sábado, 11 de agosto de 2018

Carta ficticia de ARENA: Asumimos la responsabilidad

Estimados lectores:
Hay textos que nunca se escriben y discursos que nunca se pronuncian, porque nuestros políticos no entienden los beneficios de la audacia y de la autocrítica. 

Para señalar esta falla (y para provocar debate), varias veces he recurrido a un formato de ficción. He publicado pronunciamientos ficticios nunca hechos por los presidentes Saca, Funes y Sánchez Cerén. Es un truco literario. A veces es más efectivo que una columna analítica.
 

Hoy voy a usar nuevamente este truco, porque me temo que ARENA no va a tener el valor de pronunciarse como Dios manda sobre el caso Saca.


* * *


Al pueblo salvadoreño:

Las confesiones de Elías Antonio Saca son ciertas: Este hombre, quien fue presidente de la República por nuestro partido, desvió fondos públicos a nuestro partido.

Podríamos simplemente decir: El partido que recibió fondos lavados de Casa Presidencial fue la ARENA de Tony Saca y sus socios que ya no están en ARENA. Algunos están presos, otros en GANA, otros dedicados a hacer negocios con los fondos robados. Ellos controlaron las finanzas del partido, instrumentándolas para mantener control interno, sobre la selección del candidato presidencial para el 2009, y sobre su campaña electoral.

Podríamos decir que el dinero que Saca desvió hacía ARENA, solo él mismo lo utilizó para sus propios fines políticos: para imponer a su candidato, para una pésima campaña electoral – y luego de perderla, para dividir ARENA, comprar diputados y financiar el surgimiento de GANA.

Y no estaríamos mintiendo. Todo esto es cierto. Pero no es toda la verdad.

La otra parte de la verdad que hoy nos toca reconocer es: Tony Saca no usurpó el poder. ARENA cometió el grave error de entregarle el poder total sobre el partido y sobre el gobierno. ARENA falló, porque no ejerció ningún control sobre este poder – y no hizo nada para prevenir los abusos, incluyendo el robo de fondos públicos. El partido se hizo cómplice.

Pagamos un alto precio por esta complicidad. Perdimos las elecciones en el 2009, entregamos el poder a otro gobierno aun peor, el de Mauricio Funes. Esto significa que quien realmente pagó el costo de nuestros errores, fue el pueblo salvadoreño.

A partir de esto, nuestro partido entró en crisis, no solo por haber perdido el poder y la unidad, sino más bien por haber perdido la credibilidad. Aprendimos la lección, pero no nos atrevimos a explicarla bien a nuestras bases y al pueblo. Limpiamos la casa, comenzando por la expulsión de Tony Saca, lo que provocó la salida de sus allegados y la formación de GANA. Iniciamos un proceso complejo de recuperar la institucionalidad del partido, su democracia interna y su renovación.

Este proceso, contra muchas resistencias, al fin culminó en elecciones internas para nombrar el COENA, para elegir candidatos a alcaldes y diputados, y finalmente a nuestro candidato presidencial para el 2019.

Podríamos decir: La nueva ARENA no es el mismo partido que permitió la corrupción de Tony Saca y grupo, y que por tanto no tenemos porque asumir responsabilidad sobre los hechos revelados en el juicio penal contra Saca. Pero otra vez no sería toda la verdad.

Tenemos que asumir la responsabilidad por lo que se hizo a nombre de ARENA. Nuestros adversarios nos exigen que respondamos por los fondos desviados. Pero no, tienen que responder los que los robaron y los utilizaron para sus fines oscuros. Para ARENA solo hay una manera de asumir la responsabilidad: Reconocer que la tarea de la renovación del partido no está terminada; continuar y profundizarla; cerrar los espacios a los remanentes que todavía quedan del lastre de la complicidad con la corrupción; revalorizar la política, y erradicar el populismo en nuestro partido – y en el Estado.

Para cumplir con esta obligación, nuestra tarea es construir un gobierno responsable, probo y eficiente que resuelva los problemas del pueblo salvadoreño. No vamos a fallar nuevamente.

Mauricio Interiano, presidente del COENA
Carlos Calleja, candidato a la presidencia

* * *


Puede ser en otras palabras, pero algo así necesitamos escuchar de parte de ARENA.

Saludos,



viernes, 10 de agosto de 2018

Un ministro de defensa civil. Columna Transversal

Si las recientes declaraciones del general David Munguía Payés las hubiera dado un ministro civil al cargo de Defensa, hubiera sido un evento normal dentro del marco del debate político. Un miembro del gabinete de gobierno interviniendo en el debate de los temas políticos del día, aun los controversiales, no despierta alarmas, es normal y no revive el fantasma del militarismo. Un ministro uniformado sí.

Si analizamos fríamente las declaraciones de Munguía Payés, abstrayéndolos de la puesta en escena marcial en que las dio, no resultan tan descabelladas, y ciertamente no amenazantes. ¿Qué dijo en esencia? Hizo un llamado a las instituciones del Estado, incluyendo Fiscalía y Tribunal Supremo Electoral, a actuar responsables y no usar su poder arbitrariamente para obstaculizar la participación electoral de un determinado candidato presidencial. No tuvo que decir el nombre, todo el mundo entendió que estaba hablando de Nayib Bukele. Dijo que decisiones arbitrarias en materia electoral pueden provocar convulsiones sociales e incluso manifestaciones, que pueden desbordar en violencia. Dijo que la PNC se puede ver obligada a intervenir y, en consecuencia, también la Fuerza Armada, que está desplegada en tareas de seguridad pública.

Es una advertencia que muchos comparten y ha sido expresada por políticos de diferentes partidos, voceros de grupos ciudadanos, y columnistas. Por mi parte, he públicamente expresado que no es correcto querer detener a Nayib Bukele dilatando la inscripción de Nuevas Ideas como partido político, ni con la suspensión extemporánea de Cambio Democrático, ni mucho menos armándole líos penales. Para mí, Bukele representa un peligroso populismo que trata de convertir en antipolítica el descontento de amplios sectores de la población —y la única forma eficiente de derrotarlo es en elecciones libres y justas. Hasta los contrincantes directos de Bukele, los candidatos del FMLN y de ARENA, han expresado lo mismo. En esta situación, el llamado de un ministro a “fair play” electoral no está fuera de contexto.

Lo que está fuera del contexto no es el contenido, sino la forma. Lo que choca no es que un miembro del gabinete de gobierno haga esta advertencia, sino el hecho de que es militar activo, hablando a nombre de la Institución Armada. Lo que más choca es la puesta en escena: el ministro uniformado, rodeado de sus generales, en una ocasión incluso todos fusil en mano y con cara pintada de comandos. Esta forma despierta miedos, porque nos recuerda a las conferencias de prensa de La Tandona en medio de la guerra, cuando sí tuvimos una Fuerza Armada encima de las instituciones civiles.

Mi amiga Erika Saldaña analizó en las páginas de este Diario que las declaraciones de Munguía Payés riñen con los principios de la Constitución, que dicta que la Fuerza Armada tiene que ser apolítica y no deliberante. Y tiene razón, porque tenemos a un militar activo como ministro de Defensa. Por tanto, cuando él habla (y sobre todo cuando habla fusil en mano y rodeado de sus generales), se entiende que está hablando la Fuerza Armada.

“Ojalá que el próximo presidente tenga la sabiduría
de nombrar un civil como ministro de Defensa”

Este incidente es una razón más para romper con la tradición de tener un Ministerio de Defensa de puros oficiales, sin autoridades civiles. Ojalá que el próximo presidente tenga la sabiduría de nombrar un civil como ministro de Defensa.

Un ministro de Defensa civil perfectamente puede llevar a debate público las complicaciones que malas decisiones del poder civil podrían tener sobre el rol de la Fuerza Armada. Podría hablar de lo delicado que es para las FF. AA. el uso permanente que el poder civil está haciendo de ellas en tareas de represión del crimen. Y podría hacer advertencias como las que hizo Munguía Payés —sin comprometer el carácter apolítico de las FF. AA. El papel de un el ministro civil al cargo de Defensa sería administrar las relaciones entre política y FF. AA., entre opinión pública y FF. AA., entre conflictos sociales y FF. AA. (De paso sea dicho: Igual urge romper con la práctica del actual gobierno de entregar al Ministerio de Seguridad a oficiales de la policía, porque significa debilitar o incluso suspender la supervisión civil sobre la PNC).

Algunos le criticaron al ministro de haber exagerado el peligro de convulsiones sociales. Pero, ojo: la manera como inmediatamente Bukele retomó el tema parece darle la razón al general. Un día después de las declaraciones del ministro, el 31 de julio, Bukele escribió en Twitter: “Ya no vamos a bajar la cabeza, no vamos a volver a poner la otra mejilla. Al próximo bloqueo, nos vamos a las calles, sépanlo. La responsabilidad de lo que pase caerá únicamente sobre ustedes”. Y para que a nadie le quedara duda, en un siguiente tuit invocó el derecho a la insurrección que da el artículo 87 de la Constitución en caso de alteración del orden constitucional.

Esto es lo que el ministro estaba advirtiendo. Y además, otra cosa que sus críticos pasaron por alto: si esto pasa, la Fuerza Armada no se va a quedar de brazos cruzados, sino defender el orden constitucional. Como debe ser.

 

jueves, 9 de agosto de 2018

Carta al fiscal general: ¿Destape o tapadera?

Licenciado Douglas Meléndez:
Lo que molesta del juicio negociado entre la Fiscalía General y Tony Saca y Cia. no son las penas reducidas (10 años prisión para Saca y Elmer Charlaix, 5 años para Julio Rank y César Funes). Lo que molesta es que en este “juicio abreviado” no vamos a conocer toda la verdad.

Las penas de cárcel son secundarias, lo esencial es la verdad – toda la verdad sobre cómo funciona el poder de Casa Presidencial, que maneja cientos de millones sin rendir cuentas. Es un monstruo que aun no está desarmado, y solo conociéndolo con todos los detalles en un juicio público lo vamos a poder desmantelar y someter a los mecanismos de control institucional.

Esto tipo de acuerdos, con juicio abreviado y penas mínimas, solo son admisibles cuando ayudan a llegar a la verdad. En cambio, si sirven para mantenerla encubierta, son obscenos. En este caso, el caso que usted con tanta pompa bautizó “Destape de la corrupción” termina siendo tapadera.

Entonces, le pregunto: ¿En qué se benefician el Estado, el país, la ciudadanía con el juicio abreviado que negoció la fiscalía con los acusados más emblemáticos de caso Saca? Dicen que el Estado se ahorra un juicio tedioso de varios meses, con el desfile de cientos de testigos y peritos. Es un argumento perverso: Queremos escuchar a los testigos. Necesitamos escucharlos, conocer los números, las cuentas, los trucos, los beneficiarios, los colaboradores, los encubridores. Ahorrarnos esto significa privarnos del derecho a la verdad.

Usted ha autorizado este acuerdo con Saca, y nos tiene que dar las garantías que a pesar del juicio abreviado vamos a conocer toda la verdad. Lo primero que tiene que hacer es publicar el acuerdo que firmó con Saca y sus confesiones. No queremos que nos cuente, sino que publique estos documentos.
Usted nos tiene que comprobar que los beneficios que usted concede a Tony Saca y Cia. son a cambio de haber entregado toda la información. Solo así se justifican las penas mínimas y el juicio abreviado. Si no es así, no hay como justificar los beneficios, porque impiden el acceso a la verdad. Así de simple.

Malas lenguas ya dicen que usted quiere garantizar su reelección ahorrándoles a los partidos que se destapen sus conexiones con el caso Saca. Pero los partidos necesitan enfrentar la verdad. Mal favor haría a ARENA si no llega al fondo del problema. Es su oportunidad histórica de limpiar la casa. Pero la verdad afectará igual a GANA, cuyo surgimiento Saca financió. Junto con su sucesor Funes y el FMLN, probablemente también con fondos lavados de Casa Presidencial. Todo esto necesitamos saber, para poder evaluar cuál de los tres partidos (y sus candidatos) ofrece con credibilidad que no seguirán con las mismas mañas.

Si Tony Saca ha tenido la valentía de relevar la verdad, por más que lo comprometa, se merece la pena reducida – y también nuestro respeto. Si no, esta negociación con la fiscalía resulta ser otra más de sus transas.

Si Tony Saca confesó para proteger a su familia, también merece respeto. Pero este acuerdo con la fiscalía se vuelve perverso si al final los únicos que serán condenados con todo el peso de la ley son los empleados de Casa Presidencial.

Todo depende ahora de lo que usted nos va a revelar sobre la verdad que pudo alcanzar con las confesiones de Tony Saca y sus cómplices. No nos diga que la verdad está en los archivos de la fiscalía, tiene que ser pública. Es la materia prima para la tarea que tenemos adelante de subsanar el sistema corrupto en Casa Presidencial, de una vez por todas.

La pelota está en su cancha, señor fiscal general.

Saludos,


 

martes, 7 de agosto de 2018

Carta a los políticos: Hacen falta nuevas ideas

Estimados políticos:
Hacen falta nuevas ideas. Sin mayúsculas. La urgencia de introducir a la política nuevas ideas no está resuelta por el truco de marketing de crear un partido que ocupa este nombre.

Hoy que están de vacaciones, les reto que las usen para pensar sobre cuáles son las iniciativas, las prioridades, las soluciones que necesita el país.

Solo un ejemplo: A los alcaldes de San Salvador y su área metropolitana, pero también a los que quieren asumir el gobierno central en 2019, les reto que piensen sobre cómo vamos a manejar los desechos sólidos en las próximas décadas. En 2019 se vencen los contratos que tienen las alcaldías con MIDES – contratos que han amarrado a los municipios a un esquema mafioso de pagar caro a una empresa monopolista por recibir y procesar nuestra basura. Los contratos se vencen, pero nadie en los gobiernos locales ni el central ha desarrollado un modelo que nos libere de esta extorsión. Así que la única alternativa es volver a engancharse con MIDES – o dar el negocio redondo a otro consorcio igualmente extorsionista.

Es una alternativa falsa. Ya existen en el mundo modelos tecnológicos y empresariales que funcionan al revés, donde la basura se trata como valiosa materia prima, cuya venta genera ingresos a los municipios. Esto requiere de mucha inversión, pero luego promete grandes beneficios y hasta ganancias.

¿Quien hará estas inversiones? ¿El Estado? ¿Los municipios? ¿Un consorcio empresarial con experiencia y tecnología adecuada? ¿O la combinación de todas estas opciones, en forma de un Asocio Público Privado? ¿Cuál es el marco legal y regulatorio que necesitamos para esta transformación?

Sobre todo esto esperamos ideas y propuestas audaces, no solo de la política, también de la empresa privada y la academia. Mientras tanto, lo mínimo que podemos exigir es que los alcaldes no cometan el error de firmar en el 2019 ningún contrato, con nadie, que vuelva a amarrarlos por años o décadas al modelo mafioso. Y que inmediatamente comiencen a crear las condiciones para una solución permanente y beneficiosa para las finanzas comunales y el medio ambiente.

En la pasada campaña electoral de alcaldes, no escuchamos a nadie hablar de esto. Que no nos pase lo mismo en la campaña presidencial. Porque estamos frente a un problema del Estado, del país. Debemos obligar a los candidatos presidenciales a presentar soluciones que correspondan al siglo 21, soluciones audaces pero factibles.

Esto es solamente un tema donde necesitamos ideas de solución. Solo dos otros ejemplos:
  • La crisis energética, que se nos viene encima si no cambiamos la manera de invertir en la generación de energía.
  • La crisis penitenciaria. Con maquillajes como el plan “Yo Cambio” y “Medidas Extraordinarias” no vamos a desactivar esta bomba de tiempo. Necesitamos una reforma que a la vez crea la base para una política de inclusión productiva y la reinserción social de la población carcelaria.

Y así hay una lista interminable de temas que gritan por ideas practicables: educación vocacional, tratamiento de aguas negras, transporte público…


Nos quieren vender que estamos entre una batalla entre ideas viejas e ideas nuevas. Falso. Lo que necesitamos es una batalla entre ideas buenas e ideas malas; ideas demagógicas e ideas aplicables que cambien la realidad del país. Esta es la campaña electoral que queremos ver. No es un juego de marketing.

Saludos,


Aclaración: Por un error técnico, esta carta programada para sabado 4 agosto, fue solamente publicada en esta fecha en el MAS y en Segunda Vuelta., pero no en El Diario de Hoy. En este periódico salió publicada el martes 7 de agosto.



jueves, 2 de agosto de 2018

Carta a los activistas de la Sociedad Civil: “¡Elijan bien!” versus “¡Elijan ya!”

Estimados amigos:
Comparto la preocupación que todos ustedes expresan sobre el peligro que significa no tener Sala de lo Constitucional. Es grave. Pero pongámonos serios: Mucho más grave sería tener una mala Sala – electa a tiempo, pero incluyendo manzanas podridas.

La única manera que la Asamblea, con la matemática que tiene, hubiera podido elegir a tiempo era repartiendo cuotas: Te doy un magistrado de Sala, y de oferta dos suplentes…

Evitar esto fue la exigencia unánime de todas las organizaciones de la sociedad, que vigilan este proceso de elección de magistrados. Todos exigimos a los diputados que eligieran a los mejores, y no a los más cercanos a sus partidos.

Esta presión cayó principalmente sobre ARENA. Por una simple razón: Es el único partido que tiene capacidad de veto. Sin votos de ARENA no pueden elegir a ningún magistrado, aunque todos los demás se pusieran de acuerdo. Por esto hemos exigido a ARENA que usara su veto. Y todos, yo incluido, criticamos fuertemente a ARENA cuando sacó a luz su primera lista de elegibles, que inexplicablemente incluía a Carlos Pineda, director de Probidad, y Sonia de Madriz, titular de la Procuraduría General, ambos ampliamente cuestionados por todos nosotros – y con razón…

La presión funcionó. ARENA entendió que para evitar un serio desgaste político y electoral tenía que asumir la responsabilidad de garantizar que no hubiera chanchullo y que salieran electos solamente los candidatos más calificados, independientes e idóneos. Parece que Carlos Calleja al fin golpeó la mesa, porque sabía que el costo político de una mala elección lo iba a pagar él. ARENA depuró la lista de elegibles, y la que quedó coincide con las evaluaciones de los organismo independientes de vigilancia social.

El problema es que para elegir magistrados no son suficientes los votos que ARENA y sus aliados PCN y PDC que pueden sumar. Juntos con el diputado no partidario, quien propone a los mismos candidatos, llegan a 49 de los 56 votos que se necesitan. Nos guste o no, esto obliga a ARENA a negociar o con GANA o con el FMLN.

Hasta la fecha estos partidos no abandonaron su exigencia de tomar en cuenta a algunos de sus favoritos – que precisamente son candidatos que todos ustedes están vetando.

La única solución es: En estas negociaciones gradualmente eliminar a los no elegibles, y reducir la lista a los candidatos que cumplen todos los requisitos. Tanto GANA como el FMLN tienen en sus listas a varios candidatos que sí cumplen estos requisitos. Algunos de estos también son elegibles para ARENA y para la Sociedad Civil. Si cualquiera de los dos, el Frente o GANA, deja de insistir en los impresentables, la Asamblea puede elegir inmediatamente.

Lastimosamente, ARENA no ha sabido comunicar toda esta situación de empate. Tiene como voceros en este asunto a sus diputados con menos credibilidad y capacidad. Es por eso que ahora existe la situación absurda que el costo del retraso se lo cobran a ARENA – narrativa ágilmente construida por sus adversarios y algunos medios, como El Faro y Factum. Urge que Carlos Calleja y Carmen Aída Lazo, como fórmula presidencial de la coalición, asuman su liderazgo – y la responsabilidad de explicar la crisis y cómo solucionarla.
Nosotros, desde la sociedad civil y la opinión pública, deberíamos enfocar bien nuestra presión. La exigencia “¡Elijan bien!” tiene prioridad sobre la consigna “¡Elijan ya!” Si no, el “¡Elijan ya!” se convertirá en “Elijan como dé lugar” – y obtendremos un reparto de cuotas y una mala Sala.

Saludos y felices vacaciones,





miércoles, 1 de agosto de 2018

El nuevo mapa electoral

El tablero está colocado, el juego puede comenzar. Será un juego entre cuatro: ARENA, FMLN, GANA y VAMOS.

Tres partidos establecidos y un outsider. Este último, VAMOS, de repente se vuelve más atractivo, luego de que el otro outsider -Bukele con Nuevas Ideas- terminó de candidato de GANA. El que durante meses pareció mejor posicionado para atraer a los votos de los amplios sectores que no creen en los partidos establecidos, terminó siendo el candidato del partido más desprestigiado de todos.

Nacido como el partido de Tony Saca, cuando este fue expulsado de ARENA luego de pactar con Funes y el Frente, GANA se convirtió en el partido de Funes y sirvió durante 9 años de muleta del FMLN – para terminar convirtiéndose en el instrumento de Bukele.

Tony Saca, Funes, FMLN, Bukele: Se cerró el ciclo de GANA. Muchos de los operadores políticos y propagandísticos de Saca ya estaban con Bukele desde sus inicios: Peter Dumas, Ernesto Sanabria, Geovanni Galeas, Porfirio Chicas… Otros hombres del “sistema Saca” se unieron cuando Bukele lanzó Nuevas Ideas: Walter Araujo, Ricardo Cucalón, Feliz Ulloa. Y ahora, amarrada su alianza con GANA, Bukele hereda el resto de los personeros de Saca: Andrés Rovira, Herbert Saca, Nelson Guardado, Mario Tenorio, Merlin Barrera… Guillermo Gallegos todavía tiene que digerir el susto que con la llegada de Bukele se convierte en segundón, pero se adaptará al nuevo sistema: “el sistema Bukele”.

Programáticamente no cuadra mucho este matrimonio. Pero, ¿qué importa?, esto se arregla. GANA, y en particular Gallegos, apoya la reelección del fiscal general Douglas Meléndez, Bukele lo detesta y ataca. GANA, y en especial Gallegos, apoya una política de exterminio de pandilleros, Bukele los quiere tener de aliados y los promete diálogo e inserción.

El regreso de Bukele al ruedo tradicional partidario abre espacio a Josué Alvarado, el emigrante convertido en empresario exitoso, y su partido VAMOS. Lo suyo es un populismo sin demagogia, sin polarización, sin tendencia antipolítica – y sin mesianismo: un populismo sin intenciones de atentar contra el sistema republicano, sino con el propósito de dignificar la política. A su formula se unió con Roberto Rivera Ocampo un activista de iniciativas ciudadanas y excandidato a diputado no partidario. Si VAMOS sabe aprovechar el giro de 180 grados de Bukele, puede convertirse en la sorpresa del 2019 – no para ganar, pero sí para posicionarse como partido de los independientes para las elecciones legislativas y comunales del 2021.

Habría que ver cómo reaccionan ARENA y FMLN a esta nueva configuración del mapa político-electoral. Ambos salieron de sus procesos internos con problemas de unidad, pero tratando de resolverlos con la promesa de renovación. En comparación con el proceso interno de GANA, que se resolvió casi en forma de golpe de mano, ARENA y FMLN se arriesgaron a celebrar primarias de verdad, con competidores fuertes, con debates internos que antes nunca permitieron. Sus candidatos, tanto Hugo Martínez y Carlos Calleja, han adoptado discursos de apertura y renovación, a pesar de fuertes resistencias en sus partidos. Falta ver hasta dónde están dispuestos a llegar.

En la medida que logren consolidar y concretizar sus propuestas (renovación; lucha contra la corrupción; inclusión social; gobierno no partidario, sino enfocado en una administración pública eficiente y responsable), el espacio para GANA y Bukele comenzará a estrecharse. Si ARENA y FMLN logran ponerse de acuerdo sobre una Sala de lo Constitucional sin amarres partidarios, compuesta por profesionales idóneos, así como sobre un presupuesto con equilibrio fiscal para el año 2019, se disminuye el riesgo que el descontento con la política tradicional desemboque en una aventura populista. Aun más si ARENA y el Frente logren crear confianza en una alternancia del poder ordenada.

Todo depende de la capacidad de los candidatos Hugo Martínez y Carlos Calleja a tomar un liderazgo que rompa los nudos ideológicos y de intereses en sus respectivos partidos. Con la forma en que ha construido su coalición, usando la figura de la candidata a la vicepresidencia como garantía que esta alianza será más que la suma de 4 partidos, Carlos Calleja parece estar claro que tiene que construir una nueva mayoría incluyendo sectores de la sociedad civil tradicionalmente distanciados de los partidos.

Si Hugo Martínez logra algo parecido, puede parar la hemorragia de la izquierda, que hizo al Frente perder votos y hasta militantes a Nuevas Ideas. Esta tarea se vuelve más fácil, ahora que el populismo con discurso demagógico de izquierda radical de Nuevas Ideas ha optado por fusionarse con el populismo corrupto y mafioso de GANA.

Arrancando así el juego electoral del 2019, todo está abierto.

martes, 31 de julio de 2018

Carta a los diputados: No se dejen chantajear por la falta de voluntad y capacidad del gobierno

Estimados:
Ahora todos -ustedes en la Asamblea y la ciudadanía- están enfocados en la elección de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Es la prioridad número 1, indudablemente.

Pero inmediatamente despuées tienen que atender otro problema, que causaría grave daño si no logran encontrar una solución racional, eficiente y pegada a la Constitución. Desde hace varias semanas, ustedes tienen en sus manos la iniciativa del gobierno de reformar la Ley Penitenciaria. Viene, como siempre, con urgencia y mucha presión. Más bien chantaje.

La urgencia del gobierno es esta: Han basado toda su política de Seguridad Pública sobre la muleta de las medidas extraordinarias. Desde ya más de dos años las aplican en el sistema penitenciario. Medidas extraordinarias, que no son otra cosa que un Estado de Excepción parcial, tienen por definición un carácter temporal. La única manera que ustedes, los legisladores, pueden autorizar un Estado de Excepción temporal es bajo el imperativo que el gobierno aproveche el plazo concedido para resolver la emergencia y hacer innecesarias la aplicación de medidas extraordinarias, temporales y restrictivas de derechos constitucionales.

Esta regla constitucional ya ha sido violada por el Ejecutivo al buscar dos veces la prolongación de las medidas extraordinarias. La última vez, la Asamblea se negó a dar otra prorroga de 1 años y dijo al Ejecutivo: Le damos 6 meses para resolver, pero es la última vez. Resuelvan.

Ahora, ante su incapacidad de desarrollar políticas que resuelven la emergencia de inseguridad, el gobierno presentó una reforma de la Ley Penitenciaria que simplemente pretende convertir las medidas extraordinarias en legislación permanente, incluyendo todas sus restricciones a derechos garantizados por la Constitución y por las leyes. Esto no se vale. Es una ofensa tanto a la Sala sobre que sentenció que es inaceptable elestado del sistema penitenciario, como a la Asamblea Legislativa que les negó la prórroga por un año más.

La incapacidad -o la falta de voluntad- del gabinete de Seguridad de resolver la emergencia no puede ser razón para la Asamblea de permitir que el Estado de Excepción se convierta en legislación permanente. Sería una derrota del Estado de Derecho.

Así lo han calificado las instancias internacionales encargadas de vigilar y garantizar los Derechos Humanos. Ustedes tienen en sus manos los informes respectivos.

Convertir las medidas extraordinarias en legislación permanente sería permitir que el ejecutivo actual y el que venga sigan construyendo sus políticas de Seguridad Pública sobre la libertad de continuar violando derechos humanos y constitucionales.

Tienen en sus manos la oportunidad de obligar al gobierno a reorientar sus políticas y presentar y cumplir planes de seguridad integrales apegados a la Constitución. Estamos acercándonos a las elecciones presidenciales y la transición a un nuevo gobierno. La Asamblea no debe cerrar la puerta a que los candidatos y sus partidos desarrollen propuestas nuevas en el área de Seguridad y que no sean amarrados a una legislación que surge de la incapacidad de los últimos gobiernos.


Hagan su trabajo. No son el órgano auxiliar del gobierno.


Saludos,

(MAS! / EL DIARIO DE HOY)

 

domingo, 29 de julio de 2018

Fútbol e integración. Columna Transversal

Özil es tan alemán como Kylian Mbappé es francés, Romelu Lukaku es belga, y Raheem Sterling es inglés. Como casi todo los futbolistas profesionales crecieron en los barrios pobres de sus ciudades. El deporte fue su vehículo para alcanzar autoestima, reconocimiento y éxito social. Esta historia es tan vieja que el fútbol. Siempre ha sido un deporte proletario.





La renuncia de Mesut Özil de la selección alemana ha provocado en Alemania un debate nacional, una controversia que obligó a políticos, funcionarios deportivos, deportistas e intelectuales a tomar posiciones encontradas.

Este debate tiene estrecha relación con otro, que repercutió en todo el mundo: la controversia sobre ”la selección africana” que ganó la Copa del Mundo en camisetas francesas. Ambos son debates sobre fútbol e integración, y sobre fútbol y racismo – y por esto son tan polémicas. Y tan amplias: se discuten en círculos políticos en intelectuales igual que en los chupaderos de la afición.

Mesut Ózil tuvo la osadía de no renunciar silenciosamente, sino acusando de racismo al poderoso DFB, la Federación Alemana de Fútbol, la federación deportiva más grande del mundo. Dijo a los alemanes blancos que no quiere seguir jugando para su país, cuando su federación, la prensa amarillista y parte de la afición no le permiten expresar sus raíces en su otra patria, en la Turquía de sus padres, en su cultura y religión. Gran atrevimiento para el que hasta entonces fue el “turco bueno”, el adaptado, el “casi alemán”…

Los pormenores del “caso Özil” son ampliamente conocidos: la foto que se tomó con el presidente turco Erdogan, un gobernante ampliamente cuestionado por su régimen autoritario; la ola de críticas a Özil, insultos racistas incluidos – todo esto en la fase de preparación al Mundial; el fracaso del equipo alemán; la búsqueda de culpables; los comentarios infelices de los altos funcionarios de la Federación, vinculando la foto con Erdogan con la derrota del equipo alemán. Al fin la renuncia de Mesut.

Al mismo tiempo los medios y las redes de toda Europa se llenaron de comentarios y chistes sobre “la selección africana” que ganó el mundial. Todo esto es reflejo de los problemas no resueltos de la integración racial y étnica en países como Alemania, Inglaterra, Francia y Bélgica. Son precisamente los países que tienen exitosas selecciones multiétnicas. De repente ya no parece tan exitoso lo que durante años pareció una historia de éxito: el deporte, sobre todo el fútbol, como instrumento poderoso de integración social y racial. Durante 10 años, Mesut Özil fue el “niño maravilla”, no solo del fútbol alemán y sus éxitos en los mundiales de 2010 y 2014, sino sobre todo de la integración exitosa: el “turco bueno”. De repente este ejemplo de integración se da cuenta que a pesar de sus éxitos y de sus honorarios millonarios, sigue enfrentando el mismo racismo que cualquier hijo de inmigrantes pobres o refugiado – incluso dentro de la Federación, que durante años lo tuvo como el embajador de la integración.

Lo mismo están sintiendo los jugadores ingleses, franceses y belgas de origen africano, árabe o caribeño. Para poner las cosas claras: Özil es tan alemán como Kylian Mbappé es francés, Romelu Lukaku es belga, y Raheem Sterling es inglés. Como casi todo los futbolistas profesionales crecieron en los barrios pobres de sus ciudades. El deporte fue su vehículo para alcanzar autoestima, reconocimiento y éxito social.

Esta historia es tan vieja que el fútbol. Siempre ha sido un deporte proletario. Muchos de los grandes clubes ingleses y alemanes (Schalke 04, Borussia Dortmund, Liverpool SC, Tottenham Hotspurs, West Ham United) nacen en las zonas industriales, y algunos tienen sus raíces en el movimiento obrero. Para los jóvenes de los barrios obreros, el fútbol fue exactamente lo que hoy en día es para los hijos de los migrantes: la salida del gueto.

Es esta combinación de necesidad y oportunidad que produce
a los talentos. No tiene nada que ver con raza.


Las ligas -y las selecciones- de Francia, Inglaterra, Bélgica y Alemania hoy están llenos de hijos de inmigrantes, porque hoy estos son los pobres más marginados donde se reclutan los talentos del fútbol. Llegan a niveles mayores de excelencia, porque encuentran en los países europeos mejores condiciones que los jóvenes en los países de origen de sus padres: buenos entrenadores en las escuelas y en los clubes de las ligas locales, canteras en los clubes de las ligas mayores, mejor nutrición y salud. Es esta combinación de necesidad y oportunidad que produce a los talentos. No tiene nada que ver con raza. En el siglo pasado, el fútbol alemán estaba lleno de descendientes de los polacos que migraron a las zonas mineras e industriales de Alemania. Miroslav Klose y Lukas Podolski fueron los últimos de ellos. Hoy los talentos con hambre de éxito son los hijos de inmigrantes turcos en Alemania, árabes y africanos en Francia, caribeños y africanos en Inglaterra…

El hecho que el “caso Özil” todavía despierta sentimientos racistas, y que todavía estemos hablando de equipos europeos puros versus equipos africanos, es una muestra que la integración todavía encuentra resistencias y obstáculos a vencer. Hay minorías que no quieren reconocer que sus países ya no son unicolores, uniculturales, unireligiosos. A pesar de todo, estoy convencido que el deporte, sobre todo el fútbol, tiene que jugar un rol protagónico en la integración y en la lucha contra el racismo. Por esto, hubiera sido mucho mejor que en vez de Mesut Özil hubieran renunciado Oliver Bierhoff, el manager de la selección, y Reinhold Grindel, el presidente de la Federación alemana.


sábado, 28 de julio de 2018

Carta a los miembros de GANA: No les toca decidir el futuro de Bukele. Solo el futuro de su partido

Estimados:
Nayib Bukele piensa que su candidatura presidencial está siendo bloqueada por ARENA y el FMLN. Según Bukele, ARENA y FMLN (y no consideraciones jurídicas) están detrás de las sentencias de la Sala y luego del TSE que lo dejaron sin su taxi amarillo llamado Cambio Democrático.
De repente, la última palabra sobre la participación de Bukele en las elecciones presidenciales la tendrán ustedes, los votantes en las primarias internas de GANA. Pero ojo: Esto es porque a él se le ocurrió postularse como candidato de GANA, como último recurso para no quedar afuera. No es cierto que por eso ustedes ahora tengan que votar en contra o en pro del derecho de Bukele de correr para presidente. Según Bukele, ahora el futuro de la democracia del país depende de ustedes y de su decisión de aprobarlo como candidato.

No se traguen esta paja: Lo único que tienen que decidir ustedes el domingo es si quieren que su partido sea presentado en las presidenciales por Will Salgado o por Nayib Bukele. Punto.

¿Cómo llegaron ustedes a esta situación absurda?

En un madrugazo, el hombre se inscribió como precandidato a GANA, porque se le acabaron las otras opciones. Se peleó con el FMLN, comenzó tarde a armar su propio partido, y luego se montó en un vehículo con licencia incierta. Ahora, resulta que su única salvación es tomarse Gana.

¿Y cómo hizo su inscripción? No fue a la sede naranja, sino a la sede del CD. No se inscribió ante la autoridad electoral de GANA, sino ante Andrés Rovira, Nelson Guardado, quienes no tienen nada que ver con el Tribunal Electoral Nacional de GANA. Herbert Saca los hizo llegar a la sede del CD para hacerle el favor a Bukele. Todo se hizo a escondida, cuando normalmente Bukele no hace nada si no hay cámaras y micrófonos. Según ellos, lo hicieron en la oscuridad de la noche, a las 11.20 pm. Pero mucho indica que más bien fue madrugón, o sea fuera del plazo, el jueves 26 de julio, aunque los documentos firmados lleven fecha del 25…

Claro, en esta ocasión no le convenían las cámaras, no con Herbert Saca haciendo los arreglos. ¿Les inspira confianza todo esto?

Si el Tribunal Electoral Nacional de GANA valida esta inscripción, ustedes tendrán que decidir si su candidato presidencial será Will Salgado, dirigente de GANA desde el 2011, o Nayib Bukele, afiliado a GANA desde el 26 de julio 2018; y si su candidato a Vicepresidente será Juan Carlos Mendoza, viejo militante y diputado de GANA, o Félix Ulloa, afiliado desde hace 3 días. Sus dirigentes están divididos. Unos obedeciendo a Herbert Saca, otros insistiendo en la institucionalidad del partido.

A ustedes les toca decidir. No sobre el futuro de Bukele, sino sobre el futuro de GANA. Ustedes no tienen la responsabilidad de garantizarle a Bukele su derecho de correr por la presidencia. Claro que tiene este derecho, pero también lo tiene Will Salgado. Siempre cuando ustedes le apoyen.

Ustedes olvídense de todo esto y sólo decidan a quién de los dos quieren de candidato: Will Salgado o Nayib. Si votan por Will Salgado, Bukele les va a decir: Vean, otra vez me bloquearon. Paja: Ustedes tienen el soberano derecho de elegir como candidato a la persona con la cual más se identifican. El resto es problema de Bukele, o tal vez de Herbert Saca o de Walter Araujo, quien solo usó GANA para correr por la alcaldía, para inmediatamente pasarse al lado del ganador.


Yo no me meto en sus asuntos, ni siquiera soy amigo de GANA. Pero si del “fair play”. No les toca decidir sobre el futuro de Bukele. Solo sobre el futuro de su partido.
 


Saludos,



 

jueves, 26 de julio de 2018

Carta a Will Salgado: Bienvenido al ring

Estimado Will:
No pudiste resistir. Bienvenido al ring.

Ahora todo el mundo discute si tu candidatura tiene sentido, especulando si puedes llegar a la segunda ronda o no. Así ha sido el guión de las primeras entrevistas que te hicieron como candidato. Pero es inútil mientras no sepamos si Bukele corre o se queda afuera. Son dos escenarios muy diferentes.

Te voy a decir por qué me encanta que te lanzaste. Con vos en el ring, la campaña electoral será menos aburrida. Con un candidato que habla sin pelos en la lengua y además de manera muy concreta, terrestre y no abstracta, y que además no tiene un guión ideológico y sabe improvisar, todos los demás van a tener que modificar sus discursos – no necesariamente sus contenidos, pero sí su forma de dirigirse al salvadoreño de a pie. Esto es ganancia. Me tiene sin cuidado que navegás con la bandera de GANA. Ciertamente no me simpatiza GANA, pero a vos tampoco. Vos sos Will. Vos entrás como macho sin dueño, y esto es tu principal arma. Aunque estemos claros: En el camino tendrás que hacer alianzas. La postura de macho sin dueño es simpática y útil, y nadie la sabe explotar mejor que vos – pero en una carrera presidencial nadie llega a la meta sin asumir compromisos.

Sin embargo, la entrada de un macho sin dueño dinamiza el debate político, mucho más que la entrada de Bukele. Lo voy a poner de otra manera: Todos, sin excepción, van a pescar en el mar de los desencantados y frustrados. Hugo Martínez y Carlos Calleja llegaron a la candidatura prometiendo nuevas formas de hacer política, aunque hasta la fecha han quedado en generalidades, sin concretizar. El partido Vamos nació para movilizar a los que no se identifican con los partidos tradicionales, pero aunque (y tal vez porque) su candidato Josué Alvarado es una persona buena, creíble y decente, le faltan el ñeque y la malicia para conectar con los resentimientos. Bukele se presenta como el redentor, pero su problema es que su discurso y su personalidad son destructivos. Es demasiado evidente que quiere movilizar el descontento, pero para deslegitimar el sistema democrático institucional, no para fortalecer y corregirlo. Le traiciona su ambición de poder, que no cabe en este sistema.

En esto venís vos: el macho sin dueño, que sí sabe conectar con el descontento que existe en la población, pero que ofrece soluciones: “Yo puedo resolver. Yo puedo poner orden. A mi nadie me va a mangonear.” A lo mejor son soluciones demasiado simples, a lo mejor no funcionarán. Pero lo positivo es que al fin hay alguien que puede captar el descontento, pero sin llevarlo a la antipolítica, a confrontaciones estériles, a actitudes antisistema. Enhorabuena.

Lo positivo es que vas a obligar a los otros candidatos a aterrizar. Será más difícil para Hugo Martínez, porque su partido le deja menos espacio para moverse. Será más fácil para Carlos Calleja. No pueden seguir hablando de cambios y visiones abstractas, mientras vos estás ofreciendo soluciones simples. Ganancia para la competencia democrática.

Un ejemplo: Mientras los otros candidatos, por miedos entendibles, tocan el problema de la inseguridad con guantes de seda y discursos abstractos, vos te lanzás diciendo: “Yo lo arreglo, tengo formación militar.” Vos sabés, igual que yo, que el problema no tiene solución militar. Pero tal vez sos el más indicado para pensar fuera del cajón y llegar a decir: “Es importante topar al adversario, pero pensando como militar sé que, una vez que lo topamos, hay que dejarle una salida.”


Tal vez te toca a vos romper el tabú y, basado en firmeza, ofrecer el diálogo y la paz. Tal vez este será tu aporte: obligar a discutir el tema seguridad de manera realista y audaz.



Nosotros dos nunca vamos a terminar compartiendo el mismo proyecto político. Pero sí compartir debates.


Saludos,


 

martes, 24 de julio de 2018

Carta a Carmen Aída Lazo: Seguí siendo incómoda


Vos sos el complemento que da credibilidad a Carlos Calleja cuando habla de Nueva Visión. Imaginémonos si Calleja hubiera propuesto de vice a Milagro Navas, a Milena de Escalón, al alcalde de Santa Tecla Roberto D’Aubuisson, o a cualquier otra figura histórica de ARENA; o a Mario Salaverría de la gremial azucarera, o a cualquier otra figura de la élite empresarial. ¿Cómo hubiera podido convencer a la gente que esta formula no será más de lo mismo?

¿Cómo Calleja hubiera podido convencer a la gente que busca una nueva forma de hacer política y un gabinete basado en méritos y no en lealtad partidaria o identidad de intereses corporativos?

Con cualquiera de estas otras opciones tal vez los areneros de las camisas sudadas se hubieran sentido más cómodos, convencidos que nadie iba a sacudir sus tradiciones, sus dogmas y sus privilegios. El método tiene historia: Si se tiene un candidato presidencial que no corresponde al molde partidario, pongámosle a un Comisario Político que lo amarre al partido. Con esta lógica el FMLN puso a Salvador Sánchez Cerén como vice de Funes. Y como a Hugo Martínez lo ven un poco raro, acaban de ponerle una soldadita del partido como Karina Sosa…

Convencer a los convencidos se llama ese método.

Pero Carlos Calleja sabe que esta vez no son los convencidos los que van a poner presidente. Ya no hace mayoría el voto duro. Hay que ir por los no convencidos, abrirse a sus dudas e inquietudes. Y para hacer esto, el candidato tiene que salir de los amarres del partido. Incluso de los amarres de quienes lo llevaron a la candidatura.

Carlos Calleja sorprendió a propios y extraños con una decisión audaz: Proponer como vice a una mujer como vos: académica, símbolo de una nueva clase media pensante, independiente, crítica que no se debe a sus apellidos, ni a padrinos poderosos, ni a movidas corruptas, sino que debe todo a su esfuerzo intelectual y trabajo duro. Esta clase media y los jóvenes que a ella aspiran pueden verse reflejados en vos. Tu nominación es mucho más que un gesto de Calleja, es la primera promesa cumplida. Es la concreción de su promesa, hasta ahora un poco abstracta, de inclusión y unidad.

También importa la forma de tu nominación. La decisión de Calleja de permitir que sean los partidos aliados que tomen el crédito por la audaz selección de la vicepresidenta, puede haber asustado a muchos en ARENA, pero fue el primer paso para construir una nueva mayoría que necesariamente tiene que trascender a ARENA, incluso trascender la suma de los partidos coaligados, e incluir y movilizar amplios sectores de la sociedad civil.

Para esta tarea estratégica probablemente no hubieran podido encontrar mejor candidata que vos.
Tu función es atraer votos fuera de ARENA, de sectores distanciados y desconfiados de ARENA, incluso de ciudadanos tentados por la antipolítica. Tú tarea no es movilizar el voto arenero, mucho menos el voto conservador que posiblemente reacciona escéptico a tu nombramiento. Al final vas a terminar motivando a estos sectores, pero no por portarte bien o adaptarte a sus dogmas, sino que te vean atrayendo amplios sectores afuera del partido.

Para hacer esto, es esencial que no abandonés tus posiciones independientes y críticas hacia ARENA, ni siquiera en los temas controversiales para muchos areneros. Esto no significa que vos pongás énfasis en estos temas. El énfasis estará en los temas que une a la nueva mayoría: crecimiento, inclusión social, educación de calidad, prevención.

No hace falta caer bien a los areneros, ni convencerlos que pensás como ellos. Sos la que piensa diferente, pero apuesta a su candidato y trabajará para que gane. Tu candidatura pierde sentido si te retractás de tus posiciones independientes, porque tu función es complementaria, no ser una militante más.


Tu papel no será cómodo, ni para vos ni para la coalición. Pero si de comodidad se tratara, te hubieras quedado en tu carrera académica.


Saludos,


sábado, 21 de julio de 2018

Carta al presidente de la CEL: ¿Qué pasa en El Chaparral?

Estimado David López:
Sigo jodiendo. El 30 de mayo de 2018 publiqué una carta a usted, recordándole que este día estaba venciendo el plazo que usted mismo dio para terminar y poner a operar la presa El Chaparral. Usted me lo dijo en una entrevista en enero del 2017: “Tenemos la orden que en el primer trimestre del 2018 se tiene que terminar, para poder empezar a recibir las primeras lluvias de junio 2018 y ya empezar a generar en esa época.”

No he recibido respuesta.

Me dijo, en enero 2017, que la obra estaba avanzada en un 50%. Yo puse en duda si era realista terminar la presa y ponerla a producir energía en solo 16 meses, y me aseguró que sí, con toda seguridad. Ahora ustedes dicen, en su página WEB, que a la fecha (julio 2018, 18 meses luego de la entrevista) la CEL ha ejecutado el 63.64% de la obra del Chaparral – y que la van a poner a operar en diciembre 2019.

¿Solo 13.64% de avance en 18 meses?

¿36 meses para terminar, en vez de los 12 meses que usted prometió?

¿Qué está pasando en la CEL?

Usted me dijo que bajo su dirección la CEL se ha convertido en una institución de técnicos, dirigida por técnicos, libre de los juegos políticos.

¿Cómo explicar que el proyecto Chaparral, desde su inicio cuestionado por la altísima inversión y el escaso margen de rentabilidad, sigue tan estancado – y al mismo tiempo cada vez resulta más caro?

En la entrevista de enero 2017 entre los dos llegamos a la conclusión que el costo total del Chaparral iba a ser de 418 millones. Pero esto estaba proyectado para terminar la obra en mayo 2018, ahora será diciembre 2019. ¿Cuánto más hay que sumar a los 418 millones con el retraso de 18 meses?
Para que los lectores entiendan el dilema, reproduzco aquí lo que yo le expuse en enero 2017 sobre la explosión de costos del Chaparral:

“Recapitulemos el historial de El Chaparral: La prefactibilidad la hizo una empresa que se llamaba Harza. Ellos dijeron que iba a ser un proyecto de $98 millones para 60 MW. Después vinieron los japoneses de J-Power y dijeron que iba ser de 67 MW, y el tope era que para ser rentable podía costar $140 millones. En el diseño de Intertechne, el costo subió a $166 millones. En la primera licitación los brasileños ofertaron por 240 millones y se le bajó en la negociación a 195. Se hizo la segunda licitación, y se adjudicó a Astaldi sobre 200 millones. Y hoy estamos pasando de 400 millones. Esto se llama explosión de costos. Si en la pre factibilidad le dijeron a CEL que esto puede costar 98 millones, y pasando de esto no será rentable, ¿cómo puede ser rentable con 418 millones?”


Queda abierta esta interrogante. Y voy a insistir en ella hasta que ustedes rindan cuentas: a la Corte de Cuentas, a la fiscalía, a la opinión pública.


Saludos,


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