lunes, 21 de abril de 2008

Sobre los guardaparques

Los guardaparques son la columna vertebral de la conservación de las áreas protegidas. No existirían espacios naturales protegidos si no fuera por su labor. Con diferencia el número de guardaparques por hectárea protegida es el indicador que mejor refleja el estado de conservación de un área. Claro que hay excepciones, tenemos que partir que este es valido siempre y cuando los guardaparques cuenten con los recursos necesarios para ejercer sus funciones y además que tengan una presencia constante y distribuida por toda el área. Su rol es de protección, aunque en muchos lugares también cumplen la función de guías turísticos, constructores, en cargados de limpieza, etc. Se convierten en un personal doble función donde las actividades cuales quiera que sean dentro de un área protegida recaen sobre ellos, esto también es algo que puede afectar el indicador. Pero aun con estas salvedades son el mayor garante de la estabilidad de un área natural protegida.

Siendo así de importante su función, deberían de buscarse por todos los medios que sus necesidades estén suplidas. Esto significa que tengan uniformes adecuados para desarrollar sus funciones, que tengan medios de transporte para poder llegar toda el área protegida, que tengan de ser necesario armas de fuego (a veces hay que lidiar con guerrillas, narcotráfico, cacería ilegal, etc.), que tengan buenos aparatos de comunicaciones, etc. Pero además deberían tener remuneración adecuada, su labor es sumamente compleja, la mayoría no se puede regir por un horario de funcionario público, tienen que trabajar en las noches, tienen jornadas de intensa demanda física, tiene que saber lidiar con visitantes, tienen que tener conocimientos sobre ecología, tienen que saber apagar fuegos, tienen que tener una seria de características que les permita cumplir con su deber. Pues bien, por eso deberían de tener una remuneración buena, muy parecida a la que tendría que tener un buen policía. Una cantidad que le permita ser incorruptible y que no tenga miedo de ejercer su labor con convicción.

Pero lamentablemente esto no es el caso y lo peor y amargo del asunto es que no solo es una horrorosa realidad de El Salvador, sino que es de Latinoamérica y es de África y es del sureste asiático. Donde están los puntos de mayor biodiversidad. Pero además también es un problema en el mundo desarrollado en Europa y en Estados Unidos. Siempre que platicado con un guardaparque en El Salvador, Costa Rica, Venezuela, España, Alemania o Estados Unidos, la respuesta es la misma (con matices por supuesto), nos tienen abandonados, nos vinieron a aventar a esta loma y nunca más nos volvieron ha hacer caso. Como es posible que esta noble profesión, de importancia crucial para la conservación en el mundo, se tenga tan olvidada.

En los países desarrollados tienen uniformes y buen sueldo, en los países en vías de desarrollo con suerte en algunos lados, pero la mayoría no. La sensación de abandono es la misma. Me contaba un guardaparque venezolano con quien platique recientemente: “mira mi hermano, nos han venido a aventar en medio de este parque y no tenemos apoyo de nada, sabemos por donde entran los cazadores, sabemos cuales son los problemas, pero no contamos con las herramientas para hacerlo cumplir”, esto no muy distinto que le he escuchado a guardaparques de Estados Unidos. Un gardaparque de la Isla Royal del norte de Michigan en el lago superior, me comentaba lo mismo, esa sensación de abandono, de estar en medio de la nada cumpliendo con tu deber y lo único que obtienes son regaños por cumplir con tu trabajo, por no saber entender que un funcionario del estado era el que andaba cazando y a esos no se les dice nada por cazar en territorio protegido. También me contaba por donde entran a saquear la isla, los botes que llegan y contaminan, que a pasar que los sancionan, poco se puede hacer. Esta historia siempre me pareció sorprendente, yo supuse que un lugar como Estados Unidos donde hay tanto respeto por la ley esas cosas no deberían de pasar, pero pasan, sobre todo en los lugares remotos, si por ejemplo en las áreas naturales protegidas.

Lo mismo me contaban mis amigos de Ecuador en Galápagos, o los guardaparques del Parque Nacional Kaa Iya en Bolivia. La función de guardaparque es menospreciada, olvida y nunca se les da el reconocimientos histórico que merecen, por su aporte a la humanidad y por su labor abnegada en uno de los ambientes más difíciles de trabajar, en selvas inaccesibles, en manglares infestado de mosquitos, en cumbres montañosas de más de 4000 metros, en desiertos y en islas a kilómetros de la costa.

También es cierto que como en todas las profesiones hay quienes se vencen ante la adversidad y comienzan a no hacer su trabajo por temor, por falta de apoyo, simplemente por ineficiencia. Me acuerdo de un guardaparque en el Parque Nacional Carara en Costa Rica, que desde su hamaca me decía: “diay mae, no sea loco ahí donde usted se va a meter es peligroso, no ve que la vez pasada me encontré con unos cazadores que abrieron fuego”. No digo que esa sensación de derrota se culpa de este hombre en específico, pero si es un indicativo de lo que pasa cuando este es el único funcionario encargado de patrullar 300 hectáreas de bosque, claro estábamos en el sector más alejado y con menos visitación del parque, donde solo algunos investigadores aparecen, pero aun así, daba igual que estuviera o no esta persona era imposible recorrer todo y segundo si le disparaban el corría, ¿quién no lo haría?

Actitudes así también he encontrado en El Salvador, pero son raras, la verdad es que la mayoría de guardarrecursos (guardabosques en salvadoreño) son abnegados en su trabajo. De lo poco que tienen, de la inseguridad con que se mantienen sus plazas, de los pagos con retraso, de depender de cuando hay o no fondos FIAES, en fin no las tienen mucho consigo. Pero el hecho es que para estas condiciones el guardarrecurso salvadoreño si es trabajador. Probablemente no son los mejores del mundo, pero tienen una mística de trabajo envidiable.

Deberíamos entonces reconocer el trabajo que realiza este gremio, deberíamos premiarlo y darles las gracias en todo el mundo por la labor que realizan, deberíamos hablar con ellos saber que necesitan y tratar de que su labor se realice lo mejor posible, porque no merecen que los consideremos como incultos, sino como unas personas que realizan una noble perfección que merecen toda nuestra admiración y respeto. La mía por lo menos la tienen.

MAYO 68

Paris, Berlin, Berkeley, Varsovia, Praga, Milán, Tokio, México... un fantasma recorre las aulas universitarias y las calles de las ciudades del mundo: la rebelión estudiantil, la sublevación de los hijos contra los padres y contra las sociedades que los padres de la guerra fría habían construido de los dos lados de la cortina de hierro.

Nunca fue una revolución para tomar el poder, sino una revolución cultural, una transformación radical de la manera de relacionarse con el estado, de concebir ciudadanía, de definir los derechos humanos, los derechos de mujeres. Fue la utopía de un mundo de naciones independientes, de sociedades solidarias y de una radical igualdad de géneros, de razas, de culturas.

El Mayo 68 fue anti-comunista, no por defender el orden establecido, sino por anti-autoritario. Por ello, los protagonistas de este movimiento todos fuimos incluidos en las listas de enemigos a observar de los servicios de inteligencia y seguridad de Estado tanto del Oeste como del Este. En Berlin construimos redes clandestinas que se dedicaban a ayudar a soldados norteamericanos estacionados en Berlin a desertar a Suecia antes de ser enviados a Vietnam -- y al mismo tiempo a ayudar a disidentes de Polonia, Checoslovaquia y Alemania Democrática a huir a Berlin Occidental antes de que fueran a capturados, condenados y encarcelados por sus gobiernos estalinistas.

La generación de los 68 chocó con todos las formas de imperialismo: con el soviético en Praga, con el norteamericano en Vietnam, con el chino en Tíbet. Chocamos con todas las formas de autoritarismo: el reaccionario de Franco en España, de Pinochet en Chile y del Shah de Persia -- igual que con el autoritarismo comunista en Europa Oriental y con el autoritarismo “democrático” de Charles de Gaulle en Francia y Franz Josef Strauss en Alemania.

Y con el autoritarismo dentro de nuestras propias filas. Cuando la sublevación estudiantil topó, a principios de los años setenta, una minoría de sus protagonistas, incapaces de aceptar que esta revolución no era para tomar el poder, empezó a buscar refugio en ideologías diametralmente opuestas al anti-autoritarismo del mayo 68. Unos formaron partidos --mas bien sectas-- maoístas; otros se olvidaron del Praga y se unieron a los partidos comunistas pro-soviéticos; y unos pocos se refugiaron en la clandestinidad de una “guerrilla urbana” que rápidamente se deslizó al terreno del más cínico terrorismo.

La gran mayoría de los jóvenes rebeldes del 68 enfrentó críticamente estas tendencias autoritarias y se dedicó a crear movimientos ciudadanos –ecológicos, culturales, pacifistas, vecinales, feministas, etc. Otros empezaron “la larga marcha por las instituciones”, transformando, democratizando y revitalizando la socialdemocracia, las iglesias, los sindicatos, las universidades...

Es interesante que el político de derecha que de manera más enfática ha anunciado que quiere revertir todas las transformaciones que han surgido del movimiento de mayo 68, es el presidente playboy Nicolas Sarkozy. En su campaña electoral en una Francia dominada y arruinada por una derecha cínica, retrógrada, corrupta y ineficiente, Sarkozy tuvo la brillante idea de culpar toda la decadencia francesa a la oposición, no a la derecha gobernante: “Desde mayo de 1968 no se podía hablar de moral. Era una palabra que había desaparecido del vocabulario político. Hoy, por primera vez en decenios, la moral ha estado en el corazón de la campaña presidencial. Mayo del 68 nos había impuesto el relativismo intelectual y moral. Los herederos del 68 habían impuesto la idea de que todo vale, de que no hay ninguna diferencia entre el bien y el mal, entre lo verdadero y lo falso, entre lo bello y lo feo.”

Lo dice el hombre que un año después de su entronización como presidente se ha convertido en la vergüenza nacional de los franceses, por su cinismo, su estilo ostentoso de vida, su falta de escrúpulos para aceptar invitaciones de sus amigos millonarios, etc.

Lo que pasa en Francia es la restauración del sistema de privilegios, la restauración del estado autoritario -- los dos fuertemente cuestionados y debilitados por las ideas que nacieron en mayo 68.

El rescate de la ética encima de la política real ha sido precisamente el corazón de la filosofía de la generación de 1968. Esto es precisamente que nos ha enfrentado de esta manera tan irreconciliable con el cinismo de Estados Unidos en Vietnam y de la Unión Soviética en Praga.

Me imagino que esto es, para un ortodoxo derechista como Nicolas Sarkozy, tan imposible de entender como para ortodoxo de izquierda. En cambio, la izquierda democrática y la derecha liberal o sea, políticamente liberal) han asumido muchas de las ideas del mayo 68. Por suerte.

LA CONTESTACIÓN MUNDIAL

Josep Ramoneda, periodista y filósofo español, director del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, El País, 19 de abril 2008

1 La efervescencia revolucionaria

El 68 fue en diversos lugares del mundo un año de efervescencia revolucionaria. La expresión es de Claude Lefort y me parece que define mucho mejor la realidad de los hechos que la palabra revolución. Ni en Berkeley, ni en Tokio, ni en Roma, ni en Berlín, ni en París, ni en Varsovia, ni en México, por citar los principales escenarios de aquella movida, estuvo en juego el poder político ni su ocupación entraba realmente en las expectativas de quienes llenaban las calles con sus protestas. La única excepción fue Praga, pero no se trataba de un proyecto revolucionario sino de un proceso de cambio desde el poder. Y fue la contrarrevolución, la ocupación del país por los tanques del Pacto de Varsovia, dirigida desde el Kremlin, la que echó a los que pretendían que el socialismo evolucionara hacia formas democráticas, en sintonía con los ciudadanos.

A lo sumo podría hablarse de revolución cultural, como hizo Fernand Braudel, en la medida en que los tres ámbitos principales de la -cultura, la familia, los medios y la enseñanza- sufrieron una sacudida que les cambiaría profundamente. La gran movida fue breve y en la mayoría de los lugares se impuso el retorno al orden, la reacción restauradora. De forma brutal en Polonia y en Checoslovaquia, de forma democrática en Occidente: basta recordar que en junio el general De Gaulle arrasó en las urnas y en noviembre, Nixon gana las elecciones en Estados Unidos. La revuelta por tanto se saldó con un fracaso. Pero se había puesto en marcha un proceso, lento pero imparable, de cambio de costumbres y modos de vida, cuyos efectos políticos y legales se fueron concretando lentamente. Hoy todavía se está dando cuerpo jurídico (en España en la pasada legislatura, por ejemplo) a derechos y libertades que tienen su origen en aquel impulso. El año 1968 fue el inicio de la transición liberal que culminaría en el año 1989 con la caída de los regímenes de tipo soviético. Después vino la revolución conservadora que ha hecho de la supuesta herencia de mayo el enemigo a batir. Con la cristalización de una nueva hegemonía autoritaria se cierra, a los cuarenta años de su inicio, el paradigma que entonces se abrió.

2 La dimensión universal

Aquella efervescencia revolucionaria mundial tenía obviamente peculiaridades específicas en cada lugar. En plena guerra fría, con el mundo dividido en dos bloques, la gran contestación se enfrentaba a dos formas de poder, el imperialismo americano y el imperialismo soviético. De modo que distintas eran las formas de opresión contra las que se movilizaban unos y otros y distintas eran las condiciones en que la agitación se producía. El periodista polaco Adam Michnick, en una entrevista en Le Monde, lo explicaba así: Los eslóganes que se gritaban en La Sorbona o en Berlín oeste estaban dirigidos contra el capitalismo, la sociedad de consumo, la democracia burguesa y también contra Estados Unidos y la guerra de Vietnam. Para nosotros era una lucha por la libertad en la cultura, en las ciencias, en la memoria histórica, por la democracia parlamentaria y, en fin, especialmente visible en Checoslovaquia, contra el imperialismo soviético, no el americano.

Muchas de aquellas movidas tuvieron su origen en el mundo universitario. Así fue en Berlín, donde desde el año anterior se habían producido múltiples acciones estudiantiles por la reforma de la Universidad, contra la gran coalición que gobernaba Alemania y contra la guerra de Vietnam. Un grave incidente, la muerte de Benno Ohnesorg a tiros de un policía, durante una manifestación, el 2 de junio de 1967, radicalizó el proceso. Los estudiantes lanzaron una dura campaña contra los medios de comunicación del grupo Springer a los que acusaron de manipular los hechos: la prensa entraba en el campo de visión de los contestatarios. Un año más tarde, en abril de 1968, el principal líder del movimiento, Rudi Dutschke, sufrió un atentado perpetrado por un joven ultraderechista, Josef Bachman.

En México, también fueron los estudiantes con voluntad de liberalizar el mundo universitario los que protagonizaron las movilizaciones que acabarían trágicamente el 2 de octubre del 68 con la matanza de la plaza de Tlatelolco, en vigilias de los Juegos Olímpicos. Nunca se ha sabido el número de personas que murieron allí, cuando un Batallón Olimpia progubernamental empezó a disparar contra la multitud. También en Estados Unidos, los estudiantes del campus de Berkeley tuvieron un protagonismo destacado en una movida de carácter contracultural. Pero la guerra de Vietnam y la cuestión de los derechos civiles desbordaron en mucho el ámbito universitario. En 1964, bajo la presidencia de Lyndon Jonson, se aprobó la Civil Rights Act, que reconocía a los negros los derechos de los que estaban desposeídos. Fueron años en que las organizaciones proderechos civiles adquirieron mucha fuerza en la lucha por los derechos de las minorías. Pero el 4 de abril de 1968, Martin Luther King fue asesinado por James Earl Ray en Memphis, un atentado que nunca ha quedado plenamente esclarecido. El 17 de octubre, en los Juegos Olímpicos de México, los atletas americanos Tommie Smith y John Carlos, medallas de oro y bronce en doscientos metros lisos, al subir al podio levantaron el puño con un guante negro, mientras sonaba el himno americano para manifestar su pertinencia al Black Power.

Por supuesto, en París fue la Universidad, Nanterre, concretamente, el motor de la movida por cuestiones que tenían que ver con la liberalización de las costumbres. Las primeras protestas fueron contra la separación de sexos en las habitaciones de la residencia de estudiantes. El 22 de marzo la ocupación de la Universidad acabó con una acción disciplinaria contra algunos líderes estudiantiles. Ante un tribunal universitario, según ha relatado Alain Touraine, que ejerció de defensor, se dio este diálogo entre el presidente y Daniel Cohn-Bendit:

-¿Estaba usted el 22 de marzo en la Facultad?

-No, no estaba en la Facultad.
-¿Dónde estaba entonces?
-En mi casa.
-¿Y que hacía usted en su casa a las tres de la tarde?
-Hacía el amor, señor presidente, algo que a usted seguramente no le ha ocurrido nunca.

Después el movimiento iría creciendo, ocupó La Sorbona, se hizo fuerte en las calles y callejuelas del Barrio Latino, consiguió la alianza con los trabajadores que dio lugar a una huelga general sorpresa y a la gran manifestación del 13 de mayo.

Incluso en Polonia, el origen de las movilizaciones estuvo en los estudiantes y los intelectuales. Fue la suspensión de la representación teatral de una obra de Adam Mickiewicz, el más reconocido de los autores polacos, en el Teatro Nacional de Varsovia, la que desencadenó un movimiento contra la dictadura comunista que fue liquidado en tres semanas con una fuerte represión.

Pero con todas sus peculiaridades y diferencias, había un doble factor común a casi todas estas contestaciones, que es el que permite hablar de una gran contestación liberal: la crítica al autoritarismo y el antisovietismo. Y una doble novedad: el protagonismo de los jóvenes y el carácter civil, alejado de las estructuras de poder, de la revuelta.

3 El nuevo sujeto político

Por primera vez, los jóvenes, en diversos lugares del mundo asumían el papel de sujetos del cambio social. Sin duda, tiene ello que ver con el bienestar de los años de posguerra, con la demografía -que consolidaba la juventud como un periodo singularizado de la vida- y con la extensión social de la enseñanza superior. Casi todas las movidas del 68 tienen en las universidades su punto de partida. Casi todas ellas eran la reacción frente a formas cristalizadas de autoritarismo.

Hay cierta tradición filosófica que explica la sociedad como un compuesto de tres partes: el ámbito familiar (la vida privada); el espacio intermedio en que los individuos tejen relaciones e intercambian mercancías e ideas (lo que se acostumbra a denominar como sociedad civil) y el ámbito del poder político (el espacio público por antonomasia). La contestación del 68 fue un intento, desde este espacio civil intermedio, de romper la presión asfixiante de un espacio familiar y un espacio político claramente retardatarios, que empezaban a ser un obstáculo para el desarrollo de las sociedades modernas. Estados Unidos y Europa vivían momentos de expansión económica. Una generación de jóvenes se encontraba ante la posibilidad de pensar en algo más que los problemas de subsistencia, pero chocaba con una cultura y unas costumbres muy rígidas a derecha e izquierda (la moral de la cultura comunista, incluso en Europa occidental, no era menos restrictiva que la moral de la cultura conservadora). Las universidades crecían y se masificaban y el choque entre los estudiantes y el viejo orden académico era inevitable. La sociedad cambiaba pero el mundo familiar y el mundo político se regían por normas cada vez más obsoletas. Los estudiantes buscaban crear espacios libres donde romper los esquemas de la moral dominante. El Barrio Latino parisino se convertía así en una metáfora topológica: un lugar común en el que cada cual pudiera actuar con plena autonomía. La contestación terminó mal en todas partes, pero la liberalización de las costumbres, la desjerarquización de las relaciones sociales y la consolidación de los movimientos en defensa de los derechos civiles no dejaron de hacer camino desde aquel momento.

Es verdad que en las movidas europeas había un importante componente anticapitalista en el discurso y una empanada ideológica en la que coincidían los acentos libertarios con diversas familias de extrema izquierda, desde el trotskismo hasta el maoísmo, con discursos situacionistas y con muchas dosis de espontaneísmo crítico. Pero el principal elemento común era el antiautoritarismo, en todos los ámbitos: familiar, social y político. Lo que se traducía en una desconfianza en las instituciones, empezando por el Estado. Naturalmente, en los países comunistas el antiautoritarismo apuntaba directamente a los regímenes de tipo soviético y el marco de la contestación era la respuesta desesperada a la opresión totalitaria. Pero en Europa occidental, donde la revolución, como dijo Raymond Aron, tenía algo de quermés, el antisovietismo acompañaba al discurso anticapitalista, especialmente en aquellos países en que los partidos comunistas eran muy fuertes ?como Italia y Francia? y se les consideraba parte del mismo establishment retardatario contra el que iban las movilizaciones. En ambos países, los partidos comunistas jugaron un papel fundamental en la restauración del orden.

4 Las derrotas

La contestación terminó mal en todas partes. Si de una revolución convencional se hubiese tratado, habría que decir que la derrota fue total y absoluta. Puesto que distintas eran las circunstancias, distintas fueron las derrotas y sus consecuencias.

En los países del Este se impuso la represión. Pero en Varsovia -aunque el movimiento fue desmantelado en sólo tres semanas- aquellas movilizaciones están en el inicio de lo que después sería el sindicalismo cristiano tan decisivo en la caída del régimen comunista. En Checoslovaquia, el retroceso fue extraordinario. La sustitución de Dubcek por el colaboracionista Husak un año después de la entrada de los tanques impuso una brutal normalización que hundió al país en una especie de purgatorio. Pero Checoslovaquia era realmente diferente de los demás porque allí sí que lo que estaba en juego era el poder, el intento de transformar el socialismo iniciado por un grupo de dirigentes comunistas.

En Estados Unidos, la tensión se desplazó a la guerra de Vietnam. 1968 fue el año de la matanza de My Lai. La tremenda herida, todavía hoy no suturada, del desastre de Vietnam marcó un par de generaciones americanas. La movilización universitaria perdió fuerza y los movimientos de derechos civiles también. La victoria electoral de Nixon cerró las esperanzas de una década que había empezado con el optimismo kennedyano. Los setenta fueron años muy amargos en Norteamérica.

Los acuerdos entre el Gobierno y los sindicatos dinamitaron Mayo del 68 en Francia al sacar a los trabajadores de la movida. La derecha ganó arrolladoramente las elecciones, después de una masiva manifestación de apelación al orden en cuya primera fila resulta todavía hoy llamativa la presencia de un rebelde convertido al gaullismo como André Malraux. De Gaulle, herido de muerte, se fue un año más tarde. Y con él quizás el símbolo más imponente de la vieja cultura social y política. Una parte de los jóvenes de Mayo alimentó a los partidos de extrema izquierda, que todavía hoy tienen presencia electoral en Francia. Algunos grupúsculos desaparecieron pronto, como los encuadrados en el delirio maoísta, pero nos dejaron la imagen de Sartre inculpado por vender La Cause du Peuple y una frase memorable del general De Gaulle: -No se puede condenar a Voltaire? Otros buscaron la ruptura con la sociedad en el mundo rural, donde todavía quedan restos de las comunas de la época. La violencia política no cuajó. Action Directe, el grupúsculo terrorista más importante, tuvo vida efímera. La mayoría se incorporó paulatinamente a la normalidad democrática.

Donde el día después resultó más doloroso fue en Alemania y, especialmente, en Italia. En Alemania, la Baader-Meinhoff puso el terrorismo en escena, aunque fue un fenómeno limitado a un número pequeño de personas. Italia viviría la experiencia de los años de plomo, en que la violencia de extrema izquierda y de extrema derecha hizo estragos en una espiral que degradó profundamente la vida civil y alcanzó las tripas del Estado italiano, ya por sí muy corrupto.

La matanza de la plaza de las Tres Culturas de México fue en cierto modo el anuncio de una enorme contracción autoritaria en América Latina.

5 Las herencias

La gran contestación del 68 fue una sorpresa. Había una cierta sensación de estancamiento, de inmovilismo, en la Europa de las treinta gloriosas, un balneario protegido por el paraguas nuclear de la guerra fría. De maneras distintas, Daniel Bell y Herbert Marcuse habían advertido sobre la capacidad del sistema de integrar sus contradicciones. El desenlace de la efervescencia revolucionaria del 68 confirmó sus hipótesis. El sistema fue perfectamente capaz de asumir, trillar y triturar aquella negatividad que por unos meses alimentó el sueño del gran cambio. Y el proceso de liberalización que se puso entonces en marcha siguió caminos a veces contradictorios y, a menudo, lejanos de aquel impulso inicial. El discurso del 68 tenía mucho de libertario y de crítico con el Estado, más tarde la crítica del Estado, en manos de los liberales conservadores que pusieron en marcha la revolución de los ochenta y noventa -ésta sí que concernía directamente a la conquista del poder- se convirtió en desprestigio y debilitación del Estado en lo económico y en despliegue del control social en lo político.

La amalgama ideológica era tal que se hace difícil establecer los referentes ideológicos de aquellas movidas. Las apelaciones al marxismo, al trotskismo y al leninismo eran abundantes. Pero fue significativo el énfasis en la relación entre sexo, psicología y política que llevó a nombres como Freud o Reich. También el situacionismo tuvo su voz. Y en América cuajó la vía contraculturalista que acompaña a la cultura hippy. Herbert Marcuse por sus análisis de la relación entre economía, tecnología, cultura y subjetividad y por su crítica al marxismo ortodoxo fue considerado uno de los referentes. Raymond Aron habla de Les heritiers, de Pierre Bourdieu, como libro de cabecera de la movida francesa. También de la noción de grupo de fusión de la Crítica de la razón dialéctica, de Sartre. En cualquier caso, los filósofos de la sospecha, el trío Marx-Freud-Nietzsche, articularon, especialmente en Francia, buena parte del pensamiento de la época.

Aquella experiencia marcó a la generación de los que el año 1968 rondábamos la veintena. Por un lado, pesó sobre nosotros -lo digo así, porque es mi generación- el habernos autoungido como la generación moderna por excelencia. Ha costado entender que el tiempo pasa para todos y que la patente de modernidad no tiene dueño. Por otra parte, la pulsión antiautoritaria -probablemente la mejor herencia de aquellos años- también generó monstruos. He dicho, a veces, que fuimos mucho mejores hijos -en la medida en que supimos plantar cara a nuestros padres- que padres -en la medida en que no hemos osado plantar cara a nuestros hijos-. Con nuestra actitud -y la potencia integradora de las contradicciones que el capitalismo tiene- les hemos dejado sin espacio para la transgresión. Otros perdedores, víctimas de cierta frivolidad que acompañó a la contestación, de los que nunca se habla, son la generación de la droga, los que pensaron que la fiesta continuaba en la heroína y lo pagaron con la vida.

El paradigma que se abrió hace cuarenta años con la contestación de las formas de autoridad dominantes, a uno y otro lado de la guerra fría, se ha agotado. La transición liberal culminó con el hundimiento de los sistemas de tipo soviético y con la fantasía de que el triunfo de la democracia liberal significaba el fin de la historia. Después vino la restauración conservadora que se estrelló en la guerra contra Irak tras imponer el discurso de la seguridad como forma del autoritarismo en la sociedad de la información. Como ha escrito Fred Halliday, la invasión norteamericana de Irak en 2003 supuso para los ideales y para la legalidad de la intervención humanitaria lo mismo que supuso la invasión de Hungría en 1956 y de Checoslovaquia en 1968 para el comunismo internacional. Un ciclo se cierra.

Para mí, lo mejor de la herencia del 68 es la cultura de la sospecha, la actitud que consiste en poner siempre en cuestión cualquier enunciado que se nos ponga por delante y no dar nunca por definitivas las ideas recibidas; y el acento libertario, la autonomía del individuo frente a todas las promesas comunitaristas, culturales o religiosas. Cuarenta años después estas dos actitudes se echan de menos a la hora romper las nuevas formas de autoritarismo basadas en el triángulo que forman la seguridad como ideología, la competitividad como principio de vida y el sálvese quien pueda como destino.

domingo, 20 de abril de 2008

EL APARATO DE CONTROL MAS GRANDE DEL MUNDO

Entrevista de SPIEGEL-Online de Alemania con Johannes Hano, corresponsal de la televisión alemana en Pekín

Spiegel Online: ¿Cómo se trabaja hoy en día como periodista occidental en China?

Hano: Desde la crisis en Tíbet el ambiente cambió drásticamente. En China han lanzado una compaña contra los periodistas occidentales. En todos los medios --televisión, radio y sobre todo los periódicos— culpan a los medios occidentales del desastre que están teniendo con el recorrido de la llama olímpica. Nos acusan de haber dibujado una imagen falsa y parcial de los acontecimientos en Tíbet.

Spiegel Online: ¿Cómo funciona esta campaña?

Hano: Algunos colegas cometieron un par de errores muy estúpidos. Mostraron fotos de soldados nepaleses reprimiendo a monjes y los titularon erróneamente como “desordenes en Lhasa”. Esto le dio al régimen chino algo para hacer propaganda – y eso lo hace todo el día. Incluso hubo amenazas de muerte a colegas americanos.

Spiegel-Online: ¿Qué siente usted personalmente de todo esto?

Hano: El Lunes quisimos entrevistar a alguien en la calle. El tipo miró detenidamente el logo nuestro en el micrófono, y simplemente se fue. La razón: Yo mismo y mi canal (ZDF, televisión pública de Alemania) hemos sido acusados en foros de Internet – por ejemplo en el Log anta-CNN.com. No nos comprobaron ningún error en nuestra cobertura, pero nos acusaron de parcialidad y solicitaron a todos los chinos: No conceda entrevistas, cuando aparezcan este hombre y este logo de ZDF.

Spiegel-Online: ¿Y la censura, usted la siente en China?

Hano: Bueno, ¿qué significa el término censura? O que uno puede escribir o decir o transmitir ciertas cosas – o una cosa mucho más perversa: que ya no te puedes enterar ni acercar a cierta información.

Spiegel-Online: ¿Y esto significa...?

Hano: En general, la legislación en términos de prensa ha cambiado positivamente en China, en esta etapa antes de los Juegos Olímpicos. Ya no tenemos pedir permiso a las autoridades antes de grabar algo. La norma vigente es: Si el entrevistado está de acuerdo, podemos grabar. Teóricamente. La perfidia es que ahora la presión pesa sobre las personas que quieren dar entrevistas. Presión para que no hablen con nosotros.

Spiegel-Online: No precisamente un problema nuevo, ¿verdad?

Hano: Correcto. Pero uno que se ha agudizado últimamente. Ahora nosotros tenemos que asumir la responsabilidad de la seguridad de nuestros interlocutores y fuentes. Por ejemplo: Hace poco quisimos producir una pieza cultural bonita e inofensiva sobre un nuevo día festivo en una provincia. El jefe policial de la localidad había aceptado con entusiasmo. Luego, la noche antes de la grabación, nos llamó a las 3 de la mañana: Por favor, ¡no lleguen! Parece que el jefe local del partido le había instruido de no hablar con medios occidentales si no quería perder su trabajo. Nos pidió que ni siquiera nos acercáramos a su pueblo. Esto no necesariamente viene orquestada desde arriba. Muchos caciques locales del partido, porque son corruptos, temen a los medios occidentales, y ahora usan la tendencia anti-occidental para hacer presión local para que nadie hable.

Spiegel-Online: ¿Qué ha pasado a gente que les han dado declaraciones?

Hano: Sus teléfonos han sido intervenidos. Han recibido llamadas diciéndoles que no vuelvan a hablar con nosotros...

Spiegel-Online: ¿Hay censura posterior? ¿Pueden transmitir todos los materiales a Alemania?

Hano: Hubo muchos problemas. No puedo saber si tiene que ver con el contenido de nuestras notas.

Spiegel-Online: Pero ¿hay notas que no han podido transmitir?

Hano: Sí, también hay materiales que no hemos podido recibir. Pero repito: No puedo estar seguro si fueron intervenciones políticamente motivadas.

Spiegel-Online: ¿Usted ha sido intervenido y controlado en sus comunicaciones?

Hano: Partimos que sí. China es supuestamente el país con más orejas y con el aparato de control más grande del mundo. Cuando grabamos siempre hay unos caballeros parados cerca que nos observan y nos toman fotos. Nos dejan trabajar, pero nos mandan el mensaje: Aquí estamos. Y ahora los fuerzas de seguridad son algo calientes. Ellos intervendrían si por casualidad nos aparecieran nos tibetanos frente a las cámaras y abrieran la boca...

Spiegel-Online: Y el personal chino que trabaja con ustedes, ¿es sujeto de presión? ¿O incluso les meten orejas gubernamentales?
Hano: No creo que sean orejas. Pero es absolutamente comprobado que los interrogan. Uno de mis colaboradores me cuenta que una vez al mes tiene que tomar té con la Seguridad del Estado. Yo digo a mis colaboradores chinos: Vayan a tomar té, no quiero que tengan problemas. Sólo espero que no pongan en peligro a nuestras fuentes.

Spiegel-Online: Los batallones de periodistas que vienen para los Juegos Olímpicos, ¿los controlarán igual?

Hano: Esperamos que China se de cuenta que este sería el trato equivocado con la comunidad internacional, sobre todo con los periodistas. Pero sí tememos que los chinos son tan paranoicos que van a hacer todo lo posible a mantener control completo sobre las informaciones que salen.

Spiegel-Online: Y el televidente chino, ¿se da cuenta de las protestas a nivel mundial?

Hano: Hoy vi dos periódicos. Uno de Hongkong con el titular “La llama olímpica se apaga en Paris mientras crecen protestas”. El mismo día el China Daily, el vocero en inglés de los comunistas chinos, titula: “Pasión francesa saluda la antorcha en Paris”. En televisión aparece muy poco o nada de los acontecimientos. Y si sale, dicen que la “clica del Dalai-Lama” quiere tomar los juegos de rehén. Y CNN y BBC, que pueden recibirse en los hoteles, simplemente pierden la señal cuando hablan de Tíbet.

(Entrevista de Thorsten Dörting y Sascha Klettke, DER SPIEGEL)

domingo, 13 de abril de 2008

Sobre el manejo, limites y posibilidades de las Áreas Naturales Protegidas en América Latina.

Las realidades de Latino América son muy distintas en aspectos económicos, sociales y ambientales. No existe una gran y única Latino América, si alguna característica tiene es su diversidad, desde culturas indígenas hasta pueblos muy europeos pasando por afrocaribeños. Desde manglares a desiertos pasando por selvas húmedas y páramos. Desde islas, hasta países tan grades como Brasil o tan pequeños como El Salvador. Desde países estables como Costa Rica, hasta países en grandes conflictos como Colombia. Estas diferencias se reflejan entre países pero también intra país. Hasta países tan pequeños como El Salvador se ven los grandes cambios de una zona a otra. Por esta y otras razones es que resulta América latina una realidad compleja que no puede ser abordada desde enfoques simplistas.

Ahora cuando hablamos del ambiente natural también encontramos esta complejidad, ya que ya expusimos la gran diferencia de paisajes que hay, pues también hay que explicar que los mismos paisajes son muy complejos en si mismo. Países como El Salvador (20,870 Km2) tiene hasta 17 formaciones vegetales diferentes (Ventura y Villacorta, 2001). Y países mega-diversos como Colombia, Brasil y México, es innegable la complejidad de sus ecosistemas, zonas de vida y formaciones vegetales.

Por esto al hacer un análisis resulta sumamente complejo, aunque se hacen. Primero al enfrentarnos al manejo de un área natural protegida (ANP) hay que entender que, primero se esta lidiando con un territorio, por lo tanto cada país y cada zona responderá a sus propias necesidades y a su propia forma de hacer las cosas. Hay que entender también que en este territorio confluyen una sería de sinergias y presiones, tanto a nivel político como a nivel económico, social y ambiental. Por lo tanto cuando queremos manejar un territorio tenemos que abordar las cuatro perspectivas. Esto porque las áreas protegidas ya han dejado de ser el refugio de la fauna y flora, para ser laboratorios de creación de nuevas formas de entender el mundo. Un ANP ya no puede ser entendida sin incluir a las personas y dentro de esa perspectiva reglamentando zonas de uso y de no uso.

La falta de capacidad de manejo de los territorios protegidos se debe en parte a la falta de recursos financieros para llevar acabo esta gestión. Al ser naciones pobres económicamente es muy difícil, que prioricen la conservación de la naturaleza como objetivo importante. Más bien lo ven como una forma de cumplir con algunos compromisos de los organismos financieros, esta solución no ha traído grandes beneficios a la conservación de la naturaleza ya que si los gobiernos se ven forzados, muy difícilmente le darán la importancia necesaria. Aunque hay ejemplos de naciones donde si han tenido un genuino interés por la conservación de la naturaleza. Esto hace más que importante la vinculación de las personas y la sociedad civil en la protección de la naturaleza. Ya que si el ANP es visto desde las distintas perspectivas mencionadas, entonces se crea una sinergia que puede ayudar a solucionar los problemas sociales, económicos y desde luego si esta hay una estrategia adecuada pues los ambientales. Y por tanto una mejora y satisfacción con el sistema político.

La vinculación entre espacios protegidas y sociedad se puede llevar a cabo mediante muchos medios. Normalmente a esta forma de gestión se le conoce como comanejo. Existen muchos grados de compromiso. La mayoría de ejecutivos de Latinoamérica piensan que la gestión del territorio le corresponde exclusivamente al estado y ven como una perdida de soberanía, este pensamiento retrogrado no aportará ninguna solución creativa para el desarrollo y la sostenibilidad. Tampoco aunque es un avance no aportan soluciones los ejecutivos de algunos ministerios Latinoamericanos que piensan que comanejo es consultar a las personas, esto es solo un engaño, muy peligroso, que puede estallar en cualquier momento. Los ejecutivos y técnicos un poco más inteligentes han tenido que aceptar que la participación es algo necesario y esto se ha demostrado en varias ANP que han tenido que incorporar a la gente debido a las grandes presiones que esta han hecho.

“Por participación se entiende al proceso a través del cual la sociedad civil, en sus diversas formas de organización, puede expresarse y contribuir directamente en la toma de decisión que conduce a la identificación, formulación e implementación de las acciones modificadoras de su conducta y de su entorno” (Windevoxhel, 2002). También hay que entender que las perspectivas de género son trascendentales para la verdadera participación

El comanejo tiene que ser verdaderamente participativo y no solo consultivo, también considero que no se trata de entregar un territorio y que la población local ya de por si sabrá como gestionarlo. El comanejo es una estrategia, un proceso, de entrega de responsabilidades, de asumir compromisos y de toma de decisiones conjuntas. El comanejo es una herramienta para la gestión del territorio de comunidades indígenas, campesinas, ONG´s, y porque no, empresa privada. Esta alternativa brinda perspectivas claras de desarrollo económico y social así como una sostenibilidad ambiental.

Perspectivas integrales de manejo han sido las soluciones propuestas para abordar temas tan complejos como los marinos costeros. Existen proyectos interesantes que han querido evolucionar hacia un manejo integrado de costas, por ejemplo el proyecto de la zona de Gandoca-Manzanillo en Costa Rica y Bocas del Toro en Panamá. En varios proyectos de la zona se ha buscado establecer un balance entre las distintas actividades desde el enfoque turístico hasta la utilización y valorización de los conocimientos tradicionales en el uso de la flora y fauna. Establecer cupos de extracción de recursos tanto marinos como terrestres.

Existe otro componente importante a la hora de tomar en cuenta en la gestión de ANP, es el tema del uso público y el turismo dentro de los mismos. Esta claro que el turismo en algunos lugares en concreto esta desarrollado en función de una imagen verde y que este turismo pudiera verse reflejado en un beneficio de la gente. Pero también esta claro que no es ni la única opción, ni la mejor opción para muchos países. Es algo que puede tener valores extra importantes cuando esta bien planeado y diseñado. Pero alternativas como el manejo de vida silvestre, los conocimientos tradicionales y la comercialización de productos alternativos, pueden ser mejores opciones que ANP dedicadas por completo al turismo.

En este complejo mundo de muchas variables hay que tener un pensamiento estratégico. Crear procesos que integren las dimensiones ambientales, económicas y sociales en igualdad de condiciones y amparado por un marco político adecuado. Este complejo mundo también pasa por la utilización de los macro convenios y de la cooperación internacional. Esta cooperación tiene varios inconvenientes y varias razonas por las cuales no ha terminado de funcionar plenamente. Una parte ha sido responsabilidad de los países receptores de ayudas, por falta de capacidad administrativa. Pero en una mayor parte han sido faltas de los países donantes, ya que la formulación de proyectos con imposición de modelos fue algo muy frecuente, aunque con notables excepciones. También el tiempo que tardan los técnicos extranjeros en elaborar y supervisar proyectos es increíblemente corto, con lo cual a mi juicio rara vez logran poder comprender toda esta complejidad que aborde al principio de este artículo.

Si a esto le sumamos que los países donantes, tienen políticas internas que perjudican gravemente el comercio internacional. Mientras por una parte se dedican a cooperar y exigir el comercio global, mantienen subsidios a su producción agrícola, con lo cual el desarrollo económico de los países receptores se paraliza y los hace más dependientes a la cooperación.

Pero, las grandes instituciones cooperantes y las instituciones nacionales han abierto puertas para que los fondos puedan ser utilizados con más sentido, esta entonces en los países receptores la habilidad para poder canalizar dichos fondos a actividades que se traduzcan en un verdadero desarrollo sostenible. Y esta en la sociedad civil la obligación de presionar a las gobiernos a tratar de desviar esta vorágine de crecimiento económico (a costa de todo) a verdaderas formas de desarrollo y sostenibilidad

Comentando Cambio Climático y Seguridad Aliemantaria

Estimado Rodrigo,
Ciertamente, uno de los desafíos para esta generación y la siguiente, será el combate al cambio climático y sus ramificaciones. De la misma manera, en que el cambio climático se manifiesta en diversas formas (incremento en la temperatura media, cambio de patrones de lluvia, aumento de la humedad en la atmósfera, aumento en el nivel del mar, tornados, sequías, etc.), similarmente, se puede crear una sinergia de respuestas para combatirlo. No existe ninguna duda que los efectos en los cambios en temperatura y los patrones de lluvia se comienzan a experimentar, especialmente en las zonas más áridas de nuestro territorio, como es la zona oriental.

La reconversión y el uso del espacio, ya sea urbano o rural, tienen incidencias muy grandes en el cambio climático, sostenibilidad y seguridad alimenticia. Desde ese contexto, energía, desarrollo y seguridad social, están íntimamente relacionados, lo cual incrementa la complejidad en el desarrollo de políticas públicas capaces de al menos crear conciencia a nivel de nación, de que el cambio climático es real y afectara sectores grandes de la población nacional y mundial.
En lo que respecta a los biocombustibles. Es de todos conocido los efectos negativos en la producción y alto costo de los gramos básicos, vitales para la supervivencia humana. No hace sentido crear una crisis alimentaría para producir unos cuantos galones de etanol, que por muchos que sean jamás podrán saciar la demanda de combustibles. Como también se sabe, que se producen más contaminantes al producir los biocombustibles, que el efecto neto que estos puedan tener para combatir el cambio climático. Desde ese contexto, lo más propicio seria, establecer otras dinámicas, que estén de acuerdo con las necesidades locales, y menos con la estructura vertical de los mercados energéticos, cuyo uso, especulación y manejo son en parte responsables del problema.

Una de las incidencias más grandes será la cantidad y calidad de agua disponible para esta y las futuras generaciones. No solo agua para el consumo diario, pero también el agua necesaria para los procesos industriales y la generación de energía. En ese respecto, es necesario identificar los suelos con alto grado o porcentaje de transmisidad, documentarlos y designarlos como suelos ecológicamente sensitivos no disponibles para otra función. Este aspecto puede trabajarse con la ley de ordenamiento del territorio y con un acta de planeamiento urbano aplicable en todo el territorio. La función seria darle las herramientas a las municipalidades para ordenar el desarrollo urbano y crear oportunidades de desarrollo creando polos de crecimiento e inversión económica a nivel nacional. En este contexto, se pueden usar técnicas ecológicas no convencionales en la construcción de viviendas u otro tipo de infraestructuras.
Otro aspecto seria, crear un programa de manejo de cuencas hidrográficas a nivel nacional con el fin de proteger la calidad y cantidad de agua. Este plan puede implementarse con la ley del agua, cuya función seria proteger las fuentes de agua y crear los parámetros necesarios que regulen el uso, derechos y tratamiento de agua negra y potable de manera tal que sea sostenible.

En el aspecto energético, no se puede hablar de soluciones sin tocar el tema de la energía solar. Aunque esta no solucionara completamente el problema, si ayudara a reducir la demanda si se usa de forma generalizada y alterna a los sistemas convencionales de generación. Un gobierno o institución con visión, captaría los 365 días de energía solar gratis disponible, es patético que ni se hable como solución.

Adicionalmente, no se puede hablar de cambio climático sin tocar el tema de transporte urbano. Si se quiere reducir la demanda del petróleo tenemos que pensar en formas de transporte que puedan mover el mayor número de usuarios en la forma más efectiva posible. Un sistema urbano de transporte, efectivo, rápido, no atomizado es lo más factible. Como también reactivando los dos corredores del tren, Apopa- San Salvador y San Martín- San Salvador. Uno esta trabajando como plan piloto, el otro necesitaría un estudio de factibilidad.

El tema de la seguridad alimenticia, es más complejo, simplemente me limitare a comentar lo siguiente. La noción de que todo puede importarse o exportarse a través de los mercados internacionales, obedece a una lógica que desafía el sentido común. El modelo trabajo, al menos, hasta que los precios reales del petróleo y los costos ambientales se hicieran presentes, ya sea en la producción y distribución de mercaderías o el cambio climático. Una nación que no sea sostenible, social o ecológicamente produciendo los sistemas que mantienen las relaciones sociales estables y los productos alimenticios necesarios para su sobrevivencia, padecerá o perecerá por la misma lógica, es insostenible.

Eric Lopez
Tecnología en Manejo de Recursos Naturales, Séneca College
BES, Estudios Ambientales, York University
MES, Master en Planeamiento Urbano y Regional, York University

martes, 8 de abril de 2008

Cambio climático y seguridad alimentaria

Algunos de los grandes desafíos de nuestros tiempos serán el cambio climático y la seguridad alimentaria. Recientes voces hablan de que puede existir una tétrica relación entre ambos. El cambio climático está haciendo más impredecible las cosechas, sobre cuanto menos tecnificada sea la producción mayor el riego. Pero existe un bucle de retroalimentación muy preocupante, los biocombustibles. La necesidad de encontrar fuentes alternativas al petróleo para producir energía, ha llevado a experimentar con la producción de biocombustibles, los cuales en teoría deberían de palear un poco los efectos del cambio climático. En un reciente reporte a la Cámara de los Comunes británica titulado Are biofuels sustainable? (¿son sostenibles los biocombustibles?), se expone que el efecto producido por la deforestación y el aumento de los precios de los alimentos, son potencialmente más peligrosos que la utilización de petróleo como única fuente de energía.

Esté reporte nos hace comprender lo intrínsecamente complejo de los sistemas de la tierra. No podemos seguir dependiendo del petróleo como fuente de energía, por su negativo impacto en el cambio climático; pero la alternativa de los biocombustibles (una fuente renovable de energía) conlleva graves riesgos, esto potenciaría la sustitución de plantación de alimentos para producir grandes cantidades de materia utilizable para combustible (caña de azúcar, maíz, etc.). Así como el aumento de la deforestación por competencia del uso de la tierra, agravando el proceso del cambio climático. Pero no solo esto sino disminuiría la producción de alimentos locales, por lo cual se tendría que importar mayores cantidades y además a los precios que el mercado internacional establezca. Esto implicaría mayores necesidades energéticas, porque se necesitarían más medios de transporte de largo recorrido para llevar el alimento que antes se producía a pocos kilómetros de la ciudad.

Creando así mayores problemas locales y dejando menos espacio para la conservación de bosques naturales. Estos últimos no solo ayudan a pelear el efecto del cambio climático sino que ayudan a reducir los riesgos que ocasiona el cambio, por ejemplo el efecto barrera de los manglares ante las posibles inundaciones o los efectos de huracán.

La política energética y de seguridad alimentaria que El Salvador se tiene que plantear es compleja y urge de un liderazgo. Existen muchas organizaciones, instituciones y científicos que nos pueden dar pistas de cómo abordar este tema, parte de la revolución de la sostenibilidad que estamos viviendo, pero no existe un marco en el cual este conocimiento se traduzca en políticas consensuadas para poder desarrollar un plan que garantice que en el país tendremos energía y alimentos a precios favorables para el desarrollo del país.

Necesitamos que el país, que está pronto a cambiar de gobierno, sea de derecha o de izquierda, pueda pensar y desarrollar una estrategia acorde a las necesidades del país, con visión de futuro y con el liderazgo necesario para poder impulsar estas medidas. Para esto no solo necesitamos pensar en un nuevo ministro de medio ambiente, uno que realmente tenga la capacidad para poder ser un líder de esta revolución necesaria, sino que se piense en las herramientas que necesitará para ejercer este rol. Por ejemplo en España, un grupo de ONG están pidiendo al presidente Zapatero un “superministerio de medio ambiente”, sugieren sea una vicepresidencia de sostenibilidad, que agrupe y tenga capacidad de imponer políticas consensuadas entre Fomento; Agricultura, Pesca y Alimentación; Educación y Ciencia; Industria, Turismo y Comercio; y Medio Ambiente. Algo parecido a las responsabilidades que tiene el Ministerio de Ecología y Desarrollo Sostenible francés.

Pero para crear institucionalidad y liderazgo, necesitamos que como primer paso entendamos que la tarea de las sustentabilidad es compleja. Necesitamos hilar desde muchos puntos para poder crear el tejido necesario para enfrentar estos problemas. Esta situación es real y concreta. Tienen un impacto directo sobre el desarrollo económico del país, sobre la estabilidad social y sobre la gobernabilidad.

También hay que entender, qué hay que tomar decisiones importantes y con consecuencias, qué tendremos que hacer sacrificios, porque para tratar de asegurar nuestra seguridad alimentaria, nuestra independencia energética, tendremos que hacer sacrificios ambientales. Y viceversa, para asegurar nuestra sustentabilidad tendremos que tener una cuota de dependencia energética y de importación de alimentos, sobre todo dada la alta densidad poblacional del país, porque sino nos acabamos nuestros recursos para siempre.

Habrá que decidir qué puede producir el país (alimentos y energía), qué recursos naturales estratégicos tenemos, cuáles bienes naturales son necesarios para poder preservar la producción energética y de alimentos. O es que no se ve la relación directa que existe entre la cobertura forestal, con la producción de agua, por tanto con la producción de energía y alimentos. Muchos retos tenemos para enfrentar el cambio climático y para garantizar la seguridad alimentaria, ojalá que no solo los candidatos propongan medidas, sino que el Presidente Saca deje un legado claro en este sentido, por ejemplo una buena ley de aguas.

LA NACIÓN CENTROAMERICANA EN ESTADOS UNIDOS I

Este país en el norte de América, el cual es la meca del capitalismo en el mundo, es un destino casi obligado para muchos seres humanos, quienes generalmente, por razones políticas o económicas en sus países de origen, nos vemos forzados a iniciar un éxodo literalmente bíblico, en busca de la tierra con abundancia en pan y leche, creando de esa manera a un pueblo que a través de los siglos se ha conocido como Diáspora.

A pesar de que el termino tiene su origen con relación al éxodo del pueblo hebreo, actualmente, se utiliza para identificar a pueblos emigrantes como el salvadoreño, el guatemalteco, etc.

Se estima que la diáspora centroamericana se aproxima a 10 millones en este país, constituyendo el 80 % de ellos, ciudadanos de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua.

La nación centroamericana inició el éxodo masivo desde sus países de origen durante la década de los setenta, cuando movimientos revolucionarios en Nicaragua y El Salvador, culminaron en guerras civiles que montaron campos de batalla, los cuáles sirvieron como diseños bélicos experimentales durante la guerra fría entre Estados Unidos y la ahora extinta Unión Soviética, quienes en ese momento eran las superpotencias militares del mundo.

Estos movimientos revolucionarios desestabilizarían las estructuras políticas, sociales y económicas de la región, lo que provocaría la emigración de millones de centroamericanos en las subsecuentes décadas y que aun hoy, en tiempos de paz, continua.

El movimiento liderado por el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSNL), inició una guerra revolucionaria en Nicaragua en contra de la dinastía Somozista, liderada en ese momento por el dictador de la tercera generación de la dinastía, Anastasio Somoza Debayle, que culminaría con su derrocamiento el 17 de julio de 1979.

Durante ese tiempo, en El Salvador se sostenían platicas entre los lideres revolucionarios de los diferentes grupos guerrilleros para fundar lo que seria constituido en 1980 como el Frente Farabundo Marti para la Liberación Nacional (FMLN). Este movimiento tendría menos éxito que el nicaragüense, con respecto a la victoria por medio de las armas, ya que no alcanzaría obtener el poder a través de su esfuerzo militar. Sino que el enfrentamiento bélico culminó con un acto sin precedentes en la historia latinoamericana, como lo fue, la firma de los acuerdos de paz, con los cuales se proclamó un empate militar entre ambos ejércitos y la incorporación del ejercito revolucionario a la vida política y civil.

En Guatemala, en 1982 se instituyó la Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala (URNG) que al igual que el ejercito revolucionario salvadoreño, firmó un tratado de paz el 29 de diciembre de 1996, poniendo así fin, a un conflicto armado que duró 36 años.

Honduras, no vivió una revolución ó una guerra civil, pero el conflicto armado acontecido en los países vecinos, dio origen a principios de la década de los 80’s a estructuras guerrilleras constituidas como las Fuerzas Populares Revolucionarias Lorenzo Zelaya (FPR-LZ) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores de Honduras (PRTC-H). Ambos grupos fueron aplastados militarmente por el ejercito gubernamental, desapareciendo totalmente para 1991.

Panamá, durante los 70’s y 80’s fue sometido a las dictaduras militares de los Generales Omar Torrijos Herrera y Manuel Antonio Noriega, siendo este ultimo, quien sumergió a Panamá en una crisis económica, al asumir el poder en 1983, finalizando su dictadura en 1989, después de declararle la guerra a Estados Unidos y ser invadida para someter al dictador a cumplir sentencias carcelarias por narcotráfico y lavado de dinero, que aun cumple en este país.

Costa Rica vivió su ultimo conflicto bélico en 1948, debido a la protección de la transparencia del sufragio con respecto a un denunciado fraude electoral. Las fuerzas del Partido Unión Nacional (PUN) liderados por José Figueres Ferrer y los militantes del Partido Republicano Nacional (PRN) aliado a los comunistas del Partido Vanguardia Popular (PVN) protagonizaron una guerra civil que culminó en la victoria de los miembros del Figuerismo; con esta victoria José Figueres Ferrer abolió al ejercito costarricense. Con este hecho el sistema político costarricense evolucionó hasta convertirse en un sistema bipartidista en 1983, lo cual provocó altos índices de corrupción y enriquecimiento ilícito, lo que ha producido el arresto de dos ex presidentes, quienes están actualmente sometidos a la justicia penal y a otro aun buscado por la interpol.

Belice, es un país sometido a la pobreza, debido a la corrupción que el bipartidismo genera y la continuidad en el poder de políticos defensores de intereses de poder tradicional.

Históricamente el pueblo centroamericano es valuarte de similares atributos, así como, precariedades, identidad e historia.

En Estados Unidos, los centroamericanos nos hemos conocido debido a que casi todos estamos aquí por la falta de oportunidades económicas, educativas o políticas que buscamos en nuestros lugares de origen y no encontramos. Aquí, en el país de la leche y el pan; de la libertad y la democracia, ( aunque aun ambas imperfectas), nuestros senderos coinciden y en ellos dejamos de ser guanacos, chapines, ticos, etc., aquí somos hermanos latinos, emigrantes, trabajadores, héroes. Somos hermanos, quienes vivimos la misma realidad y el mismo destino.

Nuestros esfuerzos ayudan a que nuestros países se desarrollen, nuestros hijos tienen la mejor educación que jamás podrían obtener si aun viviéramos en Centroamérica, lo cual les hace crecer en una cultura diferente, en la que existen altos niveles de educación, oportunidades económicas de superación y responsabilidad ciudadana.

Los centroamericanos en el exterior son una nación poderosa, ecuánime, responsable y patriota. Tenemos la capacidad económica de transformar nuestros países a los cuales deseamos regresar un día y lo hacemos con casi 20 billones de dólares que remesamos anualmente, con lo que nuestras familias superan los índices de extrema pobreza y genera vitalidad económica para nuestros países.

Desde este país capitalista, los que formamos la diáspora centroamericana somos un pilar importante para el progreso, la democracia y la libertad.

Los políticos actuales centroamericanos en su mayoría aplican políticas publicas que producen mas inmigrantes en este país y eso nos fortalece, porque cada día somos una nación más grande, y debemos adoptar una convicción política de unidad, lo cual nos produzca definir que ahora es nuestro turno histórico de incidir en el destino de las patrias que amamos y de buscar los medio democráticos para trascender e incidir en el poder político de nuestros países, así, podemos procurar darle forma a este milenio en el cual el poder del pueblo, sea de beneficio para el pueblo, así, este esfuerzo será liderado por patriotas que desean servir y no servirse del poder.

Próxima Entrega: LA NACIÓN CENTROAMERICANA EN ESTADOS UNIDOS II

lunes, 7 de abril de 2008

Columna transversal: El “caso Valencia” de parcialidad

Si yo fuera editor de un medio noticioso, no hubiera reproducido la noticia salida en un periódico de Virgin Islands (The Virgin Islands Daily News) y ampliamente circulada en decenas de blogs y cadenas de correos electrónicos de la detención en la isla St. Thomas, U.S. Virgin Islands, de Andrew Parker, hijo de Rodolfo Parker. Nadie –ni el diputado Parker ni el dueño de mi medio- me hubiera tenido que hablar pidiéndome que no saque esta nota. Yo hubiera tomado la decisión, por mis propios criterios éticos y profesionales, de no sacar esta nota, mientras a) no tengo acceso a las fuentes (los acusados, el fiscal, testigos), sino solamente a una nota publicada en un medio local de Virgin Islands; y b) no tengo elementos que me hacen pensar que el padre del acusado, el diputado Parker (o cualquier otro funcionario público de El Salvador en su apoyo) esté haciendo uso indebido de su cargo para influenciar la investigación o la situación legal del acusado.

Nadie, ni en Virgin Islands ni aquí, ha publicado ningún elemento que indique que Rodolfo Parker, más allá de actuar como padre en defensa de su hijo, haya actuado fuera de la ley o abusando de su cargo político para liberar a su hijo de los cargos. Si lo hubiera hecho, y si para esto hubiera pruebas, el asunto se hubiera convertido en noticia. Porque nuestros lectores sí tienen derecho a saber cuando un político abuse de su autoridad o de los privilegios e influencias que le da su cargo. Pero cuando no existe este elemento, la noticia de la captura de tres jóvenes salvadoreños en la Isla Saint Thomas, investigados por la sospecha de haber cometido un asalto sexual, no cabe en el concepto del derecho que tiene el público a ser informado.

Sobre todo cuando los datos disponibles son muy escasos, confusos y contradictorios. Y cuando está en juego el futuro de unos jóvenes que merecen castigo una vez que una corte los encuentre culpable, pero que merecen protección mientras solamente se encuentran acusados y bajo investigación. Protección también de una prensa que quiere usar esta información para atacar a un político que no está siendo acusado de ningún delito. Existe el principio del beneficio de la duda: Nadie es culpable mientras no esté enjuiciado debidamente. Debe ser válido también para los hijos de figuras públicas.

Lo que hace un editor responsable es investigar, recaudar todas las informaciones y versiones. Haciendo esto, un editor se hubiera dado cuenta que el juez federal de St. Thomas iba a decidir, dentro de muy pocos días, sobre mantener o no la orden de captura. Lo que de hecho pasó el miércoles 2 de abril, y fue reportado en el periódico Virgin Islands Daily News el día 4 de abril. Este día el juez federal liberó a Andrew Parker Wein de todos los cargos. Le ordenó quedar disponible en la isla St. Thomas, pero como testigo, no como acusado. Para asegurar su presencia como testigo, el juez exigió a Parker una fianza de 10 mil dólares. Fianza de testigo, no de acusado, existe en Estados Unidos. Una vez que haya presentado su testimonio en una reunión entre fiscales y abogados de defensa (“deposition”), Andrew Parker será libre de salir de la isla – y libre de cargos. Esta es la información más reciente y completa disponible.

Que extraño que esta información, accesible en Internet en la misma fuente donde se originó todo el debate (el periódico Virgin Islands Daily News), no ha sido publicada por los que sí publicaron la noticia de la captura y de la acusación en contra de Andrew Parker. Quiere decir, para los lectores de Colatino, por ejemplo, el estudiante salvadoreño Andrew Parker Wein sigue siendo acusado “de asalto sexual”. Ni hablar de los lectores que confían en los innumerables blogs de la esfera digital ligada al Frente que hicieron su fiesta con el “caso Parker”.

El director del periódico Colatino, en el espacio de debate que compartimos todos los jueves en Canal 33, denunció de parciales a los medios salvadoreños que no habían publicado la noticia de la captura de los tres estudiantes salvadoreños. No sólo de parciales. Francisco Valencia afirmó que esta misma noticia todos los medios grandes la hubieran difundido con lujo de detalle, si uno de los implicados hubiera sido un dirigente de la izquierda.

No se si esto es cierto. Al ser así, merece la misma crítica que hoy se merece Colatino. Tengo que decir al colega Francisco Valencia que el único periódico parcial, en este caso, es el suyo. El Colatino, sin ninguna investigación y sin ni siquiera tomar en cuenta la posibilidad de que la corte podrá suspender, dentro de pocos días, la acusación contra Andrew Parker, se dejó ir con una nota irresponsable. Y por la única razón de querer hacer daño a un dirigente político considerado por el Colatino como adversario político.

Esto queda claro incluso leyendo la nota en el Colatino del 28 de marzo. De los tres acusados, sólo uno, el hijo del diputado Parker, está identificado con nombre y apellido. Los otros dos, que no cometieron el delito de tener un padre que es dirigente político considerado por el periódico Colatino de derecha, tienen el privilegio no de no ser identificados con sus apellidos.

El Colatino, que se declara tan preocupado por la imparcialidad del periodismo, no vio necesidad ninguna de dar seguimiento a la noticia que antes consideraba tan importante que el pueblo tuviera derecho de conocerla. Esto sí es irresponsable y parcial: publicar la acusación, pero no informar que el juez dejó al acusado libre de todos los cargos.

Para colmo, Francisco Valencia citó el “caso Parker” como ejemplo dentro del debate que tuvimos en el Canal 33 sobre el tal “terrorismo mediático” inventado por Hugo Chávez para atacar a los medios que lo critican. Francisco Valencia, el director del Colatino, defendió con vehemencia este término del “terrorismo mediático” – y fue en este contexto que habló de los medios que no habían sacado la noticia sobre la captura del hijo del diputado Parker. Autogol, colega Valencia. Bumerang.

El Faro publicó una nota denunciando el intento del diputado Parker de evitar que la noticia de la captura de su hijo saliera en los medios salvadoreños. ¿Es un enfoque válido? Tal vez no es muy prudente para un dirigente político hacer este tipo de solicitudes. Sin embargo, ¿qué tipo de poder tiene el diputado Parker para chantajear a los medios? ¿Qué represalias puede tomar el secretario general de un partido minoritario para obligar a los medios a hacerle caso? Como padre de un estudiante acusado de un delito grave puede pedir consideración, trato justo, “fairness”. Tiene el derecho de ofrecer la versión del acusado. Puede pedir que esperen hasta que el juez decida si hay cargo o no contra su hijo. No veo ningún abuso de autoridad. Tal vez una imprudencia - pero el verdadero escándalo no es el “caso Parker”, sino el “caso Valencia”.

viernes, 4 de abril de 2008

Estimados americanos, ¿qué puede esperar el mundo de ustedes? Doce preguntas a los candidatos.

De Helmut Schmidt, socialdemócrata, ex-canciller de la República Federal de Alemania (1974-1982), © DIE ZEIT, 31 de marzo de 2008

1. ¿Cómo piensa terminar la guerra en Irak? ¿Qué medios va a usar para terminar la guerra? ¿Cómo ve al Irak al término de la guerra?

2. ¿Cuál es su meta en Afganistán? ¿Es la eliminación de Al Qaeda o también del Taliban? ¿O es la construcción de una democracia?

3. En caso que Al Qaeda busque refugio definitivo en Paquistán y posiblemente consiga acceso a armas atómicas paquistaníes, ¿intervendrá militarmente en Paquistán?

4. ¿Cuál es su estrategia para una solución pacífica del conflicto entre Israel y sus vecinos árabes? ¿Trabajará para la creación de un estado palestino?

5. Ya que los servicios de inteligencia de Estados Unidos han informado públicamente que el Irán ha abandonado su intención de hacerse de armas nucleares, ¿cuál será la futura política de Estados Unidos frente al Irán?

6. Un cuarto de los estados del mundo tiene influencia islámica. ¿Trabajará para fomentar la tolerancia religiosa y cultural y contra una confrontación de civilizaciones con el Islam?

7. ¿Comparte la opinión que Rusia, a la par de Medio Oriente, es “un desafío grande para la seguridad global” (como dijo Zbigniew Brzezinski)? ¿O comparte nuestra opinión de que Rusia, desde los tiempos de Gorbatchow, no ha violado militarmente sus fronteras externas en ninguna parte y se ha comportado hacia afuera de manera más pacífica que jamás en su historia zarista y soviética? El proyectado escudo de misiles anti-balísticos en Polonia y la República Checa, ¿realmente será para proteger a estos dos países y a Estados Unidos – o para intimidar a Rusia? ¿Acepta usted el rol de Rusia en la política y economía del mundo?

8. ¿Acepta el rol de China en la política y economía del mundo? ¿Va al fin a invitar a China a la cumbre de económica mundial?

9. ¿Va a cumplir con las obligaciones adquiridas por Estados Unidos con el Tratado de No Proliferación Nuclear? ¿Va a volver a respetar el Tratado sobre Misiles Anti-Balísticos para evitar una nueva carrera armamentística, contrato del cual el presidente George W. Bush lamentablemente ha rescindido? ¿Va al fin ratificar el ajuste al Tratado de las Fuerzas Armadas Convencionales en Europa (FACE), que el presidente George W. Buah hasta ahora se ha negado a ratificar?

10. Luego de que dos presidentes de Estados Unidos se han negado a adherirse al Protocolo de Kyoto, ¿bajo su presidencia Estados Unidos participará en un tratado mundial de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero?

11. ¿Usted definirá como meta de su política presupuestaria y financiera equilibrar el extremadamente deficitario balance exterior de Estados Unidos? ¿Dejará Estados Unidos de consumir una gran porción de los ahorros y de la formación de capital de otras naciones? ¿Es partidario de negociar un ordenamiento y una supervisión de los mercados financieros altamente especulativos?

12. ¿La Carta de las Naciones Unidas constituye para Estados Unidos derecho internacional vigente?

(Publicado en el semanario alemán Die Zeit, el 1 de marzo de 2008. Traducido del alemán por Paolo Lüers.)

PS: Desde la perspectiva de América Latina, habría que agregar unas preguntas. Siguiente Página invita a los políticos salvadoreños a formularlos. Nosotros las publicamos y las hacemos llegar a los 3 candidatos.

martes, 1 de abril de 2008

Columna transversal: El cambio empieza en casa

Estas elecciones las va a ganar el candidato presidencial que tenga más fuerza para cambiar su partido. O que tenga más capacidad de crear la percepción que está cambiando su partido. Sin embargo, no hagan fiestas alegres los encargados de generar imágenes y promesas: Sólo hasta cierto punto se puede vender puras percepciones; los cambios pueden ser maquillados y aumentados, pero no del todo inventados.

Los dos partidos grandes necesitan transformación. Transformación urgente, real e incluso audaz, si no radical. Sobre esto hay consenso entre las mayorías electorales. Uno es visto como mal gobierno, el otro como mala oposición.

Es el consenso de los llamados “indecisos”, quienes no son indecisos porque no saben lo que quieren, sino porque no están de acuerdo con los dos partidos enfrentados. Esta mayoría de votantes no comprometidos, sino más bien insatisfechos con los dos polos del esquema de polarización, va a observar con lupa cuál de los dos partidos da muestras de apertura, flexibilidad, pluralidad, tolerancia. Dicho de otra manera: Estas elecciones serán decididos por un bloque de votantes que ve a ARENA y al FMLN con igual desconfianza. Un bloque de votantes que va a votar por el mal menor. Estos votantes, por lo tanto, van a observar cuál de los dos se vuelve menos malo, cuál de los dos comienza a moverse de sus posiciones maximalistas e excluyentes a posiciones más incluyentes, mas democráticas, más concertadoras.

La gente cree más en la capacidad de cambio de las personas que de los aparatos partidarios. Son las personas –los dirigentes, los candidatos- que tienen que jalar a los partidos al cambio. Por esto, los candidatos no sólo tienen que tener buenas intenciones, sino sobre todo mostrar capacidad, decisión y poder para producir cambios en sus partidos. De esto depende su capacidad de ganar.

Muchos analistas ya hemos advertido a Mauricio Funes su debilidad en este campo. No dio batalla por un candidato a la vicepresidencia que sume en vez de restar. Perdió la batalla sobre la candidatura a la alcaldía de San Salvador. Perdió, por lo menos hasta ahora, la batalla por una política de alianzas que no humille a los potenciales aliados. Perdió la batalla por el derecho –la necesidad estratégica- del candidato de estructurar su propio comando de campaña. Todas estas batallas las perdió el candidato ante el aparato partidario y su cúpula. La batalla por una transformación de la bancada legislativa de militantes supeditados a la dirección de su partido en un entre deliberante y productor de propuestas y cambios, tal vez el candidato la está dando en privado. Pero para crear la percepción pública de que es capaz de cambiar y enrumbar su partido, la tendrá que dar en público y con resultados tangibles.

Ahora entra en escena el otro candidato: Rodrigo Ávila. Llega con la grave hipoteca del proceso de su propia nominación. La percepción pública es que esto fue una farsa, que el candidato fue impuesto por el COENA. El partido ARENA mostró en sus “primarias” que en su interior existe pluralidad, pero también mostró que esta pluralidad no está representada en sus órganos de dirección. Por esto, todo el mundo le insistió a Rodrigo Ávila que la primera cosa que necesitaba hacer es cambiar el COENA. Sólo así podía mostrar que realmente viene a transformar su partido.

Bueno, lo hizo. Pero se quedó corto. Tan barato no es. Para transformar un partido, y para convencer a la opinión público que la transformación es real, hace falta batalla y audacia. Rodrigo Ávila, en vez de recibir de manos de Tony Saca la presidencia del COENA, y en vez de sacar de la manga (y ni siquiera se sabe si por lo menos era su propia manga o de quién diablos era) a cinco nuevos integrantes del COENA, hubiera tenido que decir: “Para transformar al partido y volverlo apto a competir por el apoyo de las mayorías, primero voy a volver a la legalidad y legitimidad de los procesos internos. Para que ARENA sea un partido democrático, voy a aplicar los estatutos. Pido al COENA saliente convocar inmediatamente una Asamblea General para que elija democráticamente una nueva dirección. Voy a hacer propuestas, pero no voy a poner COENA.”

El derecho de elegir su dirigencia, mediante una Asamblea General, es un derecho inalienable de los ciudadanos miembros de un partido. El hecho que durante años este derecho (anclado claramente en los estatutos del partido) haya sido usurpado por una dirigencia que se autocompone, no les quita este derecho. El primer acto soberano como candidato de Rodrigo Ávila hubiera tenido que ser devolver este derecho –y con esto la legitimidad- a su partido.

Primera oportunidad no aprovechada. Quedan otras. Todavía puede transformar la próxima Asamblea General de una maquinaria ratificadora en una instancia soberana y democrática, exponiendo a elección real a todos los cargos en el COENA. Todavía puede facilitar que ARENA tenga una dirección representativa, plural, deliberante.

Todavía tiene la oportunidad de no repetir los errores del FMLN y construir un comando de campaña independiente de los sectores que lo llevaron a la candidatura. Todavía tiene la oportunidad de provocar en su partido un debate democrático sobre el rumbo del partido y del país – y sobre una agenda legislativa responsable. Todavía tiene tiempo para evitar que la bancada legislativa de ARENA –que ha sido la peor de su historia- se reelige por inercia.

La competencia entre los dos candidatos de quien realmente presenta el cambio, empezando en casa, está abierta.


PS:
Estatutos de ARENA:

"Art.17.- Son atribuciones de la Asamblea General:

c) Elegir el Consejo Ejecutivo Nacional y a su Presidente, en la forma y fecha que senñalan estos
Estatutos y sus Reglamentos."

lunes, 31 de marzo de 2008

Cultura orgásmica

Vivimos en una cultura orgásmica, donde el clímax de emociones es lo que nos impulsa a cada instante entre la dicha y la desgracia. Dicho esto hay que admitir que los orgasmos son buenos, sobre todo si son de verdad, profundos y con frecuencia; pero no son el todo. En la vida de pareja, todos sabemos que la convivencia sexual es muy importante, pero no tendría sentido reducir esta a solo orgasmos, es más, seguro que son mucho más difíciles de lograr si en los espacios intermedios no hay algo más.

En la política, nos tratan de vender expectativa y momentos cumbres, la selección de candidatos, los discursos, el debate, la cara de uno, el puño en alto del otro, pancartas, canciones, color, para poder lograr tener un orgasmo de emociones que nos motive por un candidato. Cuando el espacio entre orgasmos, el espacio entre discursos, es probablemente el más importante, la creación de una base sólida, una idea de país, un plan con sentido, alianzas con todos los sectores.

En los medios es más o menos lo mismo, si vemos la prensa deportiva vemos noticias impactantes cada fin de semana, si el Barcelona o el Real Madrid ya ganaron la liga o si son lo peor que ha existido en la historia. También lo vemos en la prensa política, si tal discurso de algún simpatizante de un candidato dijo o dejó de decir algo; y ya con eso hablan del fin de la vida política de alguien. La verdad es que todo es más complicado y los espacios son importantes.

Hay que saber crear proyectos, con sentido y coherencia, no podemos dejarnos llevar por el impulso de último minuto. Así por ejemplo, la renovación del COENA que tanto la han querido exaltar, como lo creación de una nueva plataforma, una nueva derecha. Al final de cuentas si vemos un poco más allá de las emociones que pueda suscitar ver caras nuevas. La realidad es que si Bahaia, Figueroa y Funes siguen, pues parece una reforma cosmética y no una cambio radical en las estructuras del partido. Creo que no nos podemos dejar llevar por esta reforma, hay que esperar ver más profundidad, más ideas, hay que esperar el momento entre orgasmos para ver si todavía la novia nos gusta.

Lo mismo podemos decir de Mauricio Funes, ciertamente su lanzamiento fue un clímax, muchas gentes por fin vieron la apertura que estaba esperando en el Frente, desde hace años, y era de celebrarse, pero ahora, con el tiempo, podemos comenzar a ver hasta donde ha llegado esa reforma, cuales son los cambios. Si el Frente es capaz de escuchar otros sectores, si son imaginativos a la hora de formar un gabinete de gobierno, o si vamos a tener las mismas caras que hemos visto en los últimos tiempos. Y es que por más que me digan, yo no puedo imaginarme quienes serían los ministros de Mauricio, si van a ser los mismos que ahora son diputados, poco ha sido el cambio.

Hay que disfrutar de los orgasmos, hay que gozar con la idea de que las cosas son así de buenas, que hay más apertura en el Frente y ARENA. Pero no hay que ser ingenuos de dejarnos llevar con esos momentos, hay que tener paciencia y ver quien es capaz de convencernos de que una nueva política es posible. Porque si los cambios que patrocinan son tener a un candidato que cada vez que alguien se atreve a decir que tiene una postura de derecha, tienen que salir corriendo a decir que es más de izquierda que Fidel, estamos mal. Y si la nueva derecha que patrocinan los otros es más ortodoxa, cerrada y llevada de su propia cabeza, que los ortodoxos de la izquierda, estamos muy mal.

Por eso tenemos que tener paciencia, saber vivir con la mayor cantidad de orgasmos posibles, pero con los pies en la tierra, para saber que en los espacios intermedios es que se construyen los proyectos.

jueves, 27 de marzo de 2008

De Robin Hood a Pablo Escobar

Durante la guerra no me preocupaba tanto morir en combate como envejecer de guerrillero. Viendo la juventud de mis compañeros y la mía propia en fotografías de los primeros años del conflicto salvadoreño, concluí que las insurgencias no eran una solución, sino el síntoma de un problema. Más que un proyecto político, fuimos una generación que se alzó ante la prepotencia del poder antes de cumplir 20 años, pero que al llegar a los 40 entendimos que habíamos transformado al país y firmamos la paz.

En Nicaragua y en El Salvador la gente llamaba a los guerrilleros los muchachos y en Cuba los barbudos entraron a La Habana cuando estaban en la treintena. Los rebeldes uruguayos y argentinos mostraron con habilidad extraordinaria que era posible una guerra urbana a gran escala y el M19 de Colombia convirtió una derrota militar en una victoria política siendo la primera guerrilla que se atrevió a negociar.

Éstas son las seis insurgencias más importantes, desarrolladas, imaginativas y audaces del continente; rebeliones de jóvenes que lo dieron todo y en ese camino murieron y perdieron, o vencieron y transformaron, pero todas evitaron envejecer como guerrilleros.

Las insurgencias no surgieron por romanticismo ideológico, sino por la existencia de dictaduras militares y prácticas autoritarias en todo el continente, con excepción de Costa Rica. Podemos separarlas en dos grupos: las que consideraban la lucha armada como un instrumento para lograr fines y las que hicieron de la lucha armada un fin en sí mismo.

Las guerrillas del primer grupo fueron agentes de cambio y las del segundo no se dieron cuenta cuando el mundo cambió. En este segundo grupo estuvieron las insurgencias que envejecieron luchando en Perú, Guatemala y Colombia, tanto que la colombiana sobrevivió al fin de siglo.

En los años sesenta, setenta y ochenta, las drogas gozaban de tolerancia en la oferta y la demanda. Ahora ya no se tolera la oferta, pero por aquellos años éstas no eran consideradas un problema estratégico de seguridad. En los ochenta, la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos traficó con cocaína para financiar a la contra nicaragüense y militares cubanos permitieron a los narcotraficantes pasar por la isla a cambio de divisas. Se consideraba que "ese veneno era un problema de los gringos". Es en esa misma época los carteles mexicanos se fortalecieron y Pablo Escobar exhibía en su hacienda la avioneta con la cual llevó el primer embarque de cocaína a Estados Unidos.

Las FARC colombianas nacieron en 1964 movidas por un programa agrario para enfrentar a un Estado débil en el control de extensas zonas rurales. Al nacer con territorio se desarrollaron más como una autodefensa campesina, que como una insurgencia con visión de poder. Por décadas fueron una guerrilla militar y políticamente perezosa, sin duda la insurgencia más conservadora del continente que envejeció en la Colombia rural profunda.

Para enfrentarse a las FARC, la extrema derecha colombiana inventó el paramilitarismo, obviamente con complicidades estatales. Esta lucha se volvió larga y despiadada de lado y lado, una verdadera competencia de masacres que en el ámbito urbano dejó miles de sindicalistas, periodistas y activistas muertos por ambos bandos. Pero en 40 años, Colombia y Latinoamérica cambiaron, las dictaduras y el autoritarismo desaparecieron y las izquierdas, incluso en Colombia, pasaron de la clandestinidad, el exilio, las cárceles y las montañas, a gobiernos y parlamentos.

Sin ser perfecta, esta transición permite ahora que las izquierdas tengan más poder político que las derechas. La violencia criminal desplazó a la violencia política, el consumo de drogas dejó de ser un problema de los "gringos" y se expandió en Latinoamérica multiplicando pandillas, crimen organizado, corrupción y todo tipo de delitos. La seguridad se convirtió así en una demanda urgente de los más pobres. La envejecida insurgencia colombiana se encontró entonces habitando en los mismos territorios donde estaba la mayor producción de coca del mundo y con la justificación de que en ese negocio hasta la CIA se había metido, pasaron a financiarse con la droga y a montarse en la nueva ola de violencia como un ejército al servicio del narcotráfico. Llamar a las FARC narcoguerrilla no es un ataque político, sino una derivación estructural del propio conflicto colombiano que contaminó también a los paramilitares y a una parte de la clase política colombiana.

El extremismo ideológico hace perder escrúpulos porque la intolerancia al enemigo siempre termina justificando los excesos y, por otro lado, la crueldad de ese enemigo se utiliza para disculpar la crueldad propia. De esa forma, "ser los buenos" como principio esencial de cualquier insurgencia que necesita "pueblo", termina desapareciendo.

Contrario a la guerrilla de Fidel Castro que no realizó jamás un secuestro, las FARC son los mayores extorsionadores y secuestradores del mundo y sus operaciones militares han sido tan indiscriminadas que han destruido pueblos y masacrado a sus habitantes. En uno solo de esos hechos, en Bojayá, las FARC mataron a 119 personas, incluidos 40 niños, cuando lanzaron explosivos contra una iglesia.

El calificativo de terroristas no es un invento americano, es algo que las guerrillas colombianas se han ganado por matar a miles de civiles inocentes. Las FARC son tan odiadas como los paramilitares y prueba de esto fueron los millones que protestaron contra éstas en febrero de este año. Jamás en Latinoamérica pudo gobierno alguno movilizar a tanta gente contra una insurgencia, lo normal era que los insurgentes llenaran las calles contra los gobiernos.

Las FARC son una amenaza transnacional, tienen el poder financiero del narcotráfico para corromper, intimidar y destruir instituciones en cualquier parte como cualquier cartel, pero su pasado político insurgente confunde. Perú, Brasil y Panamá los persiguen de forma coordinada con Colombia, sin embargo, Venezuela y Ecuador la consideran una insurgencia legítima y esta diferencia provocó la reciente crisis regional.

No son los gobiernos el problema, sino las FARC. La confusión sobre la naturaleza de éstas alcanza a sectores de la izquierda europea y latinoamericana, particularmente en México. Estas izquierdas siguen idealizando al guerrillero y justificando una violencia que ya no es política sino criminal. Sustentan su posición en el imaginario de un pasado autoritario inexistente, necesitan mentir, justificar excesos y reinventar a su enemigo para tener sentido. Su apoyo a las FARC fortalece en definitiva a la derecha colombiana y constituye un peligro para sus propios países.

La violencia delictiva en las calles de Madrid o México está conectada con todo esto. La violencia criminal es ahora hegemónica y, en esas condiciones, la violencia política organizada, cualquiera que sean sus intenciones, termina cooptada por la primera. El resultado final es el mismo, plata o plomo para políticos de izquierdas y de derechas. Sin autoritarismo las izquierdas latinoamericanas tienen ahora un reto más intelectual que emocional, deben resolver problemas en vez de multiplicarlos.

(Publicado en El Pais, 24 de marzo 2008)

martes, 25 de marzo de 2008

El poder de China y el futuro del Tíbet

El siguiente artículo de Joschka Fischer fue publicado el 24 de marzo en el semanario alemán Die Zeit. Fischer fue fundador del partido ecologista aleman Los Verdes y ministro de relaciones internacionales en el gobierno de la coalición socialdemocrata-verde de Gerhard Schröder.

La todopoderosa China no logra resolver el problema tibetano a su favor. Por décadas el gobierno central chino creyó poder resolver el problema tibetano con una mezcla de represión violenta, migración forzada y dominación cultural. Resulta que esto fue un error.

Porque a pesar de la política represiva de Pekín, el Tíbet, en todo el período desde la invasión por el ejército popular chino, nunca se pacificó. La voluntad de los tibetanos a lograr su autodeterminación simplemente resultó inquebrantable.

Reducir la lucha de los tibetanos por su libertad a las actividades del exilio y de países enemigos, así como lo hace la propaganda china, sólo dará larga al mismo error. Y esto a pesar de que los números indicarían que la causa de los tibetanos está perdida. 6 millones de tibetanos enfrentan a una población china residente en el Tíbet de ya más de 7.5 millones de tibetanos, y a un total de chinos de 1,300 millones.

China es una potencia mundial en crecimiento y además una potencia nuclear, miembro permanente de Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Ya es la fabrica de la economía mundial, y mañana será una de las economías nacionales más grandes y dominantes del mundo. Sin embargo, no ha podido resolver a su favor el problema tibetano.

La razón: La política china, en los ojos de la mayoría de los tibetanos, carece de legitimidad. El carácter del poder ha cambiado en el siglo 21. El poder por si solo hoy ya no puede generar suficiente legitimidad.

Rusia hizo esta experiencia en el Caucasos (y sigue haciéndola), los Estados Unidos en el Irak – y China en el Tíbet. Un poder superior puede forzar tranquilidad por un tiempo incluso prolongado, pero sin una solución política basada en el consenso de los afectados, los conflictos suprimidos siempre explotarán nueva y violentamente.

La política china apunta a una asimilación cultural y, por lo tanto, destrucción de la cultura e identidad tibetana. Los tibetanos serán convertidos, en su propio país, en una minoría tolerada, cuya cultura gradualmente será cosa del pasado y adquirirá carácter museal. Es precisamente contra esta finalidad que se dirige la resistencia tibetana.

El liderazgo chino debería entender que su política actual no puede generar una solución al conflicto. Sólo amarrando el principio de la integridad territorial de China con un fuerte status de autonomía del Tíbet puede alcanzarse una solución política. Esto lo sabe tanto el gobierno chino como el Dalai Lama. Sin embargo, hay tres puntos que impiden que la dirigencia china corrija el rumbo de su política tibetana.

Primero, la dirigencia china teme el impacto democratizador que una nueva política china en el Tíbet generaría en el resto de su reino. Desde la represión del movimiento democrático de la plaza Tiananmen, en junio del 1989, cualquier movimiento democratizador es una pesadilla para el gobernante Partido Comunista. Pero al mismo tiempo la política china de modernización resulta siendo el talón de Aquiles que está generando elementos democratizadores y los correspondientes temores del partido. La política de modernización día a día está minando el régimen del partido único.

Segundo, el gobierno central chino está preocupado por la cohesión y unidad de China. Si hace concesiones en el caso del Tíbet, el gobierno chino teme una avalancha de movimientos secesionistas en las periferias del reino. El Dalai Lama y el gobierno tibetano en el exilio están siendo vistos desde Pekín como instrumentos de potencias extranjeras que quieren nuevamente dividir y debilitar China. Para la dirigencia china, el problema de la libertad religiosa está íntimamente ligado con el problema de la democracia. El Partido Comunista no está dispuesto a reconocer ninguna autoridad religiosa fuera de su control.

Tercero, la dirigencia comunista tiene total conciencia de los problemas internos en China y de los riesgos que implican. China necesita, por un período largo, un crecimiento económico de más o menos 10%, para poder controlar las contradicciones internas de su política de modernización, y para mantener la dominación del Partido Comunista.

A pesar de una política exitosa de crecimiento, últimamente se intensifican en China los señales de protesta social y rebeliones regionales. Si China perdería la capacidad de garantizar el necesario crecimiento económico, ¿qué consecuencias tendría para la cohesión de China como estado central?

La dramática brecha social entre ricos y pobres, los inmensos problemas ecológicos, la omnipresente corrupción, la brecha regional entre las provincias pobres en el centro y el occidente del reino en comparación con la riqueza de las provincias de la costa este, no sólo pondrían en peligro la dominación del Partido Comunista, sino incluso la unidad del gigantesco país.

Las razones y los temores que llevan a China a mantener su política represiva frente al Tíbet son entendibles, pero de ninguna manera son aceptables. Por lo contrario, la política china en el Tíbet está causando serios daños a la política de modernización y al prestigio del país.

China es demasiado grande y poderoso para que desde afuera le pueden imponer políticas. Pero al mismo tiempo es demasiado importante para que sus vecinos y sus socios en Asia y el mundo simplemente puedan observar cómo el país se sigue enredando en sus crecientes contradicciones internas. Los boicots (si es que tienen efecto, lo que hay que poner en duda) no van a aumentar la capacidad de los chinos a recapacitar, sino más bien provocar lo contrario. Pero igualmente no existe ninguna obligación de participar en un espectáculo olímpico bastante cuestionable.

Lo que sí es de interés común es el desarrollo de esta naciente super potencia en dirección de una amplia apertura interna basada en crecientes mecanismos de buscar el balance interno de intereses. La China moderna no puede evadir el deber de hacer profundas reformas políticas y sociales. Por más que las atrasa, más caras le saldrán al país.

Por tanto, el Occidente debe mostrar igual interés en crear un contorno internacional que facilite a China el camino hacia sus reformas internas, como lo muestra en la cooperación comercial, económica y política. Para esto es indispensable la claridad de nuestra propia posición, de nuestros valores, de nuestros intereses y de nuestro lenguaje.

En este contexto, puede incluso ser que el Tíbet sea un buen ejemplo. Porque una verdadera autonomía de ninguna manera es excluyente con la unidad de un país. Tampoco son excluyentes la construcción de un estado que supere las contradicciones sociales y un estado de derecho con pluralismo partidario. Por lo menos así nos indica la experiencia europea.

¿Qué otro camino le queda a China? ¿Acaso el de la mezcla de modernización con violencia y corrupción? Esto funcionaba durante la fase comunista, antes de que se agotara la ideología revolucionaria del Partido Comunista. Hoy ya no es viable. Las contradicciones se pueden suprimir violentamente, pero algún día explotan. Y no es la primera vez que China hace esta experiencia en su historia.

(traducción del alemán: Paolo Lüers)