miércoles, 17 de octubre de 2007

Columna transversal: PARA ENJUICIAR AL ADVERSARIO, PRIMERO HAY QUE VENCERLO

Si querrés, después de la guerra, hacerles juicios a tus adversarios, primero tenés que vencerlos. Tenés que ganar la guerra antes de hablar de juicios. Los juicios a los criminales de guerra las hacen los vencedores. El tribunal de Nürnberg lo hicieron los aliados después de derrotar y desarmar a los alemanes. Enjuiciaron a los criminales de guerra alemanes, no a los criminales de guerra americanos, británicos y soviéticos. No a los responsables del bombardeo a la población civil de Dresden e Hiroshima. Enjuiciaron a los comandantes de los campos de concentración y extermino masivo alemanes, no así a los responsables de los campos de concentración y exterminio rusos.

Lo que está bien. Para mi, hubieron tenido que enjuiciar a mucho más de los culpables alemanes. Los aliados contra Hitler llevaron una guerra justa y necesaria para liberar al mundo de la plaga fascista. Hicieron sacrificios enormes, y también cometieron crímenes de guerra - pero ganaron, por suerte. Nadie los enjuició, porque ganaron.

En la guerra interna salvadoreña hubo crímenes de guerra, asesinatos de civiles, masacres. La Comisión de Verdad instalada por Naciones Unidas con el aval de las partes firmantes de la paz señaló varios de los crímenes más emblemáticos. Y atribuyó culpabilidad: la mayor parte de los crímenes fueron cometidos por fuerzas gubernamentales y paramilitares progubernamentales, una parte mucho menor por la guerrilla.

Cualquiera de las dos partes, si hubiera ganado esta guerra, hubiera hecho su Nürnberg, investigando y sancionando a los crímenes del bando derrotado. Si gana el FMLN, varios de los dirigentes de ARENA y de los miembros del Estado Mayor hubieran terminado encarcelados o exiliados. Hubiera habido juicios en las casos de Oscar Arnulfo Romero, de Mozote, de Enrique Córdova, de Febe, de Herbert Anaya.

Y si el ejército hubiera derrotado al FMLN, hubiéramos presenciado juicios en los casos de los secuestros a empresarios y embajadores, de la Zona Rosa, del comandante Mayo Sibrián, de los asesinatos de políticos e intelectuales de la derecha, del secuestro de Inés Duarte, de los alcaldes asesinados por el Frente, etc. Y los comandantes del Frente hubieran terminado exilados o encarcelados.

Sin embargo, en nuestra guerra no hubo ni vencedores ni vencidos. Negociamos terminar la guerra. Es inconcebible sentarse en una mesa de negociación para concertar la paz y al mismo tiempo decir a quien está sentado en frente: “Vaya, arreglemos este asunto del cese al fuego, pero después te vas a la cárcel?” Y el otro hubiera dicho: “Bueno, pero vos también, pero mientras tanto, sigamos en la agenda y discutamos el volado de la PNC...”

Para obtener una solución negociada y una paz sin vencidos, obviamente había que pactar una amnistía. De otra manera, no era posible.

La paz, la negociación, la incorporación de la guerrilla y su dirigencia a la vida civil e institucional tuvo sus costos. No hay nada gratis, mucho menos en una guerra. Y el costo fue discutido, fue asumido concientemente. Incluyendo la amnistía. Todos teníamos claro que lo que íbamos a firmar en Chapultepec significaba que los jefes militares y escuadroneros iban a transitar libres por las calles, igual que nosotros y nuestros dirigentes.

Lo discutimos y lo asumimos. Me recuerdo de incontables reuniones en los campamentos donde las fuerzas guerrilleras estaban concentrados entre el cese al fuego y la desmovilización definitiva. Muchos tenían dudas. Muchos decían que les iba a costar tragarse que iba a haber impunidad para los asesinos de sus familiares, de su obispo, de sus sacerdotes, de sus dirigentes gremiales o religiosos. Pero nadie dijo: “No, entonces mejor sigamos con la guerra hasta que la ganemos y podamos echarlos presos a todos estos criminales.”

Hoy, 15 años después –o sea luego de 15 años de hacer uso (bien o mal) de los espacios que nos ha abierto la solución negociada, luego de 15 años de haber gozado de las libertades y garantías que nos dieron los acuerdos, incluyendo la amnistía- algunos quieren negarse a pagar los costos. Surge nuevamente la demanda de abolir la Ley de Amnistía. Vuelven a alzarse voces de indignación contra la impunidad que esta ley ha dado a los implicados en crímenes relacionados con la guerra, o sea crímenes dentro del marco de insurgencia y contrainsurgencia.

Suenan nobles estas voces. Hablan en el nombre de las víctimas. Defienden derechos humanos, derechos civiles, dignidad de las víctimas. Pero, ¿realmente son sinceras estas voces? ¿No será que estén haciendo un juego peligroso o hasta cínico con los sentimientos de las víctimas? ¿Realmente quieren la situación que se generaría si de veras se estaría aboliendo la amnistía y abriendo juicios contra miles de protagonistas de los dos bandos?

Me llama la atención que los que ahora están exigiendo la abolición de la Ley de Amnistía no son los excombatientes guerrilleros. Ellos son los que mejor saben que en el 1992 todos asumimos las condiciones de los acuerdos de paz, incluyendo la amnistía, porque no existía la opción de vencer y vengar.

Los que han combatido en la guerra son los que menos caen en tentaciones de revanchismo. Conocen mejor la guerra y aprecian más la paz. No es cierto lo que dice Geovanni Galeas que de una guerra nadie sale limpio. Miles de combatientes guerrilleros y miles de militares han salido limpios: han matado, pero no han asesinado a civiles, no han torturado. Pero todos tienen conciencia de que la línea divisora entre guerra y crimen de guerra muchas veces no es clara. Todos han estado en situaciones donde han estado cerca de cometer abusos contra civiles o adversarios capturados o compañeros bajo sospecha de colaboración con el enemigo o cobardía frente al enemigo... Y esto es más cierto por más responsabilidades y mando que alguien ha tenido.

En esta nueva campaña de la abolición de la amnistía están hablando, por el momento, activistas de derechos humanos, religiosos, dirigentes de movimientos sociales. Parece que el FMLN está respaldando esta petición. Quisiera escuchar en la voz de los que han dirigido la guerra por parte de la insurgencia si realmente quieren abolir la Ley de Amnistía y que se abran juicios contra todos los que han sido señalados de abusos y crímenes, incluyendo a ellos mismos, por supuesto. Quisiera escuchar a Leonel González, por ejemplo, si está dispuesto a promover un decreto de abolición y, consecuentemente, renunciar al fuero de inmunidad que goza de diputado para que pueda enfrentar los juicios que le tocarían. Tengo que decir que admiro la valentía de Salvador Samayoa quien prácticamente ha dicho: Juntos hemos --gobierno e insurgencia-- acordado la salida al conflicto, juntos la defenderemos.

Hay dos afirmaciones, en este contexto, que requieren respuesta. Una es que la impunidad otorgada por la amnistía del 1993 es una especie de pecado de nacimiento de nuestra sociedad de posguerra y, como tal, directamente culpable de la impunidad que beneficia a los corruptos, los pandilleros y los narcos de hoy. Es como decir: Porque nadie está en la cárcel por el asesinato de Oscar Arnulfo Romero, andan libres los asesinos de los señores Manzanares en Suchitoto y de Federico Bloch.

No hay nada para sustentar esta tesis. La impunidad de hoy es resultado de los pecados de la posguerra, no de los Acuerdos de Paz y la amnistía. Tiene que ver con la ineficiencia de la fiscalía de la policía, con los errores de la política de seguridad pública, con la corrupción entre los jueces. Tiene como trasfondo la extrema polarización que ha impedido pactos nacionales en el área de seguridad pública y reforma del sistema judicial.

La otra afirmación es que la amnistía ha impedido una verdadera reconciliación. Primero, ¿quién dice que nuestra sociedad no está reconciliada? Pregunten a los combatientes de los dos lados, por ejemplos en las asentamientos de ex-soldados y ex-guerrilleros en el Bajo Lempa. Contarán cómo se han convertido en aliados, cómo se están apoyando mutuamente. Yo sostengo que la sociedad salvadoreña es altamente reconciliada, no así los liderazgos de los dos partidos grandes.

¿Y cómo imaginarse que sin la amnistía, con una avalancha de juicios contra militares, paramilitares, guerrilleros y comandos urbanos estaríamos mejor reconciliados? No, la amnistía ha sido parte vital e indispensable del proceso de reconciliación. Si queremos llegar aun más lejos en el camino de la reconciliación, no hay que atacar la amnistía sino la polarización y la ortodoxia en los dos polos.

lunes, 15 de octubre de 2007

MARKETING AMBIENTAL Y EL PREMIO NOBEL DE PAZ

Para poder solucionar los problemas ambientales hay que saber como divulgarlos, no podemos gritar desde afuera esperando que nos escuchen, no podemos pensar que la denuncia es la única forma de enfrentarnos a los que destruyen el ambiente. Hay que construir y hay que ser buenas y atractivas voces para poder generar los cambios que se necesitan en este mundo. Al Gore no es el ambientalista más importante del mundo, ni es el mayor científico que existe sobre el cambio climático, pero su labor en la divulgación de este probablemente seguramente tendrá un impacto más grande y propicie mayores cambios que ningún ambientalista tipo GreenPeace o grandes científicos aislados en sus ciencias.

La política del cambio climático es complicada, el protocolo de Kioto es la pieza central de la discusión y oposición. Este se encuentra en vigor desde 2005 después de la ratificación de Rusia, ya que la unión europea se comprometió a pagar la reconversión industrial rusa. La aplicación del protocolo compromete a los países firmantes a llegar en el período de 2008 a 2012 al 95% de las emisiones de gases de invernadero de 1990. Muchos ambientalistas critican este esfuerzo y consideran que esa reducción será más bien cosmética. Además si sumamos a que Estados Unidos, el país que más gases de invernadero arroja la atmosfera, no a ratificado y en los últimos tiempos se ha retirado del protocolo, que además Australia no es firmante, siendo la principal fuente de estos gases del lado sur del planeta y sobre todo que estas restricciones no aplican a países en vías de desarrollo como China e India, puede ser que tengan razón. A pesar de esto, es el primer esfuerzo global para enfrentar el problema y debería de ser tomado como un primer paso en la búsqueda de soluciones.

A las políticas del cambio climático se le acaba de añadir un nuevo factor, el premio nobel de la paz 2007 es Al Gore y el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) dirigido por Rajendra K. Pachauri. Esto va en la misma línea de la proyección ambiental que esta teniendo el comité en los últimos años. En el 2004 el premio le fue concedió a Wangari Muta Maathai por sus contribuciones al desarrollo sostenible, la democracia y la paz. Lo interesante de este año es que la designación de este premio compartido es que fue otorgado por “los esfuerzos en construir y diseminar mejor conocimiento sobre el cambio climático hecho por los seres humanos, y por dar los fundamentos para las medidas necesarias para contrarrestar este cambio”. El IPCC de Pachauri es el responsable en gran medida de establecer estos medidas y por haber hecho gran parte de la investigación por la cual evaluar y corregir el rumbo actual. Junto con el informe Stern han trabajado han producido los mejores documentos e investigación relacionada a este tema. El papel de Al Gore es el que más relevante y se resume en una sola palabra “diseminar”. Durante muchos años los movimientos ambientalistas han tratado de influir en la agenda política internacional o en la generación de conciencia sobre los problemas ambientales y lo han logrado en mayor o menor medida. Lo cierto es que la campaña mediática que ha generado un vicepresidente y casi presidente de los Estados Unidos ha sido muchísimo más exitosa que todos los esfuerzos hechos por GreenPeace. Y ha contribuido de mejor manera a la divulgación del tema del cambio climático.

Al Gore es un personaje curioso, nacido en Washington D.C. en 1948, estudio en Harvard donde conoce al profesor Roger Revelle, uno de los pioneros en las mediciones del dióxido de carbono en la atmosfera. Congresista por el estado de Tennessee desde 1976 a 1984, momento en el cual es elegido Senador de ese mismo estado. En 1988 falla en su intento de ser nominado como candidato a presidente por el partido Demócrata y en 1992 Bill Clinton lo escoge como candidato a la vicepresidenta, en ese mismo año pública su libro “Earth in the Balance: Ecology and the Human Spirit”. Como vicepresidente de Estados Unidos impulso el uso de las tazas de carbono como impuesto a la utilización de combustibles fósiles; ayudo a lanzar el programa Globo, un programa de educación ambiental y de ciencia a través de internet; impulso la creación del protocolo de Kioto y la aprobación y ratificación del mismo, pero obtuvo una negativa absoluta del Senado, por decir que el protocolo ponía “en serio riesgo la economía de los Estados Unidos”. Esta es probablemente la parte más controversial de su paso como vicepresidente, porque ahora desde afuera exige lo que el no logró desde adentro. Luego de perder en las elecciones del 2000 ante George W. Bush, a pesar de haber obtenido la mayor cantidad de votos. Se dedica otra a impulsar iniciativas para el desarrollo sostenible. Como parte de esto realiza viajes a todo el mundo haciendo una presentación sobre el cambio climático, donde los productores de la película “El día después de mañana” Laurie David y Lawrence Bender, lo conocen y le ofrecen hacer una película sobre su presentación, así nace “Una verdad Inconveniente”. Desde entonces Gore ha incrementado, sus charlas y la proyección de esta película (ganadora de un Oscar y el premio Sir David Attenborough). Se reúne con los buros de las industrias más importantes y está impulsando la reconversión industrial para poder palear los efectos del cambio climático. En Julio de este año organizo el concierto “Live Earth” realizado en continuo durante 24 horas en Londres, Sídney, Johannesburgo, Tokio, Shanghái, Hamburgo y Nueva York. Sin duda Gore ha puesto en la mesa de discusión el cambio climático y a triunfado donde la mayoría de organizaciones ambientalista nunca lo logra, en la comercialización y masificación de las propuestas.

Este es el ejemplo que muchas organizaciones ambientales debería de tomar, que es necesario un liderazgo serio para poder impulsar los cambios que se quieren ver en la sociedad y esos no están el los foros de conversos (congresos científicos, reuniones de UICN, o buros y paneles ambientalistas) está en la proyección a la empresa, a los gobiernos y a la masa. En El Salvador tal vez SalvaNATURA sea la organización que mejor ha entendido que el “marketing” ambiental es probablemente la estrategia más importante para generar los cambios necesarios. Y esto no significa renunciar a los ideales conservacionistas, sino que al contrario significa entender el mundo donde vivimos y saber que gritando desde afuera y en contra de todo no lograremos avanzar, sino que nos convertiremos en parte del problema.

miércoles, 10 de octubre de 2007

EL CAMBIO CLIMÁTICO, EL SALVADOR Y LA NECESIDAD DE ACTUAR

“Gran parte de mi vida ha transcurrido al aire libre, entre labradores que fiaban su turo a las veleidades del cielo; hombres y mujeres que dependían para subsistir antes de los caprichos de la sequía, el pedrisco o la helada negra, que del propio esfuerzo. ¿Qué sería de ellos, y de quienes necesitamos su trabajo, si el clima cambiara?” Con esta frase de Miguel Delibes del libro “La Tierra Herida” quiero comenzar mi reflexión sobre el cambio climático. Como verán, Miguel es un hombre de campo de la castilla profunda en España y su frase puede significar lo mismo para alguien de África, Estados Unidos, Indonesia o El Salvador. Estamos en proceso de cambio global. El clima del mundo está cambiando y ese cambio se debe principalmente a fenómenos antropocéntricos, nosotros tenemos la culpa.

Lo primero que hay que decir sobre este fenómeno es que ya están fuera de discusión sus orígenes o que exista, hasta los renuentes líderes de los Estados Unidos lo reconocen, han pasado años para que lo hagan. Existe una urgencia mundial para tomar medidas al respecto, esta vez no vale con que unos tomen medidas y otros no hagan nada. Los países desarrollados estaban muy felices de culpar del deterioro ambiental a los países tercermundistas. Es mucho más fácil culpar de deforestador a Brasil o algunas naciones del este de África que afrontar que son las necesidades de un sistema no controlado las que hacen tener la necesidad de producir y consumir a un ritmo descomunal los recursos naturales de nuestro planeta, hasta ponernos en la crisis actual. Ahora los países industrializados tienen la mayor responsabilidad de revertir los efectos que le han producido al mundo. Ahora ya no cabe hablar de medidas compensatorias o marcos en los cuales el desarrollo económico no se vea afectado.

Esta posibilidad quedo excluida de la ecuación luego de la publicación del Informe Stern. Este fue un proyecto del gobierno británico para evaluar el impacto económico del cambio climático. La respuesta final del documento es clara: Es mucho más barato tomar medidas ahora que afrontar las perdidas y deterioro económico que se producen si estas medidas no las tomemos o las tomemos después. Entre más tiempo pase, mayor será el costo. Así que la medida mejor para las economías mundiales es tomar medias para evitar o palear los efectos del cambio climático.

En este panorama se abordó el tema en la recién pasada sesión de las Naciones Unidas. Unas muy emotivas palabras del secretario general abrieron la sesión y las dedicó a este tema. El presidente de El Salvador elaboró sobre este tema y habló de todas las medidas que se han tomado en el país para contribuir para detener o palear el cambio climático, habló sobre las energías limpias que se ocupan en El Salvador y los progresos que se han hecho en ese campo. Pero le faltó informar que está proyectada la construcción de una planta generadora de energía por medio del carbón; le faltó decir que una semana antes había informado una reducción en el presupuesto del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, sabiendo que es una de las carteras más flacas de su gabinete. Sabiendo que a la fecha no existe un enlace ministerial para el convenio de cambio climático, en concreto al día de hoy no hay una persona encargada del tema en El Salvador.

Aunque la mayor responsabilidad la tienen los países industrializados, este es un problema global y todas las naciones tienen que contribuir a solventarlo, porque nos afecta a todos. Esto pasa por un uso más eficiente de la energía, como por una generación más eficiente de energía y pasa por la creación de una sistema elaborado y completo que regule este tema en El Salvador, pero no como lo hace SIGET, que se encarga solo de regular precios en función de oferta y demanda, sino la creación de una estrategia aplicable sobre el tema. Al parecer, como en muchos otros aspectos, nuestro presidente tiene un muy buen discurso con intenciones muy buenas, pero al día de hoy falta que ver la aplicación de las mismas.

También ahora que estamos otra vez inmersos en un período de campaña electoral, donde lo único que parece que importa es quien va a ser el próximo presidente, podamos dedicar tiempo a pensar que el próximo presidente tendrá desafíos importantes, que tendrá que cumplir algo de lo que promete. Los planes de gobierno no son documentos bonitos para que lo lean unos cuantos intelectuales, sino planes expresos de actividades que van a realizar nuestros representantes en el gobierno. Ahora que comencemos a escuchar más sobre las políticas y los planes para el próximo quinquenio es ahora de ponernos a pensar que es lo que necesita el país y cual es el papel de El Salvador en la región y el mundo.

Por eso es urgente que el tema de medio ambiente no sea un adorno bonito en los programas de gobierno, sino que se inicien actividades concretas para el desarrollo energético del país, que incluyan el tema del agua, la basura, la regulación del uso de los recursos naturales. Porque si no, la tierra que nos da de comer no lo podrá hacer, sobre todo al estar en un proceso de cambio climático que nos impactará y hará cada vez más difícil la situación. Y por mucho esfuerzo que pongamos en solventar la pobreza, en seguridad pública o en educación, si no tenemos un ambiente, una tierra, en la cual vivir y que nos de los recursos que necesitamos, todo lo demás no será importante.

Con esto quiero recalcar el tono dramático, por qué es alarmista. Es apropósito, porque son fenómenos reales que ya nos afectan, y si no hay voces fuertes para que se tomen en cuenta en la agenda nacional, en unos pocos años pagaremos con creces nuestra falta de voluntad. Es algo que todos los nacidos en los setenta o después seguramente lo verán, y ni hablar las siguientes generaciones.

Columna transversal: EL MITOS DEL CHE. UNA RECOPILACIÓN.

Han aparecido, en todo el mundo, en todos los idiomas, miles de artículos sobre Ernesto Guevara “el Che” a 40 años de su muerte. En vez de escribir otro más, he decidido seleccionar partes de algunos de los artículos que analizan el fenómeno del Che como mito, y su transformación en marca, por una parte, y santo de devoción, por otra. Yo personalmente sólo quiero decir esto: Nunca en mi vida he portado ni voy a portar una camiseta con la imagen del Che. No me gustan los mitos, ni los santos, ni los héroes. Sin embargo, Ernesto Guevara ha tenido una gran influencia sobre mi vida. Su frase “creamos uno, dos, muchos Vietnam” cambió mi vida y, en última instancia, me llevó a El Salador. Igual que los ejemplos de los alemanes, americanos, ingleses y ciudadanos de otros países que combatieron en la guerra civil en España contra el fascismo que estaba al punto de apoderarse de Europa, Ernesto Guevara me hizo adoptar el internacionalismo como concepción que nunca pienso abandonar. Sin embargo, ‘el Che’ como santo de devoción de la izquierda y cómo icono revolucionario y comercial, no me dice nada. Veo en San Salvador buses adornados con la famosa silueta del Che a la par de la silueta casi idéntica de Jesús y de la suástica nazi. Las imágenes, combinadas así, pierden sentido. Las tres. Poner a la par, como si fueran compatibles, Jesús con el Che convierte a los dos en abstracciones sin sentido. Y combinarlos con la suástica sella lo absurdo del uso arbitrario de los iconos.
...

“A pesar de cientos de vidas que pesan sobre su conciencia, el Che es chic.” Así introduce el escritor alemán Reinhard Mohn, su artículo en la revista alemana Spiegel sobre los 40 años de la muerte de Ernesto Guevara. A continuación fragmentos de su artículo:


“A 40 años de su muerte lo encuentras en todas partes: en la celda de una prisión de Andreas Baader (jefe del grupo terrorista RAF de Alemania), en el pecho de Johnny Depp y en el escotado del supermodelo Gisele Bündchen.


“Políticamente fracasado en todo sentido, como icono inmortal.”

“El escritor Peter Weiss (La Estética de la Resistencia) escribió: ‘Cuando nos enteramos de la muerte del Che, nuestro primer pensamiento fue: ¿Tuvo que morir ahora cuando más indispensable se había vuelto? ¿Se sacrificó? La respuesta es sencilla y desnuda nuestra derrota y nuestra cobardía.’

“Aquí ya escuchamos el tono de la adulación de los héroes, que va a la par con la auto denuncia revolucionaria de nuestra propia debilidad. Los pecadores cobardes, arrodillados ante la imagen del sacrificado divino. Mucha gente de izquierda en toda Europa adoptaron esta actitud casi religiosa. Un ser sobrenatural como ejemplo, ante cuya grandeza sobrehumana uno puede fracasar sin cargo de conciencia.”

“Jean Paul Sartre llamó al Che Guevara ‘el hombre más completo de su tiempo’, y Jean Ziegler, sociólogo suizo y uno de los críticos más prominentes de la globalización, dijo: ‘Guevara creyó en el efecto terapéutico de la violencia. Pensaba que el que ejerce la violencia hasta el sacrificio de su propia vida descubre, en si mismo, el nacimiento del hombre nuevo.’ De eso se trataba, de la utopía fascinante del hombre totalmente diferente, totalmente nuevo. Libre, orgulloso, autodeterminado.”

“En la imagen del Che el comunista revolucionario abnegado y disciplinado se fusiona con el predicador del amor al prójimo y de la misericordia – y se forma un Jesús Cristo con machete y fusil AKA.”

“A pesar de que sobre su conciencia pesan cientos de vidas, entre ellas ‘traidores’ eliminados a sangre fría, nunca perdió el aura del hombre sensible, del visionario, del capitán en alta mar que conoce el rumbo.”

“Entonces, el Che Guevara –ojo: dialéctica- se ha convertido en un emblema hasta intercambiable para usos múltiples – y en última instancia también para nada. El Che se hizo una moda universal. Hasta pacifistas convencidos pueden llevar su cara en sus camisetas.”

“A diferencia de las otras grandes leyendas de la revolución mundial –Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao- el Che Guevara nunca fue un ideólogo partidario, tampoco el típico dirigente de masas, y tampoco –a pesar de todo- no fue un burócrata del genocidio, no fue asesino de cuello blanco. Siempre le rozaba el aire del aventurero romántico, el desafío existencialista, la búsqueda ansiosa del cambio radical, de la liberación del mal. El comandante Che Guevara es ahora el mitos central de una religión secular mundial.”

...

Isabel Hilton en The New Statesman, Inglaterra, dice: “A cuarenta años de su muerte, el Che Guevara tiene poco que ofrecer como guía de cómo hacer la revolución. Entonces, ¿por qué su imagen sigue inspirando adhesiones casi religiosas?”

“El legado del Che, a 40 años de su muerte en un intento fallido de iniciar la revolución en Bolivia, consiste en una imagen tan poderosa y plástica que todavía funciona como inspiración para rebeliones, así como para vender cualquier cosa, desde ceniceros hasta camisetas.”

“Incluso en su muerte, el Che tenía suerte con sus fotógrafos. Freddy Alborta, el único fotógrafo profesional que tenía acceso a ver su cuerpo después de la ejecución, difundió una imagen impactante del cuerpo acostado en una mesa, rodeado de militares. Es la imagen de un Cristo... Pero fue la foto suertuda de Korda que hizo al Che inolvidable. La foto de Korda, adecuadamente manipulada, cobró vida propia, creando una combinación irresistible de celebridad y rebeldía que dio al Che una influencia en un mundo que ya se ha olvidado de los detalles de su trayectoria. A través de esta imagen, las complejidades de la vida y del pensamiento del Che son reprocesadas y transformadas en una abstracción que puede simbolizar cualquier cosa.”

“La durabilidad del Che poco tiene que ver son sus logros revolucionarios, aunque son auténticas sus credenciales revolucionarias... Ernesto Guevara indudablemente fue revolucionario, pero igual lo eran muchos otros cuyos nombres ya han sido olvidados. El impacto del Che es emocional. Su muerte joven en Bolivia creó al Che como un Cristo secular, el hombre que asumió los pecados del mundo y dio su vida por la causa de los oprimidos. Su imagen continua inspirando la esperanza de cambio y la virtud de la rebelión, y su derrota, en vez de debilitar esta imagen, le da fuerza. Cristo también fue derrotado en la tierra...”

“El Che es el revolucionario del rockers, el mártir del idealismo, el James Dean en uniforme de camuflaje. Cuando el Papa Juan Pablo II celebró misa en la Plaza de la Revolución en La Habana, la gigantesca imagen del Che sirvió como contrapunto revolucionario.”

“El Che tiene poco que ofrecer como guía de cómo hacer la revolución. Lo que sí tiene es la imagen mesiánica de sacrificarse por los pecados -o sufrimientos- de los demás. Independientemente de sus fracasos y contradicciones, o de lo obsoleto de sus métodos y su ideología, la fuerza de su imagen, con su calidad simbólica y religiosa, continúa inspirando. Como escribió el escritor portugués José Saramago, en sus términos característicamente místicos: ‘La foto del Che Guevara fue, ante los ojos de millones de personas, la imagen de la suprema dignidad del ser humano. Che Guevara solamente es el otro nombre de lo más justo y digno en el espíritu humano’. “
...

En el periódico alemán Die Tageszeitung, durante la década de los ochenta expresión de la solidaridad con los movimientos revolucionarios de América Latina, escribe el periodista Toni Keppeler, quien por años fue profesor de periodismo en la UCA en El Salvador, un artículo titulado: ‘Che Guevara, el hombre Marlboro de la izquierda’.

“Hay camisetas del Che, hay un reloj Swatch del Che, incontables afiches, calcomanías con su cara, y en Google te salen 4.8 millones de menciones en fracción de segundos. El Che Guevara tiene 40 años de haber muerto, pero está tan vivo como Elvis. Sus ideas ya no siguen siendo omnipresentes, pero sí su cara.”

“Cuando los hombres se transforman en mitos, es mejor no saber mucho sobre ellos. Si no, pierden el encanto y vuelven a ser hombres. Se han escrito muchas biografías sobre el Che Guevara. La mayoría parecen leyendas de santo. Cuando Fidel Castro, en sus discursos, mencionaba a su compañero de lucha, le gustaba hablar del ‘hombre probablemente más completo y transparente de la historia’. Y los niños de Cuba aun son inducidos a gritar en coro que quieren ‘ser como el Che’.“ Mejor que no. Ernesto Che Guevara no era un hombre agradable. A pesar de todos sus méritos como guerrillero, fue vanidoso, temperamental y autoritario. Un hombre descuidado que no se bañaba muy seguido. Podía ser injusto y brutal y a veces tenía ataques de racismo. Esto no está escrito en las leyendas del santo. Hay que ir a hablar con los ancianos que estaban con él en la Sierra Maestra o en el Ministerio de Industria. Luego de unos cuantos vasos con ron comienzan a contar – bajo la condición de no mencionar sus nombres. Y uno tiene que leer las cartas y diarios de Guevara. Así uno escucha y lee muchas cosas que no caben en el mito del Che como hombre bueno.”

“Tal vez fue bueno que Guevara haya muerto joven. En la Cuba de hoy andaría perdido. Cuando Fidel, en 1993, introdujo el dólar como medio de pago en Cuba, el Che lo hubiera mandado a un campo de trabajo forzoso. Y ahora que el anciano Fidel se está paulatinamente retirando y dejando gobernar en su lugar al partido, el Che hubiera sentido que la revolución está perdida. Sin embargo, como mito del guerrillero ejemplar sigue entusiasmando a la juventud.”

“El mismo construyó este mito. En su libro ‘La guerra de guerrillas’ lo describe detalladamente. El tabaco, dice, es fundamental en la vida del guerrillero. El humo que puede emitir en momentos de tranquilidad es ‘el gran compañero del soldado solitario’. Ernesto Che Guevara, el hombre Marlboro de la izquierda.”

...

El diario argentino La Nación, dedica varios artículos al aniversario de Ernesto Guevara. De uno, de Pablo Mendelevich, son los siguientes fragmentos:

“Verdaderamente difícil es imaginar el mundo -en sentido literal: una manifestación iracunda en Trípoli, una protesta universitaria en Varsovia, el piquete de un grupo trotskista en Plaza de Mayo, las paredes del dormitorio fucsia de una modelo adolescente en Sidney, un homicida tatuado que espera en Tennessee la hora de la silla eléctrica, el comercial de un cero kilómetro en Francia, el brazo derecho de Maradona, la barriga de Myke Tyson- sin el rostro del Che. El Che multiplicado por cientos de millones, la legendaria foto tomada por Alberto Korda, la imagen más reproducida de la historia, logotipo de la rebeldía.”

“Todo mito popular, se sabe, gana vigor si está asentado sobre una muerte temprana –lo único más injusto que la muerte misma.”

“Los adoradores del Che mutaron, no son los mismos. Primero su epopeya fue descripta sin fisuras por la historiografía cubana y por el marxismo foquista (para los partidos comunistas, incluidos el boliviano, que le dio la espalda tanto como los campesinos, y también el argentino, el Che recién muerto era una incomodidad). Luego las izquierdas moderadas comprendieron que podían reconocer la figura épica –mucha alternativa ya no tenían- sin asumirse como guevaristas. Con la depreciación ideológica aparecieron quienes recortaron las prestaciones militares, políticas y administrativas del guerrillero –incluida su responsabilidad en fusilamientos al por mayor– para estandarizarlo como gran luchador romántico, quintaesencia del idealismo. Y finalmente ganaron su espacio los fabricantes de remeras estampadas.”

“Dice Kevin Johansen en una de sus últimas canciones: ‘Todos se compran la remerita del Che/ sin saber quién fue/ su nombre y su cara no paran de vender/ parece Mc Guevaras o Che Donalds/ parece Mc Guevaras o Che Donalds’.”

“Alvaro Vargas Llosa escribió que el renacimiento de la marca, para él empujado sobre todo por la película Diarios de motocicleta, sucedió años después del ‘colapso político e ideológico de todo lo que Guevara representaba’.”

“Como dice uno de sus biógrafos locales, Mario Pacho O’Donnell, ‘a adhesión al Che no pasa por la adhesión a sus ideas políticas sino por lo que simboliza: principismo, ética, utopía; valores hoy escasos’.”

...

Y el mismo periódico, La Nación, publica un reportaje de Andrés Schipani titulado: San Ernesto: la última leyenda del Che Guevara, descubriendo la leyenda del Che en los pueblos de Bolivia donde luchó y finalmente fue capturado y ejecutado. Aquí fragmentos de este reportaje:

“Hay misas, se le reza y nos hace milagros, dice Susana Osinaga mientras camina por las polvorientas calles de Vallegrande, un pueblo que parece suspendido en el tiempo. Pero ella no habla de Jesús ni de algún santo, habla de Ernesto ‘Che’ Guevara, el guerrillero argentino que hace 40 años fue ejecutado a 60 kilómetros de aquí, en La Higuera, por el Ejército de Bolivia, después de su fallida aventura revolucionaria en la selva.”

“Para los pobladores está siempre presente, pero presente de un modo distinto al que se observa en el resto del mundo, en donde ha permanecido o bien como inspiración política, o bien como icono de consumo en la industria del entretenimiento. Aquí, como en La Higuera, la imaginación popular ha hecho de él presencia santa.”

“Eusebio Tapia, un hombre de origen aymara que hace décadas peleó junto a Guevara en la campaña boliviana, explica: ‘Sí, mucha gente en Bolivia tiene al Che como inspiración, se ha convertido en un icono, un mito’. Y agrega: ‘Pero existe otro mito, mucho más fuerte: el que ha construido la fe de la gente que lo tiene como si fuese un Cristo, como un santo’.”

“Si para muchos de sus seguidores alrededor del mundo, el Che representa un icono progresista y revolucionario y para sus críticos "una máquina de matar", para los lugareños de este rincón boliviano es completamente otra cosa. Para ellos es una ‘fuerza que protege y provee’.”

“El pintor mendocino Ciro Bustos -quien acompañó al Che en la campaña de Bolivia y fue capturado al separarse del grupo junto al filósofo francés Régis Debray- trata de explicar el fenómeno de la devoción desde una perspectiva escéptica: ‘La izquierda trabaja sobre los sueños y la Iglesia sobre el miedo. Los íconos sirven para manipular mejor ambas ilusiones y, de paso, aparentar hacer algo’. Para algunos, esta parece ser la razón por la cual, a 40 años de la muerte del Che, su imagen sigue dando la vuelta al mundo, presente en manifestaciones y claustros universitarios, mientras que aquí en Bolivia uno puede encontrar una especie de beatificación casi sacrílega para muchos, a la que la Iglesia local no parece oponerse.”

“Se cuenta que, herido, apoyado sobre una piedra en la Quebrada del Churo, Guevara dijo: ‘No disparen, soy el Che Guevara y valgo más vivo que muerto’. Al parecer no estaba en lo cierto: para bien o para mal, más allá de los pósters, las remeras y los cantos de protesta, su figura ha trascendido como mito y como símbolo. Y para algunos, aquí donde halló la muerte 40 años atrás, también como santo obrador de milagros.”

miércoles, 3 de octubre de 2007

Columna transversal: ¿HINCHAS, BARRAS MÓVILES, TURBAS O PARTIDOS POLÍTICOS?

Sigo soñando con un país que tenga partidos políticos civiles. Integrados por ciudadanos. Partidos que tengan miembros, no militantes.

Aquí los partidos -todos, sin excepción, pero sobre todo los dos grandes- siguen reclutando, indoctrinando, uniformando a sus miembros, convirtiéndolos en activistas, hinchas, barras. Hay partidos que más que asociaciones de individuos libres, autónomos y soberanos para buscar fines comunes parecen organizaciones paramilitares: verticales, uniformados, organizadas en brigadas, disciplinadas, entrenadas para “misiones” y “tareas”, incluyendo de seguridad.

Basta ver las asambleas o convenciones de los partidos. En otras partes del mundo son eventos meramente civiles, donde a nadie se le ocurre uniformarse con camisetas, chalecos, binchas, gorras y pañuelos con los colores de su partido. Llegan en traje, en jeans y tenis, en moño, en ropa deportiva, en traje folclórico – cada uno según su costumbre, su profesión o su gusto. Aquí las convenciones de los partidos son eventos de hinchas, no sólo por lo uniformado, sino por los gritos, la bulla, las consignas, el confeti, los insultos, los empujones, las vivas con que reciben a sus candidatos y los chiflidos con que rechazan a otros. Última demostración: la barra móvil arenera que el sábado pasado puso en escena el espectáculo “Las masas quieren a René”, interludio tragicómico en la obra “No hay candidatos hasta que yo diga” de Tony Saca.

La cultura política salvadoreña es una rara mezcla, en la cual se funde la tradición estadounidense de poner en escena convenciones partidarias como eventos deportivos con cachiporras y desfiles con los orígenes paramilitares de los partidos salvadoreños. Ver a empresarios, ministros del Estado, damas de la alta sociedad, ex-jefes de Estado parados en fila, disfrazados de boy scouts, gritando consignas estúpidas y cantando himnos de guerra, puede parecer cómico. Pero en el fondo es una muestra triste del pobre estado del partido de gobierno. De la falta de civilismo. De la falta de creatividad. No es realmente un partido político, es la maquinaria electoral, el cuerpo de activistas y operadores políticos de una élite de poder que normalmente no se quiere meter directamente en el negocio de la política.

El otro partido, el que quiere convertirse en gobierno, da la misma triste y bélica imagen, con otros colores y otros actores. Amas de casa, vendedoras del mercado, estudiantes, trabajadores, profesores, campesinos forrados de trapos rojos. Ya no permiten barras enfrentadas en sus asambleas, solo expresiones orquestadas de unidad, entusiasmo colectivo y disciplina revolucionaria. Y así los otros partidos, unos de verde, otros de azul o amarillo.

Lo más llamativo en este circo y lo más revolucionario en este escenario político sería un partido que no tenga uniforme. Donde cada uno sigue siendo quien es y viste como acostumbra. El show se lo llevaría un dirigente o candidato que no se pone trapos sino aparece en traje; que no pone ni la derecha en el pecho ni la izquierda en el aire; que se hace acompañar de integrantes de la orquesta sinfónica juvenil en vez de bandas de guerra o conjuntos llorones de protesta.

Sigo soñando que algún día, después del 2009 -o sea después de 17 meses de campañas de hinchas, barras, grupos paramilitares que ensucian las ciudades, las carreteras, hasta los cerros y las rocas en nuestros paisajes, que gritan consignas, cantan barbaridades militaristas o cursilerías revolucionarias-, que después de este sufrimiento surja, como alternativa, movimientos civiles, partidos de ciudadanos. Partidos deliberantes, tolerantes, abiertos, donde es prohibido gritar consignas. Imagínate un partido del cual te expulsan no por disidente, nunca por desobediente, tampoco por independiente, sino por falta de tolerancia. ¿Te puedes imaginar un partido político en cuya cultura la palabra más negativa no es “traidor” sino “conformista”?

Las imágenes de la semana pasada -la foto de la Comisión Política del FMLN, que para hacer una conferencia de prensa se viste de rojo; y la otra foto de tres jefes de Estado (uno actual, dos retirados) disfrazados de hinchas y cubiertos de confeti me hacen dudar de la capacidad intelectual de nuestros liderazgos. Seriamente. Es tiempo que seamos gobernados no por payazos ni por cachiporristas, mucho menos por hinchas y paramilitares, sino por ciudadanos.

Con gusto me dejo sorprender. Tal vez por Mauricio Funes, si decide que no tiene porque disfrazarse con trapos rojos. O por Arturo Zablah, si se queda fiel a su concepto de movimiento ciudadano. O por un candidato de ARENA que decide correr por la presidencia, pero simbolizando con su traje (o vestido) civil el viraje que quiere producir desafiando la descultura de las barras, hinchas y grupos de choque paramilitares.

DOS RESERVAS DE LA BIOSFERA EN EL SALVADOR, ¿LAS LOGRAREMOS CONSERVAR?

Las reservas de la biosfera son lugares especiales, que guardan una de las relaciones más importantes para el futuro de la humanidad en la tierra, son ejemplos de convivencia adecuada entre seres humanos y naturaleza. Recientemente en El Salvador se han designado dos Reservas de las Biosfera, ante esta realidad tenemos que saber si solo serán una designación en papel o si El Salvador va a tener la capacidad y dedicación necesaria para que realmente estos sitios sean ejemplo de adecuada convivencia entre seres humanos y naturaleza.

Reserva de la Biosfera es una designación que otorga el programa Hombre y la Biosfera de la UNESCO. Según la definición oficial son sitios que innovan y demuestran una aproximación a la conservación y el desarrollo sostenible, que se encuentran bajo soberanía nacional, pero comparten sus experiencias e ideas nacionalmente, regionalmente e internacionalmente a través de la Red de Reservas de la Biosfera.

En la actualidad existen 529 reservas en 105 países, incluida las 23 recientemente nombradas. Dentro de estas se encuentran dos en El Salvador. La Reserva de la Biosfera “Sierra de Apaneca-Ilamatepec” es la popularmente conocida cordillera de Apaneca y el Parque Nacional Los Volcanes. Este sitio fue nombra debido a que tiene zonas de vegetación de montaña en sucesión primaria, o sea bosques de montaña, y además sucesiones sobre lava, esta son lo líquenes y algunas plantas que crecen sobre las lavas. Además por ser un sitio muy importante como reserva de agua. Tal vez el dato más importante sobre esta reserva sea la presencia de café de sombra, elemento muy importante que refleja una convivencia armónica entre hombre y naturaleza. Ya que la presencia de la sombra de café ha permitido que muchas especies utilicen este hábitat. Además reconocen este sitio por tener un gran potencial para la creación de “ecoempresas” relacionadas al café y otros esquemas de producción.

También declararon Reserva de la Biosfera “Xiriualtique Jiquilizco”, que no es otra que la bahía de Jiquilisco, la cual había sido recientemente declarada como sitio RAMSAR, lo cual significa que es un humedal de importancia mundial. Pues bien, además de esto UNESCO considera que las extensiones de manglar costeros y la población ene el perímetro de la reserva son un ejemplo de producción sostenible, pero muy vulnerable, por lo cual requiere acciones urgente de conservación.

Estas declaratorias son a pedido de lo gobiernos, y UNESCO avala o rechaza las propuestas. Así que el gobierno de El Salvador ha elaborado unas extensas y completas fichas que fueron presentadas a UNESCO. Esto demuestra que el gobierno está sumamente interesado en conservar e invertir en la conservación de estas zonas. También hay que decir que estas declaratorias no son un regalo que se dan y ya está, más bien son un reconocimiento al potencial de los sitios y una obligación de los gobiernos a que -si quieren conservar el estatus de estos sitios- tienen que invertir mucho esfuerzo y presupuesto para que la designación no sea revocada.

Los requisitos para ser designado como una Reserva de la Biosfera son fuertes, y es un gran reconocimiento que se hayan declarado dos sitios de El Salvador. Porque estos lugares tienen que ser representativos de la región e incluir formas de intervención humana. Tienen que tener importancia para la conservación biológica, tienen que ofrecer posibilidad de ensayar y demostrar métodos de desarrollo sostenible a escala regional, y tener dimensiones suficientes para cumplir las funciones de la reserva de la biosfera, y disponer de una zonificación que incluya una zona núcleo legalmente constituida (cuestión que no sé como lo han solventado en El Salvador porque a mi entender el Parque Nacional Los Volcanes no tiene declaratoria legal); tener una zona fronteriza donde se desarrollen actividades y practicas compatibles con los objetivos de conservación. Además de todo esto tienen que aplicar disposiciones organizativas que faciliten la integración y participación de los actores locales con la autoridades públicas, entes privados, desde la concepción, hasta la ejecución de las funciones de la reservad de la biosfera. También tienen que haber adoptado medidas para crear mecanismos de gestión, utilizando los recursos y las actividades humanas en las zonas externas; una política o plan de gestión de la zona; una autoridad o dispositivo institucional encargado de aplicar este plan, y un programa de investigaciones, observación permanente, educación y capacitación.

Como ven, los requisitos son muchos y no sencillos de cumplir. Lo que más llama la atención es que se necesita una autoridad encargada de aplicar el plan de gestión, esto a mi entender no existe ni en Jiquilisco ni en la cordillera de Apaneca. Esto será como siempre el gobierno salvadoreño resuelve estas cuestiones, o sea delegando la responsabilidad a una ONG, seguramente con un presupuesto escaso; o será que el Ministerio de Medio Ambiente estará pronto a crear oficinas regionales en estos lugares. Lo veo difícil ya que las noticias recientes hablan de una fuerte disminución del presupuesto para el 2008. Difícil de creer cuando se escucha que la falta de gasolina o el no tener un vehiculo son una de las mayores preocupaciones de los encargados de supervisar el estado del medio ambiente en todo el país.

Entonces, ¿nos sentimos feliz de este gran reconocimiento de la labor bien hecha en El Salvador, o más bien hay que sentirnos triste, porque seguramente del papel no saldrá? Espero que sea este un caso de esos raros en este país que el gobierno y su ministro del ramo aprovechen este gran reconocimiento y lo utilicen para dar ejemplo de cómo se tienen que hacer las cosas en todo el país, porque al final de cuentas la reservas de la biosfera son eso, ejemplos para el mundo de buenas practicas entre hombre y naturaleza; ejemplos de que se puede tener una mejor relación entre desarrollo, consumo, mercado y producción, con conservación, desarrollo social y solidaridad. Y UNESCO nos ha dicho que tenemos dos ejemplos en El Salvador. ¿Por qué no hacemos entonces que todo el país funcione con esa mentalidad y ese desarrollo? Seguramente así seremos un gran país el día de mañana.

martes, 25 de septiembre de 2007

EL HOMBRE FRENTE A SU PROPIA REALIDAD: LA LIBERTAD

El 3 de septiembre de 2007 Federico Hernández Aguilar publica en el periódico digital El Faro una columna titulada “De Sartre al desastre” para rebatir el articulo mio “El hombre frente a Dios, un debate siempre actual”, a su vez surgido para refutar el artículo titulado “Esa creciente inquietud por Dios” de Luis Fernández Cuervo, en el cual hay un punto donde se establece que los problemas sociales “no vienen de vivir como manda la religión cristiana sino todo lo contrario, del permisivismo moral en el que desemboca, tarde o temprano, el ateísmo”.

Federico Hernández Aguilar en su artículo concluye que “el problema del ideario sartreano y, en general, de todos los ateísmos filosóficos, no es tanto que nos lleven forzosamente a la debacle moral del mundo, pero sí constituyen a generar el ambiente que produce las causas de esa permisividad”.

Más bien, es nuestro modelo de sociedad el que genera el ambiente para esa permisividad [moral], una sociedad donde la economía está por encima de la ética, de la política (bien entendida, aquella que se preocupa por la convivencia armónica dentro de la comunidad), donde lo que se busca es el sueño americano, donde el lema es tanto tienes tanto vales, una sociedad ambiciosa y codiciosa que confunde la necesidades humanas (que tenemos unas pocas: alimento, salud, vivienda, vestido, educación, cultura), con los deseos.

Esta sociedad, donde la opción para muchos es preferir morir en el desierto camino al sueño americano que morirse de asco en su propio país, es esta sociedad la que genera la insolidaridad a través de la exaltación del individuo; al poner al hombre por encima de todo, le hace creer que al obrar sólo se compromete a sí mismo, por tanto, puede hacer todo aquello que le plazca [permisividad moral].

Sartre, en su sistema filosófico, el existencialismo ateo, coherentemente (ojo, sin comillas) supera el individualismo al establecer que en el cogito (yo pienso) nos captamos a nosotros mismos frente al otro, y el otro es tan cierto para nosotros como nosotros mismos; es decir, cuando el hombre da cuenta que está pensando, implica necesariamente la existencia del yo que piensa y este yo da cuenta de que no puede ser nada salvo si los otros lo reconocen como tal. En suma, el hombre sabe de sí mismo sólo gracias al reconocimiento en los otros.

Además, el hombre, al estar arrojado (no huérfano) en el mundo descubre su realidad, su libertad. El hombre es libertad, libertad de elección, sin que esté determinado por condicionamientos genéticos o biológicos. Ni siquiera Dios puede determinar el destino del hombre, por tanto, está condenado a inventarse a sí mismo a cada instante, y al elegir libremente es responsable de su existencia. Ahora bien, esta libertad no se convierte en un hacer todo aquello que me plazca, sino una libertad comprometida con los otros; se es responsable de todo lo que se hace; por tanto, no hay gratuidad, en la elección hay compromiso.

Antes que la coherencia atribuida al existencialismo ateo cause escozor en algunos, debo decir que el existencialismo no es la única forma de pensamiento que ha superado coherentemente el individualismo: La religión cristiana lo ha hecho a su manera, apelando al amor al prójimo y, sobre todo, a través del ejemplo de la vida de Jesús. Así hay otros sistemas religiosos (budismo, hinduismo, etc.,) y filosóficos (Xavier Zubiri, Emmanuel Lévinas) que con coherencia han dado sus aportes a la humanidad.

En otro párrafo Federico Hernández dice: “… [se] sustituye una generalización por otra, puesto que [se] atribuye ‘mala fe’ a quienes culpabilizan de todos los desastres morales al ateísmo”. Sartre entiende por mala fe cuando un hombre se excusa y disimula su responsabilidad, por ejemplo, cuando alguien dice que no ha escrito grandes libros porque las circunstancias han estado en su contra, porque no ha tenido la oportunidad de hacerlo. Es claro que está argumentando excusas y en fraseología sartreana esta persona está actuando de mala fe, ya que se está excusando y disimulando su responsabilidad; por tanto, vuelvo a escribir que todos aquellos que culpan de los desastres morales al ateísmo actúan de mala fe, ya que se están lavando las manos atribuyendo la responsabilidad a otros, cuando esta permisividad es nuestra responsabilidad, es producto del modelo de sociedad que antes he descrito y que nosotros configuramos día a día con nuestros actos y de los cuales somos profundamente responsables. De otra manera, atribuir la permisividad moral y con ello todos los problemas sociales al ateísmo es estar viendo la paja en el ojo del vecino y obviar la biga que hay en el ojo propio.

En el artículo “De Sartre al desastre”, Federico Hernández Aguilar establece una serie de juicios que no son correctos, uno de ellos es: “Esos a los que llamo los otros tienen el valor que yo decido que tengan para mí”; según él, como el hombre elige el sentido de los signos por analogía, el hombre elige el valor de los demás y su propio valor, y olvida que el valor del hombre es la libertad fruto de estar arrojado y desamparado en el mundo. Otro juicio incorrecto es: “Al final es cada individuo quien define cuándo alcanza o no la plenitud de su propio ser.” Mas bien, el hombre es ante todo un proyecto el cual nunca alcanza fin, ya que es un continuo hacerse. Por último, establece que soy incongruente con Sartre al afirmar que el relativismo es una postura filosófica perjudicial, esto me lleva a especular que Federico Hernández cree que el pensamiento de Sartre cae en un relativismo. Las posturas relativistas resultan insostenibles ya que si no permanece nada firme, eterno, desaparece la inteligibilidad del mundo; de esta manera, Sartre busca a partir de la duda metódica encontrar una idea resistente a cualquier sospecha, de modo que pudiera convertirse en fundamento firme de nuestra concepción del mundo, y la primera idea que resiste toda duda es la existencia del sujeto.

Federico Hernández Aguilar, a partir de una serie de interrogantes, establece uno de los problemas filosóficos más antiguos: ¿A qué debe apelar el hombre para actuar con justicia, para hacer lo correcto o para saber qué está bien? Concluye que la ética sartreana no parece obligar a ninguna responsabilidad. Tiene razón, pero no sólo la ética sartreana, sino cualquier sistema ético carece de un método o una manera que obligue a las personas a actuar de acuerdo a lo que ese sistema considera lo correcto. No hay ningún sistema ético (ética de la virtud, ética cristiana, ética centrada en el otro, moralismo legal, etc.,) con el poder de coacción tal que haga que los hombres actúen de una forma u otra, pero lo que siempre vamos a encontrar es la posibilidad de elegir a que marco ético adscribirse y a partir del cual asumir la responsabilidad de los actos. Hay que tener claro que la responsabilidad (compromiso) es inherente a la libertad.

La ética es como las ecuaciones de primer grado con dos incógnitas como x + y = 5. Donde hay infinitas soluciones correctas, con una interdependencia entre “x” e “y”. Por tanto, lo que le queda al hombre es elegir libremente un valor para “y” para luego saber el valor de “x”, es decir, elegir y concretar su marco ético para poder dar una respuesta sobre que es lo correcto.

Por ende tiene razón Federico Hernández Aguilar cuando escribe que “el ateísmo sartreano no conduce a ninguna propuesta plena de sentido de la vida”, porque lo que se plantea en el existencialismo ateo es que la vida, a priori, no tiene sentido, ya que son los hombres los que deben darle un sentido. De ahí que de acuerdo al sentido que elijamos para nuestra vida, así será el marco ético al cual nos adscribamos. Nuevamente somos libres, lo que nos toca es inventarnos en la elección.

Por último, el hombre debe aprender a ser humano, debe reencontrarse a sí mismo y convencerse de que nada puede salvarlo de sí mismo salvo el hombre mismo.

Columna transversal: PROPUESTAS INDECENTES

Para el miércoles de este semana, una iniciativa llamada Concertación Democrática Nacional convoca a los partidos políticos y la sociedad civil a la firma de un Pacto de Nación. Entre los proponentes de este pacto se encuentran personajes de reconocida trayectoria profesional, política y ética como el doctor Abraham Rodríguez, fundador de la Democracia Cristiana, y el doctor Domingo Méndez, ex-presidente de la Corte Suprema de Justicia.

Yo conocí la iniciativa -en aquel momento se llamada REINA (Movimiento Rescate de la Institucionalidad Nacional)- en julio del 2006, cuando junto con Domingo Méndez, con líderes religiosos, con Evelyn Jacir y Benjamín Cuellar, con los rectores Mauricio Loucel, María Isabel Rodríguez, Mario Ruiz y Carlos Vigil, reaccionamos ante los eventos del 5 de Julio –el asesinato de dos agentes de la PNC a manos de activistas de la izquierda que llevaron a un fusil de guerra a una manifestación de estudiantes de secundaria- haciendo un llamado público contra la violencia política. Nos constituimos como comité ad-hoc llamado Compromiso con la Paz – conformado por personalidades políticamente diversos, pero unidos en la idea de que había que movilizar la opinión pública contra las tendencias lamentables a la polarización violenta.

Domingo Méndez nos planteó que como lo nuestro era una iniciativa ad-hoc y no podía adquirir ni institucionalidad ni permanencia, acercarnos al movimiento que estaba propugnando con Abraham Rodríguez, Eduardo Badía y otros. Varios de los integrantes del Compromiso por la Paz suscribimos el documento que ellos habían elaborado bajo el título Manifiesto a la Nación. Era un documento de análisis, un diagnóstico de una sociedad y de una clase política en crisis. El fin declarado: presentarlo a los partidos políticos, principalmente a ARENA y el FMLN, para hacerlos razonar y cambiar de actitudes.

Cuando en octubre del 2006 participé en la reunión que bajo este concepto estaba convocada entre los suscriptores del documento y la dirección del FMLN, me llevé una gran sorpresa: Los voceros de este movimiento supuestamente independiente y representante de la sociedad civil se ofrecieron al FMLN como aliados, y como gestores de una gran alianza electoral. Quiere decir, en vez de ser la voz crítica ante los partidos, en este caso ante el FMLN, ofrecieron sus buenos oficios para que la izquierda se unificara en una alianza electoral bajo dirección del FMLN. Una situación tan incómoda para mi –y varios de los convocados- como presenciar la propuesta indecente de un viejo verde, quien hace una cita con una mujer para discutir un asunto laboral y le termina proponiendo matrimonio. Sólo que en este caso, la acosada estaba mas que contenta...

Esto fue hace un año. Ya no participé en ninguna reunión más con mis amigos de REINA, excepto una para expresar mi desacuerdo y pedir que borraran mi nombre de la lista de firmantes de su Manifiesto. Así que no sé qué tipo de transformaciones ha sufrido este movimiento. Hasta que me llegó, hace pocos días, nuevamente su invitación, esta vez para ser testigo de la firma de un Pacto de Nación que proponen a los partidos políticos.

En vez de asistir, reproduzco aquí la carta que les mandé hace un año a mi amigo, el doctor José Domingo Méndez:

...

Movimiento “Rescate de la Institucionalidad Nacional”
Dr. Domingo Méndez

Estimado amigo Mingo:

Agradezco de corazón la invitación que me ha hecho a participar, junto con muchas personalidades que admiro mucho, en su Movimiento.

He suscrito el “Manifiesto a la Nación”, porque comparto el diagnóstico que ahí se hace de la crisis en la cual se encuentran el país, su clase política, sus instituciones.

Sin embargo, no comparto la cura, la terapia que ustedes proponen: llevar al gobierno al FMLN, participando en un “Frente Amplio” bajo el lema: “Todos contra ARENA”. Esto es básicamente la propuesta que ustedes han hecho al FMLN en la reunión pasada con la Comisión Política de este partido. No era ni siquiera una negociación o un sondeo para ver la posibilidad o no posibilidad de una alianza. Era, desde un principio, una oferta unilateral de apoyo.

Anteriormente se había planteado que se iba a presentar el Manifiesto a los dos partidos grandes, para confrontarlos con una posición independiente de un grupo de ciudadanos que ya no aceptan el esquema de polarización, con el cual ARENA y el FMLN tienen secuestrado al país y con el cual estos dos partidos están bloqueando la formulación de políticas de nación y las reformas institucionales que necesita el país.

Este propósito y esta postura de independencia ustedes los han abandonado en favor de abrazar al FMLN como única fuerza que puede rescatar al país.

Talvez a diferencia de todos Ustedes, yo he vivido el proceso histórico del FMLN desde adentro, durante y después de la guerra. He vivido la imposibilidad de convertir al Frente en una partido democrático, abierto, plural y responsable. He vivido el proceso de reducción del Frente de la pluralidad de posiciones de izquierda a un partido supeditado al centralismo democrático. He vivido el proceso de limpieza que ha obligado a los mejores militantes del Frente histórico a abandonarlo.

El Frente de hoy ya no es el Frente que cambió el país, haciendo la guerra y construyendo la paz. El Frente de hoy no es una fuerza con la cual se puede entrar en alianzas como las hizo y desarrolló constructivamente el FDR de Manuel Unjo con el FMLN histórico. El Frente de hoy es reducido a una espantosa ortodoxia, falta de tolerancia, falta de creatividad, falta de comprensión de los cambios históricos del mundo. El Frente de hoy rechaza el pluralismo, odia al reformismo y a la socialdemocracia, reacciona represivamente a la disidencia. El Frente de hoy tiene una profunda desconfianza hacia todos que sostenemos posiciones de izquierda no sometidas a la dirección de ellos. Siguen viéndose como vanguardia y siguen viendo a todos los demás -a todos nosotros- como “compañeros de viaje” dentro de un Frente Amplio dominados por ellos.

No estoy de acuerdo que juguemos este papel.

No puedo sostener mi firma de apoyo al Manifiesto, porque no estoy de acuerdo con la tesis central del Movimiento de que un gobierno del FMLN sea preferible a un gobierno más de ARENA. No estoy dispuesto a abrazar ni al Frente ni a ARENA, sino sigo convencido que hay que trabajar para crear una alternativa a estos dos polos que siguen manteniendo al país en la lógica de la guerra y posguerra y que no permiten nuestra tránsito a la plena democracia.


Creo que a varios de Ustedes la “angustia” -como el mismo doctor Abraham Rodríguez definió su sentimiento elemental frente a la realidad nacional- les está restando capacidad analítica. La angustia frente al mal gobierno de la derecha no debería llevarnos a buscar una cura que termine hundiendo el país. La angustia siempre es mal consejero.

Estoy con toda la disposición de continuar trabajando junto con todos ustedes y todos los demás que estén interesados en un análisis crítico de la realidad del país y en construir un fuerte movimiento ciudadano realmente independiente que haga contrapeso y tenga capacidad de presión sobre los dos partidos grandes. Pero no los puedo acompañar en este paso erróneo de querer salvar al país ayudando a llevar al gobierno al FMLN. Temo que esta medicina es peor que la enfermedad.

Con mucho respeto para todos ustedes y su trayectoria democrática y crítica,

Paolo Lüers, San Salvador, 10 de octubre 2006

...

Un año después, ante el hecho previsible de que tres partidos de izquierda acepten el llamado del mismo movimiento a suscribir un Pacto de Nación, no tengo nada que agregar, ni de quitar.

¿Y SI RESOLVEMOS A LOS PENSIONADOS SALVADOREÑOS PRIMERO?

De acuerdo a la noticia publicada el miércoles 19 de septiembre de este año en El Diario de Hoy, “El País busca inversiones de jubilados”, el gobierno de El Salvador planea la creación de una ley de incentivos para jubilados extranjeros.

Su grupo meta son los jubilados de la llamada generación “baby boomers”, principalmente de los Estados Unidos, que fueron parte del aumento de nacimientos después de la Segunda Guerra Mundial. La idea es que ingresen al país para vivir sus últimos años. Se planea inicialmente un proyecto de Ley de Migración que les otorgue visas a los jubilados para evitarles obstáculos burocráticos a su ingreso.

La vicepresidenta Ana Vilma de Escobar dijo en esa nota que “en Panamá y Costa Rica los precios de los bienes raíces en proyectos para jubilados han subido considerablemente, lo que se convierte en una oportunidad para El Salvador”.

Lo que no sabe Ana Vilma de Escobar es que en Costa Rica y México, para citar otro ejemplo, los precios han subido tanto debido a la compra masiva de bienes raíces por parte de jubilados norteamericanos, que en ciertas zonas turísticas es imposible para un nacional comprar tierras o acceder a playas que ahora son privadas.

En Costa Rica, los precios inmobiliarios en playas como Tamarindo, en Guanacaste, y el golfo de Papagayo se han disparado de tal forma que un apartamento puede costar un millón y medio de dólares. Tamarindo se está convirtiendo en una pequeña ciudad sobrepoblada e inaccesible para la mayoría.

Más aún, según un reportaje de Lourdes García Navarro, llamado “U.S baby boomers in Panamá”, es tal el incremento del precio de bienes raíces en México y Costa Rica que ahora muchos jubilados buscan comprar en Nicaragua, Honduras y Panamá. Irónicamente, países hace unos años atrás considerados países con un clima político volátil. Los campesinos locales de esa zona e indígenas guaymi y ngobe han vendido a precios inferiores, regateados por los extranjeros jubilados, la mayoría estadounidenses, sin darse cuenta de que no tendrán acceso a sus tierras nunca más.

Según la vicepresidenta, “otro aspecto importante es el beneficio que tendrán los servicios médicos, ya que se trata de una población en condiciones de salud más vulnerables”. Otra vez: solo se beneficiarían el sector privado de servicios médicos como clínicas privadas y ventas de medicamentos, ya que, como ella misma ha dicho, son servicios médicos adquiridos por seguros en el exterior.

Además, cualquier proyecto que busque atraer inversión extranjera para generar desarrollo al país tiene que prioritariamente resolver el problema de inseguridad ciudadana. Los jubilados extranjeros demandarían seguridad para poder efectuar todas sus actividades diarias, y esto no parece tener solución a corto plazo, por lo menos no con este gobierno.

Es increíble que se pretenda atraer a un número de población de la tercera edad extranjera, cuando somos uno de los países más hacinados del mundo, con un terrible “ordenamiento territorial”.

¿Cómo se pretende atraer a un grupo de personas cuando en municipios como Cuscatancingo hay 21 mil 125 personas por kilómetro cuadrado y en Soyapango 10 mil?

¿Cómo se pretende hacer una ley de incentivos de inversión para extranjeros jubilados, cuando 2 millones de personas tienen que emigrar del país para buscar mejores oportunidades laborales de manera ilegal en Estados Unidos, y que de su salario todavía le resten impuestos, seguro social y cuota de pensión que nunca utilizarán? Esos mismo descuentos que sirven de cuotas para pagar el seguro social de muchos estadounidenses y pensiones para los miles de jubilados norteamericanos en Centroamérica.

¿Cómo se pretende priorizar incentivos a extranjeros jubilados, cuando el Estado salvadoreño todavía no ha podido solucionar el problema de déficit fiscal en cuanto a pensiones? ¿Cómo se pretende priorizar incentivos a extranjeros jubilados, cuando miles de salvadoreños del sector informal nunca podrán tener una pensión y nunca recibieran ningún tipo ayuda social? ¿Cómo es posible esto, cuando un jubilado salvadoreño recibe del Estado 114 dólares para vivir mensualmente?

Lo que queda claro con este tipo de iniciativas es que este gobierno (y el anterior) quiere convertir a El Salvador en un país de servicios en donde los empleos generados serían aquellos que no necesitan recurso humano calificado (el sector médico al que se refiere la vicepresidenta, en la práctica seria muy poco significativo), sino mano de obra como peones de construcción, servicios doméstico y dependientes de cantinas y restaurantes.

martes, 18 de septiembre de 2007

BATERIAS RECORD

Baterías de El Salvador S.A. de C.V. ha contaminado y ha puesto en peligro la vida de algunos niños y personas que habitan en el municipio de San Juan Opico. Supongo que por desconocimiento y simplemente falta de controles adecuados en la forma de manejar sus vertidos. Se ha encontrado plomo en la sangre de al menos tres niños del cantón Sitio del Niño por arriba de la norma (10 miligramos por decilitro de sangre), este plomo viene de los vertidos de dicha fábrica. Un estudio del Centro de Investigaciones y Aplicaciones Nucleares de la UES reveló que en el punto de descarga existía 134 partes por millón de plomo, siendo la norma que ese tipo de descargas no podía ser mayor a 0.69 partes por millón.

Supongamos que no solo estos tres niños son los afectados, sino que existe un amplio segmento de la población que potencialmente estaría afectado. Esto significa una afectación sería e importante que se conoce desde los primeros reportes en el 2005, donde se hacen las primeras inspecciones del Ministerio de Salud, más o menos al mismo tiempo que el Ministerio de Medio Ambiente reportaba anomalías en el cumplimiento del permiso ambiental otorgado a esta fábrica. Han pasado dos años ya y no se ha aplicado ninguna sanción a la fábrica, pese a que ha salido muchas veces ya en los medios de comunicación, que es cuando normalmente el gobierno y las empresas se comienzan a preocupar. Pero aun así, todo lo que parece haber es una tibia preocupación del gobierno y la sociedad en general. ¿Como es posible que la recomendación del Ministerio de Salud sea remover a los niños de la fuente exposición, lo cual está bien, pero ¿qué del resto de familias que ahí viven? ¿Esperarán a que estén contaminados más allá de la norma?

Los efectos de la contaminación por plomo en los seres humanos son serios, puede provocar problemas renales, anemia, trastornos de comportamiento y muchos otros factores. Hay estudios que hasta ligan la contaminación por plomo con disminución en el Coeficiente Intelectual (C.I.) de los niños. Los cuales son daños permanentes. (Vega et. al 1990). Además dicho artículo y otros más mencionan que, aunque los problemas severos a la salud ocurren con niveles por arriba de 50 Pb mg por dl de sangre, ya a partir de los 10 pueden tener efectos permanentes.

La revista Enfoques de La Prensa Gráfica, en un artículo del 15 de abril de 2007, reconoce que estudios del Ministerio de Salud han comprobado que existen por lo menos dos casos por arriba de la norma (10 Pb mg por dl de sangre). Es claro entonces que es un problema real y grave, el cual no se le ha dado la atención adecuada. ¿Porqué tendríamos que tener consideración por la empresa? y por no perjudicar sus ganancias, si al comprar baterías Record estamos contribuyendo con los daños severos a la salud a los pobladores de Sitio del Niño. Hay que ser claros que estas cosas no pueden pasar y no pueden pasar desapercibidas. En El Salvador necesitamos que no solo se haga un escándalo por los muñecos con pinturas que contienen plomo, sino que de verdad paremos la afectación de las fábricas que contaminan. Además de esta fábrica, habría que preguntarse con cuantas fábricas más contribuimos, deberíamos de tener conciencia que al consumir productos contaminantes, estamos haciéndonos cómplices de estos abusos.
...
Cuando escribí estas líneas no había leído que mi colega de página, Paolo Luers, había escrito preguntándose por los gritos de indignación sobre este caso. Pues bueno, aquí está algo más que un grito, sino una propuesta. No contribuyamos a que empresas como estás puedan seguir impunes. Si el gobierno no hace nada al respecto, tal vez los consumidores sí. ¡No compren baterías Record!

lunes, 17 de septiembre de 2007

Columna transversal: WHERE IS THE OUTRAGE?

Pregunta famosa de Bill Bennett, icono des conservadurismo norteamericano, secretario de educación de Ronald Reagan. Bennett preguntó a la nación “Where is the outrage?”, cuando se dio cuenta que al presidente Bill Clinton no le hizo ningún daño en la opinión pública su affaire en la Casa Blanca. Una forma de traducir esta pregunta es: ¿Dónde está la indignación? Pero “outrage” es mucho más que indignación. Es rabia, es impotencia, es grito.

Pregunto a los conservadores de El Salvador, a los activistas pro vida, a los que siempre están en campaña defendiendo el derecho de los niños a la vida: ¿Where is the outrage, dónde está el grito de indignación, dónde está la erupción de rabia en el asunto de Baterías Record? No entiendo lo que está pasando: Hay 4 mil personas en riesgo de intoxicación por el plomo, con el cual Baterías Record contamina su hábitat. Hay niños intoxicados. Escucho hablar del problema, pero no escucho el grito, no siento la rabia. ¿Qué pasa?

La izquierda expresa indignación y rabia ante la presencia del Batallón Cuscatlán en Irak, mucho más que sobre el plomo en Opico. En Irak han muerto 5 soldados salvadoreños, más o menos uno al año. Hombres que están allí voluntariamente. Pero en Opico están en peligro las vidas de cientos de niños. Involuntariamente, sólo porque viven en este lugar.

Las iglesias expresan indignación y rabia sobre el aborto y la pérdida de valores, en voz mucho más alta que sobre el plomo que mata niños. ¿Cuál es, entonces, el verdadero valor de la vida de un niño en comparación con los intereses de la empresa Record?

Los empresarios expresan indignación y rabia siempre cuando se trata de pagar más impuestos, pero mantienen un sospechoso silencio sobre los pecados fatales de una empresa como Record. La derecha expresa indignación y rabia siempre cuando alguien en América Latina que no sea de derecha atenta contra la libertad de expresión de los medios, pero no se expresa cuando el golpe contra la libertad de expresión proviene de una empresa mediática. Y tampoco cuando una empresa amiga atenta contra el derecha a vida y salud de miles de vecinos.

¿Y el gobierno? Los ministerios de Salud de Medio Ambiente dicen que hay que hacer pruebas de sangre. Pero el país no está en condiciones de hacer las 4 mil pruebas de sangre, las autoridades dicen que se van a tardar varios meses. En caso de duda y traba administrativa, deciden en favor de la empresa, no en favor de los niños. Mientras no se terminen los exámenes, sigue la contaminación.


Pero los primeros exámenes ya dieron resultados claros: la mitad de la gente ya examinada se encuentra intoxicada. Pero nadie cierra la fábrica de Record. Nadie está preso por este crimen, ni acusado, ni siendo investigado por la fiscalía. Los medios informan, la Procuraduría de Derechos Humanos alerta, los medioambientalistas andan señalando – pero, “where is the outrage?” Rage significa rabia. ¿Dónde está el grito de rabia sobre niños intoxicados?

Pregunto a Tony Saca, quien como presidente de la República tiene un mandato a proteger la población salvadoreña de ataques y daños masivos: Where is your outrage, Mr. President? ¿No siente el dolor de los padres?

Where is my outrage? Escribimos sobre los problemas del país, pero mientras tanto hay un empresa que en estos momentos -y por lo menos para varios meses más, hasta que se terminen de efectuar los 4 mil exámenes de sangre- está intoxicando a miles de personas, causando enfermedades. Hay un grado de indiferencia en nuestra sociedad y cultura que es intolerable. La denuncia no es suficiente. Outrage es otra cosa. Tiene que ver con rabia. Significa: No voy a tolerar que esto siga pasando. Punto.

No entiendo porque el presidente de la República no emite una orden a su ministro de Medio Ambiente a cerrar esta fábrica. No entiendo porque el fiscal general no instruye a sus fiscales a abrir investigaciones criminales. Tampoco entiendo porque todos nosotros no nos expresamos de la manera que obligue al gobierno a actuar.

Bill Bennett, para mi, es un tipo de conservador detestable. Nunca entendí porque su “outrage” se encendió con una trivialidad como la vida sexual de Bill Clinton, y no con asuntos mucho más intolerables, como el racismo, la corrupción, los pecados contra el medio ambiente, las intervenciones militares. Pero Bill Bennett inventó esta pregunta rigurosa “Where is the outrage?”, y ahora sus correligionarios conservadores en todo el mundo tienen que contestarla. También en El Salvador.

* dedicado a mi amigo Alex K., quien me incomodó con esta pregunta...

Columna transversal: ¿CANDIDATOS A SANTA O A PRESIDENTE?

Si un candidato, para saber cuáles son los problemas del país y para entender qué necesita la gente, tiene que hacer una gira por los 262 municipios del país, mejor que ni se postule. La decisión de querer ser presidente es demasiado seria para que la tome alguien que todavía no conoce el país y sus problemas. No sé si este procedimiento de la gira por los municipios, al cual ARENA somete a sus precandidatos a la presidencia, es porque son personas que en su vida no han llegado al norte de Cabañas, Morazán o Chalatenango ni a los barrios marginados de Ilopango, Tonacatepeque o Soyapango, o si la gira más bien es una prueba de resistencia parecida a la que hacen a los nuevos modelos de carros...

Igual el “Dialogo social abierto” que plantea el FMLN. En vez de presentar un programa que diga claramente qué es lo que quieren hacer, están convocando a todo el mundo a aportar y crear consensos. Me temo que es, igual que la gira de ARENA, una gran pérdida de tiempo – y un truco populista.

Partidos grandes e históricos como ARENA o el FMLN no deberían tener necesidad de hacer acrobacias como las giras o diálogos abiertos para aterrizar en un programa de gobierno. Un programa de gobierno serio no es resultado de encuestas, consultas y giras. Un programa de gobierno serio no necesariamente es el reflejo de los deseos de la gente o de las mayorías. Más bien, un programa de gobierno no sirve si no incluye medidas altamente impopulares. No sirve, si no se atreve a priorizar las necesidades de unos –no siempre de las mayorías- por sobre las necesidades de otros. Un gobierno no puede satisfacer las necesidades y aspiraciones de todos.

Las giras, consultas, diálogos y cabildeos no son otra cosa que campañas adelantadas. Son esfuerzos populistas de quedar bien con todos, en vez de decirles la verdad, aunque sea amarga y exija sacrificios. Un gobierno no es una oficina recibiendo y procesando cartas a Santa Claus.

Es tiempo que los partidos y sus candidatos nos digan, con cristalina claridad y cruel franqueza, lo que piensan necesario hacer. Y cómo, respondiendo a qué sistema de prioridades. Punto por punto, en seguridad, en economía, en política fiscal, en salud, en educación, en medio ambiente, para generar empleo e inversiones, para combatir corrupción...

Los ciudadanos decidirán, el día de las elecciones, qué paquete de medidas apoyan y a quién le creen capaz y suficiente honesto para definir prioridades. La consulta participativa es la misma votación, no todos estos mecanismos seudo-participativos, seudo-democráticos que no producen otra cosa que programas populistas, demagógicos y mentirosos.

Una población que ha perdido la credibilidad en su clase política no necesita más consultas, sino más transparencia y honestidad a la hora de presentar candidatos y programas de gobierno.

Estoy claro que los partidos, en las campañas electorales modernas, no pueden prescindir de los instrumentarios de mercadeo, sondeos, encuestas, etc. No soy tan ingenuo para no saber esto. Y está bien que usen estos instrumentos para poder comunicar sus programas. Para poder explicarlas mejor. Para ganar apoyo para medidas necesarias. Pero antes tienen que saber qué quieren hacer con el país. Antes de diseñar el empaque, tienen que tener un producto que vale la pena y que no es fraude.

martes, 11 de septiembre de 2007

Columna transversal: ¿REALMENTE QUIEREN GOBERNAR? UNA TELENOVELA ABURRIDA EN CUATRO ENTREGAS.

A veces hay que ver las cosas desde cierta distancia para poder distinguir las formas, identificar los patrones, descubrir las lógicas. Así también en historia. La misma situación, ya no vista como problema político actual, sino como tendencia histórica, puede cambiar de sentido.

En 1993, antes de las primeras elecciones después de los Acuerdos de Paz -las primeras a las cuales se presentó la ex-guerrilla salvadoreña-, en el seno de la izquierda se discutió dos opciones estratégicas, dos visiones diferentes de la transición, de las cuales se derivaron dos diferentes opciones de alianza e incluso de candidaturas.

Detrás de la propuesta de lanzar como candidato de la izquierda a Abraham Rodríguez, fundador de la Democracia Cristiana, estaba la idea de formar una alianza grande entre izquierda y sectores de la Democracia Cristiana, y la visión que se necesitaba una fase de transición democrática, con un gobierno de transición, para madurar y fortalecer el proceso democrático iniciado por los Acuerdos de Chapultepec. Detrás de la propuesta de formar una alianza de este tipo, con un presidente Abraham Rodríguez, estaba la tesis que en estas primeras elecciones no se trataba de medir fuerzas entre las dos partes que habían firmado el fin de la guerra; o sea, que no se trataba de ver las elecciones del 94 como la batalla política para definir lo que la guerra no definió, sino verlas como la posibilidad de formar una alianza que trascienda las divisiones entre las fuerzas beligerantes y administre la transición y la reconciliación.

La otra propuesta –y la que al final se adaptó- era usar las elecciones del 94 para medir fuerzas entre derecha e izquierda. Definir la correlación. Establecer al FMLN como partido, como fuerza política-electoral, ponerlo en el mapa, consolidarlo, darle identidad y cohesión. Para hacer esto, se necesitaba una alianza izquierda-izquierda, con un candidato como Rubén Zamora. Nada de contaminación democratacristiana o centrista. Una alianza con sectores de centro no iba a permitir la limpia medición de fuerzas. En esta concepción, más importante que ganar –y ganar obviamente era más factible con Abraham que con Rubén; más fácil con una alianza grande que con una chiquita- era consolidarse y cohesionarse como izquierda.

Los que dentro del FMLN propusieron la candidatura de Abraham Rodríguez, sobre todo Joaquín Villalobos, querían ganar. Querían ser partícipes de la fase de transición democrática. Lo de la cohesión partidaria, para ellos era secundario, o incluso sospechoso.

La izquierda perdió las elecciones de 1994, pero logró consolidar al FMLN como fuerza. Para unos, la pérdida de una oportunidad, para otros un triunfo político. En 1994, el FMLN se enrumbó en su camino de priorizar su coherencia ideológica por sobre su capacidad de hacer alianzas. En última instancia, por encima de su capacidad de ganar y gobernar. Los que estaban convencidos de la estrategia adoptada para el 1994, no sintieron ninguna derrota. Perdieron las elecciones, pero ganaron la batalla por la concepción de partido. De las batallas del capítulo 1993-1995, el cual terminó con a salida de Joaquín Villalobos y Fermín Cienfuegos del Frente, salió el FMLN como partido centralizado, vertical, no plural. Con sus contratiempos y resistencias, por supuesto, que fueron resueltos con la sucesiva salida de los sectores que cuestionaban este modelo del partido. Y que eran los mismos que, cada vez que se acercaba la siguiente elección, propusieron alianzas y candidaturas para ganar.

Segundo capítulo: Antes de las elecciones de presidenciales del 1999 se repitió el mismo conflicto, con otros actores y otras modalidades, pero básicamente la misma disyuntiva. Nuevamente había un candidato que teóricamente podía ganar: Héctor Silva. Pero la candidatura de Silva, para ser exitosa, hubiera significado transformar al FMLN de fuerza antisistema en una fuerza reformista, en última instancia socialdemócrata. La misma disyuntiva que en el 1994: priorizar la oportunidad de ganar, gobernar, reformar – o la pureza ideológica del partido, mantener su capacidad de hacer la revolución. Los conservadores en el FMLN vetaron la candidatura de Silva y boicotearon la de Facundo Guardado. Nuevamente, perdieron las elecciones, pero ganaron la batalla por la concepción del partido: Retomaron el control, ahora absoluto, y tanto Silva como Guardado se fueron. Quedó un partido sin tendencias, monolítico, unificado, bajo el mando de Shafick Handal. Y un tercer presidente de ARENA, un tal Francisco Flores Pérez, quien perfectamente hubiera podido ser derrotado por Héctor Silva a la cabeza de una izquierda plural, deliberante, abierta...

Tercer capítulo: 2004. Esta vez la disyuntiva entre abrirse para ganar o cerrar filas para consolidar no existe: Ningún candidato del FMLN –ni Shafick Handal, ni Oscar Ortiz, ni Mauricio Funes- tenía oportunidad real de ganar en 2004. Sin embargo, la historia sigue el padrón de los capítulos anteriores: Con Oscar Ortiz, el Frente hubiera por lo menos abierta la puerta para futuras oportunidades. Sin embargo, el partido -sobre todo su aparato dirigencial- optó por Shafick, por la pureza ideológica del partido. Ya parece estribillo: Perdieron las elecciones, pero ganaron la batalla final por el control, la coherencia ideológica, la pureza del partido. Llega Tony Saca a Casa Presidencial, con un caudal de votos sin precedentes, pero el FMLN logra depurar de sus filas los últimos disidentes.

Ahora, en septiembre del 2007, estamos al inicio del cuarto capítulo – y la historia se repite, sin mucha fantasía por parte de los guionistas. La oferta de Arturo Zablah de formar una gran alianza por el cambio se parece en mucho a la idea de quienes en el 1994 propusieron la candidatura de Abraham Rodríguez. Nuevamente alguien pone en el horizonte del FMLN la idea de ganar, pero no para tomar el poder, sino para facilitar una transición – y ser partícipe de ella.

No estoy diciendo que Arturo Zablah, encabezando una alianza como él la propone -incluyendo al FMLN, pero no dirigida por el FMLN-, podría ganar las elecciones del 2009. Pero por lo menos, sería pensable. En cambio, la otra opción del FMLN –la de siempre, la de cerrar filas y defender la cohesión ideológica del partido- no tiene la más mínima posibilidad de ganar. Para esta opción, el candidato ideal para el Frente es Mauricio Funes. Nadie espera de él ganar la presidencia, sino su papel será devolverle cohesión, entusiasmo, liderazgo, ilusión a las bases del FMLN. La decisión ya está tomada. Como siempre, el FMLN prefiere cerrar filas, en vez de formar parte de una alianza plural, abierta al debate. Saben que sólo así podrían aspirar a ganar, pero temen que el pluralismo, aunque lo adopten solamente como táctica en una alianza electoral, sea contagioso. Saben que sólo así podrían ganar las elecciones, pero temen que así corren peligro de perder todo lo que ganaron en las batallas de 1994 en adelante: el control del partido y la pureza ideológica.

¿Cómo dicen siempre? Quien no entiende su historia, está condenado a repetirla…

EL PRIMER PASO DE UNA CAMINATA ENTRE LA BASURA

Hablar de la basura normalmente es un caos, raros son los ejemplos donde se han hecho bien las cosas. En El Salvador, en particular, es un tema horriblemente tratado; se ha tardado años en que se tomen iniciativas en serio. No faltan las expresiones de los visitantes o de los mismos salvadoreños que se convencen que este es un país sucio, no hay ciudad o pueblo que no tenga las calles inundadas de basura; no es nada extraño ver carros, caros e impecables o destartalados, donde de pronto sale una mano y arroja basura a la calle. No es extraño que las ciudades tengan un mal sistema de colección de la basura, y lo peor es que durante años, desde siempre, existían botadores de basura insalubres, contaminantes y en general un desastre.
Es señal de nuestros tiempos que donde exista una calle existirá un botadero de ripio y de basura, o que muchas casas tengan en la parte de atrás o a veces en el frente un botadero de basura. Es normal ver en las esquinas de San Salvador o cualquier ciudad importante promontorios de basura.

Pues, al fin comenzamos a ver la luz, se está comenzado a cumplir la Ley de Medio Ambiente. Después de ocho años de prorrogas, durante las cuales ninguna fracción de la Asamblea, ningún alcalde y ningún ministro haya hecho ningún avance significativo en la materia, es raro que el motivo de alegría y esperanza sea que por fin se comienza a cumplir con la ley. Pero así son las cosas relacionadas al medio ambiente.

Lo que ha pasado es que, por fin, en El Salvador las alcaldías dejaron de botar la basura en simples botaderos. A partir de ahora lo tendrán que hacer en plantas de procesamiento de desechos sólidos, que no son para nada lo mismo. Esto es un principio para arreglar la cuestión. Las plantas de procesamiento y deposición final son lugares diseñados para que la contaminación que existe en su interior no se expanda al exterior, o si ocurre, sea lo mínimo. Ahora comienza el trabajo de supervisión para asegúranos que la norma se cumpla. Que realmente estas plantas funcionen bien. Ahora comienza también la supervisión a las alcaldías para que cumplan.

Ahora las instituciones y todos tenemos la obligación de seguir cumpliendo con la ley. Lo cual implica que recordemos que este solo es el primer paso. Que las calles siguen estando sucias, que la gente sigue botando basura desde su carro o caminando por la ciudad. Que todavía muchos tendrán la tentación de utilizar los botaderos obsoletos. Así que todavía tenemos mucho trabajo por hacer.

Sobre todo y de inmediato hay que cerrar definitivamente los botadores, para que dejen de ser una fuente de contaminación e insalubridad. Hay que darles un cierre real, estabilizarlos para que no contaminen más. Además quedan temas difíciles de solventar, por ejemplo el transporte de la basura de lugares remotos. ¿Qué pasa con los municipios de Chalatenango o Morazán, donde encontrarán una planta adecuada? Hay que recuperar el plan que tenía el MARN de plantas de transición y ponerlo en vigencia, para que realmente pueda ser una solución real. También hay que darle un mayor impulso al tema del reciclaje y la separación de la basura. Muchos argumentan que esta es una solución de primer mundo y que es irreal para países como El Salvador. Esto no es cierto, hay muchas ciudades latinoamericanas con sistemas ejemplares.

Hay que rentabilizar el negocio de la basura, pera eso necesitamos la separación, solo así podremos tener más industrias y fuentes de financiamiento para las mismas municipalidades. Hay que entender que este asunto del medio ambiente puede ser rentable. Hay que tener imaginación para resolverlo y para que sea una actividad lucrativa. Ciudades como Curitiba financian mucho de la inversión en infraestructura y asuntos sociales a través de programas de reutilización y reciclaje de la basura. Otro tema importante para la separación de basura es que solo así se garantiza la buena utilización de las plantas de deposición final.

Tenemos mucho que trabajar en el tema de la basura, hay muchas responsabilidades compartidas, pero solucionables. El primer paso se ha dado, por fin se comienza a cumplir la ley. Bueno, ahora hay que tratar de solucionar los demás temas que hacen falta. Felicidades a los salvadoreños por este avance, felicidades a las municipalidades por haber dado este paso a pesar de todos los que se opusieron, felicidades al Ministerio de Medio Ambiente por que al fin hubo la suficiente voluntad para no dar más prorrogas y concesiones en este punto. Felicidades a los partidos políticos que, por lo menos en este punto, entienden que no es una cuestión de beneficios para unos u otros, sino para el país. Ojalá podamos seguir caminando por este rumbo. Ojalá no sea un primer paso en vano.