nueva forma de gobernar practicada exitosamente por Jacinda Ardem en Nueva Zelandia, por Sanna Marin en Finlandia, por Antonio Costa en Portugal, más el intento de Joe Biden de regresar a una política basada en empatía y racionalidad.  

Te deseo éxito. Despertaste en muchos un nuevo optimismo realista. Si todavía fuera alemán, tuvieras mi voto. 

Saludos, 






viernes, 16 de abril de 2021

Carta a los amantes de las buenas series: Como romper tabúes con irreverencia. De Paolo Luers

 


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, sábado 17 abril 2021 

Antes las llamaron “telenovelas”, pero este nombre cayó en desprecio y desuso por las infumables producciones de Televisa que inundaron nuestros canales de televisión con todas sus historias y figuras cursi. Para distanciarnos de esta mala tradición, hoy hablamos de “series”...

 

Como prometí que una vez a la semana, los sábados, iba a permitirles descansar de los tensos temas políticos, y como tampoco les voy a dar de choto un preview de todo mi libro, voy a iniciar una serie de cartas sabatinas hablando de las buenas series que hay en Netflix. Para mi, Netflix ya es parte de mi vida, desplazando los canales de televisión por cable, que hace unos años eran la liberación de la pésima programación de los canales nacionales. Pasamos viendo cine domiciliar casi todas las noches, escogiendo en Netflix las mejores series. 

 

¿Por qué series y no películas? Bueno, también vemos películas. Pero resulta tedioso siempre encontrar buenas películas. Y además, tengo que confesar que he encontrado el sabor a la sensación de sumergirme en el mundo de una serie, acompañar a los mismos personajes en diferentes capítulos, identificarme con unos, detestar a otros, reírme de algunos... Es un vicio, yo sé, pero ya me quitaron el cigarro, por el pinche Covid hemos dejado de salir a bares o restaurantes, no puedo tomar muchas copas por las medicinas que tomo. Entonces, mejor me dejo seducir por las series...

 

Suficiente introducción. Aquí las primeras dos series que hoy quiero presentar.

 

1. The Kominsky Method (El método Kominsky)

Una comedia extraordinaria con Michael Douglas y Alan Arkin, sobre como envejecer, con momentos muy tristes y otros irresistiblemente cómicos. Vive de los diálogos sarcásticos y de la actuación llena de auto ironía de los dos actores principales, de 74 y 84 años, respectivamente, cuando rodaron la serie.  

 

2. Grace and Frankie

El equivalente femenino de The Kominsky Method, con Jane Fonda y Luli Tomlin, 78 y 76 años cuando la serie se inició. Las primeras temporadas son genialmente cómicas, también viviendo de la actuación de las protagonistas y del sarcasmo y la autoironía de los diálogos. Las últimos episodios pierden la originalidad. La trama general da para mucho: Dos mujeres de tercera edad, diametralmente diferentes, son unidos por el mismo golpe sufrido por ambas: sus maridos las abandonan para vivir juntos en un matrimonio gay. Aunque ahí está la trampa, nunca caen en ella, nunca hay el más mínimo tono de homofobia.

 

Las dos series, aunque muy distintas en sus tramas y estilos cinematográficos, tienen algo en común: se mueven con mucha elegancia y seguridad en el campo minado que son los temas de la vejez y el amor, de vejez y soledad. ¿Cómo envejecer sin renunciar a la sexualidad y sin sentirse inútil? ya es un desafío bastante complicado. Pero el verdadero reto es: ¿Cómo tratar estos temas en una comedia, cómo hacer que la gente se ría de las situaciones que este dilema genera, pero sin burlarse de nadie, sin caer en un estilo burlesco de slap stick? La única solución es la irreverencia. O es irreverencia o es cursi. Los creadores de estas series (Chuck Lorre de Kominski, Marta Kauffman y Howard J. Morris de Grace&Frankie), juntos con sus actores, juegan magistralmente con los riesgos de sus tramas y del tema, casi tabú, de la vejez. 

 

Decía en la introducción que el gran atractivo, que puede convertir una serie en un vicio, es cuando te hace parte de una familia, de una específica situación social, y de una historia. Es imposible ver a Michael Douglas, Alan Arkin, Jane Fonda y Lili Tomlin sin enamorarse de ellos, tomar partido en sus conflictos, sentirse en familia con ellos. 

 

En el caso de Grace&Frankie, dejé de ver la serie desde el principio de la última temporada, porque sentí que el tema estaba agotado. En el caso del Método Kominsky, estoy esperando ansiosamente la tercera temporada, anunciada para el 28 de mayo de este año.

 

Mientras tanto, vi la película Our Souls at Night con Jane Fonda y Robert Redford. Dos personajes que se conocieron toda la vida, y cuando llegaron cerca de los 80 años, se enamoraron. Otro ataque irreverente y poético al tabú sex & age. También está en Netflix.

 

Posdata: Las dos series que pienso presentar el siguiente sábado: Marseille (Francia, con Gérard Depardieu) y Borgen (Dinamarca, con la revelación Sidse Babett Knudsen), que son dos cursos intensivos en política y ética. Cada episodio una lección...

 

Saludos, Paolo





miércoles, 14 de abril de 2021

Carta al presidente: Controle su obsesión con el mega control. De Paolo Luers


Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, martes 15 abril 2021

Ciudadano presidente:

Para evitar malentendidos (o sea, malas interpretaciones), voy a comenzar esta carta con un par de aclaraciones:

    1. Es una buena decisión apostar a una intensa campaña de vacunación contra el Covid-19, con el fin de inmunizar la población adulta lo más antes posible.

    2. Para lograr esto, ha sido una decisión correcta hacer acuerdos con India y China para poder comprar las vacunas que fabrican. Puede ser que en Estados Unidos y la Unión Europea existen vacunas más eficientes, pero no están disponibles en las cantidades y los plazos necesarios. Esperar cuesta vidas.

Habiendo dicho esto, queda bastante que hablar de la manera como organizaron esta campaña de vacunación. Otra vez usted apuesta a la centralización y no a la descentralización. Así como su Secretaría de Prensa ha documentado ampliamente (aunque con propósitos perversos, como es la naturaleza de esta institución), yo recibí la vacuna en una Unidad Comunitaria de Salud. Soy testigo que en esta unidad (y me confirmaron que también en otras), se está dando un excelente servicio. Y esto a pesar de la exagerada burocracia, que el Ministerio de Salud está empleando. Ponen a médicos (!) a llenar formularios con los mismos datos ya acumulados en la base de datos que administra las citas. Observé que por lo menos 4 médicos no hicieron otra cosa que ayudar a las personas a llenar un formulario y luego comprobar en su tablet que los datos coinciden con lo que ya habíamos llenado en el sitio Web para pedir la cita. 

Pero a pesar de esta burocracia innecesaria (que obviamente no es culpa del personal de Salud desplegado en los centros de vacunación), el proceso en las unidades de salud fue fluido, con un trato amable y profesional. Quitando la excesiva burocracia, la atención en los centros de Salud podría ser doblemente expedito. Los médicos, en vez de llenar y revisar formularios obsoletos, podrían aplicar vacunas y fácilmente duplicar el número de ciudadanos atendidos por hora.


El único lugar que ha dado problemas serios es el megacentro de vacunación que armaron en lo que usted llama Hospital El Salvador. En vez de acarrear gente de Soyapango y Apopa a este lugar, con todos los problemas logísticos y de bioseguridad que implica, ustedes podrían haber habilitado en cada uno de las ciudades periféricas a San Salvador locales de vacunación DESCENTRALIZADOS en las unidades de Salud, escuelas, alcaldías y, ¿por qué no?, en farmacias, consultorios médicos, hospitales privados o incluso centros comerciales – así como lo están haciendo en Estados Unidos.


Usted tiene una obsesión con una excesiva centralización, porque quiere centralizar el control. Lo mismo se refleja en su anuncio de querer centralizar en una nueva entidad del gobierno central, las obras municipales de todo el país. En vez de una parte de los impuestos recaudados (el famoso FODES), los municipios recibirán obras hechas por el gobierno central. Adiós a la autonomía municipal, y adiós a décadas de una gradual descentralización del gobierno. Y las puertas abiertas a una corrupción centralizada...


La improvisación irresponsable que presenciamos en su esfuerzo de vacunar 10 mil personas al día en un solo megacentro, concentrando a los ciudadanos de tercera edad primero en los parqueos de centros comerciales para que esperen buses que los llevaran a este megacentro (y luego de regreso), es resultado de la obsesión que tiene usted con los megaproyectos. En realidad es la obsesión suya por el control total – y esto le impide a descentralizar, delegar la responsabilidad a otros, involucrar a alcaldías, farmacias, hospitales privados y los miles de consultorios de médicos.


Estoy seguro que ustedes, metiendo más recursos, pueden superar la improvisación con la cual arrancó su megacentro de vacunación y su sistema de acarrear a la gente. Pero nunca tendrá la eficiencia de un sistema que funciona sin centralización, control obsesivo y burocracia no necesaria.


Joe Biden no dijo a sus compatriotas: YO voy a vacunar a todos. Tampoco dijo: MI gobierno vacunará a todos. Dijo: Entre todos vamos a vacunar a todos, el gobierno sólo proporciona la materia prima, ustedes vacunen. Es de esta forma totalmente descentralizada que logran administrar 2 millones de dosis al día, sin aglomeraciones, sin burocracia, sin que los ciudadanos pierdan mucho tiempo. Y sin que la vacuna sea proyectada por un aparato de propaganda gubernamental en un regalo del presidente, incluso a sus adversarios políticos...


Pero me temo que usted no está listo para un debate sobre descentralización versus control. 

Saludos,