sábado, 13 de febrero de 2016

Carta a los diputados de ARENA: Sobre valores y educación

Ustedes acaban de prestar sus votos a una iniciativa legislativa de GANA que promete restablecer en la juventud salvadoreña el orden y el respeto a las leyes y los valores. Además, como se trata de resolver una emergencia nacional, ¡con dispensa de trámite! O sea: sin perder tiempo con mucho análisis y debate.

El logro de esta gran coalición conservadora: Si el Presidente no veta este decreto, el Ministerio de Educación tendrá que incluir en los programas de estudios de todas las escuela una materia llamada “Moral, urbanismo y cívica”. Para mucha gente esta idea suena bien (¿quién puede estar en contra de enseñarle a los niños moral?),  pero que es absolutamente inútil.

Es una ilusión que los jóvenes van a adquirir valores, respeto y coraje cívico (y por tanto ser inmunes contra drogas, delincuencia y violencia), porque van a cursar una materia de “moral” donde les obligan a escuchar sermones. Además, sermones de profesores mal preparados, y que a la vez, muchas veces, son malos ejemplos en cuanto a moral y valores cívicos.

Para inmunizar a los niños y jóvenes contra la delincuencia y la violencia para desarrollar su potencial creativo, deportivo, técnico o científico. Los que van a actuar como ciudadanos no son jóvenes que en la sociedad encuentran oportunidades de superación profesional o académico, porque la escuela los preparó para esto.

Hay que invertir miles de millones (literalmente) para que las escuelas produzcan  buenos deportistas, buenos artistas, buenos técnicos, buenos emprendedores, buenos trabajadores. Ellos serían el dique de prevención contra la violencia y la delincuencia, no unos expertos en moral o religión.

¿En serio creen que con esta materia obligatoria se puede transmitir valores? Hay que reforzar las materias de historia y ciencias sociales, para que los jóvenes entiendan a analizar, a pensar y expresarse críticamente. Hay que reforzar el deporte, porque produce jóvenes con autoestima y disciplina, no predicando valores, sino practicándolos.

Entonces, estimados amigos diputados de ARENA: Dejen estas recetas conservadoras e inútiles a GANA. Da pena ajena verlos a ustedes haciéndole caso a este populismo de derecha. ¿Acaso están contentos de haber logrado, al fin, una alianza amplia de derecha, con 50 votos? No me jodan: Traten de conseguir los 50 votos donde sí aprieta el zapato: para rechazar la reforma de pensiones, para rechazar leyes de mordaza, para aprobar una ley de responsabilidad fiscal.

Los de GANA, siempre cuando hay algo importante en la agenda, votan con el gobierno del FMLN. Y de repente tratan de lavarse de cara y proyectarse como oposición y defensores de los valores conservadores, y ustedes, en vez de dejarlos hablar solos, los apoyan.

Espero que el Presidente vete este decreto inútil y contraproducente. Y que en algún momento logremos enfocar bien el problema de la calidad educativa. Quisiera ver a ustedes en primera línea en este debate, y no en pendejadas populistas como lo que acaban de aprobar con GANA.

Saludos,
 e2b99-firma-paolo
 (Mas!/El Diario de Hoy)

 





jueves, 11 de febrero de 2016

Columna transversal: Detrás del gran robo, una gran confusión

El hecho que el gobierno tiene al país por medio año en una discusión permanente sobre el futuro de las pensiones, pero hasta la fecha jamás ha dicho claramente lo que quiere hacer con su reforma, es una aberración. Por falta de elementos concretos y técnicos, la discusión automáticamente de desliza al campo ideológico.
Y comienza una especie de guerra religiosa entre la secta que hace culto a lo estatal y la otra que idolatra todo lo privado. Obviamente, así nunca llegaremos a un acuerdo  sobre el problema de las pensiones. Tal vez esta sea la intención: imposibilitar acuerdos para preparar el asalto.

Este tema, o se discute de manera técnica, con números, o se habla paja. El gobierno, en vez de invitar a los mejores expertos en sistemas previsionales (tanto nacionales como internacionales) a una mesa técnica, provoca una discusión donde se movilizan todos los miedos (fundados e infundados) de los cotizantes, y todos los resentimientos que en la sociedad existen sobre el tema.

Todo indica que detrás de esta cortina de humo de una discusión irracional, que además crea la sensación de una gran crisis y las correspondientes miedos existenciales, de repente intentarán pasar por la Asamblea una reforma inconsulta. Todo indica que el verdadero interés (y la urgencia) no es resolver a largo plazo el sistema de pensiones, sino sanar a corto plazo un problema fiscal que el gobierno ya no sabe enfrentar de otra manera. O sea, pasar al gobierno los fondos ya ahorrados en el sistema privado de pensiones, reflejados en cuentas personalizadas de cada cotizante – e igualmente buena parte de las futuras cotizaciones. Etas mes entrarían al gobierno y le resolverían su problema de flujo de efectivo.

La única manera de evitar esto y las subsiguientes tensiones políticas y sociales que causaría este nacionalización disfrazada, es el análisis técnico, libre de prejuicios ideológicos y pretextos políticos. Para esto se necesita crear una mesa técnica con participación de gobierno, empresa privada, sindicatos y expertos.

Lo primero que tendría que hacer una mesa técnica es separar limpiamente el problema de las pensiones del problema fiscal del gobierno. Son dos cosas que no se deben mezclar. O sea, una reforma de pensiones hecha con la intención (y necesidad urgente) de resolver el problema fiscal del gobierno está condenada a fracasar.

Pero hay que hacer otra separación, con todo rigor técnico: una cosa es ver como mejoramos y hacemos sostenible el sistema ahorros de pensiones, para que al final salgan las pensiones más altas posibles. Este problema tiene que ver con la administración de los fondos de pensiones, con la edad de jubilación, y con el calculo correcto y justo de las cotizaciones mensuales.

Otra cosa es lo que el gobierno llama ‘pensión universal’. Esta idea de que el Estado  garantice a cada ciudadano que a cierta edad reciba una pensión, independientemente si ha cotizado y cuánto ha cotizado, no es asunto del sistema de pensiones. Ninguna reforma al sistema de pensiones puede lograr esto. Es un asunto de política social. En mi criterio, de paso sea dicho, un asunto legítimo. Pero hay que tener claro que esto jamás se puede financiar de los fondos de ahorros de pensiones, esto es un proyecto social que tiene que financiarse con impuestos. En este modelo todo ciudadano que no ha cotizado suficiente para aspirar a una pensión digna, sea porque no ha trabajado suficientes años, o porque no ha tenido suficientes ingresos, tendrá derecho a una pensión mínima financiado por la sociedad en su total. O sea, no por los cotizantes del sistema de pensiones, sino por los contribuyentes de impuestos. Si estamos dispuestos a pagar unos puntos adicionales de IVA, dedicados a financiar esta pensión estatal universal, sería un enorme avance. Yo personalmente estoy a favor de una política de este tipo.

Lo que no se puede hacer es mezclar est pensión estatal con el sistema de ahorro de pensiones. Este sistema, bien administrado y sin tener que subsidiar al gobierno, podrá garantizar que quien cotiza toda su vida, al final tendría una pensión digna. Pero no puede subsidiar la pensión de los sectores (ahora mayoritarios) que o son informales, o trabajan en alguna forma de subempleo. A esto tiene que responder la sociedad entera, con impuestos.

Sobre estos dos sistemas hay que instalar mesas técnicas, para llegar a soluciones técnicas.

Y sobre el otro problema, la crisis fiscal del país creada por los últimos tres gobiernos, también urge una discusión más técnica y menos ideologizada. Pero por favor, separada de la reforma del sistema de pensiones.

(El Diario de Hoy) 

miércoles, 10 de febrero de 2016

Carta a Mauricio Funes: Ojala tenga el juicio justo que usted negó a Paco Flores

Por más satisfación que me causa saber que usted va a ir a juicio por enriquecimiento ilícito, no voy a caer en la trampa que usted mismo nos tendió: la de la cadena de venganza; la del juicio mediático que lleva a condena anticipada e impide un juicio justo en la corte.

Usted nos tendió esta trampa con sus campañas, orquestadas desde la cúspide del poder y con los recursos de Casa Presidencial, contra don Billy Sol Bang y contra Francisco Flores. Y la mitad del país cayó en la trampa y condenó, mucho antes de que los jueces hablaran, a los acusados por usted.

Antes de caer, ahora que usted es el acusado, en el mismo error, haré caso a las palabras con las cuales otro expresidente de la República mucho más sabio que usted, Alfredo Cristiani, reaccionó a la trágica muerte de Paco Flores: “Ningún ser humano, independientemente de los errores que pueda cometer, debe ser destruido en su humanidad. Si es culpable, debe responder ante la ley y merece un juicio justo. Si no es culpable y esto se demuesyra ante la ley, merece ser tratado como inocente. En ambos casos merece respeto.”

Quienes aplaudimos a don Freddy por haber dicho estas palabras de cordura en un momento (la muerte de Paco Flores) que más bien provocaba emociones, resentimientos, desesos de venganza, ahora no podemos hacer lo contrario.

Así como don Billy salió del juzgado hombre libre e inocente; así como Francisco Flores murió hombre inocente, porque nunca fue vencido en juicio; así como hay que decir que los militares perseguidos hoy por la PNC no pueden ser considerados culpables, solo porque los acusa un juez español, el Procurador de Derechos Humanos de El Salvador y unas cuantas ONG internacionales que de esto hacen su vida… así, aplicando el mismo principio de la presunción de inocencia, hay que respetarle a usted el derecho de defenderse y de tener un juicio justo sin precondenas.

El hecho que usted nunca les ha mostrado este respeto ni a don Billy, ni a Paco Flores, ni a Jorge Nieto (ni a quien escribe estas líneas), nos da la tentación, pero no el derecho, de tratarlo igual. O conseguimos justicia o conseguimos revancha. Son incompatibles. 

Podemos estar satisfechos e incluso celebrar que usted enfrentará su juicio. Pero que sea un juicio justo, sin la precondena política-mediática que usted lanzó contra Paco Flores. Quienes realmente queremos buscar justicia, no lo vamos a tratar de la misma manera como usted, desde el poder de la presidencia, acusó y al mismo tiempo precondenó a ciudadanos. Porque el daño que en el caso de Paco Flores hicieron el juicio parelelo y la precondena política y mediática no solo fue a la persona, que al final quedó destruida, sino también al país.

Cito nuevamente a Alfredo Cristiani: “Todos deseamos que se haga justicia por los delitos que puede haber cemetido cualquier ciudadano, especialmente aquellos que ostentan cargos públicos. Esto incluye aquellos cometidos por personas que sospechamos han utilizado el Estado para desatar la campaña de condena mediática y destrucción moral del expresidente Flores. Pero no debemos permitir que las instituciones del Estado sean utlizadas para la destrucción de su dignidad o para atropellar sus derechos. Que el expresidsente Flores sea el último caso de venganza política en nuestro país.”

Usted tiene suerte que este país tiene líderes como don Freddy quienes en el momento preciso tengan el valor de decir las palabras apropiadas y no las que la calle quiere escuchar. Y ojo: las dijo impactado por la muerte de Paco Flores, pero pensando en usted.

Sin nada que agregar,
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(Mas!/El Diario de Hoy)

martes, 9 de febrero de 2016

Carta al presidente sobre ‘terrorismo mediático’

Estimado Salvador Sánchez Cerén:
El lenguaje, los términos que se escogen, le traicionan a uno y revelan lo que realmente piensa. “Analicen el lenguaje de los poderosos, y detectarán sus más ocultas intenciones”, nos dijo Walter Höllerer, poeta, novelista, y mi profesor de literatura en la Universidad Técnica de Berlin. Nos puso a analizar discursos para entender historia, política e ideología. Para el oficio de la crítica política, esta metodología resulta un instrumento ideal.


Usted, presidente, acusó a Jorge Daboub, presidente de ANEP, de “terrorista mediático”.

Aquí la transcripción, en el marco de su reality show ‘Gobernando con la Gente’ en San Miguel: ”¿Saben lo que son los escopeteros? Que tiran, tiran, tiran, tiran. Y ya no le bastó eso, sino que ahora se ha vuelto un terrorista mediático porque a través de la información al pueblo ha jugado con el miedo de la gente y de los pensionados... hoy sale este señor Jorge Daboub engañando a la gente."

Y para mostrar que este lenguaje no fue un desliz al calor de un meeting partidario, la oficializó en twitter, en su cuenta oficial: “El señor Jorge Daboub ha pasado de escopetero a terrorista mediático...”

Analicemos el concepto de ‘terrorismo mediático’. Si una persona o un sector político opta por la palabra como su arma, sin ni siquiera considerar usar la violencia para sus fines políticos, esta actitud jamás puede ser considerada ‘terrorista’. El término de terrorismo, por definición, incluye la violencia, el terror provocado por la violencia. Por más ofensiva que sea la palabra, nunca puede constituir terrorismo. La única manera de justificar el término ‘terrorismo mediático’ sería el uso de medios para difundir y propagar actos de violencia, así como lo hace ISIS con sus videos sobre decapitaciones. Pero esto no es el caso de ANEP y de Jorge Daboub. Ellos usan la palabra y su difusión como arma en una disputa política pacífica.

El hecho que usted, como presidente de la Republica, considera esto ‘terrorismo mediático’ revela varias cosas: primero, su profundo desprecio a la libertad de expresión, siempre cuando sea ejercida por su enemigo de clase; segundo, su disposición y deseo de sancionar a esta crítica: uno no clasifica de ‘terrorismo’ algo que no está dispuesto de sancionar, reprimir, erradicar. Hacerlo o no es una cuestión de correlación de fuerza y de conveniencia - por esta razón no procede en el momento, pero su lenguaje traiciona y revela su concepción ideológica: Usted está convencido que el gobierno, si las fuerzas ‘del cambio’ tuvieran la fuerza necesaria, tiene derecho de sancionar este ‘terrorismo mediático’, así como sus correligionarios han hecho en Cuba, en Venezuela, en Nicaragua, en Bolivia, en Argentina y en Ecuador – cada uno a su manera, cerrando periódicos y canales de TV; enjuiciando a periodistas y otros críticos del gobierno.

De paso sea dicho: de las entrañas del Socialismo del Siglo 21 surgió el término del ‘terrorismo mediático’. Coincide con la idea que las ‘clases dominantes’, así como en el pasado usaron las Fuerzas Armadas y los escuadrones de muerte para ejercer su dominio, hoy usan los medios de comunicación.

Todo esto, estimado señor presidente, va implícito cuando usted se para enfrente de sus más fervientes seguidores en su reality show presidencial y habla de ‘escopeteros’ y ‘terroristas mediáticos’, refiriéndose a quienes critican su intento de sanear las finanzas del gobierno con una reforma de pensiones expropiatoria.

Irónicamente, los ‘terroristas mediáticos’ son los mismos que hace pocos día usted invitó a reanudar el diálogo con su gobierno. ¿Así que usted va a negociar con terroristas? ¿O era paja lo del diálogo?

Presidente, reflexione: Quienes usan la palabra y su difusión como arma política, sin considerar en lo más mínimo el uso de armas de fuego y otras formas de violencia, no pueden ser terroristas. Y el gobierno que así los considera demuestra que no acepta el juego democrático de oposición y libertad de expresión.

Saludos, Paolo Luers


domingo, 7 de febrero de 2016

¡Washington, ordene!

El día jueves 4 de febrero Kimberly Swank, jueza federal en South Carolina, autorizó al gobierno de Estados Unidos proceder con la extradición del coronel Inocente Montano a España. Montano es uno de 18 militares salvadoreños requeridos por la Audiencia Nacional de España para enfrentar juicio por el asesinato de los jesuitas en noviembre del 1989.

El día viernes 5 de febrero, cuando este fallo se conoce en El Salvador, la PNC lanza un operativo para arrestar a los 17 militares acusados en España que supuestamente se encuentran en el país. Esta misma noche se capturan a 4 de ellos.

El sábado 6 der febrero, el presidente de la República, en el marco de su reality show ‘Gobernando con la Gente’, dice que la “captura de militares acusados por caso jesuitas es por compromiso de gobierno a respetar normas internacionales. La PNC ha cumplido con deber de acuerdo a difusión roja.”

Si Salvador Sánchez Cerén aplicó esta lógica para ordenar la captura de los militares, tendrá que explicar porqué los dos gobiernos del FMLN (el primero, donde él fue vicepresidente, y el presidido por él) no han cumplido su “compromiso con normas internacionales” durante 5 años – porque la orden de captura emitida por España y la subsiguiente difusión roja de Interpol existen desde el 2011. Si lo que hoy dice el presidente es su verdadero criterio, tendrían que haber ejecutado la difusión roja en el 2011, en el 2012, en el 2103, en el 2014 o en el 2015.

No es que en enero del 2016 haya llegado a las autoridades salvadoreñas una nueva orden de captura o una nueva difusión roja. No, es la misma que existe desde el 2011. Las ordenes de captura no vencen, no se repiten cada rato. Son vigentes hasta que el acusado esté apresado o muerto.

¿Qué ha cambiado entonces desde el 2011, que ahora puede haber movido a Salvador Sánchez Cerén a ordenar la captura que ni Funes ni él autorizaron entre el 2011 y el 2015?

¿El hecho que el juez español mandara una nota recordatoria? Improbable, porque no tiene ninguna fuerza.

¿El hecho que en los últimos meses haya cambiado la correlación de fuerza en la Corte Plena de Justicia? Tal vez, aunque la situación legal sigue siendo la misma: Cuando se cometió el delito (en 1989) no existía convenio de extradición con España; y tampoco existía la definición internacional de ‘crímenes de lesa humanidad’ ni el estatuto de Roma que dicta que estos crímenes no prescriben y no pueden ser sujetos de amnistías. Así que el crimen contra los padres jesuitas, cometido en 1989, no aplica nada de esto, por tanto no hay base jurídica para la extradición.

Lo único que realmente ha cambiado, paulatinamente hasta llegar a una nueva práctica política y jurídica, es la posición del gobierno de Estados Unidos de América. La administración Obama ha promovido, con éxito, juicios en diferentes cortes, contra ex militares salvadoreños residentes en Estados Unidos. Dos ex ministros de defensa, los generales Eugenio Vides Casanova y Guillermo García, ha sido deportados a El Salvador por su rol en la puesta en práctica de los planes de contrainsurgencia de Estados Unidos. Y el coronel Inocente Montano, será deportado a España, por solicitud de la administración Obama.

O sea, lo nuevo es que Estados Unidos les está dando en la nuca a sus fieles aliados en el tiempo de la guerra fría, y en particular a los militares salvadoreños. No solo dejan de proteger a sus ex aliados, sino los echan a los leones. El proceso que la Audiencia Nacional española quiere hacer en el caso Jesuitas, necesitaba de por lo menos un acusado – y los gringos se van a encargar de mandárselo: el coronel Montano.

Siempre se hablaba de que “la revolución come sus hijos”. Hoy vemos una nueva  versión de esta historia vergonzante: “La contrarrevolución entrega a sus hijos.”

Pero lo realmente nuevo es que el gobierno del FMLN, presidido por su ex-comandante Sánchez Cerén, acata fielmente este giro en la política norteamericana. Luego de no hacer caso a las ordenes de captura españoles y la difusión roja de Interpol por 5 (!) años, el día que se conoce la decisión gringa de extraditar al coronel Montano a España, el gobierno salvadoreño se cuadro y dice: A sus órdenes. Porque el gobierno salvadoreño no hace caso a España, pero sí a Estados Unidos.

Es irónico: La persecución de estos militares  surge de la necedad de algunas organizaciones de Derechos Humanos viven de la explotación del resentimiento; de la lucha de la Audiencia Nacional por defender sus privilegios; y del deseo hipócrita  de Estados Unidos de desvincularse de sus pecados imperiales. Definititivamente no es la sociedad salvadoreña que necesita castigar a los militares y así provocar nuevas (viejas) cadenas de venganza. 

(El Diario de Hoy) 


miércoles, 3 de febrero de 2016

Carta a Luis Laínez de La Prensa Gráfica: ¿Quién de nosotros dos es el irresponsable?

Estimado colega:
Encuentro en tu columna del día miércoles 3 de febrero la frase: “La única irresponsabilidad en la cobertura de “la tregua” es de parte de El Diario de Hoy, que ha permitido que sus páginas hayan sido utilizadas por un vocero de las pandillas.”

Bueno, este ‘vocero’ entiendo que sería yo, ya que estás contestando a una carta que publiqué el día anterior, martes 2 de febrero, dirigida al fiscal general, pero que incluía una crítica a tu medio: “Las acusaciones contra los mediadores, Raúl Mijango y monseñor Fabio Colindres, tienen un gran impacto mediático, gracias a la extensa e irresponsable cobertura que le da durante varios día seguidos La Prensa Gráfica. Los medios cometen el pecado de divulgar estas acusaciones como si fueran pruebas, cuando no son más que alegaciones de un par de criminales que dicen lo que los investigadores y fiscales quieren escuchar.”

Esta acusación de “vocero de pandillas” no es nueva, ya me lo han hecho voceros del gobierno de Sánchez Cerén, como Eugenio Chicas y Benito Lara, aparte del ex-fiscal Luis Martínez. Así que no te preocupes, estás en excelente compañía…

Pero vamos al fondo del asunto: ¿Quién actúa irresponsablemente en este asunto? Yo sostengo mi crítica a la cobertura de La Prensa Gráfica, aunque para ser justo tengo que agregar que en El Diario de Hoy, donde tengo el honor de publicar, han caído en el mismo error: Tomar una fuente, por ejemplo de “la inteligencia policial” o de “testigos criteriados”, y sin la más mínima comprobación por otras fuentes independientes, asumir como medio afirmativamente lo que ellos dicen, como si fuera una realidad comprobada.

Esto no vale en la Corte, y tampoco en periodismo. Yo he leído todo el expediente fiscal (“Solicitud de imposición, Referencia fiscal 118, 188, 190, 195, 197, 198 y 199 –UFEADG-SS-14, con fecha del 7 de junio 2014) – y no existe ninguna prueba adicional, solo las declaraciones de los ‘criteriados’, o sea de criminales a cambio de recibir rebaja de su pena ofrecen colaboración a la Fiscalía.

En la Corte, el juez recibe estas declaraciones, y si la Fiscalía no ofrece otras pruebas que las corroboran, no la toma en cuenta. Ustedes, en cambio, a raíz de las declaraciones no corroboradas de los pandilleros convertidos en colaboradores de la Fiscalía, sacan en primera plana un titular que dice: “Mediador supo y avaló ataque contra la PNC.”

Es una seria acusación. Al ser cierto, al mediador (que mas adelante se identifica que es Raúl Mijango) le tocará prisión por muchos años. Y esto, basado en un testimonio que nadie ha corroborado, lo ponen en su portada, de esta manera afirmativa. Es La Prensa Gráfica que afirma esto, ya no solo un criminal soplón. Y esto es solo un ejemplo, toda la cobertura de este juicio con estas declaraciones de criteriados ha sido así. El periódico asumió como propia la afirmación que los mediadores entregaron armas y celulares a los pandilleros – lo que serían otros delitos graves. Uno de los mediadores nombrados por LPG es monseñor Fabio Colindres, quien abrió la Prensa Gráfica para darse cuenta que este medio lo acusa de entregar armas a delincuentes. ¿Es esto un manejo periodístico responsable, colega? Yo digo que no.



En cambio, tu dices que es irresponsable, por parte de El Diario de Hoy, publicar mis columnas, ya que según vos soy vocero de pandillas. O sea, un colega pidiendo al Diario que ejerza censura. ¿Es la práctica tuya, como subjefe de información, no dar espacio de expresión a alguien, por la única razón que un fiscal general irresponsable y un ministro de seguridad incapaz lo haya acusado de “vocero de pandilla” – por cierto sin nunca hacer una acusación formal? Si es así, la Prensa Gráfica tiene un serio problema… En El Diario de Hoy, por suerte, no acostumbran aplicar la censura que el gobierno quiere provocar haciendo acusaciones irresponsables a periodistas.

Al, fin ¿quién de nosotros dos actúa con irresponsabilidad? Los lectores decidirán. Saludos, 

martes, 2 de febrero de 2016

Carta al Fiscal General: Todavía tiene rezagos del pasado oscuro en la fiscalía

Estimado Douglas Meléndez:
Dicen que usted está limpiando la fiscalía de las malas prácticas que se hicieron comunes bajo el mando de Luis Martínez. Enhorabuena, ya era tiempo.

También dicen que usted y su equipo están revisando los ‘casos emblemáticos’, para asegurar que la actuación de la fiscalía regrese al terreno del Estado de Derecho y de la estricta aplicación de las leyes, para proteger a los inocentes y enjuiciar a los culpables. Muy loable.

Urge, entonces, que revise una de las prácticas más cuestionables de la fiscalía: el uso de los testigos criteriados, no para aportar pruebas adicionales de comprobación, sino para sustituir pruebas y para manipular casos.

Parece que en su revisión y corrección de las prácticas fiscales se le ha escapado un caso que hizo titulares en estos días, y donde observamos que continúan aplicando fielmente el guión político escrito por Luis Martínez, quien trató de asegurar su reelección con una campaña populista contra la tregua. Bueno, en especial contra las personas que sirvieron como mediadores de la tregua.

En un juicio contra 67 pandilleros, sus fiscales armaron un desfile de testigos criteriados. ¿Qué son criteriados? Son criminales presos (condenados o bajo investigación por crímenes serios, incluyendo asesinatos) que ofrecieron colaborar con la fiscalía reducir sus penas. Lo extraño es que sus fiscales los ponen a hablar de hechos ocurridos en 2012 y 2013, que no tienen ninguna relevancia para el caso que se ventila: el ataque a la delegación policial de Quezaltepeque de abril 2014.

Usted debería, con urgencia, ordenar una investigación de los fiscales (Mirna Socorro Calderón Peraza y Antonio López Rosales) e investigadores policiales que armaron este caso. Básicamente cometieron dos pecados, que usted tiene que definir si son delitos: armar con los pandilleros convertidos en testigos testimonios falsos; y además sus fiscales pusieron a sus “testigos” hacer acusaciones contra personas que no son parte del juicio, y que por tanto no se pueden defender. Como estas acusaciones son irrelevantes en el caso concreto, el juez no va a confrontar estos testimonios con otros que podrían demostrar su falsedad. Sin embargo, las acusaciones contra los mediadores, Raúl Mijango y monseñor Fabio Colindres, tienen un gran impacto mediático, gracias a la extensa e irresponsable cobertura que le da durante varios día seguidos La Prensa Gráfica. Los medios cometen el pecado de divulgar estas acusaciones como si fueran pruebas, cuando no son más que alegaciones de un par de criminales que dicen lo que los investigadores y fiscales quieren escuchar para poner contento al Fiscal General, quien juró llevar a juicio a los mediadores. Y como no lo pudo, ya que más allá de los testimonios de asesinos no existe ninguna prueba, Luis Martínez, como era su estilo, traslada el juicio a la opinión pública y consigue condenas mediáticas fáciles.

Esto, estimado señor fiscal general, es exactamente el método que usted debe erradicar de la fiscalía.
Así que bajo su mando, siguen dándose estas aberraciones en la fiscalía. Y de repente, sin pruebas, sin oportunidad de defenderse, monseñor Colindres y Raúl Mijango (y mañana posiblemente este su servidor) son exhibidos con acusaciones grotescas y falsas. Según los testigos, estos dos señores, que nunca han sido acusados en ninguna corte, metieron 3 mil celulares a los penales; dieron a los pandilleros una arma nueva por dos inservibles; organizaron orgías sexuales en los penales, y otras cosas absurdas.

Y la acusación más burda de todas contra los mediadores: haber negociado un acuerdo con las pandillas para hacerle al FMLN ganar las elecciones presidenciales del 2014. La verdad es que los mediadores no tuvimos acceso a los cabecillas presos desde el día que Ricardo Perdomo asumió el ministerio de Seguridad y comenzó a desmontar, junto a Luis Martínez, la tregua. El acuerdo electoral con las pandillas para la primera ronda presidencial 2014 lo negoció el FMLN, con participación directa de Benito Lara, luego de sacar del camino a los mediadores que nunca se hubieran prestado a esta maniobra partidaria. Todo esto, usted debería investigar, pero sin recurrir a novelas de testigos criteriados.

Espero que tome acción, señor fiscal, por el bien de la justicia.

Saludos,
e2b99-firma-paolo 

(Mas!/El Diario de Hoy) 

 

sábado, 30 de enero de 2016

Carta a los agentes de la PNC: Tienen razón, pero no pueden extorsionar

Estimados policías:
Tienen razón, los salarios que les pagan no corresponden al grado de responsabilidad y riesgo que el estado les exige asumir todos los días. Gana más un ordenanza en la Corte o en la Asamblea que un policía que a diario arriesga su vida. Es absurdo e injusto.

Tienen razón también en exigir al gobierno que les facilite los recursos necesarios para hacer su trabajo con dignidad y eficiencia. Sin vehículos, armas, sistemas de comunicación, uniformes adecuados su trabajo se vuelve menos profesional y más peligroso.

Tienen razón incluso en pedir que el gobierno y la dirección de la PNC dejen de improvisar y que definan estrategias y planes operativos de Seguridad que sean consistentes e integrales y que tengan claridad de metas. Sin una conducción profesional, los que pagan el costo de la ineficiencia e improvisación son ustedes que andan en la calle.

Tienen razón de plantear que el gobierno les está metiendo en un conflicto que trasciende el carácter policial y adquiere carácter de una guerra. Además una guerra que no se puede ganar y en la cual todos pierden, sobre todo los policías y sus familias. El gobierno no tiene derecho de mandarlos a reprimir a las comunidades y matar a pandilleros - y luego dejarlos solos en sus barrios…

En todo esto, ustedes tienen razón 100% - y la opinión pública los tiene que apoyar.

Donde no tienen razón es cuando extorsionan al gobierno (y por tanto a la sociedad que han jurado proteger). Un cuerpo armado como la PNC no puede ir a la huelga, y mucho menos amenazar con acciones violentas para promover sus reivindicaciones, por más razonables que sean. Ustedes no pueden bloquear carreteras, ni tomarse a la brava edificios públicos. Como fuerza del orden no pueden crear desorden.

Ustedes tienen que usar la fuerza de sus argumentos y convencer a la opinión pública para que ejerza presión sobre el gobierno para mejorar sus condiciones. Si ustedes convencen a los ciudadanos que así como actúa el gobierno está poniendo en peligro la eficiencia y la integridad de la policía, y por tanto la seguridad de todos, la sociedad se va  a movilizar para que el gobierno cumpa a los policías.

Para convencer a los ciudadanos para que obliguen al gobierno a cambiar sus actitudes con la policía y sus planes de seguridad, ustedes tienen que estar siempre a la par de la gente, abstenerse de cualquier abuso de autoridad y de violencia. Una población que tiene confianza a su policía, no la va a dejar sola. Si nosotros entendemos que ustedes, los policías no están luchando por privilegios, sino por mejores condiciones para protegernos, los vamos a apoyar – y no tendrán necesidad de incurrir en huelgas, movilizaciones violentas y amenazas.

Marchar a Casa Presidencial encapuchados y armados, removiendo las barricadas de la UMO, es una acción muy delicada. Esta vez no hicieron daño a nadie, pero violaron la legalidad, cuando ustedes son los que la tienen que proteger y garantizar.

Un gobierno no puede dejarse extorsionar por sus propios cuerpos armados. Es por esto que la ley no les da el derecho a sindicalizarse e ir a la huelga como los trabajadores públicos. Ustedes tienen derecho de organizarse y de expresarse libremente – nadie les puede quitar esos derechos constitucionales. Pero no a sindicalizarse para ir al paro de labores.

Hagan uso de sus derechos, sobre todo de la libertad de expresión, y de manera legal y pacífica lograremos juntos resolver los problemas. Porque los problemas de los policías son los problemas de toda la sociedad.

Les saluda Paolo Luers

(Mas!/El Diario de Hoy)


jueves, 28 de enero de 2016

Columna Transversal: Pactos con el diablo o renovación

Muchos piensan que a ARENA le hace daño que haya debate interno y que este se exprese públicamente. Todo lo contrario: Hace falta más debate. Y hace falta que sea más público y transparente - pero sobre todo que sea más sustancioso, más político.
El hecho que Neto Muyshondt y Norman Quijano critican abiertamente al presidente del partido, Jorge Velado no tiene nada de mal. El hecho que uno de los tradicionales donantes de ARENA le haya declarado la guerra abierta a Jorge Velado, sin que el partido le haga caso, me parece una maravilla. La manera como los diputados nuevos bloquearon el intento de alistar los votos de ARENA para reelegir al fiscal saliente Luis Martínez; el hecho que Johnny Wright crítico ante los micrófonos de la Asamblea (y no en reunión interna a puerta cerrada) la manera poco transparente cómo su partido había llegado a un acuerdo con el FMLN sobre el nuevo fiscal general Douglas Meléndez; el debate que esto provocó entre los diputados; las diferencias entre los miembros areneros de la Junta Directiva sobre el seguro privado de la Asamblea; la propuesta de Juan Valiente de reducir la Junta Directiva de la Asamblea y la oposición dentro de la fracción a esta iniciativa… todo esto son muestras de apertura y amplitud de ARENA. Por tanto son síntomas de fuerza, no de debilidad.

La crítica que yo haría a los participantes de todos estos debates internos no es que lleven a conocimiento público las diferencias, sino que no las profundizan con más claridad. Quisiera ver claramente definidas las posiciones políticas e ideológicas que defienden los que quieren desbancar a Jorge Velado. Quisiera que la crítica permanente que le hace Norman Quijano y Neto Muyshondt vaya acompañada con posiciones claras sobre el proceso de renovación y apertura que facilitó Velado en su partido.  

Quisiera que los renovadores del partido que apoyan a Jorge Velado obliguen a don Tomás Regalado a que deje de esconderse en el anonimato y que argumente en público porque está en campaña para sustituir al actual presidente del COENA. Desde afuera de ARENA y su contorno se percibe que se avecina un enfrentamiento entre los conservadores y los liberales; entre los que quieren mantener vivo el carácter mercantilista de ARENA y quienes quieren avanzar en la renovación para erradicarlo de una vez por todas. Pero esta disputa, hasta ahora, queda en lo oscuro, sin que nadie tome posiciones claras. Se habla de cargos, pero no de ideas.

ARENA tiene dos opciones de cómo lidiar con sus diferencias: evadirlas, siempre buscando arreglos, pero no sobre la base de definiciones políticas, sino de repartición de cuotas; o llevar las diferencias a definiciones y hacerlas públicas.

Creo que urge que opten por la definición. ARENA, para tener éxito electoral en el 2018/19, tiene que mostrar que en su seno hay pluralidad, tolerancia y libertad de debate. Pero esta amplitud no puede significar que sigan coexistiendo tendencias no compatibles. Con la necesaria renovación democrática y liberal de ARENA no son compatibles las viejas mañas de sectores económicos que quieren favorecer sus negocios mediante el partido y el gobierno. Con la apertura a la sociedad civil y el libre debate interno no es compatible que haya poderes fácticos que piensan que con unas llamadas telefónicas pueden desbancar a presidentes del partido o poner candidatos. Si estos sectores, ante el avance de la democratización en el partido, inician una lucha por el control para detener este proceso y preservar sus privilegios, el partido debe aceptar el reto, derrotarlos - y mostrar al público que la vieja ARENA dominada por estos sectores económicos ya no existe.

La alternativa sería evadir el conflicto hacer pactos con el diablo – siempre y a nombre de la unidad. Lo que pasa es que esto no es alternativa, pensando en la nueva relación que necesita establecer el partido con la sociedad civil para poder construir una nueva mayoría y cambiar el rumbo del país en los años 2018/19.


(El Diario de Hoy)

miércoles, 27 de enero de 2016

Carta a la ministra de Salud: Erradiquemos las 7 pestes

Estimada doctora Violeta Menjívar:
Tenemos años de pelear con el Dengue. Como nunca logramos vencer al causante de la epidemia, terminamos aprendiendo a vivir con la enfermedad. Nos cayeron las 4 cepas del Dengue. Las aguantamos. Luego el Chikingunya, igual lo aguantamos. Ni modo.

Y ahora nos cayó el Zika. Todas estas pestes tienen un solo culpable: el maldito sancudo llamado Aedes Aegypti. Por esto las llamo las plagas de Egipcio, que eran 10; ya tenemos 6, pero así como vamos, nos van a caer rápido las otras 4…

Y al Zika no nos podremos enfrentar a la guanaca: sobreviviéndolo, aprendiendo a vivir con el desastre, porque tiene esta horrible complicación: A infectarse una mujer embarazada, su bebé puede nacer con una malformación genética llamada microcefalia, que causa que el cráneo y por tanto el cerebro del recién nacido no se desarrollan normal. El Zika ya causó miles de casos de microcefalia en América Latina. Con esta peste no se puede convivir…

Hay que erradicar al maldito sancudo Aedes Aegypti. Y en esto, doctora, ustedes están fallando. Las fumigaciones con insecticida, aunque fueran sistemáticas y permanentes (lo que lamentablemente no son, y por esto se ha propagado tan rápido el Zika), podrían servir para reducir los sancudos, si el gobierno se pone las pilas – pero nunca los erradicaremos de esta manera.

Los británicos ofrecen un método nuevo, que sí es para erradicar: Están criando sancudos genéticamente alterados, y cuando sueltan millones de estos, toda esta raza de sancudos deja de reproducirse – y desaparece.

Dicen los ingleses que El Salvador, por su tamaño y su característica geográfica, sería un territorio genial para comprobar, en la práctica, la eficiencia de este método innovador. Estoy seguro que los ingleses nos ofrecerían un precio muy cómodo…

Porque realizar este experimento en El Salvador les serviría a ellos como el ensayo necesario, en un territorio manejable, para luego poder vender esta tecnología a países grandes como Brasil, México, Colombia… Igual serviría al ministerio de Salud, porque entonces ustedes podrían mostrar algo más útil que este ridículo llamado a las mujeres de no embarazarse. Y obviamente servirá a la población salvadoreña, porque se erradicaría el causante de todas estas malditas pestes: las 4 cepas de Dengue, el Chikingunya y el Zika.

¿Por qué no se hace? ¿Por qué usted no agarra el teléfono y habla a Inglaterra, o por lo menos a la embajada británica en San Salvador, que ofreció sus buenos oficios para negociar un acuerdo con la empresa que está ansiosa a hacer el ensayo en El Salvador? Me imagino que tienen miedo a lo nuevo, y que la palabra ‘transgénica’ les suena políticamente incorrecta… Piensan en Monsanto y sus granos transgénicos. Pero en este caso, el daño que haría la tecnología genética sería solamente a los malditos sancudos, no a los humanos. Estoy seguro que una fumigación permanente con insecticidas, como sería necesaria para combatir las pestes, sí tiene efectos secundarios que pueden afectar la salud nuestra.

Y en serio, doctora; No puede ser política del Estado decirle a las mujeres que dejen de embarazarse.

Vaya, doctora, aquí le mando el teléfono en la ciudad de Abingdon en Inglaterra, cerca de Oxford: +44 1235 832393. La compañía se llama Oxitec y la información la encuentra en www.oxitec.com.

En caso que no hable inglés, doctora, estoy seguro que tienen ejecutivos que hablan español, porque como le dije: están muy interesados en el mercado latinoamericano que es escenario de esta nueva epidemia llamada Zika.

Saludos, Paolo Luers


(Mas!/El Diario de Hoy)


lunes, 25 de enero de 2016

Carta a Francisco Flores: Hang in there! ¡No te rindas! ¡Hacele huevo!

Estimado Paco:
Espero que te recuperés, y plenamente. Te lo deseo, de toda corazón, por el bien tuyo y de tu familia, obviamente, pero también por el bien del país, de la justicia. La gente quiere (y merece) justicia. Y el caso tuyo es emblemático: la primera vez que un expresidente enfrenta la justicia. Casi automáticamente, tu caso se ha convertido en el gran test del sistema: ¿Habrá justicia o habrá impunidad? Y yo agrego otra disyuntiva, que ya también mucha gente siente: ¿Habrá justicia o habrá venganza?

Los que están detrás del juicio paralelo – juicio político y mediático – contra vos, Mauricio Funes y Cia., han tratado, con demasiado éxito, meternos en la cabeza que la única manera de hacer juicio en el caso Flores-Taiwán es tu condena. Pero ya muchos se dieron cuenta que esto no es cierto: Con razón a ‘Su Majestad la Justicia’ siempre la retratan con una venda sobre los ojos; ella es ciega políticamente, y ante ella todos somos iguales. O es así, o no es justicia.


A vos te tienen que vencer en juicio o sobreseerte. Ambos desenlaces son válidos, son justicia. Hay que aplicar justicia a los culpables, pero también a los inocentes. Y el que no ha sido vencido en juicio es inocente. Punto.

En el caso tuyo, luego de todas las campañas políticas y mediáticas de Mauricio Funes, Luis Martínez, Walter Araujo, y muchos (no todos) del FMLN, la justicia nos debe la prueba que está funcionando; que aquí no hay impunidad para los culpables ni venganza  para los inocentes.

Por esto, estimado Paco, no sólo te deseo a vos como persona que logrés salir bien de esta prueba, también lo deseo al país, para que puedas tener el juicio justo que merecés luego de la precondena y, hay que decirlo, el silencio de los cobardes y oportunistas.

Estás en coma, y por suerte no tenés que darte cuenta de la miseria humana que se manifiesta en sectores del país que confunden justicia con venganza. Deseo a tu esposa, tus hijos y a todos tus familiares y amigos que tengan la estoicidad que se necesita para aguantar esto.

Si este derrame cerebral te termina quitando la capacidad de enfrentar tu juicio, quedarías condenado en la opinión pública. Solo un juicio justo y transparente, ante los ojos de toda la sociedad, puede quitarte el estigma que ya lograron pegarte en el juicio mediático. O confirmarlo.

Yo no sé si al fin sos culpable de los delitos que te acusan o no. Hasta ahora no me han convencido las pruebas. En otras publicaciones he dicho que no tengo dudas de tus pecados contra la ética política, por esto ahora tenemos una Ley de Partidos que afortunadamente regula el financiamiento de campañas electorales. Pero por nada me han convencido que te has enriquecido de fondos públicos.
Repito: Deseo que te recuperés plenamente.

Saludos,
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(Mas! / El Diario de Hoy)

sábado, 23 de enero de 2016

Carta a Mari Carmen Aponte: EE.UU. no tiene amigos, pero usted sí

Estimada amiga:
Dicen que Estados Unidos no tiene amigos, solo intereses. Y es cierto, no solo para Estados Unidos, sino para países en general. Y así se comportan, por lógica, la mayoría de embajadores, cancilleres y otros funcionarios.

Pero los que repiten esta frase como verdad absoluta, no la conocen a usted, Mari Carmen. Usted ha sido la excepción, la sorpresa, la mujer que ha roto los moldes de la diplomacia. Usted ha sabido combinar los intereses de su país poderoso, no solo con los intereses de nuestro país insignificante, sino además -y esto es lo realmente excepcional- con amistad, con confianza, con calor humano, y con genuino afecto.

 No sé si esto fue la idea del presidente Obama cuando la nombró como embajadora en El Salvador, y cuando luego defendió su nombramiento contra toda una campaña de la oposición republicana. Más bien lo dudo. Me parece que todo este conflicto sobre su nombramiento nada tuvo que ver con su persona, y que simplemente fue parte del enfrentamiento entre la Casa Blanca de Obama y el Senado controlado por el Tea Party…

Sea como sea, usted llegó aquí – y en tres patadas (más bien tres “abrazos”) se ganó el cariño de todo el mundo. Pero también el respeto. Usted mostró que hay situaciones donde la mejor manera de defender los intereses de su país es romper la distancia que genera su cargo. Usted mostró que la genuina amistad puede ser la mejor forma de promover el interés de su país.

No solo proyectó con gran calidad humana y credibilidad la cara amigable de su gobierno (todas las iniciativas de crecimiento económico, por ejemplo; y la presión al gobierno del FMLN de no pasarse de la raya en sus ataques contra la empresa privada) – usted incluso supo compensar con amistad genuina la cara fea de su gobierno. Y esto es la parte difícil…
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Le voy a poner un ejemplo: Yo mantengo una posición muy crítica a la manera como su gobierno interfiere en el debate sobre seguridad pública en nuestro país. Estoy convencido que es un error muy peligroso que Estados Unidos siga supeditando su política hacía Centroamérica a sus viejas (y ya fracasadas) estrategias de seguridad nacional y la guerra contra el narcotráfico – y no a la lógica del desarrollo social y económico de los países. Esto se refleja en la imposición de conceptos de seguridad pública derivados de su vieja filosofía de contrainsurgencia: conceptos que priorizan la represión y las soluciones militares encima de la búsqueda de inclusión social y prevención.

Hemos tenido discusiones fuertes sobre esto, usted fielmente defendiendo las políticas, limitaciones y los amarres de su gobierno, yo cuestionándolos – pero en nada ha afectado la relación de mutua confianza y amistad. Es una experiencia muy extraordinaria con una embajadora de Estados Unidos, y estoy convencido que es resultado de sus cualidades muy personales – mucho más que de la renovación de las políticas externas de su gobierno.

Precisamente a esto se deben las incontables expresiones de agradecimiento y cariño que usted está recibiendo de tanta gente en El Salvador, ahora que pronto se va a despedir de nuestro país.

Usted ha dado a las políticas de Estados Unidos una cara humana, incluso cuando estas políticas no han sido del todo amistosas. Y lo ha hecho de una manera honesta, no para tapar el lado oscuro de la política del imperio, sino para compensarlo. No con palabras, pero con hechos y actitudes usted nos transmitió este mensaje: “Mientras yo sea la embajadora, tal vez no puedo corregir todos los errores que comete mi país, pero sí puedo evitar que se impongan de manera cínica … Voy a ser su amiga incluso cuando mi país se equivoca…”

Gracias, Mari Carmen, siga en su nuevo cargo de embajadora ante la OEA haciendo para América Latina entera lo que hizo para El Salvador. Un abrazo,

 e2b99-firma-paolo






(Mas!/El Diario de Hoy)

miércoles, 20 de enero de 2016

Carta al vicepresidente: Retiro lo dicho

Estimado Oscar Ortiz:
Me equivoqué. Cuando te escribí la semana pasada (Carta al vicepresidente: “Es tu hora, agarrá Seguridad”), estuve pensando en el Oscar Ortiz que conozco: el alcalde cercano a la gente, que caminaba las calles de Santa Tecla y platicaba con los paseantes. Estuve pensando en el Oscar Ortiz que tuvo los huevos de convocar a los pandilleros de Santa Tecla a un acto en la plaza pública para retarlos a participar en la construcción de un “municipio sin violencia”. Fue una carta al Oscar Ortiz quien en una reunión con 11 alcaldes, varios de ellos de ARENA, dijo que la seguridad no era un asunto del partido sino del país, y que juntos podían reducir la violencia, promoviendo el diálogo como método de la inclusión social y productiva de los que hoy andan al margen de la sociedad y la ley. Me dirigí al Oscar que pidió al secretario general de la OEA que siga funcionando como garante de este proceso – aunque el siguiente gobierno, del cual vos sos el vice, lo mandó al carajo y le dijo que no interviniera…

En resumen: escribí al Oscar que conocí antes de que se convirtiera en vicepresidente de la República – y te pedí asumir la dirección de la política de Seguridad para lo que resta del gobierno del FMLN.

Lea: Carta al vicepresidente: Es tu hora, agarrá Seguridad.
De Paolo Luers


Me equivoqué, porque este Oscar ya no existe. El que existe y hace pocos día habló en televisión es alguien que repite, mentira por mentira, lo que dicen los actuales responsables de la política de Seguridad y sus desastrosos fracasos. Dijiste en la entrevista de Nacho que los 6.600 salvadoreños asesinados en 2015 (número que nos convierte en el país #1 en asesinatos en el mundo) son muestra que el plan de Seguridad implementado por el gobierno del FMLN funciona bien – y como funciona, los criminales responden matando.

Dijiste que no nos preocupáramos, que entre este montón de muertos hubo miles de pandilleros que ya no van a molestar. Dijiste que tu gobierno está dispuesto a seguir pagando el costo de la guerra frontal contra las pandillas. Solo que los únicos funcionarios públicos que lo pagan son los policías y soldados del nivel básico…

Hace un par de años, cuando yo te conocí, vos hablabas que el combate del Estado tenía que ser contra la violencia, no contra los pandilleros. Contra las causas, no contra personas. Hoy hablás, igual que el ministro Benito Lara y el director de la PNC Ramírez Landaverde, en términos militares: de bajas, de enfrentamientos, de héroes, de guerra…



Por lo tanto, no tiene ningún sentido que el presidente sustituya a Benito Lara por vos. Harías lo mismo, solo con más elocuencia. Me equivoqué pensando que vos sos la alternativa. ¡Qué lástima! Posiblemente significa que, mientras esté gobernando tu partido, no hay alternativa.

Escuchándote hablar en televisión, esta es la triste conclusión: Te alineaste, Oscar, te hiciste cómplice de las políticas de seguridad, aunque bien sabés que no funcionan y causan un costo social terrible. Entendiste que para mantener abierta tu opción de algún día ser candidato presidencial del Frente, tenías que dejar de disentir.

No sé qué opciones le queda al presidente para formar su próximo gabinete de seguridad. A lo mejor no importa a quién pone, si no está dispuesto de cambiar el rumbo. Y si quiere otro rumbo, vos ya no serías la opción. Tendría que pensar en alguien fuera del partido…

Adiós, Oscar.
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lunes, 18 de enero de 2016

Carta a quienes escriben los discursos del presidente

No sé quién le escribe los discursos a Salvador Sánchez Cerén. No sé hasta qué punto intervienen los hombres de su círculo interno en Casa Presidencial: Hato Hasbún, Manuel Melgar, Marcos Rodríguez y Eugenio Chicas, o sus aliados principales en el partido, como Medardo González o Lorena Peña.

La verdad es que entre todos ustedes no han logrado influir en el presidente para que en este aniversario de los Acuerdos de Paz diga las palabras correctas para pedir perdón por los crímenes de guerra cometidos en nuestro país.

Esta es la frase que dijo en el acto en la feria:

“En 2010, como Estado pedimos perdón por las violaciones a los derechos humanos cometidas contra miles de familias salvadoreñas durante el conflicto, a quienes se les vulneró el derecho a su integridad, a la libertad personal y a la vida. Hoy, como Comandante General de las Fuerzas Armadas, pido perdón a las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos, a sus familiares, y les reafirmo mi compromiso que hechos como esos jamás se repetirán en nuestra historia.” 

Y nadie de ustedes fue capaz de escribirle la frase que faltaba para que su discurso tenga sentido histórico y valor ético:

“Como miembro de la Comandancia General del FMLN durante la guerra, también pido perdón a las víctimas de las graves violaciones a los derechos humanos cometidos por y a nombre de nuestras fuerzas guerrilleras. Y voy a aprovechar este día para hablar, de manera muy especial, como comandante en jefe de las FPL para pedir perdón a las víctimas de los más de 1000 compañeros y colaboradores de nuestra organización ajusticiados injustamente.”

Sin este complemento, el perdón que pide el presidente a nombre del Estado y de La Fuerza Armada no es más que retórica y no refleja ningún proceso de reflexión histórica, autocrítica ética y de verdadera disposición a la reconciliación.

El presidente del primer gobierno del FMLN, Mauricio Funes, cometió el mismo pecado de omisión el 16 de enero de 2010, cuando en un acto oficial dijo:

“En nombre del Estado salvadoreño, en relación con el conflicto armado interno, reconozco que agentes del Estado cometieron graves violaciones a los derechos humanos. masacres, ejecuciones arbitrarias, desapariciones forzadas. Por todo lo anterior, pido perdón.”

El entonces vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, hizo el intento de corregirle la plana a Funes. Sin embargo, la manera como lo planteó, demostraba que muy poco ha aprendido en 20 años de postguerra:

“A todo el pueblo salvadoreño afectado por nuestras acciones militares, el FMLN les pide perdón.”

No, señores: No se trata de pedirle disculpa al pueblo por las acciones militares del FMLN, porque estas tenían sentido histórico y moral para derrotar al militarismo y la represión. A Salvador Sánchez Cerén le toca pedir perdón, no por la guerra de guerrilla, pero sí por las acciones de guerra sucia que también fueron cometidos por el FMLN bajo su responsabilidad como máximo dirigente y comandante: por los asesinatos políticos a dirigentes civiles opuestos al FMLN, por secuestros y asesinatos a empresarios, por la campaña de “limpieza ideológica” en las propias filas de las FPL que costaron la vida a más de mil personas en San Vicente.

¿Cómo es posible que nadie de ustedes, quienes en Casa Presidencial y en el partido están cerca del presidente, le haya explicado la diferencia entre un pedido de perdón retórico y un pedido de perdón autocrítico? Pedir perdón por los pecados de otros, sin asumir los propios, es una burla a las víctimas.

Saludos,
e2b99-firma-paolo (Mas!/El Diario de Hoy)

viernes, 15 de enero de 2016

Carta al vicepresidente: Es tu hora, agarrá Seguridad

Estimado Oscar:
Es hora de asumir tu responsabilidad. El presidente está buscando con quién sustituir a Benito Lara, quien ha fracasado aparatosamente en Seguridad. Ya no es sostenible para el partido mantener este gabinete de Seguridad.
La pregunta del millón: ¿Quién puede asumir este reto, cambiar el rumbo de la política de seguridad, y evitar que nos sigamos desangrando más?

Ya salió el chambre que están pensando en poner a Nidia Díaz. Suena como chiste, pero hay otros chistes que se han convertido en triste realidad… Otros dicen que puede ser Hato Hasbún. Pero Hato ha conducido la política de Seguridad, por encargo de Funes, durante los dos años que Manuel Melgar estuvo al frente del ministerio. Y Sánchez Cerén lo volvió a poner como Comisionado Presidencial Especial de Seguridad. ¿Cómo va a cambiar el rumbo el que lo perdió?

En una plática antes de que salieras electo vicepresidente, me dijiste que habías aceptado el cargo para que pudieras conducir, desde Casa Presidencial, el área Seguridad – basado en tu experiencia como alcalde, que exitosamente diseño programas de prevención. Fuiste uno de los pocos alcaldes que tuvieron la visión y los huevos de encarar a los pandilleros de tu municipio, hablar con ellos y sus comunidades, e incluirlos en la construcción de una “Santa Tecla sin Violencia”. Tenés la experiencia para buscar el diálogo y soluciones integrales sin comprometer el Estado y la justicia.

Si alguien del nuevo gobierno podía dar un nuevo rumbo a la política de seguridad, en crisis luego de la llegada de Ricardo Perdomo, fuiste vos. Bueno, tu presidente y tu partido tomaron otra decisión, apostaron a los cuadros de ‘línea dura’ y su propuesta de resolver el problema de la violencia es con más violencia, con una guerra sin cuartel del Estado contra las pandillas. Y te dejaron la tarea de atraer inversión, pero sin nunca darte el poder para crear las condiciones para facilitar el crecimiento.

Hoy que la política de Hato Hasbún, Manuel Melgar, Benito Lara, Eduardo Linares y Ramírez Landaverde ha fracasado, vos tenés todas las condiciones y el derecho de ofrecerte al presidente como el hombre que va a sacar el buey de la barranca. Pero con una condición: que te dejen hacer los cambios necesarios - en la política, en la estrategia, en la filosofía de seguridad, y en la policía; que te den la autoridad y el respaldo para poder ejercer el liderazgo necesario para esta misión; que te quiten a Hato y Melgar de encima…

Tal vez algunos de tus camaradas lo van a ver con celo, pero tal vez van a decir: que se haga pedazos Oscar, porque este volado de Seguridad no tienen remedio.

Si vos quieres preservar la opción de surgir de este gobierno como un líder, no puedes sentarte a la orilla del rio viendo pasar los cadáveres. Tienes que tomar la iniciativa, ofrecer soluciones, arriesgarte. Tal vez de esta manera terminás relanzando tu liderazgo. De la otra forma, simplemente esperando que los demás sigan fracasando en el tema de Seguridad, te hundirás con ellos.

Es tu hora, Oscar. No habrá otra. Saludos y suerte, 


(Mas!/El Diario de Hoy) 

 

En el aniversario de la paz, una defensa de la amnistía

Otro aniversario de los Acuerdos de Paz: discursos, actos solemnes, fotos y palabras de firmantes de aquel entonces y gobernantes actuales: paz, reconciliación, acuerdos nacionales…

Pero todo esto quedará en discursos bastante hipócritas, porque nuevamente el ambiente está envenenado por el viejo y absurdo debate sobre la amnistía. Varios de los protagonistas del proceso de guerra y paz, por parte de una de las dos fuerzas beligerantes, están sentados en sus casas esperando la posible llegada de la PNC con ordenes de captura emitidas en España. Pero la incertidumbre no sólo afecta a ellos: si se consumen estas capturas y extradiciones, todo el país tiene que reaccionar.

El gobierno y su partido, ambos dirigidos por personas beneficiadas por la amnistía, no quieren ejecutar las ordenes de captura contra los militares, por razones obvias, porque tienen pánico a la caja de Pandora que se abriera. Pero tampoco se atreven a hablar en defensa de la amnistía, mucho menos en defensa de los militares requeridos por la Audiencia Nacional española. Así que ante una nueva crisis de institucionalidad, nuestros gobernantes simplemente se callan…

Todos miran hacia la Corte Suprema, que tendrá que decidir sobre la solicitud de extradición. Sin extradición, no habrá detenciones. Y la Sala de lo Constitucional tiene pendiente su sentencia sobre la amnistía.

¿Por qué la clase política, tanto la generación que firmó e implementó los Acuerdos de Paz como los protagonistas actuales, delegan a los magistrados de la Corte un tema que evidentemente requiere del liderazgo político?

En esta situación de múltiples factores de incertidumbre, nuevamente brota la vieja discusión sobre justicia y paz, los derechos de las víctimas, y la amnistía – promovida por sectores que tienen años de promover la suspensión de la amnistía y la apertura de procedimientos penales sobre crímenes de guerra cometidos en El Salvador. El FMLN a veces les da cuerda, a veces se calla, pero nunca habla claro en defensa de lo que ellos mismos gestionaron y que es el fundamento sobre el cual se insertaron en el sistema político-partidario y económico-social del país: la amnistía.

Los Acuerdos de Paz necesitan que los defendamos, para no permitir retrocesos en el proceso democrático. Y no se puede defender los Acuerdos de Paz sin defender la amnistía. En los años 80 la sociedad salvadoreña (y no solo las cúpulas de las partes beligerantes, sino la sociedad entera) tomó una decisión casi unánime, bien sopesada y convencida: privilegiar la paz encima de la justicia; facilitar el fin de la guerra y construir la paz, aun al costo de no poder satisfacer la sed de justicia y venganza.

No vengan ahora con el cuento que esto era una auto-amnistía, una decisión entre los beneficiados de la amnistía -los jefes militares y comandantes guerrilleros- para no tener que responder por sus respectivos abusos, violaciones de derechos humanos y crímenes de guerra. Fue el clamor mayoritario de la sociedad, expresado por iglesias, gremiales, partidos, organizaciones civiles, intelectuales.

Mucho menos es lógica la tesis que la amnistía fue una maniobra de la derecha. De ella se beneficiaron los secuestradores de empresarios y embajadores igual que los torturadores de los cuerpos de seguridad; los responsables del masacres de El Mozote igual que los responsables de los ajusticiamientos masivos de San Vicente; los escuadroneros que asesinaron a políticos de derecha igual que los jefes de los comandos urbanos responsables de la masacre en la Zona Rosa.

Si nadie tiene el valor de defender esta amnistía; si nadie quiere decir que está opuesto a que el país extradite a sus ex militares a España; si nadie de sus antiguos adversarios quiere decir al general José Guillermo García que puede vivir tranquilo, luego de que sus amos de entonces, los estadounidenses, lo abandonaron y deportaron… lo haré yo. Como alguien que ha puesto en línea su vida durante la guerra y peleado por terminar con la represión, a nuestros antiguos enemigos les doy la misma mano hoy que nos estrechamos en el 1992 para terminar la guerra.

Estoy a favor que se conozca la verdad de todos los crímenes, pero esto no es un asunto de investigación penal, sino de investigación histórica, política, antropológica, y ética. Cada uno tenemos juicios pendientes, pero con nuestra conciencia, con nuestros hijos, con la historia - no con la justicia, y ciertamente no con la justicia española o estadounidense. Estados Unidos, el gran estratega detrás de muchos crímenes de guerra en El Salvador, es incapaz de enfrentar su triste historia de guerras contrainsurgentes, pero cínicamente juzga en tribunales migratorios a quienes implementaron sus estrategias de tierra arrasada.

Si nuestro país puede vivir con un presidente que, de no ser por esta amnistía, hubiera enfrentado juicios por crímenes de guerra, ¿cómo no podremos tolerar que los militares vivan entre nosotros? Y repito: el problema de este presidente no es su pasado, sino su presente y la visión que tiene del futuro.

Afortunadamente son sectores minoritarios que siguen aprovechando esta coyuntura de los juicios en Estados Unidos y España para mantener vivo el debate sobre la amnistía que la mayoría de salvadoreños hace ratos ha archivado. El problema es que la mayoría no habla y a veces se deja intimidar por el uso arrogante de conceptos éticos, religiosos y filosóficos que hacen para desacreditar el sentido práctico y pragmático de la amnistía como instrumento necesario para terminar un conflicto bélico. Hace falta no dejar el lado ético a los fariseos y hablar de los imperativos de la paz y de la integración de todos a la sociedad civil; del extraordinario esfuerzo de tolerancia que requirió la amnistía para funcionar.

En este aniversario de los Acuerdos de Paz, rescatemos el valor de la amnistía. 

(El Diario de Hoy)