viernes, 18 de diciembre de 2015

Carta a Marce: Belleza por una buena causa +Carta al presidente: ¡Vete la "Ley Funes"!

Hoy mando dos cartas, porque ambas son urgentes y ya no tendrían sentido si las publico la otra semana…

 

Carta a Marce Santamaría: Belleza por una buena causa

 

marce-MW2015Querida “Pobre la María”:
No sé si hoy, sábado 19 de diciembre, vos serás coronada Miss Mundo 2015 en Sanya, en una especie de Las Vegas y Disney Land chino. Pero de todos modos, déjame decírtelo, sos la más digna representante que nuestro país pudo mandar a esta competencia.

Tu belleza está fuera de cuestión, ya todos la conocemos y disfrutamos. A mi me flechaste cuando saliste como “Pobre la María” en el video de Shaka y Dres con Luis Enrique Mejía Godoy. Toda la vida te voy a saludar con este nombre: “Pobre la María”…

Pero ahora publicaron el video que presentaste en China, como todas las candidatas a Miss Mundo, hablando de “Beauty with a purpose”, libremente traducido como “Belleza para una buena causa”. Tus primeras palabras: “Todos me preguntan: ¿Cómo es vivir en el país más violento del mundo?”

Con tu respuesta te ganaste definitivamente mi corazón, y ojala el del público y del jurado - y el título: “La violencia la enfrento trabajando contra ella, en prevención, con los niños en los barrios violentos, como activista de ‘Glasswing’.”

Me recuerdo de Gabriela Molina, que hace un par de años compitió por Miss Mundo, y que llegó a China para contar al mundo de “Techo para mi país” – y cuando mi hijo vio este video, se hizo voluntario de Techo – y su vida cambió.


Tú también tocás vidas, Marce. ¡Gracias!,

e2b99-firma-paolo
 

Vea el video:

Beauty with a Purpose Presentation: MARCE SANTAMARIA/EL SALVADOR

 

Vea el video: Pobre la María





Carta al presidente: ¡Vete la "Ley Mauricio Funes"!

Señor presidente:
Tiene la extraordinaria oportunidad de mostrar que su compromiso es con el país, muy por encima de intereses partidarios.

Tiene la oportunidad, tal vez la única, de mostrar que su interés no es garantizarle impunidad a nadie, ni siquiera al hombre que le precedió en Casa Presidencial, ni a nadie de su propio partido, sino que está dispuesto a combatir la corrupción en serio, y no sólo la de sus adversarios.

Su partido FMLN, que quiere proteger a Mauricio Funes, Sigfrido Reyes y otros que están siendo investigados en la Sección Probidad de la Corte, actúa en complicidad con GANA, que quiere protegerse a si mismo y su patrón, y con el PCN, que quiere proteger a su diputado Cardoza y a saber quién más. Juntos aprobaron el miércoles pasado la nueva Ley de Probidad. Esta ley, ya bautizada por la vox populi “Ley Mauricio Funes”, le quita los dientes a la Sección Probidad para que no muerda a nadie. Está hecha para evitar que los casos como el de Funes, donde funcionarios no pueden justificar el crecimiento de su patrimonio, pasen de la Sección Probidad a la fiscalía y los tribunales.

Esta ley es, a todas luces, inconstitucional. Tan así que sólo quedan dos opciones: o usted la veta por inconstitucionalidad; o usted la firma, entra en vigencia, solo para que la Sala la declare inconstitucional y la mande de regreso a la Asamblea. En el primer caso, usted es precursor de la lucha contra la corrupción; en el segundo usted será obstáculo de esta lucha.

Usted escoja que tipo de presidente quiere ser. Saludos, 

e2b99-firma-paolo

(MAS!/El Diario de Hoy)

 

COLUMNA TRANSVERSAL: COMO PAÍS DE MIGRANTES, NO PODEMOS ABANDONAR A LOS CUBANOS EN PEÑAS BLANCAS. DE PAOLO LUERS

Tienen ya más de un mes de estar acampados unos cuatro mil cubanos en Costa Rica, la mayoría en Peñas Blancas, en la frontera con Nicaragua, porque  el gobierno de Daniel Ortega se niega a dejarlos pasar en su travesía hacia Estados Unidos.

paolo_luersPaolo Luers, viernes 18 diciembre 2015 / EDH

¿Son migrantes o son refugiados? Bueno, aparentemente huyen de Cuba, sea por la falta de libertades o por la falta de oportunidades económicas. Si miles de personas están dispuestas a emprender estos viajes en balsas por el mar Caribe o por tierra desde Ecuador, pasando por Colombia, Centroamérica y México, obviamente no son turistas. Uno tiene que estar bastante desesperado para exponerse a los maltratos de coyotes, bandas criminales, policías y gobiernos “revolucionarios” como el nicaragüense.

diario hoyTalvez la causa del éxodo no se pueda comparar con las guerras en Afganistán, Irak y Siria, que expulsan a millones de personas, de los cuales muchos han emprendido una marcha prosaica por todo Europa para buscar refugio y futuro en países como Alemania y Suecia. Las marchas y las fotos se parecen: Miles de sirios en la frontera con Hungría, donde un gobierno ultraderechista no los deja pasar, aunque ninguno de ellos quiere quedarse en ese país, y miles de cubanos en la frontera de Nicaragua, donde un gobierno del “buen vivir” no los quiere dejar entrar, aunque nadie quiere quedarse en ese país. Así como los sirios quieren llegar a Alemania, donde son recibidos con respeto a su dignidad, los cubanos quieren llegar a Estados Unidos, donde siempre han sido bienvenidos los que huyen de Cuba.

El problema: ¿Cómo llegar a Estados Unidos? Los que tienen suficiente dinero para pagarse pasajes aéreos, ya lo han hecho. Los que no pueden pagar esto, tienen más de un mes de estar acampados en Peñas Blancas.

Sólo hay dos formas de resolver esta situación. O todos los gobiernos de la región (de Ecuador, pasando por Colombia, Centro América, México hasta Estados Unidos) se ponen de acuerdo para darles salvoconductos a los miles de cubanos. Esto obviamente incluye al gobierno nuestro, que incluso podría tomar la iniciativa y asumir un papel de mediador.

Y la otra solución sería: establecer un puente marítimo o aéreo, organizado por organismos como Naciones Unidas, ACNUR, y la OEA y financiado por Estados Unidos como el país receptor.

Sólo existen estas dos soluciones, o cualquier mezcla entre las dos: por ejemplo un puente marítimo entre Costa Rica y El Salvador, y un acuerdo migratorio entre El Salvador, Guatemala, México y Estados Unidos, dejando afuera Nicaragua que es el principal obstáculo.

¿Alguien ha escuchado al gobierno salvadoreño hacer este tipo de propuestas para resolver un problema humanitario y de derechos humanos?

Porque la tercera opción –mandarlos de regreso a Cuba– es inaceptable. No sólo para los miles que decidieron abandonar la isla, sino también para el gobierno cubano, que conscientemente ha abierto esta válvula de escape hacía Ecuador.

Nosotros somos una nación de migrantes. Una buena porción de los salvadoreños (o sus padres, o sus abuelos) son migrantes que tuvieron razones políticas, económicas, de guerra, persecución o pobreza, para salir de sus países de origen en Europa o el Medio Oriente. O simplemente vinieron ejerciendo un derecho universal que nos asiste a todos: el derecho de escoger libremente adónde vivir, trabajar y hacer país. Por otra parte, millones de salvadoreños, algunos huyendo de la guerra, otros de la violencia de la posguerra, otros de la violencia actual, otros de la falta de oportunidades, decidieron emigrar a Estados Unidos, Canadá o Europa, algunos afortunados de manera legal; la mayoría de manera ilegal, exponiéndose a cualquier tipo de peligros, igual que los cubanos de Peñas Blancas.

Por esto, en El Salvador, ante el drama de los cubanos en la frontera nicaragüense, no podemos ser indiferentes.


jueves, 17 de diciembre de 2015

Carta a los magistrados de la Corte Suprema. De Paolo Luers

 Publicado en MAS! y EL DIARIO DE HOY, jueves 17 diciembre 2015

La conquistado no se entrega. Ha costado demasiado caro volver a poner la sección Probidad de la Corte Suprema de Justicia en capacidad de cumplir su función constitucional como guardián de la probidad de los funcionarios, para ahora permitir que vuelvan a sacarle los dientes a esta institución clave. 

 

Tuvo que instalarse en el 2009 una Sala de lo Constitucional independiente. La sociedad entera tuvo que defender esta Sala del Frente y la gente de Funes y Saca se dieron cuenta que iba en serio la independencia de estos magistrados. Hubo que derrotar dos intentos de tomarse de asalto el control de la Corte Suprema. Y tuvo que pasar otra elección complicada de magistrados de la Corte, ahora en el 2015, para lograr una Corte Plena más unificada alrededor de la institucionalidad democrática del país…

 

Y entonces, la Corte le quitó el bozal a la Sección Probidad, devolviéndole el mandato de examinar de fondo, y no solo de forma, las declaraciones patrimoniales los funcionarios públicos, incluyendo presidentes de los órganos del Estado. Y la Corte Plena retomó su facultad de iniciar juicios contra los funcionarios que pasaron este examen.

 

Inmediatamente viene la contraofensiva: en el debate sobre la nueva Ley de Probidad, iniciada para evitar que alguien vuelva a ponerle bozal a la Sección Probidad para proteger a funcionarios corruptos, introducen de contrabando algunos artículos que, al ser aprobados, volverían a echarle agua a esta ley y quitarle fuerza a la Sección Probidad.

 

El Frente y sus aliados de Gana quieren quitarle a la Corte Plena la facultad de supervisar la Sección Probidad y de autorizar sanciones y apertura de juicios. Quieren que tres magistrados de la Sala de lo Civil asuma esta función, y no los 15 magistrados en pleno. Calculan que es más fácil corromper a tres magistrados que a los 15…

 

Además quieren eliminar de la legislación la llamada “presunción de enriquecimiento ilícito”, que ahora permite abrir juicios contra quienes entregan declaraciones patrimoniales donde los números no cuadran.

 

Posiblemente tengan la mayoría simple de 43 diputados para hacer estas reformas. Pero esto no significa que la sociedad tenga que aceptar este retroceso en nuestra proceso de fortalecer y transparentar las instituciones democráticas. Dependería de ustedes, los magistrados de la Corte Suprema, sobre todo de la Sala de lo Constitucional, que pongan paro a esta maniobra. La consigna “Los conquistado no se entrega” no es patrimonio de ninguna idolología particular, aunque la hemos escuchado más en manifestaciones de la izquierda. 

 

Los mecanismos de transparencia, rendición de cuentas y vigilancia (como por ejemplo la Sección Probidad) son patrimonio y conquistas de la sociedad entera, y ustedes como magistrados son sus guardianes. 

 

Siempre cuando ustedes ejercen esta su función de guardianes, la sociedad civil les ha apoyado, y los partidos al final han tenido que aceptar las reglas.

Saludos,



miércoles, 16 de diciembre de 2015

Carta a los magistrados de la Corte Suprema

Lo conquistado no se entrega. Ha costado demasiado caro volver a poner la sección Probidad de la Corte Suprema de Justicia en capacidad de cumplir su función constitucional como guardián de la probidad de los funcionarios, para ahora permitir que vuelvan a sacarle los dientes a esta institución clave.

Tuvo que instalarse en el 2009 una Sala de lo Constitucional independiente. La sociedad entera tuvo que defender esta Sala del Frente y la gente de Funes y Saca se dieron cuenta que iba en serio la independencia de estos magistrados. Hubo que derrotar dos intentos de tomarse de asalto el control de la Corte Suprema. Y tuvo que pasar otra elección complicada de magistrados de la Corte, ahora en el 2015, para lograr una Corte Plena más unificada alrededor de la institucionalidad democrática del país.

Y entonces, la Corte le quitó el bozal a la Sección Probidad, devolviéndole el mandato de examinar de fondo, y no solo de forma, las declaraciones patrimoniales de los funcionarios públicos, incluyendo presidentes de los órganos del Estado. Y la Corte Plena retomó su facultad de iniciar juicios contra los funcionarios que no pasaron este examen.

Inmediatamente viene la contraofensiva: en el debate sobre la nueva Ley de Probidad, iniciada para evitar que alguien vuelva a ponerle bozal a la Sección Probidad para proteger a funcionarios corruptos, introducen de contrabando algunos artículos que, al ser aprobados, volverían a echarle agua a esta ley y quitarle fuerza a la Sección Probidad.

El Frente y sus aliados de Gana quieren quitarle a la Corte Plena la facultad de supervisar la Sección Probidad y de autorizar sanciones y apertura de juicios. Quieren que tres magistrados de la Sala de lo Civil asuman esta función, y no los 15 magistrados en pleno. Calculan que es más fácil corromper a tres magistrados que a los 15…

Además quieren eliminar de la legislación la llamada “presunción de enriquecimiento ilícito”, que ahora permite abrir juicios contra quienes entregan declaraciones patrimoniales donde los números no cuadran.

Posiblemente tengan la mayoría simple de 43 diputados para hacer estas reformas. Pero esto no significa que la sociedad tenga que aceptar este retroceso en nuestra proceso de fortalecer y transparentar las instituciones democráticas. Dependería de ustedes, los magistrados de la Corte Suprema, sobre todo de la Sala de lo Constitucional, que pongan paro a esta maniobra. La consigna “Lo conquistado no se entrega” no es patrimonio de ninguna ideología particular, aunque la hemos escuchado más en manifestaciones de la izquierda.

Los mecanismos de transparencia, rendición de cuentas y vigilancia (como por ejemplo la Sección Probidad) son patrimonio y conquistas de la sociedad entera, y ustedes como magistrados son sus guardianes.

Siempre, cuando ustedes ejercen esta su función de guardianes, la sociedad civil les ha apoyado, y los partidos al final han tenido que aceptar las reglas.

Saludos, 

martes, 15 de diciembre de 2015

Carta a los capitalinos: ¡Qué regalo este parque!

Estimados amigos:
No me lo van a creer: fue hasta el domingo pasado que al fin fui a conocer el parque Bicentenario.
De repente sentí la imperiosa necesidad de ver algo verde, respirar aire de bosque. Pero  también una horrible hueva de pasar horas en el carro para llegar a los mejores lugares verdes del país: los cafetales de la Ruta de las Flores o de la Cordillera del Bálsamo, las montañas de Chalate o Morazán…

Ante este dilema entre hueva y ganas de salir, de repente dijimos: ¿Y si vamos al Espino?
Llegamos en 10 minutos. Había parqueo de sobra. Y caminando otros cinco minutos, estuvimos inmersos en el bosque: bambú, los árboles de sombra, el cafetal. Siempre cuando pasaba por la Jerusalén, vi cantidades de gente caminando por unas pistas de cemento, pegadas al tráfico y ruido de la autopista -y es por esto que nunca me animé a parquearme y entrar al Bicentenario.


Ahora me di cuenta que no es un parque, es un bosque. Con veredas de tierra, con barrancos, con árboles caídos, con este tufo inconfundible de los bosques, donde siempre algo se pudre para que otra cosa crezca. ¡Qué regalo para los capitalinos de tener en medio del caos urbano un parque que no es jardín, sino bosque, donde uno puede caminar 2 horas sin ver mucha gente! ¡Y qué desperdicio que yo dejé pasar, como muchos capitalinos, años sin hacer uso de este lujo!

Lo que más me gusta es que los que diseñaron este parque construyeron muy poco dentro del bosque. Nada de caminos encementados en el interior. Un par de bancas y mesas para que la gente pueda hacer su picnic. Un par de mapas para que la gente no se pierda. Unos pocos áreas con juegos para niños. ¿Para qué hacer más, cuando el gran campo de aventura para los bichos es el bosque, no los columpios?

Lo que sí tendría sentido construir, siempre de la manera rústica como está hecho todo en este parque, son unos cuántos kioscos, donde uno se puede sentar en la sombra de los árboles para comer un pastel, tomar café, fresco o -¿por qué no?- unas cervecitas. Luego de la caminata por el bosque yo me estuve muriendo por una cerveza helada, y tuve que ir hasta el Paseo El Carmen para encontrar adónde tomármela al aire libre. No estoy hablando de instalar chupaderos en el parque, sino de un decente jardín cervecero para los caminantes, que a la vez sea sorbetería y pastelería para las familias… Yo me haría adicto al bosque del Espino…

Otra cosa que me llamó la atención: Nadie ha hecho nada para incorporar al parque a los viejos habitantes de la finca. No sé si las alcaldía involucradas lo han intentado o no, pero es un hecho que de repente uno se encuentra con unos asentamientos muy precarios; me imagino que son los mismos que hace poco querían desalojar a la fuerza y que se salvaron, por ahora, con un amparo de la Sala. Deberían hacerles casitas sencillas pero dignas en medio del bosque, emplearlos como guardabosques y permitirles dar servicios a los usuarios del parque.

Amigos capitalinos que viven en San Salvador, Mejicanos, Santa Tecla, Merliot: tenemos un paraíso a la vuelta de su casa. Usémoslo y exijamos a las alcaldías que lo cuiden, pero sin joderlo; que lo desarrollen y amplíen, pero sin quitarle su carácter de bosque.

¡Nos vemos en El Espino!

lunes, 14 de diciembre de 2015

El dilema de los socialistas españoles y la posibilidad de una nueva mayoría reformista

Tuvo que movilizarse el viejo señor del PSOE, el ex presidente Felipe González, para poner en su lugar a “Podemos” y su candidato Pablo Iglesias. Durante meses "Podemos" atacó sin misericordia a los socialistas y su candidato Pedro Sánchez – y esta estrategia tuvo toda la lógica del mundo: “Podemos”, la autoproclamada “nueva izquierda”, para crecer tiene que desplazar a la socialdemocracia. Su campaña es muy simple: atacar a la derecha gobernante, el PP de Rajoy, y decir que los socialistas ya no son oposición, sino cómplices del PP. Ocupar el espacio socialdemócrata. Y luego, pactar con un debilitado PSOE para formar una gobierno de “unidad popular”. Todo muy lógico.

Lo ilógico es que la campaña del líder socialista Pedro Sánchez nunca entendió que su principal adversario no era ni el PP ni mucho menos el nuevo centro llamado “Ciudadanos”, sino “Podemos”. Era la “nueva izquierda” que le estaba robando votos y disputando el papel de principal retador de Rajoy. Para ganar a Rajoy y asumir el gobierno, el PSOE tenía que parar a “Podemos”, atacándolo. Pero no lo hizo. Ni en las reciente campaña electoral para parlamentos regionales y gobiernos municipales, y tampoco ahora en la campaña que va a definir el Congreso y el gobierno. Pedro Sánchez obviamente se tragó la tramposa tesis de “Podemos” que solo una nueva mayoría de izquierda podrá derrotar a la derecha. Hizo pactos locales y regionales con “Podemos”, incluso algunos (como en el ayuntamiento de Madrid) como socio menor. No entiende que la mayoría que tiene que construir es la mayoría de los reformistas, para derrotar al PP y al mismo tiempo marginar a “Podemos”, la fuerza anti-europea.

Pablo Iglesias y “Podemos” saben que no pueden ganar las elecciones generales en España. Su meta no es ganar, sino desplazar a los socialistas y convertirse en sus herederos. Y de paso, a quebrar su resistencia al populismo y al concepto de la “unidad popular”. Por esto definieron, correctamente, a los socialistas como su enemigo principal. Luego, cuando de repente surgió “Ciudadanos” como nueva fuerza emergente de cambio y renovación, robándole a “Podemos” las banderas del relevo generacional y del cambio, “Podemos” definió a Albert Rivera, el carismático líder de esta fuerza céntrica, como segundo enemigo principal. Se había generado una situación muy compleja: Podemos estaba robándole votos al PSOE, pero “Ciudadanos” le estaba robando aún más a “Podemos”, y al mismo tiempo al PP. Por esto, Albert Rivera creció tanto que ahora muchos piensan que la recta final es entre Mariano Rajoy y él, con las dos fuerzas de izquierda relegadas.

De repente vino Felipe González, agarró el micrófono del PSOE y dirigió todo el ataque verbal a Pablo Iglesias y “Podemos”. Correcto, refrescante, pero tarde. Pedro Sánchez, el líder del PSOE, piensa que necesita a “Podemos”. En caso que logre sobrepasar a Rajoy, quiere gobernar con “Podemos”. En caso que gane Rajoy o Rivera, Sánchez se ve en una alianza opositora con “Podemos”. Felipe vino tarde. Ya no puede cambiar la estrategia de su partido...

Esta estrategia equivocada le va a costar caro al PSOE. No solo están al punto de perder, otra vez, la batalla por la presidencia, sino también el papel de primera fuerza opositora. Lo más lógico, y lo mejor no solo para el PSOE, sino para el país, hubiera sido trabajar desde el principio para que “Podemos” no crezca. Y prepararse a una alianza con la nueva fuerza progresista, liberal, radical-democrática que es “Ciudadanos”. O juntos en el gobierno, o juntos haciendo oposición al desgastado PP de Rajoy. Si Rivera gana, necesita al PSOES para gobernar. Si no, tendría que gobernar con el PP, cosa que no prefiere y que no sería nada bueno para la renovación del país. Si Pedro Sánchez gana, necesita pactar con “Ciudadanos”. Si no es con “Ciudadanos”, estaría obligado a pactar con “Podemos”, lo que sería lo peor para la socialdemocracia, para España y para Europa.

El PSOE y “Ciudadanos” son la fórmula perfecta para renovar España. Tienen muchas coincidencias en temas de institucionalidad, el manejo de la crisis catalana, la reforma de las autonomías, derecho humanos, transparencia, etc. Tendrían que ponerse de acuerdo sobre temas económicos, fiscales y sociales, pero precisamente esto sería bueno para España: salir de la vieja polarización entre neoliberalismo y socialismo, conceptos que ambos ya no tienen vigencia. Es posible una nueva mayoría reformista y progresista. Ojala que los socialistas lo entiendan.


(El Diario de Hoy)

sábado, 12 de diciembre de 2015

Carta al FMLN: No es hora de cobrar sino de ser solidarios

Estimados compañeros:
Muestren un poco m
ás dignidad, por favor. Sus principales aliados en América Latina, los chavistas venezolanos, acaban de sufrir una derrota de cantina, perdiendo el control férreo que han tenido durante 17 años sobre la Asamblea Nacional a una oposición que ganó dos tercios de los diputados.

Y la reacción de ustedes es esta: “Instamos a la Asamblea Venezuela que respete compromisos con Petrocaribe y otros países.” No puede ser que ante la crisis en que están sus hermanos, padrinos y financistas, lo único que les preocupe sea si va a sobrevivir el mecanismo de subvención millonaria que sus camaradas venezolanos le hicieron llegar al partido FMLN y sus dirigentes vía ALBA y Petrocaribe… 



En su comunicado firmado por la Comisión Política, el FMLN habla de “fuerzas que en el afán de conseguir resultados electorales están dispuestas a transgredir límites humanistas y éticos: tomando de rehenes a los pueblos, imponiendo una guerra económica de desgaste, abusando de su poder económico al esconder y acaparar los productos de primera necesidad, para generar desesperación en la población, chantajeándola a que vote en contra de los gobiernos progresistas.” Pero el día siguiente ustedes salen llorando y pidiendo a estas fuerzas “ultraderechistas e imperialista”, que a partir de enero 2016 controlarán el parlamento venezolano,  que por  favor, por favor, por Diosito, que no les cierren el chorro de petrodólares al FMLN… 

¿No les da pena que su partido no es capaz, como movimiento político hermano, de ofrecer a sus camaradas venezolanos ayuda en el momento de crisis – y en vez de esto les piden que sigan mandando pisto?

Lo que los socialistas venezolanos necesitan ahora es que sus amigos les acompañen en un debate serio, honesto y autocrítico de cómo hacerse parte del proceso de transición democrática y reconstrucción de la institucionalidad de Venezuela. Porque si tratan de parar lo imparable, van a perder todo lo ganado en 17 años de “revolución bolivariana”. En cambio, si no solo aceptan los resultados electorales, sino también el carácter inevitable e incontenible de la transición política en Venezuela, los socialistas venezolanos tendrán futuro como una de las fuerza política principales de la nueva Venezuela. Si no, se desarticularán. La historia les pasará encima. Pero esto no es necesario: en la Venezuela del futuro habrá espacio para una izquierda. 

Lo que necesitan sus compañeros y correligionarios venezolanos ahora son amigos dispuestos a procesar la derrota con autocrítica y humildad – y no pirañas que quieren seguir desangrando a Venezuela antes de que todo el sistema chavista colapse.

Dan pena ajena ver en televisión a Nidia Díaz, con cara de llorona, y al Diablito Ruiz, con cara de bravo, hablando de Venezuela. De nada les sirve a sus amigos venezolanos que ustedes repitan como loros las pendejadas que ellos hablan del imperialismo, de la ultraderecha, del neoliberalismo, del fascismo, de la guerra económica… – todo para encubrir la triste y dolorosa verdad que perdieron las elecciones por incapaces, por corruptos, por arrogantes, y por represivos. Mal favor les hacen ustedes a sus colegas venezolanos repitiendo sus justificaciones de la derrota, cuando ellos (¡y ustedes!) urgentemente necesitan entender y aceptar los errores cometidos y abandonar los conceptos obsoletos…

Sin embargo, parece que lo único que les interesa a ustedes de Venezuela y su “revolución” son los millones de ALBA, que hicieron del FMLN el partido más rico del país.

Piénsenlo. Saludos, 
(Mas!/El Diario de Hoy)



jueves, 10 de diciembre de 2015

Carta al canciller sobre censura e intolerancia

Estimado Hugo Martínez:
Cada vez que el embajador alemán dice algo que a tus jefes no les gusta, vos te ponés en pose del Gran Inquisidor y le decís que se calle. En las redes sociales circula tu última carta al embajador Heinrich Haupt, con copia al canciller alemán, reclamándole que deje de hablar de “asuntos internos” de nuestro país. Asunto interno, en este caso, siendo la elección de un nuevo fiscal general.


De tu misma carta concluyo que no es la primera vez que mandaste cartas a la embajada y a Berlin. La última vez, si bien me recuerdo, el “asunto interno” que el embajador se había atrevido tocar era la Sala de lo Constitucional.

Te hago una pregunta, Hugo: ¿En serio estás planteando que los embajadores no deben meterse de los :asuntos internos” del país? ¿O más bien, los embajadores son más que bienvenidos de meterse en nuestros “asuntos internos”, con tal que no expresen crítica a nadie ni preocupación por nada?

Porque siempre cuando los embajadores, sobre todo los de países que tienen fuertes lazos de cooperación, comercio e inversión con El Salvador, hablan bien de nuestro país, elogian al gobierno, ofrecen apoyo y plata, ustedes le besan el trasero, los cortejan, los enamoran…

Tu colega Hatos Hasbún se esmera a convencer a los embajadores (incluyendo al alemán que regañaste) a que algún sábado se sientan a la par del presidente en su reality show llamado “Gobernando con la gente”. Afortunadamente, la mayoría de los embajadores se han resistido a prestarse a este show. ¿Será esto el enejo con Heinrich Haupt?

Siempre los embajadores son bienvenidos a sentarse en el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana de Hato y Benito, y a dar declaraciones sobre lo valioso que les parece el Plan El Salvador Seguro. Ahí sí tu gobierno fomenta que los diplomáticos, incluyendo los altos representantes del PNUD y de la OEA, intervengan en nuestros asuntos internos. Pero que no se les ocurra expresar una preocupación o incluso algo que el gobierno o el partido podría entender como crítica.

Para ustedes, los embajadores de los países amigos están aquí para soltar plata, para apapachar al gobierno, para sonreír en las cámaras del canal gubernamental – y por lo demás que se callen, por favor. Si no, les cae una nota diplomática de protesta.

¿No te da pena, Hugo, firmar este tipo de cartas? Todos sabemos que el partido te lo exige. Y luego vos tenés que ver como reparás el daño que estas censuras causan con nuestros amigos afuera. ¿No te frustra el grado de intolerancia que te obligan asumir frente a amigos de nuestro país, que genuinamente se preocupan del desarrollo de nuestra institucionalidad y nuestra economía?

En la última carta vos reclamás al embajador Haupt que sus declaraciones son una “afrenta a nuestro primer órgano de estado”. Primero, ¿no existe en la Constitución ni una palabra que establece una jerarquía entre los tres órganos del estado. Segundo, si te referís a la Asamblea, ¿cómo puede ser una “afrenta” al parlamento si el Dr. Haupt dijo que a los diputados había que protegerlos de indebidas presiones?

Mire, Hugo, en la cancillería en Berlin van a limpiar vidrios con esta tu carta. Les causa pena ajena e incomodidad, pero jamás van a presionar a su embajador que sea sumiso y se calle.

Te recomiendo que hablés con los embajadores y les pidás disculpa por este intento de censura e intimidación.

Saludos, Paolo

(Mas!/El Diario de Hoy)

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Para entender las elecciones en Venezuela

I
De un día al otro la coalición opositora MUD se ha convertido de oposición en un factor institucional de poder. El control total que los electores le ha dado sobre la Asamblea Nacional da a las fuerzas democráticas la posibilidad de reconstruir el equilibrio de poderes destrudio en 17 años de gobiernos chavistas. La Asamblea en sí, recuperando su autonomía, es un contrapeso poderoso al ejecutivo. Ejerciendo la mayoría calificada de dos tercios, que la MUD ganó con sus 112 diputados, la Asamblea puede además recomponer la independencia de los demás poderes del estado: Fiscalía, Tribunal Suprema de Justicia, Consejo Nacional Electoral, Controlaría General…

La oposición convertida en poder tendrá que cohabitar con el ejecutivo chavista, por lo menos hasta que logre sustituirlo con un plebiscito revocatorio, pero puede de inmediata comenzar a reconstruir el tejido institucional republicano, compuesto por poderes independientes.

II
Hay un punto sobre el cual Henrique Capriles y Leopoldo López, los dos principales líderes de esta coalición, siempre han coincidido: los dos siempre se vieron no como opositores sino como la alternativa. Carriles varias veces me interrumpió en nuestras entrevistas corrigiéndome: No somos oposición, somos la alternativa.

Yo he escrito extensamente sobre la relación entre estos dos protagonistas de la transición democrática venezolana, sus contradicciones, su rivalidad, pero sobre todo sus coincidencias y la manera como se complementan. Estos dos hombres están condenados a trabajar juntos, y aun más a partir de estas elecciones.

Sin la rebeldía y la capacidad de retar al régimen de Leopoldo López, la oposición o hubiera llegado a este punto. Y tampoco sin la paciencia, la mesura, combinada con terquedad y determinación, de Henrique Carriles.

Los dos representan dos formas diferentes pero complementarias de liderazgo. Ideológicamente representan exactamente lo mismo: el compromiso social, la convicción que la nueva Venezuela tiene que ser social y políticamente incluyente, su rechazo a las viejas formas de ejercer el poder de la Cuarta República que abrió el espacio al populismo de Hugo Chávez.

Cualquiera de los dos puede ser presidente, siemore cuando el otro lo apoye.

Ambos, como casi todos los líderes opsoitores, se mueven en la zona de traslape entre socialdemocracia, humanismo cristiano, y liberalismo. Como el “Movimiento Pro” de Mauricio Macri o “Ciudadanos” de Albert Rivera, los movimientos de Leopoldo López y Capriles son partidos de nuevo estilo, fundados en el siglo 21, muy enraizados en la sociedad civil.

Es ridículo cuando hablan del chavismo como izquierda y de la oposición como derecha. En muchos sentidos, Diosdado Cabello y Hugo Chávez son mucho más de derecha que Leopoldo López y Henrique Capriles – de la misma forma como en los debates electorales españolas Albert Rivera parece un tipo más progresista o incluso de izquierda cque los líderes de Podemos y del PSOE…

De todos modos, lo que presenciamos en Venezuela no lo podemos medir y analizar sobre el clásico eje derecha-izquierda, sino sobre el eje autoritarismo-democracia.

III
Lo más importante de estas elecciones: La oposición ganó porque logró quitarle al chavismo la hegemonía en los barrios populares urbanos y, al mismo tiempo, en las zonas menos desarrolladas de la Venezuela rural.

Las sólidas mayorías de Hugo Chávez en los barrios populares (que son asentamientos enormes de cientos de miles de habitantes) y en los “estados llaneros”, la han perdido sus herederos Maduro y Cabello. En Caracas, el chavismo perdió hasta en la 23 de Enero, donde todavía en el 2010 no podían entrar los activistas de la oposición. Y perdió en el estado de Barinas, cuña del clan de los Chávez Frías…

Es absurdo pensar que en estas bastiones del chavismo haya entrado y ganado “la derecha”. Han entrado, con mucho trabajo paciente y sistemático, los partidos de tendencia socialdemócrata con su alto grado de activismo sindical, trabajo comunitario y entusiasmo de justicia social. Figura representativa para esta penetración es Carlos Ocariz, el alcalde del municipio de Sucre, el municipio caraqueño con el barrio popular más grande y emblemático: Petare. Ocariz es miembro de “Primero Justicia”, el partido de Henrique Capriles, pero igual podría ser activista de “Voluntad Popular” (de Leopoldo López) o “Un Nuevo Tiempo”, el movimiento de renovación socialdemócrata que en gran medida ha desplazado al tradicional partido Acción Democrática (AD).

IV
Los partidos tradicionales de la Cuarta República (la de Chávez es la Quinta), AD (socialdemócrata) y COPEI (socialcristiano) juegan un papel secundario pero constructivo en esta coalición opositora. Y la derecha conservadora, reaccionaria, militarista y golpista simplemente ha desaparecido como fuerza. No juega ningún papel, nisiquiera de freno. Y luego del triunfo del 6 de diciembre que mostraba que la estrategia anti golpista y pro-electoral de la MUD era correcta, esta derecha queda definitivamente descartada.

V
Muchos se preguntan porqué los chavistas aceptaron la derrota tan pacíficamente. La respuesta es simple: No les quedó otra. La derrota fue tan contundente que un fraude no hubiera funcionado sin masivas protestas y sin seria represión. Pero los militares dejaron muy claro a Maduro y Cabello: No cuenten con nosotros para reprimir. Vamos a garantizar la constitucionalidad. Perdiendo el control de los militares, Maduro perdió la capacidad de reprimir.

(El Diario de Hoy) 


martes, 8 de diciembre de 2015

Carta al Secretario Técnico de la Presidencia sobre el dilema del pan francés


Estimado Roberto Lorenzana:
Qué ironía que el mismo día que el presidente de la República se echa todo un discurso para asegurar que en El Salvador está mejorando el clima de inversión, usted se anticipa en la madrugada para mandar un mensaje contrario, amenazando a las compañías de telefonía.  

El presidente y su vice Oscar hablando en el acto ceremonial del Balance Anual de su gestión, usted hablando en el canal del gobierno.

¿Cuál es, entonces, el mensaje de este gobierno a los inversionistas?

¿Cuál es el pleito que usted arma con las telefónicas? La manera como cobran el impuesto de 5% sobre todos los servicios de telefonía, cable e internet. El gobierno, que está interesado en esconder el impuesto, exige que sigan vendiendo la recarga por el precio acostumbrado de $1.00, por ejemplo y que el impuesto, de manera invisible, esté dentro de este precio. Esto significa que la recarga de $1.00 equivaldrá a 5% menos de saldo.

Las telefónicas han tomado otra decisión y, en vez de esconder el impuesto, lo ponen encima del producto: venden el saldo de $1.00 por $1.05 – y todo el mundo sabe que los 5 centavos van al gobierno. Entonces, cada vez que el cliente compra saldo, se va a encachimbar con el gobierno –y no con la empresa, como ustedes pretenden.

Usted lo dijo en la TV oficial de manera muy clara: “(Las telefónicas) quieren hacer pensar a la población que el incremento en la recarga es decisión del gobierno.”

Bueno, el impuesto de 5% que va a pagar el que compra saldo, definitivamente es una decisión del gobierno. Tienen toda la razón las empresas de dejarlo claro.

Pero viene usted y dice (repito, adelantándose al discurso conciliador de su presidente): “Si las telefónicas quieren seguir hablando de concesiones, tienen que revertir esa decisión de incrementar precio en recargas… Si Telefónicas no revierten este abuso de incremento en recargas, no tiene sentido hablar de renovación (de las licencias).”

Esto se llama amenaza. También se puede llamar extorsión: “O cobras las recargas de la forma que al gobierno no cause problemas de imagen, escondiendo el impuesto, o te quito las licencias…”

Ojo: este pleito que usted arman a las empresas telefónicas no es por pisto. Cobrando los 5% encima del precio o incluido en el precio no hace ninguna diferencia matemática. El ministro de Haciendo no va a recibir ni un centavo más si las telefónicas cambian la manera de cobrar como usted les ordena. Ni un centavo.

Es el viejo dilema del pan francés. Cada vez que aumentan sus costos (o tal vez los impuestos), el panadero tiene dos opciones: O aumenta el precio, o hace más chiquito el pan francés. Es su libre decisión, y cada panadero la tomará dependiendo de sus cálculos mercadológicos: ¿Con cuál opción el cliente se va a encachimbar menos, pagando más u recibiendo menos pan?

Y así lo hacen las telefónicas. Y por esto usted los acusa de cosas serias: “Telefónicas en una postura oligopólica, se han puesto de acuerdo con nuevos cobros, vulneran ley de la libertad de competencia.” 

Bueno, secretario, la última vez que chequeé no fue Casa Presidencial el juez sobre vulneraciones a la libertad de competencia y prácticas oligopólicas, sino la Superintendencia de Competencia. ¿Y por qué no pide a la Superintendencia que estudie el caso y decida si hay o no ilegalidad, en vez de salir usted con el bate amenazando y extorsionando?



Lo ocurrido ahora con sus declaraciones beligerantes me recuerda del día 26 de marzo de este año, cuando el presidente iba a encabezar la "Marcha por la Vida, la Paz y la Justicia" convocada por el gobierno y su Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana. Este mismo día, en la madrugada, los responsables de Seguridad Pública de este mismo gobierno, el ministro Benito Lara y el director general de la PNC, mandaron otro mensaje, para que nadie entienda mal (o sea tomo muy en serio) el discurso presidencial: mandaron a las fuerzas élite de la PNC a realizar un operativo de aniquilamiento que luego fue conocido como “la masacre de San Blas”.

Cuál es, entonces, el mensaje de este gobierno que hay que tomar en serio? ¿El discurso conciliador del presidente (y aun mas de su vice) - o la actitud beligerante de los cuadros históricos del Partido Comunista que tiene en Seguridad y en la Secretaría técnica?

Saludos, 
e2b99-firma-paolo


(Mas!/El Diario de Hoy)

lunes, 7 de diciembre de 2015

Venezuela: El primer gran paso

Venezuela ya habló. La oposición democrática, coordinada en la Mesa de la Unidad Democrática MUD, al fin se ha convertido de mayoría en el país también en mayoría parlamentaria. La votación opositora fue tan masiva que no hubo forma que el gobierno la revirtiera con un fraude técnico. Y la decisivo: La Fuerza Armada hizo saber a Maduro que no está dispuesta prestarle la fuerza represiva necesaria para imponer un fraude.

La oposición logró este triunfo a pesar de todo: el control que el gobierno ejerce sobre la mayor parte de los medios de comunicación; las múltiples violaciones de las leyes electorales por parte del oficialismo; un Consejo Nacional Electoral parcial.

La mayoría parlamentaria opositora es el inicio de la transición en Venezuela. Inicio de un proceso que será extremadamente complejo, conflictivo y peligroso. En 17 años en el poder el chavismo ha concentrado inmenso poder en la presidencia. Del ejecutivo, que sigue en manos del chavismo, y no del poder legislativo depende el control del Estado, incluyendo el sistema judicial, el aparato electoral, la fiscalía, y obviamente las Fuerzas Armadas. Paralelamente el chavismo ha logrado, en estos 17 años, una permanente centralización del Estado – en un país que históricamente fue un ejemplo de descentralización. Educación, sistema de salud, carreteras, aeropuertos están en manos del gobierno central, dejando las gobernaciones y alcaldías con pocos recursos y competencias. Seguridad pública y policía, históricamente descentralizados, han pasado en gran parte a control central.


Los chavistas van a usar esta enorme concentración de poder en manos del ejecutivo para contrarrestar el poder del legislativo cuyo control acaban de perder.

Esta noche, la oposición esta celebrando, y tiene toda la razón de hacerlo, pero a partir de este lunes le espera un reto nunca enfrentado. Requerirá de mucha unidad interna, mucha paciencia, disciplina y capacidad negociadora por parte de la dirigencia opositora, si quiere alcanzar la alternancia sin que el país pase por caos, violencia y guerra interna. Solo si su liderazgo presenta al país un proyecto político nuevo, realista, e incluyente, la oposición logrará consolidar la mayoría necesaria para revocar en el 2017 el mandato del presidente Maduro, ganar las subsiguientes elecciones presidenciales y –el reto más grande- sacar a Venezuela de la crisis económica.

El 6 de diciembre fue solo el primer paso.
(El Diario de Hoy)



viernes, 4 de diciembre de 2015

Carta al juez García Argüello que mandó a bartolinas a Paco Flores

Su señoría:
Usted tiene que decidir si es juez o fiscal. Más bien: si actúa como juez o actúa como fiscal. Son dos roles diferentes en un juicio, y cuando se confunden, la justicia está en aprietos.

El jueves pasado, en la audiencia de Francisco Flores, usted actuó como fiscal, con lógica de fiscal, con lenguaje de fiscal, asumiendo el rol de fiscal, pero usando el poder de juez. Esto no se vale.

Bueno, todos sabemos que usted, aparte de juez, es candidato a fiscal general. Tiene todo el derecho de aspirar a este cargo, y como candidato y competidor tiene todo el derecho de criticar al fiscal general que busca la reelección. Lo que no puede hacer es usar su investidura de juez en el caso del Siglo (el caso de Francisco Flores) para mostrar que usted sería mejor fiscal que Luis Martínez.

Lamentablemente, esto es precisamente lo que usted hizo. No solo en la audiencia esta semana, cuando mandó el caso a juicio y a Paco Flores a las bartolinas de la PNC, lo hizo desde que el caso de Flores llegó a su juzgado.

Lo éticamente correcto, para no entrar en un obvio conflicto de intereses y de roles, hubiera sido excusarse como juez del caso Flores en el momento en que se inscribió como candidato a fiscal general. Porque era obvio e inevitable que este caso tan conflictivo y prominente lo iba a enfrentar directamente con el fiscal general Martínez, a quien usted busca desplazar, y que este juicio (ya bastante contaminado por la campaña iniciada por Mauricio Funes desde Casa Presidencial y por la evidente precondena mediática del acusado) se iba a pervertir del todo.

Esto es exactamente lo que pasó. Usted desde el principio no actuó como juez, que tiene que ser imparcial, sino como fiscal, como acusador. Llegó a la situación perversa que todo el mundo percibió que  en este juicio el juez estaba enfrentado con el fiscal. El colmo fue cuando usted, en la audiencia final de su diligencia, procedió a incluir otro delito en la acusación contra Flores: el lavado de dinero.

Cambiar el delito es tarea de la fiscalía, y no del juez. Y agregar a última hora otro delito nuevo a la acusación, simplemente es abuso de autoridad, porque atenta contra el derecho del acusado a tener una defensa. Los mismo usted trató de hacer a Miguel Lacayo en el juicio CEL-Enel. Y ambas veces lo hizo para mostrar que sería un fiscal más “duro” que Luis Martínez. Usted actuó en la lógica de su carrera por la fiscalía. Hasta este día nadie le había parado bola con su candidatura, y algo dramático tuvo que hacer para no quedar fuera de la lista corta que en estos días tienen que hacer los diputados para poder elegir fiscal.

Y cabal, al solo terminar esta histórica audiencia que le dio a usted sus 5 minutos de fama, y al solo callarse los aplausos con los cuales la gente del FMLN y de GANA recibieron la noticia que usted mandaba a Paco a bartolinas, salió en twitter y facebook el diputado del FMLN, Damián Alegría, avalando su candidatura a fiscal general: “Estoy pensando que el Juez García se ha ganado el derecho a ser el Fiscal General de la República!” Cómo que no…

Pero esta movida no le va a funcionar. Seguramente se ganó el apoyo del FMLN y de GANA, que ven que ya no podrán lograr la reelección de Luis Martínez y necesitan un sustituto. Pero igual se ganó el veto de la oposición. Porque déjeme decirle, ahora no se trata de deshacerse de un mal fiscal para poner otro que igual politice la justicia. Ahora se trata de poner un fiscal que no le hace favores a ningún partido, gobierno o poder fáctico. Y ahí ni Luis Martínez ni usted califican. Usted se eliminó solito con la manera cómo ha llevado los casos de CEL-Enel y Flores-Taiwan, pensando que los pueda usar como trampolín para llegar a cargos más altos…

Saludos,

(Mas!/El Diario de Hoy)

Columna transversal: Que no sea aburrido el país que viene

¿Adónde está la rebeldía? Con el permiso de todos los autores de “El país que viene” (muchos de los cuales son mis amigos): Me parece muy aburrido el país que según ustedes viene…

En este libro que unos 40 jóvenes presentaron todo es muy correcto, pero tengo que confesar: Me costó leerlo. Se expresan respetando el código del “political correctness”, incluso los que están totalmente equivocados. El libro no pasó el test: Yo solamente leo de noche, y cuando los libros son aburridos, me duermo. Cuando me fascinan, me desvelo…

Leyendo el libro me invadió la misma sensación que tuve cuando vi las fotos y los videos del acto de su presentación: demasiado ceremonioso; demasiado bien adaptado a los códigos del poder. ¿Por qué un libro que pretende anunciar el país que viene se presenta en un hotel, en vez de nacer en una universidad o en centro deportivo en Soyapango? ¿Por qué los jóvenes del país que viene, para entrar en sociedad, necesitan de padrinos del país que tenemos? Los padrinos: Hugo Martínez, el canciller; David Escobar Galindo, el firmante de paz; Margarita Escobar, la ex canciller y diputada; Erlinda Handal, la viceministra de Educación; Lorena Peña, la presidenta de la Asamblea. Ahí están en el libro, llenándolo con 5 (!) prólogos y con ideas del país que ya tenemos - y ahí estuvieron en la presentación. ¿Quién tiene ganas de leer un libro con 5 ceremoniosos prólogos, y quién tiene ganas de ir a un evento con tanto discurso?

Y precisamente así es el libro. Hay muy pocos entre los 40 autores que se atreven a provocar, a marcar rupturas, a expresar rebeldía y hartazgo, a formular ideas fuera del mainstream. Los de izquierda, casi todos, hablan como si fueran miembros de la Comisión Política del Frente. Cera distancia, cero atrevimiento. Y los de derecha, hablan como si no fueran de derecha. No tienen amarre partidario, pero si amarra e los códigos de lo “políticamente correcto”, aunque con un toque liberal. Todos nice; por Dios, evitemos la confrontación y la polémica. Y hay otros (de derecha, de izquierda y asépticos) que no manejan este discurso, pero que simplemente no saben escribir o no tienen nade que decir más que contar sus vidas. Es una lamentable actitud de condescendencia intelectual incluirlos en el libro.

El libro nos muestra nuevamente que sin la clara confrontación de ideas nunca surgen acuerdos o visiones comunes sostenibles que valen la pena. Es el privilegio de los jóvenes provocar, confrontar, defender sus ideales con pasión. No encontré ni una onza de pasión en este libro, solo mesura, racionalidad, madurez. Me niego a creer que en esta generación no existan sueños ni utopías.

Los jóvenes que se expresan en el libro parecen tener una gran prisa de convertirse en adultos y entrar en los pasillos del poder. Para hacer esto, dejan afuera del salón sus pasiones, su rebeldía, y con esto su fuerza y creatividad…

Esto no significa que no hay ideas buenas en el libro. Muchos de estos jóvenes, al asumir el liderazgo social y político, serán bien preparados para su rol. Se puede esperar buen rendimiento de ellos. Lo que no se puede esperar, por lo menos no si este libro es representativo para la generación que viene, es espíritu combativo y la irreverencia necesaria para renovar la política.

“El país que viene” parece una iniciativa de profesionales que aplican a posiciones de junior en las respectivas firmas de sus papas (sea ALBA o Banco Agrícola, FMLN o ARENA) - no un movimiento para desplazar a la generación que manejó el país en la guerra y la postguerra y que ahora no sabe adónde llevarlo. No son aventureros que se arriesgan para construir su propio futuro.

Casi todo lo que digo en esta recensión del libro suena terriblemente injusto, porque sé bien que en muchos de los 40 jóvenes hay bastante rebeldía, pasión y ganas de retar al país que tenemos y su establishment. Solo que no las expresaron en el marco de esta iniciativa y bajo este manto de lenguaje correcto que caracteriza el proyecto “El país que viene”. El hecho que la confrontación de la generación que ahora lidera el país es demasiado estéril, no puede llevar a los jóvenes a pensar que la confrontación de ideas (e ideológica) sea mala y que haya que sustituirla por la permanente búsqueda de consensos. Lastimosamente la mayoría de los autores cayeron en esta trampa del proyecto “El país que viene”.

Es cierto, esto lo que vemos en el libro es el país que viene, simplemente por el relevo generacional biológico. Todos ellos van a ser parte del poder de mañana. Merecidamente, porque se portaron bien.

Pero estoy convencido que habrá otro país que vendrá de otra manera, no tan suave y elegante y bien educado, sino molestando, haciendo desorden, tomándose los espacios que necesita para transformar el país. Dentro de esta generación, y dentro de muchos de los 40 autores, hay una generación no tan adaptada, no tan ansiosa de convertirse en establishment, más dispuesta al disenso. Esto será el país que no simplemente vendrá, sino que irrumpirá.



(El Diario de Hoy)

jueves, 3 de diciembre de 2015

Carta de adiós al Fiscal General saliente

Licenciado Luis Martínez:
El día de hoy, jueves 3 de diciembre, usted tiene que abandonar el despacho del Fiscal General de la República. Se le acabó la peseta. No debería regresar, porque le falló a la nación. La deja más insegura y con menos seguridad jurídica, cuando era su tarea  constitucional proteger el Estado de Derecho, combatir la impunidad y asegurar que nadie persiga a los inocentes.

Usted asumió como Fiscal General en el mes de diciembre del 2012. El promedio de homicidios de los últimos 6 meses antes de que asumiera la Fiscalía General fue de 168 al mes, lo que equivale a 5.5 homicidios al día. Ahora entrega su cargo, el promedio del último medio año de su mandato fue de 645 homicidios al mes, o sea 21.15 homicidios al día. ¡Cuatro veces más!

Es cierto, usted como Fiscal General no es el único responsable de esta explosión de violencia. Es uno de muchos que han contribuido al fracaso de la política de seguridad.

Los otros están en el Ejecutivo y dirigen la PNC, el ministerio de Seguridad, la Inteligencia, los centros penales, y el Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana. Pero a usted se le termina ahora su mandato constitucional. A los otros responsables de la inseguridad les podremos cobrar la cuenta hasta en el 2019.



Usted carga con el peor pecado que puede cometer un Fiscal General: persiguió a inocentes y protegió a culpables. Para caer bien a los partidos (de los cuales depende su reelección), convirtió la justicia en un doble juego. A Mauricio Funes y el FMLN les hizo el favor de acusar y someter a juicios a Francisco Flores, sabiendo que no tenía pruebas que resistan un juicio formal; y a personas como don Billy Sol, sabiendo que no tenía caso. Al mismo tiempo trató de vender a ARENA la idea que las acusaciones fueron hechas para perder los casos y dejar libres a los acusados.

El doble juego no le funcionó. Ahora lo odian en la izquierda por no tener presos a Paco Flores ni a Billy Sol. Y lo odian en la derecha por haberse prestado al juego de la persecución política promovido por Mauricio Funes. Ambos tienen razón: los de izquierda que dicen que este Fiscal ofrece impunidad, y los de la derecha que dicen que este Fiscal se presta a persecución política.
Como si ya fuera su naturaleza, vuelve a hacer lo mismo, sólo que esta vez al revés: Dice al Frente que el caso Chaparral solo lo abrió para que al final quede comprobado que no hubo corrupción; y a ARENA le cuenta que va a topar al poste a Funes y su operadores en la CEL.

El resultado del doble juego: Ahora usted tiene dos frentes abiertos y está bajo ataque de todos lados. Logró unificar a los que quieren ver preso a Paco Flores y Billy Sol con los otros que jamás le van a perdonar que los haya sometido a humillaciones y juicios. Por esto no será reelecto.

Sus operaciones rayan con la extorsión: amenaza con investigaciones a justos y pecadores, al tiempo que les ofrece protección con tal que se porte bien con usted y sus patrocinadores…

Tuvo que pasar por la Fiscalía un hombre tan extremo en sus ambiciones como usted para que al fin el país llegue a la conclusión que necesita a una Fiscalía diferente que no se presta a juegos políticos, ni a amenazas, chantajes, servicios de protección…

Gracias a  la Sala de lo Constitucional, pero también a una ciudadanía mucho más exigente, los partidos han entendido que ya no pueden poner un Fiscal que haga sus mandados, persiga a sus enemigos y proteja sus intereses. Así que las estrellas se alinearon para que con un nuevo Fiscal la Fiscalía se incorpore en la lucha contra la impunidad y la corrupción.

Saludos, Paolo Lüers


(Mas! El Diario de Hoy)