miércoles, 30 de enero de 2008

Columna transversal: Sobre periodismo

Lástima que no estuve cuando la ronda de periodistas que los jueves debatimos con Nacho en el canal 33 trató el tema de los medios de comunicación y la libertad de expresión. No estuve, porque me encuentro en Caracas, Venezuela, en misión de reportero.

Me hubiera encantado pelear con Nacho, Lafitte, Carlos Dada y Chico Valencia sobre el papel que jugamos los periodistas, sobre las limitaciones y los retos que nos plantean, en el ejercicio de nuestro oficio, tanto las empresas mediáticas como las burocracias partidarias y estatales.

Tengo experiencias muy variadas y desde diferentes perspectivas sobre el tema. Participé cuatro veces en procesos de construcción de medios que se proponían romper las limitaciones que al periodismo y la libertad de expresión suelen imponer los intereses económicos de los medios comerciales y los intereses políticos de los dueños.

El primer intento, la fundación del periódico Die Tageszeitung en Berlin, fue exitoso. Igual que en los casos de Liberation, en Paris, El País, en Madrid, y La Jornada, en México, logramos establecer una empresa periodística en manos de miles de accionistas quienes invirtieron no para ganar dinero sino para asegurarle el máximo grado de independencia al proyecto periodístico. 30 años después, el Tageszeitung sigue existiendo, sigue siendo progresista e irreverente frente a los poderes políticos y económicos…y sigue siendo pobre. Pero sigue siendo independiente.

El segundo intento en que tuvo la suerte de poder participar -la construcción de una radio insurgente en plena guerra, Radio Venceremos- fue un inmenso éxito... durante la guerra. Pero la Venceremos fracasó en la transición a la paz, igual que su hermana gemela Radio Farabundo Martí. E igual que cualquier otro intento posterior del partido FMLN de levantar un medio de comunicación. Vea CoLatino, vea Radio Maya, vea los intentos de crear revistas. Todos fracasaron, porque no lograron profesionalidad. Y no pudieron lograr profesionalidad porque la profesionalidad periodística, por definición, es imposible sin independencia, o sea bajo tutelaje de un partido.

Con esta lección bien aprendida, varios periodistas que durante la guerra habíamos participado en medios insurgentes, salimos de nuestras respectivas militancias y fundamos Primera Plana. Mi tercer experimento con la construcción de un medio independiente. Fracasó, porque no logramos reproducir el esquema exitoso de una empresa periodística en manos de sus periodistas y sostenida por una gran cantidad de pequeños inversionistas. Fracasó como empresa, pero hizo escuela y rompió moldes como experimento periodístico. Primera Plana cerró, pero dejó plantado el reto de la modernización, la profesionalidad y la ética de la profesión.

En el cuarto intento ya no participé en la fundación, pero sí, aunque de manera más periférica, en la construcción de un medio independiente: El Faro. Este periódico digital, así como el Tageszeitung alemán, mantiene su independencia de intereses económicos y políticos-partidarios, pero a un gran costo: la permanente pobreza, la imposibilidad de crecer. El Faro, como varios medios alternativos, no puede realmente competir con los medios comerciales. Pero puede complementarlos, corregirlos, obligarlos a trabajar mejor. Cosa que el CoLatino no puede, por su amarre fatal a un partido y la poco calidad periodística resultante.

Los medios que no dependen de poderes económicos o políticos establecidos, casi por definición están condenados a quedar chiquitos. Chiquitos pero poderosos por el grado de independencia y calidad. Pero económicamente débiles, con poca capacidad de inversión, con circulación limitada, con salarios bajos que limitan la contratación o la retención del talento editorial. La única excepción es El País. Y en este caso habría que estudiar si este periódico sumamente exitoso y poderoso económica y políticamente no ha perdido la independencia del aparato editorial del aparato comercial. No sé. Quisiera seguir creyendo que existe un periódico que sea independiente y rico.

Pero los que no trabajan y publican en medios como los aquí descritos, sino en medios donde la labor periodística suele encontrar limitaciones o incluso perversiones cuando chocan con los intereses empresariales, comerciales y políticos de sus familias dueñas o consorcios accionistas, tampoco están condenados a hacer mal periodismo. Tienen más limitaciones, más obstáculos, hay cosas que no pueden hacer. Pero si trabajan profesionalmente y si saben aprovechar bien la necesidad de cualquier medio de mantener espacios plurales y abiertas al enfoque profesional y crítico, pueden hacer grandes y valiosos aportes al periodismo. Cantidad de periodistas en todos los medios comerciales lo están haciéndo.

Pero igualmente es cierto que periodistas con menos nivel de profesionalidad y ética, periodistas más oportunistas, tienen en los medios comerciales –y en los que dependen de partidos o del Estado- grandes espacios de hacer mal periodismo. A menos que las empresas comerciales lleguen a tener direcciones editoriales con mucho poder frente a las gerencias financieras; direcciones que no toleran mediocridad, sumisión y oportunismo. Cosa que realmente existe en algunos países con gran desarrollo periodístico (vea publicaciones como el New York Times, Le Monde, Der Spiegel...), pero que tampoco es imposible en países como El Salvador. Cecilia Gallardo, cuando dirigió la Prensa, dio a sus redactores bastante espacio e independencia editorial, a cambio de exigirles calidad. Y quien quita que un experimento de este tipo puede tomar fuerza en cualquiera de nuestros medios. Hay una verdad: los medios que garantizan a su aparato editorial mayor independencia, suelen ser más exitosos. Económicamente, periodísticamente, y por ende, políticamente. Es cuestión de credibilidad. Y vale más que la fidelidad ideológica.

Decir que cualquier medio, sólo porque sus propietarios sean parte de la élite económica del país, es incapaz de mantener pluralidad y profesionalidad en la cobertura, sobre todo de procesos electorales, es una falacia. A los medios hay que criticarlos por sus hechos y omisiones, no por sus accionistas. A los periodistas hay que criticarlos cuando no aprovechan y defienden los espacios existentes, no por la posición social y política de sus jefes.

El hecho que los medios tengan líneas editoriales, es legítimo. Que sus líneas editoriales obliguen a los periodistas a manipular y filtrar la información, esto sí es criticable.

Que en un periódico de derecha escriban gente de derecha opiniones y análisis de derecha, es legítimo. El problema comienza, cuando no existen otras opiniones. Y cuando periodistas que no son de derecha se sienten obligados a opinar de derecha. Y el problema se vuelve serio, cuando los periodistas se ven obligados o tentados a mentir, a manipular o a omitir hechos, para quedar bien con la posición política de sus jefes o de los dueños del medio o de los amigos y clientes de los dueños.

Hablo de derecha porque aquí no hay medios de izquierda. Pero obviamente no es un problema de derecha o izquierda, sino un problema de oportunismo o profesionalidad.

Si en el debate con Nacho me hubieran preguntado si los medios están maltratando al candidato del FMLN, hubiera dicho: Hasta ahora no lo veo, en general ha tenido un trato bastante generoso y gentil. Llegó tarde a la entrevista con Nacho – y en vez de quitarle 10 minutos (lo que hubiera sido justo), le dio una hora más. En la Prensa Gráfica le dieron un espacio hasta sospechosamente grande para presentar su candidatura. En los debates de los jueves Nacho incorporó a Chico Valencia para asegurar que siempre haya quien defienda a Funes...

Pero si yo fuera Mauricio Funes -y conociendo el medio como él-, me prepararía no sólo para pegar fuerte, sino también para aguantar golpes fuertes. De todos modos, en política electoral no hay mala cobertura. Toda cobertura es positiva. Y a veces, la cobertura mal intencionada sirve más al candidato que la cobertura sumisa sirve al contendiente.

martes, 29 de enero de 2008

Diesel de Venezuela ¿por qué no?

El Diesel de Venezuela, ha generado nuevamente escándalo político. La verdad es que no entiendo el porqué, los usuarios tienen la opción de tener diesel $0.30 más barato. Lo cual está bien, podría estar mejor. El resto de compañías han tenido que bajar un poco los precios por la absurda diferencia de precios, así que eso nos ayuda y mejora nuestra situación financiera. Y todo hecho dentro de las leyes del mercado y el liberalismo. Hay ahora un producto barato que está haciendo que los precios bajen. Entonces ¿por qué es que las compañías petroleras comienzan a hablar de regulación de precios, de intervención del estado?, si cuando solo eran ellas, el mercado debía regular.

Ciertamente el petróleo Venezolano (el diesel), tiene un fuerte componente político por que el precio al que lo venden tiene que estar subsidiado, o por lo menos no debe de haber una ganancia tan grande como la de las petroleras comerciales que operan en El Salvador (Shell, Esso y Texaco). Esto es un favor político a los amigos de Hugo Chávez, que tienen meses, hasta años, de estar diciendo que el siguiente mes venía la gasolina barata, al fin lo lograron. No es de extrañar que la mayoría del diesel venezolano se venda en Soyapango. Pero, ¿por qué solo el petróleo venezolano es político?, ¿por qué solo los amigos de Chávez son políticos?, ¿por qué es una distorsión del mercado cuando el precio es hacia la baja?, será porque está afectando los intereses del gran capital y en este caso ni siquiera la argollita nacional.

El resto del petróleo que consumimos viene de Arabia Saudí, Irán, Irak, Libia, etc. Ninguno de estos son un ejemplo de democracia, ni de libertades, así que cual es la diferencia con Chávez, ¿que este no es la opción de las grandes compañías?, ¿que es anti-sistema y anti-Estados Unidos?, bueno, no me parece tan mal y no me parece justificación suficiente para impedir que nos de diesel barato. No me parece justificación para que las grandes petroleras sigan obteniendo grandes ganancias.

Este diesel, habría que preguntarse si es de igual calidad que el que normalmente compramos en El Salvador, debería de estar auditado, así como la misma auditoria debería de pasar a las compañías distribuidores tradicionales. Deberíamos tener cuentas claras y transparencia. También hay que considerar si esta operación la podrán seguir manteniendo, ya que durante meses, y casi años, han estado ofreciendo petróleo venezolano barato y es hasta ahora que traen diesel, para sus amigos buceros, y solo para Soyapango y alrededores. ¿Podrán mantenerlo?

Esto último nos lleva realmente al asunto más importante de todos, no es un poco contradictorio que en vez de tratar de fomentar la inversión en combustibles alternativos, sigamos subsidiando nuestra dependencia al petróleo. Y es que si de verdad esto fuera una política de izquierda real, no solo de camisas rojas, la inversión no sería falsa, escasa y de subsidio a un virus que nos afecta, sino sería radical, distinta y provocadora, como los combustibles alternativos, ahí si estamos hablando de una propuesta radical de izquierda, profunda y revolucionaria, no parchecitos populistas. Y es que no me importan de donde venga el petróleo, el de Venezuela por lo menos es barato, pero no podemos seguir con nuestra absurda dependencia, que parece más fuerte que la adicción al cigarro, comienza a llegar la hora de tomar mediadas reales y no para ayudar a nuestro amigos buceros, ni para ganar votos, ni para tener grandes ganancias, sino para ayudar a solventar los problemas del país.

En estos momentos se encuentra ya en funcionamiento la planta de biodiesel de la empresa SunEnergyCorp, deberíamos voltear esta empresa, y no al petróleo barato. Ciertamente una sola planta probablemente no sea la solución, pero es un comienzo en la dirección correcta. Un efecto positivo de los altos precios del combustibles, es la racionalización del consumo, muchos me argumentas que esta curva no existe, que los combustibles siempre se van a seguir consumiendo y en grandes cantidades a pasear del precio que puedan tener, pero esto tiene que tener un limite, si no fueron los tres dólares, serán cuatro, o serán cinco por galón los que harán tener una exigencia mayor por la racionalización del consumo. Y si en vez de tener un impuesto de $0.10 para financiar buses inservibles, contaminantes y asesinos, tenemos un impuesto de $1.00 para tener un sistema de transporte público funcional, e inversión en fuentes de combustibles alternativos, ahí estaré de acuerdo y comenzaremos a caminar en la dirección correcta.

Mientras tanto, las compañías petroleras, que se asustan por seis distribuidores con diesel de Venezuela, que se sigan asustando hasta que nos presenten números reales y creíbles. Cuando veamos que realmente sus márgenes de ganancia son muy estrechos y realmente no pueden competir, entonces será la hora de tomar medidas, cuando sean sinceros. Mientras tanto, se pueden seguir asustados.

jueves, 24 de enero de 2008

Columna Transversal: ¿LÍDER O TÍTERE?

No sé si Mauricio Funes realmente está tratando de producir una apertura en el FMLN. Si lo está tratando –y ¿por qué no darle el beneficio de la duda?-, es sin éxito. Por lo contrario, el partido lo está poniendo en su lugar. En este caso, en el lugar de alguien que han contratado para prestarle una cara electoral nueva al partido, pero sin capacidad de decisión.

Se supone que el candidato por lo menos quiere ganar. Suficiente razón para insistir en una estrategia diferente para San Salvador. El candidato presidencial necesita que el FMLN gane San Salvador en la primera fecha electoral del 2009, para no perder en la segunda la presidencia. La primera elección –la de alcaldes y diputados- marca la tendencia. Además necesita que la oferta de la izquierda para San Salvador sea muestra clara de apertura, de concertación, de vocación pluralista, de capacidad de construir alianzas. Un concejo capitalino no partidario, sino compuesto por personalidades reconocidas y en el cual el FMLN no es dominante, sería esencial para mostrar que un gobierno de Mauricio Funes no necesariamente sería un gabinete partidario y de ortodoxos. Cosa que hasta ahora a todo el mundo, incluso a gente de izquierda, cuesta imaginarse.

Sin embargo, en medio de estas discusiones el FMLN ya decide la candidatura de Violeta Menjívar. Opta por el continuismo. No viene el cambio, sin más de los mismo. Además se premia a una gestión fracasada. Gran bofetada, no sólo para los potenciales aliados -sobre todo para el CD y muy en particular para Héctor Dada-, sino directamente para el candidato presidencial. Además, un mensaje claro que en el Frente mandan los mismos de antes, y que sigue siendo una fuerza conservadora, miedosa, acomplejada...

Hay algunas decisiones pendientes (o tal vez ya tomadas, pero pendientes de ratificar y asumir públicamente) que permitirán medir cuánto espacio el FMLN está cediendo a Mauricio Funes para ganar credibilidad como alguien que tiene autoridad, capacidad de decisión y de marcar rumbo, arrastrando al partido a mayores aperturas, imponiéndose como futuro gobernante sobre las resistencias partidarias y clientelistas. Sólo hay que observar el proceso de toma de estas decisiones, para saber si Mauricio Funes tiene madera de candidato ganador.

Primero, la decisión sobre la alcaldía capitalina. O es más de lo mismo o es apertura y capacidad de rectificación.

Segundo, las decisiones sobre alianzas. En San Salvador se va mostrar si el Frente tiene disposición a construir una alianza o si espera adhesiones. Si no pueden negociar con el CD sin imposiciones y humillaciones, mucho menos lo lograrán en política nacional. De la manera cómo logren o no logren formar un concejo plural para San Salvador, se puede deducir cómo formarían gabinete de gobierno.

Parece que estas dos primeras batallas ya las perdió el candidato. Puede tratar a esconder la derrota diciendo que está de acuerdo con la nominación de Violeta Menjívar, pero esto hace aun más grave la derrota porque muestra, aparte de falta de autoridad, falta de carácter del candidato.

La tercera decisión clave es la composición del comando de campaña. Funes ya perdió todo –internamente y las elecciones- si permite que la campaña sea dirigida por los cuadros principales de la ortodoxia como José Luís Merino, Sigfrido Reyes, Roberto Lorenzana, Sánchez Cerén y Medardo González. Se corta en seco la expectativa de cambio, apertura, creatividad, que muchos centran en la figura del candidato.

Por más que Funes, como lo hizo en el acto conmemorativo de los Acuerdos de Paz, explique que los hombres cercanos a él son precisamente los capos del partido, no significa que sean de su confianza y que sirvan para proyectar que el cambio viene. Estos hombres no se le despegan, pero por desconfianza, por miedo al cambio.

Por más que Funes trate de esconder este conflicto, él sabe que su discurso sólo puede tener credibilidad si logra poner otro tipo de gente a la cabeza de su campaña, otros voceros, otros interlocutores. El problema es, que los interlocutores que sí tendrían credibilidad en la sociedad, no gozan de la confianza de la Comisión Política.

La cuarta decisión clave será la selección de los candidatos principales para la Asamblea. Si son los mismos, elegidos con los mismos criterios de lealtad al partido, pureza ideológica y sumisión a la Comisión Política, no habrá fuerza parlamentaria disponible para articular y sustentar una política nueva que busque acuerdos de nación. En caso que el FMLN gane, no habrá masa crítica en la Asamblea para la concertación. En caso que no gane, no habrá quien rompa con la polarización y obstrucción. Sería más de lo mismo, con o sin gobierno.

Y por último, el programa. Ya se vislumbra que el programa será más moderado que el discurso tradicional del FMLN. Pero para darle credibilidad a los virajes programáticos –abandonar la consigna devolverle al país el colón; asumir el TLC; dar seguridad jurídica y política a la empresa privada- no es suficiente modificar el lenguaje. Es indispensable una discusión pública –no en mesas con organizaciones simpatizantes- sobre estos virajes. Hace falta un congreso del partido que debata y asuma los cambios programáticos. Si el billete del colón era símbolo de la campaña de Schafick, no es suficiente –ni mucho menos transparente- simplemente ya no hablar del colón.

De estas decisiones que partido y candidato tienen que tomar depende si al fin Mauricio resulta siendo un líder del cambio o sólo un señor que juega este papel.

(Publicado en El Diarío de Hoy, San Salvador, el 24 de enero 2008)

Los precandidatos de ARENA no convencen ni a su propio partido.

La oferta de presidenciables de ARENA parece pobre, al parecer ni ellos mismo están convencidos de alguno de sus candidatos, siguen saliendo nombre y opciones. Pareciera una lucha de poderes, pero más bien creo que es que de las opciones que tienen en la mesa no hay ninguna que llena las expectativas. Eso es muy complicado, porque si ni sus propias bases o autoridades convencen difícil lo tendrá en la elección general.

Pancho Laínez, parece ser un una buena persona y su gestión como Canciller ha sido buena, a diferencia de los ejemplos de política exterior pleitista que tuvo el gobierno de Paco Flores, en esta gestión ha regresado un poco de serenidad y se han logrado hacer muchas cosas importantes donde el Canciller ha tenido un muy buen papel, no se ha debilitado como muchos de los miembros del actual gobierno, porque su gestión no ha sido hacia el interior del país, lo cual lo hace menos visible. Falta que ver si también tiene la fuerza y la autoridad necesaria para poder domar a las fieras que habitan en su partido. Falta que ver si cuando hable, la gente crea realmente en sus propuestas, que si promete una reforma fiscal será realmente capaz de llevarla acabo y enfrentarse a los poderes fácticos de este país.

Otro de los precandidatos es Luis Mario Rodriguez, quien fuera el secretario jurídico de la presidencia, no parece un buen candidato, la gestión de este gobierno no ha sido buena y este parece muy ligado a lo actual, continuismo, no es lo que necesitamos. Necesitamos cambios, pero no cualquier cambio, uno bien pensado, uno coherente. Hugo Barrera quien es otro precandidato que parece ir muy en serio, aunque es una persona de carácter, que puede plantarle cara a cualquiera, sus posturas ideológicas son muy de derecha y la verdad El Salvador no necesita eso. Ana Vilma de Escobar no parece tener los apoyos necesarios ni siquiera dentro de su partido, mucho más difícil lo tendrá en una elección general. Y así en ARENA parece que no encuentran la formula necesaria o la persona justa que motive lo suficiente para tener todo el apoyo del partido.

Difícil situación en la que parece que nos encontraremos, tendremos que elegir entre un Mauricio Funes que poco a poco nos está decepcionando, no parece que sea realmente una candidatura de cambio, todos los que lo rodean son los mismos, todavía no hemos visto un programa o un atisbo de cual será su gabinete de gobierno, esperemos que ahí allá cambio. Y la otra opción será un candidato de ARENA que de momento no convence ni a su propio partido, o será que alguno de los mencionados si se atreve a comenzar a perfilar un candidatura solida, incluyente, que la mejor gente del país esté de su lado o que por lo menos no sea lo peor del país de lo que se rodee, que los lazos y las manos no llegue atadas, sino que lista para hacer un gobierno por El Salvador y no como estamos acostumbrados por unos cuantos amigos.

Mientras todo esto avanza lo salvadoreños tenemos que seguir exigiendo que ya sea ARENA o el Frente nos presenten alternativas válidas. Donde si podamos sentirnos parte y donde si sea un cambio, no necesariamente de partido, pero si de forma de hacer gobierno. Por favor creemos alternativas, ya mucho tenemos de tratar de votar por el menos peor.

lunes, 21 de enero de 2008

Nuestro mar en el olvido

Los océanos han sido siempre lugares indómitos, desde las historias de los piratas, hasta el tráfico de drogas, el mar es un lugar donde ocurren y se desarrollan una infinidad de actividades ilegales, y de actividades fundamentales para el desarrollo del planeta, los océanos son una fuente muy importante de alimentos, de canales de comunicación y de desarrollos productivos. En El Salvador existen aproximadamente 320 kilómetros de costa, lo cual pudiera parecer poco, pero son un recurso ampliamente desperdiciado, utilizado sin control y desarrollado a medias. El ocio, la investigación y la pesca deberían de ser un polo de desarrollo del país muy importante. Pero no vale cualquier desarrollo ni vale cualquier manera de hacerlo.

Tenemos en nuestro país manglares que son “guarderías” importantísimas para la producción pesquera, deberíamos saber cuanto y cual desarrollo se puede realizar en los manglares a fin de que esta riqueza no se pierda, las historias de los tiburones de corral de mulas, o la infinidad de peces de la barra de Santiago son cosas del pasado, ya las poblaciones no son tan grandes como solían serlo, ya los tiburones de hasta cuatro metros que se veían en el Jiquilisco ya no se ven. Ahora hay amplias zonas dedicadas a salineras y camaroneras, lo cual en principio esta bien, pero cuanto y como afecta las poblaciones de peces, difícilmente lo sabemos, lo sabrá Cendepesca, lo sabrá la Gerencia de Manglares y Humedales del Ministerio de Medio Ambiente, lo sabrá ICMARES, pues si no lo saben ellos difícilmente alguien lo sabrá. Y aun así se otorgan permisos para el curileo, pesquería, salineras y camaroneras, como podemos autorizar la explotación de un recurso sin saber cuanto podemos utilizar, y como las otras actividades como el ocio (desarrollo hotelero y de pesca deportiva) está afectando esos mismos recursos. La realidad de nuestros manglares es una nube de desconocimiento que aun mayor que la de tierra dulce.

Además de esto tenemos playas increíbles que pudieran ser destinos de ocio sorprendentes, pero que se están desarrollando mal, el tan afamado Royal Decameron de Los Cobanos es un ejemplo de cómo no se tienen que hacer las cosas, pregunten ustedes donde van a parar las aguas de desecho, ahí tan cerca del área natural protegida de Los Cobanos, nuestra única y gloriosa reserva marina. En esa misma zona tenemos el intento de hacer un muelle de cabotaje para yates por parte de el club privado Las Veraneras, este por suerte se ha detenido antes de realizaran más daño, pero aun así si no hubiera sido por el trabajo y dedicación de algunos cuantos entes privados, esta actividad se hubiera desarrollado, y en el caso de Los Cobanos me vale poco la escusa que todos ponen de decir, que como ya está tan deteriorado un poco más no importa, no lo considero valido. La biodiversidad que el área natural protegida marina de Los Cobanos alberga es importante, para el país y es un ejemplo de arrecife rocoso muy raro en la costa pacífica americana.

Habrá también que estar muy atento al desarrollo turístico de grandes hoteles que se desarrollarán en oriente, hay playas increíbles con un potencial grandísimo que si no están bien pensadas para ser polos de verdadero desarrollo sostenible pudiera ser fuentes de un desastre ecológico muy grande, en cambio si se piensan y ejecutan bien podrían ser un ejemplo de cómo el desarrollo y la conservación del medio ambiente pueden ir de la mano.

Esto es lo que vemos, la pregunta realmente es que hacemos por lo que no vemos, el efecto de los ríos contaminados que desembocan en el mar, la pesquería de altamar, la utilización de nuestras océano para el transporte de drogas, que control existe sobre este territorio, si tan grande es nuestra oportunidad de desarrollo, así o más grande es la posibilidad de ilegalidades, el aleteo de tiburón, la práctica no adecuadas de pesquería, las redes que arrastran delfines o tortugas, que control real tenemos sobre esto, si en las países más desarrollados no logran tener un verdadero control, en nuestro país ¿que estaremos haciendo? La respuesta es nada o casi nada, que no es lo mismo, pero es igual.

domingo, 20 de enero de 2008

Columna transversal: SOBRE ETICA Y GUERRILLA

Tratando de entender cómo un movimiento insurgente pudo haberse pervertido como las FARC, me vienen a la mente las discusiones que se armaron en uno de los campamentos guerrilleros del ERP en Morazán, cuando yo exhibí un video que había traído de México, con un discurso del jefe de la guerrilla colombiana M-19, Jaime Bateman, en un campamento en algún lugar remoto de la selva de su país.

Había una concentración de más de mil guerrilleros, bien uniformados, bien armados, bien barbudos, bien machos. A nivel de imagen una muestra de fuerza, comparable con el acto de juramentación de la Brigada Rafael Arce Zablah del ERP que filmamos en el 1983 en Agua Blanca, Morazán.

La reacción de nuestros combatientes, cuando vieron el video del M-19 era asombro, admiración, orgullo, optimismo. Se identificaron con sus homólogos, porque los vieron fuertes.

Empezó a hablar Bateman. Uno de los hombres más carismáticos que he escuchado hablar. El arquitecto de acciones guerrilleras audaces como el secuestro de la espada de Simón Bolivar y la toma del Palacio de Justicia.

Bateman habló del crecimiento del M-19, de sus armas, de sus victorias. Aplausos, entusiasmo, consignas – en las dos audiencias, en Colombia y en Morazán. En el punto del clímax del fervor revolucionario –en la selva colombiana y en Morazán- Jaime Bateman grita sus preguntas claves: “¿Están orgullosos de ser guerrilleros?” – “¡Sí!”, contestan miles de combatientes en los dos campamentos. “¿Quieren ser guerrilleros?” – “¡Sí!”

“¡Esto es nuestro problema!”, grita Bateman, “por esto no podemos ganar. Así vamos pudrirnos en esta selva de mierda. Los revolucionarios no quieren ser guerrilleros sino profesores, médicos, ingenieros. Los revolucionarios del M-19 quieren cambiar el país, no quieren controlar un pedazo de selva....”

Silencio en el campamento selvático. Silencio en el campamento en el Cerro Gigante en las afueras de la ciudad de Perquín. Poco por poco, aplausos. Poco por poco, los combatientes colombianos y salvadoreños se pararon, levantaron el puño y empezaron a corear: “¡A cambiar el país!”

En este momento crucial de la historia de la guerrilla colombiana –y también de la nuestra-, Jaime Bateman supo conducir a sus guerrilleros a salir de la selva, a negociar la paz, a convertirse en fuerza política, a cambiar el país. El comandante Tirofijo de las FARC hizo lo contrario. Él y sus FARC aun están en la selva. La vía de Bateman resultó ser la más difícil, la más audaz, la más sacrificada, pero también la más efectiva: Él y cientos de otros dirigentes de M-19 murieron en el camino de la selva a la ciudad, de la guerra a la política. Más que de las FARC que se atrincheró en las selvas, en el narcotráfico y en la industria de los secuestros. Pero hoy, los ex-guerrilleros del M-19 constituyen una fuerza política del cambio formidable.

Cuento esta historia, porque me parece que en esta disyuntiva de la guerrilla colombiana, que describió Bateman en su discurso en la selva, las FARC tomaron el camino equivocado.

En Morazán, aquel día del año 1985 cuando vimos el discurso de Bateman, hubo la primera discusión de fondo, entre combatientes y comandantes del ERP, sobre la dialéctica de guerra y negociación, sobre la responsabilidad del guerrillero de cambiar el país, sobre guerra popular prolongada e insurrección... Creo que Jaime Bateman, el gran guerrillero colombiano, aportó un poquito a la madurez de la guerrilla salvadoreña que supo hacer la guerra y también supo hacer la paz, siempre para cambiar el país.

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Publicamos la semana pasada un artículo de Joaquín Villalobos sobre las FARC de Colombia y sus rehenes. En vez de terminar una columna mía sobre el tema, preferí reproducir la posición muy controversial, pero también muy competente, de un ex-líder guerrillero.

Leyendo los cientos de opiniones que sobre el tema han salido en estos días en Colombia, Venezuela y otras partes, tomo conciencia que la política de secuestros de las FARC y la manera como Hugo Chávez está explotando el problema nos obligan a reflexiones muy de fondo sobre la ética de la izquierda. Sobre todo de la izquierda armada. Tal vez la ética no importe tanto mientras ser de izquierda es cuestión discurso, pero en el momento que es cuestión de vida o muerte, enfrentar los problemas éticos de la política es indispensable.

Hay muchos en la izquierda salvadoreña quienes critican de traidor a Joaquín Villalobos por su dura posición contra las FARC. El hecho que Villalobos intervino en la política colombiana, no como asesor de “los hermanos de las FARC” (como se expresan Daniel Ortega y Hugo Chávez), sino del gobierno colombiano, es interpretado como muestra que ha cambiado de bando. Como si hubiera un bando que comprende a toda la izquierda del continente, sobre todo la izquierda relacionada con luchas armadas – y otro bando opuesto que incluye a todos los gobiernos que no son de izquierda.

Joaquín Villalobos entrega la mala -y para muchos incómoda- noticia que no existe este mundo de dos bandos. Y por lo tanto, no existe ninguna lógica ni mucho menos obligación ética para todos que nos entendemos como gente de izquierda de tratar con complacencia o incluso solidaridad a las manifestaciones perversas, reaccionarias, autoritarias e inhumanas de movimientos o gobiernos que se declaran de izquierda (o antiimperialistas, como en el caso de Irán).

Por lo contrario: Para la izquierda hay una obligación moral y un compromiso político-ideológico de criticar, enfrentar, combatir los crímenes y abusos a los derechos humanos cometidos por guerrillas, movimientos o gobiernos de izquierda. Para mi, como hombre de izquierda, no hay crímenes que más me duelen y que más me siento obligado a condenar e intentar de evitar que los crímenes cometidos a nombre de la izquierda.

La manera cómo las FARC toman, mantienen, maltratan y explotan comercial y políticamente a cientos de rehenes cabe en esta categoría de crímenes. Frente a esto, la posición consecuente de izquierda es la de Villalobos, no la de Hugo Chávez. Al haber logrado la libertad de dos rehenes, el paso siguiente obligatorio, desde cualquier perspectiva ética, no era premiar a las FARC y quitarles la etiqueta de terrorista e criminal, sino denunciar que siguen con la misma práctica inhumana y exigir la inmediata liberación de todos los demás rehenes. Incluyendo a los militares y policías. Incluso si fueran considerados prisioneros de guerra, no pueden ser tratados así. Si las FARC quieren ser reconocidas como fuerza beligerante, lo primero que tendrían que hacer es someterse a las reglas establecidas en la Convenciones de Ginebra.

Las prácticas de las FARC atentan contra la credibilidad de la izquierda. Hay que pararlas. Esta es la posición de la izquierda democrática en Colombia y Venezuela. Complacencia y falsa solidaridad son traición, no la crítica.

jueves, 17 de enero de 2008

LEGITIMIDAD A CAMBIO DE REHENES MALTRATADOS

Cuando comencé a conocer el conflicto colombiano me costó creer que los jefes de las FARC viajaban en vehículos con aire acondicionado y que sus campamentos tenían muchas comodidades; igual me sorprendió el evidente sobrepeso de algunos de sus comandantes. La guerra civil salvadoreña se explicaba por el exceso de poder del Estado, contrariamente, el conflicto colombiano se explica esencialmente por la debilidad del Estado en el control de su propio territorio. Colombia tiene lugares donde no hubo gobierno durante más de 40 años. Este vacío lo llenaron paramilitares, guerrilleros, narcotraficantes y bandidos que se convertían automáticamente en autoridad, bajo la indiferencia o anuencia de los gobiernos.

Los guerrilleros salvadoreños disputamos en combate cada metro cuadrado de nuestro pequeño país a gobiernos autoritarios sostenidos militarmente por los Estados Unidos. En Colombia, por el contrario, las FARC han sido una guerrilla sedentaria, que sin combatir mucho controló extensos territorios en los que no había gobierno. Por ello llevan 43 años en el monte y algunos de sus jefes han muerto de viejos. Sin embargo, en la misma Colombia, el Movimiento 19 de Abril (M-19) fue la primera guerrilla latinoamericana que, a costa de muchos muertos, negoció reformas políticas democráticas. Ahora el M-19, como parte del Polo Democrático, es la segunda fuerza del país. Es decir, que en Colombia la izquierda podría ganar las próximas elecciones, como ya ocurrió en Chile, Argentina, Uruguay, Ecuador, Bolivia, Brasil, Perú, Panamá, República Dominicana, Venezuela, Guatemala y Nicaragua.

Hay quienes continúan viendo a Latinoamérica como repúblicas bananeras en las que la violencia política es legítima. El mapa, los tiempos y el dinero de la cocaína coinciden con el crecimiento de la violencia de las FARC en los 90. Antes de eso eran una insurgencia perezosa, y por lo tanto poco relevante. En 1990, al morir su líder político Jacobo Arenas, las FARC se quedaron sin contención ideológica frente a los cultivos de coca que proliferaban en sus territorios. Comenzaron extorsionando narcotraficantes y terminaron de dueños de la mayor producción de cocaína del mundo. Transitaron de última guerrilla política latinoamericana a primer ejército irregular del narcotráfico, convirtiéndose en un reto real para el Estado colombiano.

Los gobiernos de los últimos 20 años tuvieron que comenzar a revertir la debilidad del Estado y a corregir abusos pasados. Primero acordaron la paz con las insurgencias políticas, luego desarticularon a los grandes carteles de narcotraficantes que dirigía Pablo Escobar, seguidamente un Gobierno bogotano inventó formas exitosas de combatir la cultura de violencia, y finalmente iniciaron la recuperación del campo. Propusieron negociaciones a las FARC que fracasaron debido al secuestro de doce parlamentarios que fueron ejecutados en junio de 2007. La fuerza del Ejército y la Policía crecieron y se desplegaron de forma permanente en los 1.120 municipios de Colombia. Los paramilitares empezaron a ser combatidos y desmovilizados. Los jefes guerrilleros perdieron sus vehículos con aire acondicionado y sus campamentos con refrigeradora. Acorralados, incurrieron en el terrorismo. Ciento diecisiete pobladores murieron refugiados en la iglesia de Bellavista cuando ésta fue destruida por las FARC; un coche bomba con 200 kilos de explosivos demolió un club bogotano lleno de familias; esto se volvió cotidiano, y los civiles muertos y heridos sumaron miles. Sin embargo, ahora la violencia de las FARC es decadente y en el 2007 no pudieron realizar una sola toma u hostigamiento a los poblados que controla el Estado. Sus combatientes se desmovilizan masiva y voluntariamente, 2.400 sólo el año pasado, y hay evidencia pública de que algunos jefes guerrilleros han recuperado las comodidades perdidas en el territorio venezolano.

Las FARC no tienen futuro como guerrilla, aunque lo tengan como narcotraficantes. La inmensa selva colombiana les facilita mantener a los rehenes que secuestraron en el pasado y usarlos cómo su último cartucho político. Las duras condiciones en que mantienen a éstos evidencian desmoralización y pérdida de control; ni siquiera sabían dónde estaba el niño Emmanuel. Las FARC hicieron del secuestro, la extorsión y el narcotráfico sus principales actividades, son los mayores secuestradores del planeta. Una insurgencia negocia a partir de la legitimidad política de sus demandas o de la fuerza militar que detenta, pero exigir legitimidad a cambio de rehenes maltratados y amenazados de morir, equivale a pedir respeto por ser malvado. El anti-neoliberalismo no justifica explotar el dolor de las familias de los rehenes. Si Chávez estuviera sólo ayudando a salvar rehenes sería positivo, pero su reconocimiento político a las FARC, reaviva la violencia colombiana, le abre las puertas de su país a la cocaína y lo convierte en protector de unos crueles narcoterroristas.

(Publicado en El País, Madrid, el 16 de enero 2008)

lunes, 14 de enero de 2008

Columna transversal: MI 10 DE ENERO

Escribo estas líneas el 10 de enero. Por más que trato a concentrarme en el presente -el primer debate entre periodistas en el Canal 33, que arranca hoy-, esta fecha me jala al pasado. Cumplo hoy 27 años de haber llegado a El Salvador. Llegué un 10 de enero de 1981, en un vuelo proveniente de Managua, junto a Hernán Vera, quien poco después adquiriera fama como “Maravilla”, locutor, editor, camarógrafo, editorialista de Radio Venceremos.

En la madrugada alguien, no me recuerdo quien, de la comandancia del ERP me había despertado con las palabras: “Despertate, Paolo, hoy es el día...” – “¿Día de qué?” – “Día de la ofensiva. Hoy comienza el desmadre. Te vas para San Salvador hoy, Hernán de va a recoger en media hora. ¡Apúrate! Te vas a perder la guerra...”

En el avión, Hernán trató de convencerme que no era broma. No le creí. En el camino de Comalapa a la ciudad, como no vi nada que indicaba el inicio de una guerra, le dije: “Ya ves, aquí todo es normal.” – “Y vos qué creés, que alguien va a anunciar la ofensiva en vallas sobre la autopista?”

Llegamos a una casa en la Layco, a dos cuadras del cuartel San Carlos. El que nos recibió, el seco Gustavo, nos dijo: “Bueno, faltan dos horas. A las 5 en punto comienza el deschongue. Las órdenes son: Aunque afuera haya fiesta, no salimos de esta casa hasta recibir instrucciones. Y no se asusten cuando escuchen bombazos, es con el San Carlos, no con nosotros.”

“Vaya pues,” dijo Hernán, “yo me voy a dormir para quitarme la goma de la despedida anoche. Puta, ¡qué fiestas saben hacer los nicas!”
“Yo también me voy a acostar, “ dijo Gustavo, “a saber si vamos a dormir en las próximas noches.”
“Paja me quieren dar,” me dije yo, “¿cómo van a estar tranquilamente dormidos si saben que hoy empiezan los combates?” Y me fui a dormir...

A las 5 de la tarde con 5 minutos pegué un brinco de la cama. Bombazos, tiroteos por todas partes. Ráfagas. Silencio. Nuevas ráfagas...

En la televisión películas de John Wayne. Nada de noticias. Sólo un comunicado que decretaba el toque de queda de 6 de la tarde hasta las 6 de la mañana. Alguien habló por teléfono con la novedad que el periodista venezolano Nelson Arrieti había sido capturado junto a los dos comandantes del ERP al cargo de las operaciones ofensivas en San Salvador. Me di cuenta que estaba sentado en la casa comúnmente conocida como la casa de los periodistas venezolanos, uno de los cuales ahora estaba preso y siendo interrogado. El segundo estaba sentado a la par mía y dijo: “A las 6 en punto salimos para Morazán. El único lugar seguro es ahora el frente de guerra.”

Pero estábamos en la casa de alguien que en estos momentos estaban siendo torturando para sacarle información sobre sus cómplices. Y los cómplices éramos nosotros. “¿Por qué no nos vamos a la mierda ya? Vamos al Camino Real donde está la prensa internacional?” – “Porque hay toque de queda. No llegamos ni a la esquina sin que nos disparan o detienen. Mejor nos quedemos aquí, estos malditos ahora están demasiado ocupados con sobrevivir, no van a venir a buscarnos...”

No llegaron. Ya nadie de nosotros durmió. Estábamos pendientes de cualquier ruido que podía indicar que iban a catear la casa. A las 6 en punto salimos hacía Oriente, en un microbús Volkswagen, Gustavo, Hernán y yo. Retenes de la Fuerza Armada, retenes de la guerrilla. Cerca de Zacatecoluca había un retén de las FPL, con cientos de camiones y buses atravesados para bloquear el paso.

“No hay paso,” dijeron los guerrilleros, “regrésense para San Salvador.” Hernán pidió hablar con el jefe de la unidad, le dijo quienes éramos y para donde íbamos. El tipo nos escribió un salvoconducto en una hoja arrancada de un cuaderno escolar: “Compañeros, estos periodistas son compañeros en misión importante para la revolución. Brindarles todo el apoyo. Firma Comandante XY, Frente Paracentral.”

Con este papelito pasamos todos los retenes guerrilleros. Los del ejército los pasamos con las credenciales que llevaban Gustavo y Hernán del Comité de Prensa de la Fuerza Armada COPREFA. Los soldados que revisaban estos papeles pensaban que éramos miembros del COPREFA. Casi se cuadraban.

Saliendo de San Miguel en la Ruta Militar hacía Santa Rosa de Lima, a dos minutos de haber pasado por el retén en frente de la Tercera Brigada, escuchamos en un noticiero que en el contexto de la captura de los dos comandantes del ERP y del periodista venezolano estaban buscando a otro periodista venezolano llamado Hernán Vera. Los dos manejaban una célula clandestina de periodistas salvadoreños e internacionales en apoyo logístico y de inteligencia al ERP.

Gustavo dijo: “Ya van a salir todos los nombres. Nelson conoce el mío y el tuyo, Paolo. Vamos a tener que entrar al frente los tres.”

El contacto con el frente nororiental era en las minas de San Sebastián, cerca de Santa Rosa de Lima. Llegamos a Santa Rosa de Lima. Un último retén militar. “¿Adónde se dirigen?” – “Al Amatillo, a la frontera.” – “Ahh, tienen miedo, periodistas culeros, váyanse a la mierda...”

Cuando agarramos la calle de polvo para San Sebastián, Hernán dijo: “Vaya, si ya no nos topamos con otra patrulla, estamos bien.” Era fácil de traducir: “Si en este trayecto, que no lleva a ninguna parte sino a tierras bajo control de la guerrilla, nos encontramos con una patrulla, estamos muertos.”

A menos de un kilómetro de Santa Rosa de Lima nos encontramos con una patrulla. Vestían uniforme del ejército, pero fusiles FAL. Eran guerrilleros y nos escoltaron a las minas.

Allí había un grupo grande de combatientes, preparando el ataque a Santa Rosa de Lima. Pidieron instrucciones por radio. Respuesta: “Que manden a Hernán al puesto de mando en el norte de Morazán, con todos los equipos de video. Los otros dos, que regresen a San Salvador.”

Los dos tuvimos grandes ganas de hacer lo contrario, pero los guerrilleros tenían sus órdenes. Y punto.

El punto crítico del viaje de regreso era cómo hacer que nadie nos viera salir de la calle de las minas a la Ruta Militar. ¿Cómo íbamos a explicar de dónde salimos? Nadie nos vio. Pasamos el mismo retén en la entrada de Santa Rosa de Lima. “¿Y el otro culero?”, pregunta el soldado. “Se fue para Honduras. Nosotros le vamos a hacer huevo aquí,” dice Gustavo. “Suerte, culeros.”

En San Miguel, en la casa de unos familiares de Gustavo, vemos noticiero. “En el caso de los periodistas venezolanos vinculados al ERP, las autoridades están buscando a un microbús Volkswagen color naranja, placas.... Además están buscando a un tercer periodista involucrado, de nombre Paolo y nacionalidad alemana...”

Decidimos seguir en la mañana con el mismo carro. “Las unidades militares no van a estar buscando carros, tienen problemas más vitales en qué pensar,” dijo Gustavo. Yo, el novato, el recién introducido al mundo de la clandestinidad y subversión, dije: “Vaya, ustedes sabrán...” Aunque ya no estaba tan seguro...

Así terminó mi primer día en El Salvador, el primer día de la guerra. El día siguiente llegaríamos salvos y sanos a San Salvador, nos desharíamos del carro y yo me refugiaría en el Camino Real, fingiendo demencia. En los noticieros del 12 de enero dirían que el tal Paolo no era alemán, sino un fotógrafo italiano llamado Paolo Bosio. Entonces, este mismo día iría a COPREFA, me acreditaría de corresponsal y iría a cubrir el resto de la ofensiva. Aunque el credencial revolucionario de Zacatecoluca lo quemé antes de salir de las minas, le hice honor hasta el final de la guerra en 1992.

¡REGALEMOS A NUESTROS HIJOS!

Curiosa la vida, ¿como un bello momento puede ser tan sórdido? Niños que seguro crecerán en hogares sanos, con buenas posibilidades económicas y con amor. Padres que estarán orgullosos de sus nuevos hijos. Padres biológicos que saben que su hijo tendrá un mejor mañana. Hijos que partirán sin conocer su Guatemala. Las historias de las adopciones son tan diversas. Pero la realidad de las adopciones en Guatemala ha tomado un giro tétrico. Hace unos días me encontré en un hotel muy cerca de la embajada estadounidense en Guatemala y para mi sorpresa, de las 20 personas hospedadas en el hotel, yo era el único que no tenía un niño guatemalteco y estaba esperando por los trámites de adopción. El resto habían llegado a Guatemala con el único propósito que adoptar a un pequeño chapín. Me pareció muy curioso, pero también al ver el resto de hoteles y comenzar a escuchar las historias me sorprendió mucho lo que me enteré, cerca de los hoteles más caros y hasta en sus lobbies tienen niños a disposición. Así no más podes comprar un niño o te pueden regalar uno.

Guatemala no tiene una ley de adopciones, no existe una regulación de cuáles son los niños que se pueden adoptan. Claro, en la mayoría de tramites para que estos niños salgan del país dicen que son niños huérfanos, pero esto no necesariamente es cierto. La única forma de regular sería a través de una ley. Esto es otro de las ejemplos claros de cómo las mafias y los negocios ilícitos tienen secuestrada a Guatemala. El trafico de niños es una cosa alarmante, y Guatemala es de los países número uno del mundo en este tema. Existen poderosas organizaciones con tentáculos en los hospitales. Legisladores y el sistema judicial han hecho que la ley de adopciones de Guatemala esté engaveta desde el 2002 en algún archivero de la Asamblea Legislativa.

Las historias de los secuestros en hospitales, de los engaños de ONGs de fachada, de gente humilde que firma papeles, son increíbles y repugnantes y reflejan lo más bajo del ser humano, capaz de robarse un niño por unos cuantos dólares. Pero también las historia de los padres en los hoteles que en su desesperanza no pueden encontrar mejor solución que ofrecerle su niño a una pareja de extranjeros. Así ellos tal vez tengan un mejor mañana, así tal vez vivan bien, porque seguro que acá en Guatemala sus hijos no tienen futuro, este es un reflejo triste de una realidad desbordante de pobreza y malestar social. Más allá de la reflexión, es un grito de auxilio.

Así los Estados Unidos y la Unión Europea no deberían de permitir las adopciones de niños guatemaltecos, hasta que se ofrezcan las garantías mínimas necesarias para que estas historias no ocurran.

Las adopciones en general son una magnifica expresión de amor y algo que todos deberíamos de hacer, compartir nuestro amor y ayudar a criar a un niño que ya no tiene hogar y nosotros se lo podemos brindar. Pero este gesto, que refleja el amor en su más pura esencia, ha sido corrompido y manchado, y ahora en Guatemala parece más un ejemplo por completo del otro lado del ser humano, mezquino y avaro.

Ahora que Álvaro Colom estrena presidencia, una de sus muchas prioridades deberá ser regular esta practica, establecer un sistema eficaz y creíble para que los niños de Guatemala tengan un futuro digno, con amor. Esto también tiene que ser una reflexión para los salvadoreños, que esperemos no lleguemos a este extremo de Guatemala, pero que si nos sirva para reflexionar que, aunque nuestros hijos no los regalamos al nacer, si los exportamos al cumplir los 18 años, donde sienten que la única solución es estar en Estados Unidos y no en su país que pocas esperanzas les ofrece, donde los héroes son los salvadoreños que lograron llegar a Estados Unidos y ahora mantienen a flote la economía de este país. Tal vez será mejor ahorrarnos los años de espera y simplemente adoptar la solución chapina y mandarlos al nacer, así no serán ilegales, así no tendrán trabajos mal pagados, así no sufrirán al ser culpados de todos los males de un país. Ojalá ni Guatemala, ni El Salvador tengan que seguir regalando a sus hijos.

viernes, 4 de enero de 2008

The Environmental Issue

Las posturas del gobierno de los Estados Unidos en temas ambientales siempre ha sido “light” y poco han hecho para avanzar en el tema, sobre todo en lo que se refiere a cambio climático, tampoco es un gran tema en los campañas electorales, ni Al Gore, celebre premio nobel de la paz por su trabajo respecto al cambio climático, ni John Kerry que también tiene una trayectoria ambientalista incluyeron el tema ni promovieron el tema en sus campañas, o por lo menos si lo hicieron fue de una manera muy “light”. Ahora los tiempos han cambiado y ante la inmensa presión social y mundial los Estados Unidos se han visto forzados a tener que hablar del cambio climático y de los temas ambientales, he incluirlos en las campañas de sus precandidatos. Los republicanos siempre los más débiles e indecisos, los demócratas atreviéndose un poco más, pero casi ninguno de los que tiene posibilidades de ganar se atreven a decir las cosas claras. Tal vez el único con una postura suficientemente progresista en el tema es John Edwards. Aunque ya me gustaría verlo con posturas como las de Kucinich o Mike Gravel; así de claro deberían ser en el tema.

La postura republicana que durante años con el gobierno de Bush han sido totalmente reacios a meterse en el tema del cambio climático, ha dado un giro, la mayoría de los precandidatos habla de la necesidad de una independencia energética, por tanto hay que desarrollar energías propias y si de paso pueden ser limpias mejor. Giuliani y Romney probablemente son los candidatos más retrógrados en el tema, ya que ambos hablan de promover la explotación petrolera local para la independencia energética, aunque también proponen tecnologías limpias de utilización de carbón, lo cual también es muy debatible.

Giuliani habla de que las energías alternativas como la nuclear, etanol, biocombustibles y carbón limpio, son un incentivo para la economía de los Estados Unidos y que esto puede ser una fuente para promover empleo y venta de tecnología a China e India lo cual rehabilitaría su economía, pero del tema propiamente ambiental nada. Romney más o menos lo mismo, solo con recalcando el tema del petróleo local. Huckabee, como en muchos temas, habla de cosas que realmente suenan a imposibles, pretende alcanzar al independencia energética en 10 años de la mano de quitar impuestos a todos la investigación tecnológica y todo la producción energética alternativa, como nuclear o carbón. McCain es el único candidato republicano con una postura claramente ambiental, donde habla no solo del papel de Estados Unidos en relación al cambio climático sino que tiene que construir un acuerdo planetario, parecido a Kyoto, pero con la inclusión de China y la India, que si es así entonces Estados Unidos no solo firmaría sino que estaría a la cabeza de las restricciones a la cantidad de CO2 producido. Además de esto hace referencia a la rehabilitación de las políticas de parques nacionales donde Estados Unidos ha sido un pionero y de una gran importancia a establecer un nuevo sistema que potencie la existencia de estas grandes áreas de conservadas, lo cual es refrescante ya que ningún otro precandidato (republicano o demócrata) hace referencia a esto, y es algo donde no solo Estados Unidos es pionero del modelo actual de Parque Nacional sino que tiene mucho más que aportar.

En el lado demócrata si hay mucha más elaboración en los temas ambientales, pero siempre con una marcada tendencia a relacionarlo con el tema energético, lo cual para mi es un instrumento grandioso, ya que por lo menos están haciendo la relación entre conservación del medio ambiente y producción de energía, o sea entre ecología y economía, ciencias hermanas. Hillary Clinton, como en la mayoría de sus posturas, no es muy clara y después de leer su planteamiento de ambiente y energía, poco distinto propone más que hablar claramente de una propuesta de reducir al 80% de la emisiones de 1990 para el año 2050, lo cual es un avance, ya que se plantea, por fin, que tiene que haber un techo para las emisiones de CO2 aunque sea tan lejos de que se termine su mandato presidencial. Lo más interesante de su planteamiento es que propone la creación de un fondo para la investigación y desarrollo de tecnologías energéticas limpias (etanol y carbón limpio) que saldrá de cortar los subsidios a las compañías petroleras, las cuales además tendrás más impuestos, esto dará fondos suficientes para poder incentivar la investigación. También propone el estándar de 55 millas por galón para todos los vehículos para el año 2030, lo cual aunque bajo es una señal clara de la industria automotriz estadounidense tiene que comenzar a invertir en producir vehículos que utilicen menos petróleo.

Barack Obama, reciente ganador del “caucus” de Iowa, tiene una postura bastante parecida a la de Hillary Clinton en la mayoría de los puntos, en cuanto a los estándares de CO2 permitidos y el fomento de energías limpias. Aunque este ha sido más arriesgado que Clinton ya que en un discurso ofrecido al Club Económico de Detroit, en la presencia de los tres fabricantes automotrices más grandes de Estados Unidos, habló de la necesidad de terminar con la era del petróleo y de la necesidad de transformación total de la industria automotriz, esto me parece valiente y digno de un presidente que en serio propone cambios. También en sus publicaciones sobre el tema ambiental habla de la necesidad de invertir en etanol, biocombustibles y carbón limpio. Este último me parece problemático. Pero además no se centra solo en la producción sino en también la necesidad de la eficiencia energética, por lo cual propone un cambio en el sistema de líneas de transmisión para que estas sean más eficiente y la necesidad del diseño de más edificaciones verdes. Un tema muy interesante de la propuesta ambiental es la de incentivar la custodia del territorio, esta iniciativa es muy interesante y debería de ponerse en practica en nuestro país.

John Edwards tiene una postura ambiental mejor desarrollada, incluyente y más amplia. Aunque propone el mismo estándar de los otros candidatos para el 2050, agrega que para el 2020 Estados Unidos debería de producir un 20% menos de las emisiones de 1990, lo cual ya es un reto interesante y directo. También pretende que Estados Unidos tome el liderazgo mundial en el tema de cambio climático, y que sean los principales proveedores de tecnologías limpias del mundo. Otro tema muy interesante es que promete fortalecer y revisar los tratados de libre comercio en los temas laboral y ambiental, ya que para que realmente puede haber competencia justa, dice que los países con los que se hagan tratado deberán tener estándares comprobados iguales o superiores al estándar de Estados Unidos en el tema ambiental y laboral, lo cual será muy bueno para nuestro país, porque eso significará mayores exigencias ambientales y laborales para nuestros empresarios que poco se preocupan del tema. También recalca el asunto de la creación de fuentes de empleo mediante el desarrollo de tecnologías limpias. Promete quitar los subsidios a las compañías petroleras para crear un fondo ambiental y de investigación. En cuanto a la eficiencia de los vehículos planea un estándar de 40 millas por galón como mínimo para el 2016, en este momento la compañía Ford por ejemplo no tiene ningún automóvil que se acerque a esa marca, ¡ni sus carros híbridos! Pero probablemente la apuesta más importante de Edwards es el desarrollo de no solo edificaciones verdes sino de la planificación urbana verde, para reducir la distancia de movilización, así como incrementar la utilización del transporte público.

En resumen, existe un debate en el tema ambiental, sobre todo relacionada la energía. Aunque hay algunos que siguen mencionado al petróleo como solución, pero existen alternativas para los electores, hay posibilidades, no como en otros países que parece que estamos entre los malos y los peores. Hay que decir que una propuesta que todos los candidatos mencionan es la de carbón limpio, lo cual a Estados Unidos le conviene ya que tienen grandes yacimientos de ese mineral, pero la verdad es que difícilmente puede que el carbón y las tecnología del carbón sean realmente limpias. Recientemente Tim Flannery un excelente mastozoólogo y paleontólogo australiano en un artículo para el Herald Sun habla sobre lo no limpio de las tecnologías limpias del carbón, será que falta mucha investigación todavía en el campo terminó diciendo, así que esta es probablemente la medida que menos gusta aun en las propuesta con más sentido y coherencia.

El próximo presidente de los Estados Unidos tiene una tarea complicada en el tema ambiental, ojalá sea un presidente más parecido a Edwards que a Romney, porque creo que ese país y la influencia que tiene en el mundo es importante que marque la pauta en los temas ambientales y que establezca los verdaderos balances entre desarrollo y sustentabilidad, tan necesarios en este tiempo. Tal vez así los salvadoreños podamos seguir el ejemplo y también darle el realce necesario a las posturas ambientales en las elecciones del 2009 y podamos tener plataformas realistas, coherentes y centradas en el desarrollo y la sustentabilidad.

miércoles, 2 de enero de 2008

Columna transversal: ¿CUAL ES EL PROBLEMA QUE DANIEL ORTEGA TIENE CON LA PRENSA?

Cuando hace poco leí que algunos diputados nicaragüenses pensaban presentar un recurso de declarar a Daniel Ortega incompetente por loco, pensaba que era broma. Hoy que leo el mensaje de fin de año de Daniel Ortega denunciando que los medios de comunicación tratan de promover el asesinato de su esposa Rosario Murillo, me doy cuenta que tenían razón. Más bien será mala broma dejarlo gobernar.

“Estoy seguro que ellos (los medios) quieren ver muerta a Rosario”, dijo Ortega, acusando a “estas inmundicias que se llaman periódicos aquí en Nicaragua” de hacer “campañas de destrucción, de difamación, de calumnias.” No estoy citando a una plática de bolo o una discusión acalorada de Daniel Ortega, estoy citando de un discurso oficial de informe de año.

¿Cuál es el problema que gobernantes como Daniel Ortega y Hugo Chávez tienen con la prensa? ¿Por qué no aguantan que los medios los critiquen, que sostengan ideas contrarias a al gobierno y a la revolución? Tiene que ser un miedo inmenso a la palabra, a la disidencia, a la crítica. Tiene que ser que temen que los medios independientes tienen poder sobra las mentes de la gente. Tiene que ser que presienten que los medios masivos son competencia directa de los “lideres revolucionarios” que piensan que representan a los “reales intereses” del pueblo.

Cualquier régimen autoritario –de derecha o de ‘izquierda’-teme y por tanto evade el debate público. Quieren tener el monopolio sobre la opinión pública. Si tienen suficiente poder, prohíben, controlan, censuran a los medios. Y los gobiernos y partidos con tendencia autoritaria, pero que todavía no han abolido del todo las constituciones democráticas, odian a los medios porque no los pueden ni prohibir, ni controlar, ni censurar, ni poner en línea. Por lo menos no todos.

¿Cuál es el problema que gobernantes como Daniel Ortega y Hugo Chávez tienen con el hecho que los medios se convierten en oposición, que tengan actitudes anti-gobierno, que sean anti-sistema? Ser anti-sistema, anti-gobierno, oposición es lo que los partidos de ‘izquierda” adscritos al socialismo del siglo 21 propagan – mientras no estén gobernando. El FMLN, por ejemplo, critica a los medios nacionales de ser pro-sistema, pro-gobierno. Pero el FSLN, en el poder, critica a los medios por ser anti-gobierno. La prensa tiene que ser anti-gobierno, a menos que gobierne la izquierda.

“Es derecho indispensable del querido y estimado pueblo nicaragüense, estar al tanto y estar informado de todas las actividades y esfuerzos que se están llevando a cabo por el digno Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional nicaragüense.” Esta novedosa definición del derecho a la información no es de Daniel Ortega, pero sí está siendo difundida por la página web de la presidencia nicaragüense, citando al “hermano Ezzatolla Zarghami, Presidente de la Organización de Radio y Televisión de la República Islámica de Irán y Representante del Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatola Jameine” (Rosario Murillo). Claro, este señor (“ en el nombre de Dios, El Clemente, El Misericordioso, hoy es para mí un orgullo y motivo de satisfacción estar aquí y encontrarme con el queridísimo hermano y compañero Presidente Comandante Ortega y su señora, con el fin de desarrollar colaboraciones en el sentido de medios de comunicación”) obviamente sabe de las delicadas relaciones entre un gobierno que se declara revolucionario y los periodistas. De este tipo de gente, Rosario y Daniel pueden aprender mucho. Que pregunten a Amnesty International o cualquier organismo que se dedica a registrar a periodistas encarcelados.

La izquierda sin comillas, en cambio, tiene otra definición del rol de la prensa: Por más fuerte un gobierno, no importando su signo ideológico, más críticos los medios. Por más poder que concentre un gobierno –llámese revolucionario o no-, más cuestionamiento por parte de los medios. Por más que un gobierno quiere dominar la opinión pública, más resistencia por parte de los medios. Por más débil que sean los partidos de oposición, más medios llenen el vacía haciendo oposición.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Balance 2007 de la gestión ambiental de El Salvador

¿Quién inspira nuestros actos, para que allí donde ponemos la mano estropeemos el mundo? Pienso que no deberíamos de afrontar las cosas con complejo de culpa. Todos los seres vivos, no solo nuestra especie, transforman su entorno, así que en ese aspecto no somos demasiado diferentes de los demás. Lo que ocurre es que nosotros somos muy números y además tenemos una enorme capacidad de actuación. (Delibes y Delibes, 2005).

Existe una gran competencia por la utilización de los recursos naturales, somos mucho, así que tenemos que aprender a utilizarlos mejor. En el 2007, aunque el deterioro ambiental y los efectos del cambio climático han estado presentes en todo el mundo y El Salvador, hemos terminado con algunos avances importantes. La no prorroga de los botaderos al aire libre, el cierre de baterías record, los fondos del milenio, el nombramiento de dos reservas de la biosfera, la declaración del área natural protegida de Los Cobanos, la entrada en ejecución de dos grandes proyectos ambientales, la creación de una planta de biodiesel, son algunos de los elementos más positivos del año.

Probablemente la prorroga de la utilización de los botaderos es uno de los logros ambientales más importantes de este año, aunque no todos los municipios hayan logrado soluciones aceptables, por lo menos ya existe la exigencia legal para que se cumpla la legislación. Un paso importante, esperemos que en el 2008 veamos una consolidación de la gestión municipal de los desechos sólidos. Por ejemplo Milagro Navas, que maneja un municipio relativamente pequeño, accesible y con dinero, debería de pensar en un programa de separación de la basura, ese debería de ser un negocio sumamente rentable, del cual la alcaldía pudiera tener dinero para poner Antiguo Cuscatlán a la cabeza del país. Oscar Ortíz también pudiera hacer esto, no con mucho dinero pero si con mucha imaginación, podría ejecutar programas de separación, reutilización y reciclaje de los desechos sólidos, ya veremos quien es el alcalde que nos da ejemplo.

Aunque el cierre de baterías record ha sido un ejemplo que la precesión social y mediática si surte efecto, deberíamos reconocer el papel importante que ha tenido la Procuraduría para los Derechos Humanos, cuando se ponen del lado del ofendido, por intereses legítimamente humanos pueden lograr grandes cosas. Así como en el caso de Los Cobanos me falto verlos presentes, ahí fueron otros los que dieron la cara y estuvieron a la altura, para que hoy podamos estar orgullosos de que El Salvador tiene un área natural protegida marina legalmente constituida, con un plan de manejo, y con las condiciones para pasar a la difícil tarea de la consolidación de este espacio tan importante para el país. Así de importante también es la declaración de las reservas de la biosfera de Apaneca y Jiquilisco, es muy importante tener este reconocimiento, ahora queda un camino largo de trabajo y consolidación de estos espacios, para que de verdad tengamos un ejemplo de entendimiento y manejo de recursos naturales en armonía. Seguramente esta denominación es la que a los conservacionistas ortodoxos más se les atraganta, es la más complicada, pero es la vía al desarrollo sostenible, ahora hay que aplicarlo.

Pero no todo ha sido color de rosas este año, también hemos visto el crecimiento de proyectos mineros por todo el país, con una campaña engañosa y de mucho dinero. Que puede ser una sombra para uno de los proyectos más ambiciosos y que mayor provecho ambiental debería de traer a El Salvador, como son los fondos de milenio, se que es temprano para comenzar a ver resultados, pero deberíamos de tener por lo menos reportes de que es lo que se ha hecho con esos fondos, mucha transparencia necesitamos como público para poder entender que es lo que están haciendo. Para ver que no existe ninguna relación con los proyectos de desarrollo minero, para ver que a la par de la construcción de la carretera, se desarrolla grandes áreas de conservación urgente para la conservación del Lempa y el agua del país. Queremos un norte del país desarrollado ambiental, social y económicamente, no queremos una copia de lo que ya tenemos en el resto del país.

También hemos visto este año una de las actuaciones más bochornosas de la asamblea legislativa, cuando tuvieron el atrevimiento de mandar una carta el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales pidiendo el tramite expedito del permiso ambiental de la empresa generadora de energía eléctrica por carbón, cuando este es uno de los negocios más contaminantes que existen y cuando precisamente los expertos del MARN son los que deberían de decirnos si esto vale o no vale. Este es un tema que se tiene que tomar muy en serio y dejar bien claro cual es el desarrollo que queremos en oriente, ya he dicho en más de una ocasión, que así como nos están presentando el asunto no parece muy atractivo. Hablando de permisos ambientales, también tenemos como sociedad civil que tener un mejor control y seguimiento de lo que aprueba el MARN, porque no podemos dejar pasar casos con permisos aprobados, como la represa de Río Sapo, la marina de Los Cobanos o Baterías Record. En todos estos al parecer logramos que se diera una marcha atrás, pero cuantos más habrán que han logrado pasar a la sombra de la opinión pública.

Necesitamos hacer un esfuerzo por entender cuales son los necesidades de formación en materia ambiental que necesita el país, no es un tema del cual podamos estar aislados, sino que todos las universidades donde se imparten cátedras de medio ambiente deberían estar discutiendo los temas más importantes, con los textos más actualizados y con proyección para que se puedan plantear soluciones creativas y a la medida de las necesidades del país. No es posible que se siga enseñando ecología basándonos en teorías de hace treinta año, o que los parámetros para hacer conservación sean lo que se pensaban hace veinte, esta ciencia es dinámica y cada día se dan avances fundamentales, así que necesitamos que sea un tema, no que lo discutan los biólogos, sino que los ingenieros, arquitectos, abogados e administradores de empresa. Que importante sería que los administradores entendieran la rentabilidad y la ganancia posible cuando se toma en cuenta el medio ambiente, o los arquitectos y urbanistas para entender que el desarrollo de un medio ambiente saludable contribuye a la calidad de vida de las personas, por tanto ganancia para todos.

El Salvador, su gobierno y sus ciudadanos, tenemos que entender que el tema ambiental, es un tema de actualidad, que no es un adorno bonito en un gobierno, o un problema secundario que nos afectará indirectamente, es probablemente uno de los mayores problemas del país que no puede pasar desapercibido, sino del cual tenemos que hablar y discutir y estar siempre presente. Ahora que tenemos un año que se nos viene con tinte político-electoral, pues esta discusión no debería de estar ajena a ningún plan de gobierno, ninguna propuesta electoral, y tal ves el Presidente Saca nos pueda sorprender e incluir en este ultimo año de verdad una apuesta en serio para alguno de los puntos de la agenda ambiental del país, porque no la ley del agua.

Columna transversal: NO HAY DERECHO AL PODER

Alternabilidad, alternancia..., palabras mayores en estos días. Con razón, se trata de la esencia de la democracia: Todos tienen la posibilidad de llegar al poder, siempre y cuando el pueblo así lo decida en elecciones.

Pero esto no significa que todos tienen derecho a gobernar. En la democracia no hay ninguna regla que diga: Hoy le toca el turno a quien nunca ha gobernado. Hay quienes nunca van a gobernar, porque nunca van a ganar elecciones, Por suerte. ¿O queremos que le toque el turno nuevamente al PCN? Y esto, que algunos nunca van a gobernar, es inherente al concepto de la alternabilidad democrática.

El simple “hoy me toca a mí” no es argumento. No hay turnos que reclamar.

El hecho que en El Salvador ARENA esté gobernando de manera permanente, no es muestra de la falta de alternabilidad. Más bien de la falta de alternativa. La culpa no tiene ARENA, sino la izquierda que es incapaz de proyectarse como alternativa viable.

En democracia, la aspiración de quedarse en el gobierno –incluso por quinta vez- es tan legítima que la aspiración de la oposición de llegar al poder.

Además hay otro malentendido: que sólo desde el ejecutivo se puede poner en práctica las ideas programáticas de su partido. Esto es así mientras la concepción de oposición es obstrucción. Pero en una cultura política donde oposición incluye propuesta, concertación, negociación y niveles de corresponsabilidad, gobernar no es la única forma de producir cambios, reformas y avances.

Hay otra palabra que todos usan: cambio. Viene el cambio, dice el FMLN, mientras Arturo Zablah y el FDR hablaron de construir una alianza para el cambio. En la cual querían que participe otro partido que incluso adoptó la codiciada palabra y marca en su nombre: Cambio Democrático.

Palabras como el cambio son putas, no son amantes leales. Van con cualquiera. No tienen dueños. Esto ya lo tuvo que aprender Schafick Handal, quien pensaba que la palabra cambio fue inventada para o por él. Gran sorpresa, cuando un señor arenero le quitó la bandera anunciando: ¿Cambio quieren? Pues,¡que bueno, el cambio soy yo!. Y ganó.

Hoy, aun más que en el tiempo de Schafick, la gente demanda cambios. Todas las encuestas lo confirman. Y nuevamente hay quienes se confunden y piensan que quien más y más alto grita “¡cambio!”, convence a los ciudadanos que quieren cambio. Afortunadamente, no es así. Los ciudadanos que quieren cambio, esta masa crítica de la sociedad, no pregunta quién promete más cambio, sino quién tiene capacidad de producirlo. No es la cantidad y radicalidad de cambios prometidas que gana votos, sino más bien la factibilidad de los cambios que le gente ve que alguien puede producir.

La izquierda -cierta clase de izquierda- tiende a adolecer de una enfermedad que afecta de manera misteriosa su capacidad de análisis: la enfermedad de sentirse asistido por la historia. Antes en los manuales del marxismo producidos por Moscú esta locura de creer que la historia es de mi lado, por tanto el cambio, la transformación, siempre va a favorecer a la izquierda, se llamaba ‘materialismo histórico’. Siempre ha sido y sigue siendo un error fatal que lleva a estrategias y políticas equivocadas.

Los cambios se dan cuando la sociedad lo demanda. Y si una fuerza política no es capaz de producirlos –por más que lleve la palabra ‘cambio’ en su discurso-, lo va a hacer la otra. Simplemente porque la sociedad lo exige. Y si esta otra fuerza política es conservadora –de derecha-, en esta situación histórica se va a convertir en fuerza transformadora. El peronismo argentino es un ejemplo clásico de una fuerza de derecha que produce los cambios sociales que la izquierda es incapaz de producir. En México, cuando se agotó el régimen del PRI, el PAN tuvo que asumir las reformas democráticas porque el PRD no estaba listo para gobernar.

En El Salvador está abierto quién es la fuerza que producirá los cambios. De esto se trata de aquí al 2009.

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Columna Transversal: NO NOS VENDAN GATO POR LIEBRE

Hasta las reformas electorales las hacen al revés. En el camino al 2009, conociendo la polarización reinante y las desconfianzas mutuas, y previniendo un resultado apretado, había que crear más confianza, más seguridad, más control en los mecanismos electorales. Hicieron lo contrario.

Hoy proponen una legislación que prohíbe las dobles candidaturas. En vez de pensar en cómo mejorar el sistema político, el nivel de la clase política, unos proponen una ley Wil Salgado, otros una ley con dedicatoria a Ciro Cruz Zepeda. Ah, si Wil no puede postularse al mismo tiempo a alcalde, como salvavidas, no va a postularse a la presidencia. Hagamos una ley que prohíba a los candidatos a presidente postularse paralelamente a alcalde… Ah, Ciro quiere volver a la Asamblea, pero sólo si puede usar el Parlacen de salvavidas, entonces, hagamos una ley….

El país necesita que los mejores hombres y mujeres participen en política y se postulen a los cargos de elección popular. Bueno, no estoy hablando de Ciro Cruz Zepeda y de Wil Salgado, obviamente. Estoy hablando que es absurdo que los candidatos a la presidencia -todos menos uno, el ganador- no puede postularse a ocupar una diputación o convertirse en alcalde. Los candidatos a la presidencia del FMLN y de ARENA deberían convertirse uno en presidente y el otro en el dirigente de la oposición.

Aquí en El Salvador, para que alguien tome la decisión de postularse a la presidencia, tiene que estar dispuesto a jugar a todo o nada. Tiene que estar dispuesto, para entrar en política, a dejar lo que ha construido en la vida, con el riesgo de quedarse afuera de la política. La campaña electoral, para los candidatos, sólo permite acumulación si ganan.

Nos quejamos del terriblemente del bajo nivel de los diputados, pero no queremos que los candidatos perdedores a la presidencia, a la vicepresidencia o a las alcaldías más importante pueden convertirse en dirigentes parlamentarios.

Si queremos que a las alcaldías más importantes del país se postulen mujeres o hombres con gran capacidad, es ilógico que a los diputados que tienen la ilusión de convertirse en alcaldes de las ciudades o los pueblos donde nacieron o donde residen no les permitamos seguir postulándose a su diputación. Lo único que conseguimos así es que gente de alto calibre sólo va a estar dispuesta a postularse como candidatos a alcaldes si su elección es segura. De esta manera, ningún diputado del FMLN va a correr contra Milagro Navas en Antiguo Cuscatlán, o ningún diputado de ARENA contra Oscar Ortiz en Santa Tecla. A menos que el partido se quiera deshacer de ellos…

Me encantaría ver a Mauricio Funes se convierta en el jefe de la bancada del FMLN, o que Oscar Ortiz hubiera podido aspirar a la presidencia y quedarse en la alcaldía de Santa Tecla en caso que pierda. Me gustaría ver a Hugo Martínez meterse en la batalla por la alcaldía de Antiguo Cuscatlán, sabiendo que casi es misión imposible, con la seguridad que, cuando pierda, no perdió su diputación. Y ¿quién sabe?, tal vez gana.

Si quieren evitar que alguien como Ciro Cruz Zepeda, quien no tiene apoyo popular, siga siendo diputado, entonces que se atrevan a hacer una reforma electoral de verdad, aboliendo las listas partidarias cerradas y abriendo la posibilidad que el votante seleccione sus diputados entre todos los candidatos propuestos. Pero no haciendo una ley con dedicatoria a Ciro.

Y si realmente los partidos que proponen la ley Wil Salgado –ARENA y el PCN- y el FMLN, que piensa apoyar la iniciativa, tienen tanto miedo al factor Salgado, entonces sí están mal. ARENA teme que el voto de la derecha se divide si hay un candidato como Wil Salgado. El Frente teme que el voto de protesta contra el gobierno se divide, si hay un candidato como Wil Salgado. Y el PCN teme que puede desaparecer del mapa de Oriente, si hay un candidato que se llame Wil Salgado. ¿Y por miedosos van a hacer una reforma electoral?

La reforma electoral que está pendiente es otra: reformar el Tribunal; abrir las dobles candidaturas; permitir que se voto por candidato a diputado, no por listas; crear concejos municipales plurales.

Todo lo demás –las reformas que ahora están tratando de hacer- es contraproducente. O es irrelevante, como el voto domiciliario y el voto en el exterior. Estos dos últimos son reformas bonitas, políticamente correctas, pero irrelevantes. No cambian la calidad de nuestra democracia. En cambio, las cuatro reformas arriba planteadas, sí. Tengo la sospecha que es por eso que nadie las plantea en serio.

martes, 18 de diciembre de 2007

TRANSPARENCIA EN EL TRANSPORTE "PÚBLICO"

Es indiscutible que el precio del combustible nos afecta a todos, de distinta manera, pero nos afecta. Hay algunos que nos preocupa el precio de la gasolina para nuestros vehículos, otros por el precio del pasaje, en general porque encarece todo. Ante esta realidad en la que vivimos tenemos que pensar qué soluciones alternativas tomamos -- yo ya pienso en comprar mi bicicleta. Y ahora más, si examinamos el impuesto de 10 centavos que nos han impuesto para financiar un pésimo sistema de transporte “público”. Y lo pongo entre comillas porque aunque le decimos así, en El Salvador es privado.

Yo estoy de acuerdo que se tiene que tratar de no aumentar el gasto en transporte de los que utilizan este servicio, pero no puedo estar de acuerdo en que se financie este sistema así como funciona. ¿Cómo podemos financiar un sistema de buses decrépitos, desvencijados, peligrosos y contaminantes? Un peligro para los peatones, para sus usuarios, para los demás que circulamos por las calles de este país. ¿Cómo es posible que les otorguemos dinero para que ellos mantengan sus ganancias? Es que a la luz pública nunca han salido las cuentas de los empresarios de transporte.

Así que necesitamos que el negocio del transporte público sea realmente público, por lo menos la información de cuánto dinero están ganando. Yo pudiera entonces tratar de comprender lo necesario de esta medida. Pero si resulta que un empresario obtiene 2 mil dólares de ganancia al mes y yo que tengo mi carro no llego ni en sueños a esa cantidad, ¿por qué yo lo tengo que financiar a él para que mantenga sus ganancias?-- y yo cada vez voy a tener menos.
Necesitamos que estos balances sean públicos de verdad para tal vez así creerle al gobierno. También necesitamos saber cuánto ganan las multinacionales del petróleo, cuánto ganan los empresarios que distribuyen la gasolina, porque me parece que alguien acá se está quedando con una tajada desproporcional de dinero y tenemos derecho a saber. Ya que pagamos impuestos sobre la gasolina, ¡que me digan cuánto ganan!

Esto es el mundo al revés. Se supone que la medida es para favorecer a los más pobres, pero si encarecen el precio de la gasolina, encarecen los costos de la canasta básica y ciertamente pagarán menos por el pasaje de bus, pero pagarán más por el maíz y los frijoles. ¿Qué sentido tiene esto? Además los empresario del transporte no verán afectada su ganancia; o tal vez sí, pero como no hacen pública la información, sólo podemos especular.

Así que que parece que los que tienen, los empresarios, son los que no perderán, mientras todo los demás sí, y encima de esto tienen la desfachatez de decirle solidario al impuesto. Vaya, hay que ser solidarios con los empresarios buseros, pobrecitos.

Yo podré ser solidario cuando vea las cuentas claras, cuando vea transparencia en el gobierno. Es más hasta pudiera pagar más. Es como cuando uno dona dinero a una ONG, lo hace porque cree que su dinero será ocupado para una buena causa. Nunca donaría dinero a alguien que de eso sacará dinero para pagarse un gran salario. El caso del transporte “público” es peor, ya que no me dan a elegir, sino que simplemente me jodí, pago y punto.

Pues, entonces exijo con la misma fuerza que nos den cuentas claras, publicadas mes a mes en los principales periódicos del país.

sábado, 15 de diciembre de 2007

Intercambio de cartas entre Lafitte Fernández y Paolo Luers

Mi estimado amigo Paolo:
Acabo de leer tu columna sobre el diario El Mundo. Cuando te vea, personalmente, podemos examinar tu método y razones técnicas para excluir a El Mundo de tus apetitos periodísticos. No es eso lo que memotiva a enviarte este correo. Lo que realmente me preocupa de tu columna es que, de una u otra manera, resbalas algo en tu escrito que no tomo como producto de la casualidad, o como una forma estilística de ejemplarizar lo que repudias de El Mundo. Y escribo esto porque ya había oído algo de un amigo común: que crees que pertenezco a alguna organización de inteligencia. Y hasta supe que en otro momento dijiste que soy un personaje conectado a la CIA.
No es mi propósito hacerte ningún reclamo personal o profesional. Lo que me preocupa es que alguien como tú, ejercites el peor deporte que he encontrado en lossalvadoreños: la descalificación trapera, el uso de las malas artes y la deslegitimación como mecánica fatal. Nunca he visto, en mi vida, un camino más destructivo y detestable en los seres humanos que ese.
Y todas las evidencias que he recogido, a lo largo de estos años, siempre me llevan a dos grandes originadores de esos chambres: el empresario Roberto Bukele y el FMLN. Uno porque contribuí a decirle a este país que la carne de sus hamburguesas salía de un asqueroso matadero clandestino. Otros porque no les gusta mi pensamiento.
Bukele ha llegado al colmo de inventarse falsas asociaciones de periodistas o de comprar espacios en un web colombiano para inventarse las peores truculencias sobre mi vida. Y lo ha hecho con alevosía, como el más grande de todos los cobardes, con el dinero y el nombre de su supuesta asociación de empleados a quienes ni siquiera pagó el seguro social.
Por eso resultó condenado, penalmente. Y en medio desu demencia y la negritud de su mente, me ha dicho que soy homosexual, agente de la CIA, miembro de la OIE y no sé cuántas tonteras más. El FMLN también ha hecho lo suyo: hasta se atrevieron a decir que soy un perseguido de la justicia de mi país o que fui expulsado y que, por esa razón, no puede entrar a Costa Rica, el mismo país donde nací y viven mis hijos. En realidad, te cansaría con todos los apelativos que me han construido en todos estos años.
No, mi querido Paolo: no pertenezco, ni jamás he pertenecido, ni perteneceré nunca, a ninguna organización de inteligencia ni salvadoreña ni extranjera. Si no lo crees, te haré la misma propuesta que, como sabes, le hice a Salvador Sánchez Cerén, luego de decir, en Canal 33, hace algunos años, que yo era un agente de la OIE: te ofrezco que examines mis dos cuentas bancarias (las únicas que, desde 1994, he tenido en este país), para que hurgues ahí e investigues, históricamente, el dinero que he ganado. Si quieres puedes ampliarlo: hurga en todos los bancos y cuentas del extranjero, que se te ocurra. Busca mis bienes. Busca donde quieras porque sé que eres un buen periodista. Yo te facilito las cosas. Te propongo algo más: dime qué quieres investigar de mi vida. Hazlo aquí. Hazlo en Costa Rica. Hazlo donde quieras. Sólo dime en qué papel te firmo las autorizaciones que necesitas. Examina mis tarjetas de crédito, mi teléfono celular. Haz lo que quieras. Estás totalmente autorizado para hacerlo. Eso sí: cuando acabes hazme unfavor...rómpele la cara a quien trató de convencerte que trabajo para un órgano formal, o no formal, de inteligencia. Eso es lo único que te pido.
No olvides, mi querido Paolo, que cuando Sánchez Cerén me acusó de ser agente de la OIE, lo visité a su oficina y le hice el mismo ofrecimiento. No sé si lo recuerdas, porque lo escribí en El Diario de Hoy. SánchezCerén me respondió que había dicho eso porque me reunía con LeonardoMena. En eso se resumió la acusación, mi querido Paolo. El pecado era sentarse a hablar de política con Leonardo Mena. Pero, me quedó, como herencia, la percepción de que el mundo está lleno de delincuentes verbales que ni siquiera tienen la valentía de sostener lo que dicen. Te repito, querido amigo: examina lo que quieras de mi vida y, entenderás, de una vez para siempre, que jamás he pertenecido, ni perteneceré, a ninguna organización como las que citan. Y como este tema sí me importa, por el nivel de patraña que representa, es que corrí a responderle al amigo, con el respeto y el cariño de siempre. Un fuerte abrazo,
Lafitte Fernandez, 14 de diciembre (lafifer@gmail.com)
...
Estimado Lafitte:

Tienes toda la razón. No creo que vos estés trabajando para un organismo de inteligencia. Ni pienso que estas coas deber{ian decirse si no hay pruebas contundentes. Y no lo he dicho sobre vos.

Lo que quería ilustrar, querido Lafitte, es que el método de publicar chambres a la "dicen que..." es ilegítimo. Quería darles, como prueba, algo de su propia medicina.

Lafitte, por más que a veces difiero de tus enfoques y métodos, siempre te respeto como colega y como amigo. Por lo tanto, yo no necesito examinar nada para saber que lo de la inteligencia es paja. Y creeme, yo nunca, a nadie, he expresado que vos sos de la CIA. No soy de la gente que ven agentes de inteligencia detras de cada persona que piensa o actua diferente.

Pero es cierto: "Dicen que..." Tu lo sabes, yo lo sé, y nadie tiene derecho de publicarlo. Esto quería ilustrar.

Saludos, Paolo (14 de diciembre)

viernes, 14 de diciembre de 2007

UN CAMBIO DE ESTRATEGIA AMBIENTALISTA DE LA MANO DEL DESARROLLO ECONÓMICO

La conservación de la naturaleza siempre ha tenido grandes caballeros ilusionados con las causas justas, con los derechos universales y con promulgar un mejor mundo. Son personas que yo siempre les guardaré mucho respeto. Pero hay una reflexión que hacer, ahora en nuestros tiempos, después de tener muchos años de campañas tipo ‘cuidemos los pandas, los tigres, la capa de ozono y evitemos el cambio climático’: ¿Cual ha sido el éxito? Se han ganado algunas batallas, indudablemente, pero este año nos enteramos de que tenemos muchísimas más especies en las listas rojas y que los efectos del cambio climático exigen una voluntad planetaria que -como Bali lo está comprobando- difícilmente se logrará.

Tal vez, entonces, hay que hacer un giro en la estrategia y no pensar en la conservación de la naturaleza como un derecho, una obligación moral, sino como lo plantea el informe Stern: El cambio climático, la degradación ambiental en general, son un freno para el desarrollo. Latour, en su libro ‘Las Políticas de la Naturaleza’, plantea la pregunta: ¿Qué hay que hacer con las políticas de la naturaleza? Con la suma de todos esos esfuerzos por tener agendas ambientales, programas sectoriales y esfuerzos ambientalistas, su respuesta es tajante: NADA. Simplemente hay que internalizarlas en los análisis macroeconómicos, no pueden seguirse viendo como externalidades. De nada nos vale tener programas sectoriales complementarios a la agenda del desarrollo económico. Así solo estaremos paleando los efectos y no trabajando directamente con las causas. El desarrollo pasa por tener un ambiente sano. En El Salvador, por mucho que invirtamos en programas sobre desarrollo empresarial, si no tenemos agua limpia, no tendremos empleados saludables y no habrá desarrollo.

A la hora de plantearnos el desarrollo de una ciudad, un plan de seguridad pública o una obra de infraestructura, no podemos dejar el análisis ambiental como una externalidad, compensable con sembrar arbolitos. Me parece bien que los siembren, pero no es la solución. Esta pasa porque se tome conciencia del territorio y se analice las ventajas del desarrollo de alternativas sustentables para maximizar las ganancias a la larga. La inmediatez con que se quiere planificar es enemiga del desarrollo real. Y sólo estoy hablando en términos financieros. Ya no se diga los beneficios propiamente ambientales, sociales y hasta culturales de tener en cuenta el territorio a la hora de planificar el desarrollo.

Si planeamos hacer una inversión millonaria para construir un hotel, sin tomar en cuenta que han planeado talar el bosque aledaño, el valor de nuestro proyecto disminuirá considerablemente, el microclima cambiará, el agua para alimentar el proyecto habrá que traerla de otra parte, incrementando los costos de operación. Si hay contaminación y basura en los alrededores, será poco atractivo; y si no conlleva beneficios a las comunidades de los alrededores, difícilmente será seguro.

En El Salvador no podemos seguir pensando que “esas cuestiones del medio ambiente”, ocupando el término con el que se refieren muchos políticos y empresarios al tema, es algo superficial, o es algo de ideales o de derechos. Es algo fundamental para la ganancia, el desarrollo económico y el rendimiento a largo plazo de las inversiones. La verdad es que muchas personas todavía piensan que es más rentable utilizar los recursos hasta agotarlos, y cuando ya no haya, pues siempre se podrán mover a otra actividad económica o a otro lugar. Pues, lo interesante de los recursos naturales es que se pueden acabar y de hecho así está sucediendo. Así que no habrá otro lugar donde moverse.

Los ambientalistas y todos los que nos preocupamos por el desarrollo económico de El Salvador deberíamos de unir esfuerzos. Sólo así lograrán maximizar sus ganancias a largo plazo, sólo así podrán tener un país rentable. Solo así cumpliremos con nuestro objetivo, tener un mejor medio ambiente. Amigos ambientalistas, no confundamos el objetivo con la estrategia. No es un llamado a la cobardía y la resignación es un cambio de estrategia para obtener nuestro objetivo final.