lunes, 18 de febrero de 2008

Columna transversal: EXTRAÑANDO A SHAFICK

Anoche nos visitaron los candidatos del FMLN. Llegó a Suchitoto la “Caravana de la esperanza”, con Mauricio Funes, Salvador Sánchez Cerén y buena parte de la dirigencia del FMLN.

Uno de mis placeres en Suchitoto, que nunca me pierdo, es sentarme al final de la tarde, cuando ya entra la brisa del lago, en el portal del Parque Central, tomar un trago y platicar con los personeros del pueblo. Este domingo, era como estar en el palco para presenciar el espectáculo que se iba a desarrollar en el escenario de la plaza.

Como en todas las campañas electorales de todo el mundo, el candidato llega tarde. No sé si es mala planificación o el calculo de los políticos y funcionarios que obligar a la gente a esperar es una muestra de poder.

Dos horas de espera, que los organizadores llenan con música y con consignas. En estas dos horas me doy cuenta que la cultura de la izquierda –de esta izquierda- no ha cambiado en más de veinte años. Las mismas canciones, las mismas simbologías, los mismos héroes, las mismas consignas, los mismos rituales. Camisetas del Che; el sombrero azul; pantalones verde olivos; las casas de cartón; revolución o muerte, ¡venceremos!

Si la cultura de esta izquierda es estática y sigue teniendo sus raíces en las décadas de los 70 y 80, ¿cómo esperar que produzcan ideas nuevas, propuestas nuevas?

Los dos maestros de ceremonia -para matar el tiempo hasta que llegue el candidato- tratan de ensayar consignas con el público. Imposible. Les tiran “Con Mauricio y Salvador...”, pero no hay respuesta. “Tienen que decir: el cambio para un futuro mejor!”, ruegan desde la tarima...

Hay entre mil y dos mil gente. La mitad militancia uniformada de rojo, la otra mitad simpatizantes o curiosos civiles. Unos cuantos cientos meros espectadores, entre escépticos y adversarios. Mi expectativa: ¿Qué va a hacer, qué va a decir Mauricio Funes para convencer a los curiosos, a los escépticos o incluso a los adversarios?

Nada. Cuando al fin aparece la caravana, cuando al fin han terminado los discursos preliminares, cuando por fin hablan los candidatos, todo va dirigido a la militancia. Salvador Sánchez Cerén invoca al “heroico pasado de luchas” de Suchitoto, “cuña de la heroica organización campesina de FECCAS”, y exige justicia para los “luchadores sociales de Suchitoto”, quienes el año pasado no querían dejar entrar al presidente de la República a Suchitoto.

Si la música, las consignas, los colores, los símbolos no han cambiado, tampoco el lenguaje del candidato a la vicepresidencia. Anclado en el pasado, como si nada hubiera pasado en el mundo y en El Salvador desde los 80. Bueno, pero esto no es sorpresa. La pregunta es: El hombre nuevo, el candidato externo, la cara nueva, Mauricio Funes, ¿con qué lenguaje, con qué discurso tratará de convencernos que con él se inicia un cambio en el FMLN?

Tengo que decir que extraño a Schafick. No sólo al hombre Shafick, que lo extrañamos muchos, no sólo sus amigos políticos. Digo con sorpresa: Extraño al candidato Shafick. Escuchando al candidato Mauricio Funes, extraño al candidato Shafick, que tanto hemos criticado. Un hombre transparente: “You get what you see”, como dicen los gringos. Es lo que ves, nada más, nada menos. Un hombre bravo, pero con humor. Ortodoxo, pero autocrítico. Shafick te ganaba con su risa, con sus chistes, con su transparencia.

Traté de ver a Mauricio Funes sin prejuicios, verlo así como se me presenta en Suchitoto. Viene a una plaza llena de rojo, de militantes, de consignas revolucionarias. ¿Hará el intento de ser diferente, aparte del hecho ya acostumbrado que anda de civil, que no se pone nada rojo? El periodista convertido en político, el intelectual convertido en candidato, ¿tendrá un lenguaje diferente que se dirige al ciudadano, no al militante; que provoca reflexión, no emoción?

Lastimosamente, no. Funes, por su condición física y su perfil, no debería gritar. Pero grita, y le queda mal. De Funes, se espera sustancia, contenido, propuestas audaces, pero dice cosas triviales como: “ARENA ya se está desmayando”. Peor, dice cosas de mal gusto como: “Vamos a sacar la basura de Casa Presidencial” o “Vamos a sacar a los malacates de Casa Presidencial”. O aun de peor gusto: “Me cuentan que Tony Saca está temblando, que ya no halla que hacer. Se mete debajo de la cama, temblando. Se mete en el closet, sale del closet, está desesperado...”

Este es el lenguaje torpe y vulgar de un hombre que no tiene humor. Nunca escuché a Shafick recurrir a este tipo de frases para atacar a alguien. No tenía necesidad, porque disponía de un arma más elegante, más humano y más eficiente: el humor.

Una hora de discurso y ni una sólo risa del candidato. No se ríe ni te hace reír. Ni un segundo de relajamiento. 60 minutos que se hacen eternos por lo tenso del orador. En la última campaña presidencial, en esta misma laza habló Shafick. La misma cultura desfasada, la misma multitud militante. Pero por lo menos un discurso divertido de Shafick. Duro pero sin insultos. Capaz de hacer reír hasta a los adversarios. Y más concreto: Les devolveré el colón...

Hoy, en una hora de discurso, solamente dos propuestas concretas: quitarle el IVA a los insumos agrícolas y a los productos de primera necesidad. Y una promesa grandiosa que repiten los dos candidatos: “Nuestro gobierno va a estimular la inversión.” Vaya, al fin un planteamiento audaz para enfrentarse a una ARENA compuesta por empresarios y amigos de empresarios. Interesante imaginarse al Salvador Sánchez Ceren asumiendo la función de embajador para conseguir inversiones que han jugado los vicepresidentes Borgo Bustamante, Carlos Quintanilla Schmidt y Ana Vilma de Escobar. Y prometiendo hacerlo mejor. ¿Cómo? ¿Con quién? ¿Con qué incentivos garantías? De esto no se habló en Suchitoto.

En síntesis: Un meeting que demuestra que el FMLN todavía tiene serios problemas en definir su estilo de campaña. Mejor dicho, de hacer corresponder su cultura corporativa al cambio que promete. En última instancia, en entrar a la modernidad. Este meeting debería haber durado una hora y media, no cuatro horas. Con música contemporánea, con producción profesional, con escenario moderno, y con discursos cortos y precisos. Si el FMLN queda anclado en la cultura de los 70, en el 2009 no llegará a ninguna parte. Y si el candidato no cambia radicalmente su discurso, satisfaciendo la gran expectativa de cambio que él mismo creó, se queda predicando a los convencidos. En Suchitoto, entre la gente que yo conozco, no ha convencido a nadie que no estuviera ya más que convencido. Con cultura contestataria y discurso de denuncia, no se llega al gobierno.

Presentarse como “periodista perseguido por enfrentase al poder” y compararse con monseñor Oscar Arnulfo Romero, tampoco le ayuda a Funes. Primero, Oscar Arnulfo Romero no era candidato, sino una institución moral encima de los poderes políticos. Segundo, Oscar Arnulfo Romero vivió, se enfrentó al poder y murió mucho antes de que en El Salvador se dejaba a perseguir a la gente por decir la verdad.

Mucha de la crítica aquí expresada aplica igualmente al otro bando. Voy a esperar que llegue el candidato de ARENA al Parque Central de Suchitoto y aplicarle los mismos criterios. A su himno sangriento lleno de intolerancia, a su forma de uniformarse, a su discurso populista...

Tengo claro que pasarán años hasta que en El Salvador vea a un candidato civil representando a un partido que ya no tenga rasgos paramilitares, hablando en términos reflexivos y despasionados a los ciudadanos, no a una multitud uniformada de militantes y activistas...

domingo, 17 de febrero de 2008

René Núñez y la maquina de hacer tortillas.

La realidad es que los científicos en El Salvador viven frustrados, desencantados y aislados. René Núñez es un perfecto ejemplo de un sentimiento colectivo. Es difícil ser científico en un lugar donde no es valorado ni apreciado el conocimiento, donde las pasiones, la intuición y la viveza son preferidas a la objetividad y el método.

La mayoría de científicos salvadoreños migran al no encontrar oportunidades. Los de mi gremio, los biólogos, se aíslan y se van a cultivar mariposas en las montañas, y cuando hablan se nota el resentimiento y la frustración de años de estar hablando y que nadie escuche. Los científicos de otras ciencias pasan años sin encontrar trabajo, un doctor que sabe del mar, otro de terremotos y una más que sabe de tratamiento del agua, en conjunto acumulan más de 9 años para encontrar empleo mal pagado y no apreciado en instituciones públicas con poco presupuesto. ¿Será posible que alguien que nos puede dar soluciones reales para entender nuestro mar, utilizarlo y explotarlo, no sea necesario? ¿Será que alguien que nos puede ayudar a entender los terremotos, como construir edificios más seguros y un mejor ordenamiento del territorio, tampoco es necesario? ¿Será que no es necesario un doctor que nos ayude a entender como podemos cuidar la poca agua que le queda a El Salvador?

Hablo de doctores de Harvard, Cambridge y la Universidad de Tokio, que tienen que pasar un promedio de tres años para conseguir un mal trabajo, porque su conocimiento no es necesario en este país, ¡por favor! Cuando escribí la columna sobre la cultura de la investigación ya hace unos meses, todavía no conocía a estas personas y todavía no sabía del grado de desprecio a la ciencia y a los que saben de ciencia. El asunto es cíclico si los científicos están frustrados, ya que sus quejas y documentos de diagnostico no hacen más que alejarlos de ser quienes puedan ayudar a cambiar el país, de ser cada vez menos escuchados, más aislados.

Mientas sigamos evaluando, preparando y estudiando cuales son las soluciones para el país, podrán seguir sobreviviendo algunos consultores y unos cuantos académicos. Pero mientras seguimos evaluando el país seguirá como está. Necesitamos que los científicos, académicos y pensadores estén en los lugares de toma de decisión y que ejecuten, no que sigan diagnosticando. Yo sé que se hace lo que el dinero dicta, y la mayoría de agencias de cooperación dan dinero solo para diagnósticos y para escribir magníficos “papers”, pero necesitamos la ejecución cuanto antes.

René Núñez, por ejemplo, desarrollo un maravilloso invento que poca atención se le da en el país. Con la excepción de Hugo Barrera, al parecer nadie más le ha puesto atención. Ciertamente el error de René es tratar de ser además de inventor, empresario. Este último no es su fuerte y nunca a logrado promover y vender su invento. Tampoco ha querido que le compren su invento para que alguien más lo desarrolle. Difícil camino tiene para desarrollar su invento. Y es que hasta los ambientalistas tienen dudas.

Un amigo, doctor de una universidad inglesa, me comentaba que existiendo tantas fuentes alternativas de energía, ¿por qué invertir en una cocina que promueva la deforestación? existiendo por ejemplo los excrementos del ganado. Aunque la turbococina reduzca en un 95% el consumo, mejor algo que lo reduzca al 100%. El tema de la turbococina es que aunque pueda llegar a las cero emisiones, esto no vende, sobre todo acá en El Salvador, donde es claro que no hay interés ni por el medio ambiente, ni por la ciencia. Así que la estrategia tiene que ser otra, tiene que ser económica.

He ahí el problema, si ni los ambientalistas están convencidos del tema, si el gobierno no apoya, si las cooperantes no lo ven “sexy”, pues ahí estará. No puedes vender cocinas de $400 a familias que necesitan leña para cocinar. Las tienes que regalar. El tema es que René necesita una estrategia de mercadeo. Le pasa lo que a la mayoría de científicos, que esos temas comerciales no les importan, les parecen absurdos y sobre todo no ven porque nadie ve la verdad tan clara como el agua que su ciencia, su descubrimiento, tendrá.

René y su maquina de hacer tortillas, necesita venderla como eso, una maquina de hacer tortillas, y dejar la ciencia, la conservación y la razón detrás de todo. Porque la ciencia no vende. Soy un romántico que me gustaría pensar lo contrario, pero la realidad es que el mundo no funciona así. La frustración de los científicos se tiene que transformar para entender la lógica del mundo y poder vender el conocimiento, empaquetado, en combo con papas fritas y coca cola, y listo para llevar. Tal vez así alguien logra escuchar a la objetividad, el método y la razón.

jueves, 14 de febrero de 2008

Columna transversal: ALÓ, CANDIDATO. O MAS BIÉN: ALÓ, LES HABLA EL CANDIDATO...

Escuché hoy el programa “Bola al Centro” del Chiri Rivas en la 102.nueve. Cuatro periodistas y un candidato. Mauricio Funes versus su antiguo gremio. Ganó el candidato. Habló más que los cuatro periodistas juntos. Mauricio Funes es como aquellos jugadores de ping pon o tenis que juegan tan defensivos que sacan de quicio y dejan sin juego a los jugadores más elegantes, más ofensivos.

Ganó por puntos, porque los periodistas tienen miedo a enfrentarlo. No entiendo porqué. ¿Será que estén pensando que puede ganar y quieren quedar bien con el futuro presidente? ¿O es una cuestión del political correctness? ¿Será que no aguantan la idea que piensen que están tratando mal al candidato Funes, que son parciales, que son sumisos a los poderes fácticos?

José Luís Sanz, en otras circunstancias tan brillante, en este debate casi nunca llega a desarrollar su juego ofensivo. Mauricio Funes se las corta, poniéndole de antemano en la posición -para José Luís inaceptable- de tener prejuicios. Es demasiado buena gente. Igual el Chiri, igual Rafael Domínguez. Y el cuarto, Oscar Tenorio, ni se atreve a hablar...

Para enfrentar a alguien tan defensivo como Mauricio Funes (y tan agresivo en su defensa), se necesita malicia, decisión, agudeza. Y persistencia en las preguntas. Esto no es oficio para buena gente.

Por ejemplo, cuando Funes habla de sus conversaciones y coincidencias con ¨los empresarios” (agregando “bueno, ellos me pueden desmentir”), José Luís Sanz le hace la pregunta obligatoria: “¿Cuáles empresarios? Para que le pueden desmentir, necesitamos nombres.” Funes dijo un nombre, uno sólo: Roberto Kriete. Y nadie de los demás le ayudó a Sanz, haciendo las otras preguntas de rigor: ¿Y los demás empresarios, quiénes, cuándo, qué hablaron, en qué quedaron?

Cuando Funes se quejó que “los medios están invisibilizando a los candidatos del FMLN”, los periodistas le contradijeron, pero nadie le dijo que lo peor para un candidato es este tono llorón, asumiendo la posición de víctima…

Mauricio ganó por puntos, claramente. Sin embargo, me parece que este tipo de triunfos es pírrico. Simpatía no genera. Más bien anticuerpos. ¿Alguien cree que los salvadoreños, después de la experiencia con Paco Flores, quieren otro presidente que habla sin escuchar y sin parar? No creo.

Regreso de Venezuela donde encontré a un presidente televisivo que produce cadenas nacionales de seis horas interminables y fastidiosas. Que hace homilía todos los domingos en televisión. En un programa que se llama “Haló, presidente”, pero que debería llamarse “Haló, les habla su presidente”, porque nunca escucha, nunca pregunta, sólo habla, sermonea, predica, ordena.

Los periodistas no deberían permitirle al candidato -a ningún candidato de ningún partido- que se apodere de sus programas para sermonear. Los espacios periodísticos son para cuestionar, para obligar al entrevistado a la precisión, a la transparencia, no para prestarle tribuna para sermonear. Tampoco son para emboscar. Son para interrogar, son para cuestionar, son para aclarar dudas, son para crear transparencia. Por favor, ¡hagan su trabajo, colegas! No se dejen intimidar por las denuncias preventivas, no traten de ser políticamente correctos, nada más profesionales.

martes, 12 de febrero de 2008

UNA TARDE OTOÑAL DE BASKETBALL

waltermonge@comisioncivicademocratica.org

www.comisioncivicademocratica.org

El Otoño con sus nubes grises y vientos de soplidos árticos, ha hecho finalmente su retorno a nuestras vidas en la capital de los Estados Unidos. Los días son cada vez mas cortos, los admirables colores de las hojas amarillas, anaranjadas y rojas se desvanecen día a día de los árboles, al volar sutiles en la brisa. En un par de semanas el cambio de hora nos marcara el inicio de nuestra época invernante, la cual se alargara hasta el próximo Abril.


El inicio del otoño, es sinónimo de basketball. Para quienes disfrutamos de este deporte, es un momento de análisis sobre lo que esperamos ver en los nuevos jugadores de los Washington Wizards y los Dallas Mavericks, quienes se enfrentaron esta tarde continuando la agenda de pretemporada que ha iniciado esta semana y que trascenderá en los próximos meses hasta en Junio, cuando se corone a un nuevo campeón de la Asociación Nacional de Basketball (NBA, por sus siglas en Ingles)


Esta tarde otoñal, recibimos muy eufóricos con aplausos, silbidos y gritos desde los asientos del Patriot Center en la Universidad George Mason en Virginia, a nuestros héroes deportistas, Gilbert Arenas, Antwan Jamison, Caron Butler, Brendan Haywood y DeShawn Stevenson, titulares de nuestro equipo local. Así como también, a las súper estrellas Dirk Nowitsky y Josh Howard del equipo visitante. Obviamente la mayor atención fue hacia Gilbert Arenas “Agent Zero”, quien sufrió una lesión al final de la temporada pasada que le imposibilito terminarla. Gilbert, es una inspiración para muchos, debido a sus orígenes llenos de adversidad y su convicción a triunfar, llegando al súper estrellato de una liga muy competitiva y que ahora muy merecidamente goza.


El ambiente se encontraba lleno de emotividad, exaltado por el estruendoso ritmo de canciones como “Kashmir” de Led Zeppelín, que instrumentalizaba en vivo a la perfección con sus violines, saxofones, trompetas, flautas, trombones, guitarras y otros instrumentos de percusión la banda “ Green Machine”, de la Universidad George Mason. Era una fiesta que disfrute junto a mis dos hijos, quienes desde los 4 y 6 años respectivamente, tuvieron la oportunidad de ver jugar a Michael Jordan con los Wizards y se hicieron seguidores del equipo desde entonces.


Mientras el partido inicio y observábamos cuidadosamente cada jugada de “Agent Zero”, una realidad vino a mi vista. Esa realidad, era una silueta muy robusta, cincuentona, con faz humilde, mirada noble, de gestos cansados; vestía una gabacha y uniforme, en su mano derecha sujetaba una escoba y en la otra una pala manual basurera. Dedicada, sin importarle en lo mínimo el partido, concentraba su atención en el suelo de los graderíos, recogiendo uno por uno, pequeños papeles o envoltorios. Entre el bullicio de la gente al levantarse de sus asientos por una canasta de Gilbert, en ella observe un aislamiento increíble de ese mundo. Parecía ida en su propio universo. En un intermedio, nos dirigimos a comprar unas pepsis y unos hot dogs, cuando la encontré en el pasillo y no pude contenerme de saludarla y preguntarle cuál era su país de origen. Sin sorprenderme, confirmo mis sospechas de que era compatriota. Con una sonrisa tierna y con su acento inconfundible de la zona oriental del país, conversamos.


Al regresar a nuestros asientos, en los altoparlantes, se escuchaba la canción de U2 “Beautiful Day”. En realidad era un día muy bonito para todos, incluso para esa persona, quien a través, de ese trabajo, tiene la oportunidad de salir adelante con un sueldo muy honroso, ($14 dólares la hora), a pesar que estudió solo hasta tercer grado; tiene la oportunidad de ayudar a su familia en El Salvador, de educar a sus hijos, de visitar el país cada año. Mientras continué, disfrutando el partido, pensé mucho en la estructura socio económica de lo que ese partido de basketball significaba. Allí, nos encontramos personas con salarios desde $14 hasta $144,000 dólares la hora, algunos con muy poca educación y otros hasta con múltiples PHD’s. Algunos trabajando y otros entreteniéndonos. Pero como punto común entre todos, fue identificable el valioso hecho de tener la oportunidad de vivir en Prosperidad. Por supuesto, prosperidad en diversos niveles, pero hasta en el considerado mas bajo, muy honroso.


Esa prosperidad, es una realidad debido a la estructura de gobierno, la cual dentro de sus funciones principales mantiene niveles de corrupción mínimos, un uso muy efectivo de los fondos públicos y la aplicación de la ley imparcialmente. Tres puntos que en nuestro país son todo lo inverso. Obviamente, para llegar a este nivel de exitosa funcionalidad gubernamental, ha existido una evolución inmensa en la sociedad, la cual aun continua en ese proceso de perfección. Sin embargo, un día se inició el proceso, debido al coraje de personas que amaron a su país, lo enderezaron y lo encaminaron en lo que es hoy.


El discurso político en El Salvador debería enfocarse en esos tres temas principalmente, de manera que pudiera dar origen a un liderazgo patriótico nuevo, que sea promotor de un cambio sustancial que genere confianza en el pueblo y a la vez propicie la oportunidad de dirigir la nación a una estructura de superación intelectual, social y económica, para cada ciudadano, así, un día la travesía hacia el norte del continente, no sea la apuesta para el porvenir del país, como lo es ahora.


El partido de basketball ha terminado, los rostros de la mayoría de quienes atendimos son de complacencia, Washington derrotó a Dallas y con la Green Machine entonando Neil Diamond’s Sweet Caroline, nos dirigimos complacidos hacia la salida de la arena, satisfechos de lo vivido en esta tarde otoñal de basketball.


Mis hijos salieron inspirados por el juego de Agent Zero, mas en mi, la inspiración estaba en la actitud de esa amable compatriota quien me hace sentir muy orgulloso de ser parte de un pueblo luchador y tenaz.

Los bosques del norte no de la guerra

El reportaje publicado en el Dominical de La Prensa Gráfica titulado “Los bosques de la guerra” me alegró y entristeció al mismo tiempo. Me alegra ver publicadas noticas ambientales un poco más de fondo, que sean sobre el área “verde” del medio ambiente y no solo sobre contaminación, permisos y desastres. Pero me entristece que el análisis sea superficial y que los titulares sean tan malos, da la impresión que el artículo habla sobre que una consecuencia positiva de la guerra es el aumento de los bosques en El Salvador, esto es una sobre simplificación.

El aumento de los bosques en El Salvador es difícil de medir con los datos presentados y sobre todo no se le puede atribuir a la guerra su aumento, sobre todo en genérico. Los estudios en la actualidad, sobre todo después de la guerra, han aumentado por tanto nuestra información es más completa. Esa es una de las explicaciones por la cual tenemos más reportes de fauna silvestre y un mejor entendimiento de que se considera un bosque. Como bien cita el artículo, en los actuales mapas de vegetación se incluye como bosque a los cafetales y otras actividades productivas, que aunque importantes proveedores de servicios ambientales, difícilmente se pueden comparar con los bosques naturales o recuperados.

También hay que entender que el concepto de bosque esta muy mal empleado. Comúnmente asociamos este concepto a grandes extensiones arboladas, que se vean verdes. Bosques como San Diego-La Barra en los alrededores del Lago de Guija no son considerados como tal, por ser cafés y secos. La percepción común es que los matorrales naturales, los morrales o algunas extensiones de sucesiones sobre rocas no son naturales, por tanto carecen de importancia. Esto es falso, la vegetación que existe en esos lugares es la que naturalmente debería de existir, por tanto es también un objeto de conservación.

Así que el aumento de la cobertura forestal no equivale al aumento de la vegetación natural. Es esto último lo que deberíamos de buscar. Podemos tener muchos árboles y tener un bosque desierto, que dentro de él no exista un solo animal o no preste todos los servicios ambientales necesarios, un bosque es más que arboles grandes. Por eso es que cuando escucho de proyectos de reforestación o “plantemos un arbolito por el medio ambiente” me alegro por la medida educativa, pero el reto de verdad es la recuperación de la vegetación natural. Por ejemplo como han hecho en el área natural protegida de Chaguantique.

El aumento de bosques de pino-roble en el norte de El Salvador es un éxito de una combinación de factores y no todo esto se debe a la guerra, en sí. Porque las bombas y el napalm seguramente no son la receta para la regeneración de bosques. La migración que ocurrió si ha sido un factor muy importante para la recuperación de zonas como La Montañona, Cinquera o el norte de Morazán, pero no es la única explicación. Las remesas han provocado un abandono de las actividades agrícolas, quedando más “tierras ociosas” donde ha ocurrido regeneración natural, pero tampoco es toda la explicación de este fenómeno.

Yo trabaje algunos años como el enlace del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para la zona norte del país. Y algo que siempre me asombro es el grado de conciencia, organización y sistema comunitario de las poblaciones del norte. Esto si es radicalmente distinto del resto del país. Porque existen muchas otras zonas, como por ejemplo en La Paz donde ha existido una alta migración post-guerra y una de las tasas de remesas más altas del país y no existe una recuperación ambiental como la del norte.

La organización social del norte de El Salvador, ha creado comunidades que han buscado alternativas de solución a sus problemas pensando en el territorio, esta organización es un factor muy importante para la conservación de estos territorios. Ejemplos de comunidades campesinas u organizaciones de base, que han decido conservar sus bosques y rentabilizar la conservación mediante actividades turísticas o de otras índoles las encontramos en Río Sapo (norte de Morazán), La Montañona (Chalatenango) o Cinquera (Cabañas), por mencionar algunas, estos son verdaderos ejemplos de gestión sostenible del territorio. Donde hace falta mucho esfuerzo y muchos más recursos, pero si son los principales responsables de que existan los bosques del norte.

Estos bosques que no son de la guerra sino del proceso de paz, tienen que servir de ejemplo para la estrategia ambiental más importante de El Salvador, la recuperación de hábitat y la conservación de tierras privadas. El norte que tiene las fuentes de agua más importantes del país, que tienen una organización social envidiable son los un ejemplo para el resto del país. Estos bosques del norte tienen peligros al acecho, como la extracción minera y otros proyectos, los fondos de Milenio tienen que actuar para preservar estos valores, no para que retrocedan. Es estratégico.

lunes, 4 de febrero de 2008

Con Rodrigo Ávila seguro pierden.

Curioso como se repite la historia, hace cuatro años, en las elecciones del 2004, el FMLN regaló las elecciones eligiendo un candidato a la presidencia muy fácil de derrotar, Schafik Handal fue una gran líder, con virtudes y defectos, pero lo cierto es que fue un rival muy fácil para Tony Saca. Parece ahora que ARENA está dispuesta a regalarle la elección al FMLN, al parecer el candidato será Rodrigo Ávila, o por lo menos ese parece ser el mensaje que le están transmitiendo a las bases del partido. Así muy fácil lo tendrá Mauricio Funes y el Frente.

Las luces de victoria se reflejan en el FMLN cada vez que ven como ARENA ha comenzado ya su campaña interna para promover a Rodrigo Ávila como candidato, que fácil la tendrán compitiendo contra alguien que por más que digan y por más artículos que saquen estos días, no ha logrado solventar el problema de la delincuencia, que fácil la tendrán cuando les toque competir con alguien que es respaldado por René Figueroa y Elmer Charlaix, siendo éstos, dos de las figuras más impopulares de la palestra política nacional.

Al ver a Rodrigo Ávila, tratando de vender el progreso en el tema de delincuencia, me resulta muy parecido a los precandidatos estadounidenses republicanos tratando de explicar como se está ganando la guerra en Irak. Que han pasado de estar en una situación espantosa, a pasar a una más que espantosa, a regresar otra vez a una situación espantosa; eso no puede ser éxito, eso no se puede vender como que ya simplemente hay que seguir el plan y ya estuvo. Como viceministro tampoco fue muy exitoso, sin sobresaltos, sin tener un gran impacto y lo regresaron de nuevo a ser director de la PNC, bueno por los desastres de Meneses, pero difícilmente su transito como viceministro se puede considerar un éxito.

Como pueden vender a Rodrigo Ávila, como un candidato fresco, que va a combatir la corrupción, si viene del gobierno actual que tantas dudas ha despertado, ¿por qué va a ser diferente a lo que hemos visto hasta ahora? Es muy difícil de creer. Un Rodrigo que tampoco ha sido exitoso en las elecciones, todo mundo recuerda el intento de recuperar la alcaldía de Santa Tecla, fue un fracaso también. Así podemos encontrar una serie de puntos débiles de su candidatura.

Y más preocupante es que con un rival fácil, los cambios que esperamos ver en el FMLN, no los veremos, así que esto no solo es perjudicial para ARENA, sino también para el Frente. La moderación que Mauricio Funes podía llevar al Frente, con un candidato como Rodrigo Ávila, no tendrán que hacer mayores esfuerzos, no tendrán que poner una agenda más socialdemócrata, así hemos perdido todos. Mauricio Funes necesita un buen rival, uno que tenga posibilidades de ganar, uno que no de tanta confianza, uno que pueda servir para presionar a las autoridades del Frente a tener más apertura, a que la candidatura de Funes sea incluyente y las mejores personas del país independientemente de su ideología política puedan participar en este gobierno.

Espero que ARENA opte por un candidato más fuerte que Rodrigo, uno que realmente tenga posibilidades de ganar, que tenga posibilidades de crecer, por el bien del partido y por el bien de El Salvador. Pero si quieren seguir el mismo camino que el Frente en el 2004, pues ya la cosa queda bastante clara.

Columna Transversal: You get what you see

No necesariamente, quien más y con mayor énfasis usa la palabra “cambio”, es la persona que más tendrá la capacidad de producir cambios, una vez instalada en el poder.

En las elecciones primarias para nominar al candidato demócrata para la Casa Blanca han quedado sólo dos candidatos: los senadores Barack Obama y Hillary Clinton. Obama se perfila y proyecta como el candidato que representa: cambio, renovación, valores, ideales… Hillary Clinton es la candidata del “Realpolitik”, del pragmatismo reformista, de la capacidad de hacer política, manejar las maquinarias del poder, en la tradición de la presidencia sumamente exitosa de su esposo Hill Clinton.

No es nada sorprendente que Barack Obama -quien sería el primer presidente afroamericano- apela más a las aspiraciones de la élite intelectual; y que Hillary Clinton -quien sería la primera mujer gobernando en Casa Blanca- apela más a los alcaldes, gobernadores, funcionarios públicos demócratas, a los sindicatos, a la clase media.

Prefiero que gane Hillary Clinton. Por varias razones. Porque, en el caso de ella, “you get what you see” - se ve qué tipo de política se obtendrá. En el caso de Barack Obama, nadie lo sabe. Porque su discurso es moral, no político. No discute políticas, discute visiones. Obama trata de descalificar a Clinton como “política” y a perfilarse como diferente. Qué raro, los dos son senadores, los dos quieren ser presidente, los dos están manejando campañas millonarias...

El corresponsal del “Spiegel” (la principal revista noticiosa de Alemania) en Washington, Peter Ross Range, lo ve como una confrontación entre racionalidad y espiritualidad: “Los demócratas de Estados Unidos tienen que decidirse si van a votar con la cabeza o con el corazón.” Y describe la disyuntiva así: “Clinton ve los retos de la cotidianidad y la terrible realidad de las amenazas internacionales. Barack Obama habla de la búsqueda de la identidad americana y del prestigio internacional de los Estados Unidos. Ella se sabe apoyada por la máquina partidaria, él cabalga la ola de entusiasmo. La pregunta es: ¿Qué será más fuerte, la ola o la máquina?" O más bien, ¿la política o el entusiasmo?

Obama no necesita profundizar en temas concretos, en la aburrida elaboración de qué y cómo - él tiene un sueño, una visión. Es más, una misión. La campaña de Obama tiene un tono misionario, la de Clinton un tono partidario. No es que me guste lo partidario, pero me da miedo lo misionario. Siento desconfianza a los dirigentes que andan en misión. Normalmente no aceptan la crítica y la disidencia. Les cuesta corregir sus políticas. Tienden a ser prepotentes o incluso autoritarios. Duarte era un hombre en misión. Francisco Flores era un hombre de visiones y misiones. Me temo que Mauricio Funes es otro…

La disyuntiva entre “el salvador” y “la realista” - así proyectan en Estados Unidos el duelo Obama versus Clinton. “Obama es hoy el único candidato que puede dar a los americanos ordinarios el ánimo necesario para volver a pararse en orgullo. Es el hombre que puede curar nuestras heridas nacionales,” dice la última celebridad de la aristocracia norteamericana en expresar públicamente su apoyo a Barack Obama: Susan Eisenhower, nieta del presidente Dwight D. Eisenhower.

Otra descendiente de otra dinastía política con enorme poder simbólico en Estados Unidos, es Carolina Kennedy, hija de presidente asesinado John F. Kennedy. Ella expresa su apoyo público para Obama en términos muy similares: “A veces toma su tiempo para darse cuenta que alguien posee una capacidad especial de hacernos creer en nosotros mismos, y de basar esta creencia en nuestros más altos ideales… Tenemos este momento histórico con el senador Obama. No es que los otros candidatos no tengan experiencia y conocimiento. Pero este año puede ser que esto no sea suficiente. Necesitamos un cambio de liderazgo para este país – igual que en el 1960” (cuando fue electo presidente su padre).

Y el heredero y guardián del legado de John F. Kennedy, su hermano menor, el senador Edward Kennedy, parte la misma visión: Obama "mueve a los que todavía creen en el sueño americano. Los viejos métodos no valen. Es la hora de una nueva generación de líderes. Con Barack Obama pasaremos la página de la vieja política. Una ola de cambio recorre EE UU.”

Casi toda la familia Kennedy, incluso María Shriver, esposa del gobernador republicano Arnold Schwarzenegger, apoya a Obama. Igual lo han hecho -cheques en mano- muchas celebridades de Hollywood: Steven Spielberg, David Geffen y Jeffrey Katzenberg (los tres fundadores de estudio Dreamworks); Barbra Streisand, Matt Damon, Ben Affleck, Oprah Winfrey, Oliver Stone, George Cloony. Este último dijo al Los Angeles Times que “la candidatura de Obama sería la cosa más electrificante luego de Kennedy.”

Obama es el nuevo Kennedy. El nuevo príncipe. El salvador. Nadie de las celebridades y representantes de la aristocracia política de Estados Unidos entra en la llanura de propuestas concretas, presupuestos, leyes. Todos argumentan desde la altura, no sólo de la altura de su estatus como figuras símbolo en Estados Unidos, sino desde las alturas de sus visiones y misiones.

No me convencen. ¿De qué me va a convencer alguien por la simple razón de ser nieta de un presidente importante, o hija de otro presidente igualmente importante, o esposa de un Mister Universo convertido en gobernador? Tal vez del hecho que el candidato tan celebrado del cambio y de la salvación nacional al final no es tan diferente que la vieja guardia…

¿Es más progresista Obama que Hillary, porque él habla más de cambio? Lo dudo. Nada lo indica. El cambio requiere de visión, pero sobre todo de trabajo, de la capacidad de manejar la maquinaria política, de construir consenso. Para esto, a veces la visión rígida, el sentido de misión, la palabra altisonante, son obstáculos.

Prefiero que gane la candidatura -y luego la presidencia- una mujer como Hillary Clinton, que ni siquiera hace el intento de vestirse de otra cosa que lo que es: una política realista, pragmática, capaz, reformista y valiente. You get what you see. You see what you get. O más bien: Veamos el contenido, no el empaque.

domingo, 3 de febrero de 2008

San Salvador reclama acción efectiva

Esta nota pretende abrir un intercambio que profundice en lo que hay que hacer por SS.

Día a día las calles de la ciudad nos dicen a gritos cuales son los principales problemas que se deben atender para mejorar San Salvador y su área metropolitana.

La población capitalina coincide rápido en lo que San Salvador nos grita. Son problemas evidentes que padecemos año tras año y la gestión pública local no parece dar respuesta a las prioridades que son estratégicas para transformar la ciudad capital; por lo que salta la pregunta: ¿Por qué no se ha hecho? ¿Qué ha impedido hacerlo? ¿Cuáles son los obstáculos?

Si bien los principales problemas de la capital no son responsabilidad exclusiva de la alcaldía de San Salvador, para algunos el problema de la gestión pública local está a la hora de planificar y actuar concertadamente en lo estratégico.

Sin duda que la comuna tiene avances en algunas líneas de acción (pequeños proyectos de infraestructura en comunidades, la entrega de partidas, mejora de unos parques y espacios recreativos, algunas proyecciones para centro histórico), pero no para solucionar pronto los problemas prioritarios. ¿O será que la actual administración municipal no ha informado de su estrategia ni de los pasos dados para resolver estos problemas? ¿O será que falta liderazgo? ¿O que falla la implementación? Algo debe estar pasando!

Sin embargo, no todo se le puede achacar a la alcaldía capitalina. Es obvio que un obstáculo son los recursos limitados y la descoordinación con que gobierno central y municipal enfrentan los problemas de la capital; pareciera que hay más interés o conveniencia política en confrontar que en buscar acuerdo (en anteriores notas se ha planteado cómo habría que superar este problema).

Por esto es lamentable que ambas partes dediquen esfuerzos y recursos para tratar de convencer a la población que la culpa es solo del otro. Es grave su error en creer que toda la gente de la capital se traga sus argumentos o que tiene la misma inmadurez política que muestran ambas fuerzas confrontadas.

Menos entusiasmo y creatividad dedican a proponer, coordinar y concretar soluciones. Uno se pregunta por la propuesta estratégica de la gestión ¿dónde está la ruta trazada por estas fuerzas para encaminar las soluciones a cada problema?

La ruta que transforme la capital debe considerar lo que quiere la gente de San Salvador: un municipio limpio, seguro y ordenado.

1) Municipio Limpio.

No es suficiente con garantizar la recolección eficiente y la disposición final de los desechos sólidos. La meta es tener calles, casas y entornos limpios en toda la ciudad; es la población capitalina metida y comprometida en tener limpios los espacios donde vive, trabaja, transita o se divierte, con el apoyo de su municipalidad, instituciones y empresas.

Pasar de la cultura basurero al municipio limpio implica educación de la población y comunicación constante con ella, pero también fuerte sanción a quien ensucia y contamina; implica también generar menos basura, clasificar y reciclar los desechos en la casa, la colonia o barrio, en los lugares de trabajo, en los espacios públicos y lugares de esparcimiento y recreación.

Hay que poner paro a la contaminación de las aguas. Tratamiento y control de los vertidos en quebradas y ríos en la capital que desembocan en el Lempa.

Necesario controlar la contaminación del ambiente, del aire que respiramos, del ruido; necesario despejar el espacio peatonal y visual. Hay demasiados postes con enredadas trenzas de cables y cualquier cantidad y tipo de rótulos que afean la ciudad.

2) Municipio seguro, donde se pueda vivir en paz.

-SEGURIDAD. Retomar el control de las calles para garantizar la seguridad de la población; actualmente controladas por “maras”, ladrones y mafiosos. Reglas claras, fuerza para cumplirlas y sanción para quienes las irrespetan. Más coordinación efectiva CAM-PNC y apoyo puntual del Ejército cuando sea necesario. Combate inteligente y total contra el hampa y estructuras criminales. Mantener vigilancia efectiva permanente.

-Prevención y Recreación: Arte, Cultura y Deporte en gran escala para el desarrollo de niñez y adolescencia. Crear condiciones para que la juventud ocupe sana y constructivamente su tiempo libre. Escuelas deportivas e integrales de jóvenes, música, teatro, pintura, en todo San Salvador. Espacios limpios y seguros para jóvenes dispuestos a mantenerlos.

-Espacios verdes, recreación y esparcimiento. Más y mejores parques donde disfrutar de otro ambiente, mostrar arte, cultura y hacer deporte. Espacios peatonales agradables dentro de la ciudad. Menos cacareo y a poner el huevo del Parque Metropolitano El Espino, en coordinación con otras municipalidades, instituciones, empresas y gobierno central.

3) Municipio Ordenado, sin el caos actual.

-Proceso para ordenar el caos del transporte público urbano: Ordenar la Capital pasa por ordenar el transporte. Ordenar el transporte pasa por coordinar con el gobierno central. Hay que enterrar el esquema actual. Se requiere un nuevo sistema de transporte masivo metropolitano, con ejes viales definidos que atraviesen y conecten la ciudad (Norte-Sur, Oriente-Poniente y otros ejes), que articule espacios públicos en su trayecto. Clave definir puntos donde ubicar estaciones principales del transporte que desconcentren la aglomeración en el centro; que incorporen oficinas de algunos distritos y oficinas públicas y privadas de servicios; con espacios para las ventas, techados pero abiertos; con edificios habitacionales en estos puntos articulados por el transporte. En instalaciones construidas con inversión y en coordinación con sector privado, garantizando recuperación de parte de la inversión con el alquiler municipal de estas instalaciones a largo plazo. Igual esquema de estaciones integrales de este sistema de transporte deberá haber en puntos periféricos en municipios circunvecinos.

-Proceso para ordenar las ventas callejeras, comercio informal y formal del centro: Solo ordenando el transporte se podrá ordenar el caos de las calles convertidas en mercados. Pero es necesario concertar con todo el comercio y distintos sectores un plan con ventajas para la ciudad, sus habitantes y las personas que se ganan la vida vendiendo en la ciudad. Es fundamental coordinar con la informalidad, pero sin tolerar la ilegalidad, la circulación de mercadería robada o de contrabando y el lavado de furgones robados. ¡Cero mafias en el centro!

-Proceso de mejoramiento de barrios y puntos generadores de desorden: Gestión conjunta con municipios circunvecinos del AMSS para contribuir al ordenamiento y mejoras de las zonas de vivienda marginales; para reubicar algunos mercados (mayoreo), que permitiría desarrollar estos terrenos con un proyecto integrador de vivienda, comercio y servicios, articulado a una importante estación del nuevo sistema de transporte.

Este planteamiento recoge elementos de un par de conversaciones con algunos dirigentes de Cambio Democrático e intercambios de opinión por correo electrónico con personas ciudadanas que no están en partidos sino que están enteramente preocupadas por la Capital y por construir un mejor país. También he escuchado opiniones de dirigentes de otras fuerzas.

Impulsar este planteamiento exige organizar una gestión diferente, más dinámica, incluyente, participativa y concertadora, que dé confianza y arranque e impulse con fuerza en dirección a solventar lo prioritario estratégico, en coordinación y comunicación constante con todos los actores locales y con el gobierno central. Pero sin recursos será difícil transformar la ciudad, habrá que pensar en un sistema que permita contar con fondos suficientes; pendiente queda este punto para tratarlo en futuras notas.

Si deseamos ver cambios, quienes habitamos en San Salvador debemos asumir nuestros derechos y deberes como ciudadanos y tomar parte activa en hacer que la gestión municipal y nacional responda a los intereses de nuestra capital.

miércoles, 30 de enero de 2008

Columna transversal: Sobre periodismo

Lástima que no estuve cuando la ronda de periodistas que los jueves debatimos con Nacho en el canal 33 trató el tema de los medios de comunicación y la libertad de expresión. No estuve, porque me encuentro en Caracas, Venezuela, en misión de reportero.

Me hubiera encantado pelear con Nacho, Lafitte, Carlos Dada y Chico Valencia sobre el papel que jugamos los periodistas, sobre las limitaciones y los retos que nos plantean, en el ejercicio de nuestro oficio, tanto las empresas mediáticas como las burocracias partidarias y estatales.

Tengo experiencias muy variadas y desde diferentes perspectivas sobre el tema. Participé cuatro veces en procesos de construcción de medios que se proponían romper las limitaciones que al periodismo y la libertad de expresión suelen imponer los intereses económicos de los medios comerciales y los intereses políticos de los dueños.

El primer intento, la fundación del periódico Die Tageszeitung en Berlin, fue exitoso. Igual que en los casos de Liberation, en Paris, El País, en Madrid, y La Jornada, en México, logramos establecer una empresa periodística en manos de miles de accionistas quienes invirtieron no para ganar dinero sino para asegurarle el máximo grado de independencia al proyecto periodístico. 30 años después, el Tageszeitung sigue existiendo, sigue siendo progresista e irreverente frente a los poderes políticos y económicos…y sigue siendo pobre. Pero sigue siendo independiente.

El segundo intento en que tuvo la suerte de poder participar -la construcción de una radio insurgente en plena guerra, Radio Venceremos- fue un inmenso éxito... durante la guerra. Pero la Venceremos fracasó en la transición a la paz, igual que su hermana gemela Radio Farabundo Martí. E igual que cualquier otro intento posterior del partido FMLN de levantar un medio de comunicación. Vea CoLatino, vea Radio Maya, vea los intentos de crear revistas. Todos fracasaron, porque no lograron profesionalidad. Y no pudieron lograr profesionalidad porque la profesionalidad periodística, por definición, es imposible sin independencia, o sea bajo tutelaje de un partido.

Con esta lección bien aprendida, varios periodistas que durante la guerra habíamos participado en medios insurgentes, salimos de nuestras respectivas militancias y fundamos Primera Plana. Mi tercer experimento con la construcción de un medio independiente. Fracasó, porque no logramos reproducir el esquema exitoso de una empresa periodística en manos de sus periodistas y sostenida por una gran cantidad de pequeños inversionistas. Fracasó como empresa, pero hizo escuela y rompió moldes como experimento periodístico. Primera Plana cerró, pero dejó plantado el reto de la modernización, la profesionalidad y la ética de la profesión.

En el cuarto intento ya no participé en la fundación, pero sí, aunque de manera más periférica, en la construcción de un medio independiente: El Faro. Este periódico digital, así como el Tageszeitung alemán, mantiene su independencia de intereses económicos y políticos-partidarios, pero a un gran costo: la permanente pobreza, la imposibilidad de crecer. El Faro, como varios medios alternativos, no puede realmente competir con los medios comerciales. Pero puede complementarlos, corregirlos, obligarlos a trabajar mejor. Cosa que el CoLatino no puede, por su amarre fatal a un partido y la poco calidad periodística resultante.

Los medios que no dependen de poderes económicos o políticos establecidos, casi por definición están condenados a quedar chiquitos. Chiquitos pero poderosos por el grado de independencia y calidad. Pero económicamente débiles, con poca capacidad de inversión, con circulación limitada, con salarios bajos que limitan la contratación o la retención del talento editorial. La única excepción es El País. Y en este caso habría que estudiar si este periódico sumamente exitoso y poderoso económica y políticamente no ha perdido la independencia del aparato editorial del aparato comercial. No sé. Quisiera seguir creyendo que existe un periódico que sea independiente y rico.

Pero los que no trabajan y publican en medios como los aquí descritos, sino en medios donde la labor periodística suele encontrar limitaciones o incluso perversiones cuando chocan con los intereses empresariales, comerciales y políticos de sus familias dueñas o consorcios accionistas, tampoco están condenados a hacer mal periodismo. Tienen más limitaciones, más obstáculos, hay cosas que no pueden hacer. Pero si trabajan profesionalmente y si saben aprovechar bien la necesidad de cualquier medio de mantener espacios plurales y abiertas al enfoque profesional y crítico, pueden hacer grandes y valiosos aportes al periodismo. Cantidad de periodistas en todos los medios comerciales lo están haciéndo.

Pero igualmente es cierto que periodistas con menos nivel de profesionalidad y ética, periodistas más oportunistas, tienen en los medios comerciales –y en los que dependen de partidos o del Estado- grandes espacios de hacer mal periodismo. A menos que las empresas comerciales lleguen a tener direcciones editoriales con mucho poder frente a las gerencias financieras; direcciones que no toleran mediocridad, sumisión y oportunismo. Cosa que realmente existe en algunos países con gran desarrollo periodístico (vea publicaciones como el New York Times, Le Monde, Der Spiegel...), pero que tampoco es imposible en países como El Salvador. Cecilia Gallardo, cuando dirigió la Prensa, dio a sus redactores bastante espacio e independencia editorial, a cambio de exigirles calidad. Y quien quita que un experimento de este tipo puede tomar fuerza en cualquiera de nuestros medios. Hay una verdad: los medios que garantizan a su aparato editorial mayor independencia, suelen ser más exitosos. Económicamente, periodísticamente, y por ende, políticamente. Es cuestión de credibilidad. Y vale más que la fidelidad ideológica.

Decir que cualquier medio, sólo porque sus propietarios sean parte de la élite económica del país, es incapaz de mantener pluralidad y profesionalidad en la cobertura, sobre todo de procesos electorales, es una falacia. A los medios hay que criticarlos por sus hechos y omisiones, no por sus accionistas. A los periodistas hay que criticarlos cuando no aprovechan y defienden los espacios existentes, no por la posición social y política de sus jefes.

El hecho que los medios tengan líneas editoriales, es legítimo. Que sus líneas editoriales obliguen a los periodistas a manipular y filtrar la información, esto sí es criticable.

Que en un periódico de derecha escriban gente de derecha opiniones y análisis de derecha, es legítimo. El problema comienza, cuando no existen otras opiniones. Y cuando periodistas que no son de derecha se sienten obligados a opinar de derecha. Y el problema se vuelve serio, cuando los periodistas se ven obligados o tentados a mentir, a manipular o a omitir hechos, para quedar bien con la posición política de sus jefes o de los dueños del medio o de los amigos y clientes de los dueños.

Hablo de derecha porque aquí no hay medios de izquierda. Pero obviamente no es un problema de derecha o izquierda, sino un problema de oportunismo o profesionalidad.

Si en el debate con Nacho me hubieran preguntado si los medios están maltratando al candidato del FMLN, hubiera dicho: Hasta ahora no lo veo, en general ha tenido un trato bastante generoso y gentil. Llegó tarde a la entrevista con Nacho – y en vez de quitarle 10 minutos (lo que hubiera sido justo), le dio una hora más. En la Prensa Gráfica le dieron un espacio hasta sospechosamente grande para presentar su candidatura. En los debates de los jueves Nacho incorporó a Chico Valencia para asegurar que siempre haya quien defienda a Funes...

Pero si yo fuera Mauricio Funes -y conociendo el medio como él-, me prepararía no sólo para pegar fuerte, sino también para aguantar golpes fuertes. De todos modos, en política electoral no hay mala cobertura. Toda cobertura es positiva. Y a veces, la cobertura mal intencionada sirve más al candidato que la cobertura sumisa sirve al contendiente.

martes, 29 de enero de 2008

Diesel de Venezuela ¿por qué no?

El Diesel de Venezuela, ha generado nuevamente escándalo político. La verdad es que no entiendo el porqué, los usuarios tienen la opción de tener diesel $0.30 más barato. Lo cual está bien, podría estar mejor. El resto de compañías han tenido que bajar un poco los precios por la absurda diferencia de precios, así que eso nos ayuda y mejora nuestra situación financiera. Y todo hecho dentro de las leyes del mercado y el liberalismo. Hay ahora un producto barato que está haciendo que los precios bajen. Entonces ¿por qué es que las compañías petroleras comienzan a hablar de regulación de precios, de intervención del estado?, si cuando solo eran ellas, el mercado debía regular.

Ciertamente el petróleo Venezolano (el diesel), tiene un fuerte componente político por que el precio al que lo venden tiene que estar subsidiado, o por lo menos no debe de haber una ganancia tan grande como la de las petroleras comerciales que operan en El Salvador (Shell, Esso y Texaco). Esto es un favor político a los amigos de Hugo Chávez, que tienen meses, hasta años, de estar diciendo que el siguiente mes venía la gasolina barata, al fin lo lograron. No es de extrañar que la mayoría del diesel venezolano se venda en Soyapango. Pero, ¿por qué solo el petróleo venezolano es político?, ¿por qué solo los amigos de Chávez son políticos?, ¿por qué es una distorsión del mercado cuando el precio es hacia la baja?, será porque está afectando los intereses del gran capital y en este caso ni siquiera la argollita nacional.

El resto del petróleo que consumimos viene de Arabia Saudí, Irán, Irak, Libia, etc. Ninguno de estos son un ejemplo de democracia, ni de libertades, así que cual es la diferencia con Chávez, ¿que este no es la opción de las grandes compañías?, ¿que es anti-sistema y anti-Estados Unidos?, bueno, no me parece tan mal y no me parece justificación suficiente para impedir que nos de diesel barato. No me parece justificación para que las grandes petroleras sigan obteniendo grandes ganancias.

Este diesel, habría que preguntarse si es de igual calidad que el que normalmente compramos en El Salvador, debería de estar auditado, así como la misma auditoria debería de pasar a las compañías distribuidores tradicionales. Deberíamos tener cuentas claras y transparencia. También hay que considerar si esta operación la podrán seguir manteniendo, ya que durante meses, y casi años, han estado ofreciendo petróleo venezolano barato y es hasta ahora que traen diesel, para sus amigos buceros, y solo para Soyapango y alrededores. ¿Podrán mantenerlo?

Esto último nos lleva realmente al asunto más importante de todos, no es un poco contradictorio que en vez de tratar de fomentar la inversión en combustibles alternativos, sigamos subsidiando nuestra dependencia al petróleo. Y es que si de verdad esto fuera una política de izquierda real, no solo de camisas rojas, la inversión no sería falsa, escasa y de subsidio a un virus que nos afecta, sino sería radical, distinta y provocadora, como los combustibles alternativos, ahí si estamos hablando de una propuesta radical de izquierda, profunda y revolucionaria, no parchecitos populistas. Y es que no me importan de donde venga el petróleo, el de Venezuela por lo menos es barato, pero no podemos seguir con nuestra absurda dependencia, que parece más fuerte que la adicción al cigarro, comienza a llegar la hora de tomar mediadas reales y no para ayudar a nuestro amigos buceros, ni para ganar votos, ni para tener grandes ganancias, sino para ayudar a solventar los problemas del país.

En estos momentos se encuentra ya en funcionamiento la planta de biodiesel de la empresa SunEnergyCorp, deberíamos voltear esta empresa, y no al petróleo barato. Ciertamente una sola planta probablemente no sea la solución, pero es un comienzo en la dirección correcta. Un efecto positivo de los altos precios del combustibles, es la racionalización del consumo, muchos me argumentas que esta curva no existe, que los combustibles siempre se van a seguir consumiendo y en grandes cantidades a pasear del precio que puedan tener, pero esto tiene que tener un limite, si no fueron los tres dólares, serán cuatro, o serán cinco por galón los que harán tener una exigencia mayor por la racionalización del consumo. Y si en vez de tener un impuesto de $0.10 para financiar buses inservibles, contaminantes y asesinos, tenemos un impuesto de $1.00 para tener un sistema de transporte público funcional, e inversión en fuentes de combustibles alternativos, ahí estaré de acuerdo y comenzaremos a caminar en la dirección correcta.

Mientras tanto, las compañías petroleras, que se asustan por seis distribuidores con diesel de Venezuela, que se sigan asustando hasta que nos presenten números reales y creíbles. Cuando veamos que realmente sus márgenes de ganancia son muy estrechos y realmente no pueden competir, entonces será la hora de tomar medidas, cuando sean sinceros. Mientras tanto, se pueden seguir asustados.

jueves, 24 de enero de 2008

Columna Transversal: ¿LÍDER O TÍTERE?

No sé si Mauricio Funes realmente está tratando de producir una apertura en el FMLN. Si lo está tratando –y ¿por qué no darle el beneficio de la duda?-, es sin éxito. Por lo contrario, el partido lo está poniendo en su lugar. En este caso, en el lugar de alguien que han contratado para prestarle una cara electoral nueva al partido, pero sin capacidad de decisión.

Se supone que el candidato por lo menos quiere ganar. Suficiente razón para insistir en una estrategia diferente para San Salvador. El candidato presidencial necesita que el FMLN gane San Salvador en la primera fecha electoral del 2009, para no perder en la segunda la presidencia. La primera elección –la de alcaldes y diputados- marca la tendencia. Además necesita que la oferta de la izquierda para San Salvador sea muestra clara de apertura, de concertación, de vocación pluralista, de capacidad de construir alianzas. Un concejo capitalino no partidario, sino compuesto por personalidades reconocidas y en el cual el FMLN no es dominante, sería esencial para mostrar que un gobierno de Mauricio Funes no necesariamente sería un gabinete partidario y de ortodoxos. Cosa que hasta ahora a todo el mundo, incluso a gente de izquierda, cuesta imaginarse.

Sin embargo, en medio de estas discusiones el FMLN ya decide la candidatura de Violeta Menjívar. Opta por el continuismo. No viene el cambio, sin más de los mismo. Además se premia a una gestión fracasada. Gran bofetada, no sólo para los potenciales aliados -sobre todo para el CD y muy en particular para Héctor Dada-, sino directamente para el candidato presidencial. Además, un mensaje claro que en el Frente mandan los mismos de antes, y que sigue siendo una fuerza conservadora, miedosa, acomplejada...

Hay algunas decisiones pendientes (o tal vez ya tomadas, pero pendientes de ratificar y asumir públicamente) que permitirán medir cuánto espacio el FMLN está cediendo a Mauricio Funes para ganar credibilidad como alguien que tiene autoridad, capacidad de decisión y de marcar rumbo, arrastrando al partido a mayores aperturas, imponiéndose como futuro gobernante sobre las resistencias partidarias y clientelistas. Sólo hay que observar el proceso de toma de estas decisiones, para saber si Mauricio Funes tiene madera de candidato ganador.

Primero, la decisión sobre la alcaldía capitalina. O es más de lo mismo o es apertura y capacidad de rectificación.

Segundo, las decisiones sobre alianzas. En San Salvador se va mostrar si el Frente tiene disposición a construir una alianza o si espera adhesiones. Si no pueden negociar con el CD sin imposiciones y humillaciones, mucho menos lo lograrán en política nacional. De la manera cómo logren o no logren formar un concejo plural para San Salvador, se puede deducir cómo formarían gabinete de gobierno.

Parece que estas dos primeras batallas ya las perdió el candidato. Puede tratar a esconder la derrota diciendo que está de acuerdo con la nominación de Violeta Menjívar, pero esto hace aun más grave la derrota porque muestra, aparte de falta de autoridad, falta de carácter del candidato.

La tercera decisión clave es la composición del comando de campaña. Funes ya perdió todo –internamente y las elecciones- si permite que la campaña sea dirigida por los cuadros principales de la ortodoxia como José Luís Merino, Sigfrido Reyes, Roberto Lorenzana, Sánchez Cerén y Medardo González. Se corta en seco la expectativa de cambio, apertura, creatividad, que muchos centran en la figura del candidato.

Por más que Funes, como lo hizo en el acto conmemorativo de los Acuerdos de Paz, explique que los hombres cercanos a él son precisamente los capos del partido, no significa que sean de su confianza y que sirvan para proyectar que el cambio viene. Estos hombres no se le despegan, pero por desconfianza, por miedo al cambio.

Por más que Funes trate de esconder este conflicto, él sabe que su discurso sólo puede tener credibilidad si logra poner otro tipo de gente a la cabeza de su campaña, otros voceros, otros interlocutores. El problema es, que los interlocutores que sí tendrían credibilidad en la sociedad, no gozan de la confianza de la Comisión Política.

La cuarta decisión clave será la selección de los candidatos principales para la Asamblea. Si son los mismos, elegidos con los mismos criterios de lealtad al partido, pureza ideológica y sumisión a la Comisión Política, no habrá fuerza parlamentaria disponible para articular y sustentar una política nueva que busque acuerdos de nación. En caso que el FMLN gane, no habrá masa crítica en la Asamblea para la concertación. En caso que no gane, no habrá quien rompa con la polarización y obstrucción. Sería más de lo mismo, con o sin gobierno.

Y por último, el programa. Ya se vislumbra que el programa será más moderado que el discurso tradicional del FMLN. Pero para darle credibilidad a los virajes programáticos –abandonar la consigna devolverle al país el colón; asumir el TLC; dar seguridad jurídica y política a la empresa privada- no es suficiente modificar el lenguaje. Es indispensable una discusión pública –no en mesas con organizaciones simpatizantes- sobre estos virajes. Hace falta un congreso del partido que debata y asuma los cambios programáticos. Si el billete del colón era símbolo de la campaña de Schafick, no es suficiente –ni mucho menos transparente- simplemente ya no hablar del colón.

De estas decisiones que partido y candidato tienen que tomar depende si al fin Mauricio resulta siendo un líder del cambio o sólo un señor que juega este papel.

(Publicado en El Diarío de Hoy, San Salvador, el 24 de enero 2008)

Los precandidatos de ARENA no convencen ni a su propio partido.

La oferta de presidenciables de ARENA parece pobre, al parecer ni ellos mismo están convencidos de alguno de sus candidatos, siguen saliendo nombre y opciones. Pareciera una lucha de poderes, pero más bien creo que es que de las opciones que tienen en la mesa no hay ninguna que llena las expectativas. Eso es muy complicado, porque si ni sus propias bases o autoridades convencen difícil lo tendrá en la elección general.

Pancho Laínez, parece ser un una buena persona y su gestión como Canciller ha sido buena, a diferencia de los ejemplos de política exterior pleitista que tuvo el gobierno de Paco Flores, en esta gestión ha regresado un poco de serenidad y se han logrado hacer muchas cosas importantes donde el Canciller ha tenido un muy buen papel, no se ha debilitado como muchos de los miembros del actual gobierno, porque su gestión no ha sido hacia el interior del país, lo cual lo hace menos visible. Falta que ver si también tiene la fuerza y la autoridad necesaria para poder domar a las fieras que habitan en su partido. Falta que ver si cuando hable, la gente crea realmente en sus propuestas, que si promete una reforma fiscal será realmente capaz de llevarla acabo y enfrentarse a los poderes fácticos de este país.

Otro de los precandidatos es Luis Mario Rodriguez, quien fuera el secretario jurídico de la presidencia, no parece un buen candidato, la gestión de este gobierno no ha sido buena y este parece muy ligado a lo actual, continuismo, no es lo que necesitamos. Necesitamos cambios, pero no cualquier cambio, uno bien pensado, uno coherente. Hugo Barrera quien es otro precandidato que parece ir muy en serio, aunque es una persona de carácter, que puede plantarle cara a cualquiera, sus posturas ideológicas son muy de derecha y la verdad El Salvador no necesita eso. Ana Vilma de Escobar no parece tener los apoyos necesarios ni siquiera dentro de su partido, mucho más difícil lo tendrá en una elección general. Y así en ARENA parece que no encuentran la formula necesaria o la persona justa que motive lo suficiente para tener todo el apoyo del partido.

Difícil situación en la que parece que nos encontraremos, tendremos que elegir entre un Mauricio Funes que poco a poco nos está decepcionando, no parece que sea realmente una candidatura de cambio, todos los que lo rodean son los mismos, todavía no hemos visto un programa o un atisbo de cual será su gabinete de gobierno, esperemos que ahí allá cambio. Y la otra opción será un candidato de ARENA que de momento no convence ni a su propio partido, o será que alguno de los mencionados si se atreve a comenzar a perfilar un candidatura solida, incluyente, que la mejor gente del país esté de su lado o que por lo menos no sea lo peor del país de lo que se rodee, que los lazos y las manos no llegue atadas, sino que lista para hacer un gobierno por El Salvador y no como estamos acostumbrados por unos cuantos amigos.

Mientras todo esto avanza lo salvadoreños tenemos que seguir exigiendo que ya sea ARENA o el Frente nos presenten alternativas válidas. Donde si podamos sentirnos parte y donde si sea un cambio, no necesariamente de partido, pero si de forma de hacer gobierno. Por favor creemos alternativas, ya mucho tenemos de tratar de votar por el menos peor.

lunes, 21 de enero de 2008

Nuestro mar en el olvido

Los océanos han sido siempre lugares indómitos, desde las historias de los piratas, hasta el tráfico de drogas, el mar es un lugar donde ocurren y se desarrollan una infinidad de actividades ilegales, y de actividades fundamentales para el desarrollo del planeta, los océanos son una fuente muy importante de alimentos, de canales de comunicación y de desarrollos productivos. En El Salvador existen aproximadamente 320 kilómetros de costa, lo cual pudiera parecer poco, pero son un recurso ampliamente desperdiciado, utilizado sin control y desarrollado a medias. El ocio, la investigación y la pesca deberían de ser un polo de desarrollo del país muy importante. Pero no vale cualquier desarrollo ni vale cualquier manera de hacerlo.

Tenemos en nuestro país manglares que son “guarderías” importantísimas para la producción pesquera, deberíamos saber cuanto y cual desarrollo se puede realizar en los manglares a fin de que esta riqueza no se pierda, las historias de los tiburones de corral de mulas, o la infinidad de peces de la barra de Santiago son cosas del pasado, ya las poblaciones no son tan grandes como solían serlo, ya los tiburones de hasta cuatro metros que se veían en el Jiquilisco ya no se ven. Ahora hay amplias zonas dedicadas a salineras y camaroneras, lo cual en principio esta bien, pero cuanto y como afecta las poblaciones de peces, difícilmente lo sabemos, lo sabrá Cendepesca, lo sabrá la Gerencia de Manglares y Humedales del Ministerio de Medio Ambiente, lo sabrá ICMARES, pues si no lo saben ellos difícilmente alguien lo sabrá. Y aun así se otorgan permisos para el curileo, pesquería, salineras y camaroneras, como podemos autorizar la explotación de un recurso sin saber cuanto podemos utilizar, y como las otras actividades como el ocio (desarrollo hotelero y de pesca deportiva) está afectando esos mismos recursos. La realidad de nuestros manglares es una nube de desconocimiento que aun mayor que la de tierra dulce.

Además de esto tenemos playas increíbles que pudieran ser destinos de ocio sorprendentes, pero que se están desarrollando mal, el tan afamado Royal Decameron de Los Cobanos es un ejemplo de cómo no se tienen que hacer las cosas, pregunten ustedes donde van a parar las aguas de desecho, ahí tan cerca del área natural protegida de Los Cobanos, nuestra única y gloriosa reserva marina. En esa misma zona tenemos el intento de hacer un muelle de cabotaje para yates por parte de el club privado Las Veraneras, este por suerte se ha detenido antes de realizaran más daño, pero aun así si no hubiera sido por el trabajo y dedicación de algunos cuantos entes privados, esta actividad se hubiera desarrollado, y en el caso de Los Cobanos me vale poco la escusa que todos ponen de decir, que como ya está tan deteriorado un poco más no importa, no lo considero valido. La biodiversidad que el área natural protegida marina de Los Cobanos alberga es importante, para el país y es un ejemplo de arrecife rocoso muy raro en la costa pacífica americana.

Habrá también que estar muy atento al desarrollo turístico de grandes hoteles que se desarrollarán en oriente, hay playas increíbles con un potencial grandísimo que si no están bien pensadas para ser polos de verdadero desarrollo sostenible pudiera ser fuentes de un desastre ecológico muy grande, en cambio si se piensan y ejecutan bien podrían ser un ejemplo de cómo el desarrollo y la conservación del medio ambiente pueden ir de la mano.

Esto es lo que vemos, la pregunta realmente es que hacemos por lo que no vemos, el efecto de los ríos contaminados que desembocan en el mar, la pesquería de altamar, la utilización de nuestras océano para el transporte de drogas, que control existe sobre este territorio, si tan grande es nuestra oportunidad de desarrollo, así o más grande es la posibilidad de ilegalidades, el aleteo de tiburón, la práctica no adecuadas de pesquería, las redes que arrastran delfines o tortugas, que control real tenemos sobre esto, si en las países más desarrollados no logran tener un verdadero control, en nuestro país ¿que estaremos haciendo? La respuesta es nada o casi nada, que no es lo mismo, pero es igual.

domingo, 20 de enero de 2008

Columna transversal: SOBRE ETICA Y GUERRILLA

Tratando de entender cómo un movimiento insurgente pudo haberse pervertido como las FARC, me vienen a la mente las discusiones que se armaron en uno de los campamentos guerrilleros del ERP en Morazán, cuando yo exhibí un video que había traído de México, con un discurso del jefe de la guerrilla colombiana M-19, Jaime Bateman, en un campamento en algún lugar remoto de la selva de su país.

Había una concentración de más de mil guerrilleros, bien uniformados, bien armados, bien barbudos, bien machos. A nivel de imagen una muestra de fuerza, comparable con el acto de juramentación de la Brigada Rafael Arce Zablah del ERP que filmamos en el 1983 en Agua Blanca, Morazán.

La reacción de nuestros combatientes, cuando vieron el video del M-19 era asombro, admiración, orgullo, optimismo. Se identificaron con sus homólogos, porque los vieron fuertes.

Empezó a hablar Bateman. Uno de los hombres más carismáticos que he escuchado hablar. El arquitecto de acciones guerrilleras audaces como el secuestro de la espada de Simón Bolivar y la toma del Palacio de Justicia.

Bateman habló del crecimiento del M-19, de sus armas, de sus victorias. Aplausos, entusiasmo, consignas – en las dos audiencias, en Colombia y en Morazán. En el punto del clímax del fervor revolucionario –en la selva colombiana y en Morazán- Jaime Bateman grita sus preguntas claves: “¿Están orgullosos de ser guerrilleros?” – “¡Sí!”, contestan miles de combatientes en los dos campamentos. “¿Quieren ser guerrilleros?” – “¡Sí!”

“¡Esto es nuestro problema!”, grita Bateman, “por esto no podemos ganar. Así vamos pudrirnos en esta selva de mierda. Los revolucionarios no quieren ser guerrilleros sino profesores, médicos, ingenieros. Los revolucionarios del M-19 quieren cambiar el país, no quieren controlar un pedazo de selva....”

Silencio en el campamento selvático. Silencio en el campamento en el Cerro Gigante en las afueras de la ciudad de Perquín. Poco por poco, aplausos. Poco por poco, los combatientes colombianos y salvadoreños se pararon, levantaron el puño y empezaron a corear: “¡A cambiar el país!”

En este momento crucial de la historia de la guerrilla colombiana –y también de la nuestra-, Jaime Bateman supo conducir a sus guerrilleros a salir de la selva, a negociar la paz, a convertirse en fuerza política, a cambiar el país. El comandante Tirofijo de las FARC hizo lo contrario. Él y sus FARC aun están en la selva. La vía de Bateman resultó ser la más difícil, la más audaz, la más sacrificada, pero también la más efectiva: Él y cientos de otros dirigentes de M-19 murieron en el camino de la selva a la ciudad, de la guerra a la política. Más que de las FARC que se atrincheró en las selvas, en el narcotráfico y en la industria de los secuestros. Pero hoy, los ex-guerrilleros del M-19 constituyen una fuerza política del cambio formidable.

Cuento esta historia, porque me parece que en esta disyuntiva de la guerrilla colombiana, que describió Bateman en su discurso en la selva, las FARC tomaron el camino equivocado.

En Morazán, aquel día del año 1985 cuando vimos el discurso de Bateman, hubo la primera discusión de fondo, entre combatientes y comandantes del ERP, sobre la dialéctica de guerra y negociación, sobre la responsabilidad del guerrillero de cambiar el país, sobre guerra popular prolongada e insurrección... Creo que Jaime Bateman, el gran guerrillero colombiano, aportó un poquito a la madurez de la guerrilla salvadoreña que supo hacer la guerra y también supo hacer la paz, siempre para cambiar el país.

- - - -

Publicamos la semana pasada un artículo de Joaquín Villalobos sobre las FARC de Colombia y sus rehenes. En vez de terminar una columna mía sobre el tema, preferí reproducir la posición muy controversial, pero también muy competente, de un ex-líder guerrillero.

Leyendo los cientos de opiniones que sobre el tema han salido en estos días en Colombia, Venezuela y otras partes, tomo conciencia que la política de secuestros de las FARC y la manera como Hugo Chávez está explotando el problema nos obligan a reflexiones muy de fondo sobre la ética de la izquierda. Sobre todo de la izquierda armada. Tal vez la ética no importe tanto mientras ser de izquierda es cuestión discurso, pero en el momento que es cuestión de vida o muerte, enfrentar los problemas éticos de la política es indispensable.

Hay muchos en la izquierda salvadoreña quienes critican de traidor a Joaquín Villalobos por su dura posición contra las FARC. El hecho que Villalobos intervino en la política colombiana, no como asesor de “los hermanos de las FARC” (como se expresan Daniel Ortega y Hugo Chávez), sino del gobierno colombiano, es interpretado como muestra que ha cambiado de bando. Como si hubiera un bando que comprende a toda la izquierda del continente, sobre todo la izquierda relacionada con luchas armadas – y otro bando opuesto que incluye a todos los gobiernos que no son de izquierda.

Joaquín Villalobos entrega la mala -y para muchos incómoda- noticia que no existe este mundo de dos bandos. Y por lo tanto, no existe ninguna lógica ni mucho menos obligación ética para todos que nos entendemos como gente de izquierda de tratar con complacencia o incluso solidaridad a las manifestaciones perversas, reaccionarias, autoritarias e inhumanas de movimientos o gobiernos que se declaran de izquierda (o antiimperialistas, como en el caso de Irán).

Por lo contrario: Para la izquierda hay una obligación moral y un compromiso político-ideológico de criticar, enfrentar, combatir los crímenes y abusos a los derechos humanos cometidos por guerrillas, movimientos o gobiernos de izquierda. Para mi, como hombre de izquierda, no hay crímenes que más me duelen y que más me siento obligado a condenar e intentar de evitar que los crímenes cometidos a nombre de la izquierda.

La manera cómo las FARC toman, mantienen, maltratan y explotan comercial y políticamente a cientos de rehenes cabe en esta categoría de crímenes. Frente a esto, la posición consecuente de izquierda es la de Villalobos, no la de Hugo Chávez. Al haber logrado la libertad de dos rehenes, el paso siguiente obligatorio, desde cualquier perspectiva ética, no era premiar a las FARC y quitarles la etiqueta de terrorista e criminal, sino denunciar que siguen con la misma práctica inhumana y exigir la inmediata liberación de todos los demás rehenes. Incluyendo a los militares y policías. Incluso si fueran considerados prisioneros de guerra, no pueden ser tratados así. Si las FARC quieren ser reconocidas como fuerza beligerante, lo primero que tendrían que hacer es someterse a las reglas establecidas en la Convenciones de Ginebra.

Las prácticas de las FARC atentan contra la credibilidad de la izquierda. Hay que pararlas. Esta es la posición de la izquierda democrática en Colombia y Venezuela. Complacencia y falsa solidaridad son traición, no la crítica.

jueves, 17 de enero de 2008

LEGITIMIDAD A CAMBIO DE REHENES MALTRATADOS

Cuando comencé a conocer el conflicto colombiano me costó creer que los jefes de las FARC viajaban en vehículos con aire acondicionado y que sus campamentos tenían muchas comodidades; igual me sorprendió el evidente sobrepeso de algunos de sus comandantes. La guerra civil salvadoreña se explicaba por el exceso de poder del Estado, contrariamente, el conflicto colombiano se explica esencialmente por la debilidad del Estado en el control de su propio territorio. Colombia tiene lugares donde no hubo gobierno durante más de 40 años. Este vacío lo llenaron paramilitares, guerrilleros, narcotraficantes y bandidos que se convertían automáticamente en autoridad, bajo la indiferencia o anuencia de los gobiernos.

Los guerrilleros salvadoreños disputamos en combate cada metro cuadrado de nuestro pequeño país a gobiernos autoritarios sostenidos militarmente por los Estados Unidos. En Colombia, por el contrario, las FARC han sido una guerrilla sedentaria, que sin combatir mucho controló extensos territorios en los que no había gobierno. Por ello llevan 43 años en el monte y algunos de sus jefes han muerto de viejos. Sin embargo, en la misma Colombia, el Movimiento 19 de Abril (M-19) fue la primera guerrilla latinoamericana que, a costa de muchos muertos, negoció reformas políticas democráticas. Ahora el M-19, como parte del Polo Democrático, es la segunda fuerza del país. Es decir, que en Colombia la izquierda podría ganar las próximas elecciones, como ya ocurrió en Chile, Argentina, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Brasil, Perú, Panamá, República Dominicana, Venezuela, Guatemala y Nicaragua.

Hay quienes continúan viendo a Latinoamérica como repúblicas bananeras en las que la violencia política es legítima. El mapa, los tiempos y el dinero de la cocaína coinciden con el crecimiento de la violencia de las FARC en los 90. Antes de eso eran una insurgencia perezosa, y por lo tanto poco relevante. En 1990, al morir su líder político Jacobo Arenas, las FARC se quedaron sin contención ideológica frente a los cultivos de coca que proliferaban en sus territorios. Comenzaron extorsionando narcotraficantes y terminaron de dueños de la mayor producción de cocaína del mundo. Transitaron de última guerrilla política latinoamericana a primer ejército irregular del narcotráfico, convirtiéndose en un reto real para el Estado colombiano.

Los gobiernos de los últimos 20 años tuvieron que comenzar a revertir la debilidad del Estado y a corregir abusos pasados. Primero acordaron la paz con las insurgencias políticas, luego desarticularon a los grandes carteles de narcotraficantes que dirigía Pablo Escobar, seguidamente un Gobierno bogotano inventó formas exitosas de combatir la cultura de violencia, y finalmente iniciaron la recuperación del campo. Propusieron negociaciones a las FARC que fracasaron debido al secuestro de doce parlamentarios que fueron ejecutados en junio de 2007. La fuerza del Ejército y la Policía crecieron y se desplegaron de forma permanente en los 1.120 municipios de Colombia. Los paramilitares empezaron a ser combatidos y desmovilizados. Los jefes guerrilleros perdieron sus vehículos con aire acondicionado y sus campamentos con refrigeradora. Acorralados, incurrieron en el terrorismo. Ciento diecisiete pobladores murieron refugiados en la iglesia de Bellavista cuando ésta fue destruida por las FARC; un coche bomba con 200 kilos de explosivos demolió un club bogotano lleno de familias; esto se volvió cotidiano, y los civiles muertos y heridos sumaron miles. Sin embargo, ahora la violencia de las FARC es decadente y en el 2007 no pudieron realizar una sola toma u hostigamiento a los poblados que controla el Estado. Sus combatientes se desmovilizan masiva y voluntariamente, 2.400 sólo el año pasado, y hay evidencia pública de que algunos jefes guerrilleros han recuperado las comodidades perdidas en el territorio venezolano.

Las FARC no tienen futuro como guerrilla, aunque lo tengan como narcotraficantes. La inmensa selva colombiana les facilita mantener a los rehenes que secuestraron en el pasado y usarlos cómo su último cartucho político. Las duras condiciones en que mantienen a éstos evidencian desmoralización y pérdida de control; ni siquiera sabían dónde estaba el niño Emmanuel. Las FARC hicieron del secuestro, la extorsión y el narcotráfico sus principales actividades, son los mayores secuestradores del planeta. Una insurgencia negocia a partir de la legitimidad política de sus demandas o de la fuerza militar que detenta, pero exigir legitimidad a cambio de rehenes maltratados y amenazados de morir, equivale a pedir respeto por ser malvado. El anti-neoliberalismo no justifica explotar el dolor de las familias de los rehenes. Si Chávez estuviera sólo ayudando a salvar rehenes sería positivo, pero su reconocimiento político a las FARC, reaviva la violencia colombiana, le abre las puertas de su país a la cocaína y lo convierte en protector de unos crueles narcoterroristas.

(Publicado en El País, Madrid, el 16 de enero 2008)