sábado, 5 de marzo de 2016

Carta al Secretario de Apariencias: Tarde o temprano, sabremos la verdad

Estimado Marcos Rodríguez:
Esta carta sobre los archivos ‘perdidos’ (extraviados, destruidos, escondidos, ¿quien sabe?) de Casa Presidencial te cae a vos, porque sos el que estuviste a cargo, tanto en el gobierno de Funes como en el actual, de la transparencia de la gestión presidencial.

Vamos a resumir el caso. Se trata de los archivos que documentan los viajes del presidente Mauricio Funes y su señora durante el quinquenio 2009-2014. Con todo: costos, acompañantes, medios de transporte, lugares de hospedaje, etc.

Un ciudadano pidió esta información, haciendo uso de los derechos que le confiere la Ley de Acceso a la Información Pública. La información le fue negada, primero por Casa Presidencial, y luego por el Instituto de Acceso a la Información Pública. La razón: Casa Presidencial declaró reservada esta información y ordenó que se desclasificara hasta el año 2017, alegando ‘problemas de seguridad’, y el Instituto, al cual el ciudadano acudió, le dio razón a CAPRES.

En este momento, junio del 2013, los documentos solicitados tienen que haber existido en Casa Presidencial. Por que si no hubieran existido, la respuesta que de la Oficina de Información y Respuesta OIR de Casa Presidencial hubiera tenido que ser que los documentos requeridos no existen. Además, para declarar reservada una información, se supone que había que revisar y analizarla. Por tanto, tiene que haber existido. A menos que Casa Presidencial mintió, no solo al ciudadano sino también al Instituto de Acceso a la Información Pública.

El ciudadano se fue a la Sala de lo Constitucional y pidió un amparo contra la resolución del Instituto de avalar la reserva declarada por CAPRES.

Y en la Sala, alguien tuvo que haber tenido el presentimiento que algo raro estaba pasando con esta información. Por esto, la Sala tomó una medida poco usual: Ordenó a Casa Presidencial a entregar todos los archivos relacionados con los viajes de Funes y su esposa a la Sala, en una especie de custodia para resguardar su seguridad y evitar que se desaparezca o altere. Vaya olfato que tuvieron los ‘magníficos’ – como si ya conocen tus mañas, Marcos…

Y cuando ustedes nunca entregaron los archivos, la Sala les pone un ultimátum de tres días. Con amenaza de sanciones penales. Vaya, babosada.

Y en este momento, Casa Presidencial dice: Fíjense, no podemos encontrar los archivos. No existen. Vos decís una cosa, el vocero presidencial Eugenio Chicas dice otra, el presidente, como es usual, no dice nada – pero al fin queda claro: no cumplen con la entrega ordenada por la Sala de lo Constitucional, alegando que los archivos no están en poder de Casa Presidencial. Se perdieron, se quemaron, se fueron volando, alguien los robó, se traspapelaron – ¿quién sabe? En una Casa Presidencial administrada al estilo de Marcos Rodríguez o Hato Hasbún todo es posible…

Ahora hay dos hipótesis – y ambas involucran delitos cometidos en Casa Presidencial. Me gustaría saber cuál es la verdad.

La primera: Cuando en 2013 empezaron se pidió toda la documentación de todos los viajes de Funes y su esposa, alguien en CAPRES se asustó, porque sabía esta información, si salía a la luz pública, iba a causar un problema político y posiblemente legal serio al presidente. Por tanto, alguien tomó la decisión de destruir la documentación. En este caso, la declaración de reserva fue una medida para encubrir el delito de haber destruido la documentación – delito cometido, a su vez, para encubrir algo grave.

La otra hipótesis es al revés: Llega la solicitud del ciudadano, revisan la documentación y deciden: No puede salir a la luz, hay que declararla reservada. La declaran reservada, el Instituto les hace caso. Parece que el problema se resolvió.

Pero no: El ciudadano no se rinde y va a la Sala. Los magistrados de la Sala, ‘obedeciendo a la oligarquía’, ordenan a CAPRES entregar la documentación a la Sala, para revisarla y para resguardarla. Alguien se asusta en Casa Presidencial y destruye o esconde la documentación.  En este caso, el delito de destrucción de evidencia se comete porque no les funcionó la estrategia de declararla reservada.

En ambos casos, se cometieron delitos, y me cuesta creer que el hombre que en el 2013 fue subsecretario de transparencia y ahora es secretario presidencial de transparencia, no tenga nada que ver.

Algún día la verdad saldrá a la luz: tanto la relacionada con los viajes de Funes que quieren esconder, como el enigma de los archivos perdidos. También la verdad sobre el Masferrari y los zapatos del presidente.

Saludos,

e2b99-firma-paolo 
(Mas!/El Diario de Hoy) 

 

jueves, 3 de marzo de 2016

Carta a los políticos: Olvídense del romanticismo de la concertación, ¡aprendan a negociar!

No es diálogo lo que necesitamos, sino negociación. Por lo menos no un dialogo que  persiga el fantasma de concertar un ‘proyecto de país’, basado en un supuesto ‘interés común’ o ‘interés nacional’.
Necesitamos, con urgencia, que la oposición aprenda a negociar. Y el gobierno también. El primer paso de una negociación es la articulación clara del interés que cada uno representa en la mesa. Primero hay que tener clara la diferencia de los intereses y conceptos, para luego tratar de administrar estas diferencias y llegar a una solución negociada. Segunda condición indispensable: tener clara y saber proyectar la correlación de fuerzas. Que todo mundo ponga todas sus armas sobre la mesa…

Si esto es muy abstracto, hagamos un ejercicio de concreción, situado en la actualidad.

El gobierno y el FMLN quieren que se aprueba su reforma al sistema de pensiones, porque necesitan de los fondos de pensiones para apaciguar su crisis fiscal. Es una urgencia real.

ARENA debería decirles: Okay, sabemos que ustedes sólo necesitan 43 votos para hacer esta reforma, y posiblemente los consigan. Pero ustedes necesitarán mañana nuestros votos para aprobar, con 56 votos, los préstamos y el presupuesto para el 2017. Si imponen la expropiación de los fondos de pensiones, no cuenten con nuestros votos. Así que mejor no lo hagan.

Segundo: Ustedes quieren solventar su situación fiscal, todo lo demás es paja, sobre todo su gran preocupación por el sistema de pensiones. Así que hagamos un deal: Les ayudamos a resolver la crisis fiscal, aprobando algunos préstamos - y ustedes dejan en paz el sistema de pensiones. Si no aceptan esto, no hay prestamos. Ni un centavo.

Tercero: Hagamos una reforma de pensiones, pero para garantizar la rentabilidad del sistema existente, sin el Estado metiendo mano en los ahorros. Arreglemos que el gobierno pague intereses de mercado a los fondos de pensiones, y abramos la opción que las AFP puedan invertir en el exterior. Revisemos las cotizaciones de los trabajadores y las comisiones de las AFP.

Cuarto: Si además, luego de sanear el sistema de ahorro de pensiones, quieren entrar en la pensión universal, hagámoslo juntos, pero limpiamente separado de las pensiones basadas en cotizaciones, ahorros y rentabilidad. Hagamos una ley que cualquier ciudadano que llegue a cierta edad, reciba una pensión mínima, pagada por el Estado. Esto abarca a los que no lograron cotizar  y ahorrar lo suficiente: el Estado les completa la pensión que reciben de la AFP. Y abarca a los que nunca han trabajo en el sector formal: el Estado les da la pensión mínima, ajustando cada cierto tiempo el monto a la inflación.

Quinto: ¿Cómo financiamos esto? Con los puntos de IVA que sean necesarios, pero que sean exclusivamente para las pensiones estatales.

Bueno, esto es un ejemplo. O se llega a un acuerdo, ¡perfecto! O no se llega a ningún acuerdo, entonces que en las próximas elecciones decida el ciudadano. Para que esto se dé, toda la negociación tiene que ser transparente.

La cosa es: No seguir perdiendo tiempo con Interpartidarias, mesas falsas de concertación y diálogos en búsqueda de fantasmas. Sentarse y negociar, claro y pelado, articulando cada uno sus intereses y sus amenazas. No tratar de borrar las contradicciones, sino administrarlas.

Hagan el ensayo con el problema que está sobre la mesa: la tal reforma de pensiones.

Saludos, 

(MAS!/El Diario de HOY)


Observador político: ¿Cuál es el escándalo. De Paolo Luers

Las escenas del strip tease en el penal de Izalco pueden ser de muy mal gusto, pero ojo: La disco móvil y el show de bailarinas no matan. Podemos todos estar de acuerdo que este tipo de eventos no son admisibles en una cárcel, pero no podemos darnos el lujo de indignarnos más de este video que de los 25 homicidios que ahora tenemos todos los días, cuando en septiembre del 2012 (una posible fecha de la grabación del video) tuvimos 158 homicidios (o sea, 5.1 al día); y en agosto del 2013 (la otra posible fecha de la fiesta de Izalco) tuvimos 242, o sea 8.06 al día.

Y estos números no fueron flor de un día ni de 1 ó 2 meses, sino representan el promedio de estos años. Los 24 meses del 2012-13 mostraron un promedio diario de 7 homicidios. Esto no le quita nada a lo asqueroso de un show strip tease en un penal, ante cientos de hombres sedientes de sexo – pero pone el problema en su justa dimensión. El país no está en una crisis de seguridad al borde de caer en una crisis humanitaria debido a unas muchachas desnudas bailando en el penal, tampoco debido a la tregua (de la cual esta fiesta nunca fue parte) – sino debido al fracaso de todas las políticas de seguridad ‘post-tregua’ de los gobiernos de Funes y Sánchez Cerén.

Está bien que hechos como la fiesta de Izalco haya sido denunciada y que sea investigada. Es obvio que ahí se violaron el buen gusto y la ética. La fiscalía debe determinar si además se violaron leyes. Pero otra cosa es usar la indignación sobre estas chocantes imágenes para desacreditar el trabajo de los mediadores y su intento de convertir una tregua entre pandillas en un genuino proceso de reducción de violencia, con participación de la sociedad civil, el sector privado, los liderazgos comunales, las iglesias, alcaldías y el servicios públicos del Estado en las comunidades. La intención (y ahí se unen voceros del FMLN con otros de la oposición) es vetar que ante el evidente fracaso total de la guerra frontal contra las pandillas surjan alternativas que incluyen el diálogo y la inserción. Para esta intención, los videos de Izalco son un regalo de Dios – o mas bien de las entrañas del aparato de inteligencia que los filtró. Y no serán los últimos.

NADA QUE VER CON LA TREGUA
Me consta que los mediadores y sus equipos de trabajo no tuvieron nada que ver con hechos como la fiesta nudista en Izalco y otras que se dieron en muchos penales antes, durante y después de la tregua, debido a la corrupción existente en Centro Penales, y debido al oportunismo con el cual todos los gobierno (de Flores hasta el actual) han buscado canjear ciertos beneficios para los pandilleros presos contra cortos períodos de calma y, sobre todo, contra apoyo electoral.

Los mediadores de la tregua, monseñor Fabio Colindres y Raúl Mijango, y sus colaboradores trabajaron de manera diferente. Quiero explicar dos diferencias de fondo: 1) Fueron los primeros que entraron en diálogo con los cabecillas no buscando réditos electorales ni reducciones coyunturales de la violencia, sino buscando romper la escalada de violencia y abrir caminos a la reinserción; 2) no ofrecieron nada a los reos que no les corresponda por ley y por decencia de un sistema democrático. Más bien los retaron que, antes de pedir algo, muestren su voluntad de conducir sus pandillas a abandonar la violencia.

Concesiones a los reos como fiestas con bailarinas desnudas nunca fueron parte del concepto de la tregua. O sea, no fueron parte de los cambios en los penales que los mediadores gestionaron ante el gobierno para crear un clima mas favorable para la tregua.

Los equipos de mediación propusimos y conseguimos cambios como:
-reunificación de los internos con sus familias, sobre todo sus hijos, que muchos de ellos no los habían podido ver por años;
-esto incluyó también más oportunidades de visitas conyugales. Que esto fue aprovechado para meter prostitutas, no es extraño dado el grado de corrupción en centros penales.
-acceso a noticias, periódicos, libros. En este contexto se gestionó la instalación de plasmas, más o menos 1 por cada 200 reos, para entretenimiento e información.
-actividades culturales; formación de grupos de música, teatro, danza, pintura. Yo sé que muchos dirán: ¡DANZA, miren los videos! Pero no: hubo (y espero que sigan existiendo) grupos serios de danza artística en varios penales;
-mejoramiento de la asistencia de salud; mejor salubridad en los penales (agua, basura, limpieza, reparaciones de sistemas de desagua, ventilación, etc.)
-mas proyectos productivos en los penales;
-acceso de los medios a los penales.

¿Esto ha desnaturalizado el carácter de la pena y convertido las cárceles en hoteles? De ninguna manera. Cualquiera que ha visitado los penales, en su extrema situación de hacinamiento y abandono, puede testificar que la vida en ellas por nada es envidiable. Sigue siendo un infierno. Invito a los religiosos, embajadores, empresarios, periodistas que han podido visitar los penales durante la tregua que digan en público lo que vieron y olieron. No se callen ante la campaña de mentiras.

Todas estas medidas arriba mencionadas juntas definitivamente aportaron a la creación de un clima más favorable para el diálogo, para la gestión de acuerdos tendientes a reducir la violencia en los penales, en las escuelas, en el transporte público, etc. El resultado: tasas de homicidios que ya no subieron de un promedio de 7 al día; ausencia total (por casi 2 años) de asesinatos de policías, soldados, custodios y sus respectivas familias – cosas que hoy vemos casi diarios; recuperación de la paz en muchos centros escolares y suspensión del reclutamiento forzoso de alumnos. Inicio de pláticas y experimentos locales de reducción de extorsiones.

EL DESMONTAJE DE LA TREGUA
Todo esto empezó a revertirse cuando en junio del 2013 el gobierno de Funes une fuerzas con el fiscal general Martínez para desmontar todos los mecanismos de la mediación que eran indispensables para mantener sostenible la tregua. Y esto no fue culpa de orgías en los penales u otros excesos que se pueden haber dado durante la tregua, igual como se dieron antes y después de ella. El nuevo auge de violencia que se comenzó a gestionar a finales del 2013 y que culmina en el 2015/16, no es culpa de la tregua, sino de la forma torpe e irresponsable en que la boicotearon y desmontaron Ricardo Perdomo, Luis Martínez, Benito Lara, Hato Hasbún, Mauricio Landaverde y Howard Coto – para sustituirla con la declaración de una guerra frontal de la cual ninguno de estos señores tiene idea como ganarla. No es culpa de los mediadores, que pueden haber cometido errores, pero que nunca fomentaron actos de violencia, ni dentro de los penales ni en los barrios – es culpa de políticos del FMLN y también de ARENA que quisieron ganar elecciones prometiendo mano dura y satanizando la tregua.

Así que, cada cosa en su dimensión. Investiguen el escándalo de Izalco o cualquier otro abuso en el sistema penitenciario. Si hay delitos, castíguenlos. Pero no usen estos escándalos y el morbo que despiertan para desviar la atención de los verdaderos escándalos en Seguridad Pública: la tensión interna en la PNC; los operativos de exterminio contra sospechosos de ser miembros o colaboradores de las pandillas, como por ejemplo la masacre de San Blas; la pésima situación humanitaria y de hacinamiento en las bartolinas y los penales; la militarización de la operatividad de la PNC; las deficiencia de investigación en PNC y FGR; los obsoletos conceptos de redadas; la falta de liderazgo de Casa Presidencial, donde el presidente delega las cosas más importantes a sus asesores más ineptos…
(El Diario de Hoy) 

 

martes, 1 de marzo de 2016

Carta al ministro de Obras Públicas sobre matemática de tráfico

Estimado Gerson:
El otro día me tocó ir a Ilopango. Como estuve cerca del Metrocentro, decidí ir por la Juan Pablo II y el Boulevard del Ejército. Normalmente, cuando voy para Ilopango, San Martín, Cojute o Suchitoto, salgo por la Constitución y tomo el camino más largo por la Carretera de Oro, para evitar el desmadre de tráfico causado por el SITRAMSS.

Ni siquiera fue hora pico. Salí de Metrocentro a las 11 de la mañana – y llegué a Ilopango a las 12.25 de mediodía. 85 minutos para ir de San Salvador a Ilopango: 5 minutos para llegar al Seguro Social, donde comienzan los carriles especiales del SITRAMSS. 40 minutos exactos para llegar del ISSS al Fenadesal: 3 kilómetros en 40 minutos. Luego otros 40 minutos en el Boulevard del Ejército, para llegar de Fenadesal a Ilopango: 30 minutos para llegar a Plaza Mundo, donde termina el SITRAMSS, y 10 minutos para completar el viaje al centro de Ilopango.

Durante los 40 minutos que me tomó para pasar los 3 km a la par del trayecto del SITRAMSS entre el Hospital General del ISSS y Fenadesal, me dediqué a contar el tráfico en los carriles especiales.

En 40 minutos, contando ambas direcciones, pasaron 4 buses del SITRAMSS.

En los mismos 40 minutos, pasaron por los carriles cerrados para el tráfico particular: 5 ambulancias; 8 vehículos de la PNC; 26 funcionarios públicos en carros o camionetas con placas N; y dos bicicletas, una de un panadero, y la otra de alguien ejercitándose.

Quiere decir: Es paja que los carriles reservados en la Juan Pablo II son para el SITRAMSS, porque sus vehículos son los que menos los frecuentan. De hecho, son los carriles especiales para funcionarios públicos, quienes más los usan - muertos de risa, viéndonos sentados en el embotellamiento, sudando, perdiendo citas y encachimbados…

¡4 buses (2 en cada dirección), durante 40 minutos! Es 1 bus cada 10 minutos; pero para el usuario que los espera, es 1 bus cada 20 minutos. Para facilitar la vía libre de estos 4 buses SITRAMSS (más las patrullas, las ambulancias y nuestros funcionarios en carros nacionales), todo el tráfico particular, en las dos direcciones, está en un permanente embotellamiento que permite avanzar 3 km en 40 minutos. Velocidad 4.4 km/h. Esto es un poquito más que la velocidad a la cual una persona sana camina en la ciudad (3.6 hm/h).

En el Boulevard del Ejército ya no seguí el monitoreo del tráfico en los carriles reservados. No porque no hubiera tenido tiempo, ya que la cola se mantuvo y la velocidad no aumentó mucho: 30 minutos para llegar a Plaza Mundo.

Me dediqué a observar otro fenómeno: como 50 % de los vehículos que compartieron conmigo la cola en el Boulevard del Ejército fueron buses del transporte público, repletos de pasajeros. Son los buses de los competidores del SITRAMSS.

Que galán: Los pocos buses de una empresa privada (SITRAMSS) con via libre en sus  carriles reservados – y  los cientos de buses de otras compañías privadas (las que no tienen relación ni con ALBA, ni con el FMLN, ni con el gobierno) metidos en la cola. Los pocos buses de SITRAMSS llegan de Fenadesal a Plaza Mundo en menos de 10 minutos, los incontables de sus competidores hacen cola y llegan en 30 minutos. Esto se llama ‘regulación gubernamental’…

Te cuento todo esto, Gerson, porque como uno de los funcionarios privilegiados de placas nacionales que circulan libremente en sus carriles reservados, tal vez nunca has tenido esta experiencia. Te recomiendo que le prestés a uno de tus empleados un carro común y corriente y hagas este viaje a Ilopango como nosotros lo hacemos. Y también que te subás a uno de los buses que les toca hacer cola a la par de los carriles reservados y casi desocupados…

Y luego me decís se de verdad quieres llevar al SITRAMSS hasta Santa Tecla.

Saludos,


PS: De paso sea dicho: Te felicito por la construcción de los desniveles en el Redondel Naciones Unidas. Bien hecho. No lo arruinés con carriles reservados.

(Mas!/El Diario de Hoy) 

 

sábado, 27 de febrero de 2016

Carta a los amantes del arte: Escriban al señor Presidente, sin miedo

Cada segundo sábado las redes sociales se llenan con anuncios oficiales de distintas carteras del gobierno, hablando de la decisión de la pareja presidencial de convertir su residencia oficial en una ‘casa abierta’, donde los ciudadanos pueden admirar las obras de la Colección Nacional de Arte.
Como amante del arte que soy, busqué más información, y la encontré en el sitio WEB oficial de la Presidencia de la República (www.presidencia.gob.sv):

La Residencia Presidencial abre desde hoy domingo 6 de julio sus puertas a diferentes sectores de la sociedad salvadoreña convirtiéndose en un lugar para exponer la obra pictórica nacional y otras expresiones artísticas.El presidente Salvador Sánchez Cerén decidió vivir en su propia casa durante su mandato y destinar este inmueble del Estado para que se convierte en un espacio de  encuentro ciudadano y de conocimiento y admiración del arte nacional”, (6 julio 2014).

Y en una nota más reciente, es el mismo Presidente de la República quien nos invita a la ‘casona’:
“…a muchos les anima a llegar conocer la antigua residencia de los presidentes, pero también es muy importante la exposición pictórica que embellece las paredes de este inmueble estatal. (…) Quiero que este pueblo aspire también a demostrar su cultura, a expresarla a través del arte y para ello es importante conocer las obras de los más grandes artistas que han nacido en esta tierra”, (30 de enero 2016).

Bueno, no estaba muy seguro si realmente era una invitación abierta para todos, porque también el sitio WEB de la Presidencia y las cuentas gubernamentales en las redes  estaban hablando mucho de los invitados especiales que cada segundo sábado tuvieron el privilegio de desayunar con la pareja presidencial y luego recibir un tour por las obras de la Colección Nacional guiado por el secretario de cultura de turno.

Entonces, pensé: ¿Cómo hace un ciudadano común y corriente, que no pertenece a ningún sector que representa alguna clientela del gobierno o del FMLN? ¿Cómo hace alguien que no es amigo ni del gobierno, ni del partido ni de los Sánchez para tener acceso a la Colección Nacional de Arte?

Pregunté un par de veces por Facebook y Twitter por los horarios, en los cuales la Residencia es accesible para el público en general, para todos nosotros que no aspiramos  que doña Margarita nos sirva horchata y quesadillas, sino que sólo queremos ver las obras de Arte, que de todos modos son de la Colección Nacional, o sea ‘del pueblo’.

Como nunca nadie me contestó, hice uso de este fantástico derecho de acceso a la información pública que nos hemos conquistado. Mandé una solicitud oficial a Casa Presidencial que p.f. me comuniquen los horarios en los cuales cualquier ciudadano puede ver las obras expuestas en la Residencia.

La respuesta me llegó 12 días después, y la cito completa:

“Buenos días, de acuerdo a su solicitud recibida el 14 de febrero por esta oficina en relación a la exposición de Obras de Colección Nacional en la Residencia Presidencial, le comentamos lo siguiente
1. Que por la naturaleza de su solicitud, esta fue tramitada como “consulta ciudadana” para agilizar el trámite y brindarle la información de una manera más ágil.
2. La unidad correspondiente nos comunica que para tener acceso a las obras de la Colección Nacional se realiza a través del mecanismo “Casa abierta”. Para participar en “Casa Abierta” se hace una solicitud al Señor Presidente o la Primera Dama donde se escriba el motivo y las personas que desean visitar la Residencia Presidencial para coordinar la visita.
Esperamos que esta información sea de su provecho y dejamos este medio abierto para recibir la solicitud de la visita, si así lo desea.
Unidad de Acceso a la Información Pública (oir@presidencia)”.
Bueno, así de fácil es la cosa: Para ver las obras, el ciudadano interesado sólo tiene que mandar una carta al señor Presidente de la República o a la primera dama.

Sin embargo, todavía me quedan dos dudas: 1) ¿Qué hace el ciudadano que no quiere participar en ‘Casa Abierta’ y salir en televisión? 2) ¿Qué clase de gobierno tenemos donde el presidente autoriza visitas a expresiones de arte?

Saludos,
e2b99-firma-paolo 
(Mas!/El Diario de Hoy) 

viernes, 26 de febrero de 2016

Columna transversal: Renovación y continuidad en ANEP

Luego de 5 años conduciendo ANEP, Jorge Daboub se va a retirar de la presidencia de esta ‘gremial de gremiales’. Los estatutos se lo demandan – y su talante democrático le hace resistir las tentaciones de cambiar los estatutos para quedarse en el cargo. Varios empresarios se lo han pedido, con el argumento que ahora, más que nunca, ANEP necesita una dirección fuerte para hacer defender los intereses de la empresa privada ante un gobierno que no sabe administrar, mucho menos solventar, la crisis fiscal del Estado.


Otros empresarios, los que siempre han crecido gracias a sus buenas relaciones con los gobiernos de turno, andan de gremio en gremio diciendo que la salida de Jorge Daboub al fin abre la oportunidad de poner a alguien capaz de limar las diferencias tan marcadas entre el sector privado y el gobierno del FMLN y llegar a ‘entendimientos.’

No tengo ni idea quiénes son los candidatos a presidir la ANEP, pero una cosa es clara: Siempre es positivo un relevo de liderazgo y la entrada de personas con nueva energía e ideas renovadas, pero a esta altura querer producir un cambio fundamental en la política gremial me parecería un irresponsabilidad bien peligrosa. Mucho menos un cambio en dirección de evitar conflictos con el gobierno y el FMLN.

A Jorge Daboub muchos lo han criticado por su discurso muy duro. Puede ser que a veces se haya excedido, pero tomemos en cuenta que le tocó enfrentarse a las permanentes embestidas de Funes contra la empresa privada, y luego contra un FMLN que reafirma su vocación socialista y muestra su desprecio por la institucionalidad democrática. Salvador Sánchez Cerén es un presidente mucho menos agresivo que Funes, pero también mucho más ideológico. Por muy cerrada que haya sido la línea de defensa marcada por la ANEP bajo el mando de Daboub, nunca han roto el diálogo con el gobierno. Yo les recomendé buscar el diálogo directo con el partido (con los que realmente mandan en el FMLN), para llegar a entendimientos sobre áreas de concertación o incluso cooperación y otros temas donde prevalece la confrontación y la incompatibilidad. No sé si estos diálogos se han dado…

Una gran virtud de Jorge Daboub ha sido que nunca perdió de la vista que a ANEP, como expresión política del empresariado, no le toca la tarea de negociar y conciliar los intereses de los distintos sectores económicos con el gobierno, sino una misión principal: defender la seguridad jurídica y la institucionalidad democrática, que son condiciones indispensables para el desarrollo de la libre empresa. Por supuesto esto iba a chocar con el gobierno de un partido que está convencido que el estado, más bien el gobierno, necesita ganar más control regulatorio o incluso confiscatorio sobre la economía. Evitar este conflicto hubiera sido irresponsable por parte de los dirigentes gremiales.

Las gremiales miembros de ANEP tienen que poner a la cabeza de esta institución a alguien que tiene esto tan claro como lo tuvo Jorge Daboub. Pueden buscar alguien con otro estilo, pero no alguien que conduce al empresariado a la sumisión ante el gobierno.


Pero Jorge Daboub no ha estado solo en la cúpula empresarial. A la par de él han estado dos hombres que, entiendo yo, junto Daboub han definido y representado las políticas de la ANEP: Luis Cardenal, hasta la semana pasado presidente de la Cámara de Industria y Comercio, y Javier Simán, presidente de la Asociación de Industriales ASI. Me parece lo más lógico que uno de los dos asuma la presidencia de ANEP y de continuidad, aunque de forma renovadora, a la política exitosa de defender la institucionalidad democrática. Muchos critican que esto es una conducta demasiado política de ANEP, que mejor había que limitarse a sus funciones gremiales. Gran falacia, este argumento. ANEP es la cabeza política del empresariado, y tratar de cortarla dejaría el sector privado indefenso. Obviamente no hay que confundir político con partidario.

En la construcción de la nueva cúpula empresarial hay otro aspecto que hay que atender con urgencia: establecer una mejor coordinación entre la dirección gremial y los empresarios prominentes que integran importantes comisiones y concejos del gobierno, no en representación de ANEP sino por nombramiento o invitación del presidente. Estos obviamente necesitan actuar con autonomía, pero tampoco tiene sentido que actúen sin interlocución y coordinación con la cúpula gremial. Si hay descoordinación, el único que se aprovecha es el gobierno, y no con buenas intenciones.

miércoles, 24 de febrero de 2016

Carta a Patty Valdivieso y Karla Hernández: Dejen que la justicia opere y la ciudadanía presione

Estimadas diputadas:
Me encanta que ustedes dos sean diputadas activas, audaces, dispuestas a tomar el riesgo del debate – rompiendo con la mala tradición de esperar que los jefes de fracción o del partido les den la palabra y les proporcionen el discurso. Diputados proactivos es precisamente lo que necesitamos, y por esto presionamos que el voto sea por cara.

Siempre lo audaz conlleva el riesgo de equivocarse. En política, no hay que tenerle miedo a equivocarse, pero sí es importante ser abierto a la crítica y a corregirse.

Todos criticamos al alcalde Bukele cuando llevó una turba partidaria a la sede del Fiscal General para presionarlo. Déjenme decirles que ustedes hicieron algo parecido, tal vez no tan grave, pero que sí es muestra del mismo error fatal de querer politizar y partidizar la justicia. Como diputadas de ARENA, fueron a la fiscalía para poner un ‘aviso’ que investiguen la relación de Mauricio Funes con el escándalo de corrupción brasileño, que involucra al señor Joao Santana, amigo personal de Vanda Pignato, estratega de la campaña electoral de Funes, y arquitecto de la muy cuestionada agencia Polistepeque, a la cual la Casa Presidencial de Funes quiso dar el monopolio de publicidad gubernamental.


No es oficio de ARENA de presionar a la fiscalía a que haga su trabajo. Hay que dejar que la justicia y sus instituciones funcionen – sobre todo ahora que hay señales que estas instituciones, incluyendo la fiscalía, se están liberando de las influencias y amarres políticas y partidarias. Y si no funcionan debidamente, ya tenemos una ciudadanía dispuesta y capaz de ejercer la presión cívica suficiente.

Los partidos y los políticos tienen que dejar que las instituciones funcionen sin indebida influencia partidaria, y tienen que dejar que la ciudadanía, la opinión pública, los medios se sigan empoderando para exigir y pedir cuentas a jueces, policías, fiscales y magistrados.

Tanto fue dañina la acción del alcalde Bukele, del sectretario general del partido de gobierno, Medardo González, y del secretario presidencial de movilización de masas, Marcos Rodríguez, en frente de la fiscalía, como la interferencia propagandística de ustedes y otros representantes de ARENA en investigaciones y procedimientos jurídicos.

En este sentido, es correcta la posición de Edwin Zamora, como dirigente arenero en el concejo municipal de San Salvador, de no dejarse presionar por cabezas calientes que quieren que use para propaganda partidista el tema de la investigación policial y fiscal, en la cual actualmente se ve involucrado el alcalde Bukele en el caso de los ciberataques contra los periódicos nacionales. Como concejales, los areneros pueden pedirle cuentas al alcalde para que explique si se han comprometido fondos y estructuras de la alcaldía en la comisión de delitos y en campañas políticas llevadas adelante con métodos ilícitos. Hasta ahí. Pero que nadie pida a Edwin Zamora y los demás concejales opositores que se conviertan en acusadores y echen leña partidaria al fuego.

Las investigaciones contra Bukele, Funes, Saca y otros están en manos de las instituciones pertinentes, y mientras no haya indicios que Probidad, Corte Suprema, las cámaras civiles y penales y la fiscalía no cumplen su rol, es contraproducente que los partidos se metan, ni en defensa de los implicados, ni acusándolos, ni mucho menos armando juicios paralelos y precondenas políticas y mediáticas.

No se olviden que también vienen casos que involucrarán a ex funcionarios de ARENA - y si ustedes actúan mal ahora, esto sólo va a provocar que otros partidos hagan lo mismo. Ustedes dirán que ya lo estaban haciendo, por ejemplo en el caso Paco Flores. Correcto, pero esto no es razón de hacer lo mismo, por lo contrario: es razón de tener el máximo cuidado de actuar correctamente y dejar que la justicia funcione.

Saludos, Paolo Luers



lunes, 22 de febrero de 2016

Carta a los optimistas

Estimados amigos que mantienen viva la llama de lo positivo: Su principal y muy sabio vocero escribió la semana pasada, en una de sus habituales columnas, tres frases claves que quiero compartir y comentar:

-“Si el desaliento asoma, hay que desplegar los carteles de la esperanza.”
-“Aunque tenga tantos argumentos en contra, el optimismo es un elíxir sanador de la mejor calidad.”
-“Lo positivo es lo único que construye.“

Cada una de estas frases, yo las suscribo. Soy parte de su corriente de optimistas. Sin embargo, algo en esta columna me molestaba. Tan así que, sin buscar pleito con el reconocido escritor, puse un comentario en las redes que ahora ya no lo encuentro, pero que decía, palabra más, palabra menos, esto: “De acuerdo. Pero sería mejor fundamentar esto con una o dos razones para ser optimista, más allá de constatar que es necesario para la salud mental del país.”

O sea, si alguien quiere hacer un alegato a favor del optimismo y un llamado en contra el negativismo, no es suficiente constatar que es necesario rescatar lo positivo para alimentar la esperanza. Hay que dar, por lo menos, algunas pistas por dónde encontrar razones para optimismo. 

Nada de esto encontré en la columna de nuestra estimado letrado. No quiero criticar al distinguido autor, pero si me atrevo a tratar de complementarlo. Porque, como dije, estoy de acuerdo con su ferviente alegato en defensa del optimismo. Aunque mucho critico -y para hacerlo, tengo que escribir de lo malo en nuestro país-, soy uno de ustedes. Soy optimista incurable.

Voy a nombrar tres razones de peso para “desplegar los carteles de la esperanza.”

Primero: El país no está en quiebra. El gobierno está al punto de quebrar y a hundir al Estado - pero el país, su economía, su energía social son suficiente robustos para sobrevivir tres gobiernos populistas y sin responsabilidad fiscal. La empresa privada sigue siendo fuerte y relativamente unida, a pesar de muchos esfuerzos del gobierno de debilitar y dividirla. Bastante inversiones han ida al extranjero, pero esta diversificación ha fortalecido la empresa privada salvadoreña – y hay suficiente capital retenido como para crear un boom de inversión cuando se anuncie el cambio de las políticas públicas.

Segundo: Las instituciones democráticas funcionan mucho mejor de lo que todos nos imaginábamos. En vez de dejarse manipular e intimidar por un ejecutivo que no cree en la independencia de los órganos del Estado, algunos de ellos se han fortalecido, han asumido su responsabilidad constitucional – y por primera vez hacen funcionar el esquema republicano de pesos y contrapesos. Estoy hablando de la Sala de lo Constitucional, ahora también de Corte Plena y su Sección Probidad, del Instituto de Acceso a la Información Pública, que ejercen sus funciones de control con independencia, profesionalismo y valentía. Hay tendencias positivas también en el órgano legislativo y la Fiscalía General, que hay que cuidar y consolidar – pero que también dan pie a cierto optimismo. No así en cuanto a La Corte de Cuentas, el Tribunal Electoral, el Tribunal Ético, el Consejo Nacional de Judicatura… Pero una cosa es obvia: A pesar de condiciones adversas y muchos ataques, la institucionalidad democrática ahora es más sólida que hace 10 o 15 años. Parece que la alternabilidad en el poder, con la inversión de papeles de oposición y gobierno entre los dos partidos grandes le hizo bien al sistema republicano.

Tercero: En los últimos años de crisis ha nacido una sociedad civil mucho más empoderada, crítica, independiente y vigilante. Los populismos de izquierda y derecha ahora tienen quienes los cuestionan y exigen rendición de cuentas desde el seno de la sociedad. La antes desenfrenadas tentaciones de corrupción y engaño han encontrado frenos cada vez más eficientes, desde instituciones que funcionan y la opinión pública que exige y cuestiona.

Son tres razones para ser optimista. Así tiene sentido decir “el optimismo es un elíxir sanador de la mejor calidad”. Sin desarrollar estas razones, sería otro discurso engañador.

Saludos,
e2b99-firma-paolo 
(Mas!/El Diario de Hoy) 

sábado, 20 de febrero de 2016

Carta a Nayib Bukele: Se equivocó nuevamente

Estimado alcalde:
Usted obviamente está mal asesorado. Pelearse con el fiscal general, cuando este todavía es como una página blanca, un hombre que aun no ha escogido sus batallas, sus amigos y sus enemigos, es un error de principiante.

También está mal acompañado. A personeros como Alejandro Muyshondt, Marcos Rodríguez y Walter Araujo, mejor hubieras dicho: No me defienda, compadre. Hoy queda usted, en el imaginario de la gente, rodeado por ellos, juntos a Neto Sanabria y Peter Dumas.

Seguramente piensa que fue un gran logro que el FMLN hizo suya la convocatoria para la marcha contra la fiscalía – y que el mero Medardo González te haya acompañado. Otro error. Si ya es grave cuando una persona investigada trata de intimidar al fiscal general echándole encima una manifestación – el hecho que sea un partido (¡el partido gobernante!) que organiza y encabeza esta coerción es doblemente grave, es un atentado a la institucionalidad.

Nada de esto le va a ayudar a usted. Mucho menos su declaración desafiante, nada menos en frente de la sede del fiscal general: “Si usted, señor fiscal, va a trabajar por este pueblo, este pueblo va a estar con usted. Si usted, señor fiscal, va a trabajar para La Prensa Gráfica, este pueblo lo va a ir a sacar de la oficina”. Esto se llama coerción. Y acto seguido: “¿Si fui yo, aunque no lo he hecho, a quién le importa?” Esto se llama apología del delito. Ambas cosas son inaceptables en un funcionario público.

Todo parece que la fiscalía tiene bien documentada y comprobada su participación (personal y como funcionario) en la planificación y financiación de los hechos delictivos conocidos como la “clonación” de los periódicos El Diario de Hoy y La Prensa Gráfica. Si para usted no es delito grave, es cosa suya y demuestra que clase de funcionario es usted. Para los que hacemos nuestra vida ejerciendo el periodismo y defendiendo la libertad de expresión, sí es grave que desde el poder del estado se atente contra los medios de comunicación.

Si estas clonaciones de los periódicos hubieran sido iniciativas de unos ciudadanos que de esta manera querían manifestarse políticamente, yo mismo hubiera recomendado a los dueños de los medios afectados no tomar acción legal. Pero desde el principio tuvimos elementos que nos hicieron pensar que este ataque (y múltiples otros contra medios, columnistas, analistas…) no provenían de unos ciudadanos sino de esferas del poder estatal. A estructuras y funcionarios del Estado, llámense gobierno central o gobierno de San Salvador, no se puede dejar pasar este tipo de transgresiones – y una vez que el poder estatal está involucrado, ya no es “delito lleve”, es grave por definición.

Entonces, sí importa, señor alcalde.

Usted tuvo suerte que Fabio Castillo le acompañó en esta locura frente a la fiscalía. Es extraño, luego de toda la frustración que tuvo que vivir con Mauricio Funes, a quien también defendió al principio. Fabio es tan honesto que en algún momento nos va a pedir disculpa por haber defendido a usted. Más vale que escuche a Fabio, que es el único asesor honesto que tiene. Ya dijo Fabio: Esta acción de clonar los periódicos fue mala, si me hubieron preguntado, les hubiera dicho que no lo hagan. Escúchele, alcalde.

Fue un error también de Fabio de participar en este desafío a la independencia del fiscal general. Repito: Si el partido oficial, con su secretario general a la cabeza, marcha sobre la fiscalía general, está en peligro la independencia de la institución. A Fabio le indujo a cometer ese error su amor al “partido de los muchachos”. A Medardo un mal cálculo estratégico. Pero a usted el amor a si mismo. Esta es la diferencia.

Lo mejor que puede hacer, para la ciudad y para usted mismo, es apartarse de su cargo mientras siga la investigación. Si lo depone en alguien tan honesto como Fabio Castillo, todos ganaremos, hasta usted.

Saludos, Paolo Luers
(Mas!/El Diario de Hoy) 



jueves, 18 de febrero de 2016

Carta al VMT: ¿Por qué una licencia cuesta 5 veces más que un DUI?

En estos días me tocó reponer mis documentos. Se me había ‘extraviado’ mi cartera, con todo y DUI y licencia.

Para reponer mi DUI pagué $10.30 – y 15 minutos más tarde salí del Duicentro con mi nuevo documento. Feliz.

Para reponer mi licencia pagué $52.01 y pasé 75 minutos en las instalaciones de SERTRACEN. Encachimbado.

Cuando me cobraron los $52.01 me quedé pensando porqué una licencia cuesta 5 veces más que un DUI. No encontré ninguna justificación. El proceso técnico es el mismo: tienen que accesar a un banco de datos, verificar tus datos, escanear tus huellas dactilares, tomarte la foto, e imprimir tu carnet. Parece tener ninguna explicación que la licencia cueste 5 veces más que el DUI…

Pero todo en la vida, hasta las cosas más absurdas, tienen explicación. Mientras pasé en SERTRACEN de un escritorio al otro, comencé a entender el enemigo del costo exagerado de la licencia: Mientras en el Duicentro todo el trámite se hace en 1 escritorio, con una empleada, en SERTRACEN son 5 pasos. O sea, en SERTRACEN tienen que intervenir 5 empleadas para proporcionarme la licencia. La primera que toma los datos y las huellas dactilares. Paso 2: te cobran. Paso 3: te toman la foto. Paso 4: te imprimen un documento para que lo firmés. Paso 5: te entregan el documento, que ni siquiera es la licencia, sino una hoja con un permiso provisional. La licencia la tenés que recoger en 30 días…

5 veces cola. Por esto salen los 75 minutos.

En cambio, en el Duicentro todo esto lo hace una sola empleada, en 15 minutos. Solo que antes tenés que ir al banco a pagar; tuve suerte, solo me costó otros 5 minutos.

Cuando salí de SERTRACEN, todo se me había explicado. Es una simple cuestión de matemática:
El trámite en el Duicentro toma 15 minutos e involucra 1 empleada.
El trámite en SERTRACEN toma 15 x 5 = 75 minutos e involucra 5 x 1= 5 empleadas.
Por tanto, la licencia cuesta 5 veces más que el DUI.

La pregunta del millón, o más bien dos:

1) ¿En qué se basó el funcionario, me imagino el viceministro del VMT, para autorizar las tarifas de SERTRACEN?

2) ¿Paga SERTRACEN comisión sobre la ganancia, que seguramente también es 5 veces más alta que en el caso de la compañía Mühlbauer, que maneja los Duicentros? ¿Y a quién?

Estimado viceministro del VMT: Por favor tome estas dos preguntas como trámite de acceso a la información pública. Espero su respuesta.

Saludos,
 e2b99-firma-paolo

(Mas!/El Diario de Hoy) 

martes, 16 de febrero de 2016

Carta al FMLN: Son gobierno, háganse cargo

Compañeros:
Van a cumplir 7 años en el poder – y todavía hablan como si fueran oposición. Un ejemplo: Lorena Peña dio la pauta - y todos ustedes repiten como loros que es un escándalo que las AFP cobran una comisión de 20% sobre los ahorros de los cotizantes.

Bueno, la verdad es que no son 20%, son 16.9% de la suma que entre trabajador y patrón mensualmente pagan a la AFP. Y si de esto restamos el seguro, a la AFP quedan 9.65% de comisión. Como la mitad de lo que dice Lorena. Hagan la cuenta, pero con la calculadora, no con el manual de propaganda…

Esta comisión puede ser un exceso, o puede ser lo adecuado, habría que revisarlo. La cosa es que a quien le toca revisarlo es a la Asamblea Legislativa. Es la Asamblea, y no las AFP (y mucho menos ANEP o FUSADES), que fija estas comisiones. Y en la Asamblea, ustedes tienen casi 7 años de tener la mayoría de 43 votos (juntos con sus fieles aliados) que se necesita para cambiar las comisiones de las AFP. Pero ni el gobierno de Funes, ni el gobierno de Sánchez Cerón, ni la bancada del FMLN han hecho nada para revisar y reducir las comisiones. Así que se puede afirmar: Estas comisiones son política oficial del FMLN, así como lo fueron de ARENA antes del 2009.

Hace poco, luego de la muerte de Francisco Flores, Moisés Urbina volvió a transmitir partes de la última entrevista hizo al ex presidente, en 2013. Hablando de la permanente crítica (es más: demonización) del FMLN a la dolarización Flores dijo: “La dolarización es política oficial del FMLN, así como fue política oficial de mi gobierno.” -¿Cómo?, le decía Moisés, jamás el FMLN ha hablado bien de la dolarización…

Y decía Paco Flores: “Es una cosa lo que hablan, y otra la política que impulsan estando en el gobierno. Nosotros dolarizamos el país, y así como se dolariza se puede desdolarizar, con los mismos 43 votos. Pero ni Mauricio Funes, ni el FMLN, teniendo la mayoría necesaria, lo hicieron. Ni siquiera lo intentaron. Así que ellos asumieron la dolarización como su propia política oficial, como la política del Estado – gracias a Dios!”

Es cierto. Tampoco el segundo gobierno del FMLN movió un dedo para desdolarizar al país. Ya son 7 años que el FMLN administra un país dolarizado. Es su política. Punto.

Pero ustedes siguen hablando pestes de la dolarización, del TLC, de las comisiones que cobran las AFP – pero nunca han ido a la Asamblea para revertir estas políticas. Ustedes siguen cultivando el discurso ideológico contra ‘la oligarquía’, pero su gobierno no pierde oportunidades de tomarse fotos en Casa Presidencial o en viajes a Washington con los empresarios más emblemáticos del país. En su discurso frente a sus bases, los  organismos monetarios internacionales como el Fondo Monetario, el Banco Mundial, o el BID (Banco Interamericano de Desarrollo) siguen siendo ‘instrumentos del imperialismo’, pero desde que ustedes están gobernando, la práctica es diametralmente contraria: Tratan de se los mejores amigos de estas instituciones y sus funcionarios. Y como dijo Paco Flores: Gracias a Dios. Porque si su política fuera tan erratica como su discurso, el país no solo estuviera en crisis, estuviera en quiebra.

Si tienen dudas de las comisiones que cobran las AFP, instalen desde la Asamblea una mesa técnica para revisarlas. Ustedes son tan responsables de las comisiones existentes como cualquier diputado de ARENA.

Y digan al secretario técnico de la Presidencia, a su compañero Roberto Lorenzana, que no sea tan irresponsable de usar el fantasma de la desdolarización para extorsionar a la oposición, a la empresa privada y a la opinión pública que dejen de oponerse a la expropiación de los fondos de pensiones. Lorenzana sabe, igual que ustedes, que el FMLN nunca planteó revertir la dolarización, por una simple razón: Sería un desastre económico. Así como hubiera sido un desastre no haber dolarizado al país.

Igual que en el caso de la amnistía. Muchos de ustedes, hablando con los ‘movimientos sociales’, apoyan la exigencia de algunos de abolir la amnistía. Pero ningún diputado del FMLN jamás ha presentado en la Asamblea una iniciativa de ley para hacerlo. Claro que no: Saben que sería un desastre.

Son temas que a ustedes les gusta sacar para arengar, pero a la hora de la verdad, no corresponden a su propio populismo. Asuman las políticas que su partido y su gobierno, por acción o por falta de acción contraria, han implementado como políticas del estado. A veces, un partido (y sobre un partido gobernante) tiene que defender hasta causas impopulares. Si no lo hace, es mentiroso y pierde credibilidad.

Saludos, Paolo Luers

(Mas!/El Diario de Hoy)

sábado, 13 de febrero de 2016

Carta a los diputados de ARENA: Sobre valores y educación

Ustedes acaban de prestar sus votos a una iniciativa legislativa de GANA que promete restablecer en la juventud salvadoreña el orden y el respeto a las leyes y los valores. Además, como se trata de resolver una emergencia nacional, ¡con dispensa de trámite! O sea: sin perder tiempo con mucho análisis y debate.

El logro de esta gran coalición conservadora: Si el Presidente no veta este decreto, el Ministerio de Educación tendrá que incluir en los programas de estudios de todas las escuela una materia llamada “Moral, urbanismo y cívica”. Para mucha gente esta idea suena bien (¿quién puede estar en contra de enseñarle a los niños moral?),  pero que es absolutamente inútil.

Es una ilusión que los jóvenes van a adquirir valores, respeto y coraje cívico (y por tanto ser inmunes contra drogas, delincuencia y violencia), porque van a cursar una materia de “moral” donde les obligan a escuchar sermones. Además, sermones de profesores mal preparados, y que a la vez, muchas veces, son malos ejemplos en cuanto a moral y valores cívicos.

Para inmunizar a los niños y jóvenes contra la delincuencia y la violencia para desarrollar su potencial creativo, deportivo, técnico o científico. Los que van a actuar como ciudadanos no son jóvenes que en la sociedad encuentran oportunidades de superación profesional o académico, porque la escuela los preparó para esto.

Hay que invertir miles de millones (literalmente) para que las escuelas produzcan  buenos deportistas, buenos artistas, buenos técnicos, buenos emprendedores, buenos trabajadores. Ellos serían el dique de prevención contra la violencia y la delincuencia, no unos expertos en moral o religión.

¿En serio creen que con esta materia obligatoria se puede transmitir valores? Hay que reforzar las materias de historia y ciencias sociales, para que los jóvenes entiendan a analizar, a pensar y expresarse críticamente. Hay que reforzar el deporte, porque produce jóvenes con autoestima y disciplina, no predicando valores, sino practicándolos.

Entonces, estimados amigos diputados de ARENA: Dejen estas recetas conservadoras e inútiles a GANA. Da pena ajena verlos a ustedes haciéndole caso a este populismo de derecha. ¿Acaso están contentos de haber logrado, al fin, una alianza amplia de derecha, con 50 votos? No me jodan: Traten de conseguir los 50 votos donde sí aprieta el zapato: para rechazar la reforma de pensiones, para rechazar leyes de mordaza, para aprobar una ley de responsabilidad fiscal.

Los de GANA, siempre cuando hay algo importante en la agenda, votan con el gobierno del FMLN. Y de repente tratan de lavarse de cara y proyectarse como oposición y defensores de los valores conservadores, y ustedes, en vez de dejarlos hablar solos, los apoyan.

Espero que el Presidente vete este decreto inútil y contraproducente. Y que en algún momento logremos enfocar bien el problema de la calidad educativa. Quisiera ver a ustedes en primera línea en este debate, y no en pendejadas populistas como lo que acaban de aprobar con GANA.

Saludos,
 e2b99-firma-paolo
 (Mas!/El Diario de Hoy)

 





jueves, 11 de febrero de 2016

Columna transversal: Detrás del gran robo, una gran confusión

El hecho que el gobierno tiene al país por medio año en una discusión permanente sobre el futuro de las pensiones, pero hasta la fecha jamás ha dicho claramente lo que quiere hacer con su reforma, es una aberración. Por falta de elementos concretos y técnicos, la discusión automáticamente de desliza al campo ideológico.
Y comienza una especie de guerra religiosa entre la secta que hace culto a lo estatal y la otra que idolatra todo lo privado. Obviamente, así nunca llegaremos a un acuerdo  sobre el problema de las pensiones. Tal vez esta sea la intención: imposibilitar acuerdos para preparar el asalto.

Este tema, o se discute de manera técnica, con números, o se habla paja. El gobierno, en vez de invitar a los mejores expertos en sistemas previsionales (tanto nacionales como internacionales) a una mesa técnica, provoca una discusión donde se movilizan todos los miedos (fundados e infundados) de los cotizantes, y todos los resentimientos que en la sociedad existen sobre el tema.

Todo indica que detrás de esta cortina de humo de una discusión irracional, que además crea la sensación de una gran crisis y las correspondientes miedos existenciales, de repente intentarán pasar por la Asamblea una reforma inconsulta. Todo indica que el verdadero interés (y la urgencia) no es resolver a largo plazo el sistema de pensiones, sino sanar a corto plazo un problema fiscal que el gobierno ya no sabe enfrentar de otra manera. O sea, pasar al gobierno los fondos ya ahorrados en el sistema privado de pensiones, reflejados en cuentas personalizadas de cada cotizante – e igualmente buena parte de las futuras cotizaciones. Etas mes entrarían al gobierno y le resolverían su problema de flujo de efectivo.

La única manera de evitar esto y las subsiguientes tensiones políticas y sociales que causaría este nacionalización disfrazada, es el análisis técnico, libre de prejuicios ideológicos y pretextos políticos. Para esto se necesita crear una mesa técnica con participación de gobierno, empresa privada, sindicatos y expertos.

Lo primero que tendría que hacer una mesa técnica es separar limpiamente el problema de las pensiones del problema fiscal del gobierno. Son dos cosas que no se deben mezclar. O sea, una reforma de pensiones hecha con la intención (y necesidad urgente) de resolver el problema fiscal del gobierno está condenada a fracasar.

Pero hay que hacer otra separación, con todo rigor técnico: una cosa es ver como mejoramos y hacemos sostenible el sistema ahorros de pensiones, para que al final salgan las pensiones más altas posibles. Este problema tiene que ver con la administración de los fondos de pensiones, con la edad de jubilación, y con el calculo correcto y justo de las cotizaciones mensuales.

Otra cosa es lo que el gobierno llama ‘pensión universal’. Esta idea de que el Estado  garantice a cada ciudadano que a cierta edad reciba una pensión, independientemente si ha cotizado y cuánto ha cotizado, no es asunto del sistema de pensiones. Ninguna reforma al sistema de pensiones puede lograr esto. Es un asunto de política social. En mi criterio, de paso sea dicho, un asunto legítimo. Pero hay que tener claro que esto jamás se puede financiar de los fondos de ahorros de pensiones, esto es un proyecto social que tiene que financiarse con impuestos. En este modelo todo ciudadano que no ha cotizado suficiente para aspirar a una pensión digna, sea porque no ha trabajado suficientes años, o porque no ha tenido suficientes ingresos, tendrá derecho a una pensión mínima financiado por la sociedad en su total. O sea, no por los cotizantes del sistema de pensiones, sino por los contribuyentes de impuestos. Si estamos dispuestos a pagar unos puntos adicionales de IVA, dedicados a financiar esta pensión estatal universal, sería un enorme avance. Yo personalmente estoy a favor de una política de este tipo.

Lo que no se puede hacer es mezclar est pensión estatal con el sistema de ahorro de pensiones. Este sistema, bien administrado y sin tener que subsidiar al gobierno, podrá garantizar que quien cotiza toda su vida, al final tendría una pensión digna. Pero no puede subsidiar la pensión de los sectores (ahora mayoritarios) que o son informales, o trabajan en alguna forma de subempleo. A esto tiene que responder la sociedad entera, con impuestos.

Sobre estos dos sistemas hay que instalar mesas técnicas, para llegar a soluciones técnicas.

Y sobre el otro problema, la crisis fiscal del país creada por los últimos tres gobiernos, también urge una discusión más técnica y menos ideologizada. Pero por favor, separada de la reforma del sistema de pensiones.

(El Diario de Hoy) 

miércoles, 10 de febrero de 2016

Carta a Mauricio Funes: Ojala tenga el juicio justo que usted negó a Paco Flores

Por más satisfación que me causa saber que usted va a ir a juicio por enriquecimiento ilícito, no voy a caer en la trampa que usted mismo nos tendió: la de la cadena de venganza; la del juicio mediático que lleva a condena anticipada e impide un juicio justo en la corte.

Usted nos tendió esta trampa con sus campañas, orquestadas desde la cúspide del poder y con los recursos de Casa Presidencial, contra don Billy Sol Bang y contra Francisco Flores. Y la mitad del país cayó en la trampa y condenó, mucho antes de que los jueces hablaran, a los acusados por usted.

Antes de caer, ahora que usted es el acusado, en el mismo error, haré caso a las palabras con las cuales otro expresidente de la República mucho más sabio que usted, Alfredo Cristiani, reaccionó a la trágica muerte de Paco Flores: “Ningún ser humano, independientemente de los errores que pueda cometer, debe ser destruido en su humanidad. Si es culpable, debe responder ante la ley y merece un juicio justo. Si no es culpable y esto se demuesyra ante la ley, merece ser tratado como inocente. En ambos casos merece respeto.”

Quienes aplaudimos a don Freddy por haber dicho estas palabras de cordura en un momento (la muerte de Paco Flores) que más bien provocaba emociones, resentimientos, desesos de venganza, ahora no podemos hacer lo contrario.

Así como don Billy salió del juzgado hombre libre e inocente; así como Francisco Flores murió hombre inocente, porque nunca fue vencido en juicio; así como hay que decir que los militares perseguidos hoy por la PNC no pueden ser considerados culpables, solo porque los acusa un juez español, el Procurador de Derechos Humanos de El Salvador y unas cuantas ONG internacionales que de esto hacen su vida… así, aplicando el mismo principio de la presunción de inocencia, hay que respetarle a usted el derecho de defenderse y de tener un juicio justo sin precondenas.

El hecho que usted nunca les ha mostrado este respeto ni a don Billy, ni a Paco Flores, ni a Jorge Nieto (ni a quien escribe estas líneas), nos da la tentación, pero no el derecho, de tratarlo igual. O conseguimos justicia o conseguimos revancha. Son incompatibles. 

Podemos estar satisfechos e incluso celebrar que usted enfrentará su juicio. Pero que sea un juicio justo, sin la precondena política-mediática que usted lanzó contra Paco Flores. Quienes realmente queremos buscar justicia, no lo vamos a tratar de la misma manera como usted, desde el poder de la presidencia, acusó y al mismo tiempo precondenó a ciudadanos. Porque el daño que en el caso de Paco Flores hicieron el juicio parelelo y la precondena política y mediática no solo fue a la persona, que al final quedó destruida, sino también al país.

Cito nuevamente a Alfredo Cristiani: “Todos deseamos que se haga justicia por los delitos que puede haber cemetido cualquier ciudadano, especialmente aquellos que ostentan cargos públicos. Esto incluye aquellos cometidos por personas que sospechamos han utilizado el Estado para desatar la campaña de condena mediática y destrucción moral del expresidente Flores. Pero no debemos permitir que las instituciones del Estado sean utlizadas para la destrucción de su dignidad o para atropellar sus derechos. Que el expresidsente Flores sea el último caso de venganza política en nuestro país.”

Usted tiene suerte que este país tiene líderes como don Freddy quienes en el momento preciso tengan el valor de decir las palabras apropiadas y no las que la calle quiere escuchar. Y ojo: las dijo impactado por la muerte de Paco Flores, pero pensando en usted.

Sin nada que agregar,
e2b99-firma-paolo

(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 9 de febrero de 2016

Carta al presidente sobre ‘terrorismo mediático’

Estimado Salvador Sánchez Cerén:
El lenguaje, los términos que se escogen, le traicionan a uno y revelan lo que realmente piensa. “Analicen el lenguaje de los poderosos, y detectarán sus más ocultas intenciones”, nos dijo Walter Höllerer, poeta, novelista, y mi profesor de literatura en la Universidad Técnica de Berlin. Nos puso a analizar discursos para entender historia, política e ideología. Para el oficio de la crítica política, esta metodología resulta un instrumento ideal.


Usted, presidente, acusó a Jorge Daboub, presidente de ANEP, de “terrorista mediático”.

Aquí la transcripción, en el marco de su reality show ‘Gobernando con la Gente’ en San Miguel: ”¿Saben lo que son los escopeteros? Que tiran, tiran, tiran, tiran. Y ya no le bastó eso, sino que ahora se ha vuelto un terrorista mediático porque a través de la información al pueblo ha jugado con el miedo de la gente y de los pensionados... hoy sale este señor Jorge Daboub engañando a la gente."

Y para mostrar que este lenguaje no fue un desliz al calor de un meeting partidario, la oficializó en twitter, en su cuenta oficial: “El señor Jorge Daboub ha pasado de escopetero a terrorista mediático...”

Analicemos el concepto de ‘terrorismo mediático’. Si una persona o un sector político opta por la palabra como su arma, sin ni siquiera considerar usar la violencia para sus fines políticos, esta actitud jamás puede ser considerada ‘terrorista’. El término de terrorismo, por definición, incluye la violencia, el terror provocado por la violencia. Por más ofensiva que sea la palabra, nunca puede constituir terrorismo. La única manera de justificar el término ‘terrorismo mediático’ sería el uso de medios para difundir y propagar actos de violencia, así como lo hace ISIS con sus videos sobre decapitaciones. Pero esto no es el caso de ANEP y de Jorge Daboub. Ellos usan la palabra y su difusión como arma en una disputa política pacífica.

El hecho que usted, como presidente de la Republica, considera esto ‘terrorismo mediático’ revela varias cosas: primero, su profundo desprecio a la libertad de expresión, siempre cuando sea ejercida por su enemigo de clase; segundo, su disposición y deseo de sancionar a esta crítica: uno no clasifica de ‘terrorismo’ algo que no está dispuesto de sancionar, reprimir, erradicar. Hacerlo o no es una cuestión de correlación de fuerza y de conveniencia - por esta razón no procede en el momento, pero su lenguaje traiciona y revela su concepción ideológica: Usted está convencido que el gobierno, si las fuerzas ‘del cambio’ tuvieran la fuerza necesaria, tiene derecho de sancionar este ‘terrorismo mediático’, así como sus correligionarios han hecho en Cuba, en Venezuela, en Nicaragua, en Bolivia, en Argentina y en Ecuador – cada uno a su manera, cerrando periódicos y canales de TV; enjuiciando a periodistas y otros críticos del gobierno.

De paso sea dicho: de las entrañas del Socialismo del Siglo 21 surgió el término del ‘terrorismo mediático’. Coincide con la idea que las ‘clases dominantes’, así como en el pasado usaron las Fuerzas Armadas y los escuadrones de muerte para ejercer su dominio, hoy usan los medios de comunicación.

Todo esto, estimado señor presidente, va implícito cuando usted se para enfrente de sus más fervientes seguidores en su reality show presidencial y habla de ‘escopeteros’ y ‘terroristas mediáticos’, refiriéndose a quienes critican su intento de sanear las finanzas del gobierno con una reforma de pensiones expropiatoria.

Irónicamente, los ‘terroristas mediáticos’ son los mismos que hace pocos día usted invitó a reanudar el diálogo con su gobierno. ¿Así que usted va a negociar con terroristas? ¿O era paja lo del diálogo?

Presidente, reflexione: Quienes usan la palabra y su difusión como arma política, sin considerar en lo más mínimo el uso de armas de fuego y otras formas de violencia, no pueden ser terroristas. Y el gobierno que así los considera demuestra que no acepta el juego democrático de oposición y libertad de expresión.

Saludos, Paolo Luers